Disclaimer:
Todos los personajes usados para estos relatos pertenecen a sus respectivos autores, solo los tomo prestados para crear las distintas historias y situaciones.
De corazon espero que te guste este pequeño fragmento de mi imaginación y dejes un pequeño comentario con tu opinión.
Recuerda esto es de fans para fans.
Atte: TamashiHimura
Prologo:
El inicio de todo.
Toda historia tiene un inicio, una madrugada de otoño a las afueras de un pueblo entre Tokio y Kyoto, una caravana se detenia fuera una casa para hacer entrega de una pequeña de aproximadamente 3 años, la cual era muy curiosa a la vista, puesto que resaltaba por su brillante cabello rojo y ojos poco comunes de color violeta. Esta se encontraba abrazada a un niño de 4 años muy parecido a ella, se podían escuchar los suaves sollozos de ambos, bajo la mirada distante de los adultos que los rodeaban.
El niño respondía al nombre de Shinta de tan solo 6 años y la pequeña niña respondía al nombre de Tamashi de tan solo 5 años, victimas de las circunstancias, la pequeña iba a ser entregada a una pareja; quienes la habían comprado como sirvienta, mientras que su hermano mayor debia seguir su camino, siendo esta posiblemente la ultima vez que se verían.
Con gran dolo el mayor era obligado a soltar a su hermana para ser llevada con la pareja, sin entender por que el no podia ir con ella también, era un buen niño.
Niisan...no me quiero ir...- sollozaba la pelirroja con gran dolor mientras era alejada de su única familia, por la jefa de los sirvientes de aquella casa- Shinta-niisan por..favor...
Fue lo ultimo que dijo la niña antes de ser alzada por la mujer, sin embargo esta estiro las manos buscando a su hermano mayor llena de desespero. Por su lado el pequeño Shinta queria decirle que no se asustara, que allí la cuidarian y pronto la iria a buscar; sin embargo todo aquello quedo en su mente debido a que su garganta estaba bloqueada y no salía ningun ruido de ella.
Tamashi...- Fue lo único que logro decir el pequeño antes de ser jalado por una mujer de la caravana.
Para ambos niños esta separación era terrible, les estaban arrando el único recuerdo de sus padres, quienes habían fallecido hacia unos meses de colera, su única familia de sangre.
Así cada uno siguio su caminó, lleno de dolor y tristeza; sin saber que mas pronto que tarde se volverían a ver bajo otras circunstancias, las cuales serían poco agradables pero al menos estarían juntos de nuevo.
Al paso del tiempo la caravana del pelirrojo se vio atacada por un grupo de bandidos, quienes lograron asesinar a casi todos los presentes, sin embargo no llegaron hasta el pelirrojo, ya que tres jovenes que estaban en la caravana lo protegieron, al ver que este se había alzado frente a ellas con una espada que lo doblaba en tamaño y que a duras penas lograba mantener arriba. Las muchachas impulsadas por la ternura se interpusieron dando su vida por el niño quien nunca corrio.
Tal fue la suerte de aquel infante que cuando veia su final venir pensando en su tierna hermana, fue salvado por un hombre de expresion dura, el cual respondia al nombre de Seijūro Hiko, quien luego de "salvarlo" le dijo que se fuera al pueblo mas cercano en busca de un monje que podría ayudarlo.
Sin embargo el pequeño Shinta se nego, y cuando este ultimo partio, se encargó de enterrar a todos los presentes; al día siguiente cuando Hiko volvia a pasar por aquel lugar pudo notar un pequeño cementerio improvisado, divisando al niño arrodillado frente a tres rocas, las cuales correspondían a las jovenes que dieron su vida por el.
Cuando pregunto por que había hecho aquello, el porque había incluso enterrado a los ladrones, la respuesta que obtuvo fue la siguiente.
" No importa que seamos, todos merecemos una tumba."
Asi fue como Hiko tomo al pequeño como su aprendiz, quien al saber su nombre decidio cambiarlo por uno digno de un espadachin, dejando atras el nombre de Shinta, que solo seria un recuerdo para abrazar el nombre de Kenshin como su nueva identidad.
Un año después de estos sucesos mientras se llevaba a cabo el entrenamiento del día, el maestro del Hitten Mitsurugi Ryu, se percato de un pequeño quien se acercaba a duras penas aparentemente sangrando. Sin embargo su sopresa fue grande al ver como su alumno gritraba un nombre femenino y corria a darle alcance a la niña; quien se desplomaba en el suelo.
"Sensei... esta chica es mi Hermana, porfavor recibala"
Suplico el pequeño Kenshin cargando a su inconsciente hermana, el pelinegro con un gruñido, asintio y le dijo que la llevara a la casa ya luego seguirían el entrenamiento. Al despertar Tamashi estaba aturdida y asustada, mas no lloraba, una vez noto la prescencia del hombre alzo la mirada mostrando aquellos ojos de color violeta iguales a su hermano mayor.
Cosa que soprendio ligeramente al pelinegro quien le ofrecio agua a la joven, quien no estaba herida, pero si tenia sangre sobre el cuerpo.
¿Quien eres niña? - pregunto el hombre sin despegar la mirada de la pelirroja quien terminaba de tomar agua- ¿Como llegaste hasta aquí?
Mi...mi nombre es Tamashi... - susurro debilmente aunque esto no evito que el hombre la escuchara- Mis señores me enviaron a buscarlo... pero creo que he llegado algo tarde... ya todos deben estar muertos ... poco antes de mi partida atacaron la casa...
Ya veo... - respondio el hombre mirandola cuando percibio a su alumno entrar, quien dejo la espada aun lado y corrió hasta ella.
Neesan. ...- susurro al estar frente a la pelirroja quien no dudo ni un segundo en lanzarse a los brazos de su contrario y abrazarlo con fuerza.
Todo esto bajo la atenta mirada del azabache, quien los dejo que hablaran y esa noche fuera de lo que era común decidió tomar a la chica como su aprendiz también, todo eso luego de hablar con ambos.
" Tamashi no es el nombre de una guerrera... Kane desde ahora ¿entendido?"
Asi fue como los dos hermanos quedaron bajo la tutela de Hiko, con el paso del tiempo ambos se habían vuelto fuertes espadachines, sin embargo antes del final de su entrenamiento Kenshin partio para luchar por sus ideales; mientras que Kane, por su lado decidio finalizarlo antes de seguir a su hermano.
Kane a diferencia de su hermano entreno también con ninjas para volverse una espia, convirtiendose en una asesina y espia para el Ishin Shishi, mientras que su hermano se volvio un Hitokiri para el mismo grupo.
Keshin fue conocido por el apodo de Hitokiri Battousai, una leyenda entre los restauradores.
Poco a poco los hermanos crearon renombre y una leyenda detras de ellos, siendo terriblemente peligrosos al estar juntos lo cual sucedio solo al final del Bakamatsu. De allí cada uno siguió su camino.
Kane continuo trabajando para el gobierno mientras que Kenshin decidio volverse un vagabundo, con la promesa de volverse a ver.
