-¿Cómo sigue?-preguntó Frigga con voz preocupada. Odín estaba vestido con toda su armadura y movía sus manos sobre Loki, monitoreando los signos vitales de su magia. El moreno estaba envuelto en lo que parecía una membrana dorada que lo mantenía flotando justo sobre la cama de la zona de curación.

-Está justo en la superficie, no tardará mucho en despertar-respondió el hombre, con voz cansada.

-Mi pequeño hijo... hubiera estado perdido para siempre en la oscuridad si no lo hubieras salvado justo a tiempo-dijo ella, con lágrimas en los ojo-Su cuerpo está muy dañado.

-Lo sé, sacarlo de ahí fue muy difícil, recibió mucho daño pero confío en que sanará pronto-Frigga asintió.

-Creo que deberíamos informar a Helena sobre esto.

-¿Helena?-preguntó Odín, confundido. Frigga suspiró y tomó el brazo de su esposo, guiándolo hacia la zona de descanso.

-Tenemos tanto de qué hablar...


-Capitán Rogers-dijo la voz de Jarvis, el rubio alzó la mirada.

-¿Sí, Jarvis?

-La puerta del laboratorio se ha abierto, le recomiendo sacar al Sr. Stark de ahí-el rubio se levantó de un salto.

-Gracias, Jarvis-dijo mientras salía rápidamente de su cuarto. Tony había pasado tres días encerrado, no había importado cuánto habían intentado, no habían podido sacarlo de ahí. Steve llegó a la puerta del laboratorio y sus ojos se llenaron de lágrimas ante lo que veía-Oh, Tony...-musitó y entró con cuidado, el hombre estaba desmayado en el suelo, botellas de licor desperdigadas a su alrededor y había lo que parecía vómito en uno de los lados. Steve lo cogió entre sus brazos con delicadeza, lo llevó hasta su cuarto y lo aseó en la bañera, lavándolo con cuidado luego lo vistió y lo recostó en su cama. Viéndolo de esa manera, Steve se sentía muy triste, no sabía qué es lo que Tony sentía por él, nunca habían hablado de ello y con esto... Tony aún amaba a Loki-Pero yo te amo a ti...-susurró y se sentó a su lado, a vigilar su sueño.


-¿Helena?

-...-Bruce suspiró y se sentó a lado de ella en el mueble, la morena estaba con ropa de dormir, apenas se movía del cuarto a la sala y no hablaba con nadie.

-Te he traído algo de comer-dijo el castaño, acariciando su cabello y acercándole el plato, Helena ni siquiera giró la cabeza, Bruce sentía que estaba a punto de entrar en la desesperación por verla así.

-Déjame que yo lo intente, Hijo de Banner-dijo Thor, acercándose, el castaño dudó un poco pero al final asintió y se fue, dejándolos solos-¿Helena? ¿... Hija?-la morena giró un poco la cabeza-Sé que sientes mucho dolor en estos momentos... justo igual que tu otro padre pero tienes que ser fuerte, Loki dio su vida por ustedes, porque nadie pueda dañarlos... no te hagas daño a ti misma de esta forma, Helena-lágrimas empezaron a caer de sus ojos.

-¿Dónde está mi papá?-preguntó con voz temblorosa.

-Fandral se encuentra muy adolorido en estos momentos, Sif le está haciendo compañía-respondió el rubio, ella asintió levemente y lo miró.

-¿Te duele?-el rubio la miró con confusión-¿Te duele que... él... ya no esté?-Thor se sorprendió por un momento y le sonrió débilmente.

-Loki creció a mi lado, lo amé primero como mi hermano, ese pequeño niño que me seguía a todos lados y que siempre me apoyaba en todas mis locas aventuras. Lo amé después como hombre, como la persona con la que sabía que pasaría mi vida y que reinaríamos juntos para siempre... Que yo me haya marchado no quiere decir que lo haya dejado de querer automáticamente, siempre voy a amarlo y cometí un gran error al no haber sido valiente, lo suficiente como para haberle dicho de frente lo que sucedía. Y me duele... porque ahora nunca podré decírselo, nunca podré ganarme su perdón y ese peso se quedará conmigo por siempre-le dijo con sinceridad, sus ojos llenos de tristeza-Pero tú, Helena, estás viva gracias él, eres la persona tan maravillosa que eres gracias él y dedicaré mi vida entera a cuidar lo que fue lo más preciado para él, a cuidar de tí como no lo hice en un principio... si me aceptas...-Helena asintió mientras sollozaba, abrazándose a Thor, el rubio simplemente la sostuvo con fuerza, consolándola.

Jane los observó con una sonrisa triste y asintió para sí misma, salió de la Torre Stark exactamente con lo que había traído y solo dejó atrás una carta en la cama.


