Había sido una noche tensa. Uno de los cuervos de Odín había llegado a la hora de la cena, diciéndole a Loki que su presencia era necesitada en Asgard. Tony se había puesto completamente rígido, Loki no había dicho ni una palabra y la tensión había llevado a Pepper a irse más rápido de lo que normalmente hubiera hecho. Tony y Loki se sentaron en el bar, ambos bebiendo lentamente una copa de vino.
-Entonces... mañana te vas-no era una pregunta. Loki suspiró y asintió.
-Debería... debería ir a preparar mis cosas...-Tony asintió ausentemente y Loki se removió por un momento antes de levantarse para marcharse.
-¡Espera!-Loki se volteó y encontró que su espacio personal había sido invadido por el castaño, Loki lo miró con sorpresa-Quédate conmigo-los ojos de Loki se ensancharon.
-Tony ¿qué...?
-Estoy a punto de perderte para siempre-dijo, interrumpiéndolo. La respiración de Loki se detuvo, mirándolo con shock-Vas a irte y te casarás y no volveré a verte en quién sabe cuánto tiempo. Así que, por favor...-Tony tomó su mano y depositó un suave beso sobre ella-quédate conmigo esta noche-Loki se quedó congelado, sin saber que hacer, sus ojos verdes se sumergieron profundamente en los castaños y lentamente asintió.
Esa noche, ambos se marcharon de la mano hacia el mismo lado.
Helena estaba hablando en voz baja con su padre cuando unos fuertes toques sonaron en la puerta, ambos se miraron confundidos y Helena movió una mano, abriendo automáticamente la puerta. Tony entró con rapidez al lugar, sus puños apretados. Loki se tensó y le pidió en voz baja a su hija retirarse, ella se marchó no muy segura y Tony se acercó a Loki al momento que se cerró la puerta.
-Borraste mis recuerdos-le espetó con enojo, Loki era la viva imagen de la calma excepto por el leve temblor en sus labios que lo delataba.
-Borré nuestros recuerdos, no fuiste el único que olvidó-replicó con calma.
-¿Por qué?-preguntó-¿por qué los borraste? ¿por qué sacaste de mi memoria una de las mejores noches que viví en mi vida?
-Porque hubiera sido peor después de que me hubiera marchado-contestó Loki con sinceridad, Tony lo miró fijamente y él suspiró-¿Crees en serio que no fue duro para mí también? Esa noche, tuve que decidir a quién amaba más, a quién necesitaba más y sabía que si conservaba esos recuerdos, siempre estaría dividido en dos así que...
-Borraste nuestros recuerdos y te casaste con Thor-completó Tony, Loki asintió. El castaño perdió su energía y se sentó a su lado, sus manos tapando su rostro.
-Esto cambia las cosas-musitó, alzó la mirada, sus ojos duros.
-Esto no cambia nada, Tony-el hombre lo miró con la boca abierta, listo para replicar-Tony, tú estás con Steve ahora y yo con Fandral, estos recuerdos no cambian nada-el castaño cerró la boca, pensando en el rubio-¿No amas a Steve, acaso?
-Sí lo amo-respondió con un suspiro-Solo que... es difícil, todo iba de manera tan natural y cuándo tú apareciste... el mundo volvió a moverse bajo mis pies-Loki se mordió el labio y extendió su mano hacia él.
-Sigues siendo mi amigo, Tony, en mi corazón siempre habrá una parte que te amará pero elegimos nuestros caminos, tenemos personas a nuestro lado que nos aman y que merecen todo nuestro amor.
-Creo que en realidad nunca tuvimos una oportunidad ¿no?-Loki le sonrió con tristeza, apretando suavemente su mano.
-Lo que hemos recordado ahora, Tony, no lo conviertas en un obstáculo entre tú y Steve, el capitán no lo merece-Tony asintió.
-Te he extrañado tanto-musitó Thor contra su pecho, presionando besos rápidos y húmedos, Loki gimió.
-Yo también, Thor-susurró, enredando sus brazos apretadamente alrededor de su cuello. Thor lo alzó de los muslos y Loki enredó sus piernas en su cintura, su espalda impactando contra el muro tras él. Thor besó sus labios con pasión y desesperación, Loki había estado un mes en Midgard, casi seis meses aquí y Thor lo había extrañado como loco, incapaz de esperar otro día más hasta que regresara de la misión diplomática en la que lo había enviado su padre.
-Te necesito tanto, Loki, nunca vuelvas a irte de mi lado-susurró el rubio, ardientemente, deshaciendo los amarres de sus túnicas, ansioso por sentir su piel.
-Nunca de nuevo, Thor, nunca nos separaremos de nuevo-musitó Loki y luego ya no hubieron más palabras.
Thor estaba sentado en su cama, mirando dos fotografías en su mano con tristeza. La primera era la única foto física que tenía de Jane y él, ambos estaban sonriendo, había sido tomada en la fiesta de compromiso, unos días antes de que los Jotuns aparecieran y todo se pusiera de cabeza. La ida de Jane lo había afectado, ahora que sabían que Loki estaba bien podía recién sentir su ausencia. Jane había estado a su lado, siempre haciéndolo sonreír y sabía que la chica se había sentido muy mal al pensar que Loki había muerto salvándola a ella de una muerte segura. Thor notó con sorpresa que en realidad, no se sentía tan triste como debería, solo nostálgico sobre lo que había dejado ir. Pero tal vez Jane tenía razón, tal vez ellos no estaban destinados a estar juntos.
La segunda foto era una pequeña pintura del día de su boda con Loki, el moreno se veía radiante en plata y verde, sus ojos brillaban con fuerza y sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas de lo mucho que habían reído ese día, habían estado tan felices... Thor a veces pensaba que todo esto era un sueño, que en algún momento iba a despertarse e iba a seguir casado con Loki, enterándose de la noticia de que tendría una hija y siendo el padre más amoroso que pudiera existir. Pero no era así, él había cometido un error y ahora tenía la oportunidad de pedir perdón. Loki y él nunca volverían a ser lo que una vez fueron pero tenían una hija, tal vez, con esfuerzo, podrían establecer una amistad que los hiciera cercanos sobre todo con lo relacionado a Helena. Unos pequeños toques en su puerta lo despertaron de sus pensamientos y dijo un "adelante", Helena se asomó por la puerta y le sonrió levemente.
-Helena, pasa, por favor-la morena entró en el cuarto y se removió incómodamente-¿Sucede algo?
-Bueno, yo... ¿te gustaría dar una vuelta conmigo?-Thor la miró sorprendido y ella retorció sus manos levemente-Es que Padre está descansado y Papá tenía cosas que hacer y yo pensé que...
-Está bien-ella lo miró-¿Te gustaría dar un paseo a caballo?-ella sonrió enormemente y ambos salieron.
Loki se encontraba recostado contra el pecho de Fandral, los labios del rubio rozando levemente su cuello mientras que sus manos se paseaban suavemente por la espalda del moreno, relajándolo. Loki aún no se sentía del todo bien como para hacer demasiados movimientos pero esta intimidad entre ellos se sentía tan placentera que él hubiera deseado estar mejor solo para poder disfrutar del cuerpo de su amante.
-No necesitas preocuparte por eso-dijo Fandral, leyendo sus pensamientos en su rostro.
-Te deseo-le dijo Loki, mirándolo fijamente-solo quisiera poder tenerte ahora-Fandral lo atrajo contra él y lo besó con fuerza por unos momentos, dejándolo sin aliento cuándo se separaron.
-Pronto-dijo.
-¿Lo prometes?-el rubio le sonrió.
-Lo prometo.
Loki había estado leyendo en su cuarto cuándo tocaron la puerta, realmente, todos querían tocar su puerta en este día o algo por el estilo. Odín entró en su cuarto y lo saludó con una sonrisa afectuosamente.
-¿Te sientes mejor?-Loki le sonrió.
-Todavía fatigado pero espero que se pase pronto-Odín asintió y se acercó a su lado, sentándose en el borde de la cama.
-Tienes una visita esperando por tí-el moreno enarcó las cejas.
-¿De quién se trata, Padre?-el hombre giró y miró hacia la puerta por donde entró una alta persona con la piel azulada y los ojos rojos sangre-¡Byleistr!-exclamó Loki, sonriendo hacia su hermano.
-Hermano, me alegra ver que estás mejor-saludó el gigante, con una leve sonrisa. Odín se levantó, asintiendo como saludo.
-Los dejaré solos ahora-dijo, marchándose y cerrando la puerta tras suyo, Byleistr se acercó a él y lo observó de cerca.
-¿Cómo te sientes?
-¿Por qué todos me preguntan eso cuándo me ven?-refunfuñó Loki y el gigante solto una leve risa-Estoy bien, cansado pero espero recuperarme pronto.
-¿Y tu magia?-Loki tragó en seco. Enterarse que era posible que hubiera perdido su magia para siempre había sido un golpe duro para él pero estaba intentando no entrar en pánico, era optimista en que su magia regresaría a él una vez que se recuperara del todo.
-Volverá, estoy seguro-dijo con firmeza, el gigante asintió.
-Estoy aquí porque debía hablar contigo urgentemente.
-¿Sucede algo?-preguntó, sentándose de manera más recta.
-El funeral de Padre será celebrado en dos días más, todo nuestro pueblo está agradecido por lo que hiciste y nos gustaría que estuvieras ahí.
-Por supuesto que lo haré, hermano-dijo Loki, asintiendo hacia él.
-Pero no es eso de lo que quería hablarte-Byleistr removió un poco una pequeña cartera de piel que traía a su costado y sacó una pequeña bola de cristal-Padre dejó esto para tí entre sus cosas, dijo que era muy importante que llegara a tí en caso de que algo le pasara a él-Loki lo tomó entre sus manos con curiosidad y lo miró a los ojos.
-¿Qué es esto, Byleistr?-el gigante observó fijamente la esfera antes de alzar su mirada hacia él.
-Una memoria. Una memoria muy importante para tí y para Asgard.
Estamos a punto de entrar en la recta final de la historia, espero les siga gustando. Saludos!
