Bellos actos
Hospital de Thüringen, Alemania.
-Sólo un poco más, dale más que ya viene…- Le alienta el médico a la mujer. La joven hace lo que se le indica y poco después se escucha el llanto de su bebé. La mujer siente que las lágrimas escapan de sus ojos, nunca creyó que escuchar un llanto la hiciera sentir tan feliz, sentía que le corazón desbordaba de alegría.
-Ya está mami, ya nació, tiene una niña preciosa. Espere que la limpiemos y se la entregamos…- Le informa la enfermera. La mujer no ve la hora de tener a su niña en brazos… Su esposo entra a la sala y la besa tiernamente. Poco después la enfermera le entrega a la niña.
-¡Qué preciosa niña tenemos…!- Dice el hombre desbordante en lágrimas. Su esposa asiente… Su Pandora era una niña hermosa con su piel suave y blanca como la porcelana y sus delicados cabellos negros sobre su cabecita. Sus padres sonrieron al unísono. Ella era su niña preciosa y esperaban que no fuera la única…
Santuario de Athena, dos días después.
-¿Alguno vio a los "viajeros"?- Preguntó Afrodita. Desde el incidente de la otra noche, estos los habían evitado de una forma magistral… Solo Aioria había visto de lejos a su hija. Por lo cual indicaba que seguían en el Santuario.
-No.- Le respondió su amigo, sentado a su izquierda mientras desayunaba, en el comedor del santuario. –Son muy hábiles no les he visto en estos dos días. Al parecer hablaban en serio con lo de no decirnos nada.
-Alguien aquí sí tiene palabra…- Masculló por lo bajo Dohko.
-Yo sigo con la intriga de saber si esa chica es mi discípula…- Milo suspiró. Se había quedado con las ganas, con Camus (obligado por él) la estuvieron buscando sin éxito.
-Pues pregúntale porque ahí entra…- Le informó Mu por lo bajo. Todos voltean y efectivamente, la joven entra al salón comedor y se dirige hacia la cocina. Para luego salir haciendo malabares con cinco manzanas. Todos se miran, cinco manzanas cinco viajeros… Sólo tenían que seguirle. La joven ni se molestó en saludarlos.
-Oye, de donde yo vengo se saluda…- Le ladra Máscara.
-De donde yo vengo no se habla con farsantes…- Le responde secamente y algo, aparentemente, dolida. Para luego salir.
-¿Farsantes?- Afrodita repite la palabra… -Me parece que algo pasa aquí… algo muy serio.-
-Pues yo la sigo… a mí nadie me llama farsante.- Máscara sale detrás de la joven… y los otros por mera curiosidad le siguen.
Ruinas alejadas, Santuario de Athena.
Los caballeros se sintieron algo desilusionados al descubrir que las cinco manzanas eran para la misma persona, la chica parecía algo triste. Algunas manzanas las hacia girar entre su manos antes de morderlas. Estaban por ir a hablar con ella cuando Death Angel se apareció.
-La tristeza no va contigo.- El muchacho se sentó junto a la joven, le pasó un brazo por los hombros y la atrajo hacia el con un gesto fraternal de protección. -¿Qué le sucede a perso il mio piccolo angelo? (A mi angelito extraviado)
-Hace tanto que no me llaman así…- dijo la chica mientras recargaba su cabeza en el hombro de él. -No recuerdo la última vez que él me llamo así…
-Creo que fue cuando le preguntaste que haría si tú te casaras.- La chica lo pensó un momento y luego rió.
-¿Te acuerdas de eso?- Pregunto algo jovial, pero aún algo notoriamente triste.
-Cómo olvidarlo… "El día que tú te cases primero moleré a golpes al desgraciado que me robe a mi angelito perdido… y luego te llevaré orgulloso al altar…"- Ambos jóvenes ríen. -Para él eras su hija. Jamás dudes del cariño que te tenían nuestros padres.- La abrazó cariñosamente.
-No es que dudes de ellos… Dudo… de…
-La razón por la que te adoptaron…- El muchacho la mira seriamente. -Adoptar a una niña que tenía menos de un año y medio no creo que sea una idea tomada a la ligera. ¿Te acuerdas lo que él te dijo cuándo le preguntaste?- La joven bajo la mirada…
-Cuando te vi… en brazos de Athena mientras nos informaba que tu padre estaba desaparecido…- la joven paro en ese momento… -me di cuenta lo que eras, por qué razón tu padre te tenía con tanto cuidado, eras un pobre angelito que estaba a punto de ser enviado al orfanato en Japón. No pude imaginarme que ese pobre angelito que contemplaban mis ojos fuera encerrado en ese lugar-Lagrimas comenzaron a salir de sus ojos -por eso me ofrecí a cuidarte, ser tu guardián hasta que tu padre apareciera. El tiempo pasó y le pedí permiso a Athena para que fueras mi hija legalmente. Te tengo el mismo amor y cariño que a mis propios hijos. Para mí eres una hija más… Jamás pienses lo contrario- La joven comenzó a llorar, mientras su hermano la abraza fuertemente mientras también lloraba.
