Allen abrió los ojos de golpe, saliendo abruptamente de aquel recuerdo.
Las escenas de las que había sido partícipe se desplazaban frente a sus ojos de forma frenética. Se movían rápido, sin detenerse y sin dar tregua a las dolencias que aún permanecían en su cuerpo.
Trató de normalizar su respiración agitada repetidas veces, aun cuando luchaba por detener lo que veía y contrarrestar el vértigo que poco a poco comenzaba a invadirle. Pero aquello no dio resultado.
Sus sentidos estaban desorientados. Los sonidos, las sensaciones...todo lo que había sentido y lo que sentía en ese momento se entremezclaba, aturdiéndolo y haciéndole perder la noción de lo que sucedía.
—Trata de tranquilizarte — La voz del Noé resonó entre la infinidad de sonidos que le asediaban. Aquellas palabras resaltaban sobre lo demás que escuchaba, como si estas fueran las únicas importantes entre todas las demás. A las que debía prestar atención.
—No intentes luchar con lo que te está pasando. Si lo haces, vas a ser consumido por los recuerdos que acabas de ver y no habrá marcha atrás ¿Entiendes?
Sus palabras trataban de ser conciliadoras, intentando infundirle calma y un apoyo para poder terminar con lo que sucedía.
Allen apenas podía concentrarse en lo que le estaba diciendo, le era imposible ignorar todo lo que veía y sentía. Con dificultad cerró los ojos, intentando no prestar atención a lo demás, guiándose solamente de aquellas palabras.
Respiró hondo y exhaló repetidas veces de la manera más lenta que podía, tratando de calmar su respiración y a sí mismo. Poco a poco las voces, sonidos e imágenes fueron desvaneciéndose, permitiéndole volver lentamente a la realidad.
Con delicadeza se incorporó, sin hacer movimientos bruscos, abriendo los ojos y virando hacía arriba.
Al ver que se encontraba mejor, el Noé soltó su agarré y se alejó unos pasos de él. Dándole tiempo para adaptarse a los hechos que acaba de descubrir.
Ese tiempo de tranquilidad, ayudó a Allen a reorganizar sus pensamientos.
Lo que había descubierto momentos atrás volcó por completó la imagen que tenía sobre el Noe.
El experimentar en carne propia sus últimos momentos finalmente terminó por derrumbar sus defensas y que comenzara a creer que la razones detrás de su ayuda en el Arca no eran maliciosas.
El miedo a la muerte, la felicidad que compartió con Mana y la impotencia que sintió al dejar a Mana solo le demostró el profundo afecto que este tenía hacia él.
Y gracias a esto, finalmente pudo descifrar el significado de las palabras que le dijo antes de enviarlo a sus recuerdos.
"Eres el único que tiene un vínculo entre ambos mundos"
Aquellas palabras al principio las interpretó como una referencia al hecho de que era el portador de sus memorias y un usuario de inocencia.
Pero tras ver sus recuerdos supo que el vínculo al que se refería era Mana.
En sus recuerdos, y en ese momento siempre lo fue.
Allen compartía un vínculo fraterno con Mana, al igual que el Noé. Aunque ambos eran de bandos diferentes, ellos tenían una conexión en común, por la cual el Noé decidió brindar su ayuda aun cuando sus genes ordenaran lo contrario.
Lo hizo por Mana.
Le salvó la vida por su relación de padre e hijo con él.
Y en vez de tomar el control de su cuerpo por su cuenta, el tomo la forma de una sombra y lo siguió. Brindando su ayuda y advirtiéndole de que algo que amenazaba su vida se acercaba a él.
Sospechaba que la razón por la que le había traído a ese lugar estaba directamente relaciona con la repentina sensación de peligro que le abrumó en la Orden. Si no lo hubiera hecho, probablemente en ese momento estaría frente al hombre que le infundía tal sensación de amenaza.
Con una expresión serena, Allen elevó su rostro y miró al Noé.
