Kurama
Suspiró mientras se metía las mangas de la camisa: Era difícil lidiar con el constante dolor, además Ami y Nanami esperaban demasiado de él: Después de tanto tiempo ¿Cómo podría él convencer a los productores?
-Cuervo-kun-canturreó Mitzuki interrumpiendo sus pensamientos
-¿Qué?
-¡Si no puedes te ayudo!
-Déjame en paz-lo rechazó con rudeza
-Ah…. Cuervo-kun yo sólo quería ayudar
-Déjalo- interrumpe Tomoe molesto-Tú nunca pedirás ayuda, ¿Verdad cuervo?
-No la necesito-mintió él a pesar de que tenía serios problemas con un botón de la camisa-y por cierto ¿Por qué tienen ustedes que estar en mi casa?-añadió como reclamando, aunque en realidad estaba aliviado, pues al menos ya habría alguien que pudiera arrastrarlo si no podía levantarse
-¡No es como que quiera estar aquí!-gritó Tomoe cada vez más enojado-¡Nanami me ha obligado, y como su familiar no puedo desobedecer!
-Bien, estoy feliz-Kurama no pudo evitar sonreír mientras veía la cara de enojo de Tomoe
-¡Muérete, cuervo!-Tomoe estaba cada vez más enojado y su rostro se ponía cada vez más rojo, lo que divertía a Kurama
-¿Eh? ¿Entonces debería llamarte perro?-dijo jalándole una oreja
-¡Maldito cuervo desgraciado!-la risa de Kurama se interrumpió cuando Tomoe le lanzó una pequeña chispa de fuego
-¡Ah!-Kurama se dejó caer para poder esquivarla-¡¿Qué te pasa?!
-Si sigues molestando te haré pedazos, cuervo
-Olvídalo, puedo patearte el trasero cuando yo quiera…
-Menos ahora ¿no?
-Exacto, no te aproveches de mí ahora que no puedo, zorro abusivo
-¡Kurama! ¡¿Ya estás listo?! Faltan dos horas para la audición-gritó de pronto Nanami desde afuera
-Sí….-Kurama se apresuró a meterse, como pudo la camisa antes de que Nanami y Ami entraran, pues Mitzuki había ido a abrir apenas había oído la voz de Nanami
-Kurama…-Nanami entró y miró a Kurama de forma muy extraña
-¿Qué?-preguntó éste instantáneamente
-Nada-Nanami evitó su mirada mientras hablaba-Tomoe, Mitzuki y yo nos vamos a adelantar porque iremos a…-se interrumpió mientras intercambiaba miradas de complicidad con Ami-iremos a comprar un micrófono, estoy segura de que necesitas uno
-¿Un micrófono? ¿Qué rayos? ¡Hay micrófonos en el escenario!
-S-Sí-Nanami pareció avergonzada de que su excusa se hubiera derrumbado tan rápido, pero empujó a Tomoe y a Mitzuki a la puerta-¡Pero no del que necesitas! ¡Volveremos por ti y por Ami en una hora!
-¡No! ¡Espera, Nanami-chan!-Ami trató de tocar el hombro de Nanami, pero ésta ya había cerrado la puerta, dejando a Ami y Kurama solos
-Eh… eh….yo….-Ami se dio la vuelta cada vez más roja
-No hay necesidad de explicaciones-la interrumpió Kurama
-Kurama-kun-Ami lo miró expectante creyendo que tal vez Kurama se hubiera dado cuenta de lo que ella quería decirle desde hace tiempo
-¡Es obvio que no había lugar para ti en el taxi y Nanami no te lo quiso decir!
-Ku-Kurama-kun-Ami se puso roja como un tomate, pero no sabía si era por la decepción o por la pena
-En cualquier caso-prosiguió Kurama sin darse cuenta de lo que Ami experimentaba-Me alegra que te hayas quedado conmigo: yo muy a menudo me siento muy solo, y ahora que estoy a punto de desaparecer creo que quiero vivir el tiempo que me queda feliz
-Ku-Kurama-kun…-Ami parecía no saber qué decir, se sentía en el paraíso
-En cualquier caso entiendo que no te quieras quedar conmigo, a veces entiendo que puedo ser muy arrogante, y me arrepiento-todo lo que Kurama decía lo decía de corazón: Si iba a desaparecer como había comprobado hoy quería vivir en paz los últimos días de su vida
-Kurama-kun-Ami levantó su sonrojado rostro para que él la viera-yo nunca he creído que eres arrogante, pero si he llegado a pensar que eres una persona muy solitaria, por eso quiero que sepas que yo siempre estaré a tu lado-Kurama asintió sin decir nada, porque Ami había dado en el blanco: Aunque después de rescatarla de la sirena nadie excepto ella se había enterado de que él era un youkai en realidad la respuesta a porque nadie sabía era simple: No tenía que mantener el secreto de alguien íntimo porque él nunca había tenido amigos, siempre había tenido esa sensación de soledad que lo abrazaba y parecía aferrada a él, aun cuando conoció a Nanami, a Tomoe y a Mitzuki nunca se dejó de sentir solo, siempre había estado atrapado en una barrera, para no ser herido como lo hirió Jiro, él nunca más permitiría a alguien hacerle un daño así
-Sí…tienes razón-Kurama se llevó las manos a la cabeza y trató de cubrirse los ojos, que se le llenaban de lágrimas… Qué tonto soy pensó, yo soy un youkai, y los youkais no lloran
-Kurama-kun-Ami tocó con indecisión sus manos y con mucha delicadeza hizo que las bajara, luego sus finos dedos recorrieron sus párpados y le limpiaron las lágrimas con sumo cuidado-no debes llorar, Kurama-kun… nunca has estado solo porque yo siempre he estado esperándote… yo…
Antes de que Ami terminara la frase Kurama se acercó a ella y sin previo aviso le dio un pequeño beso, haciendo que Ami callara
