Disclaimer: Naruto solo pertenece a Kishimoto.
Capítulo 6: Estableciéndose en Kemurigakure
Aldea Oculta del Humo. 22 de febrero, 8:00 a.m.
Kushina recién se iba despertando, vio que ya había amanecido, se froto los ojos y procedió a levantarse y cambiarse, ya que tenía entendido que hoy tenía muchas actividades que realizar, entre las primeras era desayunar y que el doctor revisara como iba su embarazo. Si, Kushina estaba embarazada, según el doctor tenía cerca de dos semanas. Ella sabía cómo se había concebido y quien era el padre del producto, era consecuencia de la violación del invasor Minato.
Kushina se levantó de repente con dirección al baño mientras maldecía y vomitaba, ni siquiera había comido nada y ya estaba vomitando. Kushina se enderezo maldiciendo su situación y recordando la razón por la cual no había abortado y no iba a abortar.
Flashback
Se encontraba en un consultorio improvisado donde un shinobi médico del clan le decía la causa de sus recientes problemas al orinar; la situación era que el día de ayer y el de hoy orino demasiadas veces, y no siempre de manera voluntaria:
—Aún no está confirmado, pero podrías estar embarazada —dijo el médico con todo el tacto que pudo.
—¿Qué? —preguntó Kushina queriendo pensar que oyó mal.
—Es posible que estés embarazada mi señora —dijo el shinobi con un tono de respeto y lastima.
Kushina no podía estar embarazada, ¡ella era virgen!, o por lo menos lo era hasta que el malnacido shinobi de Konoha la violó hace apenas una semana y media, no es posible que ella se haya embarazado de una violación, eso era más de lo que podía soportar.
—¡No lo quiero! —gritó Kushina en cuanto contemplo la posibilidad de haber quedado embarazada. —¡Dame algo para abortar! ¡Rápido! —ordeno Kushina.
—Mi señora tranquilícese es posible que… —intentó tranquilizarla el medico en cuanto Kushina se alteró, pero fue interrumpido por ella.
—¡Dije rápido! —ordenó ella enfadada.
El pobre medico tembló de miedo, y se puso a buscar entre sus cosas un abortivo, al fin y al cabo, si estaba embarazada sería fácil provocarle un aborto cuando tenía solo una semana y media.
—No lo hagas —dijo un miembro del clan que escucho la situación de su líder desde fuera de su tienda —hazme el favor de retirarte, debo hablar con Kushina.
—¿Quién te crees que eres? —preguntó Kushina enfadada y encarándolo.
—Fui uno de los consejeros de tu padre y soy el dirigente del actual consejo del clan —Kushina bufo, como nueva líder y al ser inexperta, se tendría que regir por algún tiempo de que las decisiones que tome sean aprobadas por él, y luego por el resto del consejo.
—¿Qué diablos te propones? ¡Por si no lo notaste no es tu problema! —dijo Kushina realmente molesta.
—Pero podría ser una gran oportunidad para el clan —dijo el consejero mientras Kushina lo miraba incrédula —no sería ningún secreto para nosotros que el padre de ese niño es nada más y nada menos que Minato Namikaze, candidato a ser el próximo Hokage de Konoha, gran y poderoso guerrero, ¿no lo ves?
—¿Ver qué? —a Kushina no le daba buena espina lo que se proponía el consejero.
—Si das a luz a un hijo suyo podríamos usarlo para mejorar la posición del clan, podrías incluso casarte con él y elevar el estatus de nuestro clan dentro de Konoha en tiempo record, y al ser tu hijo y del detestable Rayo Amarillo de Konoha el próximo heredero del clan podría ser un poderoso guerrero, tan fuerte como tú o como su padre — finalizó el consejero con una sonrisa en su cara.
—¿Es que te has vuelto loco Ryu? ¡Cómo diablos se te pueden ocurrir semejantes cosas! —exclamó Kushina francamente impresionada y asqueada.
