JADE POV
Cuando abrí mis ojos, me sentí algo mareada y me di cuenta que estaba completamente desnuda. Levante mi cabeza y todo mi cuarto se empezó a mover. ¡Maldita resaca!
Cuando volví a recostarme y cerrar mis ojos con fuerza, sentí unos labios encima de mis pezones y unos brazos rodeándome desde la cintura. — ¿Ya tan rápido, Vega? — Comente con la voz ronca y medio abrí mis ojos para verla. Estaba dormida encima de mí y también estaba desnuda. Me quede mirándola por unos momentos hasta que sentí calor. — V-vega muévete, tu cuerpo está demasiado caliente. — Trate de moverla pero no pude, me sentía débil. — Tori, muévete. — Tener su cuerpo así de caliente me estaba empezando a sofocar. Movió sus ojos y cambio de posición. — F-fue Trina, mamá, ella se comió todo… — Murmuro dormida y se arropo con las sabanas.
Voltee mis ojos y me senté lentamente. Observe el piso por un rato mientras trataba de soportar el dolor de cabeza que tenía. Había una lata de crema batida vacía, tallos de fresas y botellas de cerveza. ¿Pero qué locuras hicimos anoche?
Me estire y masajee mi cuello. Observe un raspón en mi codo. La sangre estaba seca, pero se veía genial. Lo toque y me dolió. — Excelente. — Murmure satisfecha. Este tipo de dolor me gustaba.
Me bañe rápidamente y me cambie. Cuando termine, una Vega con un peinado sexy y desnuda estaba sentada en mi cama. — Pero que bien te ves, Vega. Quédate así todo el día.
— Ha, ha, que graciosa, Jade. — Se limpió los ojos y se estiro, bostezando.
— Sonreí con picardía. — Es la verdad, Tori. — Termine de lavarme los dientes y cuando camine hacia ella, Sinjin salió de mi closet algo mareado.
— ¿Sinjin que haces aquí? — Pregunto Vega aterrada mientras se cubría con las sabanas.
Me enfurecí y fruncí el ceño. — ¿¡Qué haces en mi habitación, Sinjin!? — Me acerque a él y tuve que retroceder algunos pasos, me dieron ganas de vomitar, apestaba a alcohol.
Se rasco la cabeza y trataba de abrir los ojos completamente, pero no podía. — No lo sé, desperté hace unos momentos. Ni siquiera recuerdo como llegue aquí. — Es verdad, ¿Como habremos llegado a la casa de mi madre? No recuerdo nada. Siguió parpadeando hasta que fijo la vista en Vega. Se quedó mirándola bastante curioso.
— Me enfurecí aún más. — ¡Lárgate de aquí, Sinjin! — Lo cogí del pelo y lo saque a rastras de mi cuarto. Le cerré la puerta en la cara y tuve que cerrar mis ojos con fuerza. El dolor de cabeza había empeorado.
— ¿Cómo llego a Sinjin a tu closet? Y ¿Cómo llegamos nosotros a tu casa? — Pregunto Vega con curiosidad mientras entraba a mi baño.
— No lo sé, iré abajo a ver que encuentro. — Cuando baje, me encontré con un André dormido en el sofá, un Robbie sin camisa en el piso, y el perro de mi hermano orinándose en él. — Sonreí. — Bien hecho bola de pelos, sigue orinando. — Murmure divertida y fui a la cocina. Me prepare mi café y bebí un poco. El líquido caliente bajando por mi garganta, me hacía sentir mucho mejor. Volví a donde estaba Robbie y lo moví con mi pie. — Oye, lárgate de mi casa, arruinas el piso. — Cuando vi que no se movió, le abofetee fuertemente el rostro. — Robbie, muévete. — Reacciono de inmediato y se levantó. — ¡Yo no fui! — Exclamo asustado.
— No grites, Robbie, me duele la cabeza. — Bebí más de mi café y desperté a André. — Tú también lárgate de mi casa, arruinas el living. — Observe por la ventana para ver si estaba mi coche. Cuando lo vi me despreocupe y me senté en el otro sofá. Observe a André levantarse y a Robbie limpiarse la orina.
