Camilaski: Esta sera una historia family friendly? Lo que trato de decir es que sera muy inocente, tratando de reflejar el amor en su mas puro estado ;3 Creo que en este capitulo daran un paso mas en darse cuenta.

Cristina: Ntp, ya sabes que sentir atraccion no es lo mismo que amor. Ademas poniendonos en el lugar de Elsa ella ha pasado por tantas cosas en su vida que no ha tenido tiempo de pensar en el amor, por primera vez ella tiene la libertad de pensar en lo que realmente quiere para ella, creo que si has pasado toda tu vida privado de amor romantico es natural no saber sobre tus preferencias sexuales. Creo que cuando Elsa escoja lo hara pensando en cosas mas importantes que el genero, hablo de que es obvio quien es su soul mate.

Mar sant: Asi es, fue un beso censurado ;3


PDV de Jack

Arendelle

Empujé la ventana para abrirla, no sin antes tomar una gran bocanada de aire e intentar tranquilizarme.

Habían pasado días desde la navidad y hoy era la víspera de año nuevo, el último día del año y no quería pasarlo lejos de Elsa. Después de lo ocurrido en el balcón no volvimos a hablar o vernos, yo solo tomé la inteligente decisión de alejarme por unos días... que estupidez, pero necesitaba procesar toda la información y tratar de acomodar las cosas en mi cabeza para tener la siguiente conversación con ella.

La encontré en la biblioteca, estaba sentada en una de las enormes sillas leyendo el libro que le había dado, su rostro se veía serio. Me acerqué en total silencio, ella parecía estar tan entrada en sus pensamientos que no me vio llegar, tome la servilleta de tela blanca que había tomado de la cocina y la agité sobre su campo de visión.

-Se supone que es una bandera blanca- respondí al ver sus ojos confusos.

-El símbolo de la paz...- dijo.

-Sí, ¿tregua?-

Ella asintió y se puso de pie tomando el pedazo de tela de mis manos, ambos mirábamos en direcciones diferentes con incomodidad.

-¿Podemos hablar de lo que sucedió?- preguntó en voz baja mirando el suelo.

-Sí, de verdad me gustaría eso- suspiré –pero no ahora, es un día importante y ahora mismo extraño a mi mejor amiga- la miré.

Ella con timidez levantó la vista encontrándose con mis ojos –yo también extraño a mi mejor amigo- me sonrió.

-Tengo una idea de lo que podríamos hacer hoy, por si te interesa-

Su rostro se iluminó -¿Cuál es tu plan?- preguntó con curiosidad.

Instantáneamente me animé –Bueno, estaba pensando que me has enseñado tantas cosas de tu mundo y ahora, me gustaría mostrarte el mío-

Ella abrió los ojos -¿Te refieres en persona?-

-Sí-

Jadeó -¿Podemos hacer eso?- preguntó confundida.

Me encogí de hombros –A quien le interesa las reglas-

Ella rio y asintió con emoción –Esta bien, hagámoslo-

-¿Anna estará bien con el hecho de que no pasaras la noche con ellos?-

-En realidad, la cena de este año se canceló, Kristoff y Anna tienen una gripe terrible-

Me sorprendí al recibir estas noticias -¿Están bien?- pregunté preocupado.

-Sí, solo están en cama comiendo sopa y bordando- se rio.

-¡Genial, entonces no hay problema!- abrí el portal y tomé su mano -¿Lista?-

-Definitivamente- ambos corrimos y saltamos a este.

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Burgess city

Elsa jadeó al ver el bosque cubierto de nieve –Se parece un poco a Arendelle-

Reí –Eso es porque no has visto la ciudad, este solo es el lugar donde aparecí como Jack Frost-

La sonrisa se borró de su rostro -¿Entonces este es el lugar donde...?- fijó la vista en el hielo congelado bajo sus pies.

Me golpeé la frente –Lo siento, no quería causar esa primera impresión tan perturbadora, no pensé en eso-

-No, es solo que no pude evitar pensar en eso- frotó sus manos nerviosa.

-Salgamos de aquí, te mostrare la parte buena- me aclaré la garganta -¿Puedo cargarte?, será más fácil si llegamos volando, quiero aprovechar cada segundo-

Ella asintió y rodeó mi cuello con sus manos mientras la levantaba al estilo novia.

Ambos volamos y aterrizamos cerca de la casa de Jamie, fue una buena coincidencia estuviera en el patio trasero alimentando a su vieja galgo.

