Capítulo 11
Celos crueles
Pasaban dos años de que todos estudiaban, Candy no viajaba a América, sus padres venían en Navidad, Albert se había llenado de trabajo en América, ahora pasaba más tiempo allá, pero Candy gozaba de sus avances, de darle la confianza que él se merece, hacerlo sentir bien cuando estaban juntos, un verano Anthony y Terry vinieron, se quedaron con Candy y Paty.
Anthony acompañó a Paty a una presentación de su carrera, se hizo algo noche, ella ya era esposa de Alister, Anthony la acompañaba porque llegaría tarde, Candy llegó de su guardia, el único que estaba era Terry, ella entro a su habitación se dio un baño, se preparó para dormir venía muy cansada.
Terry se despertó, salió sin camisa a la cocina a tomar agua para dormir, Candy bajo para llevarse un sándwich y un vaso de leche, para poder descansar, tenía hambre, llegó Albert, los encontró ambos en ropa de dormir, Terry sin camisa, ella en bata sin decir nada, por el cansancio que Candy traía, este al ver la situación sin entrar salió molesto, cerró la puerta, Terry se reía, dijo
-Está loco tu novio Candy
-No, Terry esta celoso, pero no tiene porque,
Candy se cenó su sándwich esperando que volviera Albert para explicarle, que no se molestará, pues estaba muy cansada para salir a buscarlo, se quedo dormida en un sillón, llegó Paty y Anthony, la vieron, Anthony la cargo, la puso en su cama, ella se quedó dormida.
Por la mañana, Candy preguntaba si sabían de Albert, le explicó a Anthony, este dijo
- Llámalo Candy
Esta lo llamó, sucedió esto
-Hasta que te dignas a hablar, estabas con tu ex muy a gusto, en ropa de dormir, ahora esta es la sorpresa Candy, como es posible que me hagas esto.
-Albert, porque desconfías de mí, cuando te he dado motivos, nos conocemos de toda la vida, Anthony la escuchaba, se molestaba.
- Candy, no soy tonto, estaban en ropa de dormir, solo así te veo yo, ni en tu casa sales sin bata, no seas así, no lo niegues, te aburriste de mí, no te sorprendo, dejaste de amarme, estas mal Candy, no voy a tolerar esa libertad, lo amas.
-Tienes razón Albert, perdóname, hemos terminado, no tienes porque seguir así, soportando a una mujer libre como yo, gracias por perder el tiempo conmigo, colgó y sin ninguna expresión le dijo a Anthony que la acompañará,
Ambos en la recamara de Candy dijo
-Anthony esto se arreglará, es una pelea de novios, nada importante, te voy a pedir que no digas nada a Terry, Paty o a nuestros padres, ya sabes una pelea de novios solamente, a Albert se le pasarán los celos y todo estará bien,
-Candy, no quiero que llores
-No es solo un poco de coraje, por desconfiar de mí, la verdad si estaba muy cansada, tuve un día muy pesado ayer, pero todo estará bien, te lo prometo. Anthony la abrazo, le dijo
-Déjame hablar con él Candy
-Yo no hablé jamás con Katy, cuando se alejaron, es una decisión entre ustedes, debemos respetar, valorar a quienes eligen estar a nuestro lado Anthony, además ya te dije es algo sin importancia, no quiero que nadie lo sepa, solo entre tú y yo como siempre, los mejores hermanos.
Ese fin de semana, Terry y Anthony salieron, Terry dijo
-Se enojo Albert anoche, cerró la puerta creo que se encelo al verme ahí
-Si pero ya hablaron, todo está bien, ya sabes un poco de celos para mejorar la reconciliación, se reían. Anthony recordaba las lágrimas de Candy, recordó a Katy y lo que sentía después, le sirvió mucho, pues ahora se dedicaba más a sus estudios.
Candy se molestó mucho por como la trato Albert, ella no lo merecía, quería comprenderlo, pero entonces, todo el tiempo que estuvo en América sin llamar, sin venir a Escocia, ella jamás le hizo un reclamo, molesta se levanto, dijo basta, tanto tiempo y no conocerme, eso no Albert.
