Los ánimos de todos estaban por los suelos.

Tan pronto como los exorcistas y generales llegaron a la nueva Orden, se reunió a la sección científica y los buscadores. Tal como se había hecho con los exorcistas, se les informó de la orden de búsqueda y captura de Allen Walker.

Como se esperaba, los más allegados a él se negaban a creerlo.

Los altos mandos sabían que habría un distanciamiento entre los que defendían a Allen Walker y los que no lo hacían, más sin embargo no se esperaban que fuera a llegar tan lejos.

En tan solo unas horas el rechazo entre ambos grupos se volvió evidente. A pesar de que estaban en el mismo bando, el distanciamiento estaba creciendo.

La diferencia de opiniones comenzaba a hacer estragos en la relación que llevaban todos en la Orden, los que antes se consideraban familia, empezaban a verse entre sí como enemigos.


Con pasos vacilantes Lenalee caminaba por el comedor de la Orden, conforme avanzaba numerosos buscadores comenzaban a hablar a sus espaldas.

Aunque creían que no los escuchaba, Lenalee escuchó cada uno de sus comentarios ofensivo dirigidas hacia Allen, también dirigiéndolos a sus amigos.

Al ser una exorcista, los buscadores no se atreverían a decírselo frente a frente, se limitarían a hablar a sus espaldas.

Lenalee se detuvo y se mantuvo quieta en medio del comedor, de inmediato los buscadores que estaban hablando guardaron silencio.

Lenalee observó a su alrededor, fijando su mirada en los buscadores, quienes no tardaron en evadir su mirada, virando a otra dirección.

Que los que consideraba parte de su familia se dirigieran de esa forma a ellos le resultaba doloroso. No solo por sus palabras hirientes, sino por el odio que acompañaba cada una de ellas.

Reanudó su caminar, ignorando a los buscadores y dirigiéndose a la final del comedor. En las mesas más apartadas se encontraban todos los exorcistas de la Orden oscura, la mayoría mantenía una expresión seria o de tristeza.

Sin ánimos, se sentó al lado de Kanda, quién simplemente no le prestó atención y siguió comiendo de forma silenciosa. Frente a ellos estaban sentados Lavi, Krory, Miranda y Chaoji.

Todos ellos permanecían en silencio. Los únicos que comían eran Kanda y Chaoji, los demás ni siquiera habían comenzado a hacerlo.

Lenalee se removió incómoda en su lugar. Comprendía el cómo se sentían sus amigos, más, sin embargo, comenzó a incomodarle la terrible tensión entre ellos.

Decidió romper el silencio.

― ¿Cómo lo están llevando? ― preguntó Lenalee, mirándolos brevemente. Aquella pregunta les hizo sobresaltarse.

Miranda pareció dudar unos segundos, hasta que finalmente decidió hablar.

―Yo... sinceramente sigo sin creerlo―Miranda bajó la mirada, manteniendo una expresión triste en su rostro ―Aún si es verdad el que Allen tenga las memorias de un Noé, él no se dejaría vencer fácilmente. No sé rendiría ante el Noé.

Lavi, que había estado callado desde el comienzo, también habló.

―Algo debió suceder― concluyó Lavi, manteniendo su mano en su barbilla, pensativo- Como dice Miranda, aún si él tiene las memorias del 14°, dudó que haya despertado del todo. Si lo hubiera hecho, lo más seguro es que nos hubiese atacado, no huído.

―Algo debió de forzarle a irse.

―Concuerdo con Lavi- Krory se unió a la conversación, mientras analizaba lo dicho por sus compañeros. ― Aunque, lo que no comprendo es como logró salir, la seguridad era prácticamente imposible de burlar. Eso es extraño.

―Yo tampoco lo entiendo―Lenalee fijo su vista en sus compañeros―Pero estoy segura de que lo veremos de nuevo. Sea cual sea la razón por la que se fue sé que regresará y que volveremos a ver al Allen Walker que todos conocemos.

Lenalee sonrió levemente, y tanto Lavi, Miranda y Krory la imitaron.

―Tienes razón. Y si no regresa por cuenta propia yo mismo me encargaré de traerlo de vuelta - Lavi amplió su sonrisa. Iba a comenzar a hablar más de Allen... hasta que fue interrumpido.

― ¡¿POR QUÉ NO LO ACEPTAN?1- Chaoji levantó la voz molesta. Su acción sobresaltó a la mayor parte de los exorcistas y de las demás personas en el comedor.

― ¿Chaoji...?- Lenalee le miró confundida.

