bueno aqui esta el tercer capitulo de esta historia que me esta dando insomnio por no terminarla :A (Ya quisiera), en fin perdon por no actualizar tan rapido pero en mi escuela vamos por cuatrimestres asi ahora estoy de "Vacaciones" (Solo dos j*didas semanas de vacaciones les parece justo?)
Eran incontables sin mencionar que comenzaban a convertirse en fastidiosas cada vez que María le decía:
- Gracias – por cualquier razón ya fuera porque le ayudara a limpiar la mesa, abrirle la puerta, etc..
Y él para no ser descortés le respondía un:
- De nada – cada palabra de gratitud que la mexicana le decía
Siendo francos a Ludwig no le importaba en lo mas mínimo que María se la pasara dándole las gracias, pero para el teutón había un límite para esas cosas. Pensó una y mil maneras para hacer que México dejara de exclamar la palabra "Gracias" así que una tarde mientras estaban en la sala después de una tranquila mañana y al parecer la mexicana se encontraba de buen humor pues bordaba una servilleta con dedicación al tiempo que se podía ver una sonrisa dibujada en sus labios.
- ¿Señorita María? – dijo con cierta duda, al tiempo que quitaba la vista del libro que momentos antes estaba leyendo
- ¿Si? – pregunto la morena sin apartar la vista de su faena.
- Yo espero que no tome esto de mala manera pero no tiene que estarme dando las gracias por todo – dijo nervioso el rubio, seguro María se enojaría o peor aun lo echaría de la casa.
- Lo siento – le respondió dejando a un lado su bordado – intentare no hacerlo tan seguido, pero es que se me hace descortés no dártelas ¿Sabes? Hay muy pocos caballeros en estos días.
- Bueno… gracias – espeto el alemán mientras pasa una mano por su cabello mostrando claramente que se encontraba nervioso – tú podrías decirme gracias al final de cada día por todo lo que haya hecho por ti así supongo que no serás descortés.
- Mmmmmm, me parece bien y ¿Ludwig? – dijo tranquila
- Si – respondió el al tiempo que volvía a su lectura.
- Solo dime María – al tiempo que hacia un gesto que arrugaba su nariz de forma infantil.
- Está bien – expresó con una ligera sonrisa en sus labios
- Gracias – le respondió con una ligera risa.
Pasaron unos minutos en silencio hasta que María hablo.
- ¿Qué quieres de comer? – le dijo mientras le miraba con curiosidad
- Mmmm, no lo sé, es tu casa yo solamente soy tu invitado – respondió con rapidez
- Vamos algún antojo has de tener de mi gastronomía – el alemán se quedo pensando durante algunos minutos tratando de recordar algo que quisiera comer de los diferentes platillos mexicanos.
- Pozole o mole – dijo un tanto inseguro
- ¿Quieres ambos? – dijo sonriente la mexicana y con un brillo infantil en sus ojos
- ¡No!, yo solo digo que tu…, bueno escojas el que sea más fácil de preparar – trato de reparar el ojiazul.
- Aaaaaaaaah te preparare los dos – dijo al tiempo que se levantaba del sillón
- Podría ayudarte, bueno si tu quieres – si la mexicana iba hacer el esfuerzo de prepararle de comer por lo menos le iba ayudar
- Por supuesto ven – dijo tomándolo de la mano.
Para su sorpresa María tenía una cocina perfectamente limpia y llena de toda clase de especies, verduras frutas, cubiertos, ollas y demás utensilios de cocina. Se dirigió a una de las puertas de la cocina y saco un objeto parecía un tipo de mortero pero de piedra tallada además de ser pesado. Ludwig se apresuro a ayudarle
- Gracias – le dijo sonriendo al tiempo que se volvía y sacaba de los cajones el refrigerador diferentes ingredientes que parecían no tener relación entre si, el alemán solo observaba confundido como María sacaba chiles de diferentes tipos, almendras, plátano, pasas , ajonjolí , perejil, pimienta, ajo, tortillas, nueces, jitomates. unos cuantos trozos de chocolate y así sin más comenzó a poner un poco de cada uno de los ingredientes. Mientras el alemán la miraba confundido – te estoy preparando el mole, tranquilo no te hare una salsa con el molcajete.
