¡He vuelto! Lamento la tardanza, pero en serio que no fue mi culpa. Toda la culpa la tienen, mi muy perezoso y agotador Jefe, y mi no muy sensual y calvito profesor de historia. Ellos solo me ponen a trabajar y a estudiar, así que no es mi culpa u,u haha.

Pero bueno, saque algo de tiempo y pude actualizar por ustedes (:

Espero les guste y me dejen un review mis queridos lectores n,n

Ni Victorious o sus personajes me pertenecen.


TORI POV

Me quede callada, incapaz de mirarla, incapaz de pronunciar algo; sintiendo como un dolor pequeño aparecía en mi pecho, como mis ojos empezaban a arder.

¿Por qué nunca me dijiste? — Me pregunto con firmeza, algo enojada.

No pude responder, no sabía que decir.

¿Por qué te guardaste eso? ¿Por qué aceptaste estar conmigo si aún sientes algo por tu ex? — Pregunto y me asuste un poco, empezaba a subir el tono de su voz.

—J-jade calma…

— ¡No me digas que me calme! — Grito y se levantó. — ¡Respóndeme! ¿Por qué aceptaste estar conmigo? ¿Un clavo saca otro clavo? — Pregunto con sarcasmo.

Está furiosa, se le ve demasiada ira en sus ojos. — N-no es nada de eso, Jade. Es solo que… estoy confundida, o tal vez no. ¡No sé! — Me frustre.

— ¿¡Entonces!? ¿Me usaste para olvidarla? — Pregunto pero lo sentí más como una afirmación.

— ¡Claro que no! — Respondí de inmediato. — Nunca haría eso, Jade, y lo sabes.

— ¿Lo sé? — Pregunto con sarcasmo. — Hace 5 minutos sabía que me amabas y era yo quien te gustaba, no tu ex. — Se cruzó de brazos — Pero ahora no sé qué pensar, Vega. — Me miro a los ojos desilusionada y me sentí mal, me sentí verdaderamente mal.

J-jade, yo te amo a ti, no a mi ex, es solo que… — Suspire y cerré mis ojos con fuerza, las lágrimas traicioneras querían Salir.

¿Es solo que, qué? ¿Querías esperar a ver si podías olvidarte de ella usándome a mí? — La mire de nuevo y negué, con una lagrima cayendo por mi mejilla. — S-solo estoy confundida, Jade.

— Cogió sus cosas y se fue hacia la puerta. La abrió y me volteo a ver, de nuevo desilusionada. — ¡Pues, entonces decídete de una vez, Vega, porque la única que sabe la respuesta eres tú! ¡Y si no te decides rápido, resultaras perdiéndome y por ende lo nuestro será historia! — Negó desilusionada y se fue, cerrando la puerta de un portazo.

Cerré mis ojos y mas lagrimas cayeron. Fui a mi habitación, me recosté en mi cama y seguí llorando encima de mi almohada. — Perder a Jade dolería demasiado. Me rompería el corazón, me sentiría sin aire, sin ganas de seguir.

¿Pero que hago? ¿Qué hago para aclarar todo esto?

Sentí algunos golpes en mi puerta. ¿Sera mi hermana? — ¿Hermanita?

No estoy de humor, Trina. — Le informe entre lágrimas y la voz apagada. Por cierto, ¿Qué estará haciendo aquí? Pensé que había salido hoy.

— Estornudó con fuerza y entro a mi habitación. — Eso lo sé, hermanita. Escuche todo. — Explico con suavidad y se limpió la nariz. Qué asco, todavía sigue agripada.

— Me senté y coloque mis brazos alrededor de mis piernas para colocar mi barbilla en ellas. — Se fue sumamente molesta. — Le explique con la voz quebrada y bajaron aún más lágrimas.

— Estornudo de nuevo y se sentó al lado mío. — Bueno, es normal, ¿no crees? Es Jade.

Hice una mueca y me quede callada.

Mira… solo deja que piense las cosas. Está enojada porque no le dijiste nada, y debiste a verlo hecho, pero… ella tiene que entenderte y si no lo hace no vale la pena.

— La mire de inmediato. — No la voy a dejar, Trina. Será ella la que me deje a mí, no yo. — Afirme, pero me dolió al hacerlo. Solo pensar que Jade me deje, duele aún más.

— Entonces ya deja tus sentimientos por la idiota de Karen. No puedo creer que aun sigas sintiendo algo por esa. — Estornudo de nuevo — Jade, ha sido mejor que Karen, ya debiste a verte olvidado de ella por completo al estar con Jade.

Suspire y sentí como otras lagrimas bajaban por mis mejillas. — Ya vete. — Pedí por lo bajo y agache la cabeza, sintiéndome peor de lo que ya estaba.

