Capítulo 8

Advertencia este capítulo contiene lectura para adulto.

Aun así tenía tanta hambre que con la fruta era suficiente me senté en sala cuando veo unos sobre en la mesa eran cartas selladas las abrí, casi me da un paro cardiaco todas las tarjetas eran recibos de cobro, pagar el banco, la luz, el cable, tiendas de ropa etc.

Cada una de las facturas que abría las cantidades eran exageradas y pensé « el vestido solo costaba $2000.00 pesos por que ahora tengo que paga $5000.00 pesos» luego comencé a ver muy detenidamente las facturas y todas tenías intereses, como es ´posible que por todo tenía que pagar $50,000 pesos y para mañana, si no pagaba me cobrarían más interés.

Como es posible que tenga tan mala suerte o fue por cancelar la boda, mis padres me lo advirtieron pero nunca me imaginé que me quedaría sin dinero mi cabeza solo daba vueltas con esta frase «como voy a pagar, como voy a pagar » lo único que en ese momento tenía de valor era mis joyas pero mi cabeza «No Candy, nooo es lo único nooo»

No sabía qué hacer, pero si no paga a más tardar mañana sería peor, luego se me ocurrió una gran idea y solo dije —Si eso es lo que tengo que hacer — abrí la caja fuerte y solo tome un collar de perlas que a mi amiga Paty le había gustado mucho ya solo tenía $300 pesos pero en esta ocasión era necesario

Tome el collar y el dinero salí del departamento, no quería tomar taxi pero pensé «se lo venderé a Paty y tendré dinero » pare el taxi y dije — Mansión O'Brian — el taxi cruzo por las calles de Chicago, al paso del tiempo por fin llegue a la mansión de sus padres de Paty.

Baje del taxi y toque el timbre, los sirvientes ya me conocías así que solo dije —Patricia—

—Señorita, en este momento la señorita Patricia no se encuentra—

—Eso no es cierto sé muy bien que en esta hora se encuentra tocando el piano—

—Lo siento no está la señorita Patricia — el sirviente solo me miraba y agachaba su cabeza, eso me hizo enojar mucho solo pensaba «acaso me cree que soy estúpida, sé muy bien que se encuentra » en momento salió la madre de patricia y dijo —Señoría Candice White mi hija no está, se fue de viaje a florida —

—Señora buena tarde y cuando regresara—

—Mi hija tardara casi 1 año en regresa— me dijo mirándome fijamente por un instante y luego se dio media vuelta, al ver como la señora se alejaba grite —Tengo un collar de perlas —al tiempo de sacar el estuche terciopelo, la madre de patricia miro el estuche y dijo —Que piensas que mi hija no tiene o yo—

—Señora escuche por favor, a su hija le gustaba mucho este collar, se lo doy solo necesito algo de dinero —

—Pero que se cree señorita White que es un lugar de caridad o una casa de empeño, en esta mansión no mendigamos cosas, que bueno que mande a ni hija lejos de Chicago, al saber que tu padre casi está en la quiebra pensé que vendrías a pedirle ayuda a mi hija pero ella no está y no quiero que vuelvas a venir — al terminar sus palabras cerró la puerta y detrás de la puerta un escuche como dijo— cada vez que vuelva a venir échenla no la quiero volver a verla —

Al escuchar las palabras de la madre de Patricia me sentí de lo peor, me trato peor que una cucaracha y solo pensaba « no le estoy pidiendo que me regale dinero, le iba entregar el collar a cambio »y en ese momento mi cabeza recordó las palabras de la señora« casa de empeño »y dije —eso es, tengo que ir a una casa de empeño—

Salí de la mansión O'Brian, camine al centro de Chicago busque una casa de empeño, durante tiempo me quede mirando los aparadores donde mostraban artículos en venta, muchos de esos artículos ya estaban muy viejos y otros maltratados, no quería pisar la casa de empeño, tenía miedo en tan solo pensar que uno de mis collares favoritos se encontrara en aquel aparador.

Quería salir corriendo y buscar a mis padres para contarles toda mi desesperación por las deudas que tenía, luego recordé las palabras de mi padre «Candy si rompes el compromiso tendrás que cubrir tus gastos» malditas palabras, maldita mi suerte, estoy parada como todos los demás pero lo tengo que hacer o el incremento será peor.

Con las palabras de mi padre en mi cabeza, con los altos intereses, tomo un fuerte suspiro ingrese a la casa de empeño y comencé el trámite para dejar mi collar por algo de dinero, luego cubrir las cuotas de pago para recuperar el collar.