- ¿Molcajete? Para mí eso es un mortero.
- Si, es esto, es como una licuadora pero muuuuuuy antigua la usaba mucho cuando España me cuidaba y descuida a pesar de parecer un platillo muy condimentado si está bien preparado no es pesado para el estomago en especial para uno europeo – dijo con sonrisa – por cierto ¿De qué quieres el mole, de pollo o guajolote?
- ¿Guajolote?
- Perdón, ¿como le llaman en otros lugares? – dijo pensativa – aaah le dicen pavo, sino mal recuerdo. – en ese momento Ludwig se encontraba mirando la mezcla – ¿Quieres probar?
- No gracias
- Prueba
- No
- Prueba – dijo tomando un poco en su dedo menique y acercarlo a la boca de Ludwig – come un poquito aunque sea
- Nein – fue entonces que la mexicana acerco tanto su dedo a la boca del alemán que sus labios quedaron manchados con la mezcla, pudo oler chocolate y creyó que era por la cercanía con María, abrió un poco la boca para protestar y fue cuando la mujer aprovecho esto y metió su dedo en la boca del él. En otras ocasiones la hubiera mordido, pero ella era una dama y él un caballero, bueno era conocido por ser el hombre elegante de Europa que es prácticamente lo mismo. Con delicadeza saboreo la mezcla que había en el dedo menique de la joven era cierto a pesar de la mezcla tan extraña de los ingredientes pues unos eran muy dulces y otros simplemente picantes o salados, estos parecían complementarse bien ¿Cómo era posible que dos cosas tan distintas entre sí se complementaran tan bien? Es… es… - como nosotros – dijo el teutón una vez que María aparto su mano de su boca. Ella solo se limito a verlo un tanto confundida y allí en ese preciso instante en el cual sus miradas se encontraron y la distancia se acorto entre ellos, el ambiente comenzaba a tornarse sofocante y caluroso el simplemente la beso.
Primero con miedo pues el rechazo era una opción, luego con ternura y delicadeza, pues ella era tan pequeña en sus brazos y por ultimo con pasión mezclada con alegría y una pizca de angustia, pues después de ese beso estarían tan separados como en lo físico como los trágicos amantes que eran, destinados amarse pero separados por la eternidad y las circunstancias. Lentamente se separo de ella con el sabor de sus labios aun en la boca, era una mezcla entre vainilla y chocolate, fue entonces que la razón lleno su mente ¿Qué diablos había hecho? María era su amiga y nada más. La miro directo a los ojos esperando cualquier reacción agresiva de ella.
- Lo… lo sient…- dijo antes de ser silenciado por un beso de la mexicana, era un beso dulce, literalmente hablando era dulce de hecho sabia a chocolate y quería probar más de él, fue entonces que María se aparto de él, pues empezaba a faltarle el aire. Bueno ahora ya no estaba tan preocupado por haberla besado de hecho ahora estaba confundido y alegre pues la mexicana le había correspondido.
Estaban a punto de volverse a besar, cuando con una estridente y molesta risa los trajo a la realidad.
- ¡Oye! ¡México! ¡Hey sweet Mary! ¡HAHAHAHAHA! ¡Open the door and play with me! ¡Come on! – se escuchaba a fuera de la casa, mientras el dueño de la voz intentaba abrir la puerta a María y Ludwig solo les quedo verse con rabia y frustración, pues ahora ambos tenían preguntas para el otro.
Sin más María salió de la cocina totalmente furiosa pues si había algo que odiara mas en el mundo era que su vecino llegara sin avisar a su casa, pues esto significaba que cualquier plan que tuviera estaba total y rotundamente arruinado. Por su parte Alfred ya había dejado de golpear la puerta, la cual lucia un poco agrietada y maltrecha, esta lentamente se abrió al tiempo que rechinaba, fue entonces que el norteamericano miro que un jarrón con todo y flores venia directo hacia a él.