Levanté mi mano saludando -¡Jamie!-

El devolvió el saludo –Oh por dios, ¿Ella es Elsa?- corrió emocionado hacia nosotros –Hola, soy Jamie, Jack me ha hablado mucho de ti- le extendió una mano y ella la tomó con gracia.

-Mucho gusto, Jack también habla mucho de ti-

-¿Pero, que están haciendo?- preguntó confundido.

-Bueno, traje a Elsa para mostrarle como es por aquí y ver la llegada del año nuevo-

-¡Eso es fantástico!, ojala ambos se diviertan mucho-

-Gracias, ¿tú que harás?- le pregunté con curiosidad.

-Lo típico, mamá está preparando la cena justo ahora, yo solo le ayudaba con el resto de las tareas del hogar-

El sol se había ocultado y eran las 8:00 pm, todavía teníamos tiempo para hacer un par de cosas antes de la gran hora.

-Oye, Jamie, odio pedírtelo, ¿pero podrías hacerme un favor?-

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Jamie nos extendió las bolsas de papel con el logo de la famosa cadena de hamburguesas y los vasos con el mismo logo –Aquí están, ¿necesitas algo más Jack?- me preguntó.

-No, solo era eso, el resto de la noche estaremos bien, gracias- respondí con un poco de indiferencia ya que mi atención se concentró en tomar las cosas y revisar el contenido de las bolsas para asegurarme que la comida se viera tan apetitosa como olía.

-Bueno, en ese caso, volveré a casa- suspiró dejando ver el humo causado por las bajas temperaturas –Pipa no tardará en llegar, cenara con nosotros- levantó su mano despidiéndose.

-Salúdala de mi parte- Elsa y yo hicimos lo mismo.

-Mucho gusto en conocerte Elsa, cuida a Jack por favor- Jamie la señaló con el dedo sin dejar de caminar.

Ella rio –Lo hare, gracias-

-Ahora hay que ir a tomar nuestra elegante cena- bromeé

-Espera...- ella me detuvo –Creo que deberíamos vestir de una forma más acorde al lugar, ¿puedo?- hizo un gesto con la mano.

–Claro- una vez obtenida mi aprobación ella hizo un movimiento con sus manos sobre ella transformando su elegante vestido blanco en un suéter tejido blanco de cuello alto, sobre este una cazadora con gorro afelpado de un tono café claro, unos jeans y unos botines a juego.

-Vaya, ¿has estado prestando atención a la ropa de aquí?- me percaté que ella estaba usando el collar que le había regalado aquella noche.

-Sí- respondió con orgullo -Ahora es tu turno- volvió a hacer el mismo procedimiento conmigo transformando mi ropa en una Henley azul marino y sobre esta una chaqueta gris y unos jeans, sin zapatos.

-¿Feliz?- pregunté.

-Mucho- respondió asintiendo.

Caminamos hasta un pequeño parque cerca de ahí en donde nos sentamos a comer sin problema alguno, el lugar estaba completamente solo.

-Esto es lo más delicioso que he probado en toda mi vida- dijo Elsa al darle la primera mordida a su hamburguesa doble de queso para después probar la malteada -¡Esta delicioso!-

Reí mientras le daba una mordida a la mía –Come bien, necesitaras energía para lo que viene-

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Una vez terminamos nos pusimos en marcha, volé tan rápido como pude a uno de los mejores sitios para pasar la noche vieja.

-Ya puedes abrir los ojos- le había pedido a ella que cerrara sus ojos antes de llegar a aquel lugar.

La observé abrir lentamente uno de sus parpados. Enmudeció al ver la reluciente ciudad de Nueva York frente a sus ojos –Hay muchas luces- miró con asombro las luces, los edificios, los señalamientos, los autos y las personas.

Me detuve en uno de los enormes letreros de la Times Square, ahí tendríamos una vista privilegiada del espectáculo.

-¿C-como algo puede ser tan llamativo?- pude notar que ella sentía algo agobiada por toda la información que estaba recibiendo en ese momento -¿Qué son esas cosas?- señaló los pocos autos que había en el lugar repleto de personas por la celebración.

-Son autos, es la forma en la que las personas sin magia se desplazan, como trineos, pero funcionan con motores-

-¿Y siempre hay tanta gente aquí?- señaló las personas que se aglomeraban debajo de nosotros.

