El secreto de los aliados
Fobos caminaba sonriente por el pasillo donde se encontraban las celdas y los prisioneros. Le gustaba ver la expresión de éstos ante su simple presencia. Llevaba su nuevo trofeo sujeto del cuello de la camisa, había sido una pelea entretenida. De no haber sido por esa molesta amazona morena, seguramente hubiera ido detrás de otro antiguo caballero. Se tocó la herida que la muy bruja le había hecho en el brazo, la próxima vez llevaría su armadura y le enseñaría a la hindú -bindi, lo que llevaba en la frente eso indicaba- quien era el que mandaba. Llegó a su destino y colocó al inconsciente caballero dentro. En esa condición no valía la pena malgastar tiempo en encadenarlo. Le dedicó una mirada burlona a los demás cautivos y se retiró.
- Ese es Dita… - Dijo por lo bajo Aioria.
- Sí… no puedo creer que esté vivo. – Agregó Kanon - … ¿Sabrá algo de lo que paso con mis hijas?
- No eres el único preocupado, Géminis… - Comentó Máscara. La duda de saber si sus bastardos, como les llamaba cariñosamente, estaban bien lo carcomía por dentro.
- Afrodita… despierta… - Lo llamó Milo. Estaba desesperado por averiguar algo de su hija. Poco a poco, Afrodita fue abriendo los ojos. Todo su cuerpo le dolía, no había sentido jamás un dolor tan fuerte.
- Chicos… Ángelo, Milo, Kanon, Aioria… - A pesar de lo débil que estaba, fue capaz de sonreír - están vivos… -
- Afrodita… Mis hijos, ¿cómo están? - La voz de Ángelo estaba cargada de desesperación.
- Están grandes y fuertes… Andrea fue aceptado como candidato para la armadura de Cáncer... - Respondió el ex Caballero, por la poca fuerza que le quedaba, su voz sonaba quebradiza - Las hijas de ustedes también… son dignas herederas suyas… -
- Será mejor, que dejemos a Afrodita recuperar fuerzas mientras pueda… - Sugirió Kanon. Sabía que en ese estado, era mejor que Dita guardara fuerzas.
Casa de Géminis.
- Ya llegó la hora… - Miró a su pececitos… sus leales compañeros. - ¿Ustedes que opinan? - A pesar de ser algo común ver a los peces moverse, era curioso ver a esos animales "asentir" ante la pregunta de la joven.
Observó su habitación por última vez… Ya no creía que pudiera estar allí por más tiempo. La primera parte del trato estaba llegando a su fin, gustosa cumpliría su parte del trato. El acuerdo había sido más beneficioso de lo imaginado por la propia Athena. Tomó valor y se levantó, salió de la habitación con paso decidido. Le regaló una última mirada a esa casa que había sido su hogar, vio atentamente la estantería de libros. El Mago de Oz todavía estaba esperando a ser terminado. Su padre se lo había comenzado a leer y cuando desapareció, ellas hicieron un pacto de no leer el libro hasta que él volviera.
- Ya es hora… - La joven, muy conocida por su carácter calmo (y su manía de aparecerse y moverse sin hacer ruido, como un fantasma) salió de la casa de Géminis con dirección a la casa patriarcal.
Casa de Virgo.
- No debiste haberte arriesgado así… - Shaka estaba muy molesto con su hija, bueno, en verdad ese sentimiento era de preocupación, con cuidado curaba las heridas que su hija se había hecho en los brazos y el rostro.
- Papá, ¿qué querías? ¿Qué me quedara con los brazos cruzados mientras ese ser se llevaba al señor Afrodita? - Cuestionó a la defensiva.
- Jaz… papá sólo está preocupado, deberías entender eso. - Comentó su hermano mayor, que seguía meditando a pesar de todo. Contrariamente, al hecho de ser hermanos, la apariencia física no era lo único que los diferenciaba.
- Jazmín… ya me han arrebatado a tu madre… No quiero perderlos a ninguno de los dos. No podría soportarlo. - Los ojos de Shaka parecían por demás tristes, sólo verlos, le causaba una opresión en el pecho a la amazona y al caballero.
- Padre… no te preocupes. Los dos estaremos bien. Jazmín tendrá más cuidado a partir de ahora ¿No es así Jaz? - Su hermana asiente. Con tal de no hacer sufrir a su padre, le daría la razón al insoportable de su hermano.
- Pa'… nunca nos dijiste como es que se terminaron casando mamá y tú. O como se conocieron. - Inquirió la joven, quería salir del incómodo silencio que se había generado.
