Capítulo: 23
Advertencia este capítulo contiene lectura para adulto.
—Candy no me digas Amelia dime mama — al recordar todas las veces que me corregía, en ese momento no lo comprendía pero ahora todo tiene sentido y lo único que salió por mi boca fue —Soy adoptada—
No podía reaccionar me quede paralizada, mi cabeza quería explotar solo pensaba una sola cosa «Por qué, por qué nunca me dijeron la verdad » y sin más abrí la puerta al instante voltearon mi padre y mi madre ellos al verme gritaron muy sorprendidos—Candyyyy—
—Es ciertoooo es ciertooo —
—Candy…¿qué estás haciendo aquí?—
—Nooo ustedes respóndanme acaso es cierto lo que acabo de escuchar —
—Candy cariño que haces aquí — grito mi madre, mirándome con tristeza, al ver esa mirada hizo que me enojara aún más y grite —Madre ahora me dices cariño… o de qué forma te tengo que llamar Amelia—
—Pero de que hablas Candy… tranquilízate —mi padre me dijo, rápidamente respondí —Acaso quieren seguir fingiendo, escuche todo y quieren que me tranquilice no me iré hasta saber quién soy yo —
—Candy por los cielos eres nuestra hija pero que pregunta es esa—mi padre me dijo al tiempo que se acercaba a mí, tratándome de tomar mi mano, al instante quite su mano de la mía y grite—Ya basta… basta escuche claramente que no soy su hija —
Al momento que mis padres escucharon se quedaron sin palabras y ambos agacharon la cabeza, al ver sus rostros de mentiras y engaños, al instante reacciones —Entonces es cierto no soy su hija pero quiero que me expliquen de quien soy hija…vamos hablen — mi padre levanta un poco la cara y abre un poco la boca comenzando a tartamudear —Eress tuuuu mmm tuuuu eres—
—Por favor, el gran empresario Jackson que siempre da discursos, a sus trabajadores de la sinceridad y honradez se ha quedado sin palabras, pero que le esa pasando —
—Ya basta Candy no te permito, que te expreses de tu padre de esa manera—
—oooohhh disculpe se me olvidaba que estaba enfrente de su gran esposa, pero mira nada más la pareja ideal —
—Ya basta Candy…está bien si quieres conocer la verdad entonces yo te la digo —
—Cállate Amelia… basta deja que Candy se tranquilice —
—Noooo ustedes dos me tiene que decir la verdad—
—Tienes razón Candy, tu padre jamás ha querido decírtelo, pero yo si… siempre que querido decírtelo, pues bien la verdad es que eres una huérfana sin hogar, tu padre te adopto en un orfanato y sabes por qué lo hizo…—
—dime madre dime de una vez —
—Amelia cállate…— grito mi padre mirando fijamente a mi madre, ella no soporto más y grito—Nooo ya he callado lo suficiente, y yo siempre quise decirte la verdad pero tu papá le daba pena por esa razón nunca te dijo, pero la razón es que tu padre es estéril, el jamás me pudo dar un hijo, soñaba con ser madre tener un bebe en mis brazos, al principio pensé que era por mi culpa y me culpe durante muchos pero después nos enteramos que era tu padre, en ese momento quede devastada, al verme tu padre de esa forma, comenzó a realizar los trámites de adopción y luego el día menos esperado llegaste tú, para dar luz a nuestros corazones—
—Padre es cierto… es todo cierto lo que dijo mi madre— le grite a mi padre que en ese momento, sus ojos ya no soportaban contener más sus lágrimas y comenzó a llorar, al verlo le grite —Padre responde… es cierto lo que Amelia dijo— volvió agachar su cara y comenzó a murmurar —sssssi—
—Padreeeee o mejor dicho señor Jackson— lo mire fijamente, al ver que no me contestaba dje—Si no dicen la verdad iré, a todos los orfanatos de la cuidad — y comencé a caminar para salir del despacho de mi padre cuando escuche la voz de padre decir —Siiii es cierto…es cierto Candy pero aun, así no cambia nada para nosotros seguimos siendo una familia —
—Nooo señor Jackson cambia todo, aun sabiendo que no soy su hija, ustedes dos realizaron un convenio con Niel para que me casara con él, para salvar su empresa, su reputación, su alto nivel de círculo social—
—Candy ya basta, no le hables así a tu padre, ese hombre que ahora estás viendo enfrente, lo único que ha hecho es pensar en ti, desde que tu llegaste a la mansión, el dio todo por ti, sabes Candy había ocasiones que incluso tenia celos de ti, pero que estúpida me sentía al sentir celos de una niña pequeña, pero es la vedad tu padre te daba lo mejor incluso si no podías costar todos tus capricho, él trabaja cada vez más y más para que tuvieras todo, y es así como lo agradeces—
—Nooo… no me vengas con chantajes Amelia, si ustedes solo estaban esperando que creciera para venderme al mejor postor —
—En verdad Candy vaya que solo piensas en ti… sabes Candy a pesar de todo y después de todos estos años yo en verdad te vi como mi hija, por esa razón también deje que hicieras lo que quisieras, pero ahora me doy cuenta que hicimos muy mal, ya que según tu escuchaste todo, bueno te digo de una vez, ya nos faltaba muy poco dinero para pagar todas las deudas y solo te íbamos a decir que si nos ayudabas con algo de dinero con la despensa, ya que si damos todo el dinero que tenemos, de una vez por todas nos liberaríamos de todas las deudas y después te íbamos a buscar para que te quedaras con las pocas acciones que tu padre aún tiene en esta empresa pero ahora prefiero quedarme sin la empresa y sin hija — cuando escuche estas palabras de mi madre sentí como una espada traspasara mi corazón y por primera vez en toda mi vida mi llorar a mi madre.
Sin darme cuenta todo mi rostro también estaba cubierto de lágrimas, mire los rostros de mis padres y al ver como sufrían por mí, me sentí la mujer más miserable de la tierra, había lastimado a las dos personas que estuvieron conmigo casi toda mi vida, sin pensarlo me arrodille y les dije —Perdónenme… les pido perdón yooo yooo — y sin más sentí unos cálidos brazos acariciando mi espalda, levante la mirada y era mi madre que por primera vez me miraba con amor, luego mi padre se acercó y extendió su mano para que ambas nos paremos.
Quería decirles algo pero mi madre fue la primera en hablar —Mi niña… mi niña ya está de regreso a casa—
—Si ahora, estamos unidos como años atrás — dijo mi padre abrazándonos a mí, madre y a mí, me limpie mis lágrimas y dije —siii ahora— y ya no termine de hablar por qué en ese instante, entro Niel y dijo —Pero que estas asiendo aquí—
—Niel yo le di permiso para que entrara —
—Maldición señor Jackson, sabes perfectamente que no puede tomar ninguna decisión en esta empresa hasta que me pague —
—Niel por favor ya solo falta poco, para pagarte todo tu dinero—
—Señor Jackson no agote mi paciencia… que ya se encuentra hasta el límite, tuve que regresar de una reunión importante gracias al, escándalo que realizo Eliza en la empresa y ahora me encuentro con todos ustedes dentro de mi empresa —
—Eres un idiota, como te atreves a decir que es tu empresa, esta empresa es de mi padre la construyo con mucho esfuerzo y sacrificios —
—Pero mira nada mas quien está hablando, la niña caprichosa que nunca valoro el trabajo de su padre y lo único que hizo era malgastar el dinero en tonterías —
—Ese no es tu asunto… además aléjate de mi familia y de mí, sabes padre Niel contrato unos hombres para que me lastimarme —
—Pero que tonterías dices, la pobreza te está comiendo el poco cerebro que tenías —dijo Niel, rápidamente intervino mi padre —Niel es cierto lo que dice Candy—
—Claro que no es cierto, no sé de qué está halando— dijo Niel
—No le hagas caso padre, yo sé que fue el —
—Candy si te vas a comportar de esta manera llamare a seguridad para que te echen y si vuelves acusarme de esta manera, yo mismo llamare a la policía para que te arresten por todas las calumnias — me dijo Niel, mirándome con odio y repulsión, mire a mi padre para insistirle que me hiciera caso a mí, pero el solo me dijo que me callara que no era el momento de hablar, luego continuo Niel diciendo—Es tiempo que te retires de la empresa Candy, y en cuanto a usted señor Jackson ya solo tiene esta semana para pagarme, de lo contrario me quedare con la empresa, bueno aun que ya es mía, por ser el accionista mayoritario — dijo y al termino comenzó a reír muy fuerte saliendo de la oficina de mi padre.
Y padre me abraza y se despide de mí, dándome un fuerte abrazo, mi madre me abraza y me dice —vámonos Candy hay que dejar trabajar a tu padre —
—Pero madre… Niel es un mentiroso — me miro y solo me abrazo luego me dijo —Vamos Candy… nosotros te creemos pero necesita pruebas la policía, ahora lo importante es pagarle a Niel ya falta muy poco—
—Es cierto padre… la verdad lamento decirles que no tengo dinero para ayudarles —
—oohhh Cariño no te preocupes nosotros nos encargaremos — me dijo mi padre, dándome un fuerte abrazo y luego mi madre me toma del hombro y ambas salimos de la oficina.
Cuando ambas ya nos encontrábamos fuera de la empresa mi madre comenzó a llorar y me pidió disculpa por haberme comprometido con Niel, yo también me disculpe por todo lo que les había ocasionado, luego me pidió que regresara con ella a la casa.
Me comentó mi madre que vendieron la mansión, en su lugar ahora tenían un pequeño departamento pero que había espacio para mí, le agradecí por hacerme la invitación pero le dije —Te agradezco madre, pero hora estoy viviendo con alguien muy especial, aparte no puedo dejar mi trabajo —
—Donde está mi hija, que has hecho con Candy—
—Soy la misma madre—
—Claro que no, eres muy diferente la persona que está a tu lado debe ser muy especial—
—Si madre es muy especial—
—Bueno espero conocerlo pronto —
—Siii también quiero que lo conozcas— y por fin, en ese momento sentí que estaba hablando con mi madre, aunque ahora sabía que ella no era mi madre, pero ahora que sabía la verdad sentí como un peso se me quitaba de encima, los minutos pasaron y después de una que peña conversaciones me despedí de Amelia.
Me encontraba caminando por las calles de chicago, pensando« soy huérfana… quien serán mis padres » con este pensamiento en mi cabeza llegue a un orfanato y durante un tiempo me quede parada en la reja mirando como unos niños jugaban.
Mis lágrimas comenzaron a correr, al pensar que yo era como esos niños, que si no me fuera adoptado el, Señor Jackson y la Señora Amelia quien sabe que fuera sido de mí, sentí una gran culpa correr por todo mi cuerpo, al recordar lo mal niña que fui en toda mi vida, regrese de mi pensamiento cuando escuche —Candy te encontré —
—Albert … que pasa —
—Estaba preocupado por ti, regrese al departamento y no te encontré pensé que te había pasado algo, iba ira a la policía —
—Noo Albert esto bien gracias —
—Pero que te paso Candy tus ojos están hinchados has estado llorando —
—Albert … soy soyyy adoptada… no tengo padres—
Continuara…