-Es solo por hoy, quiero decir...normalmente hay un montón de autos moviéndose por estas calles, pero en año nuevo las calles cierran y las personas se reúnen para ver un espectáculo y recibir el año nuevo-

-Es asombroso- suspiró -¿Y esas luces, son solo por la fecha?- señaló uno de los anuncios luminosos.

-Se les llama espectaculares, es una forma en la que las personas o empresas hacen publicidad a sus productos, como comida o ropa- expliqué –Siempre están encendidas-

-¿En serio?, ¿siempre?-

Asentí –Sí, por eso la llaman la ciudad que nunca duerme-

-¿Las personas no necesitan dormir aquí?- ella arqueó una ceja

-No precisamente, pero siempre hay gente afuera y autos a todas horas, por diversas razones- suspiré –trabajan de noche o simplemente salen a divertirse-

-Suena entretenido-

-Lo es y así como esta hay muchos otros lugares. Esta Chicago, la ciudad del viento, o Paris, la ciudad del amor-

-¿Por qué le llaman la ciudad del amor?- preguntó.

Me encogí de hombros –Hay unas vistas bastante buenas ahí y la gente las considera como románticas, así que por eso le dicen así... pero realmente no entiendo mucho de amor así que no me hagas caso-

Ella guardó silencio por unos segundos antes de volver a lanzar una interrogante -¿No lo haces?, ¿nunca has estado enamorado?-

Mi corazón se desbocó ante esta pregunta, la charla había empezado y supongo que era hora de eso -...Cuando era humano- recordé –Había una chica, Elisa, era la más hermosa de todo el pueblo y yo tenía un flechazo con ella y ella conmigo-

-¿Entonces eran pareja?- me miró intrigada.

Negué con la cabeza –Nah, a pesar de que nos gustábamos mutuamente, nunca paso nada entre ella y yo-

-¿Por qué no?-

-En ese entonces era muy normal que casarse muy joven, pienso que en Arendelle también se acostumbra eso, pero yo no quería- suspiré –sentía que todavía era tenía tantas cosas por hacer, además de que no estaba preparado para tener una responsabilidad tan grande-

-Si hubieras seguido siendo humano, ¿te hubieras casado con ella?-

Volví a negar con la cabeza –Me gustaba, pero cuando me imaginaba un futuro con ella por alguna razón no se sentía bien... supongo que no era la chica correcta-

-¿Y qué hay de Tooth?- siguió preguntándome –En Ahtohallan vi como ella te abrazaba y miraba...-

Reí –No eres la primera que piensa eso... al principio tal vez me gustaba un poco, pero después de volverme guardián y estar más cerca de ellos, me di cuenta que solo la veía como una amiga-

-Ella es hermosa- comentó.

-Lo es, pero verla de una manera romántica... no se siente bien- ambos nos miramos por unos instantes y después nos callamos, solo escuchábamos la música y las personas gritando abajo.

-¿Y qué hay de ti?- me animé a preguntarle -¿alguna vez te has enamorado?-

Ella negó con la cabeza rápidamente –Pasé casi toda mi vida lidiando con mis problemas y una vez los resolví... pensé que ya era muy tarde para eso, además, apenas estaba comenzando a disfrutar mi vida. Quería compensar el tiempo perdido con Anna, tenía que cuidar Arendelle y después descubrí que era el quinto espíritu y de ahí el tiempo solo... se me fue de las manos- suspiró con nostalgia –Aunque estar sin algún interés amoroso nunca me ha molestado-

-¿Qué hay de Honeymaren- pregunté mirándola.

-¿Q-que hay con ella?- me miró aterrada mientras su rostro se sonrojaba.

Reí ante esto –Cada que alguien la menciona o que está cerca de ti te pones nerviosa-

-Yo...- su rostro en serio estaba rojo.

-El amor es amor- me encogí de hombros.

Hubo otro pequeño silencio entre nosotros.

Sus manos se frotaron con nerviosismo –No estoy segura de que aquello sea amor...-

-¿Y qué hay de mí? ¿Te gusto?- era hora de poner la mesa sobre las cartas, no iba a ser nada bonito, pero tenía que hacerse.

Ella se rio y me miró negando con la cabeza –Por supuesto que sí, somos amigos-

–Claro que lo somos, pero me refiero a una forma más allá de eso...– sus ojos se abrieron con sorpresa.

