Capítulo: 3

Advertencia este capítulo contiene lectura para adulto.

mmmmmmm uufffffff que rico ,,divino ,mmmmmmmm—

Ambos terminamos sumamente cansados nuestros cuerpos completamente llenos de sudor, él se recuesta aun lado y me dice — Tienes hambre— por un segundo me pierdo en sus hermoso ojos azules pensando «con él me podría quedar para siempre» regrese de mi pensamiento cuando volvió escuchar — tienes hambre, hermosa tengo un poco de pan y algo de jamón—como eso es posible, como solo eso tuviera y grite —Queeee solo eso tienes para comer—

—Sí, la verdad siempre estoy solo y trato de ahorrar lo más que se pueda— cuando mis oídos escucharon estas palabras mi cabeza grito muy fuerte « Queeee no lo puedo creeeer lo que acabo de escuchar » no digo nada solo busco mi ropa por el pequeño departamento me visto lo más rápido que puedo, cuando termine de vestirme solo digo —Adiós —

No logre entender bien lo que me dijo, salí lo más rápido del pequeño apartamento, estoy tan enojado que lo único que hago es tomar el primer taxi y solicito que me regrese a la Boutique Rosa.

Estoy tan enojada que no presto atención a mi celular los minutos corren tan rápido, solo voy pensando en nuestro encuentro, cuando escucho como el taxista me dice —Señorita llegamos — abro mi bolsa y le pago, me bajo del taxi e ingreso a la Boutique.

Cuando entro lo primero que escucho —Candy donde te fuiste, estábamos muy preocupadas por ti, te hemos llamado a tu celular y no contestaste—me grito mi amiga Annie viéndome directo a los ojos y luego mi otra amiga Paty me dijo—Si, Candy te estuvimos llamando —

—Lo siento mucho me hablaron de la oficina y era muy importante—

—Candy ya no podemos seguir escogiendo más vestidos, la Boutique ya va cerrar solo hay tempo para comprarlo — cuando mis oídos escucharon comprar el vestido recordé el vestido de novia y mi boda con Neil, mi cabeza ahora si estaba a punto de explorar y solo dije—¿Cuál fue el vestido que a ustedes les gusto? —

—Candy pero no se trata de nosotras es a ti, quien le debe de gustar— mi amiga Paty me dijo muy confundida — No te preocupes, para mi todos son iguales y confió en ustedes—Mis dos amigas se vieron a los ojos un tanto confundidas por mi respuesta, no les preste atención y solo ellas me señalaron que vestido comprar.

Pague el vestido y salimos de la Boutique, mis amigas me seguían hablando del hermoso vestido de novia y de lo bien que me quedaba, me comentaron que podíamos ir a un restaurant para seguir platican de los vestidos que ellas escogieron como damas de honor solo les dije —Estoy cansada nos vemos el siguiente fin de semana —

—Candy está bien, quieres que te acompañemos a tu departamento — Annie muy preocupada me pregunto —Si te acompañamos —

—No no estoy bien me puedo ir sola — por más que me negué mis amigas me acompañaron hasta mi departamento.

Annie manejo mi auto, mientras que Paty me iba contando de los jóvenes apuestos que conocieron en el club y me dijo —Mira Candy él se llama Alistair y él se llama Archibald son hermanos, son muy guapos nos comentaron que están de visita por un primo que se casara —

—Sí, si son muy guapos — le respondí a mi amiga pero solo pensaba « él si es guapo, en todos los sentidos es un verdadero hombre » regrese de mi pensamiento cuando escuche —Candy te doy las llaves de tu automóvil, nosotras ya nos vamos —

—Sí, Annie gracias por manejar—

—No fue nada, nosotras no trajimos nuestros automóviles ya que se encuentran en el taller, pero tomaremos un taxi para regresar a nuestras casas—

—Adiós Annie, adiós Paty nos vemos el siguiente fin de semana — dije a mis amigas viendo como ellas se perdían en las grandes calles de Chicago, cuando las deje de ver, subí a mi automóvil y lo deje en el estacionamiento.

Salí del estacionamiento y me dirigí directo a mi departamento no estaba cansada, pero sí muy confundida y lo único que deseaba era darme una buena ducha.

Entre corriendo al departamento avente mis cosas en la cama y me fui directo a darme un buen baño mientras se llenaba el jacuzzi de agua mi cabeza no dejaba de pensar en el momento que él me tenía en sus manos acariciándome, siendo su mujer.

Con estos pensamientos en mi cabeza me iba desvistiendo cuando llegue a mi ropa interior observe mi conjunto negro y recordé como él me quito cada una de las prendas, no comprendo como mi cuerpo comienza a reaccionar por sí solo, como si tuviera vida propia.

Mis pechos muy rígidos, el interior de mi cuerpo se encendió, para calmar esta llama me sumergí en el jacuzzi pero el calor de mi interior era más ardiente, mi cabeza solo pensaba en él y como quería que de nuevo me tomara con sus fuertes brazos.