El perro de mi hermano trajo a Rex en su boca y yo lo cogí. — Pero que buen perro eres, bola de pelos, cogiendo la basura con tu boca, que bien. — Le quite a Rex y lo mire por un momento, hasta que lo volví a botar por ahí.
— Robbie se te cayó tu juguete. — Informo mi hermano entrando a la casa y lo levanto para dárselo.
— No es un juguete. — Explico Robbie irritado y tuve que taparme los oídos. La cabeza me dolía.
— Robbie si no sales de mi casa en 5 segundos, tendré que sacarte a las malas, y créeme no te gustara. Uno, dos… — Salió corriendo de inmediato. Suspire y volví a beber de mi café.
— Sera mejor que me vaya yo también. Jade, ¿Le podrías decir a Tori que la espero más tarde en mi casa para hacer el trabajo? — Asentí despreocupada e hice un ademan de que se fuera ya. — Espera, espera. — Lo detuve. — ¿Cómo llegamos aquí? ¿No se supone que la fiesta fue en tu casa?
— Sonrió divertido. — Solo recuerdo que llegamos todos aquí y tú y Tori subieron las escaleras rápidamente apenas llegaron. Yo me quedé dormido con Beck y Cat al rato. — Saco su celular y se colocó la camisa. — Cat y Beck se fueron temprano.
Bebí de nuevo. — ¿Y porque rayos, Sinjin estaba en mi habitación?
— Frunció el ceño y se encogió de hombros. — No lo sé. Ese chico es raro, da igual.
— Es cierto. — Me tape el rostro con mis manos para masajearlo — Ya vete, me duele la cabeza. — Escuche que la puerta se cerraba y mi hermano se sentó al lado mío. — ¿Te duele la cabeza, hermanita? — Pregunto divertido y levanto a su perro.
— Si no te vas de inmediato, enano, mañana tu perro no tendrá pelo. — Le amenace con seriedad y bebí de mi café. — Tú decides.
— Ya me voy. Vámonos, Steve. — Se retiró asustado y suspire pesadamente.
Al poco tiempo bajo Vega y preparamos el desayuno. Cuando terminamos de comer, fuimos al living a ver una película. — Bufe irritada al ver la pantalla. — No me digas que veremos películas románticas y cursis, porque te juro que me voy a mi cuarto y te quedas sola. — Exhale cansada y pase mi mano sobre mi pelo.
— Puso los ojos en blanco. — Está bien, está bien, ya la quito. — Cogió el control remoto y observo el menú.
— Pon algo que valga la pena, Tori. No estoy de humor para cursilerías. — Bebí un vaso con agua y lo deje en la mesa del centro frustrada. Nada que se me iba el dolor de cabeza.
— ¿Te sigue doliendo la cabeza? — Pregunto preocupada. Asentí. — Ven, apoya tu cabeza en mis muslos, te hare sentir mejor. — Hice lo que me dijo y empezó a consentir mi cabeza con la yema de sus dedos. Me parecía raro, pero me calmaba el dolor. — ¿Dónde aprendiste eso? — Pregunte.
— Mi abuelita me enseño cuando era pequeña. ¿Los tuyos no te enseñaron?
— Solté una risa pequeña y cerré mis ojos. — No conocí a mis abuelos, Vega. Uno perdió la nariz en la guerra y los demás murieron por estar como uvas pasas.
— Soltó una risa. — No lo sabía, perdón. — Me dio un beso en la mejilla.
— No importa, solo sigue con tu masaje, me relaja. — Cambie de posición mirando hacia al techo y cerré mis ojos. — ¿Te acuerdas algo de anoche?
— No, casi no me acuerdo de nada. — Se acercó a mi oído. — Pero se nota que hicimos bastantes cosas con la crema batida y la cerveza. — Susurro en mi oído divertida y nos reímos mutuamente.
— Hare lo que pueda para recordarlo, tengo que saber que hicimos anoche. — Me acurruque más hacia su estómago y sonreí a medias. — Hueles muy bien, Tori, me gusta… — Suspire pesadamente y sentí como el sueño se apoderaba de mí.
Lo último que sentí fue su mano consintiendo mi mejilla y una pequeña risita.
.
