N/A: no sé si este capítulo cuente como parte del AU de mafia debido a lo complejo de este, pero, pueden tomarlo como consideren, luego creo que si habrá otro relacionado sobre como se tomarán las decisiones sobre la sucesión de los gemelos.

Se supone que iba a publicar esto para el cumpleaños de los gemelos pero no pude y terminé haciendo otra cosa, mas escritos…y alargando este…como siempre…

Disculpe el mal lemon.

No estaba muerta, andaba de parranda…ya quisiera, hay mucho trabajo…

Siento que debo cambiar la descripción, estas cosas son todo menos que dabbles jajajajaa.

Advertencia: Algo de canibalismo y el +18.


Capitulo V

¿Mafia AU?/Omegaverse

"Los gemelos ya le había pedido a Azul compartir su celo, cada vez que se acercaba la fecha se lo insinuaban, tal vez no con palabras, pero si con acciones…"

Azul abrió los ojos, como siempre a las 6:00 en punto, tenía 20 minutos para alistarse y presentarse en el café para asegurarse que las cosas estuvieran en orden previo a su apertura, a las 6:30 Jade debería estarlo esperando mientras Floyd descansaba en el sofá, era una revisión rápida antes de partir a la cafetería con un tiempo para comer de otros 20 minutos e ir a clases.

Desde el momento que abrió los ojos todo se encontraba perfectamente planeado, listo para ejecutarse de manera que no afectará ningún aspecto de su vida a académica ni en su desarrollo físico, sin embargo, había un detalle que podía alterar su agenda, cuando su vista se clavó en el techo lo supo, era una fecha próxima, cercana que, a pesar de que el pulpo fuera muy organizado, siempre había la advertencia de que moviera sus planes…era ese tiempo…aquel momento…

Los gemelos estaban cerca de su celo…

Con un suspiro se dispuso a enfrentar aquello, podía notar en su cabeza un palpitar que esperaba no empeorara conforme avanzaba la semana, era miércoles y por suerte el celo de ambos llevaba el fin de semana, justo a tiempo para que no hubiera daños colaterales a su vida escolar, sin embargo, los días previos siempre eran un martirio, sobretodo porque lo involucraban, a pesar de ya haber entregado la pócima, estos preferían tomar el supresor a último momento siempre con la esperanza de que los acompañara, pero no, la situación iba a ocurrir como siempre y otra vez, debía rebuscar una estrategia para esquivarlos, mantenerlos controlados y esperar, que en esta ocasión, no causaran estragos, así, el menor se dispuso a levantarse y prepararse para el día.

Por suerte, en esta ocasión logró encontrar su uniforme y, por mucho que lo olisqueo no percibió si había sido tomado antes, esta vez se confió en la idea de que lo había escondido correctamente aunque con los gemelos, no sabía que esperar.

Una vez vestido y listo, se encaminó a los pasillos tomando su celular, sin embargo, justo cuando su mano llegó a este, vibró.

Extrañado, abrió el mensaje y lo primero que notó es que se trataba de Jade.

"Buenos días Azul" –siempre tan formal – "Te informo que Floyd y yo no podremos acompañarte en la revisión matutina, el director nos ha encargado ayudar al profesor Crewel con unas cajas con objetos delicados, sin embargo previamente nos hemos asegurado de verificar todo el inventario, se encuentra en orden y la lista la dejamos en la barra detrás de florero de lirios, apenas concluyamos este asunto te veremos en cafetería, trata de no meterte en problemas mientras nos ausentamos"

Acompañado a lo último por un emoji de una carita con una mano en la boca y un delfín, era todo el mensaje.

El menor observó su teléfono por unos segundos y luego lo bloqueó para después colocarlo en su bolsillo, de su boca se escapó un suspiro aliviado pues se encontraba un poco más relajado al saber que no tendría que lidiar con ambos por ahora pero, eso era solo un aplazo para el desastre.

A paso lento se dirigió al café para tomar el encargo, hasta cierto punto agradecía que Jade fuera organizado, aquello lo había salvado de muchas situaciones aunque conocía que en algún momento tendría a su hermano quejándose de lo ocurrido pues intuía que debieron levantarse temprano para terminar todo, aquella imagen lo hizo sonreír a pesar de que pronto tuviera que pagar los platos rotos.


"Y luego el director quería que lleváramos algunas cajas a su oficina" – la queja de Floyd seguía y seguía al igual que su mohín –"En ese momento de verdad sentí muchas ganas de estrujarlo pero Azul nos lo tiene prohibido"

Durante todo su tiempo en cafetería y de regreso al salón el otro no había parado de refunfuñar sobre la tarea y el tener que despertar temprano para cumplirla provocando una mirada exasperada en el pulpo y una risa ligera en su hermano.

"Tranquilo Floyd, el profesor Crewel prometió subirnos un punto en desempeño por ser buenos cachorros y ayudar"

"¡Aún asi!"

La discusión continuó hasta las puertas del aula, donde el trio se encontraba a punto de entrar hasta que el pulpo se acordó de algo.

"Jade, ¿Podrías ocuparte de esto un segundo?" –Le extendió sus libros al gemelo más responsable.

"¿Mmm? ¿A dónde va Azul?"

De inmediato la curiosidad de ambos pues despertada mientras el mencionado tomaba el material.

"No tengo que reportarles a todos los sitios a los que voy ¿O si?"

El menor estaba avergonzado pero la mirada insistente en ambos le hizo ceder.

"…al baño, simplemente" –contestó de manera cortante mientras se cruzaba de brazos.

De inmediato notó como la sonrisa de ambos crecía y supo que las burlas llegarían, al poco tiempo unos brazos lo tomaron por los hombros y sintió el cuerpo contundente de Floyd en su espalda.

"Ne, así que Azul no pudo resistir, ¿Necesitas ayuda?"

Sintió un calor subir por sus orejas ante tales palabras burlescas que fueron susurradas muy cerca de su oído, eso, sumado a la risa de Jade solo lo hizo avergonzarse aún más.

"No digas tonterías, tan solo voy a humedecer un poco una sustancia porque si no lo hago pierde sus propiedades"

Apartando de manera brusca al otro se alejó a una distancia segura.

"Déjalo lo Floyd" –Observó como Jade se acercaba a la otra morena – "Azul aún tiene miedo de que le hagamos algo malo tan cerca de esos días"

La cara de Floyd cambió a una de comprensión antes de sonreír y soltar una risita que le heló la piel, era juguetona pero las palabras y el tono que utilizó después le hizo temblar.

"¿Quién dijo que no le haremos nada?"

La risa de ambos hermanos se escuchó por el pasillo, baja pero llena de malicia, el pulpo no soportó más y supo que era momento de la retirada.

"Si me permiten, tengo poco tiempo"

Con un tono cortante se retiró ante la sorpresa de ambos que lo observaron irse sin dejar de sonreír.

"Creo que el pulpo se molestó"

"Eso veo Floyd"

"¿Crees que ahora se oculte en algún lugar en el baño a llorar y debamos buscarlo?"

"Esa idea es inesperada…"-se detuvo – "pero no tan poco probable"

Con una sonrisa, ambos gemelos entraron al salón, asustando a una que otra persona a su paso.

Mientras, el pulpo trató de apurarse para llegar a tiempo, si no se hubiera detenido a darle justificaciones a ambos tal vez tendría más tiempo.

Al llegar al lugar creyó que por la hora estaría vacío pero, cuando abrió la puerta se sorprendió de encontrarse al líder de Pomefiore retocando su maquillaje.

"Schoenheit-san"

El rubio desvió por unos segundos la mirada del espejo.

"Azul"-saludo antes de regresar a su tarea, al parecer estaba arreglando su delineado.

El líder de Octavinelle se acercó a los lavabos teniendo mucho cuidado de mantener su distancia y no interrumpir al otro, conocía lo importante que era para este el mantener su imagen.

Con cuidado, sacó el frasco que guardó en su bolsillo junto a un gotero y procedió a recolectar el agua necesaria para echarle cinco gotas a la formula con intervalos de diez segundos.

"¿No ya deberías estar en clases?" –escuchó la voz ajena aunque no detuvo su concentración en la tarea.

"Como puede observar, me fue necesario realizar una diligencia antes de que comenzaran las clases"

Escuchó un sonido de confirmación pero se encontró ocupado verificando que el contenido del frasco reaccionara correctamente al agua. Una vez listo, procedió a cerrarlo meticulosamente y a liberar el agua extra del gotero, estaba por retirarse hasta que escuchó un ruido de protesta a su lado.

Por mero instinto sus ojos se volvieron al otro y se fijó en como se encontraba inclinado sobre el lavamanos, sosteniendo su espalda y revisando el cuello de su uniforme abierto donde podía notarse tres marcas de color rojo esparcidos en el área de la clavícula.

"Ese salvaje, le dije que nada de mordeduras"

El pulpo quiso ignorar aquella oración y regresó su mirada a la llave para cerrarla, pero desgraciadamente el otro líder notó sus acciones.

"Perdona mi lenguaje, solo…me molesta que por culpa de alguien llegaré exacto a la clase"

No es como si Azul quisiera enterarse de la vida personal de los demás, esta solo le servía si traía algún beneficio, no era alguien chismoso pero, el enterarse que el líder de Pomefiore, un omega, parecía estar compartiendo su compañía con alguien sorprendía a cualquiera.

"Tranquilo Vil-san, ese tipo de conocimiento no me interesa a menos que traiga algún beneficio y con usted, ya tengo un acuerdo firmado"-Sus manos pasaron a tomar una servilleta para cercarse, sin embargo al regresar la mirada, notó que el otro líder se había detenido y ahora lo observaba como si lo estuviera analizando, lo cual, le extrañó – "¿S-sucede algo?"-titubeó.

El otro pareció percatarse de sus acciones y negó suavemente, antes de empezar a guardar algunas cosas.

"No solo…"-La curiosidad de Azul aumentó – "Por un momento pensé que entenderías, después de todo también he notado que a veces cubres los tuyos, perdón, fue imprudente de mi parte"

Con esto observó cómo sacó un corrector y comenzó aplicarlo en los hematomas.

"¿Disculpa?"-Su tono se volvió más serio y esto, hizo que el otro se detuviera.

"Si"-Lo miró de reojo- "Las mordidas, las he visto en tus brazos incluso, ¿Son de los gemelos verdad?"

Los ojos de Azul se abrieron de sobremanera debido a la sorpresa y de inmediato comenzó a negar.

"No, ellos y yo no…"

"Tranquilo, no tienes que decir nada"-El otro lo interrumpió de manera abrupta mientras aplicaba su base – "Perdona de nuevo, me he dejado llevar, no se ni porque inicie esta conversación"

Por un segundo el pulpo trató de recordar cuantas veces había sido tan descuidado con aquellas marcas, eran las de Floyd sin duda, era él único que podía hacerlas tan evidentes sobre todo cuando el celo llegaba, antes de darse cuenta el otro ya había terminado y se dirigía a la puerta.

"Que tenga un buen día Azul-san y de nuevo, una disculpa, no volveré a mencionar este tema de nuevo, nos vemos"

Con esto, se quedó solo, sintiendo como el color se instalaba en sus mejillas y sus latidos aceleraban su pulso, ¿Había sido tan evidente? Aunque, Vil era muy observador.

Salió del trance cuando el timbre sonó y de inmediato se digirió al aula, no era momento de pensar en aquello, después tal vez tendría que conversar con el otro líder de dormitorio pero por ahora, se concentraría en la clase, al llegar los gemelos lo interrogaron sobre su atraso pero los ignoró, decidió enfocar su mente y borrar esas ideas tontas que surgían en su cabeza.

¿Qué tanto observaba la gente sus interacciones con los gemelos como para considerar que tenía ese tipo de relación? Tal vez debía comenzar a ser más estricto con Floyd…

El día pasó y antes de darse cuenta ya se encontraba en la clase con el profesor Crewel, con cuidado ajustó sus gafas y dejó escapar un suspiro, hoy para su mala suerte le había tocado con Floyd, Jade solo pudo verlo con una sonrisa de disculpas pues para variar, el ver al profesor Divus le hizo recordar a su hermano su molestia, provocando que se mantuviera quejándose toda la clase.

"Y tuvimos que acomodar todas esas cajas de ahí arriba, bajar las del fondo"-Ahí estaba de nuevo- "Quiero estrujar al profesor, no importa si dice que somos buenos cachorro"

Con eso, Azul ya había roto su record de suspiros exasperados apenas en una clase, solo porque llevaba guantes y manejaba sustancias peligrosas no se masajeo el puente de la nariz tratando del calmar el dolor de cabeza que se avecinaba. Mientras revolvía la mezcla trató de ignorar el ruido que producía la voz de Floyd, o eso habría intentado si no fuera porque unos brazos se asomaron a cada lado de sus hombros y sintió un peso encima.

"Ne, ne, Azul estoy cansado y aburrido"

Tomó aire y trató de no perder la paciencia pero se le estaba haciendo un poco difícil con lo insistencia de la anguila.

"Floyd, pesas, ¿Podrías soltarme y prestar atención a la clase?"

Trato de que su voz fuera lo menos afilada posible pues sabía que, en ese estado y con el cansancio, los cambios de humor del otro podían ser más variados y fáciles de provocar.

"Mmm"

Mientras sus manos seguían en la tarea trató de ignorar la carga ajena aunque, pronto tocaba agregar el siguiente ingrediente. Mientras calculaba si su mano lograría llegar a la sustancia casi suelta el agitador cuando sintió como la morena olfateaba su cuello y sus labios se encontraban muy cerca de su oído.

"El shampoo de Azul huele bien pero, no me gusta, Azul está muy limpio"

El menor trató de no sentirse intimidado por la sensación de tener esos dientes afilados tan cerca y el breve tarareo que podía confundirse con una advertencia, debía escapar de ahí o lo mencionado por el líder de Pomefiore se haría realidad.

Con cuidado, se safó de los brazos del contrario y se movió al lado contrario de la mesa, buscando en una hoja cual sería el siguiente paso, utilizándolo como excusa para escapar.

"Floyd, solo nos falta una cosa más para terminar, así podremos regresar al dormitorio y podrás descansar"

Con esto, revisó las últimas líneas, ignorando al contrario en búsqueda de su propia protección, en su espalda pudo sentir la mirada de Jade quien se encontraba atento a los movimientos de su hermano, ya le había comentado a Azul que estaría alerta por si era necesario intervenir.

