Manos vacías.

Resumen: Después de casi quince años en Midgrad, Thor ha regresado a casa junto a Jane, a quien cree querer. Pero su regreso estará lleno de sorpresas, como la noticia de que su consorte no es más su consorte y que sus sentimientos no son los que creía. Ahora deberá luchar para recuperar lo que él mismo dejó ir.


Capítulo 3: Discusiones.

Nuestro amor era igual

Que una tarde de abril

Que también es fugaz

Como ser feliz

Pudo ser y no fue

Por ser la vida como es

Nos dio la vuelta del revés

Lo ves, lo ves


-Creo que deberíamos hablar en privado-dijo Loki levantándose, Frandal se puso rápidamente a su lado.

-No, quiero saber-dijo Thor mirando fijamente a la muchacha, Helena no se dio por aludida y se cruzó de brazos atravesándolo con sus ojos plateados.

-Dije en privado-repitió Loki con firmeza antes de fruncirle el ceño a su hija-tú y yo hablaremos luego, Helena, en este momento retírate a tu habitación.

-Pero papá…

-Helena, no contradigas a tu padre-dijo Frandal con seriedad, la muchacha bajó la cabeza y salió del lugar después de dar una leve reverencia. Loki caminó con Frandal hacia un salón y un Thor bastante furioso los siguió, entraron en el salón y Loki se sentó tranquilamente en un sillón de respaldar alto, Frandal se posicionó a su lado.

-Explícame lo que sucede aquí, Loki ¿Tienes una hija? ¿Hay una princesa que en realidad no debería serlo en este reino? ¿Acaso no recuerdas las leyes de Asgard acerca de… bastardos?-Loki apretó la mandíbula ante lo que dijo pero Frandal habló antes de que el pelinegro se parara.

-¡No te atrevas a hablar de esa manera de Helena! ¡Ella es la heredera al trono, la princesa de Asgard por derecho!

-¡Ella es una bastarda, una hija fuera del matrimonio! La hija de la aventura del rey.

-¡Basta!-exclamó Loki levantándose-Puedes decir lo que quieras de nosotros, Thor pero no de mi hija. Además ella no es hija de Frandal.

-¿Qué?-Loki suspiró, respiró hondo como dándose fuerzas y posó sus ojos en los azules de Thor.

-Helena es tu hija, Thor.


Nuestro amor era igual

Que una mañana sin fin

Imposible también como no morir

Dejó de ser o será

Porque el diablo es como es

Juega contigo al esconder

Lo ves, lo ves


¿Qué?

-No es cierto…

-Helena tiene casi quince años, Thor, cuando tú fuiste desterrado por padre de todo yo ya estaba embarazado-Thor abrió y cerró la boca sin saber que decir, completamente abrumado. Se dejó caer sentado en uno de los sillones y lo miró con confusión en los ojos.

-¿Por qué no me lo dijiste?-los ojos de Loki llamearon con rabia, con dolor y algo de muestras de una herida antigua.

-¿Por qué? ¿Por qué? Cuando fui a buscarte a Midgard para decirte que padre de todo había caído en el sueño y que podías regresar lo único que encontré fue a mi esposo besándose con una mujer extraña ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Una semana? ¿Unos pocos días? Te odiaba, Thor-le dijo con frialdad-, te odiaba con toda el alma por haberte quedado ahí y fue entonces que decidí que jamás sabrías sobre Helena tampoco. Había elegido a Midgard sobre Asgard, la habías elegido a ella sobre mí.

-¡Tenía derecho a saber!

-¡No tenías derecho a nada! ¿Cómo es que vienes a reclamar cuando tú renunciaste a nosotros? ¡¿Cómo?!-le gritó fuera de sí, Frandal lo atrajo hacia su pecho donde el pelinegro ocultó el rostro.

-Te lo advertí años atrás, Thor, te dije que jamás regresaras porque solo causas dolor por donde pasas-le dijo, Thor tenía la mirada perdida.

-¿Ella sabe quién soy?

-Claro que lo sabe, jamás le ocultaría nada a mi hija y aunque ella no podía explicarse porque tú no estabas ahí, nunca le faltó el amor de padre, siempre estuvimos Frandal y yo con ella-Thor alzó su mirada y la clavó en la de Frandal.

