Loki gimió escandalosamente y una de sus manos se posó en su boca, callando cualquier sonido que quisiera salir. Fandral sonrió de lado y mordió su cuello, sacando efectivamente un gruñido ahogado.

-¿Por qué acallas tus gemidos? Sabes que me gusta escucharte-Loki se mordió el labio inferior, sus uñas enterrándose en su hombro.

-Alguien... oh, Dioses... alguien pue-puede venir-dijo entre gemidos-Van a... ¡Ah!... escucharnos-Fandral le mostró una sonrisa maliciosa mientras embestía más fuerte dentro de su interior.

-Que oigan-susurró en su oído y Loki estaba perdido.


-Gracias por pasear conmigo-dijo Helena mientras ella y Thor cabalgaban por los extensos jardines.

-Es todo un placer que quieras mi compañía-dijo Thor con sinceridad. Helena sonrió y jugó nerviosamente con la rienda entre sus manos-¿Hay algo que quieras decirme, Helena?-ella se sobresaltó y sonrió levemente, respirando hondo.

-Bruce quiere pedir mi mano a mi Padre-dijo, los ojos de Thor se ensancharon.

-No sabía que iban tan serio-Helena se sonrojó.

-Bruce va a regresar a Midgard pronto y yo quiero ir con él... sé que Padre pondría el grito en el cielo si me voy sin casarme, siendo que soy su pequeña y todo eso, por eso hemos adelantado un poco las cosas.

-Pero... ¿estás segura que Bruce es el elegido?-Thor suspiró-Yo estaba muy enamorado de tu padre y en algún lugar en el fondo, todavía lo amo pero hubo circunstancias que nos separaron... No quisiera que tú pasaras por el mismo sufrimiento por apresurarte-Helena se mordió el labio.

-¿Acaso no es lo mismo? Tú y Padre esperaron mucho tiempo para casarse y igual... igual no resultó. Yo estoy segura de lo que siento por Bruce y sé que seremos increíbles juntos. Yo lo sé-aseguró ella, Thor vio en los ojos de su hija la misma determinación que iluminaba siempre los ojos de Loki y no pudo evitar sonreír levemente con cariño.

-Entonces tienen todo mi apoyo-Helena se sorprendió luego sonrió enormemente, tomando su mano.

-Muchas gracias-Thor le sonrió, disfrutando el haber hecho feliz a su hija.


Cuando Tony entró en su cuarto esa noche, se sorprendió de encontrar a Steve sentado en el mueble del balcón. Tony había estado muy confundido esos días, los recuerdos regresados habían empezado a torturarlo y no sabía qué hacer. Por ende, había estado evitando a Steve.

-Steve-saludó con una sonrisa vacilante.

-Siéntate, Tony, tenemos que hablar-el castaño tragó y se movió lentamente hacia el mueble frente a él, sentándose casi al borde. Steve bajó la cabeza y una sonrisa triste se formó en su rostro-Es irónico lo mucho que quería evitar esta conversación y ahora soy yo el que la inicia.

-Steve...

-No-lo cortó Steve luego tomó un gran trago de aire-Primero, déjame decirte lo que pienso. Tony... yo sabía todo lo que sentías por Loki, escuché cómo se lo gritabas a Thor en ese pasillo-los ojos de Tony se ensancharon y Steve soltó una risa amargada-Igual decidí estar contigo cuándo escuché que sentías algo por mí también, fue egoísta y... bastante estúpido por mi parte-Steve respiró profundamente y alzó la mirada firmemente-tú no me amas como Loki, Tony y... no puedo luchar contra eso-el rubio se levantó y caminó hacia la puerta-Adiós, Tony-el castaño se había quedado congelado en su mismo sitio y no se movió en un buen rato.


Decir que Loki estaba lívido era poco, cuando Helena le había soltado la noticia de que quería casarse en el medio de la cena, todos se habían quedado congelados en sus sitios, sin saber qué hacer o decir, excepto Thor que se había enderezado y miraba fijamente, esto solo lo enojó más porque eso quería decir que el rubio sabía de esto y lo estaba apoyando. Loki puso sus manos sobre la mesa y miró directamente a su hija.

-Tú y Banner espérenme en el salón de conferencias, Helena-dijo con firmeza, luego giró su vista hacia el rubio y lo fulminó con la mirada-¿Unas palabras, Thor?-el rubio asintió y ambos salieron del salón, Fandral se levantó del asiento y abrazó a su hija.

-Creo que no fue la mejor manera de decirle a tu padre tus intenciones, jovencita-dijo en tono reprobatorio pero tenía una sonrisa en su rostro-Espero que ambos sean muy felices, sé que nadie te protegerá como Sir Bruce y sabes que siempre contarás con nosotros-la pareja le sonrió, aún nerviosos-Si quieres aplacar la ira de tu padre, deberías dejar que Bruce hablara y diga sus intenciones con claridad, ahorita solo quiere protegerte y retenerte.

-Lo sé, papá pero esto es lo que quiero y no voy a dejar que me lo quite.

-Por supuesto que no, cariño, tu padre entenderá-sonrió él.


Loki y Thor entraron en un cuarto privado y el moreno se giró hacia él con rabia.

-¿Por qué no me dijiste que Helena planeaba casarse con ese humano?-preguntó con fuerza, sus brazos cruzado y sus ojos chispeantes de furia.

-Porque no era mi lugar decírtelo, Helena tenía que hablar contigo del asunto.

-¿Y por qué fue a ti? Tú no eres su padre realmente, Fandral y yo lo somos-él espetó y Thor casi retrocedió ante el dolor que le causaron esas palabras.

-Helena es mi hija, no lo sabía al principio y sabes que jamás te reclamaría el no habérmelo dicho, he intentado construir una relación con ella sin forzarme en su vida y ella ha empezado a confiar en mí. No iba a traicionar esa confianza viniendo a decirte algo que debía ser dicho por ella misma, Loki.

-Helena es una niña, tiene quince años, no importa lo madura que parezca, está cometiendo un error-dijo Loki, sus puños apretados.

-Sabes que el tiempo pasa diferente aquí que en la tierra, Helena se ha desarrollado en su adultez maravillosamente, nosotros teníamos trece cuando empezamos a tener encuentros por todo el castillo-Loki giró el rostro para que no se notara su sonrojo pero Thor igual lo vio, lo que lo hizo sentir una extraña calidez por dentro-¿Acaso no lo recuerdas? ¿No recuerdas cómo te perseguía por todo el castillo solo para conseguir un beso?-Thor caminó unos paso, acercándose a él; Loki retrocedió pero pronto se vio arrinconado contra la pared-¿No recuerdas cómo buscaba cualquier rincón oscuro para presionarte contra una pared y besarte hasta robarte el aliento?-Loki tembló y se quedó sin respiración, sintiendo el calor de Thor lo suficientemente cerca pero sin tocarlo-¿No recuerdas que buscábamos cada ocasión para tocarnos, para sentirnos, para estar juntos?-sus labios rozaron el oído del moreno y este soltó un suspiro inaudible, Thor sentía el corazón desbocado y sus labios se movieron por inercia hacia su boca pero unos pasos afuera del cuarto los hicieron saltar y se separaron de golpe, mirándose fijamente. Thor se aclaró la garganta, repentinamente nervioso-Creo que... que... que deberías hablar con Helena... ella es más madura de lo que parece y... y sé que está tomando esta decisión correctamente-Loki asintió sin mirarlo, sus ojos fijo en el suelo.

-Yo... iré a hablar con... con Helena, permiso-dijo y prácticamente huyó de ahí. Thor se dejó caer contra un sillón y miró a la nada ¿Qué demonios le estaba pasando? El rubio enterró su cabeza entre sus manos y cerró sus puños alrededor de su cabello. No podía volver a hacer eso, no podía actuar por impulso y volver a acercarse de esa manera. Loki estaba en una relación feliz y estable, Jane acababa de dejarlo y se sentía solo pero eso no era excusa para hacerle eso a Loki, tenía que controlarse mejor. Thor pasó sus dedos por sus labios, recordando el roce de la piel pálida contra sus labios y cerró los puños. Necesitaba poner distancia con Loki.


Loki entró con rapidez a la sala de conferencia, cómo si lo estuvieran persiguiendo. Su rostro estaba sonrojado, su respiración ligeramente agitada y su cuerpo temblaba; ese cuerpo, esa cercanía, esos labios... El recordaba cada sensación y cada palabra que salía de los labios del rubio solo hacía que el anhelo y el deseo se formara más en su piel, su deseo de que volviera a tenerlo de esa manera, de volver a sentir esa piel sobre la suya. Loki sacudió la cabeza con firmeza, mordiéndose el labio inferior. Esos no eran buenos pensamientos, tenía que sacárselos de la cabeza inmediatamente antes de lo metieran en problemas.

-Padre ¿estás bien?-Loki se sobresaltó y se giró hacia su hija, ella y Bruce lo miraban con preocupación.

-Sí, sí... todo bien-se aclaró la garganta y se giró a mirarlo fijamente-Estamos aquí para hablar de ustedes de todas maneras, quieren decírme lo sucedido.

-Loki, si me permites-dijo Bruce, levantándose y el moreno asintió-Yo amo a Helena, Loki, por años he estado solo por decisión propia, por temor a lo que soy y a lo que llevo dentro pero Helena me acepta por completo, no tiene miedo de mí y yo moriría antes de dañarla de alguna forma, el Hulk y yo sabemos que jamás la dañaríamos y, si nos das tu bendición, quisiera que me dieras el permiso de casarme con ella, para hacerla la mujer más feliz de su vida cada día y hacerme el hombre más afortunado por tenerla-Helena tenía lágrimas en los ojos y una sonrisa enorme, una de sus manos entrelazándose con la del castaño. Loki los observó fijamente unos minutos, pensando en silencio y poniéndolos más nerviosos mientras el tiempo pasaba.