Memorizando la penúltima sustancia, se volvió a Floyd y le dio las indicaciones necesarias para seguir.

"Necesitamos polvo de hada de los huesos, debe estar en un frasco verde, dos piscas exactamente"

Observando su alrededor trató de comprobar si el recipiente se encontraba por ahí pero al parecer, se hallaba justo del lado del gemelo, por un momento pensó en acercarse pero, al recordar lo ocurrido previamente, guardó su distancia.

"Floyd, ¿Podrías pasar el frasco verde? Casi terminaríamos"

El menor extendió su mano esperando que este acatara su orden pero a diferencia de ello, Floyd se quedó quieto.

"Mmm, ¿Azul no confía en mi?"

Observó como inflaba sus mejillas de forma infantil y su ceño se fruncía pero, ahora tenían un tiempo limitado para poder completar la pócima de manera correcta y no pensaba bajar su calificación solo por los caprichos de Floyd.

"No es que no confíe en ti…"

"Entonces dime que hacer"

Tomando una respiración larga para tranquilizarse, analizó si aquello era buena idea, Floyd era muy descuidado pero, si lo provocaba más, el desastre podría ser mayor.

"Esta bien…"-cedió y notó la sonrisa del otro- "Debes echar dos piscas de polvo de hada de los huesos a la mezcla, no más"

"Claro Azul~"

Con esto, el pulpo trató de calmarse observando la lista de ingredientes, solo uno más y todo resuelto.

"Listo Azul" –escuchó la voz cerca pero sus ojos estaba clavados en el papel

"Recuerda, son dos piscas"

"Si~"

Notando el tono feliz, se grabó el último ingrediente antes de regresar la mirada pero, apenas sus ojos se toparon con el otro, se congeló al ver un frasco verde, pero no el verde oscuro el cual había solicitado, si no, uno verde claro.

"¡FLOYD ESE NO ES…!"

Era demasiado tarde, el gemelo había echado aquello en el caldero y de inmediato la mezcla cambió a un tono rosa chillón y empezó a burbujear provocando que retrocediera un paso, estaba nervioso, asustado y su respiración se detuvo.

"¡AZUL ALEJATE!"

Apenas tuvo tiempo de cubrirse tras la mesa cuando observó cómo Jade saltaba y jalaba a su hermano, la explosión fue inmediata y el líquido grotesco se espació por todos lados, sus ojos se mantuvieron cerrados y el ruido dejó aturdidos a sus tímpanos unos segundos, el mundo daba vueltas y de milagro no alcanzó a salpicarle nada pero, los gemelos, al estar cerca, no tuvieron tanta suerte.

"¡FLOYD, JADE!"

Se acercó lo mas rápido que pudo a ambos pero tuvo que detenerse al ver el líquido que los cubría, no había problemas con la bata, lo malo es que aquello había llegado hasta la cara y el pelo de ambos.

"¡Cachorros!, ¿Se encuentran bien? ¡¿Qué pasó?!"

Escuchó la voz del profesor cerca pero su vista aún se encontraba fija en los hermanos analizando el como se encontraban, sentía una gran necesidad de acercarse pero sabía que lo más prudente era no tocarlos, solo reaccionó cuando la mano del adulto tocó su hombro.

"P-profesor, Floyd agregó polvo de hadas de los dientes en vez de hada de los huesos"-Apenas pudo articular palabra sin titubear mientras los miraba levantarse, aunque cayeron de nueva cuenta, parecían aturdidos y débiles y eso hizo que el corazón de Azul se estrujara.

"Pero si las instrucciones están muy claras"-Escuchó murmurar a Crewel y eso hizo la culpa le pesara, el debió supervisar mejor aquella poción- "Muy bien todos, la clase queda suspendida, solo los involucrados se quedarán para que los examine, los demás, fuera, luego me encargaré de revisar sus calderos"

Con esto, los demás estudiantes se retiraron mientras murmuraban, en cambio, Azul se quedó ahí parado, la mirada de los gemelos se conectó con la suya pero ninguno hablo por un tiempo.

"Azul…"

Les escuchó murmurar a ambos, no había su típica risa y parecían débiles, sus pupilas estaban levemente dilatadas pero antes de que pudiera realizar acción alguna la mano del profesor le sostuvo el hombro.

"Solo los involucrados deben quedarse señor Ashengrotto"-escuchó el tono de advertencia – "Necesito revisar a ambos, podrá verlos en la enfermería después"

Azul se negaba a irse, no quería dejarlos, no cuando los había visto así, deseaba ayudar, hacer algo para que volvieran a ser los mismo, aunque fuera con esas sonrisas burlonas pero, ante las palabras contundentes de Crewel supo que no había nada que realizar.

"Entendido profesor…"

Con esto, se retiró, no sin antes volver a ver a los gemelos quienes les devolvieron la mirada, tan callados, entonces, tuvo miedo.


"Y entonces Azul se asustó tanto que pensé que derramaría su tinta"

Habia sido demasiado ingenuo, era necesario que no olvidara como eran los hermanos Leech.

"Hubiera sido lindo verlo llorar"

"¡Si!"

Trató de ignorar el balbuceo de ambos y la forma en que se burlaban de su persona a pesar de estar presente.

"Bueno ¿Acabaron?"

Acomodó sus gafas en busca de permanecer serio y mostrar su molestia, pero, a pesar del silencio que se formó unos segundos y del como los gemelos lo miraron sorprendidos, aquello no duró.

"Azul estaba preocupado por nosotros"

La sonrisa de Floyd era una combinación entre burla y algo verdadero a pesar de que sus afilados dientes podrían transformar toda esa expresión en algo aterrador, Jade también sonreía y lo veía, ambos analizando sus expresiones, buscando una debilidad, cualquier indicio que delatara los sentimientos de preocupación que había sentido momentos antes pero, Azul no cedería.

"Yo no…"

"Bien cachorritos, sus resultados llegaron, por el momento el medicamento que les administré será suficiente"

La entrada del profesor detuvo su plática y ambos gemelos no perdieron tiempo en levantarse de las camas y colocarse uno a cada lado de Azul, ese comportamiento podría parecer normal hasta que Azul recordó que Crewel era un beta y ya sea beta o alfa, los gemelos no permitían que nadie se le acercara en ese momento, incluso un profesor, Azul intentó ignorar esto, pero el peso de ambos en sus hombros le puso nervioso.

"Gracias profesor"-El habló para evitar más conflictos- "¿Eso quiere decir que no habrá ninguna secuela? ¿Pueden continuar con normalidad?"

El mayor sostenía en su mano un portapapeles y antes de responder revisó las hojas que al parecer, eran expedientes médicos de ambos.

"Por el momento no"-Pasó las hojas- "Pero…"

Ahí estaba el detalle, las consecuencias de lo ocurrido.

"¿Ambos son alfas verdad?"

De inmediato la tensión de la sala aumentó y notó como los cuerpos de ambos se pusieron rígidos.

"Si lo son" –Respondió con rapidez, podía notar la comisura del labio de Floyd temblar y la mueca de molestia que estaba por formarse.

"Su celo se acerca ¿Si no me equivoco?"

"Si profesor, es durante este fin de semana"

Esta vez fue Jade quien contesto, parecía más calmado pero sus ojos demostraban lo contrario, estaban serios, fríos como la corriente marina de la parte profunda del océano, como esas aguas de invierno en las que no les gustaba nadar.

"Entonces, deberé pedirle al director la habitación de emergencia durante el fin de semana"

"Pero por…" –Azul no pudo completar su oración.

"Ante los efectos causados por la poción que explotó, suministrarles otra podría ser contraproducente para sus cuerpos, con eso serian tres en total, la que les permite mantener su forma terrestre, aquella que explotó y la de supresores que por supuesto, se encuentra adaptada a su tipo de cuerpo, todo eso podría sobrecargarlos y en consecuencia, provocar que alguna pierda su funcionamiento y no tenemos el tiempo necesario para analizar los componentes de cada una, en resumen, lo mejor será que no tomen la última y que se les aisle en la habitación de emergencia, si gustan y con el permiso del director, pueden ser acompañados por el socio de su elección, siempre y cuando no sea omega y haya un acuerdo de consentimiento previo"

Azul no quiso buscarle una explicación del porqué Crewel lo miró fijamente cuando dijo aquello, simplemente decidió ignorarlo.

"Por mi parte sería todo, iré a solicitar la habitación para ustedes mis cachorritos, pueden regresar a su dormitorio"

Con esto, el profesor pasó a retirarse mientras Azul trataba de procesar toda la información, así que en esa ocasión los gemelos deberían pasar su celo sin supresores, aquello sería más que un desastre, sobretodo porque si bien, cuando tenían los supresores eran peligrosos, sin ellos…Azul no quería pensar en aquel acontecimiento ocurrido hace años.

"Ehh, que problema, pasar el celo sin supresores es problemático"

"Definitivamente será toda una experiencia"

La voz de ambos lo sacó de su mar de pensamientos mientras sentía como el peso desaparecía pero la presencia de ambos se mantenía a su lado.

"¿Deberíamos buscar un compañero Jade?"

"Sería lo más prudente Floyd"

"Entonces…¡Azul debería acompañarnos para que no nos metamos en problemas!"

"Que coincidencia, también estaba pensando en eso"

De repente ambas miradas estaban en él, ni siquiera notó cuando la conversación tomó otro rumbo y ahora, ambos ojos dorados lo miraban fijamente y con interés. El pulpo se sintió como una presa, atrapado en medio del océano a punto de ser devorado, sin embargo, había practicado demasiado su ofensiva y sabía cómo defenderse.

"No digan tonterías y vamos, debemos abrir el café"

Con un paso más apresurado de lo que pretendía se adelantó a ambos, tratando de ignorar el aire de decepción que percibió en ambos cuando se alejó.

"Sigue huyendo"

"Mmm"

"No se si podré ser más paciente"

"Paciencia Floyd…paciencia"


Desde ese momento Azul supo que lo que vendrían serían días largos. Los constantes toques de Floyd de manera innecesaria, la cercanía de Jade, el como ahora parecían no perderlo de vista, siempre como unas sombras incluso cuando se encontraba en otras clases se sintió acechado hasta en los clubes tanto que ambos le habían ofrecido acompañarlo pero por supuesto, el pulpo se negó rotundamente.

"Perdón por ese incidente Idia-san"

"No te preocupes, no pensé que tus subordinados fueran tan insistentes aunque, debo admitir que dan un poco de miedo pero, la seguridad en Ignihyde es muy buena"

Hoy era uno de esos días donde acompañaba al otro a su dormitorio para ponerse de acuerdo con las actividades del club, mientras analizaba su jugada antes de mover su pieza sintió cierta incomodad en el estómago por lo ocurrido, sin poder evitarlo los gemelos lo habían seguido al dormitorio ajeno y justo antes de entrar a este le habían insistido en seguirlo aunque sabían que aquello se encontraba prohibido, Floyd incluso prometió estar quieto pero Azul sabía que si cedía, les estarían respirando en la nuca todo el momento y asustarían a Idia haciéndolo pasar por un momento incómodo (Idia era un alfa).

"Lo se"-acomodó a un peón- "Aun así, lamento el incidente"

"Mmm"-lo escuchó murmurar mientras planeaba su jugada– "¿No has considerado terminar con eso? Si tanto te molesta, deberías cortar el problema de raíz"-El más alto acababa de derribar la pieza que movió.

Cuando Azul vio su peón caer y observó las piezas en el tablero, a la reina, el caballo y el rey… no pudo evitar pensar que aquella sugerencia sería como dejarse vulnerable, los gemelos siempre lo habían acompañado, listos para servirle pero jamás lo presionaron, evidentemente la insistencia estaba pero, una vez que la situación era demasiado incómoda para manejar, ellos retrocedían, no obstante, ahora, con todo lo ocurrido, no sabía qué hacer, por primera vez aquel problema no implicaba números o deudas, o un contrato que lo salvara, eran los gemelos, no había un escrito si no, un acuerdo, algo más allá que una firma, era más…personal.

"Tal vez tenga razón Idia-san…"

"Jaque mate"


Al regresar Azul estaba dispuesto a soportar lo que venía, mentalmente antes de salir se había preparado, incluso Idia, al notar su expresión de angustia por muy reservado que fuera le ofreció si quería quedarse hoy en el dormitorio pero aquello era algo que no podía aplazar, mientras más lo alargara los gemelos se podrían aún más inquietos y esp podría ocasionar una catástrofe.

Una vez frente a la puerta de su habitación supo que ahí se encontraban, notó la luz proveniente de ella cuando anteriormente había cerrado y apagado lo cual le hacía pensar que sus cerraduras ya no eran de confianza o que ambos tenían una copia de sus llaves. Con una mueca de disgusto se preparó para lo que venía, su mano tomó el picaporte y coloco su mejor expresión neutral, lo giró y al abrir, encontró a ambos en su cama, ambas miradas se posaron en él y una sonrisa se formó en sus bocas, una depredadora, como si se encontraran ahí para devorarlo y eso le hizo estremecer.

"Floyd, Jade"

Cerrando la puerta tras sí, tratando de demostrar que no se sentía intimidado avanzó. De inmediato notó cierto cambio en el ambiente, era algo pesado que le hizo observar el lugar con más atención, al fijarse, notó que su armario se encontraba abierto y uno de sus uniformes ya se encontraba colgado en la puerta, listo para mañana…oh, eso era…

Los betas a diferencia de los alfas y omegas no podían percibir las feromonas después de todo no se encontraba en su biología y no les servían durante el apareamiento, sin embargo si podían percibir hasta cierto punto los olores, notar estos cambios sutiles en el ambiente, era como cuando un perfume llega levemente de una persona al azar de la calle, solo podían notarlo cuando el aroma si este era demasiado y en un ambiente cerrado, Azul podía notar levemente la esencia de los gemelos…eso significaba que su habitación para otro alfa y omega seguramente apestaba a feromonas, los gemelos eran posesivos por instinto y estaban marcando su territorio.

Tratando de ignorar ese detalle y el miedo que provenía de tal conclusión optó por un acercamiento normal como si ambos no hubieran marcado cada rincón de la habitación e incluso su ropa.

"Pensé que ya se encontrarían en sus cuartos, ¿Ocurrió algo en el café?"

La mejor opción era desviar el tema, manejar los hilos correctamente.

"No"

Con paso lento se acercó al escritorio y comenzó a quitarse la chaqueta asentando primero los guantes, podía percibir los ojos de ambos en su espalda, observando, escudriñando, esperando que cometiera algún error.