-¿Así que tuviste lo que querías, no? Ocupaste mi casa, mi cama y mi familia, Frandal ¿Satisfecho ahora?

-Oh, Thor, te alabas tanto-dijo Loki con ferocidad-Frandal fue mucho más para nosotros que lo tú jamás podrías haber sido; él es un hombre que sabe lo que quiere, que cuida lo que tiene y no lo deja por una desconocida que se le atravesó de repente por el camino. Yo no puedo elegir por Helena, Thor y tampoco por el pueblo. Esta es tu casa y no hallarás represalias aquí. Sobre Helena… no sé si ella deseará conocerte, yo no se lo impediré pero ten esto en mente, Thor-lo miró con frialdad y Thor no pudo desviar la mirada de esos ojos verdes que tantas otras veces lo habían mirado con calidez y amor-tú podrás ser el padre biológico de Helena, pero sus verdaderos padres… somos Frandal y yo-con eso la pareja se marchó dejando al rubio solo en el salón.


Y ahora somos como

Dos extraños más

Que van quedándose detrás

Yo sigo enamorado

Y tú sigues sin saber si lo has estado

Y si te quise alguna vez

Lo ves, lo ves


-Tú y yo vamos a hablar muy seriamente en este momento-dijo Loki apenas entró por la puerta, Helena se levantó ligeramente alarmada intentando no demostrar su temor, su padre nunca se había visto tan enojado como en ese momento. Frandal se mantuvo callado y evitó la mirada de su hija, tenía que admitir que esta vez ella se había pasado de la raya presentándose de esa manera.

-Padre…

-Silencio, Helena, no abrirás tu boca hasta que yo acabe de hablar ¿entendido?-la pelinegra asintió-Eres irresponsable, irrespetuosa e impetuosa ¿Sabes lo que pudiste haber causado? Thor no piensa antes de actuar, pudo haber reaccionado de muchas maneras, pudo haber matado a Frandal por lo que él cree una traición, pudo haberse ido contra mí y quitarme la corona por ir contra las leyes del reino ¿Pensaste si quiera en algo de eso cuándo te presentaste en el comedor aun cuando te pedí específicamente que te quedaras en tu cuarto mientras arreglábamos este problema?-Helena miraba el piso con los ojos llenos de lágrimas y negó con la cabeza-Eres mi hija y te adoro pero francamente, a veces me sacas de quicio, me haces pensar si en algún momento llegarás a madurar y mostrarás por fin a la persona que será la reina de este lugar algún día porque aquí solo veo a una jovencita llena de pensamientos egoístas. Estás confinada en tus cámaras hasta nuevo aviso y pobre que me desobedezcas, Helena porque mi paciencia no da para tanto-salió con paso rápido del cuarto lanzando la puerta en el camino, Helena se sentó en la cama ocultando el rostro entre las manos y Frandal se acercó a ella.

-Lo siento mucho, padre… yo no quería… no pensé…-balbuceó sollozante y el rubio acarició suavemente sus cabellos para calmarla.

-Tu padre se ha sentido presionado desde la llegada de los invitados, Helena, sabes que él te quiere muchísimo y su enfado no durará mucho-ella lo miró con sus ojos plateados y asintió pensativamente.

-Solo quería… me dio tanta rabia, papá, muchísima rabia cuando entré y lo vi sentado al lado de esa mujer, una mujer que no se compara para nada con la belleza de mi padre ¿Cómo es que pudo dejarlo así?

-Nadie lo sabe, cariño-dijo el rubio de manera pensativa, la chica lo miró y luego lo abrazó.

-No importa, papá, porque gracias a eso te tengo a ti y tú eres el mejor del mundo-Frandal le sonrió.


Después nos hemos vuelto a ver

Alguna vez y siempre igual

Como dos extraños más

Que van quedándose detrás

Este extraño se ha entregado

Hasta ser como las palmas de tus manos

Y tú solo has actuado

Yo aun sabiendo que mentías me calle

Y me preguntas si te ame

Lo ves, lo ves.