— J-jade, despierta, es hora de almorzar… — Me susurro al oído y me jalo las mejillas. Gruñí. ¿Por qué me estaba despertando? — Vamos, bebe, despierta, me tengo que ir.
— Gruñí aún más y me voltee. — Dile a André que te haga el trabajo y así te quedas aquí. — Estoy demasiado cómoda como para que se vaya.
— Sabes que eso no pasara, ahora levántate porque quiero almorzar contigo antes de irme. — Gruñí de nuevo y me senté. — Si eres aguada, Vega.
— No te quejes, tu hermano pidió comida china, está en la nevera. — Me dio un beso en la mejilla y fue hacia la cocina.
Me estire y fui al baño a arreglarme. Cuando Salí vi a mi hermano en el sofá pensativo. — ¿Qué tienes, mocoso? ¿Se te perdieron tus juguetes? — Me burle y me senté en el sofá.
— Que graciosa, hermanita. — Me saco lengua y volteo los ojos. — Estaba pensando… cosas.
— Alce mi ceja. — ¿Qué tipo de cosas? — Quise saber. Más vale que no sea una estupidez.
— Apretó su mandíbula — Es papá, ha estado actuando raro últimamente.
Fruncí el ceño. — Dos cosas. Uno, me importa un bledo como este ese señor y Dos, ¿A qué te refieres con que ha estado actuando raro? ¿Se come los mocos o algo así?
— Puso los ojos en blanco y suspiro. — No, obvio no, Jade. Me refiero a que… ha estado todo serio y malgeniado con María, han estado peleando mucho últimamente, y parece como si a papá ya no le importara, como si quisiera romperle la cabeza o algo así.
— ¿Y eso que tiene de raro, enano? Sabes que papá y esa pelean siempre y se juntan a la hora cuando papá le compra algo súper caro a ella o viceversa.
— Eso lo sé, pero esta vez es diferente. Llevan peleados casi dos semanas, las cenas son algo incomodas y en la mañana ni se miran. Ya no siento esa cursilería que siempre tenía, papá la mira con odio desde que se levanta hasta que se acuesta. — Parecía preocupado de verdad.
— Vamos, a ti no te tiene que importar eso. Es más deberías estar feliz, tal vez terminen separándose y puedas tener la casa para ti solito sin tener que soportar a la bruja arrugada esa. — Aunque lo veía muy imposible, esos dos no se han separado por nada del mundo. Y no creo que lo hagan, ya que ellos solo quieren quedar bien ante toda la bola de hipócritas que les rodean.
— ¿Pero… y si papá hace algo… malo? Sabes que papá… puede cometer errores en cualquier momento y en cualquier situación.
Bueno, en eso tiene razón. Si tanto odio demuestra es capaz de hacer cualquier cosa. — Mmm, ¿Crees que papá llegue a esa altura con la noviecita que tiene?
Asintió. — Sabes que cuando está enojado o incluso demuestra tanto odio, puede hacer cosas horribles. — Frunció el labio desanimado. Está preocupado por eso, tiene miedo, y mucho.
Suspire — Hablare con mamá, le diré que vivas aquí con nosotros… — Mire su cara de preocupación, no quiere dejarlo solo. — Por un tiempo, tranquilo, enano. Y le diré que hable con… — Suspire de nuevo. — P-papá, a ver qué le pasa con su noviecita esa. Le diré que lo tranquilice, o que por lo menos le advierte de no hacer estupideces. — Lo ultimo que quiero es ver a este mocoso sufrir por las idioteces de mi padre.
— Sonrió y suspiro aliviado. — Gracias, gracias… — Fue a abrazarme pero lo detuve. — Nada de abrazos, enano. Solo cálmate y deja de pensar en papá.
— Sonrió aún más y volteo los ojos. — Aun así gracias.
— Sí, sí, ve y ayuda a Vega servir la comida. — Hice un ademan con las manos y saque mi celular. Era raro de todos modos que mi padre estuviera así con su noviecita. Siempre que pelean se reconcilian con cualquier estupidez. Pero si mi hermano dice que mi padre la mira con odio, debe ser porque algo hizo y a mi padre no le gusto para nada. ¿Qué habrá hecho la idiota esa? ¿Le habrá puesto los cuernos?
