Capitulo VI

Espectáculo

"¡Oigan! M-Mas lento"

Azul trataba de seguirle el ritmo a las morenas, pero sus ocho tentáculos apenas y podían coordinarse, mucho menos seguirle el paso a las poderosas aletas de los gemelos.

"Azul, ¡Vamos!

La risa de ambos no se hizo esperar y mientras avanzaban en el basto océano el más corto de los tres trataba de adivinar su ubicación, aunque siempre terminaba más confundido pues ambos dijeron que era una sorpresa y en consecuencia de conocer la inteligencia de Azul, se habían asegurado de dar varias vueltas y giros antes de llegar al sitio deseado, provocando cierto atraso y que ahora se encontrarán tratando de apresurar a su compañero.

"¡No puedo ir más rápido, ya se los dije!"

La molestia era evidente en el tono de Azul pero tampoco se encontraba completamente enojado, aunque quería negar ese sentimiento de calidez que lo recorría al sentir a ese par de manos sosteniendo cada una de las suyas o el latido de su corazón que se aceleraba por la emoción de la sorpresa además de esas burbujas en su estómago que surgían cada que uno de sus tentáculos tenia contacto con la cola de los menores y estos no se alejaban, todo eso le impidió soltar replica.

"Mmm, no los prometiste Azul, además, es nuestro cumpleaños"

La queja de Floyd no tardó en llegar a pesar de que no paraba de moverse.

"Coincido con Floyd, además, las promesas no deben de romperse, son como los contratos, ¿O si Azul?"

El pulpo no supo cómo contradecirlos así que su única defensa fue formar un mohín con su boca.

"¡Ya casi llegamos!"

La emoción en la voz de Floyd lo alertó y también notó como la sonrisa de Jade crecía llegando a mostrar sus dientes afilados. De repente, unas manos cubrieron sus ojos y la oscuridad junto con el miedo lo invadió.

"O-Oigan ¿Qué hacen?"

Su voz salió alarmada y desesperada, no le agradaba la oscuridad cuando no era su elección y aún si le gustaba su olla de pulpo su vista estaban adaptados para ver dentro de esta, ahora se sintió vulnerable.

"Shhh, tranquilo Azul"-Escuchó la voz de Jade cerca y percibió unas manos tomar las suyas.

"Ven Azul, yo te guiaré"

Con cierta duda se agarró de las manos de Floyd y dejó que lo guiase, así, notó un cambio en el ritmo, sus tentáculos se hallaban alertas ante al peligro provocando que se movieron con torpeza, uno incluso se enredó en la cola del gemelo buscando seguridad mientras sus piel captaba como la temperatura variaba, su entorno se modificó, primero hubo una brisa y luego, la quietud.

"Llegamos Azul"

Las manos de Jade fueron removidas pero Azul permaneció con los ojos cerrados, aún estaba nervioso, temeroso a lo que pudiera encontrar, ¿Será que los gemelos lo iban a comer? Tal vez nunca debió confiar en ellos.

Con las manos temblando a sus costados tomó una bocanada de agua y lentamente abrió sus ojos, al principio tuvo que adaptarse debido a larga exposición de oscuridad pero una vez enfocados estos se abrieron de sobremanera al sorprenderse por lo que encontró.

Frente a él, un lugar repleto de artículos de los terrestres, algunos parecían antiguos otros recién pulidos y en el fondo, una especie de laboratorio con frascos vacíos, sin usar, todo era una vista magnifica que se abría de forma vertical e iba subiendo como estantes hasta el final de aquella cueva en lo alto hasta tocar la superficie donde se hallaba una apertura circular en el techo que permitía la entrada de luz.

"Esto es como…"

"Si, el lugar donde guardaba sus objetos preciados la princesa que emergió a la superficie"

"Aunque tratamos que se asemejara más a la cueva de la bruja del mar pero Jade pensó que se organizaría mejor de esta manera"

Escuchó el mohín de Floyd pero sus ojos no podían apartarse de tanta maravilla, aún estaba sorprendido, cautivado y sus manos no pudieron evitar acercarse y tocar una campana de viento que estaba hecha de diversos cristales azules y ónix.

"Yo…"

"¿Te gustó?"

Antes de darse cuenta los gemelos estaban a su lado de nuevo, Jade sosteniendo su mano pero ambos lo observaban con interés, como si quisieran leer su expresión.

"Debo admitir que…"-los ojos bicolores de ambos y ese brillo lo ponían nervioso pero sabía que debía dar una respuesta adecuada- "es un sitió interesante"

Trato de no mostrar por completo su felicidad pues sabía que estos podrían ser una excusa para jugar con él, era como un acuerdo entre ellos el mantener las cosas "interesantes", así, observó como Jade soltaba una risita y Floyd ponía los ojos antes de volver a su puchero sin embargo aquel brillo en los ojos de ambos jamás se fue.

"Típico de Azul"

"Coincido Floyd"

Después, una risita estalló en el dúo que hizo que otra vez el corazón de Azul se sintiera extraño, esta vez no encontró palabras para reclamarles, solo pudo quedarse ahí, rodeado por el par junto con el calor que producían sus cuerpos al estar tan cerca, uno que le hizo sentir en casa.

"Oh, si es cierto"-Escuchó la voz del menor de los gemelos- "Ya va a empezar eso Jade, hay que apurarnos, vamos Azul"

Y de nuevo, estaba siendo arrastrado por Floyd, esta vez a mayor velocidad.

"¡Floyd, despacio!"

