CAPITULO 5

Luego de esa conversación habían pautado una tregua silenciosa, esa mañana no hubo discusiones, no más comentarios sarcásticos, ni malas respuestas. Tobías sabía que algo había pasado, sus padres estaban distintos, hasta se estaban riendo uno con el otro y algo en su corazón se alegró, tal vez, solo tal vez sus padres podrían arreglar sus diferencias, y volverían a estar los 3 juntos. No le desagradaba Ronald, pero no lo quería a él, quería a su papá al lado de su mamá y aunque su papá era una persona que muy rara vez mostraba sus sentimientos, sobretodo en público, sabía muy bien cuanto amaba a su mamá, además nunca lo había visto con otra mujer, todo este tiempo había estado solo.

Severus estaba más callado de lo normal, todo lo que pensó en su noche de vela le rondaba en la cabeza una y otra vez, aunque había aceptado el divorcio aun le dolía verla con el inepto de Weasley. Ese día decidieron ir al Zoológico, por muy extraño que parezca nunca habían llevado a Tobías, decidieron pedir un taxi, intentaba hacer la mayor parte de las cosas al estilo Muggle, ya que eran las últimas semanas de Tobías antes de ir a Hogwarts, entonces consideraban que era una buena forma para que viviera esa parte del mundo.

El zoológico estaba a menos de 10 minutos de la casa, así que madre e hijo mantenían una conversación amena en el trayecto, el mayor hacia solo uno que otro comentario y sonreía ante las ocurrencias de su hijo, hasta que algo capto su atención. Como si fuera un chiste cruel, una canción comenzó a sonar, era primera vez que la escuchaba, pero la letra le comenzó a calar profundo.

Balloons are deflated (Los globos están desinflados)

Guess they look lifeless like me (Supongo que se ven sin vida como yo)

We miss you on your side of the bed. (Te extrañamos en tu lado de la cama,)

Todo a su alrededor pareció ir en cámara lenta, ya no escuchaba la conversación a su lado, su cerebro había decido que solo iba a escuchar la letra de la canción.

Still got your things here (Todavía tengo tus cosas aquí)

They stay with me like souvenirs (Se quedan conmigo como souvenirs)

Don't wanna let you out my head (No quiero dejarte salir de mi cabeza)

¿Por qué se sentía tan identificado con esa canción?, él había aceptado la realidad y la había dejado ir, no es como si estuviera lamentándose a cada momento por eso, ¿o sí?, la verdad si la extrañaba a su lado, despertar y que ella estuviera ahí durmiendo… ¡No! Ella estaba feliz y él se dijo que lo seria si ella lo estaba.

Just like the day that I met you (Como el dia que te conoci)

The day I thought forever (El día que pensé para siempre)

Said that you love me (Dijiste que me amabas)

But that'll last for never (Pero eso no durará para siempre)

It's cold outside (Esta frio afuera)

Like when you walked out my life (Como cuando te fuiste de mi vida)

Why you walked out my life? (¿Por qué te fuiste de mi vida?)

Se removió incomodo en su asiento, esto tenía que ser mentira, seguro que era porque no había dormido, y el sueño le estaba afectado, su hijo le estaba hablando, pero no tenía la menor idea de lo estaba diciendo, solo pudo dedicarle una sonrisa torcida, rezando que lo que sea que estuviera diciendo no requiriera respuesta. ¡¿Cuánto faltaba?!

I, get like this every time (Yo, me pongo así cada vez)

On these days that feel like you and me (En estos días que se sienten como tú y yo)

Heartbreak anniversary (Aniversario de ruptura)

Do you ever think of me? (¿Alguna vez piensas en mí?)

Un grito alegre lo sacó de su burbuja, se dio cuenta que el taxi se había estacionado, ya habían llegado al zoológico y Tobías se estaba bajando del carro saltando de la emoción. Hermione había notado que su ex esposo estaba ido, no había dicho una sola palabra en todo el camino, si bien es cierto no era muy conversador, se notaba cuando prestaba atención a la conversación.

-¿Te encuentras bien? –Preguntó la castaña mientras tomaba suavemente su mano que descansaba sobre su pierna. Severus como reflejo y por lo tocado que sentía retiró su mano bruscamente. Hermione retrocedió instantáneamente, no se esperaba esa clase de reacción de su parte, pero tampoco sabía que la había impulsado a hacerlo, se sintió avergonzada e incómoda.

-Lo siento, me tomaste desprevino. –El mayor al darse cuenta de lo que había hecho se reprendió mentalmente, ¡Todo era culpa de esa canción! Al ver que ya ella iba a bajar del carro intento tomarla de la mano, pero ella se apartó sutilmente.

-Hermione…

-Tobías nos estaba esperando. –Concluyó antes de bajar del carro y tomar de la mano a su hijo que seguía saltando de la emoción. Severus se restregó la cara y se giró a pagarle al taxista que avergonzado presenció todo, le dejó el cambio y avanzó para alcanzar a su familia, bueno… ustedes entienden.

Es que daban un paso y retrocedían tres, sentía un hormigueo en su mano, donde ella había descansado su mano, no había olvidado su textura, tan suave, sus dedos tan delicados, en verdad la extrañaba. Había pensado en numerosas oportunidad, intentarlo nuevamente, demostrarle que si seguía siendo ese hombre que amaba, pero había aparecido Weasley nuevamente, a pesar de que no era el niño inmaduro de hace unos años, nunca iba a estará su altura, es más ni él se sentía a su altura. Solo Merlín sabia porque estaba resultando este viaje los 3, tal vez podría volver a ser una familia, y si no resultaba por lo menos mantener una buena amistad, era mejor que nada.

La mañana pasó con total normalidad, se sentía como una familia, Tobías observaba maravillado cada uno de los espacios, era impresionante la energía que tenía, aunque cabe resaltar que comió varios algodones de azúcar, a eso de las 2 de la tarde decidieron ir a un restaurante cercano, pidieron una mesa bastante cerca del área de juegos, para poder vigilar a Tobías. Almorzaron y el pequeño volvió a irse a jugar. Hermione se había levantado a ir al baño un momento, cuando regreso estaba al teléfono, terminando una llamada.

-¿Weasley? –Preguntó el mayor.

-Sí, dice que regresa unos en unos días. –Respondió casual la castaña, mientras guardaba su teléfono en la bolsa.

-Me impresiona que haya aprendido a usar el teléfono.

Hermione no pudo aguantar las ganas de reírse mientras negaba con la cabeza, la verdad a Ron si le había costado un poco adaptarse, pero había momentos donde no era normal recibir una lechuza.

-Me alegra mucho que hayas podido venir, no hubiera sido lo mismo sin ti. –Habló nuevamente Severus tomando por sorpresa a Hermione su comentario. Su mirada era intensa y trasmitía mucho más que lo que decían sus palabras. Pero el mesero que había estado atendiéndolos interrumpió y reventó la burbuja donde estaban.

-¿Les ofrezco algo de postre? –Si las miradas mataran, ese pobre chico ya hubiera muerto, pero antes que Severus lo hechizara, Hermione intervino.

-¿Qué nos recomiendas?

-Les recomiendo el postre de la casa, un pastel de nueces, con frutos rojos y…

-No –La voz del mago sonó firme. –No, nueces no, ni pistacho, ni camarones, ni trigo, ni ajo ni piña. –Hermione lo observaba impresionada.

-Aquí les dejo la carta mejor, para que la estudien. –Comentó el mesonero para luego retirarse. Hermione no podía dejar de verlo.

-¿Qué? –El mago no entendía porque lo estaba mirando así.

-No, nada. –Dijo apartando la mirada. –Me sorprende que te acuerdes que no puedo comer aún.

-¿Por qué no lo recordaría? – Respondió mientras acercaba su mano a su rosto y colocaba un riso detrás de oreja. Dejo la mano más tiempo de lo que debería y por impulso, sueño, lo que sea poco a poco se fue acercando a sus labios, fue un pequeño roce, pero antes de siquiera asimilarlo, Hermione se retiró.

-No, Severus, lo siento…

-Discúlpame, no debí…

Ambos hablaron al mismo tiempo, sus ojos se fijaron en la mesa, y el ambiente se tornó incomodo, hasta que llegó el mesero, para tomarle la orden de postre. Lo que ellos no sabían es que Tobías los estuvo observando todo ese tiempo, con una sonrisa enorme en su rostro. Al mesero retirarse, Hermione se excusó diciendo que iría a observar a Tobías, dejando a un cabizbajo Severus en la mesa.

