Y por fin pude terminar este cap que me ah tenido renegando hace más de un mes, mi imaginacion no queria colaborar... Pero aqui tienen una nueva entrega. Espero que lo disfruten...
Fuego dorado.
Santuario de Athena.
-Estoy con tantos nervios, que creo que sufriré un ataque…-estaba Saga dando vueltas por la casa de Aries. Sus camaradas le miraban fijamente, estaban igual los chicos se habían ido hacia varias horas y aun no regresaban.
-Yo no solo estoy nervioso por lo que está pasando aquí… sino también por lo que debe estar pasando halla.-comento Ángelo- es una guerra…-bajo la mirada, no quería que se notara lo realmente preocupado que estaba.
-Lucían, según los chicos, es uno de los más fuertes de la orden…-trato de calmarle Mu- estará bien… no te preocupes…
-Tengo otros dos hijos a parte de Lucían- Ángelo miro fijamente, si se preocupaba por Lucían... Pero, por el momento, el joven prodigio contaba con toda la confianza de de su padre... Aunque Ángelo ignorara el fatal destino de este- uno de 19 y otro de 8 años… No solo me preocupa Lucían… Me preocupa el más pequeño... Durante las guerras, los aprendices quedan siempre en el medio.
-¿Uno de 8?- Aioria miro fijamente al Cáncer, ahora que lo pensaba... Su camarada tenia razones para preocuparse- Estarán bien…
-El más pequeño no me conoce…-Ángelo atravesó con la mirada a su camarada no sabía porque esas palabras brotaron de sus labios- ¿Se olvidaron?-Eso le dolía y había algo que le preocupaba, ahora que lo pensaba mejor.
-Sí, lo recordamos… Lucían lo dijo…-Aldebarán miro a su par.- estarán bien, según Helena, Lucían es muy cuidador de sus hermanos.
-Lo sé y eso que me preocupa. -Ángelo miro a sus pares.- Antes que Lucían se fuera… Estaba hablando con Kira… Recuerdan lo que dijo.
-"Evita enviarme al cementerio de nuevo" -concluyo Aioros.- ¿Crees que había algo detrás…?
-Es una guerra y en las guerras hay muertes.-concluyo Ángelo.- y tu sobrina-Miro a Saga- Es clarividente y Lucían tuvo más de una oportunidad para hablar con ella en secreto- comento recordando la vez, que les vio hablando sobre el techo de Géminis.
Palacio del terror.
Helena esquivaba los ataques con una agilidad, envidiable, cada ataque que se le lanzaba. Dohko, bloqueaba con sus escudos los ataques que se le lanzaba. Afrodita, derribaba a varios a la vez con sus rosas pirañas. Y mucho más alejados…
-Nada mal, para ser un pacifista…-comento burlón Desuellamentes.- aunque ser un pacifista solo te llevara a la muerte…-comento divertido mientras lanzaba otro puñetazo que era esquivado por Héctor.
-¿Y quién dijo que soy pacifista?-pregunto el joven distraídamente.
Pasillos del palacio.
-Espera…-Hermes tomo de la mano a la chica.- ¿No quieres que te quite el brazalete…?-la chica soltó un bufido, Hermes tomo el brazalete entre sus manos y lo rompió sin problema.
-Gracias…-La joven elevo un poco su cosmos.
Santuario de Athena.
-¿Eh? ¡CHICOS!-la armadura de Géminis, la que había traído Kira, comenzó a vibrar y salió de la casa de Aries como si fuera un cometa.- Invoco su armadura…
-Entonces pronto tendrán que volver…-comento aliviado Saga.
-O están metidos en una grande…-comento Ángelo mientras soltaba un bufido.
-Ángelo, deja de ser pesimista- Aioros miro a su par, este se notaba terriblemente triste- no le pasara nada a tus hijos.
Palacio del terror.
-Cuando te venza… iré por tu linda esposa…-comento Desuellamentes burlón.- Supongo que la pasare muy bien con tu linda esposa
-No iras a ningún lado…-comento Héctor, cuando detenía con su palma el puño de Desuellamentes, este retrocedió con una mueca de sorpresa.
-Maldición… ¿me acabas de quemar?-en los labios de Héctor se hizo presente una sonrisa un tanto fría. Levanto su mano y en esta se hizo presente un fuego de color dorado.- ¿Qué es eso?