No eran los únicos que lloraban, varios caballeros lloraban también. Por eso no sabían de quien era hija ella. Por qué el la consideraba su hermana… estaban juntos desde niños, quien quiera que fuera el caballero que la adopto se ganó el respeto de toda la orden dorada.
Casa de Escorpio, media hora después.
-Por eso son tan unidos…- Afrodita se estaba secando las lágrimas. –Pobre niña…
-¿Quién la habrá adoptado?- Preguntó Aioria, que tenía a Marín sentada sobre sus piernas, secándose las lágrimas. -Él lo dijo, sólo tenía un año y medio…- Miró al guardián de Escorpio.-Dudo que la hayas adoptado tú… Pues ese chico no se parece en nada a ti. Sin ofender.- Milo asiente, él sospechaba, tristemente, lo mismo. Ese acto lleno de amor y bondad que representa darle una familia a un pequeño que no tiene. No había sido hecho por él, aunque por dentro sí lo deseaba.
-Su padre desaparecido…- Murmuró Kanon los demás lo miraron -No dijo nada de su madre…- Observó a sus camaradas. -Sólo hay una razón para la que manden a un orfanato…
-Es huérfana de madre…- Concluyó su hermano. Marín en un acto reflejo, inconsciente, se llevó la mano al vientre… -Pobre niña… Realmente me destrozo el corazón verlos ahí… Llorando.
-¿Se podrá evitar?- Todos miraron al dueño de la voz. Dohko miraba tranquilamente por una de las ventanas. -Podemos evitar que esa niña se quede sin familia…
-La pregunta sería- Le corrigió Camus -¿Estaríamos en lo correcto evitando que ella se quede sin familia?
Todos miraron al 11° caballero, trágicamente, tenía razón. ¿Quién garantizaba que sus padres biológicos fueran la mejor opción para la joven? Tal vez ella estaba mejor así… Teniendo un hermano y dos padres que la habían dado una casa a falta de una propia.
-Podríamos preguntarle a Leo y Sagitario…- Comentó Dohko.
-¿Por qué preguntarle a ese par?- Cuestionó secamente Mascara, el tema de la joven, no le agradaba, chocaba con su forma de ser. En realidad se había sentido tocado por las tiernas palabras... y eso le aterraba, a su parecer estaba perdiendo su férreo carácter.
-Porque ahí vienen…- Informó el antiguo maestro de Libra. Los demás se acercaron a la ventana, efectivamente ese par venia caminando y él parecía llevar algo en brazos. Salieron al corredor esperándolos interceptarlos ahí.
-…lo dudo, el tuerto ya estaba cuando nosotros éramos pequeños.- Les llegó un fragmento de la conversación.
-Si me acuerdo que Angelo nos decía… "se dejan de armar escándalo o les mando al tuerto para que les muerda…"- Escucharon la risa del joven, pero no de ella. -Cuando el tuerto nunca mordió a nadie… Esperemos que Athena se lo quede… o sino nadie se comerá el coliflor por nosotros- Esto último fue acompañado por una risa de los dos.
-¿Podemos hablar con ustedes?- Dohko le salió al encuentro, detrás suyo aparecieron los demás caballeros, incluyendo Marín, observaron que lo que Héctor llevaba en brazos era un cachorro envuelto en trapo.
-Ya les dijimos que no les diremos nada del futuro.- Le respondió calmadamente el joven mientras continuaban caminando.
-Ya sabemos lo de Escorpio.- Informó Afrodita, esperando sacarle información al par… cosa que logró.
-¿Ya saben que Miah es hija de…?- Preguntó Héctor mientras se daba vuelta sorprendido.
-HÉCTOR…- Le rugió su compañera, de no ser que el otro tenía al perro en brazos, más que seguro la joven lo estrangulaba.
-Miah… con que así se llama- Exclamó algo sorprendido Afrodita… -No sabemos de quien es hija… Solo sabemos que ella fue adoptada por el padre de Cáncer.
-Pues confórmense con esa información porque no tendrán más…- La joven tomó a su amigo del brazo y se lo llevó a rastras de ahí.
