Capítulo: 21
Advertencia este capítulo contiene lectura para adulto.
Al terminar de leer el citatorio, sentí como si el tiempo retrocediera y de nuevo me encontrara en aquella habitación con aquellos hombres sin razón alguna solo comencé a gritar —No me toquen aléjense noooo —
—Candy… Candy que pasa por que gritas —
—Albert que no me toquen… nooo no quiero verlos— dije e ingrese lo más rápido al departamento, corrí a la habitación de Albert y me avente a la cama tome la almohada tapándome toda la cara, pero al hacerlo fue aún peor, volví a ver aquéllos hombres tocándome y grite —aléjenseeee — cuando escuche —Candy no te preocupes yo estoy a tu lado— con estas palabras poco a poco fui alejando la almohada y mire su dulce mirada.
El seacerco mas y con sus tibias manos me limpia mis lágrimas y me vuelve a decir — no te preocupes yo estoy a tu lado —
—Albert no puedo, no quiero… no quiero verlos —
—Candy respira, si no quieres hacerlo está bien, nadie te puede obligar hacerlo— me dijo al tiempo que me empezó acariciar el cabello y luego continuo — Todo está bien —
—Albert no puedo… no puedo —
—No te preocupes todo estará bien, mejor descansa —
—No puedo Albert solo al cerrar mis ojos puedo ver aquellos hombres —
—No tienes que tener miedo, me quedare a tu lado — me dijo mirándome a los ojos y siguió acariciando mi cabello, luego escuche un susurró en mi oído — Duerme tranquila que estaré a tu lado, todo el tiempo— luego sentí como mis parpados se cerraban.
Cuando volví abrir los ojos, los rayos del sol se asomaban por la ventana, mire a mi lado y Albert se encontraba durmiendo en un sillón junto a la cama, al verlo sentí una gran tranquilidad y pensé « desde ese día me has cuidado » regrese de mi pensamiento cuando el abrió los ojos y me dijo — como amaneciste —
—mmm bien pero al parecer tu no dormiste —
—No te preocupes por mi estoy bien, Candy tienes hambre —
—mmm nooo creo que no tengo —
—Está bien pero de todas formas preparare el desayuno, por que yo muero de hambre, en lo que está el desayuno descansa — ya no respondí, Albert salió rápidamente de la habitación dejándome en la cama.
Dúrate unos minutos solo recordé como el, me acariciaba el caballo, al recordarlo me sentí tan segura como si todas mis preocupaciones se esfumaran, me quede contemplando el sillón donde Albert se había quedado y lo único que pensaba era« gracias por estar a mi lado » regrese de mi pensamiento al escuchar como Albert me llamaba para desayunar, me levante de la cama y busque una nueva muda de ropa para cambiarme.
Al abrir el closet solo tome una camisa y un pantalón, durante el tiempo que me cambiaba pensaba « antes tardaba una eternidad para cambiarme de ropa, quería ser la mejor vestida, no quería repetir el mismo atuendo, solo quería lo mejor de las tendencias de moda, ahora es más sencillo pero me siento tan cómoda, ahora…» y no logre terminar porque ese momento Albert entro a la habitación y me dijo —Candy vamos —
—Siii ya termine —
—Te vez hermosa, sabes Candy no importa como te vistas lo que importa tu hermosa sonrisa que hace brillar esta habitación — al escuchar sus palabras, me sonroje y eso hizo que el me digiera —Y ahora con ese color rojizo en tus mejillas, hacen brillar todo el departamento —
—Vasta Albert no juegues conmigo, deja de bromear vamos a desayunar, de lo contrario se nos ara tarde para abrir la cafetería y luego los clientes se enojan —
—Así que ya piensan en los clientes —
—Claro vamos — le dije y sin ninguna razón tome su mano jalándolo al comedor, el solo se reía, durante el desayuno me miraba con una gran sonrisa, solo esquivaba su mirada ya que al verlo hacia que me sonrojara cada vez más.
Al terminar el desayuno Albert se fue a cambiar de ropa y durante ese tiempo lavaba los trastes y limpiaba el comedor. Él se cambiaba de ropa muy rápido así que intentaba ser más rápida que él, pero él siempre me gana y el me ayudaba a limpiar el comedor, cuando terminamos Albert me dijo —Vámonos —
—Siii vamos —
Ambos salimos del departamento y como siempre caminábamos contemplando el día, pero al llegar a un parque él se detiene y me dice —Candy…en la mañana te dije que eres hermosa —
—Ya deja de jugar Albert —
—No estoy jugando Candy es verdad, lo digo porque eres muy valiente y fuerte, a pesar de todo lo que te ha pasado has intentado de seguir adelante —
— mmm noooo Albert no soy fuerte, realmente es al revés fuiste tú quien me dio ánimos —
—Bueno Candy a lo mejor si estuve a tu lado, pero fuiste tú quien intento hacer las cosas, eres fuerte y valiente, pero sabes si tú no vas al juzgado para dar tu declaración, esos señores que te lastimaron quedaran en libertad y creo que volverán hacer lo mismo, con alguien más —
—Pero Albert yoo noo —
—Candy escúchame nadie te puede obligar hacer nada que tu no quieras pero solo piensa en eso, si el día de hoy tu no hablas, esos señores saldrán libres —
—Noooo que no salgan —
—Candy, piensa no tienes que tener miedo yo estaré a tu lado, ahora tu decide a dónde quieres que te acompañe si vamos a la cafetería o al juzgado, yo te segué —
—Noooo Albert no me hagas esto —
—No te preocupes pequeña, estaré a tu lado — al escuchar las palabras de Albert, sentí un gran peso sobre mi espalda, por una parte tenía miedo al ver de nuevo las caras de esos hombres y por otro lado tenía más miedo si esos hombres quedarían en libertad, me quede pensando «Si salen libres y si lastiman a otra persona noo nooo quiero » comencé a mover mi cabeza de un lado para otro, cuando sentí los brazos de Albert rodeando los míos, se acercó a mi oído y me dijo —Tranquila… te amo sin importar lo que decías —
Al escuchar estas palabras me quede en shock, no sabía que decir o pensar, no sabía si estaba soñando o era la realdad escuche bien me dijo que me ama, salí del estado de shock cuando sentí su dulces labios, sobre los míos, su aliento fresco en mi boca, en ese instante me olvide de todo, poco a poco Albert se alejó de mí y me dijo— Entonces a donde nos vamos —
—mmm solo prométeme que te quedaras cerca de mí—
—Claro que sí, siempre estaré a tu lado — me dijo y me volvió a besar, con este último beso, mi corazón se armó de valor y le dije —vamos al juzgado — al escuchar el solo tomo mi mano y levanto su mano para hacer la parada a un taxi.