-Paty, tendré que salir, voy a estar unos meses en un congreso medico, no te importa quedarte sola,
- No Candy, viene Ster para acá llega esta semana, no te preocupes.
Candy empacó sus cosas, no dejo nada, solicitó en el hospital a una amiga rentar una habitación, ella feliz por tener con quien compartir los gastos, se fue con ella, así ya no ocupo el auto, ni nada de Albert, pasaron meses, Paty esperaba que Candy volviera, pero no hablaba y le dijo a Ster, este le llamo a Albert, le dijo
-Oye cuando regresa Candy a la casa lleva ya seis meses en un congreso, no ha regresado, que onda, este dijo
-Como que seis meses en un congreso, llamaré a Rose
Candy había hablado con su padre, le pidió que no le dijera a nadie nada, ni a su madre, pero que ella se comunicaría con él, solo le rogaba que no le dijera a nadie porque estaba muy ocupada elaborando una nueva sorpresa, el sería cómplice, dijo
-Esta bien hija, pero no dejes de comunicarte conmigo cada fin de semana, en mi oficina los viernes, no diré nada, solo estas en un congreso de un año en Alemania, está bien,
-Si Papá, eres el mejor, si no se enteran no dejaré de hablar contigo, si se enteran ya no hablaré contigo, mira que confío mucho en ti.
Albert hablo con Rose, este le dijo todo, como se habían peleado, como habían terminado, esta lo regaño, le dijo
-Mira Albert, la confianza en un noviazgo es primordial, Candy es muy especial en sus enfados, si paso eso ahora que no vive en tu casa, debe ser por eso, pero ella habla conmigo y con su padre, hablaré con ella, todo estará bien.
Albert estaba molesto, su trabajo empezó a decaer, Alister y Archie lo cubrían, después una tarde de copas se enteraron de todo, ahora entendían porque Candy no estaba con Paty, que Candy había terminado el noviazgo con Albert, este ya no tenía ánimos de nada.
Lo cierto es que Candy a pesar de salir muy bien en sus estudios ya no escribía música, no jugaba, se volvía una doctora muy seria, muy responsable, no era la misma, con el paso del tiempo llegó la navidad, esta vez ella no se vio con sus padres, les pedía disculpas, pero tenía guardia, dijo que iría pronto a América, todo a través de su padre, Rose estaba triste pues no hablaban, ella sabía que la evadía por su hermano, pero empezó a resentir la familia. Albert si fue a la navidad para hablar con Candy, pedir una disculpa, pero al enterarse que ella no estaba, se culpo de todo.
Rose hablo con Bryan, le conto todo, este dijo
-Amor, el respeto es necesario, esto es algo en lo que no debemos meternos, no voy a perder el lazo de Candy por Albert, así que hay que darles tiempo, que Candy vuelva.
Pasaron tres años, en los que solo llamadas hubo de parte de Candy con todos, ella ya se había titulado, Albert había perdido mucho en los negocios, ahora estaba en la casa de campo, no estaba con la familia. Candy se iba a probar suerte a Alemania, entraría a una segunda especialización, Rose la buscó
-Candy, no sé hace tiempo dijiste que regresarías a América, ahora te vas a Alemania, todos esperaban que volvieras, pero si te da consuelo tenemos tiempo sin ver ni saber de Albert, así que si estas alejándote de él, no necesitas irte, el no ha vuelto a la casa desde que terminaron Candy, Archie y Alister se han hecho cargo de los negocios, ha perdido mucho, actualmente sé que no está trabajando, no sé donde esta, pero ya no hagas sorpresas, mejor sé feliz y gracias por aceptarme verte. Se fue sin despedirse, pues el enfado con Albert la había endurecido, ya ni una sonrisa había en Candy.
Candy se quedo pensando en cómo había cambiado su vida, desde que se molestó con Albert, de cómo había permitido dejar su felicidad en sus manos, cancelo sus estudios a Alemania, regresó a América, compró un departamento en Chicago, entró a trabajar en un hospital ahí. Una noche fue a comprar cosas, como parte de su rutina, entraba al centro comercial, surtía su lista de víveres, se encontró de frente con Albert quien hacía lo mismo. Candy lucía seria, pero no pudo evitar agitarse al ver a Albert, este con barba y bigote, lucía triste y serio, Candy soltó el carrito, le dio un abrazo, este se sintió quebrarse, la abrazó muy fuerte quedándose sin decir nada.