— Toma. — Vega me saco de mis pensamientos y me dio el plato. — Esta rico. — Murmuro al sentarse. Comimos los tres juntos hasta que Tori se fue. Gruñí molesta cuando lo hizo, no quería que se fuera, pero era necesario.
Me recosté en mi cama y vi televisión. Todavía me dolía un poco la cabeza.
A la hora, escuche que el timbre sonaba. ¿Quién será?
— ¿Qué? — Pregunte al abrir. Estaban Cat y Beck. Me sonrieron, yo simplemente los mire.
— ¡Jade! — Exclamo entusiasmada y me abrazo. — ¡Feliz cumpleaños!
Me aleje y fruncí el ceño. — Cat, no es mi cumpleaños.
Hizo un puchero. — Lo sé, faltan pocos meses. — Pensó algo por un momento. — Entonces, ¡Feliz no cumpleaños! — Salto con alegría y abrió su brazos, queriendo que la abrazara de nuevo.
La mire con simpleza y voltee mis ojos. — ¿Qué hacen aquí? ¿Qué quieren? — Me senté en el sofá y saque mi celular.
— Venimos a invitarlas a tomar un café en el centro comercial y a las…— Observo para todos lados y frunció el ceño confundida. — ¿Y Tori?
— Con André, haciendo trabajos. — Conteste con simpleza.
Suspiro desanimada. — Bueno, entonces iremos los tres.
— ¿Y quién te dijo que acepte ir con ustedes? — No tenía muchos ánimos para salir.
Hizo un puchero. — Por favor, ven con nosotros, será divertido. — Suplico con ternura e hizo otro puchero. — Por favor, te comprare un café enorme si vas con nosotros.
Mire a Beck. — ¿Sera divertido, Oliver?
Se encogió de hombros y asintió. — Tal vez, depende de la perspectiva que… — Lo interrumpí. — Ya, ya, no me expliques. Vámonos entonces. — Cogí mis cosas y fuimos hacia la puerta. — Espera, ¿Y tu hermano?
Me encogí de hombros. — No sé, debe estar con sus amiguitos bobos. Vámonos ya, antes de que cambie de opinión.
Llegamos al centro comercial y estuvimos caminando por un largo tiempo. Me contaron algunas cosas de la fiesta, nos burlamos de lo que podíamos recordar y al final decidimos ver: Guerra Mundial Z.
— 10 puntos al actor zombi que decidió chirriar los dientes al final de la película. — Bote la envoltura de papas a la basura y saque mi celular.
— Jade, no empieces. A mí me gusto, ¿a ti Beck? — El se encogió de hombros y empezaron a hablar sobre ello. No puse atención, estaba muy entretenida enviándole un mensaje a Vega.
¿Terminaste tu trabajo con André? Estoy algo aburrida sin verte por aquí.
Me respondió al poco tiempo.
No. Y yo estoy muy aburrida sin tus comentarios sarcásticos :( - T
Sonreí a medias y le respondí.
¿Les falta mucho? No me gusta que estés tanto tiempo con él. - J
Me respondió enseguida.
No empieces, bebe. Además, ya casi terminamos. - T
En cuanto termines, vienes para aquí de inmediato (: - J
¿Y… qué pasa si no voy? ¿Me castigaras? - T
No me tientes, sabes que lo puedo hacer. - J
¿Y… si quiero que lo hagas? - T
¿Quién eres y que hiciste con Vega? - J
Ha,Ha, que graciosa. Pero hablo en serio. ¿Me castigarías de verdad? - T
Si no vienes tenlo por seguro. A menos que... lo pidas… - J
Apenas termine iré para allá. Y apenas lleguemos a tu casa, definitivamente te lo pediré. - T
¿Es un trato? - J
Es un trato. - T
Sonreí grandemente y me junte con Cat. Con una simple conversación ya estaba de muy buen humor. Nos divertimos un poco más, hasta que decidí ir por mi cuenta a comprar un café, mientras ellos estaban de cursis.
