Cuestiones del destino.

Santuario de Poseidón.

Kiara se detuvo de golpe, ante la sorprendida mirada del general de Saren y la guerrera de Sirena.

-Señorita…-Nikolay de Saren se acercó a la diosa- ¿está todo bien…?

-Tienen que volver…-susurro la joven.-tienen que volver ahora…

-¿De qué hablas?-pregunto Poseidón, mientras se acercaba escoltado por Scylla y Kraken.- ¿Quiénes tienen que volver…?

-Kira, Helena y Héctor-informo la deidad- no podrán terminar lo que están haciendo en el pasado… Tienen que volver ahora…

-¿Y cómo haremos eso?-Poseidón le miro- no se supone que las armaduras deben resplandecer, o eso me dijiste, cuando llegara el momento de regresar…

-Sí, pero se tiene que adelantar el proceso.-la diosa comenzó a alejarse- tendrán que dejar todo como esta… Si no regresan… Ares sacara la ventaja en esta guerra.

-¿Qué?-Poseidón le miro atentamente.- como es eso…

-Helena, el collar de ella, tiene las plegarias de Artemisa y Apolo.-informo la diosa- plegarias que nos seran muy utiles, llegado su momento.-cerro los ojos- Héctor es un mestizo… y mi hermana tiene...

-¿Mestizo?-Dragón del mar, que llegaba al lugar les miro atento.

-Hijo de un contenedor…-informo Poseidón- los mestizos… Son los hijos de aquellos mortales que fueron contenedores de un dios… Saga, contuvo en su cuerpo por trece años a Ares… Tiempo suficiente para que parte de la divinidad de mi sobrino-Miro a los guerreros.- se "pegue" en Saga y pase a sus hijos…

-Mierda-mascullo Caballo marino.- eso quiere decir… que un poderoso aliado está en el pasado… Cuando se le necesita en el futuro.

-Si.-informo Kiara.-Tengo que ir al santuario de Athena.

Santuario de Athena.

-Tengo que entrar a hablar con Athena o el patriarca…-informo el chico de cabellera negra.

-¿No me dejaras hablar…?

-Cuando debiste abrir la boca, no lo hiciste.-Jean de Canario siguió su caminar, esas palabras de dolieron a su progenitor.- tuviste muchos años para arreglar tu error, no lo hiciste… -entro a la casa patriarcal.

Salón del trono, Santuario de Athena.

-Ya veo el pedido de Eros…-informo la diosa mientras leía el mensaje.-Saga… mensaje de… ¿Kiara?-miro a la diosa de los mares, que llegaba en compañía de Saga.- te queda bien el pelo azul…

-Gracias.-informo la deidad.- pero es por algo mucho más importante por lo que estoy aquí…

-¿Qué sucede?-pregunto Athena, bastante preocupada.

Inframundo.

La chica se detuvo de golpe y soltó un suspiro.

-Thanatos… ya sé que me estas siguiendo…-informo la joven, el dios se puso a su par.

-No te seguía mortal… yo puedo ir por donde quiera.-informo la deidad.- no te creas el centro de atención.

-Thanatos.-la joven le miro- ya para con el teatro, ambos sabemos la verdad…-la chica embozo una pequeña sonrisa.

-Nike…-el dios le abrazo y la joven le devolvió el abrazo…- pensé que no recordabas nada…

-Ya pase las puertas de la muerte, como Vika de Acuario-informo la joven de armadura alada.- por eso volvió mi memoria… Solo estaba desorientada, por eso no era capaz de recordar…

-¿Que harás…-pregunto el dios- si Zeus descubre que estas aquí…?

-Sabes que no lo hará…-informo la diosa.

-Existe esa posibilidad, aunque sea diminuta…-informo Thanatos.

-Dios Thanatos…-Lucia de Luz, llego corriendo ante el dios- el señor Hades pide su presencia y la señorita Perséfone nos quiere a las cuatro. Ahora.-los jóvenes siguieron a la chica hasta el salón del trono.

Salón del trono, Inframundo.

