Un nuevo cap, ojalá les guste, trabajé en él un buen tiempo para que me quede "presentable"

Disclaimer-. Las PPGZ y todos los personajes que se conocen de éstas no me pertenecen, en realidad ni idea de a quién les pertenecerán, pero bueno. Lo mismo con Harry Potter, él y todos sus personajes están dentro de la privilegiada mente de JK Rowling.

Advertencia-. Este fic es (como normalmente) una de mi extrañas ocurrencias, de hecho, la primera, y el hacerlo largo no estaba en mis planes. Es más, quería borrarlo, pero no me atreveré. Así que lo continuaré, pero no prometo actualizaciones frecuentes.

¿Hogwarts?

Directo a cuarto año

Momoko estaba en la gran biblioteca de los Him, se limpió un poco de las gotitas de sudor que cubrían su frente, esta poción era difícil de realizar, a pesar que la había hecho antes. El lugar era silencioso, ella agradecía esto, pero a la vez le ponía nerviosa, ¿qué podía hacer un poco de música? Se puso los auriculares y siguió en su faena. Era muy importante, era por… ¿por Brick? No, era por ella, para demostrar sus geniales dotes en pociones.

—… ¡MOMOKO!—escuchó de repente, de golpe, en su oído, ella por inercia se lo cubrí, sobre los acordes de la canción que escuchaba.

— ¿Qué te pasa Butch? ¿Por qué me gritas?

—Hace mil horas que te estoy hablando, pelirroja, pero tú estás sorda, con tu libro y dentro del caldero. Te decía que es tarde, y tendrías que volver a tu casa, creo que Boomer y Brick se quedarán toda la noche hablando de consejos de amor.

Momoko sonrió, y asintió, siguiéndolo al jardín, dejando las tres pociones que realizaba a fuego lento, o en reposo total.

—Bien, volveré mañana.

Al día siguiente Momoko ignoró los picoteos de su ventana, los mensajes en su buzón de voz, y demás cosas. Se levantó y fue a esperar a Butch, que llegó segundos después. No habló con él, se dirigió por su cuenta (¡vaya, ya sabía el camino a algún lugar in perderse en ése laberinto!) y empezó a trabajar, con esmero, emoción, y música…

Esto pasó, como rutina por dos semanas. Quizá más de lo que se demoraba en hacer una poción normal, hasta que Momoko, muy feliz, exclamó quedito…

— ¡Bingo!

Butch se asomó de inmediato por la puerta, con los ojos rojos, y grandes ojeras bajo sus ojos.

— ¿Lo lograste? Dime que sí…

Momoko rio quedito, y asintió fervientemente, para no hacer ningún comentario idiota sobre el pobre ojiverde.

Ella le tendió entonces un frasquito con una poción de colores, que olía a menta.

—Me parece que esta funcionará mejor que la anterior, por eso me tardé más—y otro frasquito con una poción medio rosada, que hacía pequeños corazones de humo—. Esta es Amortentia, bueno, me alistaré para irme, no te preocupes, ya conozco el camino, demasiado bien.

— ¡Gracias Momoko! Bueno, me voy…

Momoko sonrió complacida, y se dirigió a otra de las pociones, Butch no lo había notado, era un caldero pequeñito, que tenía un color plateado, y daba pequeños saltitos, Momoko llenó una botella de plástico con éste líquido.

—Poción Felix Felicis, me servirá mucho…

Butch estaba con tres tazas, una roja, una azul, y una verde, llenas de chocolate. Irrumpió en la habitación de su hermano, donde estaban Brick y Boomer, hablando de chicas, él se contuvo de vomitar y metió la bandeja, con una sonrisa fingida se acercó a ellos.

—Chicos, ¿quieren un chocolate? Me dijeron que les sirva a ustedes también…

Boomer alzó las tazas azul y roja sin decir palabra, le tendió la roja a su hermano y se sentó a seguir escuchando.

—… y en ésa cita, ella me dijo que me quería, ¿me lo crees?—continuó Brick, con una sonrisa de autosatisfacción.

— ¡No! ¿En serio?

— ¡Sí, y luego…!

—Ya, ya, ya. Siguen con esta historia luego, tomen su chocolate, que si no yo me lo tomo…

Brick dio un sorbo y se preparó para hablar de nuevo, pero la voz no salió, se quedó de piedra unos instantes y cayó desmayado.

— ¡Brick! ¿Qué le pusiste al chocolate, imbécil?

Butch estaba parado en la puerta, y lo miró, luego salió de ahí gritando…

— ¡La pelirroja lo envenenó, PELIRROJAAAAAA!

Pero Brick se paró de repente, con la mano en la cabeza, y miró a sus hermanos.

— ¿Qué pasó? No recuerdo nada, ¿por qué estamos en casa? ¿No estábamos en el expreso para el colegio?

Butch y Boomer se miraron, confundidos. Y de repente una risa femenina inundó el lugar. Los tres se pusieron a buscar el lugar del que provenía la risa, pero no encontraron a nadie. De repente Momoko entró a la habitación, aun con lagrimitas de tanto reírse.

— ¿En… en serio no… no recuerdas nada?

Brick la miró confundido, pero negó con la cabeza lentamente. Esto provocó que Momoko volviera a reír, pero esta vez, Butch y Boomer la acompañaron. Luego de un momento se calmaron, y miraron a Brick, que estaba confundido y sonrojado. Las risas volvieron a llenar la estancia.

—Ahora necesitas un tutor, ¿verdad?—dijo Butch, entre carcajadas.

— ¡Te perdiste un año entero!—dijo Momoko.

—Mejor que sea una tutora—dijo Boomer, con picardía, haciendo que Momoko se calle y mire a Brick, asustada.

— ¡Cállense, maldita sea! No entiendo nada, ¿qué me perdí? ¿Por qué ésta me tiene que ayudar?

Momoko lo fulminó con la mirada, se cruzó de brazos, y no dijo nada, pero sus hermanos le explicaron todo, haciendo que Brick se horrorice.

—… y por eso es que necesitas que Momoko te enseñe.

Brick estaba callado, mirándolos a todos confundido, en especial a cierta pelirroja, que estaba un poco sonrojada, pero con una tímida sonrisa en el rostro.

—Bien—dijo, dejando a todos boquiabiertos, se dirigió a Momoko—. Pelirroja, tienes dos semanas para suplantar un año, más te vale estar aquí desde la mañana, hasta la tarde.

—Ya es mi rutina—dijo ella, encogiéndose de hombros y retirándose, ni bien estuvo en la puerta, se volteó al ojiverde—Butch, no sé dónde estoy, ¿me llevas hasta la entrada?

—Claro pelirroja, ven—Butch se llevó a Momoko a la entrada, dejando más desconcertado a Brick, pero también con cierto rubor.

—Y… ¿qué más pasó en esa cita?—dijo Boomer, con sorna, a su hermano, ocultando mejor la grabadora mágica, que utilizaría más tarde…

Continuará…

Listo, ahora un pequeño aviso, quizá ni siquiera sea yo quien esté publicando, y las siquientes dos semanas dudo publicar yo personalmente...

Aun así esperaré sus reviews, nos leeremos pronto, créanme.

Bye

Atte-. Una-demente-suelta.