Hogun, Sif y Volstagg se encontraban en silencio junto a Fandral, el rubio estaba con unas ropas que Steve le había dado y estaba sentado en el piso, frente al balcón. Sif estaba preocupada, ningún alimento había pasado por su boca, su rostro era vacío de cualquier emoción y no había llorado desde ese primer fatídico día, la morena no creía que eso fuera algo bueno.

-Fandral...-empezó Sif con suavidad-creo que es hora que regresemos a Asgard... Madre de Todo debe estar esperando noticias...

-¿Cómo... cómo voy a decirle que... que dejé morir a su hijo?-preguntó con voz temblorosa.

-¡Tú no lo hiciste!-exclamó la morena, mirándolo con los ojos ensanchados-Loki murió para salvarnos de Malekith, hizo todo lo que pudo, tú no lo mataste, Fandral.

-¡Pero fue cómo si lo hubiera puesto yo ahí!-respondió el rubio, girándose hacia ella, con los ojos llorosos.

-¡Esas no son las palabras de un guerrero y menos de la persona que Loki tanto quiso!-replicó ella con fuerza-Fandral... Loki se sacrificó, no dejes que sea en vano, todavía queda tu hija, Helena, que debe estarte necesitando mucho, ahora ella es la sucesora al reino, necesitará mucha fuerza.

-No puedo hacerlo...-musitó Fandral, bajando la cabeza, sus hombros hundidos.

-Sí, si puedes y vas a hacerlo, ella es tu hija, Fandral y vas a protegerla de todos, como Loki siempre hizo-el rubio la miró fijamente, sus ojos azules llorosos luego asintió levemente.

-Tienes razón, debemos regresar-dijo con firmeza.


Thor caminó lentamente en su cuarto, se sentía tan cansado, tantas cosas habían pasado en pocos días y el peso de ello recién estaba cayendo sobre él. El rubio decidió darse un baño, relajó sus tensos músculos en el agua caliente y se puso el pijama, dispuesto a ganar unas cuántas horas de sueño. Cuando llegó a la cama, le llamó la atención un sobre perla que no había visto, lo tomó entre sus manos y lo abrió, leyéndolo rápidamente. Sus ojos se ensancharon con cada palabra que leía y al final los cerró con pesar, sentándose en la cama y dejando que la carta se escurriera por sus dedos.

"Querido Thor:

Me voy.

El día de la batalla, cuándo estuve con Loki... él pudo haberse salvado, pudo haberse liberado de Malekith y hubiera tenido tiempo aún para salir con vida de ahí pero en vez de eso, desperdició valiosos minutos en cumplir la promesa que me hizo, el de regresarme a tu lado. Lo que jamás pensó él es que si me regresaba a mí sin que él volviera, yo ya no tendría a qué regresar.

Thor, tú has amado a Loki más tiempo del que me has amado a mí y aunque he disfrutado tanto del tiempo tuvimos juntos, siempre fue un tiempo robado, nunca debí de haberme metido entre ustedes, nunca debí de haber aceptado que te quedaras incluso cuándo sabía que estabas casado. Lo siento, lo siento mucho, quisiera poder disculparme con Loki pero eso ya es imposible pero al menos puedo hacer esto: Te libero, Thor. Quiero que regreses a Asgard y que cries a tu hija, ella va a necesitarte mucho más de lo que yo jamás te necesitaré.

Te amo, Thor, no lo dudes jamás.

Jane."


La luz del Bifrost sorprendió a todos los residentes de la Torre Stark, dos guardianes se acercaron a la princesa, inclinándose ante ella respetuosamente.

-Madre de Todo ha requerido su presencia, Lady Helena. Sir Thor, Lady Sif y los Tres Guerreros también han sido requeridos.

-Estos midgardianos han sido nuestros hermanos de armas en esta batalla, desean que vengan conmigo-dijo Helena con firmeza, los guardias solo se inclinaron de nuevo y la morena se giró hacia ellos, caminando primero hacia Tony-¿Vendrías conmigo... a despedirme de mi padre?-el castaño apretó suavemente su mano y asintió-Avengers, me agradaría que nos acompañaran a lo que será la última despedida de mi padre.

-Estaremos encantados, Helena-respondió Steve por el equipo. Una hora después, todos se estaban apareciendo en Asgard.

-¡Bienvenidos!-dijo Frigga, acercándose para abrazar a Helena que se refugió en sus brazos, llorando-Mi pequeña niña, seca tus lágrimas, todo está bien.

-¿Cómo puede estar todo bien, abuela? Padre está muerto...-sollozó la muchacha, Frigga acarició su rostro y sonrió indulgentemente, girando para mirar tras ella. Odín caminó hacia el grupo y Thor ensanchó sus ojos, acercándose a su padre.