— Un café por favor. — Pedí amablemente y espere mientras miraba TheSlap. De repente sentí que alguien me tapo los ojos con sus manos. — ¿Vega, como llegaste tan rápido? — Asumí que era ella y le cogí las manos para poder voltearme y darle un beso. Cuando mire, mi sonrisa se fue de inmediato. — ¿Tu qué haces aquí? ¿Me estas persiguiendo? — Bufe irritada y apreté mi mandíbula.
— Hola, Jade. ¿Cómo estás? — Pregunto irónicamente y me sonrió.
— ¿Qué quieres, Candance? ¿Te volviste ex novia psicópata o algo así? — Últimamente me la encuentro en todos lados. ¡Que fastidio!
— Te reconocí por la chaqueta y quise saludarte. ¿Cómo estás? — Pregunto amablemente.
Fruncí el ceño. — ¿Y desde cuando te importa saber cómo estoy? — Cogí mi pedido y fui por el azúcar.
— Bueno, solo quería ser amable. ¿Puedo saber cómo estas, sí o no? — Negué. Cuando iba coger el azúcar, ella lo hizo primero, abrió los sobres y los hecho. — Dos de azúcar, como te gusta. Veo que eso no ha cambiado.
Puse los ojos en blanco y bebí de mi café. — Te diría que fue un placer verte, pero no es así. Adiós. — Cuando le di la espalda y empecé a caminar, ella me siguió. Gruñí irritada.
— Deja de comportarte como bebe, solo quiero charlar contigo, Jade. — Me sonrió de nuevo y siguió caminando a mi lado. ¿Por qué me sonríe tanto?
— Pues yo no quiero charlar contigo, Candance. — Explique con seriedad y apreté mi mandíbula. — Así que ya te puedes ir. — Bebí un poco más y mire mi celular.
— Suspiro. — Quería invitarte a las carreras de moto. ¿O ya no te gusta conducir motos? — Me detuvo colocándose enfrente de mí.
— Alce una ceja. — Si me gusta. ¿Pero porque asumes que aceptare tu invitación? ¿Te volviste loca?
Se encogió de hombros. — ¿Pero qué tiene de malo? Solo quiero invitarte, hace años no te veo y quiero compartir contigo. — Me quito mi café y bebió de él. — Puedes traer a tus amigos si quieres.
Le quite el café. — Tres cosas. Primero, no bebas de mi café. Segundo, no me invites a nada porque no quiero estar contigo, y tercero, ¿Te volviste loca? ¿Hace tiempo que no te veo y piensas invitarme así porque si pretendiendo como si no hubiera pasado nada entre nosotras? Loca. — La hice a un lado y seguí caminando.
Me alcanzo. — Oh, vamos. Solo quiero ser amable contigo, yo no lo fui hace años… — Me detuvo de nuevo. — Podemos comenzar de cero, Jade. Ser amigas.
Me reí. — ¿Tu y yo, amigas? Por favor, no me hagas reír que me arrugo. Déjate de estupideces y vuelve a tu vida, Candance. — Personas estúpidas y ella.
Exhalo. — Sé que cometí mis errores, Jade. Pero quiero comenzar de cero contigo, como los viejos tiempos.
Me reí de nuevo. — Los viejos tiempos ya no existen, Candance. Si tú quieres vivir allá, es tu problema, no el mío. — Solté un bufido y seguí caminando mientras miraba mi celular.
Me alcanzo de nuevo y me quito el celular. Gruñí molesta, ya estaba perdiendo la cordura. — No seas así, quiero ser amable contigo. Te lo dije en la fiesta, soy otra persona y quiero ser amiga tuya, Jade.
Me cruce de brazos. — Bien por ti. Pero a mí me importa un bledo si eres otra o no. Y como te lo dije en la fiesta, no quiero ser amiga tuya, perdiste mi confianza hace mucho. — Le iba quitar mi celular pero ella lo alejo.
— ¿Por qué eres así? Acaso ya olvidaste la promesa que le hicimos a mi abuelita. Nada de peleas entre nosotras.
Me puse seria de inmediato. — ¿Cómo puedes tener los cogones para sacar eso a flote en este momento? Fuiste tú quien provoco todo esto. — Le iba quitar mi celular de nuevo pero lo guardo en su bolsillo trasero. — Vaya, que madura eres. — Comente con sarcasmo y bebí de mi café hasta terminarlo.