Loki avanzó por el jardín a paso lento, necesitaba un respiro, calmarse y volver a recuperar el control. Nunca se había enfadado tanto con Helena y temía en parte haber sido demasiado duro con ella, Helena siempre había sido excesivamente amada y cuidada por todos, Loki y Frandal siempre llenando el vacío de Thor entre ellos. Quería a Frandal, demasiado, casi al punto del amor pero siempre había algo que lo detenía de dar ese paso, de entregarse por completo… era un recuerdo de unas manos diferentes, de unos labios más cálidos, de un cuerpo pegado al suyo cuando apenas empezaba sentir. Thor siempre había estado para él aunque algunas veces se había sentido atraído hacia otras personas, siempre guardó su lealtad hasta el último momento.

-Sigues viniendo aquí a pensar-el pelinegro se sobresaltó al oír la voz de Thor detrás suyo, ambos se quedaron mirando cara a cara sin decir nada, simplemente observándose. Loki no pudo evitar beberse sus rasgos, llenarse con los pequeños cambios se podían ver en él. Thor también lo examinaba, su consorte-ex consorte-estaba hermoso, el cabello largo siempre le había caído bien y aunque se le podría confundir con una chica, no había duda que era un hombre-un rey-poderoso.

-La tranquilidad es perfecta para mí-responde en voz baja.

-Yo… lamento todo lo que dije, no debí ponerme de ese modo y actuar sin pensar.

-Parece que en eso no has cambiado-el rubio no puede evitar sonreír un poco.

-¿Ella… ella… la has castigado?

-Ciertamente, Helena debe aprender a comportarse maduramente, ya no es una niña.

-Oh, vamos ¿Tú no odiabas acaso que padre te dijera "Debes dejar las bromas para los niños, Loki, tú eres el príncipe de Asgard, ya era mayor, deberías ser más maduro"?-Loki se rio en voz baja y asintió.

-Tienes razón, amaba demasiado hacer bromas como para quedarme quieto.

-Nos divertías tanto a todos, nadie entendía como podías parecer tan aplicado cuando se trataba de magia y tan travieso a la hora de practicarla en los demás.

-Padre de todo diría que era un problemático de lo peor.

-Lo eras-el pelinegro le lanzó una mirada divertida y el rubio ensanchó su sonrisa; se quedaron en silencio observándose unos minutos hasta que la mirada de Loki se oscureció.

-¿No deberías estar con Lady Foster ahora?-dijo dándole la espalda.

-Debería pero me parece que tenemos cosa de las que hablar.

-No hay nada más de que hablar, Thor, no somos amigos, no somos una pareja que decidió amigablemente separarse y ahora pueden verse como si nada hubiera pasado. Tú me dejaste, sin ninguna explicación, sin ni una sola razón, me dejaste preguntándome en qué demonios había fallado para que tú me hubieras cambiado con tanta facilidad.

-No te tortures más, Loki…

-No lo hago-lo cortó-tengo alguien a mi lado que me ha hecho ver la vida de otra manera, que ha estado a mi lado cuando lo necesité y que por eso siempre tendrá mi corazón.

-¿Eres feliz…?-preguntó Thor después de unos momentos.

-Lo soy-respondió en voz baja-¿Lo eres tú?

-Yo… supongo que lo soy-el pelinegro le lanzó una mirada inquisitiva antes de negar con la cabeza.

-Tengo cosas que hacer, hablaremos en la cena sobre los Jotun-se marchó y Thor lo siguió con la mirada mientras se iba.


Yo que lo había adivinado

Y tú sigues sin saber que se ha acabado

Por una vez escúchame

Lo ves, lo ves.

Mirándonos aquí diciendo adiós


Jane observó por el balcón del cuarto en el que estaba. Thor había salido y ella estaba bastante segura de que había ido en busca de Loki a quien había visto pasar por el jardín hace poco. Suspiró. Thor no le había dicho pero realmente no había hecho falta que le dijera algo, había sido suficiente con mirar fijamente a la princesa, Helena. Esos ojos azules grisáceos eran casi una combinación perfecta entre Thor y Loki.

-¿Qué sucederá ahora?-se preguntó a sí misma.

Ahora… luchas por lo que es tuyo. Susurró una voz en su cabeza y ella no pudo evitar estar de acuerdo.


Espero les guste, lo he posteado algo tarde pero no importa.

Canción: Lo ves- Alejando Sanz.

Letty Malfoy.