- Maldito gringo – dijo María al estar en el marco de la puerta – ¿Por qué ch*ngados nunca me avisas de tus visitas? – mientras miraba al americano tirado en el suelo, mojado con el jarrón roto a un lado de él y las flores en su cabeza
- ¿Por qué habría de hacerlo? Técnicamente tu eres mi novia – dijo despreocupado el chico, ante lo cual María respondió lanzándole una de sus sandalias directo a la cara de este – ¿Cuál es tu problema?
- Tu – respondió enojada
- Come on Mary ambos sabemos que te gusta tenerme en tu casa – dijo al tiempo que se levantaba y se acercaba a María.
- Lo dudo a juzgar de cómo te ha recibido – dijo otra voz que provenía detrás de la nación latina, Alfred confundido busco al dueño de la voz y se encontró con un hombre no más de veinte años, rubia cabellera, tez blanca y gélidos ojos azules.
- Alemania – dijo Estados Unidos con cierto tono de celos en su voz – ¿Qué hace el aquí? – le pregunto a María
- ¿Y a ti que ch*ngados te importa? Yo invito a mi casa a quien se me de la regalada gana gringo
- ¡Yo solo pregunto! Después de todo tu eres mi chica, eres la chica del héroe – dijo con una resplandeciente sonrisa el norteamericano, misma que duro poco pues ni tarda ni perezosa María volvió a lanzarle su sandalia directamente a la boca .
- ¡Antes muerta! – le grito furiosa – vamos Ludwig aun tengo que prepararte el pozole, estuvo a punto de cerrar la puerta cuando Alfred se adelanto y la abrazo.
- ¡Feliz cumpleaños! – dijo mientras la mexicana tanto como el alemán se miraban confundidos.
- Debe ser un chiste, ¿Verdad? Mi cumpleaños es hasta septiembre y hoy es… ¡5 de mayo!, ¡Maldición! Hoy es el desfile mi superior me va matar – dijo entrando a la casa con rapidez – primero tengo que bañarme, elegir la ropa, aunque esa ya la tengo ¡Y ustedes se tienen que arreglar! – dijo un tanto enérgica
- Yo ya estoy arreglado – dijo Alfred
- ¡Bien! Entonces solo te tienes que arreglar tu Ludwig – respondió señalando al alemán, para después volverse en dirección a las escaleras que daban hacia el baño.
- ¿Por qué? – pregunto un tanto confundido
- Porque los dos me van acompañar al desfile del cinco de mayo – dijo cerrando de golpe la puerta del baño, dejando a los dos hombres confundidos en la entrada de la casa
- Bueno supongo que iré a cambiarme – dijo el teutón al tiempo que cerraba la maltrecha puerta.
- ¡HAHAHAHAHAHAHA! No me digas que le harás lo que Mary te ordeno –dijo Alfred con cierto tono burlón en su voz
- Claro, soy su invitado, seria descortés de mi parte ¿Sabes? esa es la diferencia entre tú y yo – le espeto de manera un tanto agresiva Ludwig
- ¿Cómo? – pregunto inocentemente Alfred
- ¡Vaya si que es un niño! – pensó Alemania – que yo siempre seré bienvenido en la casa de María, mientras que tu al igual que hoy serás recibido siempre en esta casa, ten lo por seguro.
La ira junto con los celos comenzó invadir el cuerpo de Alfred haciendo que sus mejillas se enrojecieran, además que apretaba sus puños con fuerza. María era suya y de nadie más. Aunque había ocasiones en las que países como Italia, Japón, China, Inglaterra, Francia Rusia y Alemania la visitaban el simplemente se encargaba de "Cuidar" a la bella María de las malas costumbres de sus visitantes en especial de los últimos tres Francia, Rusia y Alemania, bueno en realidad del único que había de cuidarse era de Francis, pues sus historia con México era larga pues apenas de haberse independizado Francia no perdió tiempo y quiso volverla "territorio francés", pero ahora sus relaciones internaciones con el eran diferentes y recordó con cierto enojo la época en la cual Mary sintió cierta admiración por él. Pero ahora solo tenía que cuidarse de sus perversiones y propuestas indecorosas.