Durante el camino, el ya no me dijo ningún palabra solo tomaba mi mano con demasiada delicadeza y calidez, que al sentir su mano junto a la mía, me llenaba de seguridad, confianza, y una gran tranquilidad.
Si darme cuenta ya habíamos llegado al juzgado, Albert fue quien hablaba con todos los servidores públicos, al terminar me dijo —Candy ya informe tu testimonio, tenemos que esperar hasta que te llame el juez para declarar — solo moví la cabeza en señal de aceptación, ya que las palabras de mi boca no salían.
Albert me llevo a una sala, me dijo tenemos que esperar hasta el juicio, durante ese tiempo que estábamos sentados sentí como una eternidad, como si el tiempo se detuviera y todas las personas se congelaban, comencé a sudar, solo escuchaba como Albert me decía al oído —Todo está bien yo esto a tu lado —
Cada vez que me sentía que no podía hacerlo, escuchaba sus palabras de Albert, hasta que por fin vi como el juez, entro a la sala y comenzó hablar, no escuchaba bien sus palabras del juez de lo nerviosa que estaba lo único que escuche bien fue, cuando dijo —Pasen a los culpables — en ese momento ingresaron a la sala, esos hombres al ver su rostro mi cuerpo se paralizo y solo recordé, como me miraba con tanta morbosidad, comencé a mover mi cabeza de un lado para otro hasta que volvió escuchar las palabras de Albert—Tranquila todo está bien, mírame o estoy a tu lado —
Mi cuerpo poco a poco se fue tranquilizando, cuando escuche el juez que dijo —C. Candice White su declaración — no escuche bien lo que dijo después solo sabía que por fin era mi turno de hablar, comencé a temblar y por alguna razón no me podía levantar de mi asiento, hasta que Albert me levanto y camine directo al juez.
Solo sentía las miradas de todos, sentía que no podía soportar más y cerré mis ojos, no quiera ver a nadie mucho menos ver la cara de esos hombres, pero aun cerrando los ojos en mi mete recordaba cómo me tocaban y me miraban con morbosidad, rápidamente abrir los ojos y logre escuchar como el abogado me decía —Sra Candice su declaración, necesitamos su declaración — parecía como si me hubieran comido la legua los ratones, por alguna extraña razón no podía pronunciar ninguna palabra solo decia
—sssssss mmmmm yooooo yyooo—
— Sra Candice necesitamos hacer que pasó ese día, fueron estos señores quien la atacaron, los reconoce, ellos dicen que son inocentes, que fue usted quien los provoco, que usted se les ofreció por dinero —
—nooooo eso no es cierto nooo — grite con todas mis fuerzas y por alguna extraña razón mi voz había regresado, tome un gran espiro y comencé a redactar todo lo que ocurrió ese día, como me arrancaron mi ropa, como me tocaban, como esos tipos intentaban violarme, cuando termine de hablar mis lágrimas corrían por todos lados de mi rostro.
Luego no sé qué paso, no dejaba de llorar, solo escuche como el juez dio el veredicto y dijo—culpables, serán 6 años por intento de violación, tiene derecho afianza —
—Noooo no somos inocentes solo seguíamos ordenes no hicimos nada —
—Cállate no hables el juez dijo que tenemos derecho afianza — al escuchar estas palabras rápidamente levante la mirada y mire a los señores, uno se encontraba muy inquieto y el otro solo me miraba con odio, pero esos hombres no volvieron hablar, el juez volvió a preguntar que digieran de que hablaban, de que persona seguían órdenes y cuál era la orden, pero ellos no dijeron nada, luego se los llevaron solo me quede parada mirando cómo se los llevaba y como una leve sonrisa se asomaba en la cara de uno de ellos, como si todo estuviera bien.
No me podía poder, hasta que sentí un jalón de mi mano y volteé al otro lado y ahí estaba Albert parado a mi lado, luego me abrazo y por ultimo me dijo —Vámonos ya acabo es todo—
—Nooo Albert no acabado acaso no escuchaste como ese hombre dijo que recibía órdenes —
—Siii Candy, tranquila todos lo escuchamos pero las autoridades se encargaran—
—Albert… no estoy tranquila no puedo estarlo… no puedo —
—Lose Candy por eso yo estaré a tu lado y creme que no descansare hasta saber quién es el culpable de todo esto —
Continuara….