Mis manos comenzaron a tener vida propia y comencé a acariciar mi cuerpo sutilmente así como él me había acariciado cerré mis ojos y mis manos comenzaron a tocar cada parte de todo mi cuerpo, enjabonándolo por completo.

Mis dedos dentro de mí, mi cuerpo ardiendo y mi pensamiento solo tenían un nombre « Albert... Albert » el tiempo se fue muy rápido el agua casi fría, pero mi cuerpo ardía que no sentía frio.

Cuando salí del jacuzzi, con el agua casi fría tome una toalla y comencé a secar mi cuerpo pensando« Acaso me estoy volviendo loca, solo pienso en él y al instante solo quiero que este dentro de mi»

Termino de secar mi cuerpo, me cubro con la bata camino directo a la cama, cierro mis ojos y suplico al cielo que deje de pensar en él, para seguir con mis planes en casarme y lograr que mis padres me otorguen la empresa.

En la mañana siguiente despierto un poco más tranquila, me visto y me voy directo al trabajo, durante el camino voy manejando y creo que puedo seguir con mi vida sin cambiar ninguno de mi planes.

Ya casi para llegar a las empresas White a tan solo dos cuadras observo un joven de ojos azules barriendo el estacionamiento del banco de Chicago, bajo la velocidad del automóvil y trato de acercarme lo más que se pueda y veo claramente ese hermoso cabello dorado esa espalda ancha, esa sonrisa encantadora, cuando descubro que se trata de él, subo de nuevo la velocidad y me dirijo directo a la empresa.

Estaciono el automóvil, me bajo sumamente nerviosa mis piernas tiemblan no puedo caminar, mi cabeza parece que va explotar solo pienso « tengo que ir a verlo, tengo que estar con él, no… no Candy no puedes estar con él, es tan solo un empleado, ya no tienes que verlo »

Mi corazón y mi cabeza estaban en duelo, mi cuerpo quería salir corriendo para estar a su lado, pero mi cabeza sabía que no podía, durante años había deseado manejar la empresa de mi padre y ahora que estoy tan cerca de alcanzar mi sueño llega un extraño que hace que mi mundo se voltee de cabeza.

Por fin mi cabeza gana y me dirijo a mi oficina trabajo sin descansar para tratar de olvidar aquel hombre que me tiene en sus manos.

Sigo trabajando hasta la hora de salida, pero aún me quedo más tiempo no quiero distraerme no quiero verlo, salgo a las 8.00 p.m. y bajo el ascensor para ir directo al estacionamiento y salir lo más rápido.

El guardia de seguridad se despide de mí —Señorita White, descanse — yo solo le respondo inclinando la cabeza y me subo a mi automóvil, no quiero pensar en nada, solo en la empresa que pronto será mía.

Voy manejando por las calles de chicago, tomo otra ruta para no regresar por el banco de Chicago, el solo hecho de regresar por esa calle me pone un tanto inquieta.

Regreso a mi departamento y como es mi costumbre tomo un baño antes de ir a la cama, durante todo el día mi celular estuvo sonando, no respondí ninguna llamada, antes de dormir tome mi celular para ver quien me había buscado dúrate el día, solo eran mis amigas sacándose más fotos con los nuevos chicos que ya me habían contado, apago el celular y me quedo profundamente dormida.

En la mañana siguiente con mi objetivo más claro, sin retroceder me visto y voy a trabajar en esta ocasión cambio de camino para no pasar por el banco de Chicago y no pensar más en él, al llegar a la empresa me concentro en mi trabajo, me llaman a junta central todos los miembros de la empresa White estarán reunidos.

Mis padres se colocan en el centro, los directores y jefes aun costado, Neil se sienta al lado de mí, cuando estamos todos reunidos mi padre comienza hablar sobre lo bien que se encuentra la empresa y los futuros proyectos los cuales durante mucho tiempo estaba esperando que lo digiera.

—Como ustedes ya saben mi hijas se casara en dos semanas, se ira de luna de miel con mi futuro yerno el señor Leagan, cuando regrese mi hija será la directora general y su esposo el subdirector, así que demos un gran aplauso a los siguientes directivos de las empresas White —

—Es un honor padre, daré mi mejor esfuerzo —

—Señor White, es un honor y un privilegio, cuidare a la empresa y a su hija con mi vida—

—Eso espero—mi padre dijo y todos comenzaron a reír, por alguna extraña razón me sentí como si se burlaran de mí, lo único que podía hacer era sonreír un poco y salir de esa conversación, durante años quería escuchar las palabras de mi padre nombrándome la nueva directora general pero, ahora que lo dijo me siento muy enojada y más por ver la cara sonriente de Niel, no sé en qué momento de mi vida acepte ese estúpido acuerdo en casarme con él.

Salgo directo a los baños de mujeres y abro la llave, me humedezco el rostro tratando de controlarme y no salir corriendo de la empresa.

Unos segundos contemplo mi rostro en el espejo, no puedo creer que acepte el trato de mis padres durante años me había negado casarme pero ese día, ese maldito día acepte al verlo de esa manera aun lo recuerdo como si fuera sido ayer.