—¡A ver si entendí! ¡Quieres que yo dé a luz al resultado de mi violación! ¡Luego quieres que lo use para chantajear a ese tal Minato, y para rematar que me case con él! ¡Con el mismo sujeto que me violo! —dijo Kushina en un principio enfadada, pero a medida que iba hablando comenzando a llorar y con voz quebrada.
—Es una gran oportunidad Kushina, no estamos en posición de ser quisquillosos, como líder tu deber es asegurar el futuro y bienestar del clan haciendo lo que sea necesario —dijo el consejero, que comenzaba a molestarse —sí a ti se te ocurre abortar o realizas una acción para abortar te destituiremos de tu cargo y te expulsaremos del clan —amenazó el consejero.
—Ryu, p-por favor, t-tú no me puedes hacer esto, no me puedes pedir que haga lo que dijiste, por f-favor —suplicó Kushina con voz quebrada mientras derramaba cristalinas lágrimas.
—Una vez lleguemos a Kemurigakure decidiremos qué es lo mejor para el clan, será mejor que te hagas a la idea de que vas a ser madre, estoy seguro que el resto del consejo estará de acuerdo conmigo. Los altos mandos de Konoha se caracterizan por su alta "moralidad", ¿cómo se vería el Hokage de Konoha si deja a un hijo suyo desamparado? —dijo el consejero con voz neutral. —Y ya deja de llorar, no es digno de la líder del clan —terminó de decir el consejero con el mismo tono de voz serio.
—Qué bueno que pase a ver qué es lo que le ocurría a Kushina, la muy tonta estaba por tirar a la basura una gran oportunidad —decía para sus adentros el consejero mientras reciba una mirada de desaprobación por parte del shinobi médico.
El shinobi médico entro e intento consolar a la destrozada mujer:
—No se preocupe Kushina-sama, es demasiado pronto para asegurar si realmente está embarazada o no, podría ser algo más lo que cause que orine tan seguido, podría haberme equivocado.
Pero a pesar de todo Kushina sabía que ese medico paso la mitad de su carrera atendiendo a civiles y shinobis del clan, incluyendo embarazos y partos, nunca se había equivocado cuando decía que una mujer estaba embarazada, y dudaba que se haya equivocado con ella.
Fin del flashback
—Hoy es el día —susurró Kushina con un tono de voz fría.
En ese día se presentarían con el líder de la aldea y hablarían de temas que respecta a las instalaciones donde su clan se va a hospedar, las condiciones de su estancia, y su deber para con la aldea. También se discutirían asuntos dentro del clan en lo que concierne al entrenamiento de los miembros del clan, la repoblación del clan y finalmente, su embarazo.
De mal humor se levantó y desayuno algo ligero, se vistió con un yukata de color rojo adornado con estampados de flores rosas, se peinó su cabello y salió de visita al doctor. Su clan se encontraba instalado en tiendas a las afueras de la aldea, dentro de las murallas, que se alzaban unos 30 metros sobre sus cabezas. Camino entre las tiendas hasta llegar a la que fungía como hospital.
—Como puede ver todo está en perfecto estado físico, su daño es sobre todo psicológico, pero con terapia volverá a retomar su vida en cuestión de días —dijo el doctor a un paciente poco antes de que Kushina los interrumpiera.
—Discúlpenme, pero podría el doctor atenderme en este momento, tengo prisa —dijo Kushina con voz neutral, al entrar vio a dos miembros más de su clan, ambos shinobis, un adulto y una adolescente.
—No se preocupe Kushina-sama, ya terminamos aquí —dijo el señor mientras ambos hacían una reverencia y se retiraban.
—¡Es bueno verla sana Kushina-sama! —dijo el doctor con efusividad —al parecer si está embarazada, pero no podre asegurarlo al 100% hasta que pase el primer mes de embarazo —dijo el doctor poniéndose serio.