-.-.-.-.-.-.-

Luego de esa tarde, no conversaron sobre el tema, es más casi ni hablaban, Hermione lo evitaba e intentaba no quedarse a solas mucho tiempo con él, la verdad no sabía que era peor, si antes que solo se hablaban para discutir o ahora que no le dirigía la palabra.

Intentaba no pensar mucho en lo ocurrido. Ya habían pasado varios días y ya se encontraban en la última semana de esas vacaciones, habían ido al santuario de dragones, llevaron a Tobías a los entrenamientos de las Arpías y lo dejaron montar la escoba con Ginny. Habían ido al cine, al teatro, museos, todo lo que estaba en la lista. Lo único que faltaba era el viaje a Paris, habían decido dejarlo de último, para de esta forma pasar varios días allá.

Severus se encontraba escribiendo una carta, para confirmar su estadía durante 5 días, se quedarían en un pequeño pueblo mágico, el mayor ya estaba cansado de tanta tecnología muggles, así que esos últimos días serian al estilo mágico.

-Tobías hijo, ¿Ya tienes todo listo? –Habló el mago oscuro al ver a su hijo entrar a su despacho.

-Si papá, esta mi maleta en mi habitación.

-Ok, ¿puedes darle la carta de a Pig, para terminar de arreglar todo y cerciorarme que el traslador está bien?

-Si papá. –Severus se levantó, le dio un beso en la cabeza y abandono la habitación. Tobías tenía un plan y era el momento de ponerlo de ponerlo en marcha.

Unas horas después, ya se encontraban los 3 alrededor del traslador, a la espera.

-Allá fue donde la pediste matrimonio a mamá, ¿no es así papá?

La pregunta le tomó por sorpresa, no recordaba haber conversado eso en algún momento, ¿habrá sido Hermione? Volteo a verla y respondió como si le hubiera leído la mente.

-¿Y tú como sabes eso señorito? –Preguntó la castaña.

-Creo que vi una foto. –Al ex matrimonio no le dio chance de preguntarle cual foto porque se activó el traslador.

A Tobías no le gustaba para nada la sensación de viajar en traslador, menos aparecerse con su padres, no entendía si existían autos y aviones porque tenían que hacer eso, ¡si era tan incómodo! Definitivamente cuanto tuviera la edad no sacaría su permiso para aparecerse. Cuando la sensación en su estómago desapareció pudo abrir los ojos nuevamente. Estaban en un campo infinito de lavanda, era hermoso, se veía muchísimo más hermoso que la foto que vio de sus padres. Cuando giró a ver a sus padres, su mamá estaba igual de impresionada que él.

-Severus… no sabía que nos íbamos a aparecer directamente aquí. –Su voz salió como un susurro.

-No se me ocurrió otro lugar para hacerlo, suele estar solo, así que no tendríamos ningún inconveniente. –Respondió con naturalidad el mayor.

-¿Podemos recórrelo un rato? –Preguntó Tobías.

Severus se giró hacia Hermione como para preguntarle si estaba de acuerdo, ella asintió viendo aun al frente con los ojos un poco cristalinos. Tobías iba a adelante, corriendo, se detenía cada cierto tramo a oler los matorrales, o si veía algún ave, se acostaba y luego seguía recorriendo los senderos. Hermione y Severus iban detrás, caminando lento en silencio, se sentía un ambiente ligero, y la alegría del pequeño contagiaba.

-Sigue igual de hermoso, ¿verdad? – Habló la castaña con la mirada en su hijo. Severus solo asintió con la cabeza, sentía que le dolía un poco el pecho, este lugar le traía muchos recuerdos, recuerdos que durante mucho tiempo fueron felices y ahora solo le dolía. Siguieron caminando un tramo más hasta que Hermione volvió a hablar.

-¿Habías vuelto nuevamente?... desde… nuestro…

-No… ¿tu? –Respondió Severus.

-Tampoco… es raro estar aquí nuevamente… los dos juntos.