-¿Qué?-Thanatos no creía lo que oía. Miro sorprendido al guerrero de Apolo que se hallaba ahí.-Esta seguro Apolo, de lo que dices.

-Sí, mi señor no se equivoca… La guerra, la verdadera guerra se está por desatar.-el chico cerró los ojos- lo que ha pasado… la muerte y los ataques… solo fueron llovizna… Ahora viene la verdadera tormenta.-Los dioses y guerreros se miraron preocupados.

-Pandora-Hades miro a la joven. –que se preparen las huestes del infierno… Refuercen toda la seguridad.

-Sí, señor-informo la comandante del inframundo

-Guardianas. -Perséfone miro fijamente a las cuatro guerreras- a preparase… Ahora si viene la verdadera guerra.

Santuario de Athena.

La diosa aferro con fuerza su báculo.

-Daiitoku de Virgo… Preséntate ante mi ahora.-Llamo la deidad, su rostro estaba serio y su mirada temerosa. Al parecer lo que había estado pasando no era nada, en comparación con lo que venía ahora. El caballero de virgo se presentó ante las deidades, patriarca y heraldo de Eros.

-Sucedió algo diosa Athena.

-Sí, te tengo una misión… es muy importante.-informo la diosa.

-¿Qué sucede?-el chico se mantuvo sereno, mientras mantenía sus ojos cerrados.

-Daiitoku… se acerca la guerra…-Kiara le miro atentamente.-Saga utilizara su otra dimensión y nosotras dos. -refiriéndose a ella y Athena- elevaremos nuestro cosmos…

-Con qué fin…

-Tienes que ir al siglo XX… donde están los chicos y traerlos…

-¿QUÉ?-El chico no creía lo que oía- al siglo XX… sin ofender… ¿Pero es un chiste?

-No.-Athena miro fijamente a Daiitoku- es necesario que vayas y convenzas a Kira de volver ahora… a pesar que lo que tienen que hacer en el pasado quede incompleto… Ellos tienen que volver ahora.

-Sí, Athena… como usted ordene.-informo el joven- aunque desearía que me dieran más información-informo el chico, mientras las diosas elevaban su cosmos y el actual patriarca se preparaba para ejecutar su mision.

-Solo te dire un par de cosas-informo Kiara...


Coliseo. Santuario de Athena, siglo XX

-¿Qué pasa? tienes una cara-Helena miro sorprendida a su amiga.- es por lo de Keira…-aun muchos trataban de asimilar el hecho que la segunda personalidad habia "muerto".

-No.

-¿Entonces?-pregunto Hector, que usaba las piernas de Helena, como almohada.

-Es que eh tenido una visión… en la que Daiitoku nos dice que tenemos que volver al santuario-informo la joven un tanto desconcertada.- y no lo entiendo… él está en el futuro. Como puedo tener una vision de él si nisiquiera ah nacido.

-Tal vez es una vision del futuro...-informo Afrodita- algo que ese Daii no se que... les dice eso.-los otros tres se encogieron de hombros.

-Che… me llego el chisme-Ángelo se acercó a todos los que estaban en el coliseo.- Que Shaka, está por llegar al santuario con su nueva esposa…

-¿Con Kali?-Helena, les dedico una mirada de pena.

-¿Qué sucede con la esposa de Shaka?-Mu les miro atentamente.

-Muerta-dijeron los tres al unisonó. Mu se sintió palidecer… De seguro que escuche mal, pensó el chico.

-¿Cómo que muerta?-Mu les miro fijamente- que le paso…

-Pues…-Todos guardaron silencio, al mismo tiempo que sintieron un cosmos poderoso en el santuario.

-Ese es…-Héctor miro a las chicas. Quienes al igual que él, se apresuraron a irse de ahí.

-Chicos…-Mu les llamo- ¿qué le pasara a Kali…?

-De quien era ese cosmos…-Los demás fueron hacia el origen del cosmos.

Sector de Pilares.

-No lo puedo creer…-Kira miro al joven, que estaba de pie, a solo unos metros.

-DAIITOKU-Dijeron los tres jóvenes, al ver al de cabellos oro.

