Loki estaba sentado completamente tenso a lado del Allfather, Thor se encontraba al otro lado, mirando fijamente al frente. Helena lloraba desconsoladamente, cogiendo con fuerza la mano de Frigga, sus llantos sirviendo cómo fondo de lo que sucedía. Fandral se encontraba arrodillado al frente de ellos, sus túnicas sucias al igual que su piel, dos grandes esposas estaban en sus muñecas y Loki tragó duro al verlo, no dejando caer ni una sola lágrima. Las tribunas estaban llenas con varios Aesir, ninguno se atrevía a decir ni una sola palabra, Fandral había sido una persona muy respetada, el único que había logrado hacer feliz al rey después de que el príncipe Thor se hubiera marchado y no entendían por qué falta lo apresaban. Los Avengers estaban sentados en los asientos principales, sus rostros agrios y serios, Steve se había sentado lo más lejos posible de Tony y éste tenía que admitir para sí mismo que lo extrañaba.

-Fandral, uno de Los Tres Guerreros, conocido como Fandral, el Encantador. Te encuentras hoy delante de la familia real para pagar tus errores. ¿Tienes algo qué decir?-dijo Odín, levantándose de su asiento.

-No, Allfather-murmuró Fandral, su cabeza alta, ni una gota de humillación en él a pesar de sus ropas sucias y su rostro pálido.

-Fandral, has sido acusado de alzar falsos testimonios, de traicionar este reino y poner en peligro aquellos que trataste proteger-Odín giró hacia Thor, dándole su espada-El príncipe Thor y el Rey Loki han sido los más afectados por tus mentiras, por lo que serán ellos quiénes te castiguen ahora-Thor bajó la mirada hacia la espada que descansaba entre sus manos y alzó su mirada para ver a Loki, que lo observaba con tanta ansiedad que parecía a punto de tener un ataque de un momento a otro.

-El Rey Loki y yo deliberaremos y luego daremos nuestra respuesta-dijo el rubio con voz fuerte e hizo un gesto para que Loki saliera primero hacia el cuarto privado de deliberación. Apenas cruzaron la puerta, Loki se giró hacia él.

-No puedes matarlo-dijo con firmeza, sus manos temblaban y sus ojos se veían desesperados-simplemente no puedes matarlo, sé que causó daño a nuestro reino pero no ha sido irremediable, no merece la muerte. No voy a dejar que lo mates, Thor, no voy a dejar que...

-Loki, cálmate-dijo el rubio, poniendo sus manos en sus hombros, un sollozo se escapó de los labios del moreno y Thor lo atrajo contra su cuerpo, poniendo una mano en su cuello y dejándolo llorar.

-Estoy tan aterrado, no quiero que muera, no quiero que le pase nada, Thor-Loki alzó sus ojos suplicantes hacia él-por favor, por favor, no lo mates.

-Mírame, Loki-dijo el rubio con suavidad y atrapó la mirada verde con la suya-No voy a matar a Fandral-el moreno se quedo quieto, sus ojos mostrando incredulidad y desconfianza-Sé lo que Fandral hizo, sabemos que fue bajo y que si no hubiera entregado el Cofre, entonces ni Malekith ni Heilbindi habrían encontrado su camino el uno al otro. Pero también es cierto que él tenía razón, él probó que... que mis sentimientos no eran tan fuertes cómo yo decía que éran... probó que yo me iba a equivocar de todas maneras y sino fuera por ese recuerdo, nunca nos habríamos enterado de lo que hizo. Pero eso no importa ahora, lo que sabemos es que Heilbindi y Malekith están muertos, que él tenía razón sobre mí y que llegó a ser el hombre que ahora amas, por más que estés furioso con él, por más dolido que estés por su traición, lo amas y no voy a quitarte lo que amas, Loki, créeme en eso-el moreno se quedó mirándolo fijamente, viendo la sinceridad que reflejaban en los ojos azules y asintió lentamente. Loki se dio cuenta que aún seguía en los brazos del rubio y se sonrojó levemente, alejándose y cruzándose de brazos.

-¿Qué haremos, entonces?-preguntó en voz baja.

-Creo que tengo una idea-dijo Thor y Loki lo escuchó atentamente.


-No van a matarlo ¿verdad?-susurró Helena, apretando fuertemente la mano de su abuela.

-No, cariño, Loki jamás dejaría que eso pasara-respondió Frigga.

-Thor tampoco dejaría que eso pasara, estoy segura-dijo la morena, asintiendo para sí misma. Bruce pasó un brazo por su cintura y ella se apoyó en él, tratando de controlar el temblor de su cuerpo y manteniendo su vista fija en su Fandral.

-Todo saldrá bien, no permitirán que le suceda nada-susurró el castaño y ella quiso aferrarse a esa esperanza todo lo que pudiera.

-Esto es muy estresante-murmuró Clint, al otro lado de la tribuna real.