-Pues… a tu madre la había conocido mientras entrenaba en la India y sobre cómo nos casamos... pues tus abuelos nos habían arreglado un matrimonio cuando éramos muy pequeños. - Ambos jóvenes no pudieron evitar soltar una risa. Su padre estaba en contra de los matrimonios arreglados. Ahí tenían una de las razones por la cual estaba en contra.
- ¡Qué suerte tuviste padre! Por la bendición de Buda, tu esposa resulto ser una amazona. - Dijo su sonriente hijo - La amazona de Vulpécula (nota: la constelación también es conocida como la pequeña zorra) Kali de Vulpécula… eso fue suerte. - Shaka sonríe, no le había hecho mucha gracia al principio, pero al final… bueno... el final es doblemente obvio.
- Kali… como la diosa madre hindú… La que pelea para ahuyentar la ignorancia de sus hijos… o algo así. - Los tres sueltan pequeñas risas. - La extraño. -
- Yo también… - Agregó el rubio mayor. - Les aseguro que jamás me hubiera imaginado esto mientras era joven… -
- No te preocupes padre, te creemos. - Los dos jóvenes estallan en risas. Shaka hace una mueca y toma el rosario que le heredó a su hijo. Al rato vemos a los dos hijos de Shaka, haciendo muecas, dado que su padre les ha sacado el sentido del gusto y no pueden hablar.
Casa patriarcal.
-Athena…-la guardiana de Géminis se presento ante la diosa, pero no se arrodillo ante ella.
-Ya era hora Anfi… no podíamos posponerlo más.-Saga miraba apenado a su sobrina, cuando se entero de quien era ella realmente, sintió algo de rabia. Pensó que estaba utilizando a los seres más queridos de su hermano, para venganza. Hasta que se entero de la verdad.
-Tenemos que ir con Perséfone y Hades…
-Lo sé Anfitrite.-Mira a su patriarca…-Seiya, Ikki y Shun vendrán con migo…quédate a cargo del santuario hasta nuestro regreso.
-Si Athena…-mira a la joven pelirroja…-Ten cuidado Kia…perdón Anfitrite.
-Puedes llamarme Kiara tío…-la joven sonríe y lo abraza…-siempre seré tu sobrina.
-Que bueno saber eso…-le devuelve el abrazo.
-Listos…-Athena mira a los dos caballeros que serán su escolta.
-Si Athena- dicen al unisonó.
-Nos veremos… -Se despiden y se retiran.
Inframundo.
-Ah que silencio el del inframundo…-Comento el sonriente dios de la guerra. Continuo caminando por los valles estériles que formaban el reino de su tío. El lugar perfecto para vivir, cuando termine la guerra con la odiosa de su hermana y tíos. No había nadie que les diera combate. Anfitrite y Perséfone aparentemente, no era seguro de la primera, habían reencarnado, pero no eran diosas guerreras y Athena no era exactamente una gran rival, según su pensamiento estratégico.
Llego hacia el lugar, donde Hades, tenía los libros con todos los nombres de los ingresantes al inframundo y el Eliseo.
-¿Le puedo servir en algo…?-Se voltio y se encontró con el espectro de Nigromante. Pensé que no había espectros en el inframundo. Perséfone los habrá revivido para que le ayude.
-Si busco los libros del siglo IV después de Cristo…en tiempo humano…
-¿Busca algo en especial? Fue un siglo lleno de muertos.- respondió el espectro con suma calma.
-Eh….si puede ser los libros de las bajas de Athena en ese siglo.-El espectro arqueo una ceja…
-Si por aquí…-Le indico con la mano el camino, el dios paso por delante de él. Cuando el dios se perdió de vista, le hiso un gesto a su colega quien se retiro discretamente.- ¿Algún año en especial o situación?
-Si las bajas que sufrió mi insoportable hermana durante la guerra que tuve con ella.-ordeno el Dios.
-Entonces por aquí…-se desviaron de su camino. Luego de tener paseando al dios por la inmensa biblioteca por más de media hora, llegaron al sector donde se supone están los libros de los muertos del siglo IV D.C (después de Cristo) -Aquí están los libros…con fechas de ingreso, castigo recibido y si tendrá oportunidad de reencarnar y limpiar sus culpas o no.
-Faltan libros…-Informo Ares secamente.
-mmm…-piensa un momento-se habrán llevado los libros…
-Oh que pensamiento tan lógico, te luciste Ceo-responde gruñón.
-A veces los toman para llamar a quienes tienen que salir de su castigo e ir a disfrutar de su nueva oportunidad como vivos o sea llamar a los desdichados que tienen que reencarnar.
-Bueno…no importa…-Toma uno de los inmensos volúmenes…-Solo necesito saber que paso con ella.
-¿Necesita ayuda?
-NO, lárgate te avisare si te necesito.- Pasa las hojas velozmente.
-Como diga…-el espectro se retira.
Salón del trono.Giudeca
-Con que el inútil de mi sobrino quería estos libros…-La reencarnación de Hades mira los libros que Lune le trajo.
-No, solo quería el libro rojo…-Informo Lune.
-El que tiene los datos de las muertes de aquellos que sirven a dioses-Dice fríamente el dios.
-Solo tome el resto para aparentar que se llevaron más libros de distintos años… También sacamos los libros rojos…no queremos que se dé cuenta que existen.
-Muy bien…-el dios sonrió.-Hasta que el inútil de mi sobrino se retire…
-Usted está dormido en el Eliseo, la señorita Perséfone esta bordando y solo tenemos un par de espectros activos.-Informa una joven de cabellera negra.
-Muy bien Pandora…mi querida hermana.-El joven pelinegro sonríe.-Me quedare con este…
Se retira con el libro rojo. Quería saber que era lo que buscaba su despreciable sobrino.
Reino submarino.
-La última vez que estuvimos aquí no dejamos las cosas en buen estado…-Seiya hace una mueca, algo cómica, de pena-Perdone los daños.
-No importa…Disculpen ustedes todo lo que tuvieron que pasar…-replica la joven peli roja.
-Señorita Anfitrite...-Una joven rubia aparece frente a ellos vistiendo una armadura rosa.
-La marina de sirena…-dice sorprendido Shun.
-Soy Kristen de Sirena…-se presenta la joven con una respetuosa reverencia.
-Es hija de la anterior marina de sirena…-Informo Kiara/Anfitrite.- Kristen… ¿Ya están todos?
-Si mi señorita…están todos en sus respectivos pilares.-Informo la rubia…-sígame por favor.
-Es hija de Thetis…-Ikki mira a la joven.-por eso por un momento pensé que estaba teniendo alucinaciones...
Llegan al ya conocido salón del trono, detrás de este, está la armadura de Poseidón. Atraviesan la sala y toman el pasillo del oeste… Kiara parece que conociera el lugar de memoria, la marina no tiene necesidad de indicarle el camino. Llegan a una puerta inmensa, en la que está grabado dos delfines y varios corales.
-Hace tanto que no abro esta puerta…-La chica coloco la mano sobre el pomo de esta.- Poseidón había insistido en que tuviera una… Solo la utilice un tiempo para que me pudiera acostumbrar a la idea de llevarla puesta, no pensé que la llegara a usar algún día para la guerra.
-Nunca se esperan el venir de estas situaciones Anfitrite…-respondió Athena, sabía que quien pronuncio esas palabras era la diosa y no la joven amazona que hasta hace un par de horas le serbia.
La joven abrió la puerta, era una sala majestuosa llena de tesoros. Detrás de una delicada cortina, había un pedestal y sobre este una escama de apariencia afable que portaba un tridente de menor tamaño que el de Poseidón. La joven se acerco a ella y la toco. Apenas las yemas desnudas de sus dedos rosaron la superficie fría, la escama se dispuso a resguardar su cuerpo.
-Después de tantos años portando a Géminis… mi propia armadura se me hace ajena.-Comento luego de un suspiro.-Vamos…
-¿No despertara al gran amo?
-No turbare el sueño de Poseidón a menos que sea necesario.-dijo la joven serenamente.
-Sí, señorita.- asintió la joven
-Athena… será mejor que llame a resto ¿no?
-Sí.
Salón del trono, Palacio Submarino.
-Diosa Anfitrite sus generales.- Le informa la rubia. La diosa sentada en un segundo trono, que había aparecido "mágicamente", asintió. Athena estaba parada a poca distancia escoltada por sus tres caballeros, revestidos con sus armaduras.
-Ariel de Scylla y soy el guardián del Pilar del Pacifico sur.-El joven de unos 25 años, hace una respetuosa reverencia. Su marcado acento chileno delataba su origen sudamericano.-Para servirle a usted y a su esposo.
Otro joven rompe la fila se quita el casco e apoya una rodilla en el frio mármol.
