Disclaimer
Los personajes no me pertenecen, este fic es hecho sin fines de lucro.
Día 13
Playa
¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Cinco, seis años? Sí, eran seis años.
Su mamá les había regalado el viaje de luna de miel, en ese entonces él hubiera preferido cualquier otro lugar del mundo, pero no, su querida madre los había mandado a su infierno personal.
Creyó que por ser recién casados ni siquiera saldrían de la habitación y por lo tanto no tendría que, bueno, tocar el mar. Pero su amada veía con tanta ilusión el sol, el agua, la arena, que no pudo negarse a complacer a esos ojos que eran su perdición. Se puso un pantalón corto, su camiseta usual y se dispuso a salir; en cuanto Akane lo vio le lanzó una mirada algo intrigante, él no tenía idea de lo que le esperaba.
Tomaron el sol bajo una gran sombrilla, poco rato después su esposa le insistió para rentar un bote y visitar una pequeña isla cercana que les habían recomendado; pese a nombrarle todos y cada uno de los peligros, desde caer al mar y que ella no sabía nadar hasta encontrarse una medusa-demonio gigante que la exigiera como tributo, ella lo desarmó con una sencilla pregunta "¿Acaso no estarás ahí tú para protegerme?". ¡Listo! Estaba hecho, ahora iban en la lancha a motor rumbo a la aventura.
Llegaron a su destino, era un lugar hermoso, simplemente de ensueño, pero apenas bajó para anclar su vehículo en la playa quedó transformado en una adorable pelirroja, "ahora está todo arruinado" pensó, y él que pretendía cumplirle a Akane en aquel paraíso como el macho que era.
Terminó de ayudarla a descender mientras maldecía por lo bajo sin ocultar su ceño fruncido, su esposa parecía bastante divertida con su mal humor así que en cuanto terminaron de instalarse se recostó sobre su toalla haciendo mohines.
-¿Estarás molesto el resto del día?- preguntó la chica de oscuro cabello obteniendo sólo un gruñido por respuesta- tal vez pueda hacer algo para que cambie tu humor-
Akane comenzó a pasear sus dedos por la espalda de la otra joven, trazaba pequeños círculos con las puntas descendiendo hasta alcanzar la carne de la retaguardia, llegada ahí le acarició con deseo.
-¡Akane!- exclamó sorprendido irguiéndose- yo… yo…-
-Tú sigues siendo mi marido, no importando la forma que tengas. Y te voy a demostrar que te amo por quién eres-
A continuación tomó posesión de los labios acallando cualquier futura queja, lo besó de un modo tan urgente y cargado de deseo que de inmediato Ranma bajó sus defensas y disipó sus temores, se dejó llevar. Él dirigió sus manos a los pechos de su esposa, con su forma femenina su cuerpo era más pequeño por lo que apenas le cabía el frondoso seno en la palma, "esto tiene sus ventajas" pensó lujurioso; sobó y resobó ambas elevaciones, pellizcó anhelante las erectas puntas, disfrutó de los escandalosos quejidos de Akane que gozaba de sus caricias, ya se dirigía al humedecido sur cuando fue sujetado por la muñeca deteniéndolo en seco.
-Espera, hay algo que quiero hacer antes- repuso la chica del corto cabello.
Recostó a Ranma nuevamente para ella ponerse a su costado observándolo.
-Cierra los ojos y confía en mí- dijo a su oído.
Sin el menor atisbo de duda obedeció. Lo primero que sintió fue el índice de Akane acariciar la piel de su cuello, él se erizó de inmediato, siguió percibiendo su tacto hasta llegar a su generoso busto, apreció cómo bailaba sobre su seno hasta erigirlo disfrutando de la sensación; Akane prosiguió a despojarlo de su camiseta, una vez expuestas se dedicó a mimar las rosadas cumbres con su boca, si de por si lo disfrutaba siendo hombre, con la mayor sensibilidad que le daba su condición femenina sentía estar en el cielo.
-Quiero tocarte- jadeó excitado.
La chica de oscuros ojos acercó su intimidad a dónde estaba la mano de Ranma, sin esperar otra invitación él se ocupó al instante en explorar la deseada gruta con sus dedos aún por encima de la ropa, cuando percibió que la humedad empapaba el traje de baño lo deslizó a un lado para introducir sus falanges; Akane se movía deliciosamente sobre su mano mientras seguía lengüeteando y sobando el busto de su esposo, a continuación se colocó sobre él a horcadas para poder frotarse a placer en tanto que insistía en amasarle las exuberantes cumbres. Desesperado, el joven la jaló hasta colocar su rostro entre las piernas de su amante a la vez que alcanzaba las rígidas puntas de su esposa, la deleitó con los movimientos de su lengua hasta conseguir que se derramara en su boca. Se apartó para decirle.
-Akane, estoy desesperado. No niego que fue una experiencia fascinante pero es todo lo que puedo dar por hoy. Muero por hacerte mía como hombre- la aludida rió con picardía.
-Solo quería demostrarte que amo todo de ti. Y para ser la primera vez fue muy grato, me gustaría ir más allá contigo, pero eso será otro día- dicho eso se estiró lo suficiente para sacar de la cesta de comida un termo con agua caliente que procedió a vaciar sobre Ranma.
La transformación fue inmediata e hizo evidente el grado de excitación que tenía el joven. Apenas se vio cambiado, tomó su erigido miembro con su diestra para con la siniestra jalar a su esposa hasta ponerla debajo de él, retiró la tela del traje de baño de ambos y se introdujo en la chica hasta el fondo de un solo movimiento, los dos lanzaron guturales sonidos de satisfacción. Empezó a moverse desenfrenadamente para el disfrute de ambos, hacer el amor de manera tan salvaje era un gusto que compartían y que practicaron en ese lugar hasta el atardecer.
Aquella fue la primera vez que experimentaron con la sexualidad femenina de Ranma, esa ocasión les abrió la puerta para continuar explorando sus cuerpos sin importar si estaba transformado o no.
En aquella playa descubrió que el infierno podía volverse el paraíso si estaba junto a Akane.
-0-
Muchas gracias por sus lindos reviews, me dan ánimos para continuar.
Espero les esté gustando, nos leemos pronto.