Chaoji fijo su vista en ella y gritó.

― ¡AÚN CUANDO SABEN QUE ES UN NOÉ USTEDES INTENTAN AYUDARLO! ¡INTENTAN AYUDAR AL ENEMIGO! - cada palabra que salía de la boca estaba llena de ira y de un profundo odio.

― ¡Chaoji! ¡Allen no es nuestro enemigo! - Lenalee se acercó a Chaoji e intentó calmarlo― ¡No es ese tipo de persona! ¡No le haría daño a sus compañeros y amigos!

Intentó acercarse más a Chaoji, pero este le empujó, provocando que por poco cayera. Lavi logró atraparle, evitando que se hiciera daño.

― ¡¿PERO QUE DEMONIOS TE PASA?! ― Lavi levantó la voz mientras se acercaba a Chaoji furioso, finalmente agarrándole del traje de exorcista.

Chaoji trató de golpearlo para que le soltara, más sin embargo no lo logró.

― ¡LOS NOÉS SON NUESTROS ENEMIGOS! - Tras varios forcejeos, Chaoji logró zafarse del agarre de Lavi. ― ¿ACASO LA MUERTE DE ANITA Y LOS DEMÁS NO IMPORTÓ? ¿EN VERDAD AYUDARÁN AL CAUSANTE DE SUS MUERTES?

Lenalee arremetió.

― ¡ALLEN NO PROVOCÓ SUS MUERTES! ¡FUE NUESTRA CULPA AL NO PODER PROTEGERLES! - La expresión de Lenalee se ensombreció ― ¡NO FUI CAPAZ DE SALVARLES, A PESAR DE QUE LES PROMETÍ QUE LO HARÍA!

Lágrimas recorrieron poco a poco las mejillas de Lenalee. Aquellos recuerdos eran demasiado dolorosos.

― ¿POR QUÉ LO HACES? - la voz de Lenalee comenzó a quebrarse- ¿POR QUÉ TE EMPEÑAS TANTO EN CULPAR A ALLEN?

La expresión de Chaoji se tornó en una mueca furiosa.

― ¡¿QUE POR QUÉ LO HAGO?!- se acercó a ella peligrosamente - ¡WALKER HA INSULTADO LA MEMORIA DE ANITA Y LOS DEMÁS AYUDANDO A UN NOÉ! ¡AYUDÓ AL ENEMIGO!

Algunos de los buscadores y científicos presentes en el comedor comenzaron a murmurar tras escuchar lo último.

Lenalee no comprendió por un momento a que se refería, hasta que recordó los hechos sucedidos en el Arca. Allen intentó rescatar al Noé del Placer cuando estaba inconsciente, mientras aquella parte del Arca estaba desapareciendo.

Conocía bien a Allen, el nunca abandonaría a alguien que estuviese en peligro. Ni siquiera si este fuese su enemigo.

Al conocerle desde su llegada a la Orden Oscura, conocía y comprendía los principios por los que Allen rige su vida.

Pero, Chaoji no.

― ¡LAS PERSONAS CÓMO EL NO TIENEN UN LUGAR AQUÍ! ¡NO MERECE TENER UNA INOCENCIA NI SER EXORCISTA! ¡ÉL...! - Chaoji fue interrumpido por un fuerte golpe en el rostro que le hizo caer.

Con dificultad con la mano tocó la zona golpeada y miró furioso hacia la persona que le había golpeado.

No pudo ocultar su sorpresa al percatarse de quién había sido.

Los demás presentes también estaban sorprendidos.

―Eres realmente molesto―sin vacilar, Kanda comenzó a acercarse a Chaoji manteniendo en su rostro una expresión fría.

El miedo inmediatamente invadió a Chaoji y sin dudarlo comenzó a retroceder, tratando de alejarse lo más posible de Kanda.

Todos miraban a Kanda, sorprendidos por su acción. Ni siquiera se percataron del momento en el que se levantó de su lugar y se acercó a Chaoji.

―Me importa poco que seas el nuevo aprendiz del viejo― Kanda acercó su mano derecha a Mugen y la desenvainó, dirigiendo su hoja hacia Chaoji, que se puso de pie y comenzó a retroceder velozmente.

No fue hasta que su espalda tocó la pared cuando se percató de que no podría huir.

―Y lo que le pase a Walker me tiene sin cuidado―sin darle tiempo a reaccionar, Kanda acercó la hoja de Mugen al cuello del otro.