— Sé que cometí ese error, pero quiero remediarlo. Volver a ser amigas por lo menos.
— ¡Mírala, allá esta! — Escuche a Cat detrás y en cuestión de segundos llegaron a mi lado. — ¿Dónde estabas? Pensé que te habías perdido, Jade. — Explico con ternura y me abrazo.
Voltee mis ojos. — Nada, solo tuve una molestia distracción. Una muy molesta distracción. — Mire a Candance fijamente y apreté mi mandíbula. Cat se separó de mí y la miro también.
Candance sonrió a medias y los saludo con la mano. — Mmm, Hola amigos de Jade. ¿Cómo están? — Pregunto suavemente y sonrió incomoda de nuevo. Beck solo apretó su mandíbula y alzo ambas cejas. Cat por otro lado, la saludo con la mano entusiasmada, hasta que la mire con seriedad.
— Sé que Jade debe a verles hablado de mí y todo lo demás. Y sé que no los conozco ni nada, pero quería saber si querían ir a las carreras de motos esta noche. Jade es o era, no lo sé, una gran amante de las carreras de motos. Pero solo de motos, las de autos le parecen estúpidas. — Gruñí irritada, todavía se acordaba de eso.
— Pero no hay entradas. No conseguimos. — Explico Cat desanimada. ¿Uh?
— No importa, el padre de un amigo mío es dueño de todo eso, podemos entrar todos gratis. ¿Qué dicen, quieren ir?
— No. — Respondí tajante.
— ¡Sí! — Respondió Cat con entusiasmo. — ¡Yo quiero ir!
— ¡Cat! — Le grite con fuerza. — ¿¡Qué te pasa!? — Hizo un puchero y junto ambas cejas. Iba a llorar. ¡Diablos! — No… no vayas a llorar, cálmate… — Alce ambas manos tratando de que se calmara. Si ella empieza a llorar, no va a ver poder alguno que la calme. Solo los Bibbles la calman, y no tengo de esa chatarra. — No vayas a llorar, respira… — Alargo el puchero y las lágrimas empezaron a salir. — Cat, no llores, es que… — Se tapó el rostro con las manos y empezó a sollozar en el pecho de Beck.
Me frustre y apreté ambos puños. — ¿Si te digo que iremos a la carrera, te calmarías? — A veces me pregunto porque me junto con una persona tan bebe.
Retiro algunos dedos de su cara y me miro algunos momentos. — ¿D-de v-verdad? — Pregunto con Ternura. Asentí de mala gana y apreté mi mandíbula.
Sonrió y se secó las lágrimas. — Iré al baño. — Murmuro.
— Te acompaño. — Sugirió Beck. Mire a Candance de mala gana y seguí a Cat.
— ¿De verdad quieres ir a eso, Cat? — Pregunte irritada. No sonaba mal ir a la carrera, pero no quería ir con Candance.
Asintió con ternura, mientras se corregía el maquillaje. — Nunca he ido a una de esas.
Suspire. — Cat, Beck y yo te podemos llevar a cualquier otra carrera. A la que quieras, cuando quieras.
Hizo un puchero. — P-pero… p-pero, yo quiero ir a esta… es gratis. — Junto de nuevo las cejas y alargo el puchero.
— Está bien, está bien, iremos a esta. — Exhale. Tendría que ir a la carrera.
Después de que terminara, salimos las dos. Ella se fue a donde Beck y yo empecé a ir donde Candance. No iba a ir a eso sin mi novia, necesitaba llamarla.
Me acorde que ella tenia mi celular. Me irrite. Nunca debes dejarle el teléfono a tu ex novia. ¡Idiota! — Dame mi celular. — Se lo quite de mala gana y cuando estaba llamando, vi a Vega a pocos metros de mí. — Vayan al parqueadero, hablare con Tori. — Guarde mi celular y camine hacia ella. — Ya te iba a llamar. — Le di un beso en la mejilla.
Me sonrió a medias. Algo esta mal. — Jade, ¿Por qué ella me contesto tu celular? — Pregunto con seriedad y miro hacia Candance rápidamente con firmeza y después hacia mí.
Apreté mi mandíbula. — Larga historia, solo te diré que me lo quito.
— ¿Qué hace aquí? ¿Qué hace con ustedes? Y ¿Por qué me dijo que iríamos a una carrera? — Se cruzó de brazos.
Chasquee la lengua. Esa maldita le había contestado e invitado. — Me encontró por ahí, nos invitó a una carrera y le dije que no, pero Cat empezó a llorar, y ya sabes cómo se pone cuando llora. Así que aceptamos ir todos.
Alzo ambas cejas.— ¿Los iba a invitar no mas porque si? — Me encogí de hombros y asentí. — Esta loca.
— Entonces vamos a la carrera, nunca he ido a una, ¿así que por qué no? — Hablo con seriedad y me cogió de la mano.
Empezamos caminar hacia el parqueadero.— ¿De verdad quieres ir? — Asintió. — Si no quieres ir esta bien Tori. — Lo ultimo que quiero es que se sienta obligada a ir a un lugar donde no quiere ir.
Frunció el labio. — N-no... ¿No quieres que vaya?
— ¿Y porque rayos no querría que vinieras conmigo? — Sonreímos mutuamente. — Yo ya te iba llamar para ver que opinabas, pero me imagine que no te gustaría ir a eso, ya que no se si te gustan las carreras.
Se encogió de hombros. — No se si me gustan o no, nunca he ido a ninguna.
Sonreí. — Entonces en esta ocasión me podrás decir si te gustan o no.
— ¡Tori! — Exclamo Cat con entusiasmo y la abrazo. Beck sonrió y le dio un beso en la mejilla.
— Hola, Tori. ¿Cómo estás? — Saludo Candance con cierta incomodidad y le sonrió a medias. Tori hizo lo mismo y volvió a mi lado.
—Bueno… entonces ¿Nos vamos? No falta mucho para que comience la carrera. — Saco algo de su bolso y fue hacia una moto. Beck y yo nos miramos de inmediato al ver la moto en la que se estaba montando.
— ¿E-esa… esa es tu moto? — Pregunto Beck asombrado. Solté la mano de Tori y me acerque con Beck para ver la moto. Era una de las motos que yo quería hace tiempo, pero al ver su precio una vez, me olvide de ella.
— ¿Tienes una MTT Turbine Superbike? — Pregunto Beck mientras miraba el diseño y la pintura. Negra, como a los dos nos gustaba.
Asintió orgullosa. — La compre hace poco. ¿Les gusta?
Voltee mis ojos y me cruce de brazos. — No te hagas Candance, es una de las motos más caras que existen, y tiene un color espectacular. — Observe la motocicleta por todos los ángulos y me enamore de la moto. Es fantástica.
— ¿Por qué tanto alboroto por esta moto? — Pregunto Vega con cierta inquietud. Beck y yo la miramos incrédulos.
— Según Beck, es una moto muy cara, pero es favorecida por el diseño que tiene y la velocidad y el motor. ¿Cierto Bebe? — Explico Cat y todos nos quedamos mirándola con asombro. Su momento de inteligencia por fin llego.
— ¿Bueno, vamos a ir, sí o no? — Pregunto Vega irritada.
— Tori, tiene razón. Vámonos ya. — Candance encendió la moto y a Beck y a mí nos encantó el sonido que hizo el motor. Tenía poder. — Los espero allá. — Acelero y salió rápidamente.
Nos subimos al auto de Beck y nos fuimos. En el camino pude sentir que Vega estaba algo, desanimada, como pensativa.
— ¿Estas bien? — Le susurre al oído.
— Sí. — Respondió simplemente.
Cuando llegamos, Candance hablo con sus amigos y nos dejaron entrar a todos. Compramos algunas cosas para comer y bebe, y nos sentamos a observar la carrera.
— ¡Pero que imbécil es el 46! — Grito un señor barbudo al lado de Tori.
— ¿Jade… porque es un imbécil el 46? — Me pregunto susurrando y no pude evitar sonreír, no entendía.
— Porque no cogió bien esa curva, y cerro a los otros corredores. — Bebí de mi cerveza y le ofrecí a ella.
