-Bruce y yo realmente lo queremos simple...-decía Helena, su voz baja.

-¡No, no! Helena, te estás casando con mi mejor amigo, su matrimonio tiene que ser maravilloso, yo puedo encargarme, conseguiré lo mejor...-interrumpió Tony, de nuevo.

-Ellos no quieren nada grande ¿es tan difícil de entender? Déjalos escoger tranquilos, un matrimonio callado es lo mejor.

-Bueno, eso tampoco...-intentó decir Bruce pero lo ignoraron, de nuevo.

-Bruce merece lo mejor de lo mejor, necesitan grandeza, que todos lo sepan.

-Un matrimonio privado es más bonito, lo hace más especial, si tan solo entendieras...-Helena rodó los ojos, Bruce suspiró y Loki tenía las cejas alzadas, un brillo divertido en sus ojos.

-Ya van tres días ¿crees que en algún momento pararán de discutir?-musitó Thor a su lado, una pequeña sonrisa jalando las comisuras de su labio.

-Creo que deberíamos tomar medidas extremas-Thor reconoció el brillo malicioso en los ojos verdes y sonrió.

-Estoy dentro.


-¡Esto es estúpido!-gritó Steve contra la puerta del cuarto en el que Loki lo había encerrado junto a Tony, Thor los había guiado justo a la trampa y Loki había cerrado la puerta, pudieron escucharlos reírse antes de que se fueran.

-Grita más fuerte, creo que no te escucharon al otro lado del palacio-comentó Tony con voz aburrida, sentándose cómodamente en el mueble y cogiendo un libro.

-¿Y tú que haces ahí tan tranquilo? Deberías de estar llamando por Loki, estoy seguro que vendría corriendo-Tony alzó las cejas y se levantó, avanzando lenta pero decisivamente hacia Steve, sintiendo su enojo crecer cada vez más.

-Hemos estado en esto por días, Steve, y creí que no hablar era lo mejor, que tal vez sí debería dejarte tranquilo. Pero ¿sabes qué? Ya no me importa ¿Quieres que te diga la verdad? Sí, estaba enamorado de Loki como un loco, lo extrañé por mucho tiempo y fui feliz cuando regresó-Steve retrocedió, su corazón encogiéndose-¿Pero sabes otra cosa más? Cuando Loki volvió, me di cuenta que no era lo mismo, que aunque estaba feliz de volver a verlo y sentí mucha nostalgia por lo que fue en un pasado, ese sentimiento de amor ya no estaba ahí ¿Y sabes por qué no estaba ahí?-Steve no se atrevió a moverse-Porque llegaste tú, Steve. Y estaba aterrado, porque ya había sufrido un dolor terrible antes pero era incapaz de alejarme de tí, así que decidí acercarme poco a poco, sin apresurar las cosas y todo iba a muy bien...-Tony le dio una sonrisa triste y se dio la vuelta-Lo que nos separó no es lo que siento por Loki, o lo que ya no siento, fue tu inseguridad al respecto y en vez de conversar conmigo, sacaste tus propias discusiones y decidiste dejarme, sin darme oportunidad de decir nada. Así no funcionan las cosas, Steve-dijo él y se encaminó hacia la puerta, moviendo la mano por uno de los costados y abriendo la puerta-tiene un truco-dijo con un encogimiento de hombros y salió.


Todos estaban sentados en la cena y había un silencio incómodo entre todos ellos, Tony estaba comiendo con tranquilidad, un gran peso se había levantado de sus hombros ahora que había podido decirle la verdad, tenía que aceptar que algunas cosas se acababan y, aunque le doliera, Steve había tomado su decisión. Steve le lanzaba tantas miradas furtivas a Tony que se había hecho increíblemente notorias, estaba poniendo a todos con los pelos de punta.

-Creo que encerrarlos no funcionó-susurró Thor, lanzándole miradas a la pareja.

-¿Crees que necesitamos intentarlo de nuevo?-susurró Loki de vuelta.

-Tuvimos suerte de que cayeran la primera vez, no creo que funcione una segunda-respondió el rubio.