— Oí que suspiro. — Perdóname, no estoy de humor por todo esto de que estoy enferma, pero mira… — Coloco su mano en mi hombro — Jade, te quiere demasiado, se le nota con solo verla a los ojos… y a ti también, Tori. — Estornudó de nuevo y sentí como se frustro. Suspiro — Pero ya es hora de que Karen se vaya al olvido y Jade entre por completo. O quieres a una, o no quieres a nadie, Tori. — Se levantó — Y no te preocupes por Jade, ella tiene que entender, y si no lo hace, yo la hago entender por las buenas o por las malas.

La mire desanimada. — No la molestes, Trina. Deja que ella piense las cosas. — Me estire con desgane y me limpie las mejillas. — No quiero que por ninguna circunstancia la llegues a molestar ¿Entendiste?

Estornudo de nuevo y volteo los ojos — Como tú digas, Tori, como tú digas. — Estornudo de nuevo, casi en mi rostro.

— ¡Trina! ¡Tapate! — Me queje asqueada y me limpie la cara. — Mejor vete.

Suspiro y se limpio la nariz — No es mi culpa, hermanita. Ya se me esta pasando la gripa. — Se fue hacia la puerta, y antes de cerrar me volteo a ver. — Piensa lo que te dije, Tori. O de verdad puedes llegar a perder a Jade. — Cerro la puerta y se marcho.

Estuve un tiempo así, sentada, mirando hacia la puerta, pensando algunas cosas. Llorando por un tiempo, sintiéndome mal, sin ánimos para nada.

Cuando los ojos me empezaron a pesar, cuando ya me sentía agotada, entre en mi cama y mire por última vez mi teléfono celular. Observe una foto de Jade y mía, trace a Jade con mi dedo pulgar. — No me dejes — Susurre y cerré mis ojos.

OoooO

Me desperté a la mañana siguiente, sintiendo un dolor terrible en la garganta y en mi cuello. Me sentía cansada, sin energías. Me levante con pereza y me estire, me dolieron los brazos al hacerlo. Están túmidos. Mire mi celular, era algo temprano.

Me levante para bañarme y arreglarme. Al terminar, me sentía demasiado cansada, como si no hubiera dormido nada. Fui a la cocina, no tenía mucho apetito, así que mordí una tostada y bebí algo de jugo que había en la nevera.

Empecé a hacer algunos trabajos, los había atrasado desde hace tiempo y ya era momento de terminarlos. Con ello, esperaba poder tener la mente ocupada, pero no me podía concentrar, Jade ocupada mis pensamientos. Me daban ganas de llamarla, de ir a su casa, de hablar con ella, pero sé que está molesta y no quiere hablar conmigo, no por ahora. Respetare eso, pero no sé hasta cuándo.

Trate de seguir con mis deberes, pero empecé a sentirme de nuevo cansada. Sentía entre y frio y calor. Los hombros me pesaban y la garganta me dolía. Tome un poco de agua y recogí mis cosas. Tal vez si caminaba y tomaba aire fresco llegaría a sentirme mejor.

Camine toda la mañana, escuchando música y mirando mi celular, pero la verdad no estaba funcionando para nada. Me empezaba a sentir algo adolorida. Pero no puse atención, así que decidí llamar a André para que me acompañara, tal vez con su compañía si estaría mejor por un rato.

Cuando nos encontramos, hablamos de algunas cosas, pero el tema de Jade no se mencionó. Quería arreglarlo por mi cuenta. ¿Cómo? No lo sé, pero ya me estoy dando cuenta de muchas cosas.

Caminamos por un tiempo, hablando y escuchando música. Lo acompañe a una biblioteca a buscar unos libros y después de eso decidimos ir a Nozu. Cuando llegamos nos sentamos en una de las mesas del fondo. Pedimos lo que queríamos y nos quedamos callados, no sentía ganas de hablar más.

— Sabes, chica, deberías ir a descansar. — Coloco su mano en mi frente — Estas algo caliente, ¿Tendrás fiebre? — Asumió.

— No creo, solo estoy algo constipada, eso es todo. — Respondí con simpleza y me recosté en la mesa, cerrando mis ojos por un momento.

— Tori, si quieres podemos llevar la comida a tu casa y comer allá, no te ves nada bien.

Negué e hice un puchero — No.

Suspiro — Como quieras.

Levante mi rostro y apoye mi cara en mi mano. Suspire desanimada.

— ¿Quieres hablar de eso? — Pregunto con suavidad.

Negué — No hay nada de qué hablar, solo tengo que aclarar mi mente y saber la verdadera respuesta del problema.

— No creo que sientas algo por Karen, solo estas confundida y diste una respuesta apresurada.

— ¿Tú crees? — Asintió.

Suspire — No lo sé. — Me quede callada, mirando para todos lados y bebiendo de mi vaso con agua, la garganta me empezaba a doler de nuevo.

De repente vi a Cat, a Beck y a… Jade, entrar por la puerta. Cat estaba saltando y Beck estaba hablando con Jade. Se veía de mal genio.

Rápidamente me puse la capucha y observé a otro costado. — André, ¿tú los llamaste? — Susurre algo fuerte.

Observo para todos lados hasta que por fin se dio cuenta. — No, yo no los llame. — Respondió susurrando también.

Me encogí y me tape un poco la cara, no quería que me vieran, bueno no quería que Jade me viera. Se nota que está molesta y si me ve va estar el doble de molesta.

Suspire y me sentí mal de nuevo. La culpa del que ella estuviera así me hacía doler.

De reojo pude ver que se sentaron al otro lado. Le hice señas a André y él fue a la caja. Yo aproveche, cogí mis cosas y Salí del lugar sin que se dieran cuenta, o eso suponía que había logrado.

Mientras esperaba a André en su auto, me empezó a palpitar la cabeza, dolía un poco.

— ¿Te vieron? — Le pregunte cuando entro al auto.

Me dio la comida y asintió. — Les dije que tenía que irme porque tenía a alguien esperando en mi auto. — Se encogió de hombros — Creo que se lo creyeron.

Cogí un rollito de la bolsa y mordí un poco — Ojala.

Sentí que mi celular vibraba. Era un mensaje de Trina, quería que le llevara algunas cosas de Starbucks. ¡Perfecto!

— ¿Me harías un favor? — Pregunte con inocencia.

— Seguro.

Mi hermana me pidió algo de Starbucks. ¿Vamos? Asintió con amabilidad. Después de eso, me iré a la cama, estoy muy agotada y me duele la garganta.

Es mejor, Tori, no te ves para nada bien.

Me acomode en la silla mientras André conducía en silencio.

Entramos a Starbucks y caminamos hasta el mostrador.

— Hola, un capuccino con caramelo y un café oscuro para llevar, por favor. Mientras esperaba, me apoye en el mostrador y cerré mis ojos por un momento, quería descansar.

— Oye, ¿Te molesta si como aquí el sushi? Sé que estas cansada, pero tengo hambre.

Mire a voltear a André y lo pensé por un momento. — Vale, pero trata de no demorarte comiendo, por fa. — Asintió y me guiño un ojo.

— Pero si es Tori Vega, creo que el destino quiere que te vea de nuevo. — Escuche esa voz detrás y abrí mis ojos de inmediato.

¿Qué hace ella aquí? ¿Llevo sin verla por años y ahora se me aparece?

Di media vuelta y la mire fijamente, estaba junto con Sebastián. — ¿Qué quieres, Karen?

— Solo saludarte, Tori. ¿Cómo estás? — Pregunto con malicia y bebió de su agua.

— Estoy muy bien, gracias ¿Y tú? — Sonreí hipócritamente y apreté mi mandíbula.

— Aquí está su pedido. — Cuando lo fui a coger, definitivamente no era el mío.

— Es el nuestro — Explico Sebastián. Se acercó y cogió la bandeja. Cuando se fue de nuevo hacia Karen, apareció el mío. Lo cogí rápidamente.

— Nos veremos después. — Ojala nunca. Mientras buscaba donde sentarme, solo encontré una mesa vacía de cuatro.

Le hice señas a André y nos sentamos en la mesa. Cuando me iba recostar, Karen y Sebastián se sentaron en las otras dos sillas vacías. — ¿Qué haces? — Pregunte irritada.

— Un poco de compañía no les hará mal, Victoria. — Bebió de su agua y me sonrió. — Cuéntame, ¿Cómo te ha ido en tu escuelita? Mal, me imagino, nunca hacías nada bien.

Pues fíjate que muy bien, muy pero muy bien. Hasta pude presentarme en los Platinum Music Awards. — Apoye mis codos en la mesa y la mire fijamente. — ¿Y a ti? ¿Aun sigues haciendo trampa en matemáticas? o ¿Por fin usaste el cerebro para solucionar problemas? — No me gustaba insultar a nadie, no importaba quien fuera, no lo hacia. Pero no me voy a dejar de ella.

— Me miro con desprecio — No te metas conmigo, no te gustara. — Amenazo con firmeza.

No me asustas, Karen. — Respondí.

— Se cruzo de brazos. — Mejor vete, Sebastián y yo tenemos cosas de que hablar.

— Y dime, ¿Por qué debería hacer eso? Tú ya no me mandas, Karen. — Actué a la defensiva y cruce mi pierna sobre la otra, acomodándome mejor.

— Vamos, Tori, no seas infantil. Ya vete — Me guiño un ojo y bebió de su café.

Solté una pequeña risa. — Vete tú. Yo ya me acomode. — No iba permitir que esta me mandara. Sé que estoy actuando muy infantil, pero no me iba a dejar, definitivamente no me dejar.

