No me he demorado tanto esta vez, así que me tienen que dar crédito por eso, haha.
Ni Victorious, ni sus personajes me pertenecen. Pertenecen a Nickelodeon y Dan n,n
JADE POV
Llegamos a la fiesta de Sinjin, y lo primero que note fue a Robbie y a su estúpida novia Stephanie.
— Perfecto. — Murmure de mala gana y apreté mi mandíbula.
Cat lo noto y me pego en el brazo. — Jade, no empieces. A Tori no le va a gustar que estés gruñilda por ella. — La mire de inmediato y ella retrocedió asustada.
— Me importa un bledo si a Vega le molesta, estaré gruñilda si se me pega la gana. — Comente irritada y empecé a caminar hacia la barra.
La mansión era bastante grande, tenía tres pisos y todo estaba muy bien equipado. Estuvimos juntos por varias horas, riéndonos, hablando de cualquier estupidez, incluso discutimos algunas cosas de las carreras.
Candance llego con su novio al poco tiempo, y de inmediato note que Tori se puso de mal humor y murmuro algo disgustada. La cogí de la cintura y le susurre para que se tranquilizara. Que supiera que no se me había olvidado la promesa que le había hecho, recalcarle que ella era mía y yo de ella. Se calmó, por supuesto, pero no dejo un poco la preocupación.
Candance y su novio se juntaron con otras personas, de vez en cuando pasaban por nuestro lado cuando querían bebidas o algo de comer, pero por lo demás, no se acercaron, ni nos hablaron.
Nos separamos a media noche, cuando ellos decidieron cantar en el karaoke y jugar bolos. Me quede con Beck, Sinjin, y dos compañeras de clase de historia. Me caían bien, por lo tanto les permitida hablar conmigo.
Por supuesto tenía mi ojo clavado en Tori cada cinco minutos. Nadie la podía invitar a bailar, o jugar. Solo si era alguien de confianza, aunque eso tampoco lo permitiría demasiado tiempo. Y donde yo viera que alguien lo hiciera, donde viera que alguien siquiera lo intentara, sentiría el verdadero dolor que Jade West puede ocasionar.
Estuvimos hablando y bailando varias ocasiones. Por obvias razones debes en cuando hacia mi comentario divertido o sarcástico, pero la verdad era que no me interesaba en lo absoluto la conversación. ¿Por qué? Muy simple, cuando vi que Stephanie se estaba acercando a Tori para hablar, toda mi tranquilidad y felicidad se esfumo en segundos. Claro que quería ir y apartarla de ella. Pero ni Cat, ni Beck me dejaban. Incluso Vega con su mirada me lo decía todo. — Jade, cálmate, es solo una amiga, bla,bla, bla. — Respire hondo y bebí algo más fuerte. Que me quemara la garganta una y otra vez para retenerme un poco. Por eso decidí aguantar, ser paciente, y quedarme en el mismo lugar.
No podía apartar la mirada de Vega, y la estúpida de Stephanie. André, Robbie y otras chicas también estaban con ellas. Pero mis ojos solo estaban clavados en mi novia y en la bruja de Stephanie. Estaban tan cerca, hablando, riendo, bebiendo que sentía una corriente de ira golpear mi cuerpo cada vez que sonreían o se reían. Y a medida que pasaba el tiempo, más fuerte era la corriente.
No soportaba la idea de ver a mi Vega hablar con esa, de verla sonreír con esa, de verla siquiera a pocos centímetros de esa. No me gustaba para nada. Y no me importaba lo que pensaran los demás, no me importaba si ella se molestaba, no me importaba nada en lo absoluto. — Mi paciencia se está agotando, Vega. Más te vale que te alejes de ella en estos momentos. — Murmure irritada, mientras bebía con desprecio mi bebida.
— Jade, parece como si fueras a quitarle la cabeza en cualquier momento. Ya debes calmarte. — Cat coloco su mano en mi brazo y me miro con algo de seriedad. Mire a Vega y me advirtió lo mismo con su mirada.