-Sus asuntos son iguales que en la Tierra, si traicionas a tu país, eres hombre muerto-respondió Natasha, su rostro impasivo.

-Loki jamás dejará que maten a Fandral, lo ama-dijo Tony, sus brazos cruzados.

-Supongo que eso no debe complacerte-musitó Steve sin mirarlo y Tony apretó los dientes, listo para responderle cuando las puertas del cuarto privado se abrieron y Loki y Thor volvieron a tomar sus sitios. El rubio cogió la espada que su padre le había dado y la miró unos segundos antes de girarse hacia Loki y ofrecérsela. Loki la miró, antes de cogerla entre sus manos, generando jadeos horrorizados de Helena y los demás.

-¡No, Padre, no!-exclamó ella, solo Bruce reteniéndola para que no corriera hacia él. Loki mantuvo su vista en Fandral y bajó lentamente hasta que estuvo frente al rubio, mirándolo directamente a los ojos y poniendo la punta de la espada justo bajo su barbilla. Fandral nunca apartó sus ojos de él y una leve sonrisa triste se formó en su rostro antes de que cerrara las ojos y aceptara su destino. Lo que no esperó fue escuchar el sonido de algo metálico cayendo y unas suaves manos recorrer su rostro. Fandral parpadeó, sorprendido y sus ojos se encontraron con los gentiles y tristes ojos de Loki. El moreno acarició su mejilla y apoyó su fentre contra la de él, Fandral jadeó y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando entendió lo que Loki quería decirle, el moreno lo estaba perdonando sin palabras. Loki lo miró por unos segundos más, limpiando con dulzura las lágrimas que se habían derramado por sus mejillas, antes de levantarse y girarse hacia su padre.

-Vida por vida, Padre, Fandral salvó mi vida y nuestro código de honor dice que debo devolver el favor, Fandral no morirá hoy-dijo Loki con firmeza.

-No puede irse sin castigo, Loki-dijo Odín con severidad, aunque sus ojos se veían calmados.

-Y no lo hará-replicó él, Thor y él intercambiaron una rápida, el rubio asintió levemente y se movió hasta ponerse a lado de Loki, mirando directamente hacia su padre.

-El castigo que el Rey Loki y yo decidimos para Sir Fandral ha sido que sea desterrado de Asgard, a las tierras de Jotunheimn con el recién nombrado Rey Byleistr y Lady Amora y Lorelei, estarás bajo sus órdenes y no podrás dejar el reino por el siguiente siglo. Si desobedeces estas órdenes, serás ejecutado sin derecho a un juicio-dijo Thor con severidad, mirando a Fandral y este miró a Loki, los ojos verdes estaban suavizados y sabía que todo eso era su influencia, Fandral tragó saliva y asintió.

-Yo acepto mi castigo, príncipe Thor, Rey Loki-dijo el rubio con solemnidad y ambos asintieron. Los guardias se acercaron y Fandral se paró frente a Loki, ambos mirándose fijamente-Lamento todo lo que hice, Loki.

-Te he perdonado, Fandral-susurró Loki y lo abrazó fuertemente, derramando lágrimas en su hombro-voy a extrañarte mucho.

-Yo también lo voy a hacer-dijo Fandral, acariciando su cabello y haciendo a las cadenas tintinear.

-Por favor, cuídate y no vayas a romper el trato, Fandral, no soportaría que te sucediera algo ¿entiendes?-el rubio asintió, algunas lágrimas se deslizaron sobre su rostro mientras besaba su frente, sus mejillas, su nariz y sus labios con tanta delicadeza que Loki tuvo que apretar los puños para no sollozar abiertamente.

-Te amo, Loki-susurró contra sus labios, apenas un roce.

-Yo también te amo, Frandal-dijo él con suavidad, mirándolo a los ojos y ninguno notó la pequeña chispa verde que apareció en sus dedos por un segundo.

Fandral se marchó una hora después, Loki había insistido en que fuera aseado y cambiado. Fandral estuvo en el salón del reino vestido en una impecable túnica azul, sus ornamentos habían sido sacados pero él se sostenía orgullosamente, aceptando su destino. Helena lo abrazó largamente, diciéndole que lo quería y que lo visitaría apenas pudiera, que no se olvidara de ellos. Frigga y Odín también se despidieron de él, más cálidos de lo que deberían ser para lo que había sucedido. Sif y los otros dos guerreros también dijeron sus adioses, hablando en voz baja con él. Loki fue el último y lo abrazó largamente, poco dispuesto a querer dejarlo ir, separándose forzosamente cuando los guardias de Byleistr llegaron para llevar a Fandral dónde sería su nuevo hogar.

-Te amo-susurró nuevamente, mirándolo a los ojos.

-Por siempre, Loki, eso tenlo por seguro-respondió Fandral, tomando su mano y depositando un suave beso en el dorso, dándole una última sonrisa antes de darse la vuelta y marcharse. Los ojos de Loki lo siguieron hasta que desapareció y sintió que una parte de su corazón se había marchado con él.