Trató de detener a este pero ya se encontraba llevándolo a la superficie, a la boca de la cueva, sus tentáculos apenas podían igualar el ritmo, al parecer la emoción del Floyd jugaba en su contrar y solo percibir como Jade los seguía de cerca.

"FLOYD ¡Basta!"

No pudo detenerlo ya habían llegado al exterior.

"¡Puah! Ven Azul"

El pulpo trataba de recuperar el aliento mientras era guiado al borde de la apertura de la cueva, la morena se aseguró de que pudiera sentarse mientras una risita escapaba de sus labios.

"¿No fue divertido?"-Exclamó con emoción, aunque fue recibido por una expresión de molestia por parte de octópodo.

"¡Claro que no lo fue!"

A pesar de la queja del menor no hizo ningún intento por irse, solo se cruzó de brazos, Floyd continuó con su sonrisa mientras Jade se acomodaba del otro lado de Azul, así este quedó atrapado entre ambos.

"Recuerda que Azul no tiene derecho a enojarse, es nuestro cumpleaños"

Ante aquella declaración el más pequeño no pudo si no resignarse y terminó por acomodarse en el asiento improvisado.

"Y bien ¿A que me trajeron?"

A pesar de su molestia, no pudo disimular su curiosidad, pero esta se apagó un poco cuando vio a ambos sonreír.

"Ya lo verás"

La voz cantarina de Floyd le hizo desconfiar.

"Al parecer llegamos a tiempo"

"¿A tiempo para qué? No entien…"

Su voz fue cortado por un estruendo que lo hizo estremecer, sus tentáculos se movieron nerviosos pero ambos gemelos lo tomaron de la mano y señalaron el cielo.

"Mira Azul"

Sin querer el pulpo había cerrado los ojos, el ruido le puso nervioso pero, al abrirlos, se encontró con un espectáculo que jamás había visto.

"…¡Wow!"

Ante él, miles de luces se presentaban en el cielo aunque un ruido fuerte las acompañaba, primero amarillas, luego rojas, verdes, todas brillantes.

"Es…"

"Hermoso ¿No?"

Captó la risa de los gemelos pero su vista no podía apartarse del espectáculo, aquello era único.

Mientras tanto estos solo podían ver complacidos como su plan había funcionado, de esa manera pasó un tiempo mientras los tres contemplaban el show, balanceando sus extremidades en las calmadas aguas.

Azul estaba hipnotizado por todo lo que veía aunque, en algún punto, la voz de Jade lo sacó de su mente, este, apretó su mano y sus ojos regresaron a él, aunque ¿No estaba muy cerca?

"Es un ritual que solemos hacer, Floyd y yo siempre lo hemos visto solos…hasta el día de hoy"

Los ojos de laáguila quedaron fijos en los de Azul, el oliva y el amarillo parecían brillar con una aura misteriosa, esto provocó que el pulpo se sintiera nervioso pero no pudo apartarse, ¿Tenía algo en la cara? ¿Estaba jugando con él?

Pero por mucho que se su corazón latiera con fuerza, no retrocedió, hasta que sin darse cuenta la distancia se acortó y unos labios fantasmas estuvieron contra los suyos

"Jade ¡Tramposo! ¡Yo también quiero!

Su cuerpo se paralizó, era como si viera todo en cámara lenta, Jade se alejó con una sonrisa y esta vez Floyd tomó su mentón y repitió la acción de su hermano.

"Suave…"-murmuró antes de separarse.

El pulpo se quedó ahí, con los labios entre abierto y un cosquilleo en esto, los gemelos habían…

"¡Wah! Mira Jade, cambiaron de color"

El gemelo más entusiasta les advirtió mientras señalaba el cielo, este ahora se vestía con luces en colores morados, rojos y verdes.

Azul aún seguía quieto pero la voz de Jade y su mirada en él lo despertó.

"Azul ¿No vas a ver el espectáculo?" –Le cuestionó como si nada hubiera pasado, y es que, por un momento, aquello fue tan rápido que Azul se cuestionó si fue real. Al final, su mirada regresó a los fuegos artificiales y sus ojos brillaron ante la gama nueva de colores que este presentaba, era algo alucinante.

Mientras el pulpo estaba distraído no notó como unas colas se enredaban con sus tentáculos y unas manos se entrelazaban con las suyas o…tal vez si se dio cuenta pero decidió ignorar ese detalle, por ahora, solo quería disfrutar el espectáculo con ambos hermanos.

Desde ese día Azul no recordaba si aquello fue un sueño pues al día siguiente ninguno de los gemelos lo mencionó pero la sensación de sus labios se mantuvo durante un tiempo.


Los estudiantes de Octavinelle estaban parados a la sombra un árbol, aquel lugar había sido seleccionado para instalar el puesto de bebidas que manejaban, llevaban unas yukatas y mientras Jade despachaba a sus últimos clientes, los tres observaron el paisaje con curiosidad.

"Ya casi empieza el espectáculo"

Azul escuchó la voz de Floyd y solo asintió, por algún motivo su vista no podía despegarse del cielo, aquel evento era un gran ingreso de dinero para el café (pidieron permiso para instalar un puesto de bebidas a la intemperie) pero, ahora su mente no se encontraba en las ganancias.

El esperar el show causaba cierta emoción en su interior, pero, no podía comprender por qué.

Mientras tanto los gemelos observaron la figura de Azul desde el puesto, ambos sonrieron y compartieron una mirada.

"¿Será que se acuerde?"

"No lo creo"

"¿Debemos recordárselo?"

Jade observó sorprendido a su hermano por un momento, pero al final una sonrisa adornó sus labios.

"Tal vez…"

"Hoy pido ser el primero"