— No me voy a calmar, Cat. — Bufe molesta y deje la botella en la barra de mala gana. Ya me estaba empezando a desesperar, a frustrar, a sentir como unos celos incontrolables y una ira enorme se apoderaba de mí. — Y no parece que fuera a quitarle la cabeza, quiero quitarle la cabeza y tenerla de adorno en mi cuarto. — Aclare bastante irritada y apreté mi mandíbula. — Respira, Jade. Cuenta hasta cinco. Uno, dos, tres, cuatro… — Y fue entonces cuando vi que la bruja esa, pasaba su brazo por encima de Tori para acercarla a ella, y reposar su barbilla en su cabeza. Suficiente, la bruja se lo gano. — ¡CINCO! — Grite molesta y fui hacia ella con toda la ira del mundo.
Aleje a Vega de mala gana y encare a la bruja. — ¿Muy contenta? No lo creo. — La empuje con fuerza, haciendo que se tropezara con sus zapatos. — Aléjate de mi novia, idiota. — Bufe molesta y la mire con desprecio. Sentía la adrenalina a todo dar en mi cuerpo, la ira y los celos salían por cada poro de mi piel.
— ¡Jade! — Exclamo Vega detrás de mí en modo de regaño. Agarro mi brazo con fuerza, queriéndome detener, pero me solté de su agarre con gran disgusto. Estaba molesta con ella por a ver dejado que esta imbécil la rodeara con su brazo. ¿Qué acaso no tiene limites?
— Jade, ¿Pero qué te pasa? Perdiste la poca cordura que te quedaba. — Exclamo Robbie algo molesto, ayudando a levantar a su pobre noviecita.
— Tu cállate cuatro ojos. — Lo calle de inmediato con bastante crueldad en mi voz. Ok, me había pasado con él. Pero en este momento no me importa absolutamente nadie. Solo hacerle entender quién es de quien aquí, a la bruja adolescente.
Se levantó algo molesta y me reto con la mirada. Mala idea. — ¿Qué diablos te pasa, West? Solo estoy hablando con ella. — Se limpió la ropa y me miro bastante disgustada.— Idiota.
Y la ira se hizo mas grande todavía. La empuje de nuevo y le sonreí maliciosamente. — A mí no me dices idiota, idiota. — Cogí un vaso grande de cerveza y se lo eche en la cara y en el pelo. — Ups. — Actué como si estuviera sorprendida y le sonreí.
Después de limpiarse los ojos, su cara se volvió roja como un tomate y apretó sus puños con fuerza. — Estas muerta. — Murmuro con bastante crueldad y fue directamente hacia mí, con una mirada llena de odio y frivolidad. Pero antes de que pudiera acercarse, Beck y André la detuvieron.
Sonreí con gran satisfacción ante eso. — Vega es mía, que te quede muy claro, Stephanie. — Entrecerré mis ojos y la mire con gran seriedad. — No te quiero ver cerca de ella, ya tiene novia y así se quedara. Si tu noviecito no te alcanza, es tu problema. — Sentencie de mal gusto y chasquee mis dedos para que se fuera. Se quedó mirándome con gran desprecio, sin apartar la mirada en ningún momento. Cuando Robbie le hablo, y le dijo que era mejor que se fuera a cambiar, se soltó de mala gana, empujando a Beck y André disgustada. Robbie me miro con gran seriedad y se fue con ella.
Respire hondo y me sentí satisfecha por un momento. Cat y Beck me miraron seriamente, y André y las otras chicas estaban algo sorprendidos por mi actitud. Algunas personas habían dejado de bailar y no dejaban de mirarme a mi. — ¿Qué miran, bola de chismosos? — Pregunte irritada y todos volvieron a lo suyo. Voltee a mirar a Vega y se notaba bastante molesta. Cuando iba a decir algo, me cogió del brazo y me llevo a rastras a la cocina. — ¡Largo! — Le grite furiosa a las personas que estaban ahí y señale hacia la puerta. No quería a nadie aquí.
— ¿Pero qué diablos te pasa, Jade? ¿Te volviste loca? — Exigió histéricamente y su cara se volvió roja.
— ¿Hasta ahora te das cuenta de eso? Pero que mal me conoces, Vega. — Comente con sarcasmo y la ira volvió a mi. — ¿Por qué mierdas dejaste que esa estúpida te rodeara con el brazo? ¿Tanto te gusta? ¿Tanto quieres tenerla cerca? ¡Dime! — Le pregunte gritando, le pregunte con gran ira, con gran desprecio en mi voz. Pero en este punto, no aguantaba verla con esa imbécil, y que ella lo disfrutara de la manera que lo hacia.