Se puso seria de inmediato. Creo que alguien ya se enojó, sonreí ante eso. — Mira, Victoria, ya vete de aquí, tu presencia me molesta, me irrita. Eres de las personas a las que le tengo desprecio, odio, así que esfúmate.

Y por alguna razón, sonreí ante eso. — ¿Sientes desprecio por mí? ¿Me odias? Vaya, pensé que ya me habías superado. — Frunció el ceño confundida. — ¿No has escuchado eso de que, el odio es un sentimiento? Y tú no deberías sentir nada por mí. — Lo reflexiono por un momento, callada, sin poder responderme nada. — Así estas mejor, callada sin decir nada. — Me levante junto con André y salimos del lugar.

Cuando me iba subir al auto de André, Sebastián me alcanzo.

— ¿Tori, quieres que…?

— No, tranquilo André, sube al auto. — Afirme con confianza y voltee a mirar a Sebastián.

Me sonrió incómodo. — Hola — Saludo nervioso. No respondí nada, solo lo mire curiosa. ¿Qué quería?

— Y-yo… nunca tuve la posibilidad de pedirte disculpas por lo… que paso con… bueno ella. — Se despeinó la melena, algo exasperado.

Sonreí un poco — Eso ya no importa, está en el pasado. — Suspire cansada y cerré mis ojos con fuerza. Me estaba empezando a doler la cabeza.

— ¿Estas bien? — Pregunto. — Te ves algo cansada.

— Sí, no importa. — Lo mire de nuevo. — Sabes, no deberías tener una novia como ella, sabe controlar demasiado.

Frunció la boca, algo desanimado. — Eso lo sé, y ya me tiene cansado. — Suspiro. — Ella solo sabe lastimar a las personas, es como un hobbie para ella. Y lo peor de todo es que lastima a quienes no debería, y aprecia a los menos indicados. — Suspiro de nuevo.Pero, bueno, no vine a decirte lo que ya sabias. — Espero por un momento, como si buscara las palabras correctas. — Y-yo lamento lo que paso hace años y sé que no me perdonaras, pero de todos modos si quiero pedirte disculpas, no debí hacer lo que hice. — Se despeino la melena de nuevo. — Fui un idiota.

Sonreí — Sí que lo fuiste, Sebastián. — Reproche con firmeza. — Pero ya no me importa, algunas personas me ayudaron a superar todo lo que paso. — Abrí la puerta del auto y antes de entrar lo volví a mirar. — Cuídate. — Entre al auto y me despedí con la mano. El hizo lo mismo y me sonrió.

— ¿Estas bien? — Pregunto André, algo preocupado.

— Si te refieres a como estoy de salud, mal, la cabeza me está empezando a doler, la garganta me duele y siento como si tuviera a un chimpancé colgado en mi espalda. — Sonreí — Pero si te refieres a lo sentimental, estoy mejor que nunca. Ya solucione algunas cosas.

Me sonrió con ganas y encendió el auto. — Me alegro por una parte, pero te llevare a tu casa de inmediato, parece como si te fueras a caer. — Empezó a conducir.

— Créeme, me siento de esa manera. — Me acomode mejor, me tape con mi capucha y cerré mis ojos.

"Ella solo sabe lastimar a las personas, lastima a quienes no debería y aprecia a los menos indicados" — Pensé en esa frase y sonreí. Había entendido algo.

El camino fue silencioso. Al llegar a mi casa, cogí mis cosas y voltee a mirar a André. — Gracias por acompañarme hoy. Y no le digas a nadie que estoy enferma, solo quiero descansar. Le di un abrazo fuerte y Salí de su auto.

— Que te mejores, Tori. Hablaremos mañana. — Me sonrió a medias y se despidió.

Le devolví la sonrisa y entre a mi casa. Suspire aliviada cuando entre, quería entrar a mi camita y descansar. —Trina, aquí esta lo que pediste. — Cuando subí fui al cuarto de ella. Estaba escuchando música acostada.

¿Estás bien? — Pregunto al verme. Se sentó y detuvo la música.

— No me siento muy bien— Conteste por lo bajo y me senté a su lado. — ¿Tu?

— Un poco mejor — Contesto con simpleza. Por lo visto me traspaso el virus a mí.

Te ves fatal hermanita, deberías comer algo y descansar.

— Suspire y me encogí de hombros. — No tengo apetito. ¿Ya almorzaste? — Pregunte curiosa. Conociéndola aguantaría hambre.

Asintió. — Había algo en la nevera.

Sentí frio y estornude con fuerza. ¡Maldita gripe!

Frunció el ceño y llevo su mano a mi frente. — Parece que tienes fiebre. Sera mejor que vayas a descansar.

Me frustre, no quería enfermarme. — Iré a mi cuarto, y si algo, que no estoy para nadie.

