Lo se, me he demorado demasiado esta vez. Pido disculpas por ello, pero hey, ya llegaron las vacaciones y tiempo para poder escribir. Por lo tanto habrá mas actualizaciones seguidas. Así que, ¡Yay! (:
El siguiente capitulo sera publicado en la noche. ¿Que hora? No se, solo estoy segura que sera en la noche :p
Espero me dejen su opinión de ambos capítulos, mis queridos lectores. Sin mas que decir, a leer se dijo.
Ni Victorious o sus personajes me pertenecen.
CANDANCE POV
Me desperté cuando sentí que abrieron las cortinas con brusquedad. Me tape con la almohada y cerré mis ojos. — ¿P-pero quién diablos abrió así las cortinas?
— Necesitaba que te despertaras ya, amiga mía. El día está muy bello como para desperdiciarlo. — Reconocí esa voz de inmediato y me fastidie.
— ¿Qué quieres, Karen? — Quite un poco la almohada y abrí mi ojo derecho. Cuando lo hice, me sobresalte al ver que no estaba en mi habitación. — ¿Qué rayos? — Me senté en la cama y mire toda la habitación. No reconocía el lugar en lo absoluto y me sentía demasiado mareada.
— Cálmate, tigre. Estas en la casa del niño raro con pelo de moho. ¿La fiesta? ¿Tomaste? ¿Se te paso la mano? ¿No? — Me recosté sobre el espaldar y cerré mis ojos fuertemente. El dolor de cabeza y la frustración de no recordar casi nada de anoche me estaba sacando de mis casillas. — Suspire cansada y me sobe la cabeza. — Cuando lo hice, note que no tenía mi camisa, ni mi pantalón. — Gruñí molesta y la mire con un ojo abierto. — ¿Sabes con quien lo hice?
Sonrió y me alcanzo mi ropa. — De hecho, no lo hiciste con nadie. — Explico divertida y se sentó en el borde de la cama. La mire confundida.
— Veras, anoche mientras llevabas bebidas y más bebidas hacia donde tu noviecita estúpida, coloque una pastilla especial en una de ellas. Debiste a ver bebido un poco del mismo vaso de ella y por eso no recuerdas nada.
Mi corazón se aceleró enloquecido y una ira tremenda se apodero de mi. — ¿¡Que tu hiciste que!? — Grite enfurecida y apreté mis puños. Me dolió la cabeza, pero aguante por la ira y la ansiedad que estaba sintiendo.
Levanto su ceja y me miro disgustada. — Te dije que ibas a estar con Jade como tú lo querías. — Se cruzó de brazos y se levantó. — Bueno, casi, como tú lo querías. La boba esa se quedó dormida antes de que pudieras hacer algo.
— ¡Estás loca! ¡Yo no quería recuperar a Jade de esta manera! ¡No de esta manera tan vulgar! — Estaba furiosa, y tenía unas ganas tremendas de golpearla.
Volteo los ojos irritada y saco su celular. — No te hagas la mosca muerta aquí, Candance. Aceptaste trabajar con la vieja esa por dinero, y porque querías recuperar a Jade a como dé lugar. Así que ahí lo tienes, Jade es toda tuya. — Me voto su celular y lo cogí para ver. Reproduci el vídeo y coloque atención. Estábamos Jade y yo bastante cerca. Entonces, trate de recordar...
FLASHBACK.
— Imbécil, amo a Vega con todo mi corazón, con toda mi alma, con todo lo mío, y no le hare esto por muy molesta que este.— Se separó de mí y se recostó.
Solo un beso, Jade. Solo quiero un beso. — Lo sé. — Murmure suavemente y me incline hacia ella. — P-pero… ya te lo dije, ella ya se cansó de ti, Jade. — Solo uno, Jade. Solo uno. — Se inclinó hacia mí y cerro sus ojos. Sonreí con ganas y me incline también.
— P-perdiste tu oportunidad hace mucho tiempo, idiota. Prefiero estar muerta que escogerte a ti. — Se recostó y se acomodó.
Sentí algo de ira y apreté mis puños. — S-solo dame una oportunidad, Jade. Solo una. — Apoye mi barbilla en su hombro y acaricie su cabello. Sé que a ella le encanta que le hagan este tipo de cosas. Un punto a mi favor.