— ¡Jade, no me grites! — Me advirtió enfurecida y me apunto con su dedo índice.
— ¡Es mi tono de voz, Vega! ¿Qué hago? ¿Qué quieres que haga? — Me acerque a ella enojada y apreté mi mandíbula.
— Que controles tu tono de voz conmigo, eso quiero. — Explico seriamente y apretó su mandíbula. Frunció el ceño. — No puedes molestarte y mucho menos gritarme, por culpa de Stephanie. Es solo una amiga, entiéndelo. — Me fue a dar la espalda, pero la sujete fuertemente del brazo. — ¡Suéltame! — Me grito de inmediato, y retrocedí. Jamás me había hablado de esa manera, jamás me había hablado con tanta rabia o sequedad en su voz. Me afecto y sorprendió un poco.
— Pero mírate, ahora me respondes como si fuera quien sabe quién, Vega. Que bien, Tori, sigue así. — Me serví un vaso con agua y lo bebí a toda prisa. Tenía la garganta seca, y sentía un cosquilleo en el puño, como si quisiera golpear a alguien.
Suspiro. — Jade, no podemos seguir con estas peleas por tu inseguridad.
La mire de inmediato. — ¿Por mi inseguridad? — Pregunte incrédula. Solté un bufido y me acerque a ella. — Entonces dime. ¿Quieres que te vea sonreír, reír, gozar con esa estúpida, y que no haga nada? ¿Quieres que te vea abrazarla? ¿Quieres que vea como ella te rodea con su brazo como si fuera tu novia y que no haga nada? Dime, ¿eso quieres?
Suspiro de nuevo y cerro sus ojos. — Quiero que confíes en mí, como yo confió en ti. Que le des una oportunidad a Stephanie.
— ¿Cómo quieres que lo haga, si cada vez que hay una fiesta o estas en clase con ella, sonríes mas que el guasón y parecen amigas de toda la vida? — Deje el vaso de mala gana y me acerque a ella con seriedad. Respire hondo y fruncí el ceño. — Vega, no te quiero ver cerca de ella en ningún momento, y no quiero que le hables tampoco.
Alzo ambas cejas sorprendida. — Jade, no le voy a dejar de hablar por simple capricho tuyo.
Y la ira vuelve a mí en cuestión de segundos. — ¿Capricho? ¿Me estás diciendo caprichosa, Victoria? — Trague saliva y apreté mis puños.
Pasó su mano sobre su cabello frustrada y se mordió el labio. — Tómalo como quieras, Jade. Pero no le voy a dejar de hablar por un simple capricho tuyo.
— ¿¡Entonces yo si tengo que dejar de hablarle a mi ex novia porque a ti simplemente se te dio la gana!? — Pregunte molesta y la mire fijamente. — ¿Por qué no puedes entender que Stephanie no me trae confianza, que no me agrada, y que no la quiero cerca de ti? ¿Por qué no puedes aceptarlo de la misma manera como yo lo hice? — Baje la mirada y suspire. Estaba perdiendo mi tiempo preguntándole esto y sentí algo de decepción por eso.
— J-jade… — Alcanzo a murmurar antes de que la detuviera alzando mi dedo.
— ¿Sabes qué? ¡Olvídalo! ¡Si tanto la quieres, si tanto la quieres cerca, si tanto te gusta, pues vete con ella! — La ira volvía a mí y ya empezaba a gritarle. — Ya entendí que esto de las promesas solo las puedes pedir tú, pero a ni mi por las curvas. — Bebí otro vaso con agua y cuando fui hacia la salida, golpee su hombro con mi hombro de mala gana. — Piérdete, Vega.
Cogí dos cervezas y me senté en un sofá que estaba en uno de los rincones la mansión. Mientras bebía, más ira y desprecio por todo el mundo acumulaba. No me quería ir, la música estaba bien y había alcohol gratis. Y en este momento necesito que el alcohol se convierta en mi mejor amigo.
Vega salió de la cocina minutos después, con los ojos rojos y muy deprimida. Sentí ganas de ir y decirle que no llorara, de abrazarla y decirle que es una estupidez todo esto, pero tengo rabia todavía, mucha rabia, y no dejare mi orgullo a un lado por ella. No por lo que hizo, no por lo que me dijo.
