Palabras de autora:
Comienza la tercera etapa del fic... agradesco a quienes han seguido esta historia. Saber que les gusta, que les ah sacado alguna risa o varias lagrimas ah sido motivo para llegar a este momento... Sin ustedes, mis estimados lectores, esta historia hubiera quedado olvidada en mi cuenta y nunca hubiera llegado a este momento. Un gran gracias a quines leen y tambien a quienes se tomaron la molestia en comentar... Sus palabras han sido la razon para seguir escribiendo.
Un gran abrazo mis estimadas seguidoras: Tsukihime, Princess Virgo, Jabed, Solitairetoile, Darkacuario, Lilus de Geminis, Cedricata de Lyr, Angel, Shaka-cherie, Sanathos ananke y al joven Ikaeshi... Si me olvide de alguien mis disculpas xD...
Y ahora vasta de divagaciones y comienzo con la historia. Espero sea de su agrado esta tercera etapa...
Gracias, por soportar mis ocurrencias.
Lobunaluna.
Brillo en las estrellas.
Salón del trono, Giudeca, Inframundo.
La joven entro escoltada por la pelinegra, su armadura cobriza emitía un ligero replique al chocar sus botas con el suelo. De un lado de la sala estaban los tres jueces del infierno de pie enfrentados a ellos estaban las guardianas elementales de Perséfone.
-Dios Hades, Diosa Perséfone-Pandora se arrodillo ante las deidades del inframundo junto a la nueva visitante.- La emisaria de la diosa Enio.-La diosa Perséfone realizo una inclinación con la cabeza y Pandora fue a colocarse a la diestra de Radamanthys.
-Dudo que Enio haya enviado a una de sus guerreras a mi reino por nada. ¿Quién eres?- Hades miro atentamente a la joven rubia que aún se mantenía con una rodilla en tierra.
-Soy Melisa de Banshee, devastadora de la diosa Enio… vengo a traerles un mensaje de ella.-La joven no levanto la vista, dejando que sus rubios cabellos taparan sus ojos.- El dios Ares, a atrapado al contenedor de Zeus. En este momento, el señor del Olimpo, ya debió de haberse apoderado de la voluntad física del menor…
-Maldito…-Hades realizo una mueca- Pandora, que los espectros y esqueletos estén alertas… Mi hermano esta enceguecido, atacara sin dar señales previas.-La joven asintió.- ¿algo más?
-Sí, mi señora no ha firmado el tratado… por lo tanto.-La joven miro a las deidades- Si tiene que matar al contenedor para terminar la guerra lo hará…-Hades asintió.
-Por suerte uno de nosotros no está bajo ese maldito tratado…-ya era la millonesima vez en toda su inmortalidad que se arrepentia de haberlo firmado.- Los no Olímpicos estaban exentos de firmarlo… firmaban si querían…
-Lo sabemos dios Hades-La joven se reincorporo- Si me disculpan, tengo que hacer otras cosas en las tierra de los vivos…-La joven realizo una reverencia a las deidades y se retiró con paso firme.
Campamento de entrenamiento, Isla Kanon.
-Adel…-como respuesta solo recibió la respiración pausada de su gemelo.-Adel… Adelphos despierta…-Pudo percibir en la oscuridad el movimiento de su hermano. Al poco tiempo, al otro lado del cuarto, podía divisar dos gemas verde jade mirándole.- ¿Sentiste eso?
-Pensé que lo había soñado…-dijo el otro- ¿De dónde provienen Diadelfos?
-No se…-respondió el otro gemelo, mientras se levantaba de su cama y, vestido solo con su pijama, se dirigió a la puerta de la habitación para luego salir al patio a mirar las estrellas. Habia persivido cosmos inmensos desaparecer, ultimamente eran más consecutivos que nunca.
Patio del campamento.
Diadelfos miraba las estrellas, había descubierto que estas decían más de lo que parecía mostrar. Sintió que colocaban algo sobre sus hombros, ahí fue cuando percibió un poco al viento. Se acomodó la chaqueta que su hermano le había puesto sobre los hombros.
-Las constelaciones siguen iguales…-Informo Adelphos, pero su miraba estaba enfocada principalmente en Géminis.- Pero por las dudas… vamos a la cima del volcán… desde ahí podremos verlas mejor.-Diadelfos al escuchar las palabras de su hermano asintió y abrió un portal dimensional, para poder acudir al lugar deseado.
Se sentaron en la orilla del volcán, la lava estaba varios centenares de metros hacia abajo… Las estrellas seguían igual, algunas se habían vuelto menos brillantes… Pero seguían ahí.
-¿Te acuerdas que nos dijo la maestra cuando Vulcepula perdió su intensidad?
-Una amazona ha caído…-repitió las palabras Adelphos.- Eso fue lo que dijo… nos dijo que la vida de los caballeros se representa por sus estrellas… Géminis sigue brillando…
-Se "extinguieron" tres constelaciones…-informo el menor de los gemelos, el otro asintió. También podía ver las tres constelaciones apagadas.
-¿Que estará pasando haya afuera?-Adelphos miro atento las estrellas.- Marte brilla con gran intensidad… al igual que Plutón, Júpiter, Neptuno y la estrella de Athena
-También hay otras estrellas que brillan con intensidad…-indico un grupo de nueve estrellas de color rojo…-Esas nunca las había visto brillar con tanta intensidad…
-¿Que constelación será?-pregunto Adelphos, las estrellas estaban juntas, pero no representaban ninguna constelación en particular… solo eran 9 estrellas (una de un rojo más brillante) que resplandecían sin ninguna razón aparente.
-No son una constelación… me eh aprendido todo los mapas estelares… esas no deberían brillar tanto…-Diadelfos miro a su hermano-Volvamos, no sirve de nada mirar las estrellas, si nos falta más de la mitad del rompecabezas.-su hermano mayor asintió y volvieron a la cabaña estaba en lo cierto. Ellos no podían hacer nada.
Salón del trono, santuario de Athena.
-Athena, patriarca ¿Que haremos?-Miah miro a sus superiores desde su posición, Tomás de Estirges estaba con una rodilla en tierra frente a la diosa de la guerra justa. "Zeus descendido a la tierra y ocupa el cuerpo de un menor", eso había informado el devastador.
Valentina le miraba de reojo, su acompañante no había dicho nada durante el viaje de ese detalle. Fuera, a diferencia de la Isla Kanon que era de noche, ya comenzaba a salir el sol, habían pasado 9 horas en total desde la muerte del caballero de Cáncer… 9 horas que para muchos fueron largas y torturantes… Principalmente para los familiares y los dos mejores amigos del guerrero.
Casa de Cáncer.
Mascara estaba acostando con cuidado a Andrea en su respectiva cama, como otras tantas veces había hecho con los hermanos mayores del niño. Cuando volvían sumamente agotados de los entrenamientos y sus cuerpos exigían el sueño inmediato… Por lo cual, él, su padre terminaba cargándolos el último tramo de escaleras, completamente dormidos. Pero esto es diferente, se dijo para sí, él está agotado por el llanto no por un entrenamiento bajo el ardiente sol… Escucho un par de pasos… cuando miro, Marcos le miraba desde el umbral de la puerta. Para luego retirarse. Escucho como la puerta era cerrada violentamente. Ángelo suspiro, miro al niño dormido y salió de la habitación dejando la puerta abierta, para poder escuchar si el niño terminaba teniendo una pesadilla.
Habitación de Marcos.
Hacía varios años que ese cuarto ya no era su cuarto, había veces que se quedaba, pero hacía varios años que vivía con los demás caballeros de plata en las barracas. Se había sentado a los pies de la cama, con la espalda recargada en la cabecera. Sentía el frio suelo y el sabor salado de sus propias lágrimas.
-Déjame solo…-pidió mientras ocultaba su rostro entre sus brazos y trataba de reprimir sus lágrimas- No quiero decepcionarte… no quiero decepcionarle a él… no quiero que me vean llorarle…-Ángelo se sentó al lado del joven de 19 años y lo atrajo hacia él. Marcos no pudo contenerse y dio libertad a sus lágrimas- ¿Por qué fue tan estúpido…? ¿Por qué lo hizo?
-Sabes… Lucían me dijo una vez… "cuando tengas una familia, habla de idioteces" o algo así me dijo… la cosa venía a que…-lo pensó un poco tenía que tener cuidado con lo que decía.- No te sientas mal por llorarlo... no seas idiota y llora si lo necesitas...
-Tiene que ver con lo que paso en el pasado, mientras Lucían estuvo ahí…-Marcos le miro con sus ojos rojos, completamente brillantes por las lágrimas, su padre asintió.
-Me dijo que me faltaba mucho para ser la persona que el más admiraba, su padre.-Marcos le miro entre divertido y angustiado.- Me acuerdo que las palabras que le siguieron se me clavaron como puñales… Ahora Lucían, me pidió algo…
-¿Qué?-Marcos le miro mientras con el antebrazo se limpiaba las lágrimas.
-"Se con ellos…"-las palabras se le atoraron en la garganta- "tan buen padre como lo fuiste con migo…"-Marcos le miro sorprendido- Lo que Lucían hizo, fue para que tú y Andrea tuvieran de nuevo a su padre… No sé si sentirme miserable o matarme… por ser responsable de la muerte de mi propio hijo… Lucían orquesto todo esto para poderme liberar de las manos de Ares.-de los ojos de Angelo cayeron lagrimas- Soy yo el culpable de la muerte de Lucian, no te enojes con él.
-No sé por qué no me sorprende…-Marcos se limpió las lágrimas- El siempre hizo lo que creyó correcto… No le importaba lo que dijeran los demás…-embozo una pequeña sonrisa, no queria que su padre llorara- ¿Te sentías orgulloso de él?-Ángelo le miro, como no entendiendo la pregunta- Si te sentías orgulloso que tu hijo heredara tu título…
-Estoy tan orgulloso de él como lo estoy de ti…-su padre le corrió un par de cabellos de los ojos.
-Yo nunca seré considerado, como candidato para patriarca…-Marcos le miro, su padre abrió los ojos de forma desmesurada.- ¿No lo sabias? Él y Benjamín… eran las opciones para suceder a Saga…-su padre le atrajo hacia él y le beso la frente- Teniendo tantas cosas porque vivir… ¿Por qué murió?-los ojos del caballero de plata se llenaron de lágrimas. Angelo le miro, Marcos no le consideraba culpable, seguramente consideraba justificable las acciones de Lucian. Su padre susurro unas palabras a su oído, cuatro palabras solas… El joven cortó su llanto y le miro... Lo habia dicho por el simple hecho de darle una minima esperanza
-No digas nada…-le dijo su padre- Eso es lo que me está dando fe ahora… Estoy siendo fuerte por ustedes dos… y estoy usando una miserable esperanza como muleta…-le limpio las lágrimas de los ojos.- Ve a darte una ducha… yo me recostare un rato… Mi cuerpo pide una buena cama…-se levantó, le sonrió a su hijo y se dirigió al que antaño fuera su cuarto. Dentro de él se dejó caer en la cama, esperaba no haberle dado una falsa esperanza a Marcos, lo había dicho solo para mitigar el dolor de su hijo… No porque realmente creyera que fuera posible… Por qué bien sabía él, que Lucían había muerto.
Casa de Tauro.
Ariel miraba la inmensa casa que se volvió su hogar, su maestro se había ido con los otros porque tenían que asistir a una reunión. Eso lo dejo un tanto desconcertado, dado que el siempre formaba parte de las reuniones de los devastadores, bueno las que se hacían a la luz del día y no las realmente importantes que se hacían cuando el dormía. Escucho un par de pasos, pasos suaves, no como los de su maestro que parecía que retumbaba la piedra. Se acerco al origen de estos y se encontró con un niño de su misma edad. Ariel estaba feliz de ver a alguien de su edad, dado que desde que llego no había visto solamente una vez a ese niño…
-Hola…-Ariel completamente alegre se acerco a él, el otro ladeo ligeramente en la cabeza y le miro atento.
-Hola… ¿Viste a mis maestros?-sus maestros… el niño lo pensó un poco, había visto subir a dos hombres… pero como no les conocía…
-No se… ¿Por qué les buscas?
-Por que Yu está dormida y me dejaron solito…-Ariel le miro.
-¿No te gusta estar solito? ¿Cómo te llamas?
-Shia. Soy aprendiz, y futuro caballero, de Aries-Informo el niño con orgullo.- ¿Tu?
-Ariel, mi maestro es Giovanni…
-¿Para qué armaduras entrenas?-el otro le miro atento ¿Armadura? Hace solo cuatro días que su hermano lo había llevado a ese lugar, aun no estaba acostumbrado a la terminología del santuario. Shia arqueo uno de los curiosos puntos que tenia en lugar de cejas- Aun no sabes…
-Hace cuatro días que estoy aquí…
-¡Enano…!-escucharon, seguida de una conocida risa para el brasilero.
-¡TOMAS!-El niño comenzó a correr hacia donde estaba el devastador, acompañado de los caballeros de Aries y Tauro, este se arrodillo y abrazo al niño.- ¿Me vas a llevar a casa?-pregunto luego de soltarse del abrazo del guerrero de armadura cobriza. Este solo le dedico una pequeña sonrisa- No viniste a buscarme- el niño le miro
-¿Por qué tanto deseos de volver?-Miro por encima del hombro, de una forma muy poco amigable, a Giovanni- ¿Te hizo algo?-el niño negó con la cabeza, para alivio de Tauro que no quería enfrentarse al guerrero. Solo le había retado una sola vez, tal vez para el niño eso era algo malo.- Ariel tienes que quedarte aquí, ya te hemos dicho que tu lugar es el santuario de Athena… Cuando obtengas la armadura y quieras visitarnos, puedes hacerlo… De mientras entrena para conseguirla pronto…-el niño asintió.
-Maestro Kiki ¿Para qué armadura entrena?
-Para Tauro, Shia-le respondió con voz calma el Ariano- Sera un caballero dorado al igual que tu…
-Seremos vecinos…-Shia sonrió, los demás aprendices eran mayores a él… Quien más se acercaba a su edad era Isaac con casi 7 y Andrea con 8…- ¿Podemos ser amigos…?-se acerco al niño que estaba junto al devastador.
-Claro…-el morenito sonrió divertido.
-Ven te mostrare Aries…-agarro la mano del otro niño y un poco más lo lleva a arrastras hasta la primera casa.
-La facilidad de los niños para hacer amigos, siempre me sorprende…-Tomas de Estirges comenzó a caminar hacia la salida, mientras embozaba una pequeña sonrisa- Cuiden de esos niños, son oro puro… Inocencia en un mundo lleno de violencia…-Extendió sus alas y comenzó a volar… alejándose de las doce casas.
-No te preocupes cuidaremos de ellos…-dijo Kiki sabiendo que ya no le escucharían…
-Maestro Kiki- Escucharon una voz detrás suyo- Maestro Giovanni… ¿Nos permiten atravesar sus casas?-Ambos se dieron vuelta encontrándose con dos niños rubios… El mayor de estos, de 11 años, el discípulo de la orden dorada más grande. A su lado estaba su hermano menor, el segundo más grande, de 9 años estaba parado al lado de su hermano mayor al que idolatraba…- Queremos ir a entrenar…
-Las ordenes es permanecer en las doce casas chicos…-Informo Giovanni…- Marcus y Alejandro… entrenen en Leo si quieren… no podemos dejarles salir de las doce casas sin sus maestros…
-Pero ellos no están…-de quejo Marcus.
-Por eso niño…-Giovanni sonrió- No pueden salir de aquí… Vuelvan a Leo, si puedo subiré a supervisar como van…-los menores asintieron y comenzaron de nuevo la subida.
-Espero que Helena y Héctor regresen pronto. Esos niños se están atrasando con el entrenamiento.
-No se atrasan… todo lo contrario-Giovanni le miro- Les eh visto entrenar… Alejandro esta próximo al séptimo sentido… Ignoro como lo habrá entrenado Helena, pero ese niño es poderoso… a lo sumo le doy otro año de entrenamiento… Ahora en ausencia de sus tutores se está haciendo cargo del entrenamiento de Marcus…-comenzaron a caminar hacia la entrada.
-Tienes razón, pero no dejan de ser niños… y Ares quiere acabar con todo los discípulos.
-Sabes que discípulos me preocupan…-Kiki miro a su par, Giovanni le miro atento antes de continuar- Los de Géminis, nadie los ah visto antes… Están solos en Kanon…
-Kira no deja completamente solos a esos chicos… Kiara les conoce, ella esta vigilándolos… desde la distancia.-Informo Kiki, el otro no del todo convencido asintió.- Nos vemos Gio…-Kiki comenzó el descenso hasta Aries- Espero que Shia no le haya mostrado mi taller… Lo estoy dejando mucho tiempo solos…-se tele transporto desde la mitad de las escaleras a Aries.
Santuario de Poseidón.
Equidna emprendía el regreso hacia la "casa de campo", ya había informado lo que tenía que informar… Ya de nada valía seguir en ese lugar. A mitad de camino del templo hacia la salida, sintió varios cosmos…
-Ah maldición… van atacar este lugar…-soltó un gruñido y volvió hacia el templo donde hayo a las deidades y sus generales.- Ya lo saben por lo que veo…-dijo mientras se acercaba a ellos.
-Si, por tu bien será mejor que salgas del santuario mientras un tengas tiempo-Pidió Kiara… sus visiones no eran del todo alentadoras con respecto a la chica.
-¿Y perderme la fiesta?-pregunto burlona, Poseidón miro a Kiara, que no teniendo otra opción asintió.
-Preparen las defesas…-ordeno el dios- que las marinas estén listos…-los generales asintieron y se retiraron, dejando solamente a la marina de sirena. Ella se quedaría con los dioses mientras se preparaba todo…
-Equidna…-Kiara se acerco a la joven.- Si te quedas, hay una gran posibilidad que pierdas la vida…-le informo- Vete mientras aun haya posibilidades…
-Yo no tengo miedo a la muerte y la vida me es indiferente-la joven miro atenta a la deidad…- Mi señora me ordeno ayudar a los aliados de ser necesario… Si escapo seria una cobarde…-Kiara cerró los ojos, esa chica no iba a dar un paso atrás.
-Quédate cerca de mi…-le ordeno la diosa…-Kristen, lo mismo aplica hacia ti…-la joven asintió- Poseidón tiene a los chicos….
Patio central del santuario.
De un lado estaba el palacio del dios de los mares, del otro estaba el soporte principal… Los generales se estaban dividiendo en grupos junto con las marinas de bajo rango para preparar la defensa.
-La anteriores veces…-Escucharon de golpe, cuando voltearon se encontraron con Equidna.-Ares mando dioses menores junto a sus guerreros comunes, no creo que haga la excepción con el santuario submarino…
-Debemos estar más atento entonces…-Christopher de Caballo Marino mira a sus pares que asienten ante sus palabras.- Si sabes algo con respecto a ellos, te estaremos agradecidos si nos compartes ese conocimiento…
-Pues si vienen con guerreros de Zeus… sus armaduras no resisten como deberían hacerlo, por lo tanto mídanse con sus golpes… Debilítenlos, pero no les maten… al resto por mi parte…-embozo una sonrisa burlona- Pueden matarles, sirven a Ares y a los otros… ellos si saben por qué pelean realmente.
-Nos divertiremos por lo que veo…-Joao de Lynmades soltó una risa burlona- Mi señor, esperamos sus ordenes…-Dijo cuando vio a Poseidón, Kiara se les acerco también.
-Los guerreros de mi hermano pelean sin saber la verdad, tómenlos prisioneros… a los otros háganles saber qué pasa cuando vienen atacarnos.
-Sí, señor…-respondieron todos al unisonó.
-De nada sirve dividir las tropas ahora- Kiara miro a Poseidón.- Ellos vienen por nosotros, los pilares no les interesan… Debemos proteger los sectores cardenales del santuario…-informo la deidad…- Cuatro puntos de ataque, cuatro frentes de defensa…-miro a su marido quien asintió.-Con Poseidón defenderemos el Oeste, por donde se tiene acceso al templo… Ariel y Christopher cuidaran el Sur.-Los mencionados asienten.- Nikolay y Nikolaos el Este.-ambos hermanos embozan una ligera sonrisa.- Manjit y Joao cuidaran el Norte…-los mencionado realizaron una inclinación con la cabeza- Iván te quedaras con nosotros…-El joven les miro y asintió.
-Vallan a sus puestos-ordeno Poseidon fríamente, mientras los generales se retiraban con sus tropas.- ¿Kristen, Equidna e Iván? Tres en un solo combate…
-Prefiero que sean cero, en un solo combate…-la diosa le miro- Si dejaba a Iván en el norte perdería la vida… Aquí la tiene asegurada… El destino de las chicas también está cambiando, pero no puedo fiarme de mis premoniciones durante el combate…
-Entendido…-Los tres jóvenes miraron a las deidades ¿A qué venía ese "entendido"?.- Ustedes tres prepárense… el combate se aproxima…
Continuara….
Nota:
Nombre: Kristen Signo: Escorpio. Edad: 17
Maestro: Tethis de Sirena
Dios leal: Poseidón y Anfitrite
Padres: Sorrento de Saren y Tethis de Sirena
Hermanos: Nikolaos de Dragón Marino (24) y Nikolay de Saren (21)
Lugar de entrenamiento: Santuario de Poseidón. Nacionalidad: austriaca
Característica física:
cabello: rubio hasta los hombros
ojos: azules
piel: blanca
altura: 1,70.
Nombre: Iván Signo: piscis Edad: 19
Maestro: Isaac de Kraken Dios leal: Poseidón y Anfitrite.
Padre: Isaac de Kraken
Lugar de entrenamiento: Siberia y Santuario de Poseidón.
Nacionalidad: ruso
Característica física:
cabello: verde corto
ojos: verdes
piel: bronceada
altura: 1,78.