—Estoy consciente que está bajo un gran stress, pero debe intentar relajarse por lo menos hasta que pase el primer trimestre del embarazo, nada de esfuerzos pesados, debe de tomarse las vitaminas que le voy a dar, debe comer sanamente y visitarme de manera periódica, también necesito su historial de vacunación, y si no lo tiene… de ser posible decirme contra que enfermedades esta vacunada, su historial clínico también me sería útil —dijo el doctor seriamente.
—¿Qué usted no tenía copia del historial clínico de cada miembro del clan de por lo menos tres generaciones atrás? —preguntó Kushina.
—Se perdieron en la guerra, y como mi hermano era quien atendía a los miembros importantes del clan pues… —el doctor no terminó la oración mientras le daba una bolsa a Kushina con instrucciones alimenticias y suplementos vitamínicos.
—Por cierto, ¿qué le paso al shinobi? No vi señas de tortura —preguntó Kushina con curiosidad.
—Se supone es confidencial —dijo el doctor de manera neutra.
—Soy la líder del clan, ¿recuerda?
—A él nada, pero a principios de mes, cuando iniciaron el ataque al bunker, su hija estaba apostada entre la barrera externa y la segunda barrera, al verse superada se rindió, estaba en el equipo médico. Unos soldados feudales le amarraron sus manos y la arrastraron a una trinchera junto con otras mujeres, luego procedieron a violarlas… estaba demasiado cansada y débil para siquiera poder defenderse.
—Se veía casi una niña, ¿cuántos años… —dijo Kushina casi en un susurro y con voz lenta cuando fue interrumpida por el médico.
—Cumple 15 años el próximo mes —dijo el shinobi medico triste y soltando un suspiro —nos vemos en una semana Kushina-sama.
Kushina salió de esa tienda, perdida en sus pensamientos.
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Hace una hora que vio al shinobi médico y ya se estaba preparando para la reunión con el líder de la aldea. Kushina se había bañado y se puso un kimono de tipo Shiromoku, completamente blanco, se amarro su cabello formando una cola de caballo.
Eran las 11 de la mañana, se encontraban afuera de la oficina de la líder de Kemurigakure, el consejo del clan y su líder estaban en la puerta de esta cuando se decidieron a tocar.
—Adelante —se escuchó desde adentro.
Entraron 6 personas, la líder Kushina y 5 consejeros. En frente de estos se encontraba una mujer vestida con una capa blanca y un sombrero, exactamente igual al de los kages, a excepción que el sombrero era de un color gris ceniza y tenía el kanji que significaba humo, tiene un cabello largo color marrón oscuro. Parecía llevar un uniforme de color gris debajo de la capa blanca.
—Saludos, me llamo Yuu Sarutobi y soy la líder de esta aldea —dijo Yuu seria y con una sonrisa en la cara.
—Mucho gusto, mi nombre es Kushina Uzumaki, y estos son mis consejeros… —pero antes de nombrarlos fue interrumpida.
—Si, ya me sé los nombres, si me disculpan hoy tengo muchas cosas que hacer así que hagamos esto lo más rápido posible, ¿quieren? —dijo de forma grosera e impaciente Yuu.
Los integrantes del clan se sintieron insultados, pero no dijeron nada.
—Muy bien, antes que nada, definamos donde se van aquedar. Según tengo entendido, es posible que se incorporen más miembros del clan, de ser así la mejor zona para ustedes seria este barrio —dijo Yuu de manera seria.
—Pero no cree que estaríamos un poco aislados de la aldea, es decir… —pero nuevamente fue interrumpida.
—Tal vez, pero es la única zona que me autorizaron para que ustedes habitaran —dijo señalándola —espero que para la tarde ya estén instalados —terminó de decir Yuu.
La zona señalada en el mapa tiene estructuras apartes del resto de la aldea, por lo que se vislumbra en el mapa está rodeada de árboles y lo único que lo conecta a la aldea es un camino, probablemente no pavimentado, de un kilómetro de largo aproximadamente.