Vi como la imbécil de Stephanie volvía con Robbie y Rex hacia donde estaban André, las dos chicas y Vega. Vega se mantuvo alejada de ella y Robbie, pero cuando cruzamos miradas, bufo molesta y me dio la espalda. No me importo y los seguí viendo.
Seguí bebiendo mientras los miraba. Vi a Cat y a Beck acercarse a mí, pero les hice señas de que se fueran, de que me dejaran sola por el momento.
Seguí bebiendo, y bebiendo, y bebiendo, hasta que note que me estaba sintiendo algo mareada.
— Hola peleonera, o ¿Prefieres que te diga, Jade West la chica ruda? — Escuche esa vocecita de burla a mi lado y voltee mis ojos.
— ¿Qué quieres, Candance? ¿Tu noviecito te dejo? — Pregunte burlona y seguí bebiendo de mi cerveza de mala gana.
— Bueno, quería hacerte compañía. Te ves algo mal aquí tan sola. — Se acercó más a mí y me quito la cerveza. — ¿Por qué no estas con tu novia allá?
Carraspee los dientes y le quite la cerveza. — Porque mi novia prefiere estar con la imbécil de allá, que conmigo. Porque mi novia me creyó caprichosa y eso ni en un millón de años soy o seré. — Apreté el vaso de plástico que tenía en mi mano hasta el punto de romperlo. — Porque mi novia…. — Me interrumpió quitándome el vaso y limpiando mi mano. — Ya entendí, Jade.
Bebí de nuevo y eche mi cabeza para atrás. No dejaba de sentir esta rabia en mi pecho, esta ira en todo mi cuerpo.
Suspiro. — Bueno, entonces yo te hare compañía. Háblame, Jadey. — Alce una ceja y la mire.
— ¿Jadey? La única persona que a veces me decía así, era… — Termino la frase por mí. — Mi abuelita, lo sé. — Saco un paquete de cigarrillos y me ofreció uno.
Me encogí de hombros y lo cogí. No había fumado desde hace tiempo. — Mmm, gracias supongo.
Encendió el de ella y el mío y me sonrió. — Solo es un cigarrillo, Jade.
Absorbí de él y jadee cuando sentí el sabor a menta en mi garganta. ¡Que delicia!
— Dime, ¿La has ido a visitar? — Pregunto seriamente, votando la ceniza.
Me puse tensa por un momento y después volví a beber. — Mmm, no. Cuando le gente muere se va, y lo sabes muy bien, Candance. — Respondí algo tajante y la mire fijamente.
— ¿Por qué no la has visitado en su tumba? — Quiso saber.
— Porque no se me ha pegado la gana de ir a visitarla, Candance. No creo que me escuche, ya se fue y no volverá jamás. — Volví a absorber del cigarrillo y fije la vista en mis amigos.
Suspiro. — Lo lamento, no quise molestarte. — Se disculpó apenada y destapo una cerveza. — ¿Sabes? Creo que Tori ya se cansó de ti. — La mire de inmediato y fruncí el ceño confundida. — Digo, estaba muy a gusto con esa chica, creo que ni siquiera se acuerda de ti cuando esta con ella.
Entonces, me sentí mal. — ¿Por qué no te callas, Candance? ¿Tu noviecito se cansó de ti y por eso me dices eso? — Inquirí molesta y bebí de mi cerveza. Por muy mal que me sintiera, no dejaría que ella se diera cuenta.
— Solo digo que, ella debería estar aquí contigo, no con la causante de su discusión. — Acuso con algo de obviedad y se sentó más cerca de mí. — Creo que a Tori ya no le interesas, Jade.
Suspire. — No sabes nada, así que cállate. — Termine mi cerveza y me aleje de ella un poco. No me gustaba tenerla tan cerca de mí.
— Está bien, como tú digas. Pero debes admitir que si ella no estuviera tan interesada en esa chica, estaría aquí contigo. — Bebió de su cerveza también y la termino. — Y como supongo que te habrá dicho que es solo una amiga, entonces hazte tú estas preguntas. ¿Por qué no le pone límites a ella si sabe que tiene una novia? ¿Por qué deja que la abrace y la acompañe como si fuera su novia? Y lo más importante, ¿Por qué prefiere su amistad encima sobre su relación contigo?
Me quede callada y pensé mientras fumaba. La muy idiota tenía razón, tenía toda la razón sobre Vega. Y me sentí peor, me sentí con ganas de ir y golpear a alguien hasta el cansancio, de ir y descargar toda la ira y rabia que se estaba acumulando dentro de mí.
— Bueno, no más sobre este tema. — Se terminó el cigarrillo y se acercó a mí de nuevo. — Quiero que me cuentes como fue tu primera obra, ¿Cómo te sentiste? ¿De qué tema fue? ¿Dónde fue? Todo eso, Jade. No creas que se me ha olvidado todo lo que me contabas sobre lo que querías hacer más adelante. — Me sonrió con dulzura y voltee mis ojos.
Por alguna extraña razón le empecé a contar todo lo que había pasado después de que ella me votara y ella también hizo lo mismo. Pero cada vez que le contaba algo, sentía que algo estaba olvidando, que algo estaba mal, que algo se me estaba escapando, y por más que intentaba averiguar que era, no sabía en lo absoluto. ¿Qué era eso que estaba olvidando?
Al poco tiempo, Candance fue y trajo bebidas y más bebidas. Algunas eran más fuertes que otras, pero de todos modos estaban deliciosas.
— Jade… ¿L-la… extrañas? — Pregunto algo nerviosa, mirándome con mucha curiosidad.
Apreté mi mandíbula y enarque mis cejas. — No tengo porque hablarte de eso. Solo lo hago con dos personas, y tú, no eres una de ellas. — No iba a hablar de algo tan personal con una idiota que me dejo. Pero más importante, no iba a hablar de eso con alguien que no era Cat o… Tori.
Suspiro. — Solo quiero saber. Solo di un sí, o un no. — Destapo una botella y aprovecho para acercarse más a mí. — Sé que no me dirás un discurso entero de tus sentimientos, te conozco bastante bien. Solo quiero saber si muy en el fondo todavía la extrañas, o simplemente ya te da igual.
Carraspee mis dientes y la fulmine con mi mirada. — No hablare de eso con una idiota como tú. Ya déjalo, Candance, o no te va a gustar como las cosas pueden terminar. — Amenace con bastante seriedad y le guiñe un ojo.
— No confías en mi ¿Verdad? — Sonreí ante eso y levante mi cerveza en modo de aprobación. — Y me lo merezco, lo sé.
— Que bien. — Sentencie burlona. Bebí un poco más y la mire fijamente. — ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué fuiste una perra traicionera? — Fui directa y pregunte. Tenía esa duda desde hace bastante tiempo.
Sonrió un poco y bajo la mirada. — Fui imbécil.
— Eso ya lo sé, solo quiero saber la verdad razón. — Esa era la típica respuesta que daba todo el mundo, y no iba a aceptar eso viniendo de ella.
Se puso seria y apretó su mandíbula. — El amor que te tenia no era suficiente para quitar o siquiera ocultar lo que sentía hacia tu padre. Lo odiaba con todas mis fuerzas por no a ver ayudado a mi abuelita, y nunca podre perdonarlo por eso. — Explico con tanto odio y rencor, que llegue a entenderla un poco. Yo todavía sentía algo de esa ira y ese rencor hacia mi padre. Y como ella, jamás podre perdonarlo por a ver sido un idiota con dinero.
Choque mi botella con la suya. — No eres la única, Candance. Así que… — Bebí un poco y la mire fijamente. — Salud por eso.
Sonrió y bebió también. — Salud.
Mientras hablábamos, buscaba a Vega cuando podía, quería verla por lo menos por ahí ignorándome, pero no la veía, ni a ella ni a los demás por ningún lado. Me sentía muy mal, al pensar que ella estuviera en cualquier lado de esta gran mansión, triste y enojada conmigo. Y por eso, bebía cada vez más y mas, y por ende ya estaba demasiado mareada, risueña y muy pero muy adormilada. Y por lo que puedo notar, Candance también estaba así.
Llegue al punto en donde ya me fastidie por tenerla tan cerca. El punto en donde ya no quería ni verla, ni escucharla. Ya era hora de alejarme de ella de una vez por todas.
Cerré mis ojos por un momento y sentí que ella me cogió la muñeca. — ¿Dónde la encontraste? ¿Tu padre te la devolvió? — Pregunto verdaderamente sorprendida, y algo mareada. No podía mirar la pulsera fijamente.