Deje las cosas en su mesa de noche y fui a mi cuarto. Me cambie rápidamente, tome dos vasos con agua y entre en mi cama. Mire la hora, eran las dos de la tarde. Algo temprano para acostarme a dormir, pero no me importaba, me siento demasiado mal como para seguir de pie.

Me tape y cerré los ojos, dejándome llevar por la comodidad, envolviendome por el cansancio y el sueño.

OoooO

El dolor parecía haber empeorado. Sentía mucho calor, pero también frío. Ninguna posición en la cama parecía cómoda. Me sentía adolorida, agotada.

Bebí de mi vaso con agua y mire la hora. Eran las 2 de la mañana. Gemí frustrada y me senté con dificultad, mi cuerpo me pesaba. Busque la medicina pero no la encontré. Debí imaginármelo, mi hermana la cogió.

Cogí mi celular y le envié un mensaje, después dos, después tres, después cuatro y por ultimo cinco.

— ¿Qué quieres, Tori? ¡Son las dos de la mañana!

— ¡Shh! ¡Cállate que me duele la cabeza! — Me acomode de nuevo en la cama y me arrope. — Necesito la medicina que cogiste, me duele todo.

— ¡Ugh! Ya te la llevo. — Contesto malhumorada.

Cerré mis ojos por un momento hasta que ella llego.

Se sentó al lado mío, me dio el vaso con agua y la pastilla. — Toma, estas toda roja. — Coloco su mano en mi frente. — Estas muy caliente, Tori. Tienes fiebre.

Termine de beberme el vaso con agua y me acosté. — Ya se me pasara.

Hizo una mueca pequeña. — A mí ya se me pasó un poco la gripe, y creo que te la pase a ti.

— No me di cuenta. — Murmure con sarcasmo y dolía la garganta de nuevo.

Suspiro — Solo por eso te cuidare. Traeré lo que dijo mamá para la fiebre. No te muevas. — Salió de mi habitación.

¿Mi hermana cuidándome? Eso es nuevo.

Cuando llego tenía varias cosas en la mano, pero no pude ver que eran, me sentía bastante mal y cerré los ojos por un momento.

— ¿Y… ya hablaste con Jade? — Pregunto curiosa mientras colocaba una toalla pequeña y medio mojada en mi frente.

Negué.

— ¿Y no te ha llamado? — Pregunto molesta.

Negué de nuevo. — Aunque ayer en Nozu la vi con los demás, se le veía enojada así que no me acerque o deje que me viera.

— ¿Y sabe que estas enferma por lo menos? — Pregunto mientras intercambiaba la toalla.

— No, y no le dirás nada. Ella está molesta conmigo y no quiero molestarla por ningún motivo. — Estornude de nuevo y me arrope un poco más, empezaba a sentir frio.

Dejo la toalla en mi frente y miro su celular. — ¿Cuándo crees que se arreglaran ustedes dos? Me molesta verte toda apagada.

La mire sorprendida. Levante mi ceja.

— ¿Qué? También me preocupo por ti, hermanita. — Sonreí un poco. — Solo porque yo sea la más talentosa de la familia, no significa que no me pueda preocupar por ti.

Voltee mis ojos y suspire — Claro, como tú digas.

— Entonces, ¿Cuándo se van a arreglar? — Pregunto de nuevo. — ¿Ya arreglaste tus sentimientos, hermanita?

Asentí. — Ayer lo hice. — Estornude de nuevo. — Cuando vi a Karen, sentí algo, y pensé que ese algo era porque todavía amaba algo de ella. — Suspire. — Pero cuando la vi ayer de nuevo, entendí, que desde el momento que acepte que amaba a Jade, Karen había ido al olvido. Solo que no me había dado cuenta de eso por idiota, muy en el fondo todavía tenía miedo de que Jade me hiciera daño, así que me aferre a Karen por alguna extraña razón. Pero es Karen quien hace daño, no Jade. — Bostece — Solo estaba confundida, algo idiota también.

— Hermanita, solo te pedí que me respondieras con un sí o un no, no con medio discurso de tus sentimientos. — Cambio la toalla de nuevo y la coloco en mi frente. — Ahora ya duérmete, no me interesa lo que tengas o no con la freaky de tu novia. — Quería golpearla por decir eso, pero no tenía fuerzas para nada.

Entro conmigo en la cama — Dormiré contigo, no te puede subir la fiebre. — Dejo su celular en la mesa. — Si sigues así, tendrás que ir al médico.

— No vayas a decirle a papá y a mamá, sabes que están celebrando su aniversario. — Y por supuesto descansado de ti hermana.

— Sí, ya se. — Contesto irritada. — Aunque mañana no estaré, así que tendrás que cuidarte sola.

Fruncí el ceño — ¿A dónde te vas? Todavía sigues algo agripada.

— ¿Conoces a mi amiga Melissa?

— A ella tampoco le caes bien, hermana. — Comente divertida y medio sonreí.

— Cállate, eso no es cierto. — Respondió irritada y volteo los ojos. — Ya no te diré nada, solo duérmete, cuidare de ti hasta que me aburra. Bajo un poco la intensidad de la lámpara y cambio la toalla.

Gracias por cuidarme. Susurre por lo bajo y cerré mis ojos.

Pensé en Jade unos minutos y me quede dormida.

Xxxx

— ¿Vega, estas despierta?

¿Vega? Solo hay una persona que me llama así, y se encuentra enfadada conmigo.

Sentí una caricia en mi brazo de repente. Abrí mis ojos con pereza, y levante mi cabeza.

Jade estaba sentada en mi cama, mirando fijamente. Parpadee varias veces, esperando que no fuera un sueño.

— J-jade… ¿Qué haces aquí? — Pregunte con la voz ronca, tenía sed.

— Toma, necesitas beber esto — Cogió un vaso con agua que estaba en mi mesita de noche y me lo alcanzo. — Tómate esto primero, después de comer te daré la pastilla.

Bebí del vaso agua y me refresco la garganta, aun dolía, pero no tanto como anoche. — Gracias. — Trate de estirarme pero me dolió al hacerlo.

— ¿Qué pasa? — Pregunto confundida.

— Los brazos me duelen bastante, y me siento muy cansada, sin nada de energías.

Suspiro. — Debe ser porque llevas durmiendo todo el día, Vega.

— ¿Todo el día? — Pregunte alarmada ¿Había dormido todo el día?

— Son las ocho de la noche, mira. — Observe mi celular y efectivamente eran las ocho. ¡Perfecto, un día desperdiciado! Suspire — Detesto la gripe, siempre me hace parecer una momia.

Sonrió un poco y se levantó. — Lo puedo notar.

— ¿A dónde vas? — Pregunte un poco alarmada. No quería que se fuera.

— Traeré la cena. — Respondió con simpleza.

Recogí mi cabello en una coleta y me coloque un buzo, hacia frio. Me lave los dientes y volví a acostarme, no me sentía para nada bien.

¿Dónde estará mi hermana? ¿Se habrá ido? Le envié un mensaje y mire The Slap por un rato.

Jade entro después de unos minutos y coloco la bandeja en la mesa. Me miro algo preocupada. — Estas muy enferma, Vega.

Me encogí de hombros y me quede callada. ¿Q-qué haces aquí? — Me atreví a preguntar después de unos minutos.

Chasqueo la lengua — Tu, hermana me llamo… algo furiosa al celular y… como loca me grito algunas cosas y me conto la situación en la que te encontrabas.

¿Qué mi hermana hizo qué?

Me senté a medias y me frustre. — Le dije que no te molestara. — Murmure malgeniada y suspire pesadamente. — Lo que sea que te haya dicho, lo lamento en verdad.

¡Que mi hermana no puede tener la boca cerrada, que niña tan fastidiosa!

Se encogió de hombros — Aunque me haya sacado de mis casillas, me hizo entender varias cosas. — Me alcanzo la bandeja que estaba en mi mesa de estudio y la coloco en mis piernas. — Pero de todos modos, nadie se mete conmigo, y muchos menos la rara de tú hermana. Por lo tanto, la obligue a cocinar tu cena. — Me dio la servilleta y se volvió a sentar al lado mío.

— G-gracias — Murmure apenada. A pesar de todo, había venido y con solo verla ya me sentía un poco mejor.

Me quede mirándola con una sonrisa boba en mis labios, hasta que ella levanto una ceja y me miro curiosa. Aparte la mirada de inmediato y cogí la cuchara para probar de la sopa. ¡Estaba deliciosa!

Coloco su mano en mi frente y frunció el ceño. — Tienes fiebre, Vega.

Suspire y me frustre de nuevo. — Pensé que con dormir, mejoraría, pero veo que no fue así.

— Termínate la sopa, te hará mejor. — Ofreció con firmeza y saco su celular.

Seguí comiendo en silencio por unos minutos, hasta que sentí la necesidad de hablar con ella, de contarle lo que había aclarado en mi cabeza.

J-jade yo…

— No, no, primero comes y luego hablas. — Coloco su celular en la mesa y apretó su mandíbula.

Fruncí los labios y seguí comiendo en silencio. Al terminar, bebí del jugo que había y coloque el termómetro en mi boca.

— Espero te haya gustado la sopa, fue bastante complicado prepararla con tu hermana.

Me sorprendí — ¿La... preparaste c-con mi her-rmana? — Pregunte pero se escucho raro, el termómetro no me dejaba hablar muy bien.

Asintió — Yo no sé preparar sopas, y la rara de tu hermana tampoco, así que usamos Google, e hicimos lo mejor que pudimos. — Me sentí mal de repente, Jade no debería estar cuidándome.

