Cristina: putaaaaa, no sabia eso de las 24 horas! no mameeees, con razon no me aparecia :c creo que tendre que bajarle huevos a las actualizaciones XD y yo que planeaba subir dos capitulos hoy, ma, va a estar canijo... no pues hasta el martes vuelvo a actualizar :c

No se dan cuenta de sus sentimientos porque son ajenos al amor, pero en este capitulo nos acercaremos mas ;3

Por cierto, queria comentarles a todo lo que sucedió ayer, estaba en Instagram viendo las hitorias de .scraf (una importante exponente de arte jelsa) y ella subió una actualizacion en la que la cuenta oficial de William Joyce (creador de los guardianes) le dio like a uno de sus fanarts recientes! Eso significa que nuestro querido William sigue siendo parte del fandom y si el lo aprueba automaticamente el ship es canon y eso nadie me lo quitaaaa! que emocion!


PDV de Elsa

Abrí las puertas del palacio tomando una gran bocanada de aire invernal, tomé entre mis dedos la falda de mi vestido azul marino de terciopelo con afelpado en los hombros, había usado este vestido hace varios años en la primera navidad en la que el palacio abrió sus puertas; suspiré al darme cuenta lo rápido que habían pasado los años y todas las cosas que sucedieron desde entonces.

-Espero que Jack pueda llegar- de verdad me emocionaba pasar la víspera de navidad con él y todos los demás, a pesar de la situación... al principio había intentado explicarle a Anna que tal vez no era buena idea celebrar, pero después fue Jack quien me hizo darme cuenta que celebrar sería una buena forma de mantenernos positivos y era cierto, además de que privar a Einar de una fecha tan importante sería algo horrible de mi parte.

-Todo esta listo- Kristoff se acercó a mí, se había arreglado completamente a pesar de que eso no era lo suyo, lo hacía para Anna y eso era muy lindo de su parte.

-Sí, realmente quedo hermoso- las flores decoraban el lugar, la vajilla elegante se había colocado cuidadosamente sobre las mesas con manteles en la explanada.

-¿Y qué hay de Jack?, ¿si vendrá?- preguntó con curiosidad.

-Él prometido que intentaría llegar- froté mis manos con nerviosismo.

-¿Estas bien?, te ves muy nerviosa- Kristoff lo había notado.

-Lo estoy, es solo que de verdad espero que todo salga perfecto hoy y que nada lo arruine- admití.

-¿Te refieres a Pitch Black o a que Jack no pueda venir?- cuestionó con la barbilla apoyada en su mano.

-¡A Pitch!, digo, ambos...- suspiré con frustración y esto hizo reír a Kristoff -¿Por qué la risa?-

-Lo siento, es que nunca te había visto así-

-Ser nerviosa es algo común en mi-

-Sí, pero no en ese sentido, tampoco es algo propio de ti que seas tan... física-

-¿A qué te refieres?- pregunté confundida.

-Elsa, eres como mi hermana menor y en todo este tiempo creo que solo me has abrazado un par de veces y si nos ponemos a analizarlo, realmente no sueles abrazar a muchas personas...- Kristoff pensó –Solo a Anna, y algunas veces a Olaf-

-Me cuesta mostrar afecto- me sentí un poco culpable porque tenía razón.

-Más bien, creo que te cuesta confiar en las personas-

Permanecí en silencio sin saber que responder a eso.

-Pero con Jack eres diferente, te ves mucho más relajada y feliz- se rio –E incluso creo que Anna está empezando a sentirse celosa por lo cercana que te has vuelto con él-

-Jack y yo nos entendemos muy bien, solo eso-

-Sí, realmente tienen una conexión- me sonrió –creo que por eso te pone tan nerviosa, pero no te culpo, es realmente guapo-

Miré a Kristoff arqueando una ceja.

-¿Qué?, un hombre puede opinar que otro hombre es guapo-

Le sonreí y asentí.

-Ven- extendió los brazos para que le diera un abrazo.

Con timidez me acerqué un poco y lo abracé, era bueno tenerlo como hermano mayor.

La hora de la ceremonia de la campana llegó y todo transcurrió muy bien, tocamos la campana unidos como la familia que éramos y después los habitantes de Arendelle se retiraron a casa para pasar un rato de calidad con sus propias familias y sus tradiciones, para volver en la noche a la fiesta.

El resto de la familia se quedó para arreglar los últimos detalles de la fiesta y pasar un rato jugando en la nieve, mientras yo subí a mi habitación para retocar mi cabello y descansar un poco de los tacones, había perdido la costumbre de vestir tan formal, pero era una ocasión especial.