Alce mi ceja y me separe de ella. — Dos cosas. Primero, no es la verdadera, es un regalo de mi novia. Y segundo, ¿A qué te refieres con que tu padre te la devolvió? — ¿Cómo era eso? ¿De qué está hablando?
Entrecerró los ojos y se empezó a reír. — Lo lamento, no me acordaba que tu padre la había votado a la basura. — Explico entre risas y me sentí algo mal. Tenía la ilusión de que esa pulsera todavía existiera, pero tan pronto como llego esa ilusión, así de rápido se esfumo.
La mire de mala gana y me levante con la botella de ron. — Eres una imbécil. — Subí las escaleras de la mansión y observe todo. El segundo piso estaba completamente lleno, era el lugar en donde se encontraba las drogas y el sexo. Se me hizo raro ver todo esto en la fiesta de Sinjin, él era raro, pero no este tipo de adolescente. No le tome importantica y subí al tercer piso. Decidí mirar todo lo que había con el chicle pegado de Candance. No me di cuenta que me estaba siguiendo hasta cuando vi que se cayó al piso y explote en carcajadas. ¡Es una imbécil total!
Al poco rato me sentí muy cansada, y algo estaba mal conmigo. Me sentía ida y muy confundida. Eso nunca me había pasado cuando me emborrachaba. Y me he emborrachado varias veces, pero nunca me había sentido así. ¿Sera que esta vez pase el límite?
Llegue a una habitación y me senté en el borde de la cama. Sacudí mi cabeza, cerré mis ojos con fuerza y bebí de la botella de ron. No tenía vasos, así que me tocaba de la botella. Me quite los zapatos y me acosté, mirando hacia el techo.
Pensé en Vega y en lo que había ocurrió hace algunas horas. Me sentí mal, verdaderamente mal y una pequeña lagrima bajo por mi mejilla. — ¡No! Yo prometí no volver a llorar por nadie nunca más. — Seque mi lagrima y me volví a sentar. No me iba a permitir a mí misma llorar, nada de llorar. Soy Jade West y yo no lloro.
Bebí un poco más y note que Candance entraba a la habitación. — ¡No! ¡Vete! No quiero que estés aquí conmigo, no quiero verte. — Hable algo trabada y cerré mis ojos.
Se sentó al lado mío y me quito la botella. — Jade, ¿No sientes que algo está mal? Las cervezas tenían algo, el aguardiente tenía algo, este ron tiene algo. — Exclamo risueña y bebió de la botella.
Me encogí de hombros y baje la mirada. No tenía ánimos para preocuparme por eso. Sea lo que tuviera, se sentía algo bien.
— Sabes, a pesar de lo ruda y fuerte que eres, hay algo que odio ver en ti. — Se acercó más a mí y con sus dedos levanto mi cara. — Ver esos ojos tan hermosos que tienes con una mirada llena de tristeza y rabia. — Se quedó mirándome fijamente, y se inclinó hacia mí. Sabía lo que eso significaba.
— Imbecil, amo a Vega con todo mi corazón, con toda mi alma, con todo lo mío, y no le hare esto por muy molesta que este. — Me separe de ella y me recosté.
— Lo sé. — Murmuro suavemente y se volvió a acercar a mí de la misma manera. — P-pero… ya te lo dije, ella ya se cansó de ti, Jade. — Me incline hacia ella y cerré mis ojos.
xxxxxxx
Me desperté cuando el sol de la mañana me dio en la cara. Abrí perezosamente los ojos, sintiendo las repercusiones de la noche anterior: Ira, cansancio, pereza y dolor.
Mire a todos lados y no reconocí el lugar. ¿Cómo había llegado a esta habitación? ¿Dónde estaban los demás? Y ¿Por qué no podía recordar nada?
Me tape la cara por un momento, hasta que sentí que alguien suspiraba. Me alarme de inmediato y fije la vista en ella. Trague saliva y sentí como si alguien me golpeara con un bate en el estómago.
¿Yo había…?
¡No! ¡Absolutamente no! — Me aleje de ella desesperadamente y me caí al piso. Sentí mi corazón latir a toda máquina en mi pecho, empezaba a doler, mis manos empezaron a temblar y mi garganta se había vuelto seca. Me costaba respirar, me costaba pensar con claridad. ¡Estaba teniendo un maldito ataque de ansiedad!