Severus le dedicó un intento de sonrisa, la verdad si era raro y dolía, pero algo en su interior estaba feliz de por lo menos estar unos minutos a su lado. –Creo que deberíamos ir ya hacia el hotel, podemos venir otro día, no estamos lejos.

-Sí, me parece bien. ¡Tobías vámonos!

Los tres comenzaron a caminar hacia el hotel, Severus pensaba aparecerse en el vestíbulo, ya que era una comunidad mágica, pero Tobías se negó con la excusa de que quería caminar un rato más, aunque sus padres sabían realmente cual era la razón, algún día se acostumbraría, no era una sensación tan fea. Se detuvieron unos minutos para comprar algo para cenar ya que era tarde.

Cuando finalmente llegaron al vestíbulo, Tobías se desvió hacia el baño, diciendo que le urgía, mientras Hermione y Severus se fueron acercando a la recepción.

-Entonces a las 7 nos vemos para desayunar, de ahí podemos pasar al mirador o a la torre como quieras. –Comentaba el pelinegro al llegar recepción se dirigió hacia la empleada. –Buenas noches, reservación a Nombre de Severus Snape.

La mujer pasó su varita sobre un libro que se veía bastante gastado, este generó una luz y el nombre Severus Snape apareció en letras grandes. Hermione y Severus seguían conversando sobre sus planes al día siguiente.

-Si señor Snape, habitación 105, una suite matrimonial con una cama para niños adicional, al pasar su varita sobre la cerradura esta se abrirá.

-Ok gracias. –Respondió el pelinegro sin realmente prestar atención a la muchacha detrás del mostrador, pero una castaña si la había escuchado.

-Espera, ¿pediste solo una habitación? –Severus se detuvo y la miró extrañado.

-¿Qué?, no, pedí dos, una para ti y Tobías y otra para mí. –Respondió girando a ver a la recepcionista.

La pobre chica comenzó a sentirse nerviosa, sabía a quienes tenia al frente y a pesar de que ya habían pasado muchos años, Snape seguía luciendo igual de intimidante. –Si… Si señores Snape, digo, eh, quiero decir… Señor Snape y Señora Granger, usted solicitó hace unos días 2 habitaciones, pero hoy hace unas horas recibimos su confirmación solo que pedía que ahora fuera una con una cama adicional para niños.

-¿Cambiaste la reservación? –Preguntó la castaña nuevamente, ya que seguía sin entender.

-Es obvio que no Hermione, te lo habría dicho. Esta mañana escribí la carta y se la di a… -Severus se detuvo abruptamente y se agarró el puente mientras negaba.

-Severus, sigo sin entender, ¿a quién se la diste?

-¡A Tobías!, llegó a mi oficina diciendo que estaba todo listo y le pedí el favor que la sellara y que la enviara mientras subía a buscar nuestro baúles. ¿Dónde se metió ese mocoso? ¡Tobías, ven acá ya!

Tobías salió del baño a paso lento, como si no supiera que estuviera pasando afuera, pero claro que sabia y también sabía que estaba en serios problemas, pero nada perdía con intentarlo. –La decoración es muy linda, deberías verla papá.

-Tobías… -Comenzó el mayor, pero Hermione lo interrumpió.

-Mi amor, ¿Por qué hiciste eso? –Hermione tomó las riendas del asunto, sabía que su ex esposo estaba molesto y que no iba a utilizar las mejores palabras.

-Vi que se dieron un beso y yo pensé que todo estaba bien.

Ambos se voltearon a ver sorprendidos, no tenían la menor idea de que su hijo los había estado observando, si de por si ese pequeño desliz los tenia incomodos, ahora era peor al saber que su hijo había estado de espectador. Hermione se agachó para seguir hablando con Tobías y explicándole porque no debía hacer ese tipo de cosas y que esto eran decisiones de adultos. Severus se giró nuevamente hacia la recepcionista.

-¿Señorita tendrá otra habitación?

-Claro señor Snape, habitación 120, ya enviamos su equipaje para esa habitación y disculpe este inconveniente.

-Estaré en la habitación 120, por si necesitas algo. Buenas noches, que descansen.