Mientras me veía al espejo tratando de verme lo mejor posible pude escuchar un pequeño golpeteo en la ventana del balcón

-Knock knock- esa voz...

Me puse de pie inmediatamente para abrirla.

-Wow- Jack exclamó con sorpresa –Te ves increíble- dijo al verme.

-¿Yo?, mírate...- él también estaba vistiendo formal, un traje azul marino con bordes, botones y puños dorados y un pantalón de vesitr negro y sobre esto su capa negra –Te ves como de la realeza-

El rio –Anna me convenció de esto, dijo que sería algo formal así que me dio esto... yo le pregunté cual era el punto si nadie además de ustedes puede verme, pero no escucho-

-Me gusta- estiré mi mano al cuello de su camisa para arreglarlo.

-Lamento llegar tarde, realmente lo siento- se disculpó.

-Descuida, lo que importa es que estas aquí- recordé un detalle importante –Por cierto, ¿le entregaste la invitación a los guardianes?- pregunté

-Oh, sí, intentaran venir- explicó –Norte en definitiva no podrá venir, ya sabes, es su gran día; y Hada y Sandy siempre tienen mucho trabajo y sin ellos dudo que Conejo venga, tiene una especie de fobia social-

Reí –Ojalá pudieran venir-

Jack asintió –Estoy seguro que lo intentaran- cambió el tema -Hey, ¿Qué tal si bajamos?-

La noche llego con rapidez, los invitados comenzaron a entrar y la comida empezó a desparecer.

-¿Quieres probar uno antes de que no quede nada?- le extendí a Jack un plato con varios postres.

-Uh, ¿Cómo dices que se llaman estos?- Jack tomó entre sus dedos uno de los postres.

-Cannolis- tomé uno y le di una mordida –son ricos-

Jack se encogió de hombros y simplemente se llevó todo a la boca y lo mastico –Es verdad, son ricos- dijo después de tragar la comida.

Observamos como un pequeño alboroto se armaba entre los presentes al ver las puertas abrirse, todos miraban atentos a quien había llegado.

-¡Los Nortuldras!- El Teniente Mattias señaló el grupo entrante de personas.

-Sí vinieron- suspiré feliz mientras corría a recibirlos.

-Bienvenidos- Tomé la mano de Yelena con respeto –Por favor, siéntanse en total confianza y disfruten con nosotros-

Anna se acercó e hizo una reverencia –Por supuesto, esta es su casa-

-Gracias y por favor, acepten estos regalos- varios aparecieron cargando cazuelas de comida para ponerlas en las mesas.

-No hay nada mejor que la comida Nortuldra- Kristoff fue el primero en servirse –Muchísimas gracias-

-Es un placer- Ryder saludó a Kristoff y Sven.

-Elsa, que alegría verte- Honeymaren me saludó.

-A mí también me da gusto verte- tomé sus manos entre las mías –No he tenido oportunidad de agradecerte en persona por lo del chal, en serio, muchas gracias-

-No fue nada- se encogió de hombros –Me encanta tu vestido, te ves preciosa-

-Gracias- esto hizo que me sonrojara.

-Ahora vuelvo, iré a probar esos postres, se ven deliciosos- me susurró.

Yo reí y volví junto a Jack y Anna quienes conversaban.

Nuevamente un alboroto se formó, me pregunté cuál era la razón ahora.

-¡Miren!- Los niños gritaban emocionados señalando el cielo donde la silueta de un trineo volador tirado por renos apareció.

-¡Mamá, es Norte!- Einar jaló la falda de Anna con emoción -¿Tu lo llamaste?- le preguntó a Jack.

Él solo rio -¿Por qué no vas a saludarlo?-

El trineo se detuvo justo en medio de la explanada, los invitados lo rodearon con emoción.

-Ho ho ho- Norte bajó de este, su ropa ahora era la típica que mostraban las figuras de Papá Noel, un traje rojo con bordes blancos y un gorro -¡Feliz navidad!- Nos abrazó a mí y a Anna –Jack menciono que tal vez a algunos niños les gustaría recibir sus regalos antes de tiempo-

Del trineo bajaron el resto de los guardianes y varios duendes con regalos en sus manos.

-¡Gracias!- Anna se veía muy feliz de que los niños de Arendelle pasarían un momento muy especial.