Cerré mis ojos y apoye mi frente en mis rodillas. Y apenas lo hice, sentí la piel de ellas. Abrí mis ojos y me afecto aún más lo que vi. Mordí mi labio con todas mis fuerzas, apreté mis puños y cuando cerré mis ojos otra vez, una lagrima bajo por mi mejilla. ¡Maldita sea, maldita sea!
Cogí mis cosas y salí corriendo del lugar. Era demasiado temprano y no había mucha gente en la calle. Cogí un taxi y llegue a mi destino en cuestión de minutos. Saque un billete y se lo di al conductor. No me importaba el cambio y salí del automóvil a toda prisa.
Timbre una vez, después dos veces, tres veces, cuatro veces, estaba apunto de quemar el timbre. — C-cat, ábreme por favor. — Pedí con la garganta seca y golpee la puerta con mi pie.
Abrió la puerta abrazando su jirafa morada y apenas me vio a los ojos, se sorprendió de inmediato. — ¿Jade, pero que te paso? ¿Qué tienes? — Se acerco a mi bastante preocupada y me consintió ambos brazos.
Trague saliva, mi pecho me dolió de nuevo y sentía que me ahogaba. — L-la perdí... — Baje la mirada y sentí un dolor enorme. — P-perdí a Tori, Cat.
Solo quiero decir. Primera regla en toda fiesta. JAMAS recibas bebidas de un extraño, a menos que tu hayas estado presente en el momento que las sirvieron, o que las hayas recibido de alguien de tu extrema confianza. Aunque hoy en día ni en alguien de confianza se puede creer u,u
Espero sus reviews, mis queridos lectores. Y como siempre les digo, no sean tímidos que yo no muerdo. Solo quiero saber que piensan (:
Que tengan una excelente semana y nos veremos pronto n,n
...
Contestación de reviews.
...
- D. Sofía: Me alegra en verdad que mi historia te haya gustado desde el principio, significa mucho :D Y bueno pude actualizar lo mas pronto que pude. - Hare lo que pueda, haha (: -Saludos.
- vaniap0211: Son unos asdf%& !¡% ¿Me comprendes? - ¿Ya te imaginas el porque o no? u,u Pero, hey, no siempre las cosas son como se ven ;)
Hare lo que pueda para actualizar el próximo capitulo lo mas rápido posible :)
- madameduvergiere: Lo se, lo se, es duro y muy frustrante. Pero seremos fuertes :( - ¿Y ya recuperaste la voz?
- mica: Mm, no, no creo que sea así. Tendrás que esperar un poco para ver confirmar eso (;
- Nara375: Hey, pensé que ya no me seguías leyendo, es un gusto ver un review tuyo :) - Como lo has dicho, Jade es demasiado celosa, y por ende hay discusiones por aquí, discusiones por allá, y por re contra ende no todo termina bien :( - Aunque Tori no se queda atrás...
Candance se arrepentirá, pero lo hará de la manera menos oportuna y el karma la perseguirá por eso. Oh, oh, pequeño spoiler, Shh, haha.
Concuerdo contigo en cuanto a lo de Tori, me sentí una vez así y fue horrible u,u
Y no te preocupes, María no tendrá... un "final feliz", supongo, no lo merece en lo absoluto u,u
Espero que puedas seguir leyéndome y que sea lo que suceda del porque no aparecen actualizaciones mías, se arregle. Saludos n,n
- VictoriaA11: Me alegra bastante que te guste mi historia, significa mucho (: - Hice lo que mas pude para actualizar rápido. Y tratare de hacer lo mismo para el próximo capitulo n,n
- Alejandra Ocampo: Gracias por ser paciente, pero de verdad no tengo mucho tiempo y me estreso u,u. Pero, bueno, hago lo mejor que puedo para actualizar (: - Hago lo mismo para no estresarme, pero a veces el helado no basta, haha. Y bueno, no creo provocarte con mis desayunos o algo por estilo en un buen tiempo D:
Me alegra que te haya gustado el capitulo, y yo también me reí demasiado escribiendo la parte en donde Tori se cayo. Fue muy gracioso :')
Y como siempre, deduciendo demasiado bien, haha. ¡Creo que mereces un premio por eso! :o
Y gracias por la mini critica constructiva, lo importante es seguir aprendiendo y mejorar cada vez mas tu escritura. ¿Cierto? n,n
Saludos (:
