Conociéndonos.
Mascara y Afrodita se dirigía a su café favorito. El lugar era cercano a la universidad de Athenas. Mascara ya estaba planeando como molestar a su amigo, mientras este como defenderse. Ingresaron al café, Mascara visualizo a la participe necesaria de sus bromas.
-Lavanda...-Sonrió, la joven camarera levanto la vista. Y les sonrió.
-¿Lo mismo de siempre?-Cuestiono, mientras tomaba el anotador.
-Claro que si... Un café
-...con leche y una porción de tarta de frutos rojos. Ángelo: Un café amargo con una porción de torta de chocolate amargo.-recito la joven de memoria.
-Eres un ángel Lavanda... cásate con migo.-soltó burlón Mascara. Lo cual recibió una risa de respuesta.
-Ya sabes que tengo novio-le guiño el ojo, mientras le servía el café.
-Cuando te pelees sabes dónde estoy...-Mascara le dedico una sonrisa seductora. Lo cual obtuvo una risa de respuesta, mientras Afrodita hacia muecas. Luego de terminado el típico ritual la joven se retiró, para traerles sus respectivas porciones de tortas.
-¿Siempre tienes que hacer lo mismo…?-le cuestiona Afrodita.
-Es mi forma de saludarla…-sonríe burlón. Mira hacia uno de los costados y divisa a su objetivo-Afro… allá esta tu novia….
Su amigo lo fulmina con la mirada. Maldito el día en que le dirigió la palabra, a otra de los habituales clientes del café. Se voltio a verla disimuladamente, estaba sentada en el lugar de siempre con el pelo mal peinado de nuevo. Soltó un suspiro.
-Ya deja de fastidiar con ello Ángelo… ¿Ángelo?-su amigo parecía perdido, realmente su mirada estaba perdida en algún objeto detrás de él.- ¿Que miras?-Mira sobre su hombro y ve la razón, o eso cree, por la que Ángelo esta tan distraído. No puede evitar sonreír cuando la joven, se sienta junto con quien, su amigo bromea diciendo que es "su novia".
-Aquí tienen las porciones que las disfruten.-les informa Lavanda, mientras deposita con cuidado los dos platos.
-Lavanda…me puedes responder una duda-la moza asiente-¿Quién es ella?-le indica con la cabeza la mesa de las chicas.
-No es muy temprano para jugar al seductor-arquea una ceja-por lo que oí…se llama María-se encoge de hombros-Habla en un idioma medio raro…Raúl dice que es italiano. ¿Necesitan algo más?
-NO.-dice rápido Mascara saliendo de sus pensamientos. Asustando a la moza y provocando que las jóvenes lo miren con cara de "¿Qué le pasa a este loco?".
-Qué te pasa Ángelo… Tienes una cara. –le dice burlón Afrodita. Ya sabe cómo molestar a su amigo-tiene una apariencia de ángel y tú de feo viejo cascarrabias. No te miraría nunca
-Cállate dita...-gruñe Mascara muerte.
-¿Avete visto la faccia di quel tizio? (¿Viste la cara de ese chico?)-escuchan de pronto, seguido de un coro de risas. Mascara parece incomodarse para disfrute de Afrodita. Ya que ambos hablan italiano, no les será difícil entender de qué hablan las jóvenes.
-Se chiamato Ángelo (Si, se llama Ángelo)-le informo su amiga. Aunque no pueden verle la cara a la otra joven, porque esta de espaldas.- ¿Che? (¿Qué?)
-Non ho chiesto il suo nome, vi chiede se avete visto il suo volto. (Yo no pregunte su nombre, te pregunte si viste su cara.)-Le responde su amiga. En un fluido Italiano.-Siempre respondiendo lo que se te antoja…
-Bueno…que quieres soy así…-la chica se ríe.-Dale María ríete un poco….
-NO. No tengo ganas de reír…tengo ganas de destripar a mi ex…-Ángelo presta atención a lo último. Je una chica con carácter, me gusta. Quien diría que tendría tanto carácter-Mira que el caradura quería que le diera mi departamento… No lo mate porque no tenía ganas de limpiar el piso después.
Su amiga abre bien grande los ojos, al igual que Afrodita. Parece que estuviera escuchando al psicópata de su amigo. Come un poco de su tarta, observa que su amigo está atento a la conversación. Claro cuando se habla de matar, Mascara siempre presta atención.
-Bueno calma…el departamento es tuyo… ¿Por qué no te relajas un poco?
-Lo rilassarsi quando il bastardo questa a 8 metri sotto terra
-Que macabra eres….-le dice algo sombría su amiga. Lo cual provoca una inocente risa de la otra, y una sonrisa funesta en Ángelo.
-Sí, para algo soy hija de un uomo d'affari (Hombre de negocios)-Ángelo juraría que la chica estaría sonriendo mientras dice esas palabras.-Si no eres frio y calculador… No consigues nada en esta vida.
-María a veces asustas….-su amiga vuelve a reír.
-Bienvenida a mi mundo Candela.-Le comenta Dita. Ángelo puede apreciar como la joven se ruboriza. Aunque no sospecha del temible plan que el pisciano a preparado.- ¿Quieren acompañarnos?
-¿Que dices María…?-como respuesta la albina solo se encoge de hombros… Aunque Ángelo se da cuenta que le susurra algo a su amiga. Las jóvenes se sientan con ellos enfrentadas.-Afrodita, Ángelo. Le presento a mi amiga María Ángeles.-Ambos asen un movimiento de la cabeza a modo de saludo.
-Cio 'mi paga, Candela. (Esta me las pagas, Candela)-su amiga sonríe, pero no replica… Gracias a dios los chicos no hablan italiano, o eso creía.
-Si parla anche italiano (Nosotros también hablamos italiano)-comenta burlón Mascara.-Esa esa forma de tratar a tu amiga.
-No, esa es forma de avisarle que me debe un favor.-Parece atravesarlo con sus ojos rubí. Por primera vez en muchos años, mascara se siente ligeramente intimidado por la mirada de una mujer.
-Me recuerdas mucho a mi amigo…-suelta en un suspiro Dita.
-Pues él me recuerda a un perro sarnoso con esa mirada de desahuciado.-le replica la joven mordaz.
-¡María!-le recrimina su amiga, quien se ruboriza por completo. Afrodita mira atentó la escena, nadie llama perro sarnoso a Mascara y vive para contarlo.
-Valla carácter… ¿Eres italiana cierto?- la joven asiente, por lo cual este ensancha su sonrisa- Que bueno…justo lo que me receto el doctor, una italiana con carácter.
-Qué pena. A mí me recomendaron mantenerme alejada de idiotas.-Candela, ante toda la escena que provoca su amiga, no sabe qué hacer o decir. Por suerte Ángelo lo toma a broma. Por lo cual prefiere dejar a su amiga en lo suyo y entablar una conversación con Afrodita que se mantiene ajeno a todo.
Luego de un rato de conversaciones triviales el cuarteto sale del bar. Las jóvenes toman rumbo hacia la parada del transporte público. Por insistencia de Mascara, si de él no leyeron mal, también tomaran el transporte. Por lo cual las acompañan.
-¿Se vienen de lejos para tomar un café?-Cuestiona Afrodita. (MIRA QUIEN HABLA xD)
-Cuando estamos en periodo de clases por la universidad se nos hiso el habito y venimos regularmente.-le informa sonriente Candela- Yo más seguido que ella porque trabajo cerca.
-Valla-Mira a su amigo-Ángelo deja de pelear a la chica.
-Ella empieza.-se defiende Cáncer, poniendo su mejor cara de niño bueno.
-Tú preguntas y yo te respondo. Nunca dijiste que no te respondiera con sarcasmo.-le replica la joven albina.
-Ángeles compórtate que no estamos solas-le informa en tono de reproche su amiga.
-Tiemblo cada vez que me llamas Ángeles.-dice burlona su amiga, fingiendo un escalofrió-Sigue así, y tal vez, alcanzaras el efecto que tiene mi madre cuando me llama por mi nombre completo.
Mascara estalla en risas ante la cara de frustración de Candela y Afrodita. María se une a su coro de risas. La joven se para sujetando de la chaqueta a su amiga. Se despide y bajan.
-Es una belleza…-dice sonriente mascara.
-¿Qué? ¿Iras más seguido al café para verla?-le comenta burlón su amigo.-No puedo creer que me hallas echo pasar por esto, solo para poder hablar más tiempo con ella.
-Si Candela te agrada. Incluso vi que intercambiaron números de celular-le mira fijo mascara.
-Sí, pero tú no hiciste ni eso.
-¿Estás seguro?-le muestra un celular color blanco-ya llamara para recuperar el celular…o mejor aún… le llamare yo para decirle que lo encontré en el asiento. –Sonríe como psicópata. Bajan del micro y ahí Afrodita le suelta la bronca.
-¿Cómo vas a robarle el celular? ¿Te volviste loco?-le chilla, menos mal que es una zona semi poblada y no hay nadie en las calles.
-No robe su celular, solo lo tome prestado para llevar a cabo mis planes.-le replica como si nada Mascara.
-Te volviste loco.-dice cortante Afrodita-Deja de revisarle el celular.
-Solo estoy buscando su número para guardarlo en el mío. Ya lo encontré…-sonríe como psicópata.-Ahora solo tengo que agrégala…-comienza a buscar en sus bolsillos.-MIERDA PERDIE EL CELULAR.
-Eso te pasa por ratero. Fíjate bien, lo debes tener en la chaqueta.-Su amigo revisa la chaqueta, pero su cara de ira se intensifica.- ¿Qué pasa?
-Me falta la billetera también… ¿Como pude perder la billetera y el celular?-ruge.
-Eso te pasa…
-No lo digas Afrodita…- en eso empieza a sonar el celular de la joven. Mascara observa el número y abre los ojos de forma desmesurada. Atiende-Sí.
-Ladrón que le roba a ladrón, tiene 100 años de perdón…-canturrea una voz de mujer al otro lado. Afrodita, que escucho el refrán, se le acerca le quita el celular y lo coloca en manos libres.
-¿Me robaste el celular?-dice intrigado mascara-¿Cómo y cuándo?
-5 minutos después que voz me quitaras el mío. Y la billetera… indemnización por daños y perjuicios.-se escucha la risa al otro lado. Mascara abre bien grande los ojos al igual que Dita.
-Es igual de bruja que voz Ángelo. -Comenta Afro.
-Escuche eso. –Dice la joven-hagamos un intercambio. Devuelve a mi veterano y yo te devuelvo tu celular…-Ángelo mira al celular de la joven, veterano sin duda es un excelente apodo para ese celular.
-Está bien-suspira-¿Cuándo y dónde?
Nota: ¿Cómo seguirá la historia? ¿Serán las madres de alguno de los futuros caballeros? ¿Que pasara con Ángelo? ¿Cómo es que desaparecerá? ¿Y Afrodita? ¿El también tendrá ese incierto fin? ¿Qué paso con la futura generación de Oro? ¿Qué enemigo es el que acecha en las sombras? ¿Angelo recuperara su celular y billetera?