—Candy hay que salir ya van a cerrar el antro —

—Annie aún es muy temprano, hay que seguir—

—No Candy ya son las 3:00 a.m. mis padres me van a matar—

—Está bien vámonos— iba saliendo del antro con mi amiga cuando — ¡Pero miren que hermosuras de mujeres andan por estos rumbos! —

—Hay que irnos Candy— mi amiga me dijo al oído —Si— cuando sentimos como dos hombres nos jalaron de los hombres y uno casi me toco mis pechos cuando,

—Déjenlas, ellas viene conmigo —

—Y tú de donde saliste, vete esto no es tu asunto—

—Creo que no me iré— dijo Niel muy enojada, cuando los hombres que nos estaban tocando se fueron encima de Niel, por más que el intentaba defenderse los hombre lo acabaron, le dieron una tremenda golpiza que escuchábamos como se rompían los huesos.

Pero gracias a que los hombres lo estaban golpeando, nosotras llamamos a la policía y se llevaron aquellos hombres a la delegación.

Niel tirado en el piso con su rostro desfigurado no se podía mover, me hacer para ayudarlo y le dije gracias por defendernos el solo me respondió —Por ti yo daría mi vida— y desde ese día empecé a tratarlo un poco más y con el tiempo acepte el trato de mis padres pero ahora…ahora que estoy tan cerca no puedo ni siquiera verlo a los ojos.

Sacudo mi cabeza de un lado al otro para olvidarme de ese malito día, salgo del baño de mujeres y voy a mi oficina, comienzo abrir mis correos, cuando escucho que me dicen —Candy saliste muy rápido de la junta, estas bien te he notado muy nerviosa estos días —

—Sí, estoy bien te puedes retirar tengo mucho trabajo —

—Candy en dos semanas serás mi esposa y aun no confías en mí, me puede decir que tienes —

—Niel lo siento, estoy muy cansada y estresada déjame sola—

—Está bien, te cuidas amor mío— solo lo veo como sale de mi oficia y pienso « maldición si tan solo, se pareciera un poco a él, esos ojos azules, esa espalda ancha, ese hermoso cuerpo tallado por los dioses, si eso es lo que quiero » siento como mi cuerpo empieza a reaccionar y como el interior de mi ser comienza a humedecerse.

Salgo corriendo de la empresa, cruzo las calles hasta llegar al estacionamiento del banco veo su ancha espalda y sin más me aviento a sus brazos, el me recibe con esa dulce mirada que me tiene hipnotizada.

Me acerco y le digo al ido — ahora mismo me gustaría estar contigo en tu casa, a tu lado— el me ve directo a los ojos y me dice —para abrazarte, besarte, lamer tu cuello, tocarte cada rincón de tu ser y acerté sentir cuanto te he extrañado —

—Vamos pídemelo y en este mismo momento, me iría contigo—

—Está segura—

—Sí, si vamos en este mismo momento hazme tuya — tomo su fuerte mano y arrancamos a correr, él se vuelve acercar a mí y me dice —Candy, Candy despierta — siento como el piso comienza a moverse y vuelvo escuchar —Candy, amor mío despierta — las calles se comienzan a derrumbar y mi amado comienza a desaparecer, abro de nuevo mis ojos y me encuentro en mi oficina, viendo a mi detestable prometido moviendo mis manos.

—Pero que haces aquí, ¡vete! —

—Candy estás bien, salía de la oficina cuando tu padre me dijo, que nos esperaba a cenar, te venía a decir pero te encontré profundamente dómida y delirando —

—Si estoy bien, pero creo que le hablare a mi padre y cancelare la cena—

—Si es mejor estas sudando mucho y tu cuerpo está temblando, será mejor que te lleve a un hospital —

—No, estoy bien —

—Bueno, pero será mejor que te lleve a tu casa, ven vamos— Al escucharlo, solo quería alejarme de Niel, pero mi cabezada estaba un poco mareada y mis piernas temblaban pero no por sentirme mal, era lo contrario mi cuerpo estaba profundamente excitado.

Acepte y Niel me llevo a mi departamento, cancelamos la cena con mi familia y en esta ocasión al llegar a mi departamento me fui directo a mi cama y pensé « me estoy volviendo loca, como es posible que solo piense en él, tengo que sacarlo de mi pensamiento »

Durante horas doy de vuelas en mi cama, pensando que hacer hasta que encuentro una solución y termino profundamente dormida.

En la mañana siguiente hablo a la empresa y solicito unos días libres para hacer uno tramites, me visto lo mas rápido, salgo de mi departamento tomo un taxi y le digo—al banco de Chicago, lo más rápido —

El taxista intenta conversar conmigo pero solo le digo —En que tiempo llegamos—

—En 5 minutos señorita — veo mi celular y los 5 minutos se me hicieron como 5 horas, estaba profundamente impaciente, cuando veo a lo lejos las oficinas del banco, y el estacionamiento u joven alto de ojos azules en la entrada del banco, mi cabeza brinca de emoción y solo dice « es él... »

Continuara