-¿Chicos?-estos le abrazaron con fuerza.- que gusto saber que están bien…-informo el chico.-no tenemos mucho tiempo… tienen que volver ahora.

-¿Y este quién es?-pregunto una voz detrás de ellos. Los dorados del siglo XX se acercaron a los chicos. La mirada de estos pasaba del chico de cabellera dorada corta, a los otros tres. Hasta que, Ángelo, noto la urna que estaba a los pies del chico- ¿Virgo?

-Que gusto verle nuevamente, maestro Ángelo-informo el chico, con un tono cortes.- es raro verle en mi tiempo de una forma y aquí tan joven…

-¿En nuestro tiempo?-Helena le miro sorprendida.- acaso insinúas…

-El maestro Ángelo está libre, Lucían le rescato de las manos de Ares…-La chica abrió los labios para preguntar otra cosa- tu madre, sí. Tu padre, no.-la chica se llevó una mano al pecho y sonrió.

-Mi madre es libre…-dijo en un susurro.

-Sí, pero tienen que volver YA.-Informo Daiitoku.

-Las armaduras no han resplandecido… No han dado la señal.-informo Kira.

-Chicos… La guerra, la verdadera guerra, está por comenzar y los necesitamos alla…-el joven soltó un suspiro.- tienen que volver… Todo lo que tendrían que hacer, no lo podrán hacer… Si no regresan.- abrió los ojos y les dedico una atenta mirada sus pares.- Muchos morirán… Kiara tuvo una visión… tienen que volver y es urgente.-miro con pena a los caballeros del siglo XX.-lo lamento… pero hay cosas, que no podrán evitar…-los tres dorados del siglo XXI, estaban en una encrucijada- ellos podrán hacer lo que falta solo… La orden dorada existe-Daiitoku miro a sus pares.- ellos lo lograron sin nuestra ayuda… Chicos. Enserio, deben volver.

-Pero…

-Atacaran Kanon-informo Daiitoku interrumpiendo a Kira, quien le dedico una mirada aterrada- ¿esa te parece una buena razón para volver? -Kira apretó los puños, quería golpear al rubio.

-Lo lamento-Héctor miro a los demás.-pero tenemos que volver.

-No se preocupen-Mu les miro con pena- ya lo dijo él, si ustedes existen… es porque logramos hacerlo…

-Kira…-Daiitoku miro a la pelirroja.- tienes que usar la otra dimensión y regresarnos…

-Fue un placer pasar este tiempo con vos-Kira miro a Kanon.

-Fue un placer conocerles.-informo Dohko.- aunque les conoceremos de nuevo y tendremos más tiempo para hablar…

-No tenga la menor duda, maestro Dohko-informo el rubio tranquilo.

-OTRA DIMENSION…-La puerta dimensional se abrió.

-¿Qué haremos con las sombras de Ares y la general que queda?-pregunto Helena.

-Ellos se encargaran-informo Kira.-solo no cometan estupideces-miro a los dorados…- esperen que ellos aparezcan, no vayan a buscarles.

-Adiós…-Helena le dedico una mirada de pena a su padre, ella quería poder salvarle… Porque la respuesta a la salvación de Aioria estaba en su mente.-recuerda el recuerdo que vieron… eso puede evitar que te atrapen…-informo la joven antes de entrar al portal.

-Nos vemos del otro lado-informo Héctor a su padre.- no me regañes mucho…-soltó una jovial risa y entro al portal.

-Espero que no te equivoques…-susurro Kira cuando Daiitoku entro al portal.-nos veremos… y no hagan estupideces…-entro al portal que se cerró tras ella.

-Nunca creí, que ellos e irían así…-informo Mu.- hay tantas cosas, que quedan en blanco…-los demás estaban igual. Sabían que Mu tenía razón. Había muchas cosas que quedarían en blanco, información vital que quedaría en blanco.

Santuario de Ares.

-Entendido señor...-la joven miro el espejo donde el alma de Ares se manifestó- mataremos a las madres de ellos... atacaremos sigilosamente el santuario.

