La melodía que Loki está tocando aquí se llama "Is love, isn't it?" by Howls Moving Castle OST. Estuve escuchando esta canción mientras escribía todo y me sentí muy triste todo el tiempo, la recomiendo totalmente.
Las manos de Loki se movieron delicadamente por las teclas, la melodía sonaba triste y dolorosa, como una revelación repentina que te da justo en el corazón en el momento más increíble, que te duele y te ahoga pero que sabes que no vas a poder luchar contra ese sentimiento. Sonaba a resignación y hacía que el corazón de Steve se encogiera dolorosamente, dificultándole la respiración. Loki terminó de tocar, dejando una pequeña nota de inseguridad en el aire y sonrió para sí mismo.
-¿No vas a luchar por él?-Steve no se sobresaltó, solo bajó la mirada.
-¿Hay algún propósito? Él te ama.
-Yo estuve aquí hace cinco años para él y casi treinta para mí ¿qué te hace pensar que sus sentimientos siguen siendo los mismos?
-Es amor... ¿no? Es como la materia, no se puede destruir, solo cambia.
-¿Y crees que su amor por mí no ha cambiado?-preguntó Loki con suavidad, mirándolo con esos enormes ojos verdes-¿No crees que él puede sentir un amor de amigo hacia mí?-Steve pensó en la voz de Tony cuando le dijo esas cosas a Thor, pudo sentir su dolor como si fuera suyo propio y sacudió la cabeza.
-No hay nada por qué luchar aquí, él te tiene en su corazón y yo no tengo que hacer ahí-Loki lo miró fijamente antes sonreír levemente, se levantó y se puso frente al capitán.
-Estás siendo un cobarde, Capitán Rogers-dijo con suavidad, su rostro no tenía maliciosa alguna, solo una extraña calidez que calmó el corazón doliente de Steve-Tony Stark tiene un corazón de oro, una vez me lo ofreció a mí y yo no puede aceptarlo porque el mío ya pertenecía a otro. No cometas un error solo porque te sientes inseguro, estas oportunidades no se dan dos veces-le sonrió de nuevo antes de marcharse y dejarlo con sus pensamientos.
Thor se encontraba en su cuarto, mirando por el balcón. Las palabras de Tony volvían con fuerza a su mente, mostrándole las cosas desde una perspectiva que nunca vio, considerando todas las cosas que creyó ya dichas hace tanto tiempo. Seguía cometiendo errores, a pesar de que intentaba cambiar, convertirse en otra persona, en intentar ser más humilde y tratar de comprender mejor a los demás... Había dañado a la persona que fue el mundo para él, a quién juró jamás dañar solo para clavarle una espada en el corazón y dejarlo sufriendo mientras que él se iba con la persona que creía lo necesitaba más. Pero... ¿acaso no todos los humanos lo necesitaban? Todos eran frágiles, débiles, todos necesitaban protección. ¿Ignoró todas las señales de Loki? ¿Prefirió creer en la fachada que le dejaba ver a todos y le falló de la manera más terrible? ¿No fue él quién se supone que debía de ser aquél que lo conociera más?
-Pero... aún así... no te conocía del todo...-murmuró hacia el viento.
Tony estaba apoyado en el regazo de Pepper mientras ella pasaba sus dedos por su cabello, Tony siempre la había hecho sentir muy maternal, como si necesitara cuidar de él para que nadie le hiciera daño, le dolía verlo tan triste en estos momentos y solo podía estar ahí para él para apoyarlo.
-¿Aún lo amas?-preguntó con suavidad.
-Una parte de mí siempre lo hará, creo-respondió en voz baja.
-¿Y Steve?
-... No sé como decirle lo que siento.
-¿Y qué es lo que sientes, Tony?-el castaño lo pensó.
-Es diferente que con Loki, él es una persona más suave, sensible, me hace sentir... protegido, calmado, seguro-el castaño soltó un suspiro tembloroso-¿Qué voy a hacer si me lanzo al vacío y Steve no está ahí para agarrarme? No puedo hacerlo otra vez, Pepper, no puedo volver a ponerme en esa situación, me destrozaría.
-¿No confías en que él siente lo mismo?-preguntó ella, acariciando su cabello.
-No lo sé, Pepper, quisiera pensar que sí pero...
-¿Pero...?-ambos se levantaron cuando escucharon la voz de Steve, Pepper miró fijamente al rubio antes de asentir y dejarlos solos, Tony tenía la vista fija en el piso. Steve se arrodilló y tomó una de sus manos, Tony lo miró con ojos brillosos por un momento antes de cerrarlos y apoyar su frente en la del rubio. Steve apretó más su agarre en su mano y suspiró. Por ahora, no necesitaban decirse nada más porque... es amor... ¿no?
