Disclaimer:
Esta historia está hecha sin fines de lucro, los personajes no me pertenecen.
Día 15
Hojas
-¿Podrías calmart…?-
-¿Qué dijiste?- contestó en tono asesino.
-Queeeee… ¿Dónde las viste por última vez?-
-Estaban dentro de este cuaderno, en esa caja en la parte más alta del arma… Momento, tú estuviste buscando la semana pasada tu álbum familiar-
-¿Y eso qué?- contestó desviando la mirada.
-¡Ranma Saotome! ¿Metiste tus narices en mis cosas?- preguntó furiosa.
-No, no, no… no es lo que crees- confesó al fin en tono suplicante- estaba moviendo las cosas del armario, jalé la cinta sin querer y se cayó la caja, apenas iba a guardarlas cuando te escuché, entré en pánico, me di la vuelta y sin querer, pues, las pisé. Se arruinaron-
Akane respiró profundo intentando encontrar calma en su corazón, debía serenarse, era su esposo y no quería ser viuda tan joven.
-¿Y qué hiciste con ellas?- intentó sonar calmada.
-Estaban arruinadas, no podía hacer nada… -
-¿Tiraste mis… mis… hojas?-
Ranma no sabía que hacer, no veía ninguna salida a la vista, así que hizo lo que mejor le salía, contraatacar.
-¿Cuál es el gran problema?- repuso molesto e indignado- ¿Acaso eran algún recuerdo importante? Digamos ¿De un cuida ardillas?-
Al fin las ideas de Akane habían embonado. Ranma Saotome, el hombre entre hombres capaz de vencer a todo y a todos, a pesar de los años y el matrimonio seguía perdiendo la batalla contra los celos. El enojo desapareció y echó a reír.
-¿Ahora te parezco gracioso?- la indignación del joven iba en aumento- pero no fuera yo guardando recuerdos de Ukyo o Shampoo que ahí sí ya estaría muerto ¿Verdad?-
Akane se tranquilizó para poder contestarle.
-Amor ¿Te diste el tiempo de leer?-
-¿¡Para qué?! No es que me importara que escribieras "Desde aquella vez en el bosque no he podido dejar de pensar en ti, imagino nuestro futuro juntos y cómo sería si todo hubiera comenzado diferente"- Ranma hacía una burda imitación de su esposa recitando soñadoramente las líneas aprendidas de memoria al haberlas repasado mentalmente miles de veces.
Akane volvió a reír a carcajadas, Ranma se levantó irritado, se fue a la cama para sentarse con los brazos cruzados, labios y ceño fruncidos. La mujer suspiró calmándose, le alcanzó con un cuaderno y unas hojas sueltas en mano.
- Sueño con tus ojos, con enlazar tu cabello entre mis dedos, anhelo tus labios carnosos y me pregunto a qué sabrán- comenzó a recitar leyendo la libreta que llevaba, Ranma iba a retirarse enojado pero ella lo regresó al lecho con una mano y continuó declamando- ¿Cómo es que no te has dado cuenta cuánto te amo, Ranma? Muero por gritarte que este compromiso dejó de ser una carga para mí, gustosa iría mañana mismo de tu mano al fin del mundo si me lo pidieras, Ranma, Ranma, Ranma-
-¡Lo estás inventando!- bufó al tiempo que le quitaba de las manos la lectura y la veía con sus propios ojos- "¿Cuándo te darás cuenta, torpe, de todo el amor que tengo para darte? Si no fuera por tu cobardía ya te lo habría dicho, pero sólo de pensar que saldrás corriendo me detengo en seco. ¡Ranma estúpido!" ¡Oye!-
Akane se erigió digna mostrándole lo que conservó en la otra mano.
-Estaba buscando esto, son las cartas de amor entre mi mamá y mi papá, quiero enmarcarlas para dárselas en su cumpleaños. Lo que tú tiraste eran hojas sueltas de mi viejo diario de preparatoria, idiota-
Se disponía a irse cuando fue jalada por su esposo al colchón, rápido como era la acostó y se colocó encima de ella, inmovilizándole las manos a los costados para evitar su huida.
-Me vuelves loco, Akane. Me haces hervir la sangre de muchas maneras, cuando se trata de ti no puedo controlarme- susurró en su oído para luego recorrer con ardor la piel de su cuello.
-Eres un tonto- contestó ella sin intención de escapar dejándose amar.
Él siguió su ardiente recorrido sorteando los botones de la femenina blusa, se deshizo rápido del estorbo del sostén para deleitarse en los apetecibles y rosados pechos mientras pegaba su cadera a la de ella mostrándole su deseo. Akane gemía ante el inesperado asalto, también movía anhelante su propia cadera extasiándose con el tacto del prominente miembro en su intimidad. Ranma bajó apenas su ropa para liberar la despierta virilidad, levantó lo suficiente la falda e hizo a un lado las bragas apenas lo bastante como para enterrarse hasta el fondo en el chorreante abismo que lo esperaba con ansias.
Intenso, apasionado, ardiente, así le demostraba Ranma a Akane cuanto la amaba. El encuentro duró el resto de la tarde, los cuerpos se unieron entremezclando sus acuosos anhelos para dar paso al origen de la vida, la materialización del inmenso amor que se tenían.
Y pensar que unas hojas de papel serían las causantes de todo.
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He leído todos y cada uno de sus reviews, muchas gracias por sus palabras.
Como se habrán dado cuenta, los drabbles que componen este reto son con Lemon y algunos algo oscuros, es parte de experimentar, así como el de hoy que es algo meloso.
Agradezco nuevamente continúen leyéndome,