-Yo creo que deberían dejar de meterse-interrumpió Helena, mirándolos con diversión y ellos lucieron avergonzados-A veces parecen niños-susurró Helena a Bruce y éste asintió, Frigga y Odín intercambiaron una mirada cómplice.


Tony entró en su cuarto, soltando un suspiro cansado, el día parecía haberse extendido el triple y solo tenía ganas de dormir unas diez horas. El castaño prendió las luces con un movimiento de muñeca y saltó cuando vio a Steve sentado al borde de la cama.

-Dios mío, Rogers, casi me haces gritar como una niña-el rubio lo miró con arrepentimiento y diversión.

-Lo siento, no fue mi intención-Tony puso una mano en su corazón, intentado calmarlo.

-No importa ¿qué haces aquí?-preguntó,

-Quería decirte que... tenías razón-el castaño lo miró con curiosidad, Steve soltó un largo suspiro y se levantó-Nunca creí que me volvería a enamorar después que desperté de nuevo y me enteré que habían muchos años, que la mujer que quise se había casado, había tenido hijos y había continuado su vida. Fue duro pero supe que tenía que seguir... te conocí a ti y fue tan maravilloso, Tony, casi caí al instante y me asusté cuando Loki apareció porque creí que te perdería, creí que volvería a estar solo y al final te perdí por mi culpa.

-Steve...-el rubio se mordió el labio y negó con la cabeza, acercándose unos pasos hasta poner sus manos tentativamente en la cintura del castaño, Tony inhaló bruscamente, su corazón agitándose.

-Sé que no lo merezco, que he sido un gran idiota pero... ¿me darías otra oportunidad, Tony?-el castaño se removió ligeramente, supuestamente apartándose pero su cuerpo se movía por cuenta propia hacia adelante, anhelando el calor del rubio.

-Steve...-susurró y tragó, incapaz de decir nada más. ¿Valía o no valía la pena acercarse? ¿Debía o no debía hacerlo? Tony miró los brillantes y honestos ojos azules de su capitán y supo que su decisión estaba tomada, no podía alejarse de él ni aunque la vida le fuera en ellos-Steve...-volvió a decir, inclinándose y tomando sus labios en beso lento y suave. Steve suspiró contra sus labios y lo besó con tranquilidad, apretando su agarre ligeramente en su cintura y acercándolo más a él, sin urgencia, tomándose su tiempo para saborear sus labios.

-He extrañado esto-susurró con suavidad y Tony sonrió.

-Ven, he extrañado que duermas a mi costado-Steve le sonrió y se dejó guiar.


-No estoy segura si los prefiero peleando o besándose por cada rincón-musitó Helena, mirando fijamente a la pareja que caminaba por los jardines, riéndose y besándose de rato en rato.

-Al menos son felices de nuevo-contestó Loki.

-Eso es un punto para todos-dijo Thor, alzando la mano y Loki la chocó.

-Ustedes no tuvieron nada que hacer, par de niños-regañó Helena con diversión. Loki se marchó poco después, dejando a padre e hija solos en el balcón-¿Puedo preguntarte algo, Thor?-dijo Helena con suavidad y él asintió-¿Estás...? Quiero decir... ¿quieres... quieres regresar con papá?-Thor la miró sorprendido-No me agarres de tonta, he visto como lo miras-Thor suspiró.

-No importa lo que yo quiera, Helena, dañé mucho a tu padre en el pasado y él ama a tu otro padre, Fandral, incluso si está lejos ahora.

-Yo... adoro a mi papá Fandral, aunque lo que haya hecho estuviera mal. Pero... -ella bajó la mirada hacia sus manos-cuando era pequeña, secretamente siempre deseé que volvieras y pusieras un brillo de felicidad en los ojos de papá-Thor se quedó quieto, sin saber qué decir-Mi padre será quién tome la decisión al final pero ya lo perdiste una vez ¿Qué más tienes que perder si lo intentas de nuevo?-ella le sonrió suavemente y se marchó, dejándolo pensativo.