— ¿Tan mal sabia? — Pregunto preocupada.

— No, claro que no, sabía rico. — Afirme de inmediato.

— ¿Entonces, porque la cara larga?

— Por nada, solo pensaba cosas. — Saque el termómetro y se lo di.

¿Me pregunto porque está aquí? Mejor dicho, ¿Cuál es la verdadera razón del porque está aquí?

— La fiebre la tienes muy alta. — Dejo el termómetro en la mesa y me alcanzo la pastilla con el vaso de agua. Me la tome rápidamente y lo deje en la mesa.

Me arrope solamente con la sabana. — ¿Por qué estás aquí? — Me miro confundida. — La verdadera razón.

Suspiro — Por lo que tengo entendido eres mi novia, Vega, y estas enferma por culpa de la idiota de tu hermana, así que vine a cuidarte, no te dejare sola si estas así. Explico irritada y se acercó más a mí.

Sonreí a medias y me quede callada.

Suspiro — Creo que… debemos hablar ¿No? — Asentí y baje la mirada. — Pero antes...¿Por qué te ocultaste de mi ayer en Nozu?

La mire de inmediato, y me sonroje, si se había dado cuenta. — ¿Cómo…?

Sonrió Al principio no estaba segura, Vega — Sonrió con picardía. — Pero, apenas te levantaste supe que eras tú. Reconocería ese trasero que tienes en cualquier lado.

Me sonroje aún más. — ¡Jade! — Me queje divertida.

Sonrió un poco pero se puso seria de inmediato. — Ayer, te vi con André y tu… ex novia en Starbucks. ¿Ustedes y ella…?

Negué de inmediato. — No, no, te juro que no es lo que piensas. — Me acerque más a ella y la mire fijamente a los ojos. — Fuimos allá para comprar unas cosas y no la encontramos de casualidad, yo no la llame ni nada.

Frunció el ceño — ¿Por qué estaban sentados con ella y su chicle musculoso?

Suspire — E-ella se sentó con el, solo quería molestarme.

— ¿Te dijo algo? ¿Te ofendió? — Pregunto con firmeza.

Me encogí de hombros. — Solo actuó como la ex novia resentida, eso es todo. — Estornude. — De todas formas no me deje.

— No me gusta que estés a solas con ese tipo de gente. Debiste a verte ido, no quedarte.

— No estaba sola, André estaba conmigo. — Estornude de nuevo. — Espera un momento… ¿Cómo nos viste en Starbucks? — Pregunte curiosa. ¿Me estaría siguiendo? — ¿Me estabas… siguiendo? — No pude evitar sonreír.

— No… claro que no. — Se cruzó de brazos, fingiendo. — Yo solo estaba de paso y los vi. — Observo hacia otro lado, fingiendo des interés.

Sonreí — Como digas. — Murmure. Me había seguido, eso es seguro.

Suspiro y me miro de nuevo con seriedad. — Vega…tu hermana me dio un discurso sobre ti, algo molesto, pero concreto. — Se acercó más a mí. — ¿Tu… sientes… algo por tu ex? — Iba a responder, pero me interrumpió. — Solo quiero que me digas, sí o no. Tu hermana ya me dio un discurso enorme, y sé que esa es la razón, pero yo solo quiero confirmar esa razón. Entonces, dime, ¿Todavía sientes algo por ella?

— No. Solo estaba idiota, Jade. — Respondí con seguridad y ella sonrió. — ¿Volverías con ella, si te lo pidiera? — Pregunto con firmeza.

— No. — Cogí su mejilla con mi mano y con mi dedo pulgar la acaricie. — No te voy a dejar, Jade. Me acerque y le di un beso en la mejilla.

— Mas te vale que no lo hagas — Bromeo. Se acercó y me dio un beso en la esquina de mi boca.

— ¿Me quieres torturar? — Pregunte burlona. Sabe que me matan sus besos, ¿Y me da uno en la esquina de mi boca?

Sonrió. — Te lo iba a dar en los labios, pero me hiciste enojar el viernes, entonces no.

Hice un puchero. — Eres mala.

— ¿Hasta ahora te das cuenta, Vega? — Pregunto burlona.

Sonreí y me salió un bostezo. — No — Murmure cansada.

— Es mejor que sigas descansado. La idiota de tu hermana sí que te traspaso el virus.

Me recosté de nuevo en mi cama y me tape. — ¿T-te… iras?

— ¿Y dejarte sola? Ni lo pienses. — Se sentó al lado mío y toco mi frente. — Estas caliente, pero ya no tanto como antes. Puedes dormir tranquila.

Me acomode mejor junto a ella. Me arrope y ella encendió el televisor. Me quede mirándola por un momento, hasta que se me presento una duda.¿J-jade?

— ¿Hmm? — Me volteo a ver.