Chaoji comenzó a temblar. No esperaba que Kanda hiciera algo al respecto, la relación de él y Walker era pésima, por lo que su reacción realmente le sorprendió.

―Pero esa actitud tuya me tiene harto- con Mugen, amenazaba en cortar su cuello en cualquier momento― ¿Te crees el mejor ahora que tienes una inocencia?

La sonrisa ladina en el rostro de Kanda fue vista de inmediato por Chaoji, quien parecía que sucumbiría de un instante a otro.

―Incluso Walker es más útil que tú, un cobarde que no estaría aquí ni sería nada sin esa inocencia ― lentamente Kanda alejó a Mugen de él, mientras con una mirada amenazante observaba el miedo del otro - Te crees el bueno e inocente, pero no eres muy distinto a un Noé.

Aquellas palabras impactaron a Chaoji. Era... ¿Igual que un Noé?

― ¿Acaso creías que el odio y la inocencia son compatibles? ― cada una de las palabras de Kanda estaban acompañadas de un tono sarcástico y burlón ―No me sorprendería si pierdes la sincronización con la inocencia y esta te abandonase.

La expresión de Chaoji era indescifrable. Aquellas palabras parecieron afectarle lo suficiente como para que esté comenzara a cuestionarselo a sí mismo.

― La única persona que no es apta como exorcista eres tú. ―Sin decir nada más Kanda guardó a Mugen, e ignorando a los demás recogió su servicio ante la atenta mirada de los buscadores, científicos y demás exorcistas.

Tan pronto como dejó el servicio con Jerry, se dirigió a la salida y finalmente salió, desapareciendo de la vista de todos tras cruzar la puerta.

Aún después de que Kanda se retiró, el comedor se quedó en un profundo silencio. Ni siquiera los buscadores, que minutos atrás habían estado hablando mal de Allen se atrevieron a decir ni una palabra.

Marie, quién había presenciado todo se levantó de su asiento y viró hacia Chaoji.

Este tenía la mirada fija en el suelo, con los ojos bien abiertos y con la respiración entrecortada.

Marie estaba consciente de que la actitud de Chaoji era realmente perjudicial para todos, no solo para él mismo. El general Tiedoll también lo sabía, por lo que tenía planeado hablar con Chaoji respecto a eso.

Pero no se esperó que Kanda hiciera algo al respecto. Ciertamente la forma en la que había detenido a Chaoji no era la mejor, pero finalmente había logrado su cometido y le había puesto un alto.

Marie no le dijo nada a Chaoji. Era mejor dejarlo a solas para que aclarara sus ideas y se diera cuenta que lo que había dicho y hecho no fue lo correcto.

Al igual que Kanda, dejó su servicio y se retiró del comedor, los buscadores y científicos no tardaron hicieron lo mismo. No querían involucrarse más en ese asunto.

En solo un par de minutos el comedor quedó casi vacío, los únicos ahí eran los exorcistas y Jerry, que había visto lo sucedido y les observaba desde su lugar.

Lavi miró por breves segundos a Chaoji, quién no se había movido de ese lugar desde el momento en quedó Kanda se retiró. No tardó en desviar la mirada, estaba molestó con él.

Sin decir nada, agarró la muñeca de Lenalee y comenzó a caminar hacia la salida, siendo seguido por ella

Lenalee no se resistió ni dijo nada, lo que había sucedido había sido abrupto y le había dejado en claro lo frágil que era la confianza entre los miembros de la Orden en ese momento.

En la situación actual no podía hacer nada para cambiarlo. Aunque lo quisiera, los únicos que aún se mantenían unidos eran la mayor parte de los exorcistas y los amigos cercanos a Allen.

Con el incidente reciente había quedado claro que Chaoji no confiaba en ellos, y que él no los ayudaría a encontrar a Allen.

Lenalee viró hacia Miranda y Krory, quienes se miraron entre sí durante unos segundos y empezaron a caminar hacia ellos con la misma intención de salir.

Hasta salir del comedor ninguno de ellos dijo nada ni viró hacia Chaoji, la clara diferencia en opiniones los dividía.

Solo un pequeño grupo de personas en la orden confiaba en Allen, y no estaban dispuestos a actuar en su contra.

Aún si atacarlo y capturarlo era una Orden.

Estaban dispuestos a recibir el castigo por desobedecer esa orden. Aún si esa decisión tenía graves consecuencias.

Y con ese pensamiento en mente, enfrascados en un profundo silencio los cuatro caminaron por el pasillo, dejando atrás el comedor...

Y a Chaoji.