"Entonces"-Se volteó, apoyándose en el mueble y cruzándose de brazos – "¿Qué hacen aquí? Mañana hay mucho que hacer y debemos estar listos"

"¿Cómo te fue con Idia-san?"

Ahí estaba la pregunta, el anzuelo, por mucho que Azul quiso utilizar una excusa para echarlos Jade había sacado las cosas a la luz, sintió un escalofrío recorrer su espalda pero mantuvo la compostura a pesar de ver como ambos se paraban de la cama y se acercaban, cosa que le hizo temblar.

"Estuvo bien, completamos nuestros acuerdos para que los eventos del club no perjudicaran los horarios del café, así no tendré mas quejas de que los dejo solos"

Trato de justificarse aunque no había necesidad. Ahora tenía a cada uno a su lado y tuvo que apretar los dientes para no escapar cuando sintió las manos de Floyd rodear su cintura y como este apoyó su barbilla en su hombro derecho, muy cerca de su oreja.

"Uhmm fue una reunión muy larga"-Escuchó la queja y sintió que era olfateado, como si este buscara algún indicio de contacto pero era normal que Azul oliera a otra persona, después de todo estuvo en el cuarto de Idia- "Azul estuvo mucho tiempo fuera"

En una lucha interna trató de ignorar las manos enguantadas de la morena que se deslizaban por su cadera y comenzaban a bajar, de cerca no pudo negar la presencia del olor amargo de Floyd el cual empezaba a sentirse en todo el lugar, aun sutilmente podía notar que estaba molesto y aquello pronto iba a explotar.

"Floyd"

Por suerte la advertencia de su otro hermano lo detuvo, las manos dejaron de acariciar y el gruñido que comenzaba a formarse en el pecho del otro fue suprimido, en esos momentos Azul se alegraba de que Jade fuera un ancla para su hermano que evitaba que llegara más lejos, aunque, al mirarlo a los ojos Azul se asustó pues detrás de esto, notó la misma hambre que siempre veía en Floyd y trataba de evitar, hasta ahora notaba que Jade también se hallaba cerca y su mano había tomado su barbilla.

"¿Será que la reunión se alargó porque Azul e Idia-san se estaba divirtiendo mucho?"

Azul jamás había escuchado que Jade se refiriera al otro en eso tono, a primera vista no lo parecía, pero esos ojos afilados, la lengua que acarició levemente los caninos que podrían destrozar la carne le mostraron la advertencia detrás de sus palabras.

"Azul se divierte más con Idia-san que con nosotros"

El agarre en su cintura se intensificó y fue en ese momento que sintió pánico, ambos gemelos se encontraban rodeándolo y sus olores, tan similares pero al mismo tiempo diferentes, intenso, comenzaban a llenarle sus fosas nasales, era imposible no notar ese olor amargo que denotaba que ambos alfas se encontraban molestos y querían dominar, era una presa, un animal a punto de ser devorado y las morenas lo habían dejado sin escapatoria, jamás habían llegado tan lejos y ahora parecían no querer detenerse

"¿Será que ya se aburrió de nosotros?"

Con esta oración, Jade ajustó su agarre, acariciando lentamente su mejilla y observó cómo se acercaba, desde esa posición tal parecía que iba a utilizar su magia única en él pero, notó sus intenciones, si daba pie a aquello ya no habría salida, sería de los gemelos, el juego había terminado, sería un jaque mate, entonces, con lo poco de conciencia que le quedaba, actuó.

"No"

Apartando la mirada de Jade, le volteó la cara antes de que pudiera tener contacto, sus mejillas se encontraban calientes y cubiertas de un tono carmesí, trató de observar la cama y distraerse, tomar fuerzas.

"Creo que es hora de que se vayan"

Sus palabras eran frías, indiferentes, estaba marcando de nuevo los límites, haciéndoles saber a que no tenían el control.

Por un momento hubo silencio y tuvo miedo de la reacción de estos pero la voz de Jade lo tranquilizó.

"Bien"

Para cuando regresó la mirada apenas tuvo tiempo de notar ese deje de decepción en los ojos de Jade antes de apartarse y volver a su expresión neutral aunque esta pasó como un trago amargo, no era la que siempre utilizaba con Azul, no, esta era fría, como cuando trataba con un cliente molesto y ahora, Jade se encontraba molesto con Azul.

"Vamos Floyd"

La otra morena no se había apartado de Azul y aún lo sostenía fuertemente de la cintura, tanto, que estaba seguro que dejaría marcas al día siguiente.

"…Bien"

Con esto, se retiró y cuando Azul lo vio a los ojos este tenía una expresión de aburrimiento, aunque eso no evitó que viera la molestia en sus pupilas, la misma decepción que vio en su hermano.

"Supongo que es hora de retirarnos, nos encontraremos mañana en el café"

Jade le sonrió, pero al igual que con su expresión normal, no hubo sentimiento tras esa sonrisa, fue solo un gesto indiferente, no hubo comentarios extras ni recordatorios, solo una leve inclinación y le dio la espalda, Floyd se quedó unos segundos más, observándolo fijamente, momentos en los que se quedó quieto, alerta, como si el depredador pudiera volver a atacar, al parecer Floyd notó esto pues hizo una mueca de desagrado y le dio la espalda.

"Bye bye Azul, al parecer ya te volviste menos interesante…"

Esto último fue susurrado pero Azul pudo escucharlo, fue entonces que su mente cayó en cuenta de lo que había pasado, la molestia de ambos, el cómo había provocado aquello y el que, a partir de ese momento una tormenta se desataría, solo con eso entendió que tal vez con sus acciones estaba alejando a los gemelos, que estos perderían interés y por un momento, por un instante, sintió que podía perderlos. No se percató cuando sus manos se apoyaron desesperadas en la silla y comenzó a jadear en busca de aire, como si hubiera dejado de respirar por un segundo.

"¿No has considerado terminar con eso? Si tanto te molesta, deberías cortar el problema de raíz"

¿O…tal vez era lo correcto, el momento de ponerles un alto?

Los gemelos siempre habían manifestado que en algún momento podrían dejarlo si se aburrieran y él había aceptado, como un contrato sin firma, un acuerdo pero, ¿Realmente Azul estaba preparado para cumplir su palabra? ¿Vivir una vida sin Jade y Floyd a su lado? ¿Realmente quería eso? ¿Debió aclarar las cosas desde antes, los acuerdos de su amistad?

Con este pensamiento el menor se dirigió a la cama, completamente agotado emocionalmente, solo se quitó los zapatos y calcetines antes de acostarse, no se cambió a su pijama y una vez adentro, solo pudo abrazar su almohada mientras reflexionaba sobre lo ocurrido, las mismas preguntas rondaban por su mente, la preocupación de que había aburrido a los gemelos y por primera vez desde que Azul salió del fondo marino sintió deseos de volver a su olla de pulpo.

Sin embargo, al día siguiente todo pareció normal.

"¡Azul!"

Floyd lo saludó desde la mesa que limpiaba y Jade le hizo la mano desde la barra, al parecer estaba revisando el inventario de tés.

"Buenos días Azul"

Todo parecía extrañamente normal.

"B-Buenos días"-Su voz titubeo pero ninguno de los gemelos pareció notarlo.

Así, el día transcurrió con relativa calma, demasiada, los hermanos siguieron acompañándolo y tratándolo como comúnmente lo hacían, incluso llegó a bromear con ambos y reírse cuando intimidaron a un deudor, siempre a su lado, aunque, Azul continuaba sintiendo que algo andaba mal.

No encontró la respuesta hasta después del primer descanso, cuando se percató que los Leech se encontraban a su lado pero no cerca, había una especie de distancia entre ellos, no existía contacto físico, todo este tiempo los gemelos a pesar de estar en su espacio y en celo, no lo tocaron, no hubo roce de manos con Jade o abrazos por parte de Floyd ni acercamientos innecesarios, no en la clase, ni durante el recorrido en el pasillo pero, al parecer solo él se había percatado, o… ¿Era solo paranoia?.

Su teoría se confirmó cuando se encontraron con el líder de Heartslabyul en los jardines.

"¡Pez dorado!"

Floyd de inmediato se adelantó para perseguirlo y el líder por instinto se ocultó detrás del sujeto del trébol pintado, Trey, el cual dejó escapar una risita.

"Tranquilo Riddle"

Floyd trató de atacar al mas pequeño pero en medio de sus acciones se detuvo (Azul no notó que el brazo de Trey que rodeaba al líder había ajustado su agarre) y solo se quedó parado mirándolo con curiosidad.

"Parece que los peces dorados no nadan solos"

El menor lo miró con molestia y un tono rojo comenzaba a subir por sus mejillas lo cual hizo sonreír más a la morena.

"Floyd"

La voz de Jade desvió la atención de su hermano.

"Buenas tardes Jade-san"

"Buenas tarde Trey-kun"

El pulpo se sorprendió de ver a Jade sonreír con tanta naturalidad, era poco común que hiciera eso frente a otras personas, solo expresaba sus sentimientos con aquellos que confiaba.

"Trey, ya casi son las 5, debemos llegar a tiempo a revisar si Ace y Deuce terminaron sus tareas"

El líder de dormitorio parecía apurado en irse sin embargo apenas se separó un poco de su sublíder Floyd aprovechó y lo capturó de los hombros.

"Pececito dorado nunca se quiere quedar para la diversión"

Un mohín se formó en las mejillas de la anguila mientras comenzaba a frotar su mejilla contra la del contrario, produciendo quejas por parte de este.

"S-suéltame"

"Oh, Floyd…perdonen la imprudencia de mi hermano"

"Tranquilo Jade-san"

Azul solo pudo mirar desde lejos la interacción de los gemelos y los demás, quería creer que aquello no le afectaba, conocía que los Leech se llevaban bien con otras personas, que convivían con ya sea en clubes o durante sus aventuras cuando desaparecían pero, cuando observó que Floyd comenzó a olfatear al líder de dormitorio, su expresión cambio, se volvió sombría, algo dentro de si se removió, ellos nunca lo dejaban solo, no en esa época…

"Ah, Azul-san, no sabía que estaba aquí, perdone, buenas tardes"

El menor salió de su trance cuando los ojos regresaron a él y rápidamente trató de recuperar su compostura.

"Buenas tardes Trey-san, Riddle-san"

Saludo, pero sus palabras eran cortantes.

"Por un momento se me hizo raro no encontrarlos juntos, siempre son tan unidos"

La risita de Trey por algún motivo hizo enojar al pulpo pero, ocultó su molestia tras una expresión amable, principalmente porque aquello le había dolió por algún motivo.

"Si.."-Se acomodó sus lentes para disimular su incomodidad debido al comentario – "Pero bien, tengo que ir a atender unos asuntos, fue un gusto encontrarlos, Jade, Floyd, no se metan en problemas"

"Azul"

No escuchó más y emprendió la retirada, trató que sus pasos no fueran rápidos pero en algún punto comenzó a correr hasta que llegó a su habitación, una vez ahí, se encerró, no le importó si los gemelos tenían su llave, solo quería estar solo, tratar de entender ese sentimiento que quemaba en su fecho y que por un momento, provocó que su vista se tiñera de negro…eran lágrimas de tinta.

Las horas pasaron y los gemelos no volvieron a verlo ese día…


Hoy era viernes, el día en que iniciaba el celo de los gemelos, aproximadamente a las 9 pm como Azul había calculado, para hacer efectiva la pócima siempre la tomaban a medio día, podían hacerlo antes pero les gustaba jugar con Azul hasta el último minuto, hoy era diferente.

Durante todo el tiempo el menor los estuvo evitando, ellos tampoco lo persiguieron, incluso si un ojo experto se fijaba, notaría la distancia, hasta Jamil se lo llegó a insinuar durante clases pero, luego pareció arrepentirse y cambio la conversación.

Eran las 8, seguro las anguilas se encontraban preparando para su ingreso a la habitación, en total eran 3 de emergencia, casi no se usaban debido a que en la escuela era obligatorio el consumo de los supresores y había un estricto reglamento con respecto a mantener la paz en el instituto, incluso, si alguien no contaba con los recursos (como Ruggie) se les proporcionaba de forma gratuita (aunque todos sabían que Leona le había financiado los medicamentos a la pequeña hiena y de la mejor calidad).

Mientras tanto Azul se encontraba en su escritorio sacando cuenta, sin embargo, por más que veía los números no alcanzaba a concentrarse, no podía, su mente seguía repitiendo la escena del día anterior, el ver como Floyd olía al líder de Heartslabyul y Jade le sonreía a vicelider dejándolo atrás, como si no existiera, todo aquello que siempre temió.

Resignado soltó por fin la pluma y se apoyó en el respaldo, aquello le molestaba, estaba rompiendo con su calma pero, ¿No era eso lo que quería, deshacerse de los gemelos, tener un poco de paz? Comenzaba a dudar de sus decisiones y esa duda solo lo creció cuando escuchó aquel toque en la puerta y después, como esta se abría, solo existían pocas personas que se atrevían a entrar con tanta confianza a sus aposentos y estos eran los gemelos.

"Azul…"

Escuchó la voz de Jade y giró su silla para verlos, lo primero en que se percató es que no llevaban su uniforme, ambos ya se hallaban en pijama incluso, parecían un poco frescos, algunas gotas se escapaban de sus cabellos, seguro se bañaron, no dudaba que su piel estuviera ardiendo, un efecto secundario del celo. De inmediato la habitación se inundó con un aroma cargado del cual Azul solo pudo distinguir una pequeña parte por su condición de beta.

Ambos se quedaron parados cerca de la entrada, con posturas rectas, no se acercaban como si temieran perturbar la tranquilidad de Azul o asustarlo. Jade sonreía condescendientemente y Floyd parecía evitar su mirada.

"Ya vamos a entrar a la habitación, ya está programada y no se abrirá hasta el lunes en la noche"

Tres días duraba su celo, la habitación se encontraba acondicionada con comida, agua y todo lo necesario, se cerraba por fuera para evitar que los alfas salieran y pudieran provocar algún daño y había un teléfono de emergencia, además, estaba insonorizada, para darle privacidad a los individuos y a las personas que se encontraba fuera, eran tres salas por dormitorio.

"Ya veo…"

No dijo más, solo se quedó quieto, por un minuto la mirada de Jade y la suya se encontró y se quedaron así un rato, como si trataran de leerse mutuamente, a veces perdía contacto para mirar a Floyd pero este se negaba hasta que en un descuido sus ojos se encontraron pero rápidamente los desvió.