Sonrió divertida y jadeo alegre. — N-no pares…
Seguí así por un rato, hasta que empecé a acercarme más a ella. Le di un beso en su pulso, después en su cuello, después en su barbilla, y cuando me iba a acercar a sus labios, murmuro algo. — ¿Q-qué dijiste? — Pregunte.
— Q-que no pares. — Suspiro agotada. — No pares… Tori. — Su respiración se hizo pesada y supe que se había quedado dormida.
Me desilusione por completo. Me separe de ella y apreté mis puños. Me había olvidado, y rechazado de nuevo. Había perdido a Jade y no la iba a recuperar por más que quisiera. Ya le pertenecía a la otra boba, le pertenecía a Victoria.
No tenia mas planes, o no se me ocurrían mas. No soy una asesina y no tratare de hacer algo que después me arrepienta. Por lo tanto, he decidido rendirme.
Suspire desanimada y me quite mi chaqueta. Me sentí confundida cuando lo hice, pero no me importo. Me termine la botella que tenía, me quite los zapatos y me acosté al lado de ella. — Tu ganas, Victoria. Jade te escogió a ti, y por lo que veo siempre lo hará. — Le susurre al techo y me acomode mas cerca de Jade. Si no la iba a tener nunca, por lo menos iba a aprovechar este momento para tenerla cerca por unos momentos. Aunque sea por última vez.
Olía a cigarrillos, y a alcohol, pero en medio de esa mezcla podía sentir el aroma tan delicioso que la representa. El olor exquisito de Jade West.
FIN FLASHBACK.
Cerré mis ojos y me quede callada. — Si puedo recordar esto, significa que no bebí demasiado de la bebida que ella le dio a Jade.
Pero... Jade si debió a ver bebido todo, por lo tanto no debe recordar nada. ¡Dios mio, la culpa la debe de estar comiendo viva!
Me levante rápidamente y me empecé a vestir. — No pasó nada entre ella y yo, y así se quedara. — ¡Ugh! Me sentí frustrada y estúpida al decir eso. Quería a Jade para mi, eso era seguro, pero no de esta manera tan repugnante. — Me puse el pantalón rápidamente y guarde el celular en mi bolsillo trasero. — No es la forma en la que quería las cosas, Karen. Caíste muy bajo.
— Aunque no haya pasado nada, yo ya hice como si hubiera pasado algo. — Me confundí de nuevo. Ella lo noto y se frustro. — Tome el vídeo pensando que iba a pasar algo, pero cuando note que no iba pasar nada, decidí esperar a que se durmieran e hice lo mio en fotos y las publicaremos en en unas horas.
— ¡¿Qué!? — Grite enfurecida. — ¿Te volviste loca? — Sentí un retorcijón en el estómago y algo de hormigueo en mi mano derecha. Quería golpearla más que nunca.
— Te dije que iba a conseguir mi objetivo, ver a Vega sufrir y tú de paso tendrías a Jade. ¿Por qué no estas contenta como yo? — ¿Como coños puede estar enojada por esto?
— Porque no soy una loca vengativa como tú, Karen. ¡Solo te quieres vengar de Victoria porque te sentiste humillada en el momento en el que ella decidió seguir adelante sin ti, cuando decidió no perdonarte e irse a otro lugar! — Me acerque a ella y la mire furiosa. — Y te dolió, cuando te diste cuenta que ella ha vivido mejor todos estos años sin tenerte cerca, como ha triunfado mejor que tú. — Me empecé a colocar mis zapatos y apreté mi mandíbula. — Y no creas que esto se va a quedar así. En este mismo momento contare todo. — Error. Eso nunca se dice.
— ¿Estas demente? ¡María te destruirá, se volverá loca! — Discutió alborotada y me miró fijamente. — Si le cuentas a Jade te odiara aun mas, no podrás tenerla cerca. — Mentira. Ella solo lo hace porque no quiere meterse en problemas y que le hagan algo después.
Termine de colocarme los zapatos y cogí mi chaqueta. — No me importa. De todos ya me odia demasiado. Ya hasta me da igual. — Me arregle mi pelo y cuando fui a salir de la habitación, el musculoso fastidioso me estorbo. — Quítate estorbo andante, tengo cosas que hacer. — En vez de moverse, miro hacia Karen y asintió. Cuando lo iba a empujar, se agacho y me levanto desde las piernas. — ¿Qué estás haciendo, imbécil?¡Suéltame! — Empecé a forcejear, pero el imbécil me tenía agarrada con fuerza. — ¡Que me sueltes gran imbécil! — Estaba entrando en pánico.
Cerró la puerta de la habitación y me dejo en la cama de mala gana. Cuando iba a levantarme y echar a correr, Karen se acercó a mí y me golpeo con algo en la cabeza. ¡Esa maldita perra!
Caí en la cama aturdida y un dolor insoportable apareció de inmediato. ¡Dios!
— Llévatela y déjala en el sótano. — Escuche a Karen decir desde lejos y seguí luchando por no desmayarme. Me iban a encerrar en el sótano de los West por un tiempo, eso era seguro.
El idiota me levanto de nuevo y me sentí peor. Me cargo hacia la puerta y antes de abrirla, Karen lo detuvo. — Moose, el niño mocoso o el viejo ese se pueden dar cuenta, así que ten cuidado. No quiero que Maria se desquite conmigo por tu culpa.
Bufo irritado. — Sí, si, como digas. — Karen me quito los celulares del bolsillo y Moose salió de la habitación. El dolor se hizo mas intenso y todo a mi alrededor se volvió negro.
XxxxX
JADE POV
Me quede quieta, inmóvil, sin una pizca de aliento para querer moverme. Sintiendo un grueso y enorme nudo en la garganta. Una desilusión y un odio hacia mí misma volvía inexplicablemente.
El dolor en mi pecho se hacía más grande. No sabía que pensar, ni que decir, ni que hacer, no sabía nada. Absolutamente nada.
— ¿J-jade? Háblame… — No pude mirar a Cat, no quería, no podía. — J-jade… has estado ahí casi 2 horas, me estas asustando.
Con lentitud voltee mi cabeza para mirarla, y tuve que luchar de nuevo por no derramar ni una sola lagrima. Trague saliva y baje la mirada de nuevo.
Y de repente, sentí una cachetada. — Abrí mis ojos sorprendida y me toque la mejilla. — ¡Cat! — Me queje y la mire fijamente. ¿Porque me pega?
Se tapó la boca con ambas manos y retrocedió asustada. — !E-es que... me estabas asustando, Jade! — Explico aterrada y un tanto preocupada. — No has reaccionado desde que me...contaste...
Y ahí es donde vuelve todo de nuevo. La realidad, mi realidad. Mi baldado de agua fría.
Me tape el rostro y negué. — No, no, no, y no. — ¡Pero que estúpida! — Grite. — ¡Esto no tenía que pasar, no a mí, no a ella! — De repente, sentí ganas de gritar, ganas de golpear a todo el mundo, ganas de querer explotar.
Me levante furiosa y empecé a dar vueltas. — Se supone que íbamos a ser felices y bla, bla,bla. Se supone que yo estaría bien, que yo no tendría que sufrir, ni sentir este dolor tan enorme. ¡Se supone que ella no tendría que pasar por lo mismo! — Estaba tan furiosa, tan dolida, tan llena de rabia e ira. — ¡Maldita sea! — Arroje el vaso con agua hacia la pared y estallo. — ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! — Repetí con tanta ira y frustración, mientras arrojaba cuanta cosa viera hacia la pared.
— ¡Jade! ¡Cálmate, por favor! ¡Estas rompiendo todo! — Cat se levantó y trato de detenerme. Me solté de su agarre y tire un florero. — ¡JADELYN WEST! — Me detuve de inmediato y trate de respirar. Sabe que no me gusta que me diga de esa manera, pero se que lo hace para que me quede quieta, para que me calme.
Tome aire profundamente y cerré mis ojos. Respiraba con rapidez, con el corazón queriendo salir de mi pecho, con un retorcijón en el estómago. Yo misma me había disparado al corazón, y maldita sea, si que dolía.
— ¿Cuando le...dirás? — Pregunto.
Nunca. — No le voy a decir nada. No tiene por qué enterarse. — Decidí de repente y mire a Cat.
Y para mi sorpresa, Cat me golpeo de nuevo. Me toque la mejilla y la mire incrédula. — ¡Cat!
Retrocedió asustada y enarco sus cejas. — P-perdón… es que… — Se quedó callada por un momento. — ¡E-es que dijiste algo muy estúpido!
Levante mi ceja y apreté mi mandíbula.
Suspiro.— Tú y yo sabemos que no eres capaz de hacerle eso. No a ella, no a Tori.
Aparte la mirada y fruncí el ceño. — Pues tendré que ser capaz de hacerlo. Punto. — Hable con seriedad, pero ni yo misma me lo creí.
Me miró fijamente, diciéndome de todo con la mirada. — J-jade…
— ¡Punto!— Grite furiosa.
Bajo la mirada y suspiro desanimada. — Cat, me rehusó a perderle por esto, me rehusó a que tenga que pasar por lo mismo, me rehusó a que… a que — Trague saliva — Me.. odie. — Y de nuevo, me trague el llanto.
Alzo su mirada y me miro con tristeza. — Ay, Jade. Ven aquí. — Se acercó a mí y me abrazo con ternura. Odiaba los abrazos, pero en este momento tengo la urgencia de uno, pero sé que si le devuelvo el abrazo, no podre con el llanto contenido. Estúpidos abrazos.
— Cat, ¿Qué puedo hacer? ¿Qué tengo que hacer? — Pregunte con suavidad, casi susurrando. No tenía fuerza para hablar con claridad. No podía, el llanto atorado no me dejaba.
Suspiro de nuevo y me abrazo con más fuerza. — Tienes que decirle, Jade. Tienes que ser sincera con ella. — Negué, negué una y otra vez.
— La voy a perder. Me va a odiar, Cat. — Me separe de ella y me senté en el sofá.
Cat se arrodillo ante mí y me miro dulcemente. Aparte la mirada. No podía mirarla, me recordaba lo que hice, me recordaba la estupidez que hice. — Jade… Sabes que la culpa no te va a dejar. Resultaras diciéndole de la manera menos inesperada... — Apretó mi rodilla — Y dolerá mas.
Baje la mirada y tuve que tomar aire. Tenia razón, Cat tenia toda la razón. — Ya duele demasiado, Cat. — Susurre.
Se levanto y me ofreció su mano. — Es mejor que te des una ducha, y descanses. Cuando te levantes... veremos que hacemos.
No creo que me quiera despertar. — Esta bien. — Acepte sin mas. Fui hacia su cuarto, me duche y me cambie. Por suerte, tenia ropa extra en la casa de Cat.
Me recosté en su cama y me quede en silencio, mirando hacia el techo. — B-bien hecho, Jade. Entre la espada y la pared de nuevo. — Me senté, rodee mis piernas con mis brazos y apoye mi barbilla en mis muslos.
¿Le digo o no le digo? ¿Me perdonara o romperá conmigo? ¿Querrá estar conmigo o le repugnare por completo? Y mas importante y doloroso de pensar. ¿Me seguirá queriendo... o me odiara por completo?
La idea de que Tori me odie, de que no me quiera hablar, de que no me quiera ver, de que no me quiera ni siquiera cerca, hacia que mis ojos ardieran, hacia que sintiera una bola demoledora de picos filosos chocar contra mi pecho. — D-duele...
Cerré mis ojos y me recosté de nuevo. Apreté las cobijas con fuerza y mordí mi labio inferior.
El dolor, la frustración y la desesperación empezaban a tener una lucha dentro de mi.
Me llegaban pensamientos frustrantes.
La desesperación de no saber que pasara, o como reaccionara, o como resultaremos ella y yo después, se colaba en mi cabeza una y otra vez.
Y el dolor que ya estaba presente en mi, se multiplica y multiplica a cada segundo.
Todo eso daba vueltas y vueltas una y otra vez. Era como un circulo. Comenzaba con uno, pasaba al otro en segundos, y al final, pensando que ya terminaría, volvía a su origen de nuevo.
Una lagrima se escurrió por mi mejilla, y fue lo único que permití que pasara antes de quedarme dormida.
XxxxX
Me desperté exhausta, agotada, cansada, con pereza. Sin abrir mis ojos, respire hondo. Y de inmediato sentí ese delicioso aroma a vainilla que tanto me gusta. Sonