Lucidez, Ironía, Bondad, Resistencia, Estrategia. (L.I.B.R.E)
-Kanon…-El dios sonrió mientras veía a su víctima en el suelo. Este levanto la vista, sus ojos se encontraron con los del sádico dios.- ¿Que te pareció la ilusión?
-Maldito…-El guerrero intento abalanzarse contra él. Las cadenas le retuvieron y no le permitieron golpear a Ares.
-¿No te agrada la idea de ver a tus hijas muertas?-El dios sonrió, Phobos ahí presente rio socarronamente. Él era el encargado de revivir los mayores miedos de los cautivos.-Phobos… has lo tuyo.
-Ilusión del terror…-Kanon abrió los ojos de forma desmesurada mientras todo el lugar cambiaba. De pronto se hallaba en Irlanda, en el inmenso campo de flores silvestres que no estaba muy lejos de la casa donde vivía con su amada esposa e hijas.
-Papi…-Esa voz, Kanon se dio vuelta… Una de las niñas salía corriendo con dirección al bosque limítrofe.
-Es una ilusión…- se decía para sí-, es una ilusión ella no está ahí. Ella ya es una mujer adulta no una niña. No caeré de nuevo.
El paisaje cambio. Por primera vez en tantos años no había caído en la ilusión del dios. Algo estaba cambiando, sentía un extraño cosmos rodeándolo. No podía decir de quien era, solo sabía que no era Athena. Cuando la Ilusión tomo forma, se hallaba en la casa de campo. Oía las risas provenientes de una de las estancias. Se acerco a la puerta y coloco la mano en el pomo. Cuando estaba por abrir la puerta escucho la voz de una mujer "No lo hagas, no abras la puerta ellas no están ahí. Ellas están esperándote…" La ilusión se interrumpió de golpe. Cuando abrió los ojos Phobos estaba en el suelo, temblando, y Ares le miraba algo sorprendido.
-¿Que sucedió?-Pregunto el dios de la guerra.
-No se alguien me bloqueo…-El otro dios se levanto, con algo de dificultad, parecía tener miedo de algo.-Otro dios… no sé quien…
-Imposible…-Ares gruño.-Vengan a buscar al prisionero…-Ordeno. Kanon no pudo evitar reprimir una sonrisa. Por primera vez en tantos años volvía de su "castigo" con una sonrisa en los labios. Los demás le miraron, la duda le picaba, y por el pequeño incidente a todos los demás le dieron un día de piedad. Lo encadenaron en su lugar de no ser que esa esclava que llevaba, que anulaba su cosmos, seguramente se hubiera escapado hace mucho tiempo.
-¿Kanon que paso?-Pregunto Afrodita.
-Pues que alguien le dio su merecido a Phobos.-Kanon estallo en risas.- Tendrían que haberle visto la cara.
-¿Como fue eso?-Mascara estaba muy interesado en saber eso.-Habla.
-Pues no sé exactamente, yo estaba en una de sus ilusiones cuando esta de pronto se termino y cuando abrí los ojos Phobos estaba temblando en el suelo.-Kanon se rio-Al parecer otro dios desde la distancia le mando un "saludo".
-¿Otro dios…?-Milo levanto la vista, tenía un terrible deseo de reírse del dios del miedo.-Que incoherente el dios del miedo teniendo miedo…-Todos estallaron en risas. Eso sí que estaba chistoso para ellos y claro esta ninguno se ahorraría el comentario cuando estuvieran frente al dios.
Kanon cerró los ojos. ¿De quién había sido ese benévolo cosmos que sintió? ¿Qué otro dios o diosa, aparte de Athena, se preocuparía por él?
Santuario Submarino.
-¿Y esa sonrisa?-Poseidón observo a su "esposa". Esta exhibía una sublime sonrisa.- ¿Paso algo?
-Nada solo estaba pensando…-respondió esta mientras caminaba junto a él, por el patio del santuario.
-Diosa Anfitrite…-Ariel de Escila se presento.-Por que hubo un cambio en su cosmos… Lo sentí por un breve momento
-Les dije que me llamaran Kiara…-La diosa sonrió- Nada solo le estaba dando una ayuda a una persona que estimo…-La diosa sonrió, el general dándose por satisfecho se retiro.
-¿Kiara eso que fue?-Pregunto Poseidón con voz cómplice.
-Nada Sebastián…-le respondió en el mismo tono- Solo me divertía un rato y de paso ayudaba a mi padre… A fin de cuentas uno de los talentos de Géminis son las ilusiones.
-¿Kanon está vivo?
-Lo está siempre lo estuvo, solo que esta prisionero.-La diosa realizo un mueca- Por cierto… cambia de idea con respecto al regalo que me quieres hacer. Porque no me va a gustar.
-Ni siquiera te compre el…-El dios sonrió-Una pequeña ayudita… gracias…
-Tampoco me va a gustar.-Le dijo la diosa.
-Hay por todos nosotros Kiara no puede ser que no le vaya a pegar a ninguno de los regalos que quiero hacerte… Tú y tu maldita clarividencia.
-¿Es clarividente…?-Kristen de Sirena. Se acerco había escuchado la conversación detrás de un pilar.
-Sí, y a tu otra pregunta. Se los iba a decir pero más adelante.-Informo la diosa.
-¿Por que más adelante?-Pregunto la marina.
-Por que quería estar segura que no estaba rodeada de oportunistas…-la diosa sonrió- No diré: pronósticos del tiempo, quienes ganan los partidos de futbol, como es la chica o chico con el que se van a casar, ni cómo deben ir vestidos a la cita, quien será el nuevo presidente y los números de la lotería..
-No se preocupe mi diosa…-La joven no sabía si reírse o mantenerse seria.-no diré nada… yo no sacare provecho de sus talentos.
-No le digas a los demás.-Le recordó la diosa, la joven se retiro.
-Kira… quieres ir a…-Sebastián/Poseidón sonrió mientras se ruborizaba…
-Me duele la cabeza-se masajea las sienes. La diosa se retiro con paso firme hacia el soporte principal. Tentada de risa, solo que se contuvo.
-Por que tenía que ser vidente…-El dios se golpeo la cabeza.-La prefería cuando era una nereida coqueta. Aunque ahora… con ese cuerpito bien formado que tiene de guerrera…-El dios sonrió…-Tengo que pedirle ayuda a alguien.
Salón de descanso, Santuario submarino.
-¿Algo lindo que se le puede regalar a una dama…?-Joao de Lymnades meditaba la situación…-Depende de la dama…
-No ayudes Joao…-Le dice el dios.
-Yo no conozco los gustos de la señorita Kira.-Y si los conociera no se los diría, usted debería saberlos ya, pensó para sí Iván de Kraken.
-¿Pues qué cosas le gusta a Anfitrite… perdón a la señorita Kira?-pregunta Ariel de Scylla
-Pues le gusta... mmm-El dios comienza a pensar-Eh no sé.
Sus generales por poco y sufren un ataque.
-¿Mi señor no sabe los gustos de su esposa?- Nikolay le miro algo turbado….- ¿Pero ustedes no están juntos desde la era del mito?
-Pues si… Pero jamás me tome la molestia de conocerla bien…-El dios parecía algo apenado.-Solo la secuestre y la hice casarse con migo…
-El romanticismo es su fuerte por lo que veo…-Comento burlón Nikolaos de Dragón Marino - Menos mal que fue en la era del mito… porque si es la época actual le cae con un abogado y le mete una demanda.
-Que simpático…-Comento Krisaor.- ¿Mi señor quiere que le ayudemos a saber que le gusta a su esposa?
-Según ella no es mi esposa… Ella dice que Kiara es soltera y si quiero que sea mi mujer que la enamore.
-Que mal…-Comento Scylla. Golpearon la puerta y una nereida entro. Le entrego una carta al dios Poseidón y se retiro. El dios la leyó y se dejo caer pesadamente en el sillón.
-Que sucedió mi señor.-Pregunto Caballo Marino, este le tendió la carta. :
"Caíste bajo Poseidón ¬¬
¿Cómo NO VAS A SABER QUÉ COSAS ME GUSTAN? PíDELE ASILO A TUS GENERALES POR QUE HOY DIRECTAMENTE DUERMES FUERA DEL PALACIO.
Disculpen por las palabras chicos, en 10 minutos esta la cena.
Besitos
Kiara."
-¿Cómo es que se entero lo que estábamos hablando…?-Le pregunto Saren.
-Larga historia chicos…-La diosa entro risueña seguida de Kristen de sirena.-Solo vine a buscarlos para cenar. Poseidón tú te vas a fuera… el dormir fuera del palacio comienza a partir de ahora.
-Pero Kiara…-Comienza el dios mientras Kristen le hace gesto a sus camaradas de que se corran y estos así lo hacen.
-Kiara nada…-La diosa cierra los ojos y aprieta con fuerza su tridente.-Como es posible que no sepas nada de mí… Hasta que por lo menos sepas algo… no vuelves a entrar.