-Descuida, es mi trabajo- Norte miró a los niños –Ahora, ¿Quién fue un niño bueno este año?- gritó haciendo que todos empezaran a alzar la mano y gritar con entuciasmo.

Ayudamos a repartir los regalos a todo el mundo, incluso los adultos habían recibido uno.

Norte suspiró –Me encantaría quedarme a seguir celebrando, pero todavía tengo que llegar a otros 400 millones de casas, pero el resto de los guardianes se quedaran- los señaló –Antes de irme, todavía me queda darles sus regalos- le extendió un par de cajas decoradas a Anna y Kristoff.

-Oh, Norte, muchas gracias- Los ojos de Anna se llenaron de lágrimas al abrir la caja y encontrarse con una muñeca de porcelana.

-¡Esta es la mejor navidad de todas!- Kristoff grito al ver un muñeco de felpa de un reno.

Norte se rio con alegría –Este es para ti- abrí la caja decorada para encontrarme un pingüino de juguete igual a Sir Jorgenbjorgen pero este usaba un moño azul en la cabeza.

-Oww, Lady Jorgenbjorgen- suspiré con ternura –Gracias- abracé el muñeco contra mi pecho.

-Y Este es para ti- Norte le extendió una caja a Jack quien la tomo.

-Vaya, me pregunto que será- dijo con tono sarcástico antes de abrir la caja y encontrarse con un pedazo de carbón -¡Wow!, justo lo que quería, ¿Cómo supiste?- fingió limpiarse una lagrima.

Norte volvió a reír con más fuerza –Debiste pensarlo antes de hacer que ese hombre derramara su café encima a propósito- le dijo con seriedad.

Jack solo rio con maldad –Lo pondré junto a los otros 311- levantó el pedazo de carbón con orgullo.

-Hora de irme- con esto Norte subió al trineo y extendió su mano para despedirse de todos -¡Feliz navidad!- gritó riendo y después tiro las riendas del trineo para elevarse y desaparecer en el cielo nocturno.

-Elsa, es hora- Anna tomó mi mano

-Okey, hagámoslo- me preparé.

-¿H-hacer que?- Jack se veía confundido.

-Es hora de hacer el árbol de navidad y que Olaf ponga la estrella, es la tradición- le hizo saber Anna.

-Ya veo- sus labios formaron una pequeña O

-Hey, Jack, ¿Por qué no lo hacen tú y Elsa?- instantáneamente adoré la idea.

-¿Yo?, no, no, suena como algo muy íntimo entre ustedes-

-¿Bromeas?, ven- lo tomé de la mano y Anna de la otra y lo hicimos caminar.

Elsa: Qué especial poder recibir

Regalos de gran perfección

Señalé a los niños que corrían frente a nosotros con sus juguetes.

Anna: Pero el que aprecio mejor

Ya tiene tiempo que llegó

Anna señaló a todos a su alrededor.

Elsa: Es algo que no cambiaré

La familia en que me formé

Kristoff, Einar, Sven y Olaf, quien usaba un lazo azul en su cuello, se unieron a nuestra caminata.

Anna: Y es que estando juntos

Tengo justo lo que pedí

Los guardianes y Nortuldra caminaron tras nosotros.

Elsa: Y es que estando juntos

Se logró al fin

Anna: Celebrando comprendí

Que en mi sueño hay luz

Anna tomó la mano de Kristoff y cargó a Einar.

Elsa: Y es que estando juntos

Mi regalo eres tú

Miré a Jack con cariño.

Ambas: Viajaría millas y millas

Tras una estrella sin igual

Yo tus pasos seguiré

Siempre juntos celebrar

Tomé las dos manos de Jack y giramos.

Elsa: Y es que estando juntos

Es la clave del amor

Sorpresivamente apareció Bruni y subió por mi pierna para posarse en mi hombro.

Y es que estando juntos

Ambas: Puede ser mejor

No me importa dónde estás

Si estás junto a mí

Llegamos al centro de la explanada y miré a Jack con mirada de complicidad.

Elsa: Y es que estando juntos

Mi mejor lugar aquí

Ambos pisamos el suelo con fuerza para crear un árbol de navidad de hielo.

Todos: Y es que estando juntos,

Elsa: Una fiesta siempre habrá

Y es que estando juntos,

Todo brillará

Jack formó grandes esferas de nieve brillantes y yo con ayuda de Gale las elevamos al cielo mientras los Gigantes de Piedra se asomaban sobre los muros para apreciar el espectáculo

No hace falta nada aquí (No hace falta aquí)

Nokk brincó relinchando de felicidad en una de las fuentes.