-El fuego dorado…-comento sin mucho drama, mientras el fuego se extendía por su brazo y cubría todo su cuerpo.- Ataque y defensa… mientras este fuego rodee mi cuerpo… tu recibirás daño a cada golpe que me des… Aunque es claro, que esto es solo uno de sus usos…-informo con una sonrisa un tanto retorcida.
-Maldito infeliz.-Rugió el general.
-Ahora si se cabreo…-comento Helena que estaba cerca de Dohko, a quien le cubría la espalda…- si esta con el fuego dorado… Es porque está enojado… y si se enoja es un peligro para quien le enfrente.
-¿Fuego dorado?-Pregunto Afrodita, que retrocedió hasta donde estaban ellos.
-Ese fuego arde tanto como el sol…-comenzó Helena.- Se oculta en el corazón del caballero de Sagitario y solo se hace presente, cuando este es capaz de exteriorizar ese fuego y dominar su elemento zodiacal.
-Sagitario es un signo de fuego….-comento Dohko.- ¿Cuántas técnicas puede realizar con ese fuego?
-Dos…-informo para luego alejarse y salirle al encuentro a dos soldados.
-Estos son una cajita de sorpresa-comento Afrodita mientras invocaba una rosa negra- cuanto más tiempo pasamos con ellos, más cosas descubrimos…
Pasillos del palacio.
-Parece que siguieras un camino señalado…-comento Hermes que corría a la par de Kira.
-En realidad.-se detuvo en un cruce de tres caminos- solo averiguo que opción en la más conveniente…-Se sobo la frente, el dolor de cabeza era desgarrador.
-¿Te sientes bien?-el dios le miro preocupado.
-No, me duele mucho la cabeza…-informo.
-Deberías dejar de pensar usar tu videncia…-comento, tal vez eso evitara que le doliera tanto.
-No puedo hacerlo-comento Kira, para luego tomar el camino de la derecha.- es imposible dejar de tener visiones… Es…
-Es igual que pedirle al sol que deje de brillar…-concluyo Hermes- Eso me lo dijiste tú, hace muchos años… Cuando te lo pregunte… por primera vez.
-Bueno al parecer… nos conocemos desde hace mucho tiempo.-comento la joven sardónica. Llevaba el casco de géminis puesto, de esa forma el dios no podía ver sus ojos. Estos estaban muy preocupados, temía que Desuellamentes hubiera hecho alguna otra cosa cuando elimino a Keira.
Patio del castillo.
-Bueno... qué tal si terminamos de una maldita vez...-Héctor miro sardónico a su rival.
-¿De qué hablas?-Desuellamentes le dedico una sonrisa cargada de burla- Si esto apenas empieza... LAZO TENTACULO...-cuando los tentáculos estuvieron a punto de llegar al joven, se prendieron fuego rápidamente. Héctor sonrió, mientras era rodeado por un fuego dorado.
-Te dije que no podrás tocarme mientras el fuego me rodee...-informo Héctor con una mirada cargada de astucia.
-Pagaras caro...-el guerrero de Desuellamente le miró fijamente.- ABSORCION DE ALMAS...
-FUEGO DE NEMEA...-Helena le salió al encuentro, mientras un León de fuego se formaba con su cosmos y bloqueaba a Desuellamente, quemando parte de su armadura.
-¿qué es esta técnica?-La pareja de elemento fuego se puso uno al lado del otro.
-El fuego que hay en la constelación de Leo...-informo la chica.- cortesía del maestro Ikki.-la joven sonrió. Dohko y Afrodita se miraron, esos chicos se notaban mejor preparados de lo que creían- me enseño a canalizar el fuego del cosmos de Leo y dejarlo en libertad cuando quisiera.
-No importa cuántas técnicas posean dorados mugrosos.-Escucharon la voz de una mujer, al buscar a su dueña le hallaron mirándoles de forma despectiva desde una saliente cercana.- Siguen estando dentro de los terrenos de nuestro gran señor Ares…-sonrió cruelmente.- y siguen estando en desventaja numérica…-De un salto se depositó junto a Desuellamente, las alas de su armadura se agitaron suavemente.-Presumir de sus fuerzas… solo es muestra de su inseguridad.
-Y no eres tu acaso ¿La que acaba de presumir que estamos en desventaja numérica?-Helena le dedico una mirada helada. La mujer le dedico una mirada cargada de rabia.- ¿Quieres al idiota?
-Ya teníamos el combate empezado…-informo Héctor, mientras el fuego dorado volvía a cubrirle.
-Morirán dorados…-Hikari de Lechuza miro molesta a los cuatro guerreros, principalmente a Helena. Mataría a la japonesa, guardiana de Leo…-PLUMAS INVISIBLES…-La mujer invoco su técnica.
-Arde cosmos-La chica fue rodeada por su aura dorada- FUEGO DE NEMEA. –Los ataques colisionaron. Las Plumas invisibles de Hikari fueron destruidas, pero mucho más veloz de lo esperado, esta evadió el ataque de Helena que siguió su marcha hacia ella y Desuellamentes…
-Encárgate de Sagitario-Ordeno la joven alada.-Ustedes.-Miro a los guerreros de bajo rango-Quiero la cabeza de Piscis y Libra. La joven de cabellera gris oscuro y ojos ámbar fijo su mirada en Helena.
Desuellamentes de nuevo fue tras el caballero dorado. Quien con una gran destreza y gracia esquivaba sus movimientos. Héctor solamente se estaba dignado a estudiar cada movimiento del guerrero rival. Por eso aún no atacaba, quería aprender cada movimiento realizado por Desuellamentes. Cuando descubrió una de las fallas, cerro su puño y lo impulso hacia adelante cargándole de cosmos.
-TRUENO ATOMICO.-El joven impulso su brazo hacia adelante, mientras varias descargas de truenos y rayos se formaban tras él. Desuellamentes miro sorprendido el ataque, pero no fue lo suficientemente veloz como para esquivarlo. Héctor todo el tiempo había mantenido la cercanía con su oponente a propósito. Una pequeña sonrisa de satisfacción apareció en los labios de Héctor, pero como apareció se borró.
-Maldito…-Parte de la armadura de Desuellamentes se había fisurado, escupió un poco de sangre. Héctor al final no era el pobre cordero que había creído. En realidad era el lobo disfrazado de cordero.
Portal al patio.
-Buen golpe Sagitario-elogio Hermes que miraba hacia el combate, escondido tras una de las columnas del portal... En su espalda llevaba a Kira. Durante la corrida, la joven se había desmallado por el grabe agotamiento mental que padecía. Por el cual el dios, de las sandalias aladas, la había cargado a su espalda.-Sera mejor que espere a que termine el combate para salir…-comento el joven.
Patio.
-AHORA VERAS…-Desuellamentes realmente estaba furioso con el hijo del futuro patriarca, a la distancia Helena chocaba puños con la general de Lechuza. Afrodita y Dohko se cubrían la espalda mutuamente, no podían decir de donde salían tantos guerreros.- ABSORCION DE ALMAS…-El joven extendió sus brazos hacia adelante, soltando una especie de tentáculos con su cosmos.
- Rotura del Infinito-Héctor contra resto el ataque con un sinfín de flechas doradas que giraron frente a él. De esa forma se cubrió del ataque de Desuellamente, para luego con su cosmos enviarlas hacia su rival. La armadura de Desuellamentes quedo prácticamente destrozada ante el impacto de la técnica.- Ya es hora que tu hedionda existencia termine…
- ANIQUILACION DIMENCIONAL-Desuellamentes impulso sus manos hacia adelante formando una serie de aros. Héctor esquivo la gran mayoría, pero recibió una parte del ataque. Lo que le provoco que escupiera un poco de sangre, dado que la parte que no llego a esquivar le había impactado en el pecho.
-Buen golpe-Elogio el caballero de oro- pero ahora es mi turno… Fue rodeado por su cosmos, que se manifestaba nuevamente en forma de un incipiente fuego dorado.- Ráfaga dorada-El chico invoco a su técnica que se manifestó. El impulso de cosmos se manifestó como una onda expansiva, que contiene un poderoso fuego dorado, que quema todo lo deseado a su paso… Lo que Héctor no quiso dañar no se dañó… Pero eso no incluía el cuerpo desprotegido de Desuellamentes. El guerrero recibió la técnica de lleno, siendo envuelto por el fuego dorado. Cuando el ataque se dispersó, solo quedaban cenizas que eran esparcidas por el viento.
-GRAN TORNADO-La general de lechuza invoco su técnica que lanzo contra la guerrera de Leo.