Pero Alemania en estos momentos comenzaba a convertirse en una amenaza. No le quedo otra cosa más que dirigirse la sala y pensar en lo que había dicho el teutón, se dejo caer pesadamente en el sillón, creyendo que tal vez Ludwig tenia razón y debía ser más un caballero con María al igual que Arthur ¡De ninguna manera! Pensó tenía que ser original, tenía que ser el, porque María siempre lo había amado por ello, bueno antes así era, pero ahora las cosa eran diferentes, ya no estaban solos, como cuando eran niños, jugando por el campo hasta cansarse, esa gloriosa época en la cual él era un salvaje y ella vivía feliz con su madre
Antes...
Antes de que Antonio o mejor conocido como España viniera a conquistar esas tierras, fue cuando todo cambio y todos aquellos países del viejo continente venían a verlos, como si se tratará de un circo o un zoológico, codiciando y esperando que en un descuido de sus tutores ellos pudieran obtener algo para si mismos.
Recordó como María y sus hermanos eran por así decirlo la atracción principal del nuevo continente, cada uno de ellos con su belleza exótica que para algunos rayaba en lo salvaje pues con sus enigmáticas selvas y hermosa flora e incluso fauna eso era totalmente innegable.
- Supongo que la estas esperando ¿No? – le pregunto Ludwig con su característico tono marcial, el americano solo le dirigió una indiferente mirada y un ligero movimiento de su cabeza en señal de aceptación – Bien ahora solo queda esperar
- ¡Liiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisssssstaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ! – dijo María mientras daba un par de vueltas frente a ellos, llevaba un sencillo vestido blanco que en el termino de la falda tenía dos listones uno rojo y verde dejando un pequeño espacio entre ellos los colores nacionales pensó Ludwig mientras miraba a María quien llevaban su largo y ondulado cabello negro suelto cubriendo sus hombros pues el blusón del vestido los dejaba al descubierto – pues vámonos ya ¿No creen? – dijo con nerviosismo María pues ambos hombres no dejaban de verla desde que entro a la habitación.
- Esta bien, ¡pero yo conduzco! – grito Alfred mientras corría hacia la puerta y tomaba las llaves de María del recibidor y salía con rapidez.
- ¡QUEEEEEEE! ¡NO! ¡QUIETO ALLI ALFRED F. JONES! – grito María al tiempo que corría tras el norteamericano.
- Y yo que me quejaba de Italia – dijo para si Alemania, mientras caminaba hacia donde se encontraba, tal vez el nuevo campo de batalla de la tercera guerra mundial…
me pregunto por que rayos me quede hasta aquí? tal vez para f*stidiar? no lo se en fin lo que sigue es responder a los comentarios, por que supone que es lo debería hacer desde hace varios capítulos atrás.
:RozenSword: !OMG! yo también digo lo mismo de los bochos y los alemanes ademas también le hecho la culpa a maría XD creí que era la única TTuTT, perdón por no actualizar taaaaaaaan seguido pero es que son contados los momentos que tengo libres por que inspiración siempre hay LOL, pero me esforzare!
Wind und Serebro: gracias aunque tu también me haz dejado *o* con tus fics, son geniales.
Pony96: bueno aquí esta un nuevo capitulo espero te guste, no salio francis -3- aun pero puse una pequeña referencia de tu comentario.
En fin estén atentos y atentas para la segunda parte donde habrá mariachis, tequila, mezcal, música , fuegos artificiales y cuanta cosa cosa rara se me ocurra.
Hasta siempre Evolet_Lune.