-Hikari.-El alma de Ares le miró fijamente- de nada sirve matar a los dorados del futuro ahora. Tendrán que matar a las madres de los futuros guerreros.

-Como ordene señor…-La joven se levantó- así será… mataremos a la madres de los futuros caballeros dorados.

-Hikari…-la joven miro al alma del dios- tengo una mejor idea. A Saga de Géminis, le roban el hijo. Se lo roban… y a ella le matan… No importa si se lo tienen sacar del vientre a su esposa… Quiero al único hijo de Saga de Géminis… -ordeno el dios, ignorante de la existencia de los otros dos hijos de su antiguo contenedor.

Casa de Virgo.

-Bueno…-Kali miro fijamente a Shaka- nos vemos…-le dio un beso en la mejilla y comenzó a salir de Virgo.

-Kali…-Shaka no entendía nada.

-Ni sueñes que cumpliré con mis "deberes" maritales, si no te amo…-la joven le miro fijamente- Además el sentimiento es mutuo… Cuando realmente te amé y tú a mi… ahí hablamos.

-Jazmines…-Shaka se ruborizo un poco- frente a la estatua del dios Daiitoku Myō-ō.-la joven se dio vuelta y le miro sorprendida.- ¿lo recuerda?... Esa estatua la tenía tu maestro…

-Un ramillete de Jazmines… para una flor que no tiene nombre, ni palabras para describir su belleza…-susurro la chica, al recordar lo dicho por el antaño aprendiz de Virgo y ahora caballero.- ¿Cómo puedes acordarte de algo que paso cuando teníamos 9 años?

-Siempre me acorde…-informo Shaka.- fue algo que me hubiera gustado, tener en mi futuro… Siempre me pregunte-el caballero tenia las mejillas rojas- que hubiera pasado si tu maestro no se hubiera acercado… y nos hubiera interrumpido.

-Mejor dicho, si no hubieras salido corriendo a esconderte.-le corrigió la chica.- yo también me pregunte qué hubiera pasado… si eso no pasaba.-Shaka se acercó a la joven y saco la mano que escondía en su espalda. Dejando a la vista un ramillete de Jazmines.

-Un ramillete de Jazmines… para una flor que no tiene nombre, ni palabras para describir su belleza… Un ramillete de Jazmines, para la flor que ha cautivado mi mirada…-la chica tomo el ramillete de Jazmines y aprecio el aroma. Shaka le tomo del mentón y le beso por primera vez. La chica se sorprendió y retrocedió un paso con las mejillas rojas como el fuego.-Perdona…

-No importa… Nos vemos luego Shaka…-La chica se fue con el ramillete de flores.

Casa de Géminis.

-Así sin más…-Saga miro sorprendido a su gemelo.- sigo sin entender… que quiso decir con lo de Isla Kanon.

-Ella entreno ahí…-informo Kanon- y creo que me comento que sus discípulos están en esa isla.

-Ahora entiendo la preocupación de ellos…

Coliseo, Santuario de Athena. Siglo XX

-Estamos en casa…-Héctor sentía el cosmos de sus pares.

-Tenemos que ir ante Athena…-Daiitoku comenzó a caminar hacia las doce casas.-ahí les pondremos al tanto de todo…

Isla Kanon.

Un par de gemelos de cabellera corta entrenaban bajo el ardiente sol. Adelphos detuvo su puño.

-¿Sentiste eso?

-Fue el cosmos de la maestra-Su gemelo sonrió- ese era su cosmos… Pronto volverá a Kanon…-su hermano mayor asintió. Pronto su maestra regresaría a Kanon…

Continuara.


A partir de ahora, la historia será solamente generación de futuro. Ya iré subiendo las razones de este inesperado cambio.


Datos:

Daiitoku Myō-ō

En el culto shingon del budismo japonés, Daiitoku Myō-ō (大威徳明王) es un dios protector que tiene seis caras, seis piernas y seis brazos que empuñan armas. Cabalga sobre una vaca blanca, y se le venera como el dios de la victoria. Daitoku puede vencer a serpientes venenosas y dragones, y tiene el poder de destruir el mal y crear el bien. Se le sitúa en el oeste.