-Está bien-dijo con simpleza y ellos lo miraron con incredulidad-Puedo ver el brillo enamorado en tus ojos, Helena y sé que nada puede hacerte cambiar de opinión, también veo la sinceridad en las palabras de Bruce, su amor. Les doy mi bendición y espero que sean infinítamente felices-Helena se levantó de un salto y se tiró a los brazos de su padre, agradeciéndole repetidamente, su sonrisa brillante. Bruce también sonreía, sus ojos castaños brillando con una felicidad que parecía iluminar su rostro-Solo espero que hagan esa boda aquí, estoy seguro que el reino querrá presenciar la boda de su princesa del sol-Helena asintió y tomó la mano de Bruce, completamente feliz.


Loki estaba acomodado en su cama en la mañana, sin deseos de moverse. Fandral y él habían hecho el amor toda la noche, cómo hace tiempo no lo hacían, Loki quería borrar el toque de Thor el día anterior, ese temblor que causó en su cuerpo y quiso que su amante quitara ese recuerdo con sus besos, con sus toques, quería gemir su nombre y correrse sin pensar en ojos azules y cabello rubio. Fandral salió de la ducha ya vestido y sonrió cuando vio a Loki en la cama, desnudo bajo las sábanas y sin ganas de levantarse.

-¿Cansado?-Loki le lanzó una sonrisa pícara.

-¿Y tú que crees?-Fandral le sonrió y se inclinó para besarlo apasionadamente, Loki enredó sus dedos en su cabello y gimió quedamente-Tengo que reunirme con Sif y los demás.

-¿Tienes que ir?-preguntó, haciendo un pequeño puchero. Fandral se rio y se inclinó, mordiendo suavemente el labio sobresaliente.

-Lamentablemente sí, tenemos una reunión con Odín-respondió, apoyando su frente contra la suya.

-Oh, bueno-suspiró Loki resignadamente, le dio un dulce beso y le sonrió-Regresa pronto.

-Haré mi mejor esfuerzo-replicó Fandral, besándolo de nuevo y saliendo del cuarto con una sonrisa. Loki se quedó echado en la cama varios minutos más antes de que decidiera darse un baño. Su magia aún no se recuperaba por lo que tenía que esperar que el agua se llenara, estaba confiado que su magia regresaría en algún momento pero empezaba a ponerse nervioso, él no era nada sin su magia. Al menos ahora estaba Odín para tomar el reino bajo su mando nuevamente, Loki aún necesitaba descanso aunque le gustaba fingir lo contrario, detestaba que lo vieran como alguien débil pero tenía que admitirse a sí mismo que se cansaba rápidamente en cosas menores, tenía suerte que Fandral no haya notado como sus jadeos eran un poco más desesperados de lo usual. Loki salió del baño después de limpiarse y se puso una túnica azul oscuro, con pantalones negros de cuero y botas de cuero altas, iría a cabalgar para despejar su cabeza y luego iría a hablar con su madre. Cuando estuvo a punto de salir, un brillo azulado en su armario le llamó la atención, movió un poco la ropa y sacó la esfera que Byleistr le había traído. No había vuelto a pensar en ella desde que la había visto, otros asuntos más importantes tomando su atención pero ahora tenía todo el tiempo para verla, así que sentó en su cama y la tomó en sus manos, listo para ver su contenido.


La familia Real ya se encontraba sentada en la mesa Real a la hora del almuerzo; Odín, Frigga y Helena hablaban felizmente de su compromiso, discutiendo detalles y ceremonias. Bruce conversaba en voz baja con Tony, podía notar a su amigo desanimado pero este no quería de que se trataba, aunque sospechaba que tenía que ver con cierto rubio que estaba sentado más allá, jugando con su comida. Thor estaba conversando con Sif animadamente mientras que Fandral y Volstagg reían por algo. Natasha, Clint y Hogun llegaron poco después, habiendo estado viendo diferentes tipos de armas asgardianas. Ya solo faltaba Loki para que pudieran comer.

-¿Dónde estará tu padre?-musitó Frigga preocupadamente.

-Iré a buscarlo-dijo Fandral levantádose. Justo en ese momento, la puerta del comedor se abrió y Loki apareció por ellas pero su apariencia los sorprendió, su piel estaba pálida casi translúcida y sus ojos estaban enrojecidos, lágrimas aún bajando por sus mejillas.-Loki... ¿qué te pasó?-los ojos verdes se clavaron en él con fuerza y casi retrocedió.

-Tú pasaste-respondió con los dientes apretados. Los ojos del rubio se ensancharon.