-Perdóname Candy, te amo, jamás deje de amarte
Candy no dijo nada, se quedo sin voz, solo lo abrazaba, pagaron sus cosas, salieron. Candy le dijo donde vivía, este pasó con ella, ambos se reconciliaban, se amaban. Albert se fue en la mañana, regreso más tarde, Candy no sabía si regresaría, pero mínimo sabía que estaba ahí.
Por la noche Albert, llego sin barba y sin bigote, con su cabello corto, un hermoso ramo de rosas, le pidió matrimonio, ella lloraba, acepto. Prepararon una sorpresa para todos en la casa de sus padres, sin que ellos supieran con el pretexto de festejar el cumpleaños de Rose, hicieron una fiesta muy hermosa, había muchas flores, una exageración para un cumpleaños. Todos estaban invitados a la fiesta a merendar, comenzaba a las seis llegando muchas personas, Katy llegó, sorprendió a Anthony, este ahora trabajaba con Alister y Archie quienes ya estaban casados, Alister traía un pequeño en los brazos.
La familia de sus esposas había sido invitada, vieron llegar a Albert y tenían tiempo de no verlo, Rose lloraba, lo abrazaba, al igual los chicos, después seguían llegando los amigos Tom y Tifany ahora eran esposos, Terry llegaba con su prometida una mujer muy hermosa, la fiesta se ponía bien, Anthony platicaba con Katy y ella ahora tenía un negocio de organización de bodas muy bello, Anthony le dijo
-Y ya organizaste la tuya
-No Anthony, pero no por eso disfruto menos, todas las bodas que organizo, es un negocio muy bello y redituable.
-Me alegro por ti. Esa noche volvían a recordar su noviazgo.
Llego Candy, todo fue sorpresas, estaba hermosa, muy delgada, se festejaba el cumpleaños, todo era alegría, para las ocho de la noche llegó un juez, un pasillo se llenaba de luz, Candy se cambiaba, Rose y Bryan sorprendidos ahora estaban en la boda de Albert y Candy, ahora tenía que entregar a Albert, Rose y a Candy, Bryan estos eran esperados por un juez, un padre que oficiaba la misa, en los testigos estaban los nombres de Tom, Alister, Archie y Terry, en los padrinos de la boda estaban Katy y Anthony con las sortijas, Katy se las mostraba a Anthony, este se reía, Alister y Patricia en el lazo, Katy se los daba, la fiesta duro toda la madrugada. Ya muchos se habían ido, Tom dijo
-Candy nunca dejas de sorprender a todos
-Esa es la idea Tom, le entregaba un sobre a Albert y este se sorprendía, él le entregaba uno a ella, ella sonrió
-Candy abrió el sobre, sonrió y dijo, Papa, mamá iremos de luna de miel a las Bahamas, un tour romántico por varias islas durante un mes. Candy feliz le daba un beso a Albert, este abría los ojos al leer lo que Candy le dio, abrazo a Candy la besaba, todos esperaban saber que regalo le había dado, este muy sonriente dijo
-Rose, Bryan, serán abuelos para mayo y todos se reían. Bryan dijo
-Jamás dejarán de sorprenderme, ya estoy acostumbrado a esto, abrazaba a su hija muy feliz con la boda sorpresa, todo lo que ahora sorprendía a la familia.
FIN
No siempre debemos tener una meta fija en la vida, sin dar oportunidad al cambio y a la equivocación...
el rencor siempre tiene doble filo... uno que mata al que lo provoca y otro que mata mil veces y no termina de morir en el que no lo deja ir
No hay que prejuzgar... nunca se sabe donde puedes encontrar que el amor debe manifestarse aquí y en cualquier lugar
Canta, baila, diviértete que el amor aparece cuando menos lo esperes... pero Cuando lo sepas
No lo dejes ir... cuídalo protégelo consérvalo nadie dice que tienes el don de volverlo a encontrar
Mayra Exitosa
Escribe para que leas
y si cantas es porque en tu corazón lo deseas
Gracias