"Vamos Jade"

Floyd fue el *primero en irse, los dejó solos y eso, sin querer, hirió a Azul, algo se estaba rompiendo en su pecho. Jade permaneció un poco más de tiempo, Azul notó su presencia cuando dejó de observar por donde su hermano se había ido.

El mayor se hallaba mirandolo fijamente, su expresión era seria, como si buscara algo.

"¿Aún no te vas? Casi es la hora"

Como si sus palabras hubieran sacado del trance al otro, el pulpo pensó que tal vez se sentiría ofendido por la expresión pero, en cambio, una pequeña sonrisa se formó en los labios de la anguila y se acercó, aquel movimiento puso en alerta a Azul pero no retrocedió, no obstante el otro había notado su tensión.

"Tranquilo, solo voy a entregarte el último inventario que hice, después de todo ayer casi no nos encontramos"

Del su bolsillo sacó una libreta y se acercó a este pero se detuvo a unos pasos solo para alargar su mano, sin aproximarse demasiado. Azul, aún temeroso, levantó la mano y la tomó con rapidez.

"Gracias…"

Examinó la libreta, no parecía tener nada extraño, era la misma de siempre, pero, al subir la mirada, notó que aquella mano seguía ahí extendida. Cuando miró al gemelo notó que este lo seguía viendo fijamente y su corazón comenzó al palpitar rápido.

"¿Sucede algo?"

Esta vez no lo tomó por sorpresa y este, si bajar la vista subió su mano hasta tocar su mejilla, aquello lo sorprendió y le hizo temblar pero el toque solo permaneció mientras el autor lo miraba a los ojos, el tono heterocromático contra el azul. Un dedo se deslizó por su cachete provocando que el calor aumentara en ellos, era algo tan íntimo que a pesar de estar lejos sentía que podía quemarse en cualquier momento y al mirar el iris oscuro, notó algo detrás de este.

"Azul…"

Su nombre fue pronunciado en un tono grave, profundo, como si lo llamara, parecía que lo hechizaba, una magia que le tentaba.

"Jade"

Pero tan pronto como estuvo por corresponder el gesto, la mano se alejó, Jade retrocedió.

"Nos vemos hasta el lunes"

Con esto, el último gemelo en la habitación se inclinó y antes de desaparecer tras la puerta, le lanzó una mirada al pulpo, mandando un mensaje indirecto, algo escondían esos ojos con heterocromía que no pudo descifrar, un secreto que al parecer, el gemelo quería que descubriera.

Cuando la puerta se cerró Azul por fin pudo respirar con normalidad, apenas había notado que arrugó la libreta entre sus manos, sosteniéndola como si su vida dependiera de ello y entonces, regresó su silla a su posición normal y trató de concentrarse en sus cálculos, dejando esta a un lado e ignorando el calor que producía, el de Jade, no obstante, durante toda la noche, los números solo danzaron en sus ojos y no pudo realizar ningún calculo…


Para las 9 de la noche Azul se había rendido, estaba resignado, no pudo completar ningún registro pues su mirada siempre regresaba a la libreta, era lo último que los gemelos le habían dejado antes de encerrarse y ahora era en lo único en lo que podía pensar.

Apoyado sus codos en la mesa y al mismo tiempo su barbilla en su mano, observó el objeto con interés, era extraño incluso, Jade pudo entregarle aquel informe después del fin de semana, las actividades del café no se reanudarían hasta el martes y según sabía, aún quedaban suministros, pero no, se la dio antes, eso, sumado a sus miradas, le hizo pensar en muchas cosas.

Así, lo observó fijamente por un rato hasta que notó que realmente no lo había abierto, siempre confió en los cálculos de Jade y su trabajo era impecable por algo era el encargado sin embargo con todo lo ocurrido la curiosidad le ganó, así que, con cuidado, tomó la libreta, quitó el listón que la aseguraba y la abrió, fue entonces que notó como un papel caía de esta, uno pequeño y amarillo, con cautela lo tomó y lo analizó, de inmediato, sus mejillas se cubrieron de un carmesí profundo, era un número, pero, no cualquiera, un código, el código de la puerta de los gemelos con un simple mensaje:

Por si te interesa

Firmado con las iniciales F y J.

Asi que por eso Jade lo miró e insistió tanto, lo estaba invitando a que pasara el celo con ellos y le había dejado una pista, hasta el último minuto los gemelos querían estar con él y ese sentimiento conmovió el corazón de Azul, provocando que latiera fuertemente, ahora no podía seguir negando lo que ambos provocaban en él, no después de todo lo pasado y los celos (si, porque eso eran, por mas que quisiera argumentar otra cosa) que sintió, pero…por más hubiera la invitación ¿Estaba realmente seguro?

Los gemelos ya le había pedido a Azul compartir su celo, cada vez que se acercaba la fecha se lo insinuaban, tal vez no con palabras, pero si con acciones, Floyd se volvía más cariñoso y Azul solo lo notaba porque algunos estudiantes comenzaban a murmurar en los pasillos sobre como su ropa se impregnaba de su olor (el casi no lo percibía, ya que, al ser beta, apenas distinguía la esencia de los alfas), incluso a veces, durante esas fechas, los gemelos preparaban su ropa previamente, una noche desaparecía y a la mañana siguiente tenía el traje colgado en su armario, nada parecía inusual hasta que atravesaba los pasillos y la gente comenzaba a murmurar. También la morena se ponía agresiva, no dejaba que nadie se le acercara, en el especial los alfas, durante ese tiempo sabía que no le estaba permitido aceptar ninguna cita de negocios con ellos a menos de que quisiera Floyd en su oficina o a Jade respirando detrás de su nuca durante toda la junta.

En clases sabía que al más mínimo toque la actitud y expresión de Floyd se transformaría y los ojos de Jade se agudizarían, inundando el ambiente de tensión hasta que el individuo se alejara o tuviera que retroceder antes de que los gemelos le rompieran los dedos uno por uno.

Jade era más discreto, no haría ningún comentario pero, estaría más atento con Azul, sería complaciente y sus respuesta, antes mortales, con veneno en la punta de la lengua, pasarían a tener un contexto…diferente.

Pequeños toques cuando le pasaban los contratos para que los firmara, una mano detrás de su espalda, estar más cerca de lo normal, todo eso sumado a pequeñas bromas, insinuaciones y juegos de palabras inesperados que lo tomarían con la guardia baja y provocarían que sus mejillas se calentaran.

Cada gemelo tenía su estrategia pero el objetivo era el mismo; que Azul cediera. Pero, desde que alcanzaron la pubertad e incluso, desde que se reveló su casta, así como los gemelos habían ganado experiencia seduciéndolo, él se había entrenado para esquivarlos, escusa, respuestas cortas, frías como el hielo e indiferencia, todo para mantenerlos al marguen, lo más increíble es que estos nunca lo obligaron, por el contrario, respetaron su decisión, pese a eso, no había que olvidar que los gemelos eran depredadores, y el depredador sabe ser paciente, observar a su presa y conoce en que momento atacar hasta que esta se encuentre en sus garras o mejor dicho, mandíbulas.

Al parecer, el tiempo para concluir el juego había llegado, el movimiento final, pero…Azul tenía miedo, realmente, tenía temor al cambio que podría ocasionarse, él, ante todo, era un beta, un simple beta con ambiciones de alfa, deseaba destacar, incluso por eso les dio un motivo extra a sus compañeros para burlarse pero no, Jade y Floyd lo querían, sabía que podían tener a cualquier omega que quisieran, ambos eran bien parecidos y atléticos, pero no, deseaban a Azul, a él únicamente y mientras Azul solo…tenía miedo, miedo de no ser suficiente, de que lo dejaran, de volver a asustarse como aquella vez…esa vez…


La pubertad había llegado a los tritones del océano de coral pero apenas estaban aprendiendo a manejarlo, en ese momento los gemelos no hablaban sobre su celo pero si insinuaban el querer pasar tiempo junto a él.

"Ne, Azul, entonces ¿Vendrás con nosotros a explorar después de la escuela?"

"Ya se los dije ¡Tengo mucho que estudiar!"

"¿Y si te ayudamos?"- Como siempre Jade surgía como mediador.

"Eso es muy aburrido Jade, pero, podemos acompañarte y después ¡A explorar!"

"Mmm, supongo que esta bien pero ¡Nada de meterse con mis escritos!"

La risa de los gemelos inundó el pasillo mientras iban en dirección a la clase de canto, una de las favoritas de Azul.

"Podemos pasar por unos dulces de coral y esas frutas insípidas que te gust…"

De repente la voz de Floyd se apagó, Azul no entendía ocurrido pero de repente, observó como Jade abría mucho los ojos y arrugaba la nariz para que de un parpadeó se lanzara contra su hermano y lo acorralara contra la pared.

"¿J-Jade? ¿F-floyd?"

El menor observó la escena petrificado, después de mucho tiempo tuvo miedo, de verdad, no entendía la situación pero cuando observó a Floyd, casi derrama su tinta, el gemelo estaba…irreconocible…

La mirada hambrienta, su pupila dilatada, garras y los dientes filosos expuestos y luchando contra su hermano.

"¡Sueltame! ¡Dejame ir!"

Jade no lo soltaba y Azul aún no entendía el motivo de esa reacción hasta que escuchó un grito proveniente del patio.

"OMEGA EN CELO, ENCIERREN A TODOS LOS ALFAS"

Ahora las cosas tenían sentido, Floyd era un alfa y estaba tratando de ir tras el omega, sin embargo Jade también lo era, así que, se encontraba seguro que él también estaba sufriendo, Azul no había notado el cambio porque era un beta, apenas y entraban en la pubertad, algunos más tardes que otros, asi que podían darse esos incidentes, el pulpo sabía que el olor se disiparía y todo volvería a la normalidad pero, al ver al Floyd pensó que probablemente era necesario suministrar un supresor de emergencia.

"¡Jade! ¿Dónde esta el…?"

Estaba por ir a buscarlo cuando escuchó la voz de Floyd.

"¡AZUL! Quiero morder a Azul, necesito marcarlo ¡Déjame ir Jade! Azul, AZUL"

Fue cuando realmente se congeló debido al pánico, Floyd no quería ir por aquel omega él…lo estaba buscando.

"E-en el segundo compartimento de la mochila, lado derecho, ahí está"

La voz de Jade lo sacó de su trance, y con las manos temblando, tomó la mochila que había caído durante el impacto y rebuscó hasta encontrar la medicina, dos jeringas, una para cada gemelo, pequeñas, de emergencia, mientras preparaba su contenido escuchó los gritos de Floyd mientras lo llamaba.

"Ven aquí Azul, solo será una mordida ¡Quiero a Azul!"

Su lucha se intensificó y supo que debía apurarse, una vez listas, nadó lo más rápido que pudo a estos, pero al llegar, el gemelo tomó el descuido de su hermano para utilizar su cola y empujarlo con fuerza contra la pared.

"Aquí es…¡AHHH!"

El pequeño pulpo no pudo contra la fuerza de la morena cuando este lo acorraló contra la pared pero hizo todo lo posible para cuidar las jeringas, sin estas, no podrían detener a Floyd.

"Aquí esta Azul~"

El menor escuchó esa voz cerca de su oído y sintió como la aleta de Floyd se enredaba en sus cuerpo y tentáculos, agarrándolo con fuerza, por un momento se quedó paralizado mientras algunas lágrimas de tinta se derramaban de sus ojos.

"Oh, no llores Azul, no te haré daño"

Aquellas garras tomaron su mentón de una forma brusca y le obligaron a verlo, cuando su iris se encontró con el del otro sintió sus tentáculos contraerse, aquella mirada era de hambre, parecía que en cualquier momento el otro lo iba a devorar.

"Amo como Azul derrama su tinta cuando tiene miedo, me dan ganas de estrujarlo y nunca dejarlo ir, es tan lindo"-su voz infantil solo de provocaba escalofríos.

El gemelo se acercó a su persona y comenzó a olfatearlo, como si fuera un omega, buscando su olor

"No…"

Sin embargo, él sabía que Azul no lo era lo que buscaba pero en ese estado, al no encontrar la esencia inexistente, vino la ira

"¿Dónde está el olor de Azul? ¡¿Por qué no huele a nada?!"

La locura del gemelo parecía aumentar y esas garras se clavaron en su mandíbula, haciéndolo sangrar, sus manos sostenían la medicina pero tenía miedo de hacer un movimiento en falso y que se rompieran, mientras tanto el depredador siguió olisqueando y apretando su agarre.

"Para...por favor…"

Azul no había vuelto a suplicar desde que decidió despedirse de su pasado, pero ahora, temblando como una hoja ante la fuerza de Floyd no le quedó otra opción, no obstante, este solo se separó y lo miró de forma indiferente, aburrida.

"Que aburrido, pero…"

Ahí volvía esa sonrisa sádica, aquella que nunca había sido para él solo contra sus enemigos y que ahora le hacía temblar.

"Podemos resolver esto, no importa que Azul no sea un omega, lo puedo marcar"

Esa fue la advertencia que necesito para que su cuerpo reaccionara, si Floyd lo mordía y se infectaba con su sangre no habría modo de pararlo, las morenas tenían una tendencia a perseguir a los pulpos, seguir devorando, un instinto primitivo, si era mordido Floyd lo reconocería como compañero por un tiempo mínimo lo cual provocaría que no dejara que lo separan de él, era una combinación peligrosa e incluso **mortal

Entonces, con el poco valor que le quedaba, utilizó uno de sus tentáculos libres y apartó a la morena.

"¡Dije que me dejes!"

Con esto, se liberó del agarre de su barbilla y trató de alejarse pero, aquello fue un error pues, la anguila a pesar de estar algo aturdida, rápidamente tomó aquel tentáculo y lo apretó, provocando un dolor extremo en todo su cuerpo.

"Vaya…parece que Azul se está haciendo el difícil"

Con ello, el más alto volvió a abrazar su cuerpo (esta vez con mayor fuerza) mientras aplicaba presión en el tentáculo herido para que cediera, en ese momento Azul no pudo más y dejó escapar un chillido de dolor, era demasiado para su cuerpo.

"Tal vez deba darle una lección"-La sonrisa del gemelo creció –"Una mordida estaría bien…"

Entonces, observó como este se llevaba su tentáculo a la boca y mordía, el dolor atravesó todo su cuerpo y la tinta cubrió su vida, un grito de dolor se le escapó a la par de que observaba como la morena le arrancaba un pesado de su extremidad y lo tragaba.