—Ustedes se podrán instalar y podrán construir lo que quieran siempre y cuando me informen acerca de las actividades que ahí se van a realizar, si por alguna razón decimos negar o parar algún proyecto lo interrumpirán, diario un equipo de esta aldea recorrerá sus dominios por lo menos tres veces al día, tengan en cuenta que puede ser a cualquier hora del día. Una vez a la semana un equipo de shinobis de Konoha patrullara también el territorio del clan y pasaran lista de los miembros, en ese momento deben de dejar de hacer cualquier actividad que estén realizando y correrán a pasarse lista, a menos que les ordene lo contrario, si hay alguna ausencia se necesita un permiso especial que yo otorgare y que deberán entregarle al equipo cuando pasen lista, en caso de una ausencia no especificada ni autorizada se le dará caza al sujeto o sujetos, se les arrestara y se les encerrara el tiempo que yo considere necesario, yo decidiré si hay o no una sanción adicional. Las juntas entre los consejeros no deberán de durar más de 15 minutos, de lo contrario un equipo de shinobis de esta aldea debe de estar presente, las reuniones privadas que ustedes necesiten las podrán realizar una vez cada dos semanas, en caso de que rebasen su tiempo límite de privacidad durante sus reuniones están serán detenidas y ustedes arrestados. ¿Alguna duda? —preguntó Yuu al tiempo que todos los Uzumakis negaban con la cabeza —muy bien.
—En cuanto a su deber en esta aldea sobra decir que tendrán que servir como shinobis, yo les asignare misiones y ustedes las realizaran, en caso de ataque en contra de la aldea ustedes deben defenderla. Soy la máxima dirigente de esta aldea la mayor parte del tiempo, así que no cuestionen ni desafíen mis órdenes. Si un shinobi de Konoha de mayor rango que yo o el Feudal distrital de este distrito les ordenan algo lo deben de obedecer. ¿Queda claro? —todos los Uzumakis respondieron si al unísono.
—Muy bien, espero no tener problemas con ustedes, se pueden retirar, si necesitan algo lo único que tienen que hacer es escribirme una petición explicando el asunto a tratar y que es lo que requieren —terminó de decir Yuu al tiempo que bajaba su mirada al escritorio y se ponía a leer unos papeles. Los miembros del Clan Uzumaki solo se retiraron.
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La zona asignada para que el Clan Uzumaki se restablecería se encontraba en el norte de la aldea, lugar donde esta era más vulnerable a un ataque. Se encontraban a un kilómetro de la zona externa de la aldea, a 30 metros de la única muralla de esta, que estaba hecha de madera y ladrillos cocidos. La única estructura presente estaba construida con adobe, y en el interior de esta se encontraban desechos orgánicos de todos tipos y en alto estado de descomposición, lo que le proporcionaba un muy mal olor a la zona.
—Que basurero —susurró Kushina para nadie en especial.
El resto de los integrantes del clan se encontraban analizando la zona, vigilados por una docena de ninjas del humo.
—Por último, en el bosque que está a nuestras espaldas hay trampas colocadas para detener a los invasores que intenten atacar la aldea, si se internan en el bosque tengan cuidado de no activar trampas o tendrán que volverlas a instalar. Hemos despejado las trampas del camino y a diez metros de distancia de este y de la zona que ahora es su nuevo barrio. También hemos despejado cerca de 10 kilómetros cuadrados de bosque para que ustedes puedan aprovechar los recursos. Los kilómetros despejados están divididos en tres zonas y están indicados en este mapa —terminó de decir uno de los ninjas mientras le pasaba un mapa a Kushina.
—Buena surte en su estadía, dos de los equipos aquí presentes se retirarán, pero yo y mi equipo nos quedaremos, ya que planean tener una reunión, al menos eso informaron —dijo el mismo ninja.
—Serán varias de hecho, una de ellas será una reunión privada en lo que respecta a un asunto importante del clan —dijo Kushina al ninja del humo.
Este reflexiono un poco las palabras dichas por la líder del clan y dijo:
—¿Saben que esas reuniones privadas tienen un límite de tiempo y solo se pueden realizar cada dos semanas? —preguntó el shinobi con un tono de voz serio.