Si estás junto a mí (Si estás junto a mí)

Kristoff abrió el baúl de plata donde guardábamos la estrella de navidad y se la entregó a Olaf.

Y es que estando juntos

Gale elevó a Olaf para que pudiera poner la estrella en la punta del árbol.

Todos: Todo es diferente

Y es que estando juntos

Sonreí al ver que incluso Jack se había unido a la canción.

Mi mejor lugar, al fin

Suspiré con tranquilidad, había sido la mejor navidad de todas.

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Después de la media noche la celebración acabó y después de encargarnos de alojar a los Nortuldra en las habitaciones del palacio solo quedamos despiertos Anna, Kristoff y los que no necesitábamos dormir.

Todos nos habíamos reunido alrededor de la chimenea a charlar, los guardianes comenzaron a contarnos más detalles sobre su mundo y entre los temas surgió el cómo celebraban las navidades así que decidieron darnos una demostración sobre las típicas canciones navideñas de su mundo.

Conejo: Oh, el clima esta espantoso

Pero en casa el fuego es calmo

Conejo se había sentado en el banquillo y empezado a tocar el piano mientras Jack había subido a este y tomado una pose seductora.

Jack: No tenemos a donde ir

Va a nevar, va a nevar, va a nevar

Jack le guiñó el ojo a Conejo mientras el rodó los ojos con fastidio.

Conejo: Parece no detenerse

Y la cena está casi lista

Jack: Se apaga las luces y

Va a nevar, va a nevar, va a nevar

Jack saltó del piano y se sentó junto a Conejo para acompañarlo en un dueto.

Ambos: Tras el beso de navidad

No querré ir afuera otra vez

Pero si me abrazas más

Volveré a abrigado a mi hogar

Jack: El fuego se está pagando

Y nos despedimos tanto

Jack se inclinó hacia conejo con una mirada cariñosa, él con una sonrisa incomoda lo apartó con una pata.

Conejo: Me gusta tener tu amor

Ambos: Va a nevar, va a nevar, va a nevar

Todos aplaudimos riendo.

-¡Eso fue divertido!- Hada reía sin parar –Ow, hacía mucho que no estaba en una fiesta así- recordó con nostalgia mientras abrazaba una almohada del sillón.

Sandy asintió estando de acuerdo para después dar un sorbo a su tasa de té caliente.

-Fue menos horrible de lo que esperaba- Conejo asintió pensativamente.

Después de unos segundos de silencio volteo a ver a Jack –De hecho, Jack, ya que no recibiste nada este año... yo tengo un regalo para ti- lanzó una mirada de malicia.

-¿Ah sí?- Jack rio –Vaya, no tenías que molestarte- en su rostro podía ver las crecientes sospechas.

-Oh, como crees, eres nuestro pequeño Jacky- lo abrazó por los hombros y lo hizo ponerse de pie –ven, solo necesitas pararte aquí- Lo colocó justo al lado de mi –Sí, justo aquí, perfecto- lo hizo juntarse aún más cerca de mí.

Él y yo nos miramos sin comprender porque todos habían comenzado a reír.

-¡Elsa, tienes que besarlo!- Olaf gritó con emoción mientras nuestros ojos se abrieron en pánico al darnos cuenta que justo arriba de nosotros colgado de un hilo había un muérdago.

-Ha, ha- Jack rio sarcásticamente –muy gracioso-

-¡Oh, vamos!, ¿Qué clase de navidad seria sin un beso?- Conejo estiró los labios –si no la besas a ella tendrás que besarme a mí-

Jack apartó el rostro de conejo con asco –Hey, apártate-

-¡Vamos Elsa!- Anna chilló con emoción.

Sandy levanto ambos pulgares en aprobación mientras formaba una figura de arena de unos labios.

-De ninguna manera obligaran a Elsa...-

Miré a Jack –Hazlo- dije con timidez.

Las bocas de todos cayeron asombradas al escucharme decir esto.

-¿Qué?, ¿te volviste loca?- él arqueó una ceja visiblemente confundido.

Me encogí de hombros –Es solo un beso, ¿no?-

Conejo se carcajeó – Vaya, nunca creí que esto fuera a ser tan bueno... ojalá tuviera una cámara-

Jack se quedó pensativo por un segundo –Uh, supongo-

Ambos nos acercamos más y nos inclinamos quedando a unos centímetros, Jack tomó con su mano mi rostro y ladeó el suyo plantándome un pequeño beso en la mejilla.