-Christopher de Caballo Marino para servirle mi lady.-se presenta con un dialecto mezclado entre el ingles y el griego. El joven de cabellera rubia casi castaño claro le dedica una fugaz sonrisa a su diosa, provocando un ligero sonroje en ella.-Soy el protector del Pilar del Pacífico Norte.
Kiara debido al don que comparte con su hermana ya sabía el nombre de todos ellos y sus funciones, pero no quería faltarles el respeto ni ponerles al tanto de ese pequeño detalle. El joven vuelve a su lugar y otro joven se adelanta.
-Mi nombre es Manjit de Krisaor-se quita el casco y se arrodilla- y soy el guardián del Pilar del Océano Índico-Toma su lugar inmediatamente y otro se adelanta
-Mi nombre es Joao de Lymnades defiendo el Pilar del Océano Antártico -Se presenta el más bajo del grupo. La joven no pudo evitar sonreír. Su antecesor era bastante feíto y el no estaba nada mal al ojo humano. El muchacho le devolvió la sonrisa, sin sospechar la razón de ella. Un 5° joven se adelanto.
-Mi nombre es Iván de Kraken-el muchacho hace una reverencia.-Un placer servirle. Protejo el pilar del Océano Ártico.-Otro joven se adelanta.
-Mi nombre es…
-Nikolay de Saren y el es tu hermano…Nikolaos de Dragón Marino son hijos de Sorrento de Saren- el otro joven, algo parecido al primero, se adelanto y realizo junto con su hermano una reverencia. Se sentían ligeramente honrados que la gran diosa supiera sus nombres.
-Usted ya sabía nuestros nombres. ¿No es cierto?- Cuestiono el Ruso portador de la escama de Kraken.
-Cierto…Además lo que pasa que a los chicos los ya los conocía-la joven sonrió.
-¿Nos conoces? ¿De dónde?-Pregunto Dragón marino
-Tu padre era conocido del mío…se podría decir…
-No creía que fueras a reconocer a mis propios hijos…-Dijo de pronto una voz.
-Buenos días señor Sorrento…
-Diosa Anfitrite…Diosa Athena…caballeros-Sorrento…con varios años encima, mira a las dos diosas reencarnadas, pero principalmente a una…-La curiosidades del destino…
-Lo mismo digo…-Respondió la diosa de los mares con voz sumamente calma.
-La hija mayor del más grande traidor que ha tenido este santuario-los actuales generales abrieron los ojos de forma desmesurada-no solo el más grande traidor…sino el mas hábil estratega que eh conocido…-Sorrento se arrodilla frente a la joven…-Sera un honor servirle diosa Anfitrite… y es un gusto volver a verte Kiara…princesa del mar…-agrego al final.
-¿Hija del traidor?-la marina de Sirena la miro-Señorita de que traidor habla…mi madre me dijo que usted reencarno como hija de un gran hombre.
-Gracias Kristen… Les contare la historia…De la cual el señor Sorrento, uno de mis consejeros militares,-subrayo las palabras- se refiere…Athena… será mejor que regreses al santuario. Cuando todo esté listo aquí. Te avisare.
-Entendido Anfi…o prefieres que te llame Kiara.
-Kiara me gusta más…-la joven sonrió.
-Nos veremos entonces…Kiara.-La diosa se retira. Dejando a los generales y a la diosa de los mares calmos solos.
Biblioteca/Archivo del inframundo.
-Nada… Pareciera que hubieran borrados sus nombres… no hay ningún registro.- Ares cerro el último volumen que correspondía a ese siglo.-Seguramente esta en los libros ausentes…
Se levanto y comenzó a observar el lugar. Se dio cuenta que faltaban muchos volúmenes, bueno no era solamente el siglo IV D.C los que estaban ausentes solamente.
Caminando entre los pasillos de la interminable biblioteca se encontró de nuevo con su guía.
-Necesito que me digas donde están los libros faltantes.
-Me temo que no lo sé…-Dice sumamente tranquilo el rubio…-Cuando aparezcan le avisare…
Ares se retira del inframundo… su objetivo fue frustrado. Tendría que esperar hasta que el maldito libro apareciera.
Nota: ¿Que pasara con Afrodita? ¿Y las alianzas? ¿Qué buscaba Ares? ¿Despertaran a Poseidón? ¿Qué paso con el resto de la Orden? ¿Hará su aparición Zeus? ¿Fobos es el único dios que está ayudando en la guerra del lado de Ares? ¿Y Hades y Perséfone?