"Delicioso, quiero mas…necesito mas…"

La sangre comenzó a filtrarse por la herida a lo que el gemelo volvía a cercarse, Azul estaba adolorido, temblaba pero no podía moverse pues su cuerpo aún seguía enredado en la cola de su atacante, el dolor comenzaba a nublarle la vista además de la tinta que salía de sus ojos, no sabía hasta donde llegaría aquello pero tenía mucho miedo.

"Mío…"

Entonces, todo ocurrió en cámara lenta, el puño de Jade se asentó en la quijada de Floyd y lo apartó.

Adolorido, Azul observó cómo Jade derribaba a su hermano y lo atrapaba contra el piso del pasillo, repartiendo golpes de forma salvaje mientras sus colas se enredaban.

"¡Sueltame Jade!"

Pero la morena no le hizo caso y lanzó otro puño, Azul se quedó quieto, desganado, observando la escena pero, apenas pudo aclarar un poco sus mente se acercó lo más rápido que pudo.

"Con cuidado Azul"-Escuchó la advertencia de Jade

"AZUL, DEJAME MORDERTE, ERES MIO"

El pulpo ignoró los gritos de Floyd y buscando la parte de la cola que le correspondía, clavó la aguja y le inyecto el supresor de emergencia. De inmediato los movimientos de Floyd se detuvieron y sus ojos se volvieron somnolientos, por algo era un supresor de emergencia pues dormía a las alfas.

"A-Azul…"

Fue lo último que escuchó antes de que este perdiera la conciencia. Azul no se acercó hasta que vio el cuerpo inmóvil.

"Justo a tiempo, gracias Jade"

El menor se nadó a él para agradecerle pero, notó algo extraño en la actitud del gemelo, este no se movía y cuando le regresó la mirada, se quedó quieto…

No se había percatado pero Jade llevó uno de sus brazos a su boca y ahora lo estaba mordiendo hasta hacerlo sangrar, el color rojo comenzaba a flotar alrededor de él y su mandíbula temblaba, supuso que por el dolor pero, no se soltaba, aunque eso no era lo que sorprendió a Azul, aquello que lo hizo retroceder fue su expresión, tenía la misma mirada que su hermano, de hambre y esos ojos que se fijaban solo en una cosa…Azul.

El pulpo se quedó muy quieto, pensando que lo iban a atacar pero Jade no se movió, se quedó en su lugar, si soltar su brazo.

"Jade…"

La morena negó y lo miró a los fijamente, su expresión se volvió mas amable y sus ojos regresaron a la segunda jeringa que Azul llevaba en sus manos, por instinto había preparado dos pero pensó que no era necesario utilizarla en Jade…había estado equivocado, pese a eso el gemelo parecía sereno y lo único que hizo fue extender su brazo antes de sonreír, una sonrisa tranquila.

Azul entendió el mensaje pero eso no evitó que temblara, tímidamente se acercó y antes de insertar el medicamento lo vio a los ojos, aun dudoso, sin embargo, Jade solo asintió y entonces…clavó la aguja.

Sus ojos se cerraron de manera lenta y en segundos, Jade estaba acostado junto a su hermano. Azul se quedó ahí, adolorido, rodeado por ese olor a sangre y temblando de miedo, le tomó unos minutos decidir a ir por ayuda, aún con la herida en el tentáculo, fue al primer salón que encontró y solicitó auxilio, así, los maestros transportaron a él y a los gemelos a la enfermería, llamando a sus padres en el proceso. Por supuesto que tuvo que dar una gran explicación a la escuela pero omitió algunas partes, mintió y por la forma de la mordida los adultos lo sabían, pero los padres de los menores decidieron discutirlo a parte. En todo el transcurso de la explicación Floyd no lo vio a la cara y al final, le dieron tres días para recuperarse y hacer las visitas al médico correspondientes.

Durante esos tres días el primero Jade le trajo la tarea, Floyd no apareció, tampoco hablaron de su ausencia ni de lo ocurrido, eso se repitió el segundo día y para el tercero, Floyd apareció con una caja de conchas nuevas, plumas y tintas especiales, junto con piedras preciosas, de esas que coleccionaba Azul, al estar en su presencia su cuerpo tembló por instinto y su tentáculo herido se contrajo, Floyd lo notó y estuvo a punto de irse, pero Azul lo detuvo e invitó a ambos a cenar, ese día Floyd lo abrazó y lloró, jamás lo había visto así, Jade se unió al abrazo mientras ambos escuchaban la disculpa del gemelo, desde entonces, ese incidente fue olvidado pero, los gemelos comenzaron a manifestar su verdadero interés por Azul...


Es por eso que tenía miedo, miedo de repetir aquella situación o que algo grave pudiera ocurrir, sabía que ya no eran adolescente y que lo gemelos podía controlar sus intentos pero eso no evitaba que el recuerdo volviera, el pedazo de su tentáculo pudo ser remplazado (Era un pulpo después de todo) pero el trauma que venía con eso, aún lo perseguía, pero…

Al ver el número en su mano su corazón se agito, los gemelos aún tenían esa esperanza y debido a lo ocurrido conocía sus sentimientos, sus verdaderas intenciones, ahí estaba la prueba, entonces ¿Qué debía hacer?

Parándose de la silla, recorrió su habitación hasta uno de sus estantes, de ahí, sacó un libro que parecía al azar pero no, detrás de este había una botella, una poción especial que permitía a su usuario expedir feromonas como si fuera un omega, hace tiempo la había desarrollado pero siempre la ocultó a esos dos por temor o ¿sería que aquello era un reflejo de sus verdaderos deseos?

Observándola por un momento, Azul tomó su decisión.


"No va a venir ¿Verdad?"

Era pasada la media noche y ambos hermanos estaba cada uno en una cama, había tomado un descanso de sus "asuntos" pero, sus cuerpos aún ardían, su ingle aún dolía y por más que la tocaran su excitación no bajaba, por más que sus voces llamaran a Azul sabían que este no vendría.

"Sera la próxima vez"

"No lo digas"

"Hay que ser pacientes"

"De nada sirvió ****contaminar el caldero y hacer las tareas de Crewel"

"Floyd…"

"¡Hemos sido demasiado pacientes! Solo debimos arrastrarlo y…"

Su pelea se cesó cuando el sonido de los botones y el de la entrada abriéndose, estaban por gruñirse mutuamente y agarrarse a golpes por segunda ocasión cuando la puerta se abrió y ahí, estaba Azul.

"Azul…"

El nombre de este escapó de sus labios como una necesidad, se quedaron quietos ante la figura del contrario parado y en pijama pero, no fue lo primero que los llamó, el motivo de su quietud era ese olor, un aroma que provenía del recién llegado.

"Omega…"

Era un ***olor a la brisa del mar, fresco, sutil, adictivo.

"Jade, Floyd"

Y esa voz que los llamaba, que pronunciaba su nombre, los invitaba a atacar.

Los primeros gruñidos fueron los de Floyd, Azul casi se siente abrumado por lo pesado del ambiente cuando entró, espeso, el olor a sexo invadió sus fosas nasales al adentrarse. Su mirada no flaqueó cuando el hermano de ojos caídos se acercó con una expresión hambrienta y lo rodeó para abrazarlo por detrás de la cintura y pegar sus cuerpos.

"Omega"

El gruñido fue directo detrás de su oído, Floyd lo estaba oliendo, reconociendo antes de empezar a repartir besos en su cuello, pequeños, sutiles, Azul trató de no estremecerse, controlarse aún cuando el miedo también lo recorrió, un sentimiento nacido a base de sus instintos, su cuerpo le pedía huir pero, estaba decidido, además de que la puerta no se volvería abrir a menos de que alguien ingresara.

"Floyd"

Pronunció su nombre en voz baja mi soltó un jadeo cuando sintió algo picar su muslo, era el miembro de la morena, estaba erecto y listo, algo común en la época de celo y es que Azul ya conocía el cuerpo de los gemelos, en ambas formas, desde la infancia, pero, las circunstancias eran diferentes y aquel toque le hizo sonrojar.

"Ahh"

Un gemido se deslizó de sus labios cuando aquellos besos comenzaron a transformarse en succiones y mordidas, sus piernas se sintieron débiles pero se mantuvo en su lugar.

"Pensamos que no vendrías, que estabas molesto"

Escuchó el argumento y casi podía imaginar el mohín que estaba formando Floyd ahora, incluso, una risita se le escapó.

"¿Cómo podría negarme si fueron tan insistentes?"

Floyd también rió ante esto y continuó su camino de besos mientras su mano se ajustaba en la cintura de Azul, atrayendo su cuerpo provocando que su intimidad se restregara contra el cuerpo ajeno.

"F-floyd"-el cuerpo entero de Azul tembló.

"Azul"

La voz de Jade estuvo cerca y antes de darse cuenta, ya sostenía su barbilla.

"Parece que por fin te animaste a aceptar nuestra invitación"-Su expresión era apacible, pero su tono era más ronco, como si se estuviera conteniendo, en sus ojos había deseo, lo notaba en su pupila dilatada- "Te hemos estado esperando"

Aquel dedo se deslizó por su mejilla, la trazó con una delicadeza que Azul jamás pensó merecer o que las manos de la anguila pudieran dar, a diferencia de la fuerza de estas, era una suavidad que solo había visto cuando trataba con sus hongos. Entonces un pulgar se coló de entre sus labios y lo dejó entrar, permitiendo que explorara y tocara sus dientes y lengua, Azul se abrió a él.

"Hemos esperado tanto…"-Lo escuchó susurra antes de que sus labios se juntara y le robara un beso voraz.

El pulpo cerró los ojos y se dejó llevar, pudo escuchar un gruñido por parte de Floyd y le pareció ver que Jade le sostuvo con fuerza la muñeca pero su atención tuvo que desviarse debido a que apenas podía seguirle el ritmo al gemelo que devoraba su boca, era un beso necesitado, el otro succionaba y sus dientes llegaron a picar sus labios sin morderlos, su lengua larga se enredaba con la suya y le hizo gemir, era una sobrecarga para su sistema, con los diente de Floyd ahora mordiendo y dejando marcas mientras su mano iba directo a su entrepierna, ambos gemelos lo tenían acorralado y sin aliento, Jade solo lo liberó cuando soltó un gemido debido a que Floyd apretó su zona intima.

"¿Debemos ir a la cama?"

Con una sonrisa tan formal, los invitó al lugar, lo primero que notó es que las sabanas estaban hechas un desastre y había algo pegajoso en ellas que no quiso averiguar.

"¡Yo también quiero un beso de Azul!"

El mas alto de los tres estaba por atrapar los labios de este quien apenas se encontraba recuperándose del beso anterior cuando las palabras de su hermano lo detuvieron.

"Pero en la cama podemos tener mayor diversión, recuerda que aún debemos prepararlo"

La declaración pareció gustarla a este, quien arrastró al pulpo a la cama y lo colocó en esta (cuidando colocar sus lentes en la mesita cercana ante el gesto molesto del octópodo), el cuerpo de Azul se sentía todavía aturdido por lo que se quedó tendido y mirando con cierto enojo a la morena por su agresividad.

"O-oye, ten más cuidado"

No pudo quedarse callado y ye reclamó al alfa aunque lo que recibió le hizo temblar, una mirada sería por parte de Floyd que le hizo callar de inmediato, se le había olvidado que los alfas solían ser posesivos en su celo y no les gustaba que le faltaran al respeto pero, la expresión de este rápido cambio.

"Perdón Azul-chan"

Con una risita el menor no tuvo tiempo de objetar antes de que sus labios fueran sellados por los de Floyd. Si Jade era algo caballeroso Floyd era como un tren de carga sin freno, prácticamente acabó con sus labios, los devoró de forma salvaje, necesitada, mordió, succionó y lo dejó sin aliento mientras sus manos no se quedaban quietas, recorriendo sus muslo y pecho, ya estaba a medio camino de abrir la camisa de su pijama cuando se separó.

"Azul es tan hermoso, es mejor de lo que imaginaba"

El mencionado se encontraba jadeando sobre la cama, luchando por recuperar el aliento mientras su pecho subía y bajaba, ambos hermanos no dejaban de verlo y eso lo ponía nervioso.

"Aunque prefiero su verdadera forma"

"Sin duda es más hermosa, Floyd"

"¿Te imaginas Jade? Ocho tentáculos"

"Sería algo…interesante, tal vez podamos intentarlo la siguiente vez"

"¡Si!"

El menor detestaba que los gemelos hablaran como si no estuviera ahí pero, cuando su conversación cesó y su miradas regresaron a él consideró que era mejor que estuvieran distraídos, ambos estaban quietos, como si esperaran su aprobación, algo muy raro en los alfas y por mucho que Azul quisiera alargar esto, sabía que ambos eran impacientes.

"Entonces ¿Qué esperan?"

Eso fue todo lo que necesito para que estos se arrastraran por la cama y lo volvieran a acorralar, esta vez Jade lo tomó y lo acomodó en su regazo sintiendo como su hombría se deslizaba en su parte trasera, al igual que su hermano estaba duro, ambos parecían contenerse, cualquier alfa ya lo habría follado pero no, trataban a Azul con delicadeza, lo estaban llevando lentamente, trataban de que lo disfrutara.

"¿Así está mejor?"

Escuchó como Jade le susurraba al oído mientras comenzaba a besar la zona y su mano se deslizaba por su pecho descubierto, había terminado de desabotonar su camina y comenzaba a trazar la zona con sus uñas, primero sus costillas e iba bajando, logrando que se estremeciera y tuviera que morderse el labio para que los pequeños jadeos no escaparan.

"Azul no debe callarse, Jade y yo queremos escucharlo"

Floyd se acercó y le robó otro beso, esta vez más despacio pero con la misma fuerza que los anteriores, no lo soltó hasta que sus labios estuvieran rojos y entonces comenzó a bajar, asentaba pequeños besos en su piel lechosa y de vez en cuando succionaba para dejar algunas marcas, mientras tanto la mano de Jade lo recorría hasta llegar a uno de sus pezones donde acarició el alrededor del área sin tocarlo, como si estuviera jugando con él, haciéndolo arde en deseo mientras su dedo realizaba caricias fantasma.