—Tú... — armándose de valor, Allen decidió llamarlo al igual que Mana lo había hecho y tras varios intentos fue capaz de hacerlo. — Nea...
El Noé al ser mencionado, enfocó su atención en Allen.
De principio a fin, su mirada pacífica nunca cambio, demostrándole una vez más, que él no era como los otro Noé. Y que tenía una razón de actuar distinta a la de ellos.
Al tener su atención, Allen se paró erguido, y sin separar su mirada de él preguntó.
— ¿Por qué? ¿Por qué me mostraste tus recuerdos? — ante su pregunta, la expresión inamovible de Nea cambió y se tornó seria de repente—¿Fue porque estuve relacionado con Mana? ¿Porque estuve cerca de tu hermano?
Tras su pregunta, Nea se mantuvo en silencio durante un largo tiempo, como pensando la manera correcta en la que debía contestar.
Después de un largo minuto, en silencio, Nea llegó a una decisión y con un movimiento de mano le indicó que le siguiera. Allen sin mediar palabra comenzó a caminar tras él, siguiendo sus pasos de forma cautelosa.
Nea caminó entre los peldaños de la casa a la que pertenecía aquel basto jardín.
Las paredes estaban cubiertas de maleza y moho, al igual que los pocos objetos que se encontraban en su interior. Ambos se adentraron en ella evadiendo los peldaños, hasta llegar a lo que parecía ser un jardín trasero.
Con firmeza, Neah se acercó a un montículo cubierto de hierbas y prosiguió a quitarle la maleza. Poco a poco, se fue revelando una lápida de piedra desgastada.
Al verla, su expresión seria fue sustituida por una sonrisa melancólica mientras este se hincaba a la altura de la lápida. Con delicadeza, acercó su mano derecha a ella, extendiendo sus dedos para tocar la inscripción con suavidad.
No dijo nada, simplemente se limitó a observar la lápida.
Viendo el cambio tan drástico de Nea, Allen se acercó lentamente a su lado. De pie, junto a Nea, Allen leyó el nombre en la inscripción con.
—Katerina Eve Campbell.
Sintiendo la cercanía de Allen, Nea procedió a explicar.
—Ella era nuestra madre.
Nea lentamente se incorporó, quedando finalmente de pie.
— El Conde Milenario la asesinó en cuanto se enteró de que planeaba revelarme contra la familia Noé y que intentaría matarlo. — Con una profunda tristeza en su mirada, él miró a Allen — Para acabar con esta absurda guerra intenté matarlo y de esa manera proteger a mi familia. Pero, aunque logré matar a casi todos lo Noé de ese entonces no fue suficiente.
—Enfurecido, realizo un ataque a este lugar. Matando en el proceso a mi madre y a otros miembros de la familia.
Mientras lo decía, sus ojos se inundaron de un profundo resentimiento.
—Por venganza, mi madre fue la única que no murió a causa de los Akuma. Y él la mató con sus propias manos.
Allen se quedó helado.
Comprendía ahora el porque el Conde parecía tener una profunda enemistad con él.
Nea había asesinado a la mayor parte de los Noe de ese entonces y se había vuelto en su contra. Eso debió haber reducido su capacidad de ataque en varios niveles y dado un golpe fatal a la familia.
Su odio debió ser tan profundo, como para persistir hasta ese momento.
Pero, aunque Nea logró ejercer un enorme daño, su familia fue la que sufrió las represalias del Conde.
Justo ahora, este debía estarse culpando por lo sucedido.
Cerrando los ojos por unos momentos, Nea reprimió los recuerdos de ese entonces y cambiando de tema, comenzó a hablar sobre la situación de la Orden.
— Como escuchaste de aquel supervisor, ellos planeaban decirte la verdad respecto a mi parentesco con Mana y que eres el portador actual de mis memorias. Al principio no planeaba interferir, pero cambie de opinión cuando "él" llegó a Orden.
Allen entendió a que se refería.
Poniéndose serio, Allen preguntó.
