Disclaimer

Los personajes no me pertenecen, solo los tomo prestados para fines setsosos y sin lucro.

Día 3

DIVERSIÓN

Todo había comenzado como un juego, una simple apuesta.

-A que no puedes-

Esas eran las palabras clave para hacerles hervir la sangre, se convertían en seres capaces de cualquier cosa y aún no se habían puesto un desafío que les hiciera conocer sus límites.

La intensidad de la competencia subía de nivel con cada apuesta, cuando se aburrieron de los juegos inocentes fue él quien propuso ampliar el margen: la retó a dejarse masajear los pechos a placer y sin oponerse en ningún momento, ella aceptó ofendida por la afrenta; así fue que con el orgullo de una Tendo, se encerró con él en su cuarto dispuesta a soportar estoicamente la prueba.

Cuando él le propuso tocarle el busto creyó que sería el tímido roce de un adolescente virginal que quería saciar su curiosidad sobre la anatomía femenina, jamás pensó que aquel se convertiría en un monstruo insaciable que pareciera poseer tentáculos en vez de manos, saciando sus primitivos instintos con ella; por consecuencia, tampoco contempló el cúmulo de sensaciones provocadas, la manera en que fue masajeada en esa erógena zona por aquellas fuertes y trabajadas manos masculinas hizo aflorar sus bajas pasiones humedeciéndole profusamente las pantaletas, sus puntas se erigieron notoriamente acoplándose a los inexpertos dedos del varón, facilitándole así el poder regocijarse de las muecas de placer y zozobra que reflejaba el rostro de la joven mujer.

La chica apretujaba las piernas intentando disminuir la quemante sensación entre ellas mientras el hombre se complacía escuchando sus débiles y mal disimuladas quejas de regocijo, se acercó lo suficiente como para apenas dejar un centímetro de separación entre sus cuerpos aprovechando la cercanía para susurrar en el oído.

-Ganaste-

Acto seguido cortó abruptamente el contacto, saliendo a toda velocidad de aquel lugar, dejándola desconcertada e hirviendo.

-0-

Para cuando el chico volvió a aparecer por el Dojo, la mujer ya tenía planeada su siguiente jugada.

Apenas se quedaron solos, ella pronunció aquellas tan temidas como ansiadas palabras; él sabía que la venganza de la chica Tendo sería terrible.

Se tendió en el piso del Dojo como habían acordado, extendió brazos y piernas dispuesto a quedarse inmóvil durante el tiempo que pactaron, su ingenuidad no le permitió figurarse la intensidad del desagravio por su injuria.

Lo siguiente que vio fue cómo ella se desprendía de su ropa para quedarse ataviada únicamente con una sensual lencería que poco dejaba a la imaginación. Trató de controlarse como el artista marcial que era, sin embargo un traicionero bulto en sus pantalones evidenció el gusto que sintió al mirar a aquella preciosidad de corto cabello. La chica se percató de inmediato del desliz del joven, sonrió malévolamente y prosiguió con su plan.

Caminó hasta él parándose a un costado de la cabeza del varón, cruzó su pierna para colocársele encima y se puso en cuclillas sobre el masculino rostro. El hombre tenía a escasos centímetros de su cara el paraíso, podía percibir su dulce fragancia inundándole la nariz, tentándolo seriamente a perder si no podía controlar sus ganas de saborearla; la joven descendió aún más sus caderas, tenía el suficiente control sobre su cuerpo como para rozar delicadamente los labios del muchacho haciéndole sentir la humedad que ya escapaba de la exquisita tela de su ropa interior, sabía que él moría por poder probar el néctar que apenas podía olfatear. Espero el tiempo suficiente en esa posición, cuando calculó que él estaba a punto de caer en su tentación, cual felina se estiró hasta quedar apoyada en manos y rodillas, lentamente descendió por el viril cuerpo teniendo especial cuidado en rozar con sus erectas puntas todo cuanto atravesó; una vez posicionada adecuadamente, bajó su intimidad hasta pegarse a la de él, sensualmente se restregó contra ese palpitante miembro que lloraba por ser liberado mientras su propietario apretaba los puños con fuerza y mordía su labio inferior en un vano intento por refrenarse.

El joven ya tenía un terrible dolor en su contenida entrepierna, no estaba dispuesto a perder ante aquella soberbia mujer pero su borboteante interior anhelaba rendirse a sus bajas pasiones, cuando ya se había decidido a dejar su orgullo aceptando su derrota pero dispuesto a hundirse con violencia en las blanquecinas y apetecibles carnes de la chica, ella se levantó con presteza.

-Esta vez ganaste- dijo cubriéndose con un largo blusón y a punto de cruzar el dintel- pero no por mucho, Ryoga-

Apenas salió intentó serenarse, la diversión se estaba volviendo peligrosa.

-0-

¿Akane? ¿Nabiki? ¿Kasumi con nuevo look? Eso lo averiguarán más adelante, no desesperen.

Seguimos con el Fantober, la musa anda de buenas y no nos ha abandonado.

Si llegaron hasta aquí, muchas gracias por el apoyo, espero les haya gustado.

Nos leemos pronto.