Los personajes pertenecen a Mob Psycho 100
Entonces… ¿Qué hacemos?
―Solo salimos por tres meses―exclamo Shigeo mientras ve su café negro.
El pequeño Keiji se había ido a dormir después que los dos adultos le ayudaron con los deberes luego de cenar, aunque él que le brindo más ayuda fue por parte de Mob; ya que conocía algunos deberes debido a su trabajo de maestro de educación física de primaria. Fue de gran ayuda, a pesar de ello, Keiji parecía querer evitarlo.
Shigeo intento pedir leche para el café, ya que siempre odio beberlo negro, pero las palabras no le salieron por la mirada de Teru.
―No me vayas a pedir leche―braveo Teru mientras le da un sorbo al suyo y se sienta en la silla.
―Estas molesto ¿cierto?
― ¿Tú crees?―pregunto con un chasqueo de lengua.
―Yo no sabía que tenía un hijo hasta hace unas horas―explico Shigeo.
―Entonces ¿Cuándo me ibas a decir que te acostaste con Asagiri Minori, ¡la hija de mi jefe!? ¡Carajo, Shigeo! ¡Incluso te conté que me comprometieron con ella!
― ¿Por qué susurras?
―Porque hay un niño de 6 años durmiendo en nuestro estudio y no quiero que nos vea discutir sobre él cuando de seguro lo está pasando peor.
Teru tenía sus puntos, Shigeo suspiro―Está bien… Lo de Minori fue una relación complicada, tuvimos nuestras diferencias, una que otra pelea y después ella cortó cualquier contacto. No digo que ella sea la culpable, pero era claro que ninguno estaba dispuesto a seguir con esa relación, ella me quería para hacer enojar a su padre y yo pensé que estaba listo para otra relación después que termine con Emi.
»―A parte, ella me pidió que no le dijera a nadie que había salido con ella o me relacionaba con ella, la única que sabía de mi relación con Minori fue Tome porque había ido a la oficina algunas veces.
Teru lo mira con una ceja alzada mientras le da un largo trago su café, lo mejor hubiera sido beber alcohol, tenía cerveza y algunas botellas de vodka. Pero no le pareció apropiado beber, y más cuando un niño pequeño duerme a un pasillo de la cocina.
Deja la taza en la mesa y se masajea el puente de la nariz―Con razón me dieron el día libre, sabían que yo estaba contigo.
― ¿Lo saben?―pregunta un tanto sorprendido.
―Uno de mis apodos es "El yakuza desviado"―ante aquellas palabras, Shigeo frunció el ceño―No te molestes, yo soy el que está molesto.
―Entonces si estás molesto.
― ¡Por supuesto! Estoy molesto porque no me lo dijiste antes de aceptarlo. Shige, no sabemos cuidar de un niño pequeño―Shigeo iba a interrumpirlo, pero Teru fue más rápido―Reigen, Serizawa y Ekubo no cuentan, ellos tienen familia y solo nos hacemos cargo de ellos por unas horas… ¡Y ni te atrevas a mencionar a Shima o Mine! Ellos son mis pupilos, no tuyos.
»― ¡Escucha! Sé que tuviste tus razones para aceptarlo, y más por el estado de la señorita Minori, pero me hubiese gustado que lo consultaras conmigo antes; aunque obviamente íbamos aceptar.
Teru se recostó en el respaldo de la silla frustrado, no bajo la mirada del techo aun cuando Shigeo le sostuvo la mano―Lo siento, pero todo fue tan rápido, pensé que solo era un exorcismo y antes que me diera cuenta ya había aceptado.
―Entonces… ¿Qué hacemos?
―Hay que enseñarle como controlar sus poderes, es demasiado inestable, cualquier emoción fuerte puede acabar mal.
Teru lo vio a los ojos junto con una expresión burlona―Eso me recuerda cuando alguien me ahorco y ahora tengo un fetiche con los cuellos―comento a la ligera.
― ¡Teruki!―recrimino con las mejillas encendidas.
Suelta una risa ligera―Está bien…―su expresión cambio a un seria―Si el señorito Asagiri tiene el mismo poder psíquico que tú, lo último que queremos es que destruya la ciudad por un berrinche.
―O que la condición de su madre empeore―añadió Mob.
Teru lo miro confundido― ¿A qué te refieres con eso?
Shigeo le hubiese contado todo lo que pasó esa tarde, de no ser por un soñoliento bostezo que interrumpió la conversación, los dos adultos miraron al pequeño niño con una oruga de peluche en una de sus manos y con la otra rascándose el ojo.
― ¿Puedo tomar agua?―pregunto adormilado.
―Claro―afirmo Teru.
Se levantó de su lugar y fue servirle en un vaso―Gracias―sostuvo el vaso y le dio un enorme trago.
Después de eso, dejo el vaso en la mesa con el uso de sus poderes, aunque este se tambalea porque el pequeño tiene mucho sueño y casi se caía al suelo, de no ser porque Shigeo logro atraparlo con las manos. Teru lo llevo al lugar donde dormía y se quedó ahí hasta que volviera a quedarse dormido, cuando regreso a la cocina, Shige lo había esperado.
Teru suspiro y se rascó la nuca―Creo que lo mejor es ir a la cama y hablar de esto mañana.
―Está bien.
―Bien… dormirás en el sofá―Mob detuvo su paso y miro a Teru al escuchar aquella declaración.
― ¿Sigues molesto?
―La discusión no termina, por lo que puedo seguir molesto―apago la luz de la cocina y paso de largo a Shigeo.
Teru ni siquiera dijo "buenas noches" y se fue a la cama… mañana sería un largo día.
De poco a poco sus ojos comenzaron abrirse, la luz en aquel estudio que le servía como habitación al fin alcanzo la ventana y el borde del enorme futón en el que durmió.
Fue extraño para Keiji amanecer en aquel lugar hasta que recordó lo que sucedió ayer, le hubiese gustado seguir con sus bracitos alrededor de su peluche de oruga y hacerse bolita sin ánimos de ir a la escuela.
¿Cómo no hacerlo?
Para él no era extraño no tener padre, conoce a varios compañeros suyos que solo tiene a su mamá y era todo lo que necesita… ¡Ahora ese tonto cabeza de tazón se había parecido! Le gustaría poder desaparecerlo, que no exista en este mundo donde solo está su querida mamá y su abuelo.
Pero le hizo una promesa a su mamá en aquel lugar blanco, y aguantando las lágrimas se fue con aquel sujeto que su madre afirma que es su papá.
¡Él no tiene papá!
¡El señor Kageyama solo es un señor y nada más!
Se tallo los ojos y al fin salió del futón, tenía la vieja costumbre de despertarse temprano para poder desayunar con mamá, para Keiji; el desayuno, comida, cena y la hora de dormir eran sagrados, porque significaba tener tiempo con mamá sin que se interpusiera la computadora o algún papel de la empresa.
Frunce el ceño al pensar que hoy no será un día de estos y no sabe hasta cuándo podrá tener permiso para ir a verla, lo único que puede hacer en este momento es seguir la promesa que le hizo a mamá y desear que fuera rápido.
Llego a la cocina ya vestido para ir a la escuela, agradeció que solo estuviera Hanazawa. Fue muy raro verlo ayer sin su yukata o su traje para trabajar, siempre pensó que solo tendría ese tipo de ropa, incluso para dormir; nunca pensó verlo con un suéter rosado. Aunque ahora tiene su traje, las mangas de la camisa están recogidas, por lo que puede ver la tormenta feudal que hay en ellos, pero es extraña la combinación de su traje, dibujos en el brazo y un delantal.
―Ya iba a levantarte, señorito Asagiri ¿Dormiste bien?
―Sí―asintió junto con la cabeza.
―Shigeo tuvo que irse temprano al trabajo, así que yo te voy a llevar a la escuela―aquellas palabras lo hicieron sonreír.
¡Que bien! ¡Kageyama no lo llevaría a la escuela y lo haría Hanazawa! Poniendo eso en lógica, Hanazawa siempre lo llevaría a la escuela porque Kageyama no podría.
― ¿También me vas a recoger?―pregunto esperanzado.
―No, lo siento… Yo tengo trabajo, Shigeo lo hará.
Keiji hizo un puchero ante ello, por lo menos no vería a Kageyama por la mañana.
Reigen llegó como de costumbre a una hora puntal, ayer no pudo asistir al exorcismo debido a que tanto Tome como su shishou le dijeron que esto tendría asuntos un poco más adultos.
Por un momento pensó que se trataba de un exorcismo en un lugar únicamente para adultos, obviamente alego (acompañado de Ekubo) que tenían derechos de ir ahí ya que necesitan formar sus condiciones de psíquicos. Pero cuando dijeron que el exorcismo sería un hospital; su cuerpo se lleno de escalofríos y sin decir más palabras, se llevó a Ekubo y Serizawa hasta un Arcade para pasar su día libre.
Podía ir a lotes baldíos, edificios abandonados y bosques espeluznantes, pero los hospitales le tenía un especial temor y la culpa de ello eran las múltiples películas sobre hospitales que ha visto a lo largo de su joven vida.
Abrió la puerta y saludo como de costumbre a su jefa; Tome Kurata.
―Hola, Tome
―Hola, Reigen…
―Tome…
― ¿Sí?
― ¿Por qué hay un niño en mi escritorio?
El infante le ofreció una mirada lejos de la vista de su dibujo, Reigen se la devolvió quería preguntar "¿Dónde están sus padres?" "¿Era un cliente?" "¿Lo que está dibujando era un perro?", pero el contacto visual se cortó y Keiji volvió a prestarle atención a su dibujo.
En ese momento, Shigeo había salido del baño vestido en traje―Mob, ¿Quién es ese niño?―pregunto de forma directa.
―Sí, Mob ¿por qué no le cuentas?―pregunto Tome con una sonrisa burlona.
Mob titubeo nervioso, las palabras no salieron de su boca al momento que los lápices y plumas de la oficina comenzaron a flotar. Keiji tenía el rostro fruncido, la punta del lápiz se ha roto y no encuentra el sacapuntas.
― Keiji-kun ¡para!―el infante alzo la mirada.
¿Desde cuándo los muebles y las personas en la oficina se habían despegado del suelo? Respiro en hondo y los devolvió al suelo intentando ser delicado, aunque esa última parte fue difícil.
Reigen pudo sentir el piso de la oficina debajo de sus pies, eso fue extraño y más cuando Mob le grito al pequeño niño cuando ellos comenzaron a flotar, aunque si lo piensa bien, el niño fue el único que no levito; los hilos se unieron y la realización fue de un golpe.
― ¡¿ERES UN PSÍQUICO?!
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