El mayor subió lo más rápido que pudo, se sentía avergonzado, su vida personal siempre había intentado mantenerla en privado, todo lo que salió a luz pública fue gracias a los reporteros chismosos, pero ahora no sabía si esta pequeña escena saldría a la luz pública, no solo su hijo estaba interviniendo, sino como era el profeta, ya imaginaba un titular enorme donde decía que Hermione le estaba siendo infiel a Ronald Weasley con él su ex esposo. Tendría que hablar con ella, lo menos que quería era algún inconveniente. Aunque si lograba separarla de Weasley… ¡No!, ella no podía estar en un escándalo, estaba a nada de ser la nueva Ministra.

La mañana siguiente todo parecía que estaba normal, recibieron una copia del profeta durante el desayuno y no había nada de qué alarmarse, el gerente se acercó a ellos disculpándose nuevamente por la situación de la noche anterior y notificando que las comidas de toda su estadía saldrían a cortesía del hotel. Con esto entendieron que el Hotel iba a mantenerse al margen, por lo tanto no se preocuparon.

Ese día lo pasaron en la Torre Eiffel, Hermione había comprado una cámara estaba capturando todo a su alrededor, se sentía feliz, inclusive le había tomado una que otra foto a Severus mientras él estaba distraído.

Todos estos días se sentía confundida con respecto a Severus, su parte racional decía que ya no sentía nada por él, fueron tantas noches solas, tantas inseguridades que salieron a flote que poco a poco el amor hacia él fue muriendo, pedirle el divorcio fue un impulso, ella creía que él se negaría, que le pediría que se quedara, pero no, su corazón se rompió un poco más cuando se fue esa noche y todo terminó de derrumbarse al día siguiente cuando recibió su firma en el divorcio. En todo momento se mostró fuerte, él había vuelto a ser el Profesor Snape, impasible, sin mostrar alguna emoción, estaba interpretando tan bien su papel, que se lo creyó.

Varias noches estuvo a punto de aparecer en su casa, exigirle una explicación a su indiferencia, hasta que un día llegó sin avisar a la botica, ya estaba por cerrar por lo tanto estaba sola y fue directo hacia su oficina, iba a avisarle sobre la próxima reunión con los abogados, aun se negaba a quedarse con todo, ¡era imposible que el fuera así!, pero la imagen que vio la detuvo en seco, Severus estaba al fondo en su escritorio, todo estaba desorganizado, cosa extraña en él, no podía ver su rostro, sus manos la ocultaban, pero se veía tan roto, que el corazón de Hermione se apretó, iba a dar la vuelta e irse, sabia como era Severus y mostrarse tan frágil era terrible para él, pero la castaña tropezó al girarse, haciendo que el pelinegro, se levantara de inmediato, al darse cuenta que ya no estaba solo se limpió lo más rápido que pudo unas lágrimas traicionera, pero era en vano, tenía los ojos rojos y por más que intentó volver a poner su máscara de frialdad no pudo. Ninguno habló esos minutos, ella solo se acercó a él, le entregó el sobre y se fue. Ese día ella entendió que él la estaba pasando igual de mal, solo que no lo demostraba abiertamente.

Poco a poco su parte racional le había hecho entender que así debían ser las cosas, ambos eran adictos al trabajo y es difícil mantener una relación cuando ambos son así, es distinto cuando uno de los dos, es menos pegado al trabajo, cosa que le estaba pasando con Ron. Ronald había madurado estos últimos año y a pesar de que trabajaba profesionalmente en el Quidditch, no requería que estuviera todos los días, por lo tanto tenía muchos días libres, días que se lo dedicaba a ella y a Tobías, poco a poco le fue dando lo que añoró tanto con Severus, que visualizó su vida nuevamente junto a otra persona y que por fin había dejado al mayor en el capítulo pasado. Recordaba perfectamente como si fuera ayer cuando le pidió matrimonio, se sintió muy nerviosa, la verdad no sentía preparada aun para otro matrimonio, pero Ron cada día demostraba cuanto había cambiado, así que finalmente aceptó. Nunca tuvo el valor de hablarlo con Severus, cuando salió en el profeta su compromiso, lo evitó a toda costa, por algún motivo sentía que lo habia traicionando.