Floyd continuó con su descenso hasta que llegó al obligo donde prestó esencial atención, ahí lo vio abrir la boca, exponer sus dientes y antes de detenerlo ya lo estaba mordiendo

"F-floyd n...mmm"

La mordida fue fuerte y provocó una sensación extraña en su parte baja junto con un picor, al parecer el otro le había sacado sangre y ahora se encontraba lamiendo la herida.

"El takoyaki sabe rico"

Aquel comentario lo hizo sonrojar y desvió la mirada, pero eso fue un error pues Jade capturó sus labios mientras comenzaban a acariciar con insistencia su pezón, Azul apenas pudo contenerse y jadeo en medio del beso pero su mente no podía desviar su atención pues Floyd ahora se encontraba mordiendo sus caderas, toda aquella sobre estimulación provocó que el calor aumentara en su estómago y que su cuerpo despertara.

"Parece que a Azul le está gustando"

El mencionado bajó la mirada y se percató que Floyd observaba su creciente erección, aquello le hizo querer cerrar las piernas pero el gemelo fue más rápido y le sostuvo ambas rodillas para abrirlo de par en par.

"No no no, Azul debe ser obediente"

La risa de Jade lo hizo estremecer, deseaba quejarse pero sabía que ahora estaba bajo las ordenes de los gemelos.

"¿Qué pensarían los demás si vieran a Azul así?"

Observó como Floyd lentamente deslizaba la parte inferior de su pijama hasta lanzar su pantalón a algún punto de la habitación.

"Húmedo, excitado, tan lindo…"

Las palabras sucias se deslizaban como miel de la boca de Floyd mientras comenzaba a besar su talón y subía, primero en su pantorrilla hasta sus muslos, donde comenzó a morder, subía y bajaba entre besos pero no llegaba a aquella zona que Azul tanto deseaba y que se calentaba.

"F-floyd"-Se le escapó su nombre pero no iba a suplicar

"Tan deseoso"-La mordida fue particularmente fuerte e hizo que todo su cuerpo se estremeciera – "Abierto para nosotros"-su lengua trazó la parte interna del muslo, el borde de su bóxer –"¿Que se siente el saber que este lugar será tomado por dos personas?"

Las palabras del contrario solo lograron que su pulso se acelerara y su piel adquiriera un tono rosa, no admitiría que aquello le gustaba pero tampoco pudo contener un gemido fuerte cuando el otro deslizó su dedo entre sus glúteos, tan cerca de su entrada, por un momento ignoró la advertencia en el aire.

"Seguro todos querrían follarlo" -La voz de Jade llegó a su oído derecho – "Tomarlo día y noche hasta que esté lleno y no pueda más"-su tono era grave, excitado – "Follarlo en muchas posiciones, en lugares diferentes, donde alguien pueda verlos, que todos vean a quien le pertenece"

El tono de Jade se agraviaba y su respiración también, Azul notó como su excitación crecía y rosaba sus glúteos, esa punta que estaba tan cerca, por un momento en su mente se preguntó si aquello era algún fetiche del gemelo debido al cambio ocurrido.

"J-Jade"-Sentía que en ese momento lo iban a tomar.

"Pero es una lástima, porque Azul nos pertenece"

Las mordidas de Floyd se detuvieron y Azul lo miró, su expresión cambio por completo, esta vez sus ojos mostraban un instinto asesino, aquel que dejaba salir cuando le tocaba cobrarle una deuda a alguien y este se negaba a pagar.

"Efectivamente"-Escuchó a su hermano coincidir, su voz era ronca y su tono amenazante – "Y cualquiera que se atreva a tocarlo, bueno, solo sería un recuerdo"

La risa siniestra de ambos gemelos resonó en el lugar e hizo que el cuerpo de Azul temblara pues sabía que la advertencia era real, apenas pudo pasar tragó y los gemelos lo notaron.

"Pero no te preocupes Azul"

Sus expresiones cambiaron, regresaron a la normalidad. Floyd volvió a acomodarse entre sus muslos y esta vez fue directo a su objetivo.

"Tu nos perteneces"-Su lengua se deslizó lentamente por su miembro cubierto y le hizo gemir – "Siempre serás nuestros"

"En efecto Floyd"

"Nuestro…"

Entonces, el gemelo entre sus piernas deslizó su bóxer y sin quitar sus ojos de él engulló su miembro.

"Ahhh…"

Azul no tuvo tiempo de gemir pues Jade volvió a tomarlo de la barbilla y comenzó de nuevo aquel beso feroz, el pulpo se vio obligado a controlar su respiración por la nariz mientras sus manos se aferraban a las sabanas, buscando una salida a su placer.

La lengua de Floyd estaba acariciando su miembro dentro de la cavidad mientras sentía sus dientes rozar, estaba succionando con fuerza y a veces se alejaba para concentrarse en la punta jugando con su placer, era un calor que jamás había experimentado, que crecía en su estómago y en cualquier momento explotaría, deseaba alejarse pero también recibir más, cerrar sus muslo, negar su lujuria pero el otro lo tenía bien agarrado. Adentro y afuera, veía su miembro desaparecer en aquella cavidad, era tortura constante mientras su pulso se disparaba cada que sentía aquellos dientes cerca, tan peligrosos, era como jugar con una arma de fuego, además el gemelo parecía entretenido, se detenía por intervalos y cuando Azul bajó la mirada en una reacción instintiva, notó su sonrisa.

"Ja, Azul está ansioso, ¿Debería hacerlo esperar como él nos hizo?"

"Floyd, no juegues demasiado con él o derramará su tinta"

La risa de ambos hermanos se escuchó y sus mejillas se sintieron arder sin embargo no tuvo tiempo para expresar una objeción pues Floyd pareció tomar el consejo de su hermano y volvió a meterse el miembro a la boca.

Un sonido estrangulado se le escapo mientras volvía a arrugar las sabanas, la temperatura iba en aumento y solo quería tiempo para respirar pero, tampoco es que estuviera haciendo mucho por detener a ambos, la decisión había sido tomada desde que cruzó aquella puerta.

Su mente comenzaba a enfocarse solo en el placer y por más que tratara de mantener su expresión y su boca en calma, los gemidos comenzaban a deslizarse de sus labios, en especial cuando sintió los besos suaves de Jade en su cuello, estaba saboreando a su presa y en algún punto lo sintió olfatear, eso era más de Floyd, sin embargo al escuchar una fuerte inhalación notó el cambio en el cuerpo de este, lo estaba probando y ahora que se encontraba apoyado en su pecho sintió la vibración del indicio de un gruñido, jamás había visto al gemelo más bajo dejarse llevar por sus lado salvaje pero ahora, con su celo encima, estaba viviendo las consecuencias, no lo observaba su cara pero sabía que las expresión de este había cambiado, más cuando al bajar la vista notó que la sonrisa de Floyd creció.

"Hemos esperado tanto…"

La voz de Jade era ronca, sintió como esos besos pasaban a ser succiones y mordidas, fuertes mordidas.

"A-ah"

"Azul huele tan bien, es definitivamente mejor de lo que soñamos"

La mano furtiva del gemelo se deslizó por su torso y sintió como tomaba uno de los pezones para empezar a jugar con este.

"N-no ahh"

Aquel tacto lo hizo moverse incomodo pero fue mala idea pues su parte trasera rozó con la erección de Jade, una masa ubicada cerca de sus glúteos que le hizo temblar al solo imaginarse la noche que le esperaba, pero no tuvo tiempo de asustarse pues el gemelo que se ocultaba en su piernas aumentó su ritmo.

"F-Floyd, ahhh Floyd"

Trato detener su voz, pero hasta para el sexo los gemelos parecían estar coordinados, las manos de Jade jugaban hábilmente con su cuerpo mientras el agarre de Floyd en sus muslos aumento y comenzó a meter y sacar su miembro dentro de su boca, el pulso de Azul se disparó y ese calor comenzó a acumularse en su interior, quería salir, sabía que estaba cerca, su cadera comenzaba a moverse, sentía deseos de llegar más lejos en esa boca a pesar del peligro, era acogedor, excitante, pero estaba atrapado por ambos, fue demasiado estimulación para su cuerpo.

"Vente para nosotros Azul"

Escuchó la voz del Jade en su oído antes de sentir una mordida y entonces no pudo más, su vista se nubló debido a las lágrimas y se vino en la boca de Floyd.

"¡Ahhhh!"

Por un momento se sintió desorientado, abrumado por el placer, su cuerpo entero se estremeció y sintió algunos espasmos, sus caderas quería moverse pero estaba contenidas bajo el fuerte agarre de la anguila, lentamente trató de recuperar el aliento y cuando pudo enfocar su vista y mirar a Floyd, de inmediato record lo que había pasado, la vergüenza no tardó en llegar, no pudo controlarse y había llegado tan fácilmente. Pudo notar parte de su esencia en la comisura del labio del depredador y la vergüenza trepó por sus mejillas, estaba avergonzado por su comportamiento, lo cual lo hizo enojar, frunciendo el ceño, trató de recomponerlo..

"No avisé, perdón, pero…"

Estaba por limpiar ese desastre, acercó su mano pero no terminó de hablar pues el contrario ya había tragado, las palabras murieron en su boca cuando vio su manzana de adán moverse y como se relamía los labios, eso le provocó mayor vergüenza y trató de reclamarle.

"¡No tragues eso! Es asqueroso ¡Escúpelo!"

Su mano se acercó con intensión de que de alguna manera detenerlo pero esta fue retenida en el aire, el cuerpo entero se le paralizó cuando sintió su muñeca ser apretada con fuerza, tanta, que le hizo soltar un quejido.

"Creo que Azul no ha entendido su posición"

Con fuerza, Jade lo obligó a bajar su mano ante la creciente sonrisa de Floyd, ahora podía ver sus dientes afilados, aquellos que estuvieron tan cerca de su intimidad.

"Hoy nos perteneces, desde que atravesaste esa puerta has firmado el contrato, así que déjanos disfrutarte ¿Entendido?"

Aquello último no fue una sugerencia, fue una orden escondida en una pregunta, en todos esos años Jade jamás utilizó su voz de alfa para otra cosa que no fuera intimidar y ahora, el beta estaba paralizado, su mano reposó sobre la cama quieta, mientras sintió un temblor en su cuerpo y algunas lágrimas se acumularon en las esquinas de sus ojos, nunca había sido intimidado por ellos y ahora estaba a su merced, él no era el que controlaba los hilos, eran los gemelos.

"Oh Jade, ahora tú lo asustaste"

Con más naturalidad de la que esperaba, Floyd se apoyó en sus muslos, como si no estuviera desnudo y lo observó con curiosidad, aquello lo hizo sentir un poco más en casa aunque la respiración de Jade en su nuca lo mantuvo alerta.

"No debería atemorizarse, no es como si le fuéramos hacer algo malo…¿O si Floyd?"

El gemelo entre sus piernas soltó una risita infantil que le hizo recordar que aquella fachada solo era para encubrir sus travesuras, los gemelos no ayudaban a nadie más que fuera ellos mismo y ahora Azul no era un aliado, era una presa.

"Estas muy callado Azul ¿Ya te aburriste? ¿Debemos continuar?"

La voz de Jade lo sacó de sus pensamientos y al regresar la mirada tembló al ver esa pupila dilatada, por un momento se olvidó que ambos estaban en medio de su calor y recordó aquella incomodidad cerca de sus glúteos, ambos no aguatarían por mucho más.

"Yo no…"

"Es hora de seguir el juego, las cosas se ponen aburridas y aún no llegamos a la mejor parte"

Escuchó a Floyd moverse y lo miró comenzar a deshacerse de su pijama, aquella imagen le hizo apenarse aunque muchas veces ya había conocido el cuerpo de ambos.

"No te muestres tan tímido Azul, sabemos que nos has visto"

"¡Yo no hago esas cosas! No soy un pervertido"

"Nosotros también te hemos observado~"

Aquella declaración por parte de Floyd le hizo callar, a pesar de que conocía ambos nunca había escuchado tal cosa, no lo había notado, aun cuando siempre los vigilaba por su seguridad.

"Era tan horrible ver como en el café los ojos de algunos seguían a Azul cada que aparecía"

El dedo de Jade comenzaba a deslizarse por su torso de nuevo pero esta vez iba descendiendo, haciendo círculos en su abdomen.

"Algunos solo pedían un encuentro en la oficina para tenerte de cerca"

La voz de Jade era hipnotizante, casi parecía que estuviera bajo su magia única.

"Si, por eso luego era necesario deshacerse de ellos, aunque algunos pusieran resistencia, pero era divertido, ¡Había muchos para estrujar!"

La risita de Floyd se escuchó al fondo de su cabeza mientras aquel dedo bajaba hasta estar entre sus glúteos y acariciar su entrada.

"Ahh…"

"Todos deseaban tanto a Azul, era imposible no observarlo, pero solo nosotros teníamos el privilegio de ver mucho más"

Ese dedo comenzó a acariciar ahí, lo sentía moverse sobre su entrada pero no penetraba, solo estaba jugando con él, en la habitación volvía a sentirse la esencia de ambos, lo estaba mareando, eso, sumado a el suave barítono de Jade, aturdía su mente, sus pensamientos, solo podía escuchar y dejarse llevar.

"Siempre observábamos a Azul cuando no se deba cuenta, queríamos comerlo, pero Jade me dijo que debíamos ser pacientes"

"Si…"

Poco a poco el dedo comenzó a penetrar lo cual provocó un jadeo, era incómoda la intromisión.

"Y ahora tenemos a Azul para nosotros solos"

El dedo se alejó y por un momento sintió algo de decepción en su pecho, debió ser muy evidente pues Jade soltó una risita.

"¿Ansioso?"

Trató de negar pero sabía que era imposible, lo habían descubierto.

"Mmm, habíamos quedado que sería el primero Jade"

Escuchó el mohín de Floyd y lo vio cruzar sus brazos sobre su pecho desnudo.

"Recuerda que debemos prepararlo Floyd, el no es un omega, si no, ya estaría suplicando porque lo llenemos"- Azul trató de ignorar aquello aunque vio a que Floyd hizo una mueca ante este comentario – "Aunque por lo que sentí…Azul vino preparado…"

La sonrisa de la morena creció y esta vez Azul no pudo detenerlo, sus mejillas adoptaron un tono oscuro pues no podía negarlo, al final, era verdad, antes de entrar había tenido que hacer ciertos "arreglos preliminares" para evitar el mayor daño a su cuerpo pues sabía que los gemelos no se contendrían.

"S-solo lo hice por precaución, conociendo a ambos, son demasiados salvajes"

El comentario salió sin intención de ofender aunque la sonrisa en la cara de ambos delató que lo pasaron desapercibido, tal vez porque era verdad.