Cuando termine el trámite me imagine que me iban a dar más, solo me dieron el 20% del valor del collar, quería que me lo regresaran y pensé a gritar como loca —fui engañada me dijeron que me darían el valor del collar y esto no es nada su valor—

—señoría le explique cómo funciona, nosotros le ofrecemos lo que podemos cubrir y para usted es más fácil si lo quiere recuperar solo tiene que liquidar lo que le estamos dando en este momento más 35% de interés durante 3 meses, si no cubre la cantidad con intereses nosotros nos quedamos con el Collar —

—Es un insulto, como es que posible que se atreva a decirme se lo quedaran, regrésenme mi collar —

—Lo siento mucho señorita usted ya firmó el contrato si quiere recuperar su collar tendrá que regresarnos la cantidad más el interés—

—Pero acaba de realizar el contrato por qué motivo voy a pagar interés—

—Esas son las Políticas de la casa de empeño y le sugiero que guarde silencio o la sacaremos —

—No lo voy hacer, fui engañada — grite muy fuerte cuando los vigilantes me tomaron por las manos y me sacaron por la fuerza, durante el camino a la salida gritaba —Me engañaron, me engañaron —

Pero todos mis gritos eran inútiles, por no prestar atención cuando me estaban hablando, lo único que mi cabeza decía «Tendré dinero, tendré dinero » pero lo que no sabía era cuanto me darían.

Durante un momento me senté en la banca de la plaza y mis lágrimas comenzaron a salir de pronto, mi cabeza grita «cómo es posible que desde que cancele la boda me corran de todas partes » una vez que mis ojos se quedaron secos tomo el poco dinero de la casa de empeño y fui a pagar la luz del departamento.

Jamás imagine que la luz cobrara mucho, pero luego me explicaron que en la zona donde vivo es una zona residencial y en esos lugares todos los servicios son mucho más caras, solo cubrí la luz aun me faltaban cubrir las demás facturas.

Regrese a mi departamento caminando, me fui directo a mi caja fuerte, saque toda las joyas que tenía volví a tomar una taxi le dije —A la joyería central de Chicago—

El taxi rápidamente me llevo a la joyería, cuando llegue a la joyería todos los empleados me sonreían, se inclinaban saludándome como cada vez que entraba a la joyería más prestigiosa de Chicago, todos los empleados me conocían ya que era una de sus clientas vip, todas mis joyas eran de ese lugar, mi familia y mis amigos me regalaban joyas de ese sitio ya que era mi lugar preferido, tenia las joyas más exclusivas.

Entre aun exhibidor privado y como siempre rápidamente el subgerente del lugar me atendía

—Señorita White es un placer tenerla —

—Buena tarde señor Evans—

—Mi estimada señorita White tiene sed gusta una limonada, en lo que traen el nuevo catálogo o que pieza busca, cual es la ocasión —

—Señor Evans este día no vengo a comprar ninguna pieza —

—Ya entiendo quiere que le fabriquemos un diseño exclusivo, claro solo díganos como lo quiere—

—No, no señor Evans no quiero ninguna joya —

—Señorita White, no entiendo que desea—

—Le vengo a devolver estas joyas y que me regresen mi dinero — dije mostrando una pequeña maleta de mano con todas las joyas que tenía en mi poder el señor Evans muy intrigado dijo —Señorita a que se refiere —

—Quiero devolver las joyas —

—Lo siento pero eso no se puede hacer, no hay devoluciones —

—Pero en verdad necesito recuperar el dinero que pague por estas joyas, todas son su marca con su estuche —

—aun así no ponemos regresar nada —

—Ayúdeme señor Evans —

—Bueno, lo que podemos hacer es comprarlas de nuevo—

—Siiiii eso es lo que quería —

—Bueno le puedo dar un cheque por $20,000 —

—Si me parece perfecto, pero serán varios cheques de esa cantidad ya que mis joyas son demasiadas—

—No señorita, está entendiendo mal por todas las joyas son $20.000 —

—Señor Evans pero si yo pague casi el doble de esa cantidad por solo un anillo —

—Señorita White esta tienda no compra joyería usada le estoy haciendo un favor al recibir sus joyas, bueno a lo mejor le puedo dar otros $10,000 pero ahora usted me tiene que hace un favor a mí— me dijo mirándome profundamente mis pechos al tiempo de acercarse más a mí y casi iba a tocar mis piernas cuando le di una gran cachetada y grite muy fuerte—Maldito degenerado esto no es un favor es un abuso— el me miro con ojos de rencor pero solo seguía gritado

—Ni si quiera está cubriendo de ninguna solo de las joyas que usted mismo me ha vendido y aun así me ofrece que me acueste con usted está loco—

—Por esa razón estoy haciendo una excepción con usted —

—No me trate como una idiota, se cuánto valen estas joyas y jamás me acostaría con usted pero quien se cree que soy —

—Niña tota no grite y no venga a regatear que esto no es un bazar—

—Pero quien está regateando, es usted que no me quiere regresar mi dinero es un ladrón degenerado — grite muy fuerte, al ínstate que el señor Evans llamo a seguridad les conto todo lo contrario que era yo quien se ofreció a tener sexo por dinero los de seguridad no me creyeron que fue al revés, ellos solo me tomaron por los hombros y me sacaron sin compasión.