—En efecto, fuimos informados de eso esta mañana. La reunión comienza en aproximadamente 15 minutos, a las 5 de la tarde. Una vez terminada esa reunión solicitamos su presencia y la de su equipo en las siguientes reuniones —terminó de decir Kushina.
—Bien, tengo una cantidad limitada de papel y tinta, esperemos que sea suficiente. El resto de mi equipo está vigilando a tres de los consejeros en estos momentos —término de decir el shinobi antes de desaparecer, Kushina se dirigió a la entrada de la tienda de campaña que serviría como sala de junta del consejo.
En efecto, 15 minutos después Kushina vislumbro el resto de los miembros del consejo acercándose y saludándola con una reverencia, comenzaron a entrar en la tienda, pero antes de que Kushina entrara esta escucho al ninja decir:
—Sus 15 minutos comienzan en este momento —para inmediatamente darse media vuelta y desaparecer en una nube de humo.
Dentro de la tienda uno de los consejeros instalo una barrera que impedía que salieran sonidos de esta.
—¿Y bien? —habló Kushina sin ningún tipo de protocolo y en un tono de voz que sonó tosco.
Todos los consejeros se miraron entre sí y luego voltearon a ver a Ryu, para a continuación todos asentir con la cabeza.
—Entonces está decidido, Kushina dará a luz al niño que está esperando —dijo el dirigente de aquel consejo.
Kushina se sentía traicionada, pero en esa rápida reunión privada había otro asunto a tratar.
—¿Y en cuanto a lo otro? —dijo Kushina con la mirada baja y voz rota.
Tres de los consejeros negaron con la cabeza, causando la sorpresa de los otros presentes.
—Explicaremos nuestras razones, dudo mucho que el Rayo Amarillo de Konoha reaccione a chantajes, al menos yo, no creo que le haga mucha ilusión una propuesta de matrimonio con la mujer que mato al amor de su vida —dijo uno de los consejeros.
—Además hay que tener en cuenta que podría dañar al niño o a Kushina-sama, incluso apartarlo de nuestra tutela si es un niño prodigio como su padre. No creo que debamos de comentar el origen del niño a Konoha hasta dentro de algunos años, cuando nosotros estemos más preparados, y el Rayo Amarillo de Konoha tenga un puesto de poder dentro de la aldea asegurado —dijo otro de los consejeros.
—Debemos de mantener la existencia y el origen del niño o niña oculta de Konoha, por lo menos hasta que estemos seguros de como reaccionara el Rayo Amarillo de Konoha, puede que nos beneficie tal y como predice Ryu. Pero también puede que el Rayo Amarillo de Konoha tome represalias contra nosotros para cuidar su imagen. Al grado de que incluso pueda considerar matar a todos los que sepan, o puedan sospechar, de la procedencia de ese vástago, que es todo el clan.
Todos se quedaron meditando un segundo las razones que habían escuchado, mientras Kushina comenzaba a sentir algo de lastima por la pobre vida que seguramente se estaba formando en su interior. Era la primera vez que sentía algo más que odio hacia su futuro bebe, si realmente estaba embarazada, que era casi un hecho, ya se había decidido que el vendría al mundo, pero la vida que le tocara vivir no sería buena, puede que incluso ni siquiera disfrute de su infancia. Kushina fue sacada de sus pensamientos.
—Bueno, de momento el futuro bebe de Kushina será nuestro as bajo la manga para mejorar nuestro estatus dentro del País del Fuego. Pero será un secreto del clan el origen de esa criatura, terminemos esta reunión. Mañana informaremos a los que saben de su embarazo que el padre del hijo de Kushina deberá de permanecer en secreto —dijo Ryu mientras todos se levantaban, retiraban la barrera y salían. Kushina sacudió su cabeza de los pensamientos que tenía en ese momento, todavía había otros asuntos que tratar, luego sentiría lastima de su futuro bebe. Se levantó y fue la última persona en salir.