-Veamos que es más poderoso.-Helena sonrió un tanto fría- tu viento o mi rugido… RUGIDO DE NEMEA-La chica llevo hacia adelante una de sus manos, adelantando a la vez un pie para hacer más firme el ataque. Una ráfaga de viento y rayos manifestados por su cosmos se hizo presente deteniendo la técnica de la general. Quien le dedico una mirada cargada de cólera. Ya habían terminado de pelear a los puños, Helena tenía un pequeño corte en el labio. Su tiara descansaba a varios metros de distancia, luego de ser arrancada por el poderoso golpe de la general. Hikaria no podía jactarse tampoco de tener la victoria asegurada, un poderoso rodillazo de Helena en pleno rostro se lo decía y la nariz partida se lo confirmaba.
-Esto no termina Leo… apenas empieza…-la mujer de cabellera Gris miro rabiosa a la de Leo que se mantenía serena.- ENCANTO DE LECHUZA…-Helena no pudo evitar la técnica, fue cegada por el resplandor, paralizada por el cosmos y sintió como la ráfaga de viento que le siguió realizaba unos pequeños cortes en su cuerpo. Fue impulsada hacia atrás y se estrelló contra uno de los muros. Su cuerpo estaba ligeramente entumecido, por lo cual se vio obligada a elevar su cosmos para poder moverse.
-¡HELENA!-Afrodita quiso en ayuda de la guerrera, que momentáneamente estaba en desventaja. Solo que sus rivales le impedían el paso.-Maldición…-invoco otra rosa negra, para hacerles frente.
-Ahora te cortare la cabeza Leo…-La general sonrio, estaba segura de su victoria. Su tecnica habia sido muy efectiva.
-No cantes victoria antes de tiempo…-Helena, de rodillas, le dedico una sonrisa burlona-Esta leona aún no muestra sus colmillos… Colmillo de relámpago-Enterró su puño cargado de cosmos en el suelo, lo que provocó que este se expandiera por debajo de y surgiera a modo de rayos resquebrajando la zona del combate y tomando desprevenida a su rival. Quien sufrió un gran daño por hallarse con la guardia baja.- PLASMA RELAMPAGO…-Antes que su rival tocara tierra, Helena le lanzo su segundo ataque lo cual provoco que la armadura de Hikari se resquebrajara.
La general estaba de rodillas, había sido humillada por la guardiana de Leo. Escucho un ligero ruido, al igual que los demás, cuando alzo la mirada. Se encontraron con varias mujeres cuyos rostros y cuerpos estaban ocultos por capaz negras.
-Sombras de guerra…-Hikari sonrió-Gracias por enviarlas mi señor Ares…-Miro a las tropas, pero principalmente al guardián de Sagitario quien ya tenía listo su arco.-DESAPARESCAN-Ordeno la joven, para desaparecer en un destello rojo junto con los demás guerreros y las sombras de guerra enviadas por Ares.
-¿A dónde fueron?-Logro articular Afrodita, mientras ayudaba a levantarse a Helena.
-Van a reagruparse y seguramente realizaran un ataque coordinado luego-informo una voz, Hermes se acercó, cargando a la gemela inconsciente aun en la espalda.-Tenemos que irnos… permítanme tele transportarles al santuario de mi hermana.-Los demás asintieron.
Casa de Aries. Santuario de Athena.
-Se sintieron varios cosmos peleando…-Saga a cada momento que pasaba estaba mucho más nervioso. Se produjo un destello verde oscuro y todos aparecieron… Incluyendo el dios Hermes que aun cargaba a Kira.- ¡CHIOS!
-Estamos bien… Pero Kira esta desmayada…-informo Hector- no se que le paso…
-Se quejaba de un fuerte dolor de cabeza-informo el dios.
-¡HERMES!-la diosa Athena se acerco a su hermanastro.- ¿Qué haces aquí?
-Andaba curioseando por el palacio de Ares y me encontré que estaba rompiendo las reglas de la guerra-informo- esta chica es tuya, si no me equivoco-comento refiriéndose a Kira- está volando en fiebre…
-Llévenla adentro.
Casa de Géminis, varias horas después.
-Kira… Kira… despierta Kira…
-¿Keira?
-No. La dama Juana que te tomaste… SI soy yo…
-Estas… ¿viva?
-Soy tu… tu eres yo… No moriré mientras tu tampoco lo hagas… Pero me temo que ya es hora de ser una…
-Pero… no quiero…
-Ya no estás sola, por lo tanto… Ya es hora que nuestra mente se vuelva una… Jamás te dejare sola… porque siempre estaré con vos… Ya es hora de despertar.
Kira abrió los ojos, miro donde estaba.
-Géminis… estoy en la casa de Géminis. –Se levanto y se dirigió a la sala.
-¡SAGA! ¿QUE LE PASO?-escucho que bramaba su padre.
-¿Qué le paso a quien?-Pregunto la chica que entraba como si nada.- ¿Qué? ¿Acaso no me puede doler la cabeza?-pregunto un tanto burlona ante la cara de los mayores. Kanon fulmino a su hermano gemelo con la mirada, quien se sentía un tanto aliviado por la situación… Por el hecho de que Kira despertara antes que Kanon le asesinara.
Salón del trono.
-Athena…-Hermes miro a su hermana, escoltada por Shion- Si otra guerra se avecina, permíteme volver a pelear a tu lado… Nuevamente reencarnare para ayudarte.
-Hermes… es muy peligroso…-la diosa le miro- en la última guerra santa, Ares destruyo tu reencarnación…
-No te preocupes… Yo conozco los riesgos.-informo el dios de las sandalias aladas.- Solo te pido un favor…-Hermes se quito la corona de laureles- séllala… Cuando la guerra santa comience, vendré a buscarla a la primera oportunidad que tenga… No es prudente que se quede en alguno de mis templos… Corro el riesgo que alguien indeseable la hurte.
-¿Qué hay de especial con esa corona?-Pregunto serena mente Shion.
-Es uno de los cuatro obsequios que Nike realizo a sus cuatro amigos más fieles, antes de descender a la tierra.-informo Athena- mi báculo, el broche de Perséfone y la corona de laureles de Hermes…
-¿Cuál es el cuarto?
-Solo Thanatos lo sabe.-informo Hermes.- Si me disculpan… me tengo que preparar para reencarnar…-Comenzó a salir de la sala- A por cierto Athena…-miro preocupado a su hermana- Ares invoco a sus sombras… y a otro general… Ya no solo tendrán que lidiar con Lechuza… Hay otro más en las sombras…
-Gracias Hermes…-La diosa tenía en sus manos la corona del dios- no te preocupes… guardare y sellare la corona hasta que tú puedas venir por ella.
Coliseo.
-¿Enserio?-Aioros abrió los ojos de forma desmesurada ante las palabras del guardian de Piscis.
-Si, no sabes lo que eran esos dos…
-Pero… yo no conozco ninguna de esas técnicas…-Aioros puso cara pensativa- supongo que tendre que revisar viejos pergaminos…
-Aioros-Dohko le miro fijamente- esos chicos son más fuertes de lo que creíamos… y muy listos. Sin duda, hiciste un buen trabajo, en el futuro, a la hora de entrenarlos…
-Ella menciono a Ikki-Afrodita lo pensó un poco- fue un comentario pasajero… dijo que Ikki le enseño a canalizar el fuego que hay en la constelación de Leo…
-Pues… me cuesta creer a Ikki enseñándole a alguien-Aioros miro a su camarada- pero… todo puede pasar…
Continuara.
Personajes
Nombre: Hikari
Signo: Leo Edad: 22 País de origen: Japón
Dios leal: Ares. Armadura sangrienta: Lechuza. Rango: General /Centinela
Sucesora: Tsuki de Lechuza
Características físicas:
Cabello: gris oscuro Ojos: ámbar Piel: blanca ligeramente bronceada Altura: 1.80
Técnicas:
Plumas invisibles
Consiste en crear pequeñas cuchillas con su cosmos, estas pasan desapercibidas al ojo del oponente por lo cual puede causar más daño del esperado dado que no se es capaz de percibir por donde vienen.
Encanto de Lechuza
Esta técnica produce una luz que ciega al oponente, quien inmediatamente siente su cuerpo paralizado y una poderosa ráfaga cortante dañarle las zonas desprotegidas de su cuerpo.
Gran tornado
La general de lechuza abre sus alas y extendió sus brazos hacia adelante. De esta forma crea un poderoso tornado, por medio del cosmos, que destruye todo a su paso
Ráfaga Ardiente de Lechuza
Consiste en forma una poderosa ráfaga de aire cálido, que se vuelve asfixiante para quien lo respire. El aire que ingresa quema a su oponente desde el interior y por fuera se produce el mismo efecto dado que el aire ardiente comienza a deteriorar a las zonas expuestas del cuerpo.