Suspire — S-si yo… hubiera dicho… que si sentía algo por… mi ex, ¿T-tu… de verdad me hubieras… dejado? ¿L-lo nuestro… de verdad seria historia?

Suspiro y se recostó, mirándome fijamente. — Pensé que no te acordarías de eso. — Se quedó callada, pensando. — Pero no, yo… no te dejaría, no puedo, dolería demasiado, Vega. — Chasqueo la lengua. — Solo fue algo estúpido que dije, salió por el calor del momento, nada más.

Me acerque más y coloque mi cara en su cuello. — Mientras no te alejes de mi, todo estará bien. — Cerré mis ojos y me sentí demasiado cómoda. Y a pesar de todo esto de estar enferma, me sentía muy bien. Feliz, alegre, risueña, todo lo bueno que una persona pueda llegar a sentir cuando se siente en la cima, flotando en las nubes.

Digo lo mismo, Vega, digo lo mismo. — Murmuro ella, dándome un beso en la cabeza.

Sonreí ampliamente y cerré mis ojos, sabiendo que despertaría con ella a mi lado.


¡Pregunta! - Entre, Karen y Candance ¿Quién creen ustedes que sea la mala? O.o

¿Criticas constructivas? ¿Sugerencias? ¿Algo? Déjenme saber en un review. No sean tímidos, mis queridos lectores n,n

Les informo que se acercan demasiadas cosillas por ahí, momentos tristes... D: - (No diré mas, haha) No se cuando podre actualizar de nuevo, pero no creo demorarme mucho (;

ESCENAS DEL PROXIMO CAPITULO.

— Ya me siento mucho mejor, gracias. — Mire la hora, eran las diez de la mañana. — ¡Jade! ¿Por qué no estás en Hollywood Arts? Deberías
estar en clase.
— Te dije que no te dejaría sola, Vega. ¿Qué no pusiste atención, anoche?

¿Nunca lo has hecho cuando te estas recuperando de una gripa, Vega? — Ronroneo en mi cuello y negué. — ¿Y no te gustaría intentarlo? — Pregunto con picardía, besando suavemente mi cuello.
...
— ¿Dónde la conociste? ¿Por qué te hablas con ella, Vega? — Y dale con la preguntadera.
— Bebe, ya van como mil veces que te lo digo. La conocí en Nozu, y le hable para que saliera con Robbie. —
¿Qué no entiende? Solo quiero ayudar a Robbie.
— Vega, yo sé que Robbie no consigue ni a una muñeca de trapo, pero por lo menos que lo intente él solito ¿No? Tú no tienes por qué estar hablándole a chicas de por ahí para ayudar al mequetrefe de Robbie.
— Bebe, que celosa eres. —
Comente divertida.

...

Vamos, Tori, sé que Jade y tu están juntas y toda la cosas. Pero créeme, si yo quisiera te quitaría a Jade en cuestión de segundos, fui su primera vez ¿Sabes?
N-no estés muy confiada, Candance. — Trate de sonar segura, pero no lo logre en lo absoluto.

.

..

...

Contestación de reviews.

NatSkarecrow: Si, ya estoy mucho mejor. Gracias por preguntar n,n - Me alegra que te haya gustado, y bueno, creo que ya se pudo aclarar lo de Tori. Saludos.

vaniap0211: Lo siento, Hades me dijo que lo dejara ahí, haha. - Creo que ya muy pronto podrás saber quien es. - Y lamento la tardanza, espero no demorarme tanto con el próximo. Saludos ;)

Guest: Bueno, creo que en cuanto a los sentimientos de Tori, ya todo quedo claro, pero tendrás que esperar un poquito mas para saber tu duda en cuanto al señor West (;
Y si, esos tres quieren hacerlo, pero pueden cambiar las cosas, o tal vez no. Además falta una personita... ¿Quién crees que sea? n,n

Gabuoo: Gracias. Ya estoy mucho, pero mucho mejor. Los médicos hicieron lo suyo, haha n,n - Gracias por preguntar. Saludos n,n

madameduvergiere: Si, reunión de idiotas, y creo que mas adelante habrán mas reuniones de idiotas u,u - No falta mucho para volver al principio, así que ve preparándote, porque vienen varias cosillas... D:

Alejandra Ocampo: Me alegra que mi actualización te haya animado :D - Cada vez que leo de nuevo el capitulo, siempre aparecen palabras pegadas. Pero en serio que yo no las escribo así, es FF que las pega. ¿Porque? No tengo ni la mínima idea, pero si trato de despegarlas cuando las noto.
Que bien que te haya gustado el capitulo, significa mucho. Y que mal que Cat apareciera, pero no te preocupes, en el próximo capitulo podrán divertirse (;
Bueno, te digo que sabes analizar muy bien, y ya en los próximos capítulos sabrás quien es. Pero creo que ya lo tienes... O.o
Y no importa si es largo, es mas, me gustan mas así. n,n