Ahora bien su parte sentimental que había estado dormida estos últimos años, despertó nuevamente durante el viaje, repitiéndole una y otra vez que no, que obviamente que no había olvidado sus sentimiento por el pelinegro, pero es que todo era tan confuso, los primeros días no paraban de discutir, pero al mismo tiempo tenia detalles con ella que la confundían, desde su divorcio él no se había vuelto a mostrar así; luego todo cambió después de esa noche que conversaron, que se explicaron cosas que nunca habían hablado y ahora parecía que era su esposo nuevamente. ¡Y EL BESO! Ese suave roce, se había sentido tan bien y a la vez tan mal, ahora se sentía una adolescente nuevamente, se sentía nerviosa al estar sola con él, sabía que él no iba a intentar algo nuevamente, ante todo siempre ha sido un caballero, pero es que sentía que la que no iba a poder controlarse era ella, ¡Y ELLA ESTABA COMPROMETIDA!

Luego del incidente con Tobías y las habitaciones en el hotel, estando en la oscuridad del cuarto se permitió recordarlo, recordar sus noches, esa sensación de despertar a su lado, sabía que no era correcto, que así fuera solo en pensamientos le estaba fallando a Ron, pero es todas las noches antes de dormir, lo único que podía oler era su aroma, logrando despertar todos esos sentimientos que creía dormidos.

Tanto se perdió en sus pensamientos que no se dio cuenta en que momento Severus comenzó a arrastrarla junto a Tobías, comenzó a escuchar los gritos de su entorno ¿Qué pasaba? Comenzó a ver como un grupo de encapuchados comenzaban a lanzar hechizos por todos lados, Hermione solo fue capaz de reaccionar cuando vio que un hechizo iba directamente hacia Severus y conjuró un Protejo, pero fue tan potente que de igual forma les rebotó. El mayor sin importarle que estaban en plena vía pública los agarró y se apareció el primer lugar que se le ocurrió, el campo de lavanda.

-¡Severus que pasó! –Hermione temblaba

-¿Estas bien? –Lo primero que hizo fue tomarla de la mano para cerciorarse que no tuviera alguna herida. -No lo sé, los vi aparecer e intenté llevarlos lejos, no sé si son mortifagos prófugos que me buscan o que se yo.

Severus conjuró un patronus para notificar al ministerio del ataque y enviaran lo más pronto a los aurores, una hermosa nutria apareció frente Hermione, ella esta asombrada que su patronus siguiera con esa forma, ¿ella seguía siendo su recuerdo más feliz? Pero su asombro se transformó en pánico cuando escucho a su hijo.

-¿Mamá, papa, dónde están? -La voz del niño salió temblorosa.

Severus se puso pálido de inmediato, esto no podía estar pasando. Su hijo tenía toda la cara ensangrentada y a pesar de que tenía los ojos abiertos y no se veía algún daño, su hijo no enfocaba donde estaban ellos.

-Severus…

-Hijo, estamos aquí frente a ti, ¿puedes vernos? –Severus tomo el resto de su hijo con ambas manos para que girara hacia él.

-Papá… veo todo negro, ¿Qué ocurre, tengo miedo?

El mayor lo tomó en brazos y le ofreció la mano a su ex esposa, ella al tomarlo se aparecieron, alguien tenía que ayudarlos.

Holaaaaaaaa, aquí volví yo, esta vez no me demoré tanto para actualizar, este capítulo me costó un poco por eso me demoré porque varias veces me vi atascada y dejaba de escribir, como les he dicho por el trabajo tengo poco tiempo para escribir, mi tiempo libre suelo es leer, por lo mismo lo dejo a un lado, pero tengan por seguro que no dejaré la historia.

Al ser mi primer longfic no será tan largo, yo calculo que serán unos 10 caps como máximo, si tengo en mi mente cómo será el final así que les aviso que ya estamos a la mitad si no es menos.

Gracias a todas las que me leen y se toman el tiempo de dejarme un mensajito, en verdad eso me motiva muchísimo, yo que pensaba que nadie leería esto xD

Como verán son pocos los contactos que tendrán Severus y Hermione pero es que recuerden que es difícil, ambos se siguen amando, pero ambos están heridos. Hermione está comprometida y no le va a fallar a Ron y Severus siempre la va a respetar, asi que no esperen no se un lemmon de repente.

Asi que esto es todo por ahora, nos leemos prontito. Cuidense mucho