-Yo...yo... creo que si...- su rostro se levantó para intentar mirarme a los ojos, pero esto había sido un error porque tan pronto nuestros ojos se cruzaron ella estalló en llanto –No lo sé- tal vez mi consuelo no era lo indicado en ese momento, pero al verla tan frágil y perdida no pude evitar abrazarla contra mi pecho –Estoy muy confundida ahora mismo, Jack- sollozaba sin control y para ser honestos, yo también había comenzado a sentirme igual de horrible.

Sin que ella se diera cuenta limpie las lágrimas que amenazaban en salir, no iba a llorar frente a ella, eso la preocuparía –Yo...- mi voz tembló, así que me aclare la garganta –También me siento de la misma forma, sobre todo después de lo que sucedió la noche de navidad-

-¿Qué?- preguntó.

-Toda mi existencia pensé que jamás sería capaz de sentir algo relacionado con el amor, pero cuando estoy contigo... se siente bien- no sabía cómo explicarlo –como si algo despertara en mi-

Ella suspiró temblorosa y se limpió las lágrimas para poder verme a los ojos –Lo sé- me sonrió con tristeza –Para mí también se siente bien. Aquella noche... fue algo mutuo, ¿no?-

Asentí –Sí, de verdad quería hacerlo y de verdad disfruté de eso, solo hui porque de verdad me siento confundido-

Ella asintió –Creo que necesitamos tiempo, han sido solo cuatro meses desde que nos conocimos y aunque formamos una conexión muy rápido, no sé si sea por el hecho de que estamos relacionados de cierta manera con nuestra magia... o si sea algo mas- suspiró.

-Estoy de acuerdo, necesitamos poner en orden nuestros sentimientos, tú tienes que terminar de aclarar cosas sobre ti y yo tengo que aclarar cosas sobre mí y además tenemos que lidiar con lo de Pitch- me froté la frente con fastidio al recordar esto y lo sospechosamente inactivo que había estado él.

-Lo sé- gimió con fastidio –No podré pensar con claridad hasta que esto acabe-

-Entonces quedamos en eso, ¿en qué pensaremos las cosas?-

Ella asintió –Y cuando alguno tome una decisión se lo diremos al otro, ¿si?-

-Me parece bien- sonreí.

-Hasta entonces... ¿seguiremos siendo amigos?- me miró con los ojos vidriosos.

-Claro que si Copo de Nieve- toqué la punta de su nariz con mi dedo índice –Siempre seremos amigos, sin importar que-

Esto la hizo sonreír -¿Nos seguiremos cuidando el uno al otro?-

Reí –Mi espada y mi vida siempre estará al servicio de la Reina de las Nieves- incliné mi cabeza colocando mi mano izquierda en el corazón.

Ella rio y su rostro se sonrojó –Jack...- suspiró con alivio –Me alegro que hayamos tenido esta conversación, hubiera sido horrible empezar un año sin haber resuelto esto-

-Definitivamente tienes toda la razón- nos acercamos más y sin pensarlo mucho nuestras manos se entrelazaron.

-Jack, ¿Qué sucede?- preguntó al ver cómo la gente comenzaba a amontonarse.

-¡Está empezando!- grité con emoción al ver la enorme pantalla que comenzaba a transmitir la cuenta regresiva –Te va a encantar esto, la gente comenzara a contar hacia atrás y al llegar al cero todos se abrazaran y besaran para recibir el año-

-¿Se besan?- pregunto confundida -¿Por qué?-

Me encogí de hombros –No lo sé, supongo que para empezar bien el año con su pareja-

El número 30 apareció en la pantalla.

-No sé por qué, pero ver ese reloj contando hacia atrás me emociona- Ella sonreía sin parar.

-¡Si, así se supone que debe sentirse uno!, es divertido-

Contuvimos el aliento al ver que el reloj llegaba al número 10.

-Seis, cinco, cuatro, tres, dos...- susurré mientras sentía como ella ejercía fuerza en el agarre de su mano contra la mía.

La gente abajo también contaba al unísono aguardando al momento correcto.

Se escuchó un estridente sonido de la multitud y los fuegos artificiales aparecieron por todo el cielo al igual que el confeti.

-Es precioso- Elsa toco con sus manos el papel colorido volando por todos lados, sus ojos estaban húmedos, supongo que era de felicidad.

La mire con los ojos también húmedos –Feliz año nuevo Elsa-

Ella suspiró –Feliz año nuevo Jack-

Ambos nos inclinamos para caer en los brazos del otro, nos abrazamos como si el mundo fuera a acabar.