-Pero Anfi…-comenzó Poseidón, sus generales estaban conteniendo la risa.
-Si te sientes solito duerme con uno de tus generales. -Kristen soltó una pequeña risita. Mientras los generales se ponían rojos como tomates al igual que Poseidón… Los chicos temían que su señor tuviera los gustos de Zeus. Por lo cual se apartaron un poco del dios.
-Tenía razón… podía ponerlos a todos rojos con solo 10 palabras.-La diosa estallo en risas.
-Vamos Kristen…-La diosa se retiro.
-¿Quien me da asilo hoy?-Pregunto el dios, sintió un movimiento detrás suyo cuando se dio vuelta estaba solo.-DESGRACIADOS.
Santuario de Athena.
Kiki de Aries estaba entrenando a Shia y Patricio, que tenía a su cuidado, dado que su maestro estaba ocupado. Ambos niños realizaban sus ejercicios de forma correcta. En su opinión, Patricio tenía más nivel que para ser destinatario de una armadura de bronce. Sintió algo y se dio vuelta de forma inmediata.
-Shia y Patricio detrás de mí ahora.-Ambos niños obedecieron al pie de la letra. No paso mucho hasta que tres guerreros se aparecieron, revestido con armaduras negras y rojas.- Ustedes largo de aquí…-les ordeno a los tres guerreros de Ares. No sé porque sigo diciendo eso es obvio que no me harán caso.
-Aries… despídete de este mundo… Porque tú y tus discípulos van directo al Hades…-Los tres se lanzaron al unisonó contra Kiki quien coloco su Muro de Cristal. Las tres técnicas colisionaron contra el muro.
-Shia…-Le llamo Kiki mientras empleaba gran parte de su fuerza para que el muro no ceda.-Vallan a buscar refugio…AHORA.
Ambos niños comienzan a correr alejándose del combate. En eso Kiki descubre tardíamente que esos tres no son los únicos presentes. Dos guerreros de Ares salen en pos de los niños desde su escondite.
-MALDICION…-El muro se fragmenta y el combate empieza.
-Date por muerto Aries…-Para Kiki no es mucho trabajo quitarse a esos tres de encima
-REVOLUCION DEL POLVO ESTELAR…-sus tres oponentes caen abatidos…-Ahora por los chicos…
-Llegaras tarde caballero… Nuestro objetivo no eras tú eran esos niños.-El guerrero murió diciendo eso con su último aliento.
-Maldita sea…-Kiki comenzó a buscar a los niños.
Escondite.
-¿Quienes eran esos hombres Patricio…?
-Shh-le chito Patricio-Guarda silencio Shia… no pueden encontrarnos.-El más pequeño asiente. No pasa mucho hasta que escuchan pasos.
-¿Donde se metieron esos mocosos…?
-No se pero el señor Ares quiere muertos a todos los aprendices…-Informo el otro. Patricio le tapo la boca a Shia para que no gritara.
-Así que eso les trajo aquí…-Escucharon una voz bastante conocida para Shia.
-¿Tu quien eres… niño?-Uno de esos hombres, como le decían los niños, pregunto burlón al joven a parecido con ropa de entrenamiento azul.
-Mi nombre es Paris de Lira y ustedes deben largarse de aquí.-Ordeno fríamente.
-¿Lira? Qué suerte la nuestra… es el hijo de Saga de Géminis.-El guerrero le sonrió al adolescente.-El señor Ares quiere tener en su colección a los hijos del patriarca.
-Cállense. Lárguense de aquí si no quieren perder sus vidas.-les espeto.
-Jejeje… vamos por el…-Los niños escucharon como empezaba la pelea y decidieron salir de su escondite. Cuando salieron vieron a Paris sosteniendo, sin armadura, un vehemente combate. Ambos niños aprovecharon la situación y abandonaron el refugio. Uno de los guerreros los diviso y cambio la dirección del ataque que pensaba lanzar. Este fue hacia Shia, solo que el maestro del niño apareció a tiempo para quitar a su discípulo del camino.
-PATRICIO…-Grito este, el niño volteo. En ese momento Steven de Oso sangriento, volvió a lanzar el ataque, pero esta vez hacia el hijo menor de Hyoga.
-CUIDADO…-Kiki intento ir en pos del niño, solo que una sombra color cobrizo apareció y se llevo al pequeño antes que el ataque le impacte.
