La melodía de Cáncer: una serenata de amor...
Ángelo estaba afeitándose tranquilamente, la verdad que saber que la mocosa tendría a su madre le había sacado un peso de los hombros. Aunque según parecía aún era un personaje importante en la historia de la escorpiana. En Cáncer también se había quedado Lucían, ya que tenía un hijo quería sonsacarle información. Solo que él muy bastardo no parecía tener intención de revelarle como es que conquisto a su madre. Hoy se había despertado de muy buen humor, tenía un almuerzo programado para realizar el intercambio de celulares. Que sin duda se había demora en hacer. En un momento por mera curiosidad había atendido el teléfono, era el ex de la joven. Como se divirtió con el muy bastardo. Escuchando todo lo que le decía, luego llamo a María Ángeles para informarle del "incidente" y esta no pareció darle ni la más mínima importancia. Salió del baño vestido a medias solo le faltaba la camisa, se encontró a Lucían con su...
-¿QUE HACES CON ESO?-Menudo susto se dio el pobre muchacho que por poco deja caer el objeto en cuestión al suelo.
-Que susto me has dado…-coloco con cuidado el violín en el estuche.-Bonito violín… nunca te vi tocar.-El muchacho le miro con toda la inocencia que podía aparentar.
-Ni me veras… no se tocar.-Le gruño Mascara a su hijo mientras acomodaba con sumo cuidado el violín en su posición perfecta y cerraba el estuche.-Me olvide que estabas en Cáncer o sino no lo sacaba.
-¿Si no sabes tocar para que lo tienes?-El muchacho realizo la pregunta más lógica, y ya repetida que había oído, de personas que se enteraron de la existencia del violín.
-Por qué era de tu abuela.-Tomo el estuche con cuidado.-Ella sabía tocar el violín… cuando el idiota alcohólico que tuve como padre perdió todo. Ella nos dio de comer con su música, tocando en las calles de Sicilia…-Su cara tomo un aire de nostalgia.-Parecía un ángel cuando tocaba… Hubiera llegado lejos… solo que ese infeliz lo arruino todo. Cuando todo se complicó para mal mi madre empeño el violín… yo con mis ahorros de lustra zapatos lo fui a comprar y lo escondí quería dárselo para su cumpleaños. Solo que nunca llegue a dárselo. –Lucían le miraba sorprendido y atento a todo lo que su padre decía. Claro su padre había tenido un pasado antes de llegar al santuario.- Es lo único que soberbio al incendio, solo él y yo…
-¿Por eso te enojaste cuando lo tome…? ¿Por qué es lo único que te queda de ella?-pregunto tranquilamente Lucían, sus palabras estaban libres de toda burla e ironía.
-Sí, y SI LO VUELVES A TOCAR TE CORTO LAS MANOS.-Le rugió Mascara volviendo a su actitud normal.
-Y se pasó el momento emotivo…-Lucían sonrió socarrón a su padre. El violín salió de su estuche ante la sorprendida cara de Mascara, este fue flotando hasta Lucían quien lo puso en la posición correcta y empezó a tocar. Mascara presto atención al reconocer la melodía se dejó caer en el sillón, dejando que los viejos recuerdos salgan de la cripta de su memoria. Cuando Lucían término de tocar, Ángelo recordó la razón por la que se estaba arreglando.
-Me voy que llego tarde…-salió corriendo vistiéndose por el camino…-GUARDA ESO DONDE ESTABA.-Le grito desde afuera.
-Sí, papá-respondió este desde adentro.
Dos horas después. Bar en Atenas.
-Valla por primera vez puedo hablar con alguien que si sabe lo que le digo.-Comento sonriente María Ángeles.
-Pues la verdad no te hacia hija de un empresario dueño de funerarias.-comento sonriente Ángelo.
-Me pienso mantener en el negocio familiar. Por eso estoy estudiando para médico forense.-informo esta con una sonrisa pícara.-sencillamente me crie entre los muertos.-ambos estallan en risas.
-Aunque no lo creas todo lo que me dices me hace creer que sin duda halle a la mujer perfecta.-María le mira fijamente.-No me mal interpretes…-se apresuró a decir.
-No te mal interpreto… la verdad que resultas ser una persona agradable.-le informo esta. Su celular comenzó a sonar, le miro y lo apago.
-Te juro que me divertí mucho con ese cabron…-Ángelo soltó una risotada.- sin duda me divertí.
-De no ser que es mucho trabajo le haría la autopsia en vida…-murmuro la joven.
-¿Mucho trabajo?-Mascara le miro algo sorprendido, parecía que lo decía en serio eso le agradaba.
-Si, por que tengo que secuestrarlo, atarlo a una mesa, amordazarlo y empezar la operación.-comento esta…-además luego tendría que limpiar todo.
-Como hablas parece que ya lo tuvieras todo planeado…-mascara le sonrió.
-Pues medica ya soy…-la joven se encogió de hombros.-mi padre tiene los materiales y me falta poco para graduarme como forense.
-¿Pero no tienes 23?-Mascara le miro sorprendido.
-Me adelantaron 4 años en primario… Comencé a estudiar para médica a los 14-Mascara soltó un silbido, con que de su lado había salido tan inteligente el muy bastardo de Lucían.
-Pon la fecha que nos casamos…-soltó este entre risas mascara, la joven también se rio. Sin duda que ese idiota le sacara el celular había sido lo mejor que le había pasado, pensó María Ángeles.
-Eres todo un caso…-La joven se rio.- ¿En qué ataúd estabas escondido nene?-Le dijo mientras le guiñaba el ojo en broma.
-En el menos pensado… mia bellissima assassino (mi bella asesina)-le respondió en un tono seductor.
- C'è un Dio che io muoia... che romantica (Hay dios que me muero… que romántico)-le respondió esta mientras se sonrojaba.
-¿Quieres ir al cine? Dan "Asesinato a la luz de la luna"-le pregunto en el mismo tono.
-Me muero por ir a ver esa película… no conseguía con quien ir a verla.-le respondió esta de lo mas tranquila.
-Pues yo invito…-Ángelo pidió la cuenta y quiso ser caballero por primera vez en su vida y pagar. Pero la joven aseguro que se ofendería si no le dejaba pagar algo, aunque sea la bebida. Por lo cual pagó el 75% él y el 25% ella.
4 horas después.
-Me parecieron muy pobres los efectos de la sangre…-critico la joven. Ángelo pensaba igual, él había visto cientos de asesinatos. Aunque claro eso no se lo iba a decir, todavía.
-Tienes toda la razón… la sangre abandona el cuerpo a una mayor velocidad cuando se corta la aorta.-le comento Ángelo.
-Al parecer estamos en el mismo canal…-comento la joven alegre.-Bueno yo aquí me separo… me voy para mi casa que tengo que estudiar… Si dios y mi cerebro quieren para mitad del año que viene soy forense.
-¿Tan rápido?-Ángelo le miro sorprendido.
-Sí, eh adelantado materias dando exámenes libres.-comento la joven mientras caminaban hacia la parada de colectivos.
-Tengo auto… lo deje frente al bar… ¿Quieres que te lleve a tu casa?
-No estoy tan loca. Sin ofender-La joven le sonrió.-Nos hablamos.-Se subió al micro/ colectivo y desapareció de la vista de Ángelo.
-Ni un beso de despedida…-Murmuro para sí. Pero no importaba ya se lo cobraría más adelante, no fue por una obra divina que existiera Lucían de Cáncer. Se dio vuelta y se dirigió al auto.
Santuario de Athena.
Mascara entro a Aries silbando tranquilamente hallándose con Mu con una cara de los mil demonios y una toalla en la cabeza.
-¿Qué te pasa carnero?
-Que algún chistoso le puso miel a todos los cascos y armaduras… y aparte me comieron las hormigas.-comento rechinando los dientes.
-¿Y cómo fue eso?-Ángelo parpadeo algo sorprendido.
-¿Cómo fue? No sé solo te diré que cuando varios se pusieron las armaduras se encontraron con los talones internos de las botas llenos de miel y también los cascos.-Mu le miro fiero.-Y varios aseguran que tu hijo no salió de Cáncer en todo el día.
-Yo recién llego de Atenas. –Se excusó Mascara.
-Si lose te vi salir a la mañana temprano…-Mu cerro los ojos.-Ángelo solo por el hecho que no se puede probar que fue él los demás aun no lo han matado… Dile que se deje de hacer bromas por que de seguro a la próxima lo matan.-sentencio Mu.
-Le digo no te preocupes… Le pondré limites a mi "hijo".-dijo la última palabra burlón. Mu le miro y entro al sector privado.
Para Mascara la subida fue casi igual, exceptuando el alegre saludo de la hija de Kanon, el resto por poco y se lo come crudo, incluyendo Aldebarán. Varios estaban reunidos en Géminis debatiendo que hacer, pero como nadie tenía pruebas para culpar al "inocente" de Lucían. Que tuvo la desfachatez de mentirle a Athena en su cara, según ellos. No podían hacerle nada a menos que probaran que fue él.
-Ángelo algo que quieras decir…-Le interrogo Kanon.
-Sí,-tomo aire-El muy bastardo es inocente hasta que prueben lo contrario.-Les sonrió burlón y se retiró.
Casa de Cáncer.
Cuando entro Lucían ya tenía a medio preparar la cena.
-Pastas al estilo italiano… sin duda eres mi hijo.-Comento Mascara mientras sacaba una cerveza de la heladera y la bebía.
-¿Y cómo te fue?-pregunto el joven enfocado en su labor de amasar.
-Podrías haberme dicho que tu madre era una ñoña al igual que tu.-Le comento Mascara.
-No hubiera servido de nada. Que yo exista no quiere decir que te valla a facilitar el hecho de enamorarla-Le comento Lucían como si nada.
-Tienes razón… Tu madre es la mujer perfecta…-Comento mientras cerraba los ojos.
-A pesar que hallas desaparecido hace casi 7 años ella te sigue esperando.-Comento Lucían, Ángelo ya encontró un tópico para debatir en la cena.
-Háblame de eso.-Pidió.
Continuara.