Todos los empleados de miraba como una ladrona, no entienda como las personas pueden cambiar en tan solo un instante, cuando entre me miraba con respeto y cuando me sacaron de los hombros me miraban con odio.

Me quede mirando la joyería y jure «jamás volveré a comprar es este lugar » mis lágrimas corrían por mis mejillas, ahora sí que no sabía qué hacer cuando escuche —Es usted, señorita Candy White—

Rápidamente volteé y dije—Señor Brighten— y de nuevo agache la mirada para secarme mis lagrimas

—Hola Candy como estas, vienes de compras—

—mmm bueno, estoy —

—Claro estas muy ocupada por tu boda, mi hija está muy feliz por ser la dama de honor —

—No señor, ya no me voy a casar—

—mmm ya veo, por esa razón te encuentras así —

—Noooo, no señor lo que pasa— no sabía cómo decirle que mi familia está en la ruina y por un momento pensé « y si me insulta como la madre de Paty, Annie ya me había dicho que si cancela la boda sus padres le prohibirán acercarse a mi » regrese de mi pensamiento cuando escuche —Candy que pasa— me dijo con gran intriga mirándome fijamente a mis ojos.

No soporte su mirada, mis ojos se nublaron por todas las lágrimas que empezaron a salir, el Señor Brighten me llevo a una cafetería, nos sentamos tranquilamente y le platique todo lo ocurrido, el señor me miraba tristemente, al terminar todo me dijo

—Así que quieres vender tus joyas, para tener dinero mmm — el señor Brighten se quedó pesando por un minuto y luego me dijo —cuánto dinero necesitas, te daré el dinero — rápidamente dije —Es muy amable por la oferta pero la verdad me sentiría muy incómoda si me da el dinero solo así, sin nada a cambio —

—Entonces que propones—

—Señor si gusta le doy mis joyas como garanta del dinero que me preste—

—Nunca imagine que fueras más madura que mi hija, estoy muy satisfecho tenemos un acuerdo— dijo el Señor Brighten con una gran sonrisa en su cara al tiempo que me estrecho la mano.

Fuimos rápidamente al banco de chicago y me entregó el dinero en un sobre, me quería firmar un cheque pero lo que necesitaba era el efectivo, el Señor Brighten solo me sonrió y por ultimo me dijo —Fue un gusto platicar con usted, cuídese y si necita algo más me puede buscar — expendio su mano entregándome su tarjeta de presentación, se dio media vuelta y salió de la plaza.

Estaba contenta, tenía el dinero para pagar todas mis deudas, toda la tarde entraba y salía para pagar todas las facturas, cuando termine de pagar todo observe que me sobraba dinero y decidí comprarme otro celular por un momento pensé «No Candy no tienes que gastar » pero luego pensé « no es un lujo es una necesidad » así que lo compre.

Ya casi al caer la noche me fui a mi departamento y sin saber cómo ocurrieron las cosas en mis manos llevaba cargando bolsas que compre no quería comprar nada hasta tener un trabajo pero el señor Brighten fue muy generoso, que me dio dinero más que suficiente para consentirme un poco, así que termine por comprar unas cuantas cosas algunos zapatos, rota y mi nuevo celular.

Solo vi la cama y caí rendida, en la mañana siguiente desperté y me di cuenta que me que dormía con la ropa, nunca antes me había quedado dormida con la ropa puesta pero el día de ayer estaba sumamente cansada por todo.

Me dio un baño con agua súper caliente para despertarme y buscar un trabajo, al salir me prepare mi desayuno, al terminar me cambie con mi nueva ropa tome mi bolso nuevo y mi nuevo celular estaba muy feliz que tenía cosas nuevas, ya casi al salir mire la mesita de la sala y observe un nuevo sobre, lo tome cuando casi me desmayo de lo que decía.

El sobre era sobre el pago de la renta del departamento jamás me imagine que costara tanto vivir en aquel lugar, de la impresión casi me desmayo mi cabeza gritaba «que voy hacer» tenía todo planeado para salir del departamento, mis maletas ya estaban listas pero nunca imagine que antes de salir tenía que cubrir mi pago de todo el mes.

Lo peor era que casi era la misma cantidad que el día de ayer gaste al compra mi nuevo celular.

Continuará…