-Que valentía la vuestra…-Comento la joven de cabellera rubia mientras se detenía sobre un pilar.-Atacar a un infante… la valentía de ustedes es algo prodigiosa.-Los comentarios los hizo con una voz sumamente calma.- Jamás vi un acto de semejante valentía…
-Una amazona… Ahora veras mugrosa, ha nosotros nadie nos hace burla… BRAMIDO CORTANTE DEL OSO…-La joven esquivo el ataque solo recibiendo un pequeño rasguño en la mejilla.
-Sí que eres idiota…-La joven coloco al niño en el suelo, que se escondió detrás de su pierna.-No saben quién soy…-La joven sonrió y levanto la vista. Los caballeros y los guerreros de Ares se encontraron con una intensa mirada celeste.-Soy Melisa de Banshee… una desbastadora de la diosa Enio.
-¿Enio?-Los dos guerreros de Ares retrocedieron-Una guerrera de Enio… eso quiere decir…
-Que la cortada en mi rostro… -La joven la toco…-Significa la ruptura de la alianza entre Ares y Enio…-La joven sonrió…-Y ya que no somos aliados… GRITO DE LA BANSHEE…-el ataque dio directamente en ambos guerreros dejándolos primero paralizados, para luego quedar muertos al oír el terrible lamento de las Banshee…-Todo aquel que escuche el llanto de una Banshee morirá dependiendo de la cantidad de veces que esta grite.
-¿Qué haces aquí?-Paris le miro fijamente, mientras Patricio iba a esconderse detrás de la pierna de él. Shia estaba detrás de Kiki tapando su carita con la capa de su maestro.
-Nada… Mi señora me mando a averiguar sobre los movimientos del santuario.-La joven se acariciaba la cortada en su rostro despreocupadamente.-Pero ya no vale la pena de avisarle sobre ello. Hay algo más importante que debo informarle.-La joven desapareció en un destello cobrizo.
-Le debemos informar de esto a Athena…-Ambos caballeros tomaron a los niños, para que luego Kiki les tele transportaran.
Salón del trono. Santuario de Athena.
-¿ENIO?-Athena parecía algo sorprendida.
-Si Athena, ella dijo que servía a Enio.-Informo Kiki.
-mmm…-Athena pareció meditarlo.-Que posibilidades hay de que Enio plañera la intervención de una de sus guerreras entre un combate de los guerreros de Ares y alguno de ustedes.-La diosa cerró los ojos.-Ya lo entiendo… Enio eres muy lista.-elogio a la diosa que no estaba presente.
-Diosa Athena… ¿A que se refiere con ello?-Saga le miro sorprendido.
-Pues que Enio se desligo de la alianza con Ares de una forma muy estratégica. Si un guerrero de determinado dios ataca al guerrero de un dios aliado con toda la intención de herirle… La asociación es abolida.-La diosa sonríe.-Enio sin duda fue muy brillante. Pero ahora temo que le puede pasara a ella y su guerreros ahora que no peleara del lado de Ares. No creo que le permitan estar neutral en esta guerra si ella estaba al tanto de sus movimientos.-Athena cerró los ojos. No sabía cómo ayudar a Enio.
Casa de campo, Grecia.
-Diosa Enio…-La joven de cabellera rubia llego ante la diosa y se arrodillo.-Lo que usted me mando a realizar ya está.
-Ya somos libres del servicio de Ares…-La diosa se acerca y observa el corte en la mejilla.- Perdona que te haya enviado a esto Melisa, pero no se me ocurrió otra salida.-Paso con cuidado su pulgar sobre el rasguño.
-Señorita Enio, yo le debo mucho más de lo que usted cree…-Tomo y beso la mano de su señora. Sobre el cálido metal que cubría su mano. Siempre le sorprendió que la armadura de su diosa, el metal que la formaba, era cálido en vez de frio.-Siempre contara con mi ayuda y lealtad.
-Lo sé…-La diosa se arrodillo y miro a su desbastadora a los ojos.- ¿Ya te acomodaste en nuestro nuevo hogar…?
-Todavía no.
-Pues apúrate por que los demás se están apoderando de las mejores habitaciones.-La diosa sonrió y la joven se levanto. Enio les había hecho abandonar el Olimpo, el lugar donde todos habían vuelto a empezar. Ahora vivían en una casa de campo realmente espaciosa que tranquilamente podría tomarse como un palacio. La joven se retiro.
-Espero que los pueda esconder de los otros dioses…-Dijo al fin Enio cuando se quedo sola. Ahora que había "roto" la alianza comenzaba a ver las posibles consecuencias. Se dirigió a su habitación, entro y se encontró con el pequeño Ariel durmiendo plácidamente. Se sentó en la cama y comenzó a acariciar el cabello del menor.-Es pero ponerte lejos de su alcance…
Continuara...