— No entiendo muchas cosas. ¿Me explicarías? — Me dio el vaso de nuevo y apoyo su cabeza en mi hombro. — ¿Por qué ellos...?
Beck me toco el hombro. Lo voltee a mirar. — Toma, Candance te lo manda. — Beck me dio un papel enmarcado y cuando lo leí me sorprendí de inmediato. — ¡No es cierto! Son los autógrafos de la actriz que interpreto la Tijerina y del director de toda la saga. — La mire asombrada. — ¿Cómo los conseguiste?
Me sonrió. — Un amigo me dijo que estaban en la planta baja y le pedí sus autógrafos. Se tuvieron que ir por asuntos de trabajo, o si no hubieras podido tomarte una foto con ellos.
— Wow… son magníficos. — Me acomode de nuevo y mire el papel. No podía creer que tenía los autógrafos de ellos dos.
En casi toda la carrera me quede mirando el papel, era algo fascinante para mi, extremadamente fascinante. Nunca pensé tener los autógrafos de ellos dos.
— Te gusto mucho eso. ¿Cierto? — Me pregunto Vega algo desanimada.
Fruncí el ceño. — Demasiado. — La rodee con mi brazo. — ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? ¿Te molesto que ella…?
— No, no, sé que te encanta todo lo que tenga que ver con esa película y me alegro que tengas eso. — Me sonrió, pero luego se mostró desanimada. — P-pero…
— ¿Pero? — Quise saber.
Suspiro. — S-siento que… no encajo aquí.
Fruncí el ceño confundida. — ¿A qué te refieres con que no encajas aquí? Estás conmigo, con Cat, Beck. Conmigo. — Repetí de nuevo. Se quedó pensando por un momento. ¿A qué se refiere con que no encaja aquí?
Son las cinco de la mañana aquí en Miami y ya me dio sueño .-. Por lo tanto seguiré después.
Manita arriba si alguna vez se sintieron como Tori. O.o - A mi me paso, y no fue nada... bonito (?
Espero les haya gustado y me dejen un review, mis queridos lectores. Tratare de actualizar el próximo fin de semana, aunque no prometo nada, ya que me voy al estreno mundial de The Walking Dead en Orlando. ¡Yay! ¿Quién va conmigo? Ok no haha n,n
Cuídense mis lectores y que tengan un hermoso domingo y una excelente semana (:
Contestación de reviews.
...
Extremebrony: Haha, de acuerdo contigo. JORI RULES MAN lml N,N lml - Candance será una gran piedra en el zapato... u,u
vaniap0211: Lo se, lo se, hay que sacar las antorchas como tu dijiste y quemarla vivita. Me cae mal esa tipa haha. Ya veras que Jade le hará entender eso, tenlo por seguro (:
mica: Ódiala, yo también la odio. - Ya faltan com capítulos para que sepas que va a pasar. Sufriremos todos :'(
Tranquila, me alegro que ya hayas recuperado tu celular. Y ya pronto publicare el otro capitulo de mi otra historia. Gracias por cierto, me alegra que te gusten las dos n,n Saludos.
Alejandra Ocampo : En el próximo capitulo ya podrás aclarar todo eso. O a menos que en este ya hubieras podido saber quien es cierta persona misteriosa... O.O
Precisamente el día que estaba escribiendo el capitulo, desayune esas dos cosas, entonces dije ¿Por qué no? .-.
Yaltimarhe : Vaya, pues déjame decirte que según tu y tus delirios que han sido creados por tu mente retorcida, estas en lo cierto :o - Pero no le digas a nadie, aunque creo que yo ya lo hice al confirmarlo aquí... bueno, ya que n,n
Esa pregunta se aclarara en el próximo capitulo (: - Y gracias, me alegra que a la prima de tu amiga le haya gustado mi lemmon haha. ¿A ti no te gusto? o ¿es que ese tipo de lectura no te atrae demasiado?
madameduvergiere: :o Pues entonces ve alistando las plantas de tu mamá, porque en dos o tres capítulos mas pasara eso que tiene que pasar antes del accidente y después de unos dos o tres capítulos mas pasara el accidente :'(
Y también en los próximos capítulos harás mas chile por culpa de Candance u,u