Cinco minutos después estaban reunidos nuevamente ella y sus consejeros. Dentro de la tienda también estaban los shinobis del humo, atentos a lo que se discutiría.
—Es muy posible que en las próximas semanas lleguen integrantes civiles pertenecientes al Clan Uzumaki. Algunos no van a volver pues ya se habrán instalado en otro lugar, pero la mayoría probablemente se una a nosotros —dijo Kushina con un tono de voz seria.
—Es importante tener al menos los siguientes seis meses un miembro del clan que reciba a aquellos que estén dispuestos a integrarse otra vez al clan y los haga sentirse bienvenidos —término de decir Kushina.
—Tenemos a tres miembros del clan de tipo sensor en este momento y sería bueno que al menos uno de ellos estuviera aquí para verificar que sean miembros del clan —informo Kushina a lo cual los consejeros simplemente asintieron.
—¿No tienen registros con fotos y nombres de los que integran su clan? —preguntó uno de los shinobis del humo.
—Se perdieron durante la guerra, igual que muchas otras cosas —dijo Kushina con un matiz de tristeza en su voz —muchos civiles escaparon de Uzushio y dejaron a sus familiares shinobis atrás, pues ellos junto con los demás se encargarían de defender la aldea. Muchos de ellos murieron y no tienen familia en este momento que los pueda identificar y asegurar que son del clan —terminó de decir Kushina.
El shinobi que pregunto simplemente asintió ante la información proporcionada por la líder del clan.
—Bien, el último asunto a tratar será el entrenamiento de los miembros del clan. De ahora en adelante todos los integrantes del clan entre 6 y 40 años van a entrenar de manera obligatoria dos horas al día, siendo supervisados por los ninjas del humo —aclaro observando a los ninjas presentes mientras el que parecía ser el líder de ese escuadrón asentía con la cabeza.
—El horario será d de la tarde, si los candidatos a shinobis quieren exceder el tiempo de entrenamiento están en todo su derecho siempre y cuando lo hagan en un lugar donde shinobis de esta aldea los pueden observar. En cuanto al entrenamiento del arte del sellado estará fuertemente restringida y se practicará únicamente fines de semana hasta que podamos convencer a Yuu de que nos permita un horario de entrenamiento más flexible respecto a este tipo de entrenamiento —dijo Kushina a los consejeros.
—En cuanto a la… construcción de casas, negocios y lo que se necesite he pedido un préstamo a la aldea. Yo propongo que comencemos a trabajar mañana temprano y no participar en misiones en al menos un mes… —pero Kushina fue interrumpida.
—Eso es algo que planeábamos informarles en cuanto se terminara su reunión, pero dada la situación, considero prudente decírselos en este momento —dijo el líder del escuadrón de los shinobis del humo.
—El préstamo será otorgado y podrán realizar las compras necesarias, el préstamo tiene un interés mensual de 30%, se cobrará mediante misiones de sus shinobis, restándole un 50% a la paga de estos, hasta que reúnan el suficiente efectivo para pagar la deuda o realicen suficientes misiones hasta liquidarla. Debo informarles que las misiones de los siguientes meses que les serán asignadas no tendrán una fuerte remuneración económica y debo de aclararles que de momento su clan no es bien visto dentro de esta aldea, puesto que al ser originarios de la aldea que causo la guerra en un principio, pues… se perdieron muchas vidas en esta aldea. Por eso esta ubicación, para proteger a su clan del resto de los aldeanos y shinobis de esta aldea —dijo el shinobi del humo informándoles de su situación real en esa aldea, y a pesar de todo, esa fue la mejor decisión que el clan Uzumaki pudo tomar.
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Respuesta a reviews
MooNTiKa: Me alegro que te haya gustado e intrigado el fic, calculo que tendrá entre 20 y 30 capítulos en total, en esta serie de fanfics y one-shot el personaje que los conectara será Naruto y no siempre habrá parejas. En cuanto a la actualización, esta será probablemente la última vez que actualice este fic en dos meses aproximadamente. Saludos.