-Agh- Todos nos abuchearon con decepción.

-¡Ese no es el beso al que nos referíamos!- Kristoff gritó.

Jack y yo nos miramos con complicidad para estallar en risa, de verdad nos entendíamos mutuamente sin necesitar palabras.

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Narración normal

Jack suspiró mientras se encontraba recargado en el barandal del balcón apreciando el paisaje, había empezado una suave nevada.

-Hey, ¿todo bien?- Elsa se paró a su lado.

-Sí, excelente- respondió –Solo quería algo de aire fresco-

-Te entiendo- Ella jugó con sus manos con el objeto que llevaba en ellas –Sabes, me alegro que estés aquí, en realidad, tengo algo para ti-

Jack rio -¿En serio?, porque yo también te traje algo- dijo sacando una pequeña caja mal envuelta.

-Ten- Elsa le extendió la caja cuadrada mientras tomaba la que Jack tenia.

Jack fue el primero en abrir su regalo.

-Espera... este es...- Jack señaló el muñeco recien arreglado en sus manos -¿Sir Jorgenbjorgen?, ¿en serio me lo estas regalando?- preguntó Jack sin creerlo.

Elsa asintió –Sí-

-Pero él es muy especial para ti-

-Por eso quiero que tú lo tengas- Elsa pensó un poco –Tal vez por eso Norte me regaló uno parecido, tal vez sabía que iba a dártelo-

-Gracias Elsa- Jack le dijo con sinceridad.

Elsa abrió su caja para sacar de esta un delicado collar con un dije de plata con pequeños diamantes que encerraba una joya de hielo que parecía un ópalo por los colores –Jack...- Elsa se quedó sin palabras.

-Nunca te he visto usando joyas así que en serio dude de que te fuera a gustar, lamento si...-

-Me gusta mucho- Ella lo miró a los ojos -¿Me ayudas a ponerlo?- le extendió el collar y se dio media vuelta.

Jack con cuidado apartó el cabello sedoso del cuello de la chica y ató el collar al rededor.

-Listo- Elsa se dio media vuelta –Es muy hermoso, hiciste un gran trabajo con él, es sencillo y sofisticado, es perfecto-

-Gracias-

-Muero por mostrárselo a Anna, ¿quieres entrar ya?-

-Uh, no lo sé, no sé si estoy listo para volver a escuchar a Conejo burlándose de mi por lo del muérdago- respondió.

-Es verdad, ¿Qué rayos fue todo eso?- Elsa preguntó confundida.

-No lo sé- rio –Sabes, por un segundo pensé que de verdad querías que te besara- ambos comenzaron a caminar lentamente a las puertas abiertas el balcón donde podían ver a los demás jugando charadas adentro.

Elsa sonrió -¿Bromeas?, besarte seguro seria como besar una pared-

-Hey, para tu información, muchas chicas morirían por tener esa suerte- Jack fingió estar ofendido.

-Claro- Elsa rodó los ojos.

-Pero si, besarte hubiera sido raro...- ambos se detuvieron a un par de metros de la puerta para mirarse fijamente.

Allá adentro nadie había notado como la pareja había decidido esconderse de la vista de todos para realizar su travesura protegidos por la oscuridad.

-¿Dónde estará Elsa?- preguntó Anna revisando toda la sala sin tener rastro de su hermana.

Jack y Elsa se separaron con horror al darse cuenta de lo que acababan de hacer, había sido algo mutuo, pero había sido algo muy repentino y extraño.

Elsa tocó sus labios con su mano sin saber que decir.

Jack por su parte le lanzó una mirada de confusión absoluta –Yo...- tartamudeó –Yo, yo lo siento- sus ojos denotaban claramente lo confundido que estaba, él se dio media vuelta y entro rápidamente con los demás.

-¿Dónde habías estado?- Hada de susurró, al darse cuenta de que su amigo no se veía como siempre abrió los ojos -¿Jack, estas bien?, estas temblando- la respiración del chico era agitada y, como había mencionado Hada, él estaba temblando.

-Estoy bien solo, creo que necesito algo de aire fresco- con esto se puso de pie y salió por la puerta principal.

-Elsa, ¿todo bien?, te ves pálida- Hada volteó a ver a Anna quien tocaba la frente de su hermana en busca de síntomas de enfermedad.

-Estoy bien, descuida-

Tooth lo sabía en el fondo de su ser, algo muy especial había ocurrido entre ellos dos.