-Qué carácter…- Le comentó Máscara a su camarada. -Digna hija tuya Marín.- La amazona intenta hacer un movimiento para pegarle al caballero, pero su novio le detiene.
-Marín, en tu estado no es prudente… Déjame a mí. Plasma Relámpago.- El ataque estampó a Máscara contra uno de los muros de la casa de Escorpio. -Ya está… tú no te malgaste con ese inútil.
-Aioria…Yo sólo estaba halagando el carácter decidido que heredó tu hija…- dice con cara de niño bueno el cuarto guardián. Marín lo mira… y prefiere callar antes que responderle al caballero socarrón.
Santuario de Poseidón.
-Vaya, Athena tenía razón…- Comentó la joven mientras observaba la vasija vacía. Tenía que verificar que Poseidón se haya liberado por sí solo o sino liberarlo. Según órdenes de la Athena de su época. Helena también tenía una misión, no sabía cuál era. Sólo sabía que la tenía, pero no le importaba. Cada quien con sus deberes, el suyo ya estaba. Verificar que Poseidón se haya liberado. Aunque no entendía la razón de Athena de ocultarles ese hecho… Hace un par de semanas (en su tiempo) estaba segura que Poseidón estaba sellado. -Bueno de vuelta al Santuario, no vaya a ser que sospechen algo raro. Ya tuve mucho con que creyeran hace unos años que yo fui la asesina de Shion. A pesar que estaba en la Isla Kanon, entrenado, cuando eso pasó.-
Villa Rodorio.
Lucían como buen hermano mayor, luego de levantarle el ánimo a su hermana. Se la llevo a pasear a Rodorio. En ese momento estaban en un café.
-¿Mejor…?
-Sí, ya estoy calmada… me había olvidado de sus palabras.- Informó la joven mientras comía una porción de torta de chocolate.
-No vuelvas a olvidar cuanto es lo que él te quería, porque te mato.- Le dijo el otro juguetón. La joven sonrió, regalándole esa sonrisa que desarmaba a cualquier hombre que la viera. -No sonrías así… que me haces arrepentir de ser tu hermano.- La chica se rió.
-Lu tú y tus ocurrencias.
-Es que yo soy así… único.- Ambos estallan en risas… -Bueno cuando termines de comer nos vamos…
-¿Con qué vas a pagar?- La joven lo mira… ella no tenía plata. Su hermano le tiende una billetera negra de cuero, donde estaba la foto de… CAMUS. -¿Tú robas a propósito o eres cleptómano?– Le dice en tono cómplice.
-Me es más fácil robar una billetera que andar pagando de mi bolsillo.- Le responde en el mismo tono. -No te preocupes, a tu padrino no le va a molestar…
Al rato los jóvenes luego de gastarle todo el efectivo a Camus, porque la cafetería no era del todo económica. Se retiran.
Casa de Acuario.
-Milo… ¿Viste mi billetera?- Le pregunta el dueño de casa.
-No amor… fíjate en tus pantalones o en la mesa de luz…- Le responde haciendo una muy mala imitación de voz de mujer.
-Ay, calla Milo…- le dice su amigo con fastidio.
-Me pregunto, ¿de quién serán "hijos"?- Comenta Milo, más para sí que para su amigo.
-Yo por un momento pensé que él era hijo de Máscara… Pero luego de las palabras que dijo Miah… Lo dudo.- Comentó el acuariano…- (Nota: Camus, la paternidad cambia a un hombre xD)
-¿Te imaginas a Máscara diciendo esas palabras a una niña…?- Ambos estallan en risas, era algo imposible para ellos. -No fuiste el único…- Milo se seca las lágrimas que se le escaparon con la risa -Tiene varios gestos de Máscara… Pero sospecho que se le "pegaron" porque él fue su maestro.-
-No lo decía por los gestos…-Informó Camus, mientras se sentaba en un sillón individual. Su amigo lo mira -Lo decía por los ojos de él… y la mirada que tiene a veces. Cuando Ángelo era pequeño tenía la misma mirada. Te acuerdas…-
-¿Te refieres a la época anterior a la de disecar a las ratas del Santuario?- Su amigo asiente. -No me había fijado en eso… Pero dudo que sea hijo de Ángelo… Él no podría haber hecho semejante acto de bondad y amor, y mucho menos tener un hijo que sea tan bueno.-
Su amigo asiente dándole la razón… era 1 a 10 que Máscara de Muerte de Cáncer haya sido dueño de ese bello acto y esas palabras.