"¿Ah? Azul se preparó, quiero ver, quiero ver"

La voz de Floyd mostraba su entusiasmo aunque Azul no sabía si porque ya iba a recibir aquel "premio" que tanto esperaba o por simple curiosidad.

"Floyd ¡n-no!"

Trató de detenerlo pero el gemelo ya se había colado entre sus piernas, las abrió de par en par para tener más acceso. La posición en si era vergonzosa e hizo a Azul sentirse vulnerable.

"Ah…no vamos a caber ahí"

La risita que soltó con aquel comentario no le dio nada de seguridad y sintió deseos de cerrarse pero el otro lo tenía bien sostenido.

"Ya quiero entrar, deseo entrar, quiero que Azul sea nuestro…"

Así como sus estados de ánimo, la voz del más alto varío y el pulpo supo que estaba en peligro.

"Floyd…"

Desde esta posición pudo sentir el aliento de este cerca de su miembro y le hizo estremecerse, estaba tan cerca pero tan quieto, como esperando que la presa cayera en su trampa, sin embargo se alejó provocando que el menor se quejara.

"Ya no aguanto más Jade"

Azul trato de no ver el bulto en los pantalones del contrario ni la forma depredadora en que lo mirada.

"Entonces debemos continuar Floyd"

El octópodo observó como el hermano más sensato le pasaba una botella a su gemelo y este la tomaba, era un líquido rojo y con un aroma muy suave, por un momento se sintió desorientado hasta que este sin pena derramó su contenido en su parte inferior y le hizo soltar un gemido.

"¡Espera Floyd, nmmo aghhh"

El lubricante estaba frío y se sintió pegajoso, tuvo que cerrar su boca para evitar soltar más sonidos vergonzosos pero Floyd no le dio tiempo pues a los pocos segundos tenía sus dedos acariciando su entrada.

"Prometo ser gentil Azul-chan"

Fue todo lo que escuchó antes de percibir como lo abrían. Si bien se había preparado, sus dedos no se comparaban con los de Floyd, eran más gruesos, con callos debido a el largo entrenamiento en el baloncesto y más largo, Azul sintió como su interior se envolvía en ellos y hubo una molestía por ser invadido, sin embargo el gemelo no le dio tregua pues de inmediato comenzó a moverse dentro. Metía y sacaba sin piedad sus dígitos y se movía adentro, el lubricante ayudaba pues permitía que la penetración fuera más sencilla y conforme avanzaba se iba calentando. La mente de Azul solo se enfocaba en ese punto mientras ya no podía controlar su boca, los jadeos se transformaron en gemidos.

"D-despacio, Floyd, más despacio ahhh"

EL calor en su vientre volvió y por mucho que quisiera escapar la forma en que el otro lo sostenía no se lo permitía, podía ver la diversión en la mirada ajena y como su pupila se dilatada, no paraba de mirar como lo penetraba, pronto el dedo se convirtió en dos y luego en tres.

Por su parte Jade estaba callado pero notó cierto cambio en su respiración, al mirarlo por simple curiosidad notó que su estado no era diferente al de su hermano, incluso notó que salivaba, se mordió el labio hasta hacerlo sangrar y el bulto en su espalda baja se sintió más duro que nunca.

"Si tan solo Azul fuera omega ahora podríamos llenarlo hasta saciar, que nuestros pececitos crezcan en él"

La forma en que Floyd dijo aquello le hizo estremecer y es que, muy en secreto, cada vez que los gemelos le habían pedido pasar el celo con él, lo había pensado, estar atrapado entre esos dos cuerpos, siendo tomado hasta el amanecer, ser llenado y no poder escapar, aquella imagen mental provocó que sus paredes se contrajeran alrededor de los dedos ajenos.

"Mmm parece que a Azul le gusta la idea"

No tuvo tiempo de negar, pues el gemelo sacó sus dígitos de golpe haciendo que soltara un gemido entrecortado.

"N-no…"

Sin embargo no lo iban a dejar, pues lo siguiente que vio fue como este se deshacía de sus últimas prendas y ante él se encontró con el miembro de Floyd. Si bien decían que el tamaño era proporcional a la altura, los gemelos estaban bendecidos.

Al ver aquello sintió sus labios secos, estaba tembloroso y su miembro ya erecto se contrajo, era demasiado y no sabía si podría aguantar aún con la preparación previa.

"Aun no"

Se quejó y trato de cerrar las piernas pero fue esta vez Floyd quien las tomó y sin importarle el daño, volvió a abrirlas con fuerza, clavando sus garras en sus tobillos.

"Je Azul ya acepto, no hay vuelta atrás"

Sus ojos observaron con miedo la sonrisa de este, estaba mostrando todos sus dientes a forma de amenaza y sabía que no podía negarse. Lentamente observó cómo derramaba un poco de lubricante en su miembro antes de posicionarse entre sus piernas y alinearse a su entrada, por un según cerró los ojos pero la mano de Jade sostuvo su barbilla y apretó tan fuerte que los abrió, obligado a ver.

"No temas Azul, aún falta mucho"

Con algunas lágrimas que se escapaban de la esquina de sus ojos, fue obligado a observar como el gemelo más alto sonreía y así, mientras observaba a Azul fijamente, se preparó para penetrarlo.

"Nuestro…"

Fue todo lo que escuchó antes de que el miembro entero se introdujera de golpe.

El impacto que produjo en su cuerpo le hizo contraerse, era demasiado, aquel objeto lo invadió y llegó hasta lo más profundo de su persona, su empeine se arqueo y los dedos de sus pies se clavaron en las sabanas, se encontraba abrumado por las sensaciones mientras observaba la sonrisa y mirada penetrante del gemelo.

"Ah, es tan cálido, aprieta, se siente bien"- La voz jadeante de voz soltaba palabras al azar, estaba extasiado, lo sentí en la fuerza con la que sostenía sus tobillos- "Azul es tan bonito, quiero devorarlo por completo"

Su voz seguía siendo juguetona pero el tono era más grueso signo de que se estaba conteniendo. Los ojos de Azul se nublaron debido a las lágrimas por el esfuerzo que se encontraba haciendo pero supo que debía relajarse, el otro no aguantaría por mucho y aquellas palabras eran una advertencia así que tomó unas respiraciones y trato de apaciguar las sensaciones antes de mover su cadera, indicando que podía continuar, lo siguiente fue una prueba para su cuerpo pues Floyd comenzó a penetrarlo con rapidez.

Todos sus pensamientos se borraron mientras luchaba por aguantar tantas sensaciones, era abrumador y como en todo, Floyd mantenía un ritmo constante y agresivo, el más alto parecía empeñado en llegar a fondo mientras metía y sacaba su miembro.

"Azul es cálido, parece que te succiona como sus ventosas, quiero más de Azul, todo de Azul"

La vocalización solo hacía que el calor aumentara, se sentía avergonzado, pero no podía callar los sonidos que escapaban de su boca, el constante golpeteo producido por el choque entre pieles no ayudaba, inundando la habitación, podía escucharlo con claridad y el lubricante solo hacía que se escuchara más pegajoso, el olor de los alfas excitados inundaba su conciencia y Azul solo podía observar desde su posición como su cuerpo se abría como una flor ante la anguila, recibiéndolo.

"Ahhhh, Azul, e-es tan bueno"

Comenzó a escuchar los gruñidos del gemelo mientras los observaba inclinarse para repartir mordidas en sus hombros.

"F-floyd, aghmm Floyd"

Su voz no dejaba de nombrarlo mientras sus piernas abrazaban la cintura del contrario para que llegara más profundo, hasta que sintió como tocaba un punto dentro de él que le hizo gritar su nombre.

"¡Ahhh!"

La reacción pareció gustarle a este pues sintió su sonrisa crecer y el aumentó su ritmo, su falo necesitado se curvó en su estómago mientras pequeñas gotas de semen escapaban de la punta, estaba rojo debido a la acumulación de sangre y sintió como una mano lo tomaba y comenzaba a atenderlo.

"Ara ara Azul, parece que estas emocionado"

Los movimientos de la mano de Jade eran tortuosos, iba a un ritmo lento pero constante, no le permitía correrse tan pronto y aquel suplicio lo estaba llevando al límite.

"P-por favor, m-me vengo, no puedo ahhh, por favor"

Ahora se encontraba suplicando, aquello que nunca espero mientras en su pecho sentía a Floyd gruñir, al parecer estaba llegando a su límite.

"Azul es tan lindo cuando suplica"

En medio de la bruma observó la sonrisa sádica de Jade, este le acarició el cabello y apartó el sudor y el mechó largo de su cara antes de acercarse y besarlo, era un beso necesitado, salvaje, fogoso que le dejó sin aliento, la lengua de este inmediatamente ataco a la suya y la envolvió, Azul se sentía como un lío entre fluidos y la saliva que se escapaba, le hizo cerrar los ojos, las sensaciones eran demasiadas.

"Mmmm yo también quiero un beso de Azul"

Al escuchar esa queja la anguila se apartó para darle oportunidad a su hermano, loa besos de Floyd eran más salvajes, sintió sus dientes chocar y le dolió pero este no se detuvo, por el contrario parecía más hambriento, comenzó a morder sus labios hasta hacerlos sangran y terminó como un desastre entre jadeos.

"¿Jade también quiere un poco de Azul? Dijimos que lo compartiríamos"

Al escuchar aquello su cuerpo se puso alerta.

"No, no no no no"

De inmediato trató de apartar a Floyd pero este lo tenía bien agarrado, tomó su muñecas y lo obligó a cambiar de posición, ahora se encontraba en su regazo quieto.

"Tranquilo Azul, solo es para hacer las cosas más interesantes"

El más alto besó sus labios con suavidad, como tratando de distraerlo pero el pulpo se negaba ante tal táctica, trató de apartar su boca pero el agarre en sus muñecas era tan fuerte que no pudo resistirse.

"Tranquilo Azul, sabemos que es tu primera vez, seremos gentiles"

La voz de Jade llegó a su oído y en medio del beso soltó un suspiro al sentir como un par de dedo cálidos y llenos de lubricante se colaban por su entrada además del miembro de Floyd.

"N-no…no va a dar"

El menor sabía que por más que suplicara los gemelos no se detendrían, los había hecho esperar demasiado y ahora estaba pagando sus acciones. Mordiéndose el labio sintió como aquellos dedos lo estiraban, sentía que podían partirlo en dos y estaba seguro que no eran ni la mitad de lo que venía, después de todos ambos gemelos estaban dotados, las pequeñas gotas de agua alojadas en sus ojos comenzaron a deslizarse, se sentía vulnerable y lo peor es que estaba ante dos depredadores.

"Shhh shhh, tranquilo Azul"

Sintió el aliento de Jade en su oído y luego la lengua de este recorrerlo, con su mano libre, volvió a su miembro y comenzó a acariciarlo lentamente mientras sus dedos continuaban penetrándolo, era una atención especial lo que hacía, estaba siendo paciente y gracias a eso poco a poco el cuerpo de Azul se fue relajando, los dedos no se sintieron tan invasores y poco a poco su interior se adaptó para recibirlo.

"Eso, así, ya casi estás listo Azul"

La voz de Jade era como una droga, adormecía el dolor y en algún punto sus piernas se fueron abriendo a él hasta que este pareció considerar que se encontraba bien estirado y salió.

El vacío que provocó esta acción lo hizo ronronear y abrió los ojos (no había notado cuando los cerró para disfrutar de todo ese proceso) para ver a Floyd, este tenía pintada una sonrisa en la cara y se acercó a robarle un pequeño beso el cual recibió con gusto, ya no era hambriento, simplemente suave y afectuoso.

"Azul es muy lindo"

Con esto, volvió a unir sus labios y dejó las manos libres del pulpo quien las llevó a su cuello y profundizó el beso. Mientras tanto escuchó un movimiento en la cama y sintió como Jade se posicionaba pero trató de concentrarse en el tacto de los labios de Floyd, este lo estaba llevando lentamente y sus manos esta vez acariciaron su cadera, haciendo pequeños círculos con el pulgar donde había dejado marcas.

Por su parte Jade volvió a atacar su cuello, hasta ahora había perdido el número de las veces en las que había sido mordido pero estaba seguro que a la mañana siguiente observaría las consecuencias.

Empezó con pequeño besos y succiones mientras una de sus manos acariciaba su torso con suma delicadeza mientras sentía como algo era introducido lentamente en su entrada, la incomodidad era mucha, incluso notó como Floyd cambiaba el flujo del beso pero ninguno de los tres detuvo sus acciones, su cuerpo se estaba adaptando bien a Jade, se abría como se abrió ante Floyd y antes de darse cuenta, estaba todo adentro.

"Ahhhh"

En algún momento tuvo que detener el beso para poder recuperar el aliento, con dos miembros adentro era difícil concentrarse en otra cosa para aguantar la presión, se sentía partido a la mitad sin embargo ambos se habían detenido, estaban esperando que se acostumbrara. Por un minuto lo único que se escuchaba en la habitación eran sus respiraciones, sus jadeos y el olor a feromonas que flotaba en el aire, ahí fue cuando Azul tuvo tiempo de saborear el momento, aquellos cuerpos que lo rodeaban y lo envolvían en un abrazo, el cómo Floyd acariciaba su cadera y Jade besaba sus hombros, solo ellos tres, juntos pero sobretodo disfrutó el brillo en sus miradas, solo podía ver a Floyd pero estaba seguro que Jade lo estaba observando de la misma manera, el cómo se lo estaba comiendo en sus mentes pero detrás de esa lujuria había otro sentimiento, algo que Azul no se dignó a asumir todo ese tiempo, no era simplemente deseo, había amor.

Asi, con las mejillas rojas por el esfuerzo empezó a moverse un poco, al principio fue un movimiento lento y pudo escuchar el aliento de ambos engancharse, pero después sintió como tomaban la señal y entonces, comenzaron a seguirle el ritmo.

La entrada de ambos parecía coordinada, si en algún momento Azul creyó estar preparado estaba equivocado, aquello era más de lo que podía manejar. El que ese par de miembros lo penetraran y lo llenaran le hizo imaginar muchas cosas, el como estaría su interior una vez que se corrieran, esa imagen tan pecaminosa le hizo gemir más fuerte.