-Hijo-dijo Odín, poniendo una mano en su hombro, Thor cayó en sus rodillas.

-Padre, te he fallado-dijo con la cabeza baja-Juré hace tanto tiempo que protegería a Loki todo y todos... pero he roto promesa. Perdóname, padre.

-No hay nada que perdonar, hijo-dijo Odín, haciéndolo alzarse-Has aprendido de tus errores, has recuperado tu camino y Loki... él está bien-todos lo miraron con shock.

-¿Qué?-preguntó Helena, con la voz temblorosa.

-Tu abuelo despertó justo a tiempo para ser informado de la situación e ir a Midgard a salvar a tu padre, pequeña-dijo Frigga con dulzura-, no se pudo quedar a verlos porque tu padre estaba muy mal pero ahora se está recuperando.

-¿Loki está bien?-dijo Fandral en un susurro, Odín lo miró y asintió.

-Sir Fandral, he escuchado de mi esposa solo cosas buenas sobre tí-Fandral sacudió la cabeza.

-Solo he cuidado de las personas más importantes para mí, Padre de Todo-dijo con humildad. Odín asintió antes de guíarlos hacia dónde Loki descansaba. Helena se acercó inmediatamente, mirando fijamente el rostro de su padre.

-¿Cómo está su cuerpo?-preguntó inmediatamente.

-Herido pero sanando lentamente.

-¿Y sus niveles magia?-Odín miró a Frigga de soslayo y suspiró.

-... Sus niveles de magia son nulos, Helena-Thor, Helena, Fandral y Tony se voltearon hacia él de golpe.

-¿... Qué?-preguntó Thor en voz baja.

-Creemos que el agujero negro absorbió sus poderes, estuvo a punto de absorber su cuerpo también cuando lo saqué de ahí.

-Entonces... entonces... ¿no volverá a usar magia?-preguntó Tony en voz baja, sabía que Loki y la magia eran uno solo, esto iba a ser terrible.

-No lo sabemos, Hombre de Acero-dijo Frigga con amabilidad, sus bellos ojos tristes.

-Solo queda esperar a que despierte-todos volvieron a mirar a Loki.


-¿Qué pasará con mi padre si nunca recupera su magia, Bruce?-dijo Helena esa noche, cuándo estuvieron paseando por los jardínes-Dedicó toda su vida a estudiarla y perfeccionarla, es el mejor en ella ¿cómo vivirá sin su magia?

-Loki es muy poderoso, Helena, encontrará una forma, tus abuelos te dijeron que ellos también están buscando por soluciones-replicó Bruce, pasando un brazo por sus hombros, intentando consolarla.

-Tampoco saben cuándo despertará, mi abuelo dice que está justo en la superficie de la consciencia pero que no despierta del todo, me preocupa eso-Bruce se detuvo y la tomó de los brazos con suavidad, mirándola fijamente.

-Helena, hace unos días pensabas que tu padre estaba muerto y que nunca lo ibas a volver a ver, ahora lo tienes aquí, no pierdas la esperanza de que todo mejorará-Helena asintió, sonriéndole y lo besó suavemente.

-Gracias, Bruce-dijo, el castaño le sonrió suavemente y siguieron su paseo.


Pasaron varios días en los que Loki no despertó, los Avengers se dedicaron a conocer más de Midgard, Thor y Helena pasaban tiempo con Odín y Frigga, hablando sobre las cosas del reino y las posibilidades de recuperación de Loki. Fandral pasaba tiempo con Sif y los demás, aliviado de que Loki estaba vivo y relativamente bien. Frigga y Odín visitaban a Loki en las mañanas y las noches, monitoreando sus avances. Helena lo visitaba al mediodía con Bruce, hablándole o simplemente acompañándolo en silencio. Fandral iba después de las comidas, le leía con voz suave su libro favorito por vario tiempo. Tony iba solo, cuando caía el sol y le decía todas las cosas muy interesantes que podían hacer con magia y ciencia como pensaron cuando él fue a Midgard hace años, le dijo que tendrían tiempo de hacer todo esos proyectos y muchas cosas más. Thor iba en la noche, después de que Odín y Frigga se marchaban, y pasaba la noche a su lado, simplemente observándolo y pidiéndole disculpas en voz baja.

Fue justamente una de esas noches que Thor vio la membrana dorada empezar a temblar, se levantó presurosamente y se acercó a él. La membrana se deshizo con suavidad, dejando a Loki sobre la cama, Thor se lamió los labios con nerviosismo y apretó los puños.

-¿... Loki?-preguntó con voz suave, esperanzado.

Los párpados de Loki temblaron y después de unos segundos, sus ojos empezaron a abrirse lentamente.

El Dios había despertado.