—Ese sacerdote... ¿Qué es él? — cuestionó, sabiendo que la intención asesina que sintió antes de que llegara no podía pertenecer a un ser humano. Aunque comprobó que no era un Akuma porque su ojo izquierdo no reaccionó, el no saber que era a lo que se enfrentaba le provocó un profundo temor.
No solo por lo que este podía hacerle, si no también por las demás personas de la Orden, que eran inconscientes del peligro escondido que había en su interior.
Nea no tardó en responder a su pregunta.
—Apócrifo— Neah elevó su palma a la altura del pecho. Timcanpy, que había desaparecido durante toda la conversación voló en su dirección y se paró sobre su palma. Pareció intercambiar una conversación silenciosa con él durante un momento, y después el golem se dirigió volando hacia Allen alegremente.
Extendiendo sus manos, Allen dejó que Timcanpy se posara en ellas, guiándolo después a su hombro.
— Apócrifo es una inocencia independiente capaz de manipular las demás inocencias a su conveniencia. Si te hubieses quedado en la Congregación, es probable que este en algún momento buscaría el momento en que estuvieses a solas para atacarte y deshacerse de mí.
—Cuando llegó la Orden no tardé en sentir su presencia, y al parecer él también sintió la mía en ese instante.
—Si no hubiera actuado, en el momento que tus superiores abandonaron la habitación podría haber decido atacarte. Pero aún después de ocultarte, parece que pudo ver de cierta forma a través de la barrera que te protegía — dijo, para después advertir a Allen — Apócrifo ve a cualquier cosa ajena a la inocencia como una impureza, no parará hasta deshacerse de ella. Te seguirá hasta lograrlo y no le importará dañar a los que se interpongan en su camino.
Allen se tensó al escuchar lo último y analizó con cautela lo dicho. Entendiendo el peligro al que estaban expuestos todos y que si se quedaba en la Orden expondría a los demás a un peligro inminente.
Debía mantenerse lejos, hasta que pudiera lidiar con este sin que este tomara ventaja de su inocencia o dañara a alguien. Aunque sabía que al hacerlo estaba indirectamente desertando de la Orden, estaba dispuesto a convertirse en un traidor a los ojos de los demás con tal de garantizar la seguridad de todos.
Nea dio un vistazo a la casa, manteniendo una expresión nostálgica.
—Hay una manera de tomar ventaja de la situación y debilitar al Conde Milenario en el proceso. — Cerró los ojos y los abrió pasados algunos segundos, metiendo sus manos en las bolsas de su abrigo. — Pero necesitaré tu ayuda para poder hacerlo.
La firme resolución del otro al decirlo le demostró que no estaba bromeando.
Si realmente había una forma de debilitarlo, el lo intentaría, aun si tenía que mantener una alianza temporal con quien debería ser su enemigo.
—¿Que se debe hacer? — preguntó, tomando la decisión de creer en sus palabras.
— La única manera en la que podremos obtener ventaja sobre el Conde es poniendo a los demás Noés en su contra. Debemos encontrar una manera de dividirlos. — respondió, sin ocultar nada en sus palabras — Mi poder cuando deserte de la familia Noe no fue suficiente. Pero la situación es diferente ahora, he regresado y hay una nueva posibilidad de acabar con el ciclo de reencarnación de raíz.
—Pero ¿Cómo lo harías? —Allen cuestionó, consciente de que aun si buscaban la ayuda de la orden no se las darían.
—El mejor escenario sería que encontráramos una forma de poner a la Orden Oscura de nuestro lado, pero en nuestra situación actual lograrlo sería imposible
— Lo que podemos hacer ahora es solo esperar a que tú inocencia se recupere y que te fortalezas lentamente — dijo mientras daba un vistazo a sus manos con una expresión solemne — Originalmente no debería estar frente a ti, después de todo, yo existo todavía porque tú tienes mis memorias.
—En el momento que apócrifo intentó actuar, busqué varios medios para poder detenerlo y al final tomé prestada parte de la energía destinada a la inocencia.