El nombre de las morenas se derramaba de sus labios como miel mientras llegaban a ese punto dulce en su interior, no supo cuando paso a gritar, apenas y podía mantener la coherencia en sus palabras, era demasiado, lo invadían por completo y en algún punto notó cierto abultamiento en su estómago, ambos estaban llegando demasiado lejos y pronto tuvo a ambos gruñendo en sus hombros, ya no eran los gemelos, ahora estaba ante las alfas que lo reclamaba, llenándolo, haciéndolo suyo.

"Azul"

Ambos pronunciaban su nombre entre gruñidos y era como música para sus oídos, las mordidas regresaron pero esta vez más agresivas, lo estaba olfateando, buscaban sus glándulas para marcarlo aunque estas no existieran y aquello pareció incitarlos a hacerlo con mayor rapidez, su ritmo aceleró y el calor creció en su vientre, los sentía tan cerca, podía notar el cambio, estaban por llegar, se llenó y pronto lo iba a estar pero de su esencia.

"Ahhh, d-demasiado, ¡AHHH!"

Su cuerpo estaba al límite y con unas cuantas penetradas se corrió aunque estos siguieran en su tarea, al parecer esa acción sacó sus más bajos instintos porque en ese momento sintió como ambas partes de su cuello eran mordidas con fiereza, estaba seguro que sangro, lo habían mordido donde deberían estar sus glándulas si fuera omega y entonces, con una contracción debido a su orgasmo, su interior apretó ambos miembro y sintió como estos se venían, su interior apenas pudo soportar tanto y la sensación de plenitud lo invadió, estaba por explotar, su esencia se acumuló en su interior y se derramó entre sus muslos, por fin había sido entregado a ambos, marcado, era suyo…

"Floyd…Jade"

Después de aquello apenas pudo mantener la conciencia a causa de tantas sensaciones, aunque sintió como ambos salía de él. La impresión de un el líquido escapando de su entrada le hizo estremecer pero tampoco tuvo la necesidad de limpiarse, se sentía bien tener aquella esencia en su interior. Lo siguiente que supo es que se encontraba recostado entre ambos y estos lo abrazaban, por un momento se sintió en su olla de pulpo, rodeado, en paz, tranquilo y apenas pudo escuchar cuando estos se despidieron antes de dormir.

"Buenas noches Azul"

Los labios de ambos acariciaron las nuevas marcas en su cuello, sentía un escozor pero pudo ignorarlo y luego esos labios subieron a su mejillas, ambas manos se encontraban entrelazadas con los dedos de cada uno, un agradable aroma invadía la habitación eran sus aromas mezclados entre sí, de esa manera, los tres cayeron en un profundo sueño, por fin se había cumplido el sueño de los gemelos, Azul ahora olería a ellos por siempre, por fin era suyo...


A la mañana siguiente Azul se encontró aplastado entre ambos cuerpos, en cierto punto se sintió asfixiado y en su mente trato de idear como escaparse pero, al escuchar una risita en sus oídos supo que estos ya estaban despiertos y se encontraban jugando con él.

"Si ya terminaron de reírse podría alejarse, necesito ir al baño"

La risita aumentó pero los individuos cumplieron con su petición y se apartaron.

Su cuerpo dolía, dolía demasiado y su vientre aún se sentía repleto, trató de ignorar la sensación del algo deslizándose por sus muslo pero era difícil.

"Buenos días Azul-chan, ¿Dormiste bien?"

La sonrisa de Floyd era radiante, estaba de buen humor a pesar de tener que levantarse temprano y eso era extraño.

"¿Quién podría dormir bien si es aplastado?"

"Mmm" –Ahí estaba el Floyd de siempre, junto con su enfurruñamiento infantil

"Pero Azul no se quejó ayer de eso"

La voz de Jade le hizo recordar cosas que no quería y mientras sus mejillas se coloraban escuchó a Floyd soltar una risita.

"¡Hay que repetirlo!"

"¡¿Cómo que repetirlo?!"

Trato de no sonar tan alterado pero aquella idea le parecía aterradora, si solo con esa noche sentía como si tres ballenas le hubieran caído encima, no se imaginaba en otra ronda con los gemelos.

"Pero Azul, nuestro calor no ha terminado y la puerta no se abre hasta el lunes"

El señalamiento de Jade le hizo recordar que tenía razón, esa puerta no se abriría y mientras tanto él se encontraba atrapado con lo gemelos por un largo tiempo lo cual con su celo, podría dar lugar a muchas cosas.

"Hay mucho tiempo para divertirnos"

La risita de ambos solo lo puso más nervioso pero apartó la mirada dispuesto a ignorarlos, no haría comentarios sobre ello aunque tampoco se negó.

"Toma Azul, debes estar deshidratado"

Sintió un frío en la mejilla y tomó la botella de agua que Jade le ofrecía.

"¿Ah? Gracias"

La ventaja de aquel lugar es que tenía todo lo necesario para que los visitantes estuvieran seguros, incluso ofrecía una alta gama de herramientas para el coito pero Azul no hablaría de eso. Sus ojos recorrieron la habitación y pudo notar el olor penetrante de sexo en el aire, a pesar de no ser omega era imposible ignorar las feromonas de los gemelos en el ambiente, tan distraído se encontraba que no noto ambas miradas penetrantes que lo observaban hasta que Jade se acercó y lo tomó de la barbilla.

"¿Qué?"

No alcanzó a preguntar más pues este le sonrió y unió sus labios en un beso suave pero necesitado.

"¿Ah? ¿Ya vamos a iniciar otra ronda? ¿Tan pronto?"

El comentario del gemelo le hizo alejar a su hermano rápidamente, no quería eso ahora, no aún que se sentía lleno.

"Tranquilo Azul, todavía hay mucho tiempo para eso, tal vez podríamos ducharnos primero"

La respuesta tampoco fue negativa y ahora no sabía si quería salir de la cama para alargar aquello.

"Pero yo quiero tener a Azul ya"

Como era de esperarse Floyd ya tenía energía para más, aunque tampoco hizo nada por atacarlo, simplemente envolvió brazos alrededor de su cintura y acomodó su cabeza en su regazo, aquello provocó cierta sorpresa en el pulpo pero al final, se dejó llevar y comenzó a acariciarle su cabello.

"Siempre tan impaciente"

De repente otras manos lo tomaron de los hombros y terminó apoyado en el pecho de Jade, sus extremidades bajaron y reposaron en su pecho, realizando círculos con la yema de sus dedos en un gesto tranquilizante, por un segundo se sintió somnoliento de nuevo y la idea de una siesta no le pareció mal aunque acababan de despertar, sin embargo el cómo descendió aquel dedo por su vientre le puso alerta, se quedó quieto justo donde se sentía aún repleto de la esencia de los gemelos, incluso Floyd se unión a esta acción y acercó su cara a la zona, olfateando.

"¿Qué hacen?"

Cuestionó con una voz ronca debido al cansancio, pero los gemelos no se detuvieron y esta vez Floyd comenzó a besar la zona.

"Sería interesante saber qué hubiera pasado si Azul fuera un omega, ahora estaría cargando nuestros pececitos"

La información lo tomó desprevenido y el beso de Floyd lo hizo temblar, sus mejillas quedaron pintadas de carmesí mientras ideas surgían en su cabeza, ¿Él cargado la estirpe de los gemelos? Todo eso le hacía sentir nervioso pero también provocaba cierto calor en su corazón.

"Azul sería una buena madre"

El dedo de Jade apretó un poco más la zona y al aún contener aquel líquido Azul sintió como este se derramaba de entre sus piernas provocándole un gemido.

"N-no soy un omega, n-no puedo…"

Quiso que esa declaración no sonara tan dolida pero, era verdad, él era un beta y no podía darle lo que ellos querían, jamás se había sentido mal por su segundo sexo principalmente porque lo había salvado de muchas cosas, principalmente de las amenazas pero ahora, comenzaba a verlo como una desventaja frente a los gemelos.

"Oh, no importa, porque…"-Floyd volvió a besar su vientre- "Así queremos a Azul"

Aquellas palabras hicieron que su corazón bombeara más rápido y la sensación abrumadora del sentimiento que surgió, esa calidez de estar en casa, le dieron aganas de llorar.

"Además, hay muchos hechizos que podrían resolver aquello"

La declaración de Jade lo tranquilizó, tal vez en un futuro podrían hacer algo aunque parte de él no comprendía el por qué se dejaba llevar por aquello, por los gemelos y el ambiente que estos generaban.

"Además esa es una ventaja, porque así no tenemos que luchar por Azul y podemos compartirlo"

La broma de Floyd fue ligera pero notó la advertencia, algo le decía que los gemelos había discutido sobre su condición desde antes (lo cual era algo perturbador) pero el ambiente relajado le hizo olvidarse de esa idea.

"Tienes razón Floyd, así Azul es solo nuestro"

Con ello, ambos besaron cada zona, Floyd su vientre y Jade su marca, que ahora que lo pensaba, tenía dos, estar entre sus brazos provocó una sensación de entumecimiento, era como flotar en el mar, cuando uno se encuentra en la superficie a la deriva, un alivio que pocos podía experimentar pero que ahora se hallaba disfrutando con ambos, con quienes estaban unidos desde ese momento.

"Además, si fuera omega, no hubiéramos aguantado tanto y Azul ya tendría muchos bebes, le hubiéramos escondidos sus supresores para tenerlo desde hace mucho"

"Floyd"

"¿Qué tipo de bebes crees que tendríamos? ¿Morenas o pulpo?"

"Floyd"

"Oh, no importa, podemos seguir intentado ahora, ¡Otra ronda!"

La voz de su hermano se apagó y ambos rieron, entre tanto Azul apenas pudo registrar aquello, es como si lo hubieran sacar de su fantasía y ahora que comprendía a donde iba su discusión…

"¿Otra ronda? ¡¿Tan rápido?!"

Aquel iba a ser un largo fin de semana…


Extra:

Azul se encontraba atravesando el espejo de Octavinelle, su cuerpo entero dolía pero debía pasar su reporte a enfermería, con trabajo y pudo cubrir todas las marcas para disimular lo ocurrido aunque estaba seguro de que toda la escuela ya se había enterado de la situación pero los gemelos se asegurarían que nadie lo comentara.

"Pudieron ser más amable"

Mientras acomodaba su corbata su mirada se fijó en otro espejo el cual era atravesado por Vil, aunque no fue eso lo que le impactó, si no que este, no salía de Pomefiore, si no de…¿Savanaclaw? Y al parecer se estaba quejando de algo, un dolor de espalda…

"Oh, Azul-san"

Lo saludó el líder de dormitorio mientras adoptaba su típica postura elegante, por mera curiosidad Azul no pudo evitar mirarlo de arriba abajo, el cómo su uniforma parecía arrugado y…¿Esas eran mordidas? ¿No era muy temprano en la mañana?

"Buenos días Vil-san veo que hoy esta…madrugando"

No encontró que comentar, además de que no quería ofender a este, le gustaba su desayuno sin veneno, sin embargo notó que este se percató de su comentario y frunció el ceño.

"Si, tenia…unos asuntos por atender"

No mencionó más y el tono venenoso lo hizo callar, aunque aquella información podía ser jugosa, no le parecía un momento adecuado.

"Veo que tú también tienes ciertos…asuntos"

Observó como el dedo de Vil apuntaba a un lugar, pero no era precisamente lo papeles que llevaba en manos, no, era a su cuello y sin querer, al llevar su mano ahí para ocultarlo, notó un ardor, aún no se curaba de las mordidas y al aparecer el uniforme no llegaba a tapar todo, tal parecía que debía utilizar maquillaje.

"Si, son…asuntos importantes…"

"No me menciones más, lo noto en el aire"

Observó como este arrugaba la nariz y es ahora que se daba cuenta, de nada servía ocultar sus marcas pues el aroma lo delataba, no era omega por lo que no podía percibir la esencia pero ahora que lo pensaba, seguro sus ropas apestaban al aroma de Jade y Floyd y no tuvo oportunidad de agarrar otra muda (y tampoco creía que los gemelos lo dejaran salir sin antes "perfumarlo").

"No es lo que crees"

"Es lo que es"

Con esta declaración, comenzó una pelea de miradas entre ambos, pero, al final, el líder de Pomefiore parecía apurado.

"Bueno, me tengo que ir, Rook debe estarme buscando y aún debo cumplir una rutina facial"

El jefe de Octavinelle solo asintió aunque al verlo dar un paso, lo vio soltar un quejido y perder por un momento la compostura, sus manos se acercaron para ayudarle pero él las rechazó.

"Estoy bien"-Lo vio levantarse- "Tonto nudo, juró que no dolería"

A pesar de que lo último fue un murmuro para sí mismo, Azul no pudo evitar prestarle atención ¿Nudo?, tal vez debería investigar aquello después pero prefería no involucrarse en asuntos que trataran con los miembros de Savanaclaw o con Vil, por ahora aquello quedó como un acuerdo mutuo y así, retomó sus camino a la enfermería.


Datos:

-Trey es un alfa, pero pocos lo saben debido a que oculta muy bien su olor y toma supresores, solo otros alfas lo saben, Cater que es beta, Chenya y Riddle.

-*Floyd salió de la habitación primero porque ya no podía aguantar mas el llevarse a Azul, sabía que si se quedaba más tiempo, lo arrastraría con ellos. Jade le recomendó apartarse si sentía que la necesidad era demasiado.

**Mortal: Pequeña aclaración, Azul menciona que es una combinación mortal porque al morderlo Floyd despertaría parte su instinto de morena, como esa parte animal que siente atracción por la carne de pulpo, al mismo tiempo, la parte alfa de Floyd ya lo ve como un compañero, asi que no querra separarse de él, lo que en consecuencia traería que Floyd no dejaría de mordelos (instinto animal) ni querría que nadie se acerque o lo separe de él (instinto alfa) llegando a un tipo de canivalismo, por eso lo mortal

***Olor: aclaración; la poción no es que te saque el olor de la nada o te vuelva omega, lo que hace es que intensifica tu olot natural y son como feromonas artificiales, una vez que el sujeto se la tome, produce que su cuerpo aumente la producción de estos sin modificar su cuerpo, lo que ocurre es que los betas SI tienen olor, muy leve, apenas perceptible, pero como no contienen feromonas para atraer a los alfas, estos no lo notan.

****Si, como lo leer, Floyd y Jade planearon todo cuando estuvieron acomodando las cosas en el salón de Divus para no tomar sus supresores y ver si aquello funcionaba para convencer a Azul.

PD: Aun no he decidido con quien se acostó Vil.