Cristina: Hola, me alegro que te haya gustado ese capitulo, perdona si no te doy una respuesta muy extensa en comparacion con la que me proporcionaste, pero ahora mismo llevo algo de prisa, debí de haber publicado esto la semana pasada y se me olvido :c lo lamento tanto, por cierto el proximo capitulo sera intenso.
Camilaski: Eso esperemos, que nadie los separe, igual como dije arriba, el proximo episodio sera algo dificil para ambos. Saludos
Mar Sant: Respondiendo tu pregunta, segun la pelicula, aparentemente hay mas de un globo de nieve asi que sí, Norte le da un globo diferente a Jack... los globos de nieve influyen en el final ;3
Jack no es de los que se pone celosos ;3
Creo que la mayoria se alegraria ;3
Entendí la referenecia ;3
Y definitivamente Pitch no se rinde ;3
PDV de Jack
Un par de meses transcurrieron sin noticias de Pitch y sin incidentes entre Elsa y yo.
-Hey- Entré en la biblioteca con un libro en mi mano –Lo terminé-
Elsa levantó la mirada de su libro, últimamente se la pasaba leyendo casi todo el día -¿En serio?, ¿Qué te pareció?- preguntó expectante.
-Es bueno, aunque la literatura romántica no es mi fuerte- ella se puso de pie -¿Dónde puedo guardarlo?-
-Oh, ese va por aquí- Ella me guio hacia uno de los estantes, atravesó caminando a lo largo de la larga hilera de libros pasando su dedo índice sobre los lomos de los libros en busca del lugar –Aquí- ella se detuvo en seco y por accidente terminé chocando contra ella.
-Lo siento- sin darme cuenta había dejado caer uno de los objetos que guardaba en los bolsillos de mi capa.
-Hey- Elsa se inclinó tomando a Sir Jorgenbjorgen -¿Lo llevas siempre contigo?-
Avergonzado lo arrebaté de sus manos lo más rápido que pude y volví a guardarlo –Uh, sí- me aclaré la garganta con incomodidad –Me recuerda a ti- susurré.
–¿De verdad?- por un segundo juraría haber visto un destello esperanzador en sus hermosos ojos azules.
-Uh, yo... sí– me froté la nuca apenado –Elsa...-
-¿Si?-
-Estaba pensando... respecto a nuestra charla de la otra vez- suspiré -¿Te gustaría salir conmigo?-
-¿Te refieres a pasar el rato?- preguntó ella.
-Sí, pero como...- hice una pausa –en una cita-
-¿Una cita?- su rostro se había sonrojado –No lo sé, no sé si sea una buena idea-
-De hecho, creo que si lo es- analicé la situación -¿Cómo aclararemos nuestros sentimientos sin explorarlos?, esta es una buena manera de hacerlo-
-Eso significaría que también debería hacer lo mismo con Honeymaren-
-¡Sí!, seguro que debes hacerlo-
-No lo sé...-
-Vamos, será divertido- La miré con malicia, eso hizo que se sonrojara aún más.
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PDV de Elsa
-Hey, Els- Anna entro a mi habitación –Te he estado buscando, ¿Dónde estabas?- Luché para no sonrojarme al pensar en lo que acababa de suceder en la biblioteca.
-Solo estaba leyendo- respondí con nerviosismo.
-Lees mucho- ella rio –eso es muy bueno-
-Lo es-
-Hey- ella dijo con voz seductora al verme –Elsa, te ves bien, ¿hay una ocasión especial?-
Después de analizar lo que acababa de suceder y como Jack había logrado convencerme de que tener una cita sería una buena idea, había decidido que si iba a hacer esto iba a poner de mi parte y tratar de abrir mi mente a las posibilidades. Así que había ido a mi habitación y estaba tratando de verme bien, ¿eso hacían las chicas cuando tenían citas, no?, al menos eso había visto cuando Anna salía con Kristoff.
-¿N-no me veo ridícula?- pregunté alisando la falda de mi vestido azul de hielo, aquel que había usado hace años cuando sucedió lo de la Montaña del Norte.
-No, siempre me gustó ese vestido, resalta tus curvas-
-¡Anna!- me avergoncé –Me cambiaré- dije entrando en pánico, ¿Cómo era posible que mis inseguridades estuvieran volviendo a causa de un vestido?.
-No, no, no, no- ella me detuvo –te ves muy bien, solo que...- ella deshizo con cuidado la trenza francesa que me había hecho y acomodo mi cabello suelto -¿Ves?, Así te ves más como tú- hizo que me girara para verme en el espejo de cuerpo completo que había en la habitación.
Sonreí ligeramente –Gracias-
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Respiré profundamente tres veces seguidas para intentar calmarme antes de abrir la puerta de mi habitación.
-Hola- intenté actuar normalmente al ver a Jack recargado en la pared viendo al suelo frente a mi puerta.
Su vista se levantó para verme -¡Elsa!- pegó un inesperado brinco golpeando la columna de mármol que había a su lado, esto ocasiono que la escultura que reposaba sobre esta se tambaleara amenazando con caer -¡Whoa!, eso estuvo cerca- Jack logró atraparla antes de que cayera –No le digas a Anna- me miró con ojos suplicantes.
-Descuida, no le diré a Anna que casi arruinas su escultura favorita- estaba riendo sin parar ante lo divertido de la escena, ver a Jack Frost nervioso no era muy común, eso me tranquilizaba un poco, al menos no era la única que estaba nerviosa -¿Qué opinas?- pregunté tímidamente.
Él me sonrió con ternura –Elsa, podrías estar usando un saco de patatas y aun así verte hermosa-
Mi corazón dio un vuelco con sus palabras.
-A-así que... ¿Qué haremos?- tartamudeé.
-Tengo un plan- me sonrió con emoción.
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-Llegamos- apartó sus manos que cubrirán mis ojos -¿Qué opinas?-
Me encontré con que estábamos en el muelle y frente a nosotros flotaba un pequeño bote de madera iluminado por una pequeña lámpara en medio, una manta y un par de cojines se encontraban tendidos en la superficie haciéndolo ver acogedor.
Mire a Jack con mirada maliciosa –Quien diría, no pensé que fueras un romántico empedernido-
-P-puede que le haya pedido algo de ayuda a Kristoff- se rascó la nuca nervioso –A decir verdad, él preparó todo y yo no tenía ni idea de... esto- señaló el bote con sus manos.
-Ya veo- ambos subimos al bote y nos sentamos uno al lado del otro, el espacio era pequeño así que nuestros brazos se rozaban -¿Estas bien?- le pregunté a Jack al ver su rostro más pálido de lo normal.
-Sí- rio con nerviosismo –Solo que nunca pensé que se movería tanto-
-Descuida, seguro solo es Nokk bromeando- asomé la cabeza sobre el borde para ver los ojos brillantes de Nokk viéndonos por debajo de la superficie –Te dije-
Nokk se levantó en dos patas y las recargo en el borde del bote haciendo que el bote se ladeara bruscamente haciendo que Jack terminara sobre mí -¡Woah!, tranquilo- Jack intentó apoyarse sobre sus brazos para no aplastarme pero el espíritu del agua volvió a jugarnos la misma jugarreta, se sumergió y apareció nuevamente con un salto brusco, solo que esta vez del lado contrario haciendo que terminara yo sobre él.
-Nokk, basta, por favor- le supliqué sin poder ponerme de pie.
-Esto no es para nada lo que tenía planeado- Podía ver su rostro lleno de miedo al ver el agua a tan solo unos centímetros de él.
Nokk finalmente bajo sus patas delanteras haciendo que el bote se estabilizara, tal vez porque notó lo asustado que estaba Jack, con esto desapareció en el mar.
-Aunque, no me desagrada- cruzó sus manos tras su cabeza y rio.
Estaba tan ocupada examinando la reacción de Jack que había olvidado por completo que estaba sobre él, o tal vez solo no me molestaba.
-No es que no te agrade Nokk, le tienes miedo- dije repentinamente ignorando su comentario fuera de lugar.
Su rostro despreocupado se tornó sorprendido -¿Eh?-
-Jack, ¿le temes al agua?- pregunté sospechando.
Suspiró –No puedo evitarlo...- finalmente admitió –empezó cuando recupere mis recuerdos, sé que es algo estúpido, pero...-
-No es estúpido- recargué mi cabeza sobre su pecho tratando de mostrarle mi apoyo –Es comprensible-
-Nunca le había contado esto a nadie- sentí su mano posarse sobre mis hombros –supongo que si había alguien a quien podía contárselo es a mi mejor amiga-
-Siempre puedes contarme lo que sea- suspiré.
-Y tú a mí-
El resto de la "cita" fue como una noche común juntos, charlando y riendo no note la diferencia.
-Una de las desventajas de las ciudades es que no puedes ver las estrellas de esta manera- levanté la mirada para ver como el cielo estrellado se reflejaba en sus ojos, estos eran realmente únicos.
Pensándolo bien, físicamente, él era perfecto; incluso el par de cicatrices en sus manos y su cabello despeinado eran perfectos... eso a veces me asustaba.
-Cuando me miras así me pones un poco nervioso- me dijo con seriedad –siento que internamente estas planeando la manera de asesinare-
-¡Eso no es lo que estaba haciendo!- golpeé suavemente su pecho con mi mano –Solo te estaba analizando-
-¿D-de que manera?- tartamudeó.
-Eres tan irreal- él me observó con confusión –eres perfecto, por más que trato de encontrar algún defecto, simplemente no lo veo-
-¿Umh, gracias?- dijo con inseguridad –pero la perfección es algo relativa, creo yo-
-Lo siento, es solo que, a diferencia de mí, todo en ti pareciera estar bien-
Sus ojos se abrieron horrorizados al escucharme –A ver, Elsa- se enderezó sentándose lo cual ocasionó que yo hiciera lo mismo -Según tú, ¿Qué está mal contigo?-
Pensé –Todo-
-¿Por ejemplo?-
-Mis ojos están muy separados, mi rostro parece un globo, mis labios son muy delgados, tengo pecas, mi piel es muy pálida y mi nariz... oh, como odio mi nariz- exploté.
Nuevamente su rostro se vio horrorizado -¿Estas siquiera escuchando lo que estás diciendo?- me miro desesperado -¡Tu madre y Anna!, ¡Eres idéntica a ellas!, estás diciendo que ellas también...-
-No, es diferente- intenté explicarme –mi madre era muy hermosa y Anna es bella por naturaleza-
-¡Eso ni siquiera tiene lógica!- sacudió sus manos con frustración.
-Pero...- él me hizo callar colocando sus manos sobre mis hombros.
-Elsa, creo que tenemos que ir a un médico- me miró con miedo –tal vez estas quedándote ciega-
Me reí ante su broma.
-Aprecio tus palabras Jack, pero...-
-No, no digas ni una palabra más a menos que sea para decir algo positivo de ti- nuevamente me detuvo.
Suspiré –Es que no encuentro nada positivo-
-¿Bromeas?- negó con la cabeza –Eres la chica más sensible, valiente, inteligente, independiente, divertida, protectora, desinteresada, cálida y amorosa que he conocido en mi vida y físicamente... tus ojos están bien y son azules como el océano, tu rostro tiene la forma adecuada, tus labios son suaves y créeme que se de lo que estoy hablando, tus pecas son adorables, tu piel es perfecta y tu nariz... podría congelarla- él junto su frente contra la mía haciendo que nuestras narices se tocaran.
Mi corazón latía tanto que creí que estallaría si seguía hablando.
-Tal vez tu único defecto es que no puedes ver nada de eso- dijo con tristeza –ojalá pudieras amarte más a ti misma-
Eso era todo, mi corazón había estallado porque no podía dejar de sentir un gran dolor en el centro de mi pecho.
Sentí como colocaba sus manos alrededor de mi cintura jalándome haciendo que ambos volviéramos a recostarnos, solo que, en vez las estrellas, nos miramos mutuamente.
Jack tenía razón, no podía amar a alguien más sin primero amarme a mí misma.
Supongo que tendré que esforzarme.
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Bosque encantado
Narración normal
Mientras la tierna escena se desarrollaba en el bote flotante, en el muelle una sombra se materializaba -¡Hola cariño, estoy en casa!- Pitch Black extendió sus brazos saludando a la luna sobre él –Y esta vez no habrá descansos- gruñó con odio.