—Esta actuó en mi contra al principio, más después de detectar que estabas en peligro está cedió voluntariamente. — observando como sus manos se agrietaban a una velocidad alarmante — Incluso el mismo Crown Clown pudo sentir que esa otra inocencia era una amanezca hacia ti. Por lo que me dejó tomarla.
—Jamás esperé que la energía de la inocencia fuera capaz de crear un recipiente temporal para mí.
—Aun cuando éste recipiente fue creado con éxito, pronto colapsara. Y desconozco si la inocencia estará dispuesta a prestar de su energía para crear uno nuevo
—Mientras no fuerce el despertar total de los genes Noé en tu cuerpo tu conciencia seguirá intacta y no será engullida por las memorias. Pero al no hacerlo mi influencia con el mundo exterior se volverá casi nula, limitándose simplemente a observar a través de tus ojos.
—En ese estado aunque se presente un problema no podré ayudarte. Por eso debes buscar a la persona que custodio mis memorias antes de morir. Sólo él te puede brindarte ayuda mientras no encuentre una forma de hacerlo por mis propios medios.
Conforme hablaba, su cuerpo comenzó a desvanecerse en el aire, pero esto pareció no importarle. Dirigiendo por última vez su mirada a Allen, Nea finalizó.
— Estamos juntos en esto, por lo que intentaré ayudarte a fortalecerte durante el viaje. No podremos vencer al Conde si no cooperamos — el cuerpo de Nea se desintegró en una nube negra, que fue lentamente arrastrada por el viento..
En es momento, Timcanpy abandonó el hombro de Allen y comenzó a volar sobre él.
—Timcanpy te guiará a donde debes ir — Antes de que la nube negra desapareciera por completo, un último rastro de la voz de Nea llegó a los oídos de Allen anterior a desvanecerse. — Quizá tú puedas terminar con lo que empecé. Tal vez puedas cumplir la promesa que le hice a Mana años atrás.
Con esas palabras su voz se desvaneció por completo. Y el lugar se sumió en un profundo silencio.
Después de que Nea desapareciera, Allen permaneció en el mismo lugar durante un tiempo, para finalmente regresar sobre sus pasos a donde había despertado para comenzar el viaje.
Siendo exorcista, sabía que no debía confiar tan fácil en el enemigo. Que debía ser cauteloso con este y que no debía de tratar de ayudarle en ningún momento.
Pero ahora que sabía parte de su pasado con Mana y conocer el peligro al que estarían expuestos sus amigos más cercanos si se quedaba en la Orden, concluyó que la mejor opción era mantenerse alejado.
Además...
Un rastro de de desconfianza hacia los altos mandos creció en su corazón. Aunque originalmente su imagen de ellos era neutral, el que ellos ya estuvieran enterados de la existencia de Nea en su cuerpo y no decirlo hasta ahora, no lo dio muy buena impresión de las intenciones que tendrían si realmente Nea hubiese despertado por completo.
¿Le encarcelarían?
¿Dañarían a sus amigos si intentaban defenderles?
Con esas dudas en su corazón, Allen comenzó a seguir a Timcampy mientras salían de aquel lugar.
No sabía si eso era lo único que ocultaban los altos mandos. Si volvía a la Congregación estaba consciente de las posibles consecuencias que podría acarrear a los demás.
Aunque la confianza hacia Nea había aumentado un poco, aún había una chispa de desconfianza que se negaba a dejar pasar. Pues, después de todo, no le conocía lo suficiente para tener un fe ciega hacia él.
Si durante ese viaje demostraba que su intención era genuina, él le ayudaría a cumplir su objetivo. Pero si demostraba lo contrario, el no dudaría en romper esa cooperación.
Dando un último vistazo al lugar, Allen se prometió a si mismo.
Buscaría las respuestas durante ese viaje, y resolvería el malentendido de su partida con la Orden cuando llegara el momento.
Entendiendo que este traería muchas consecuencias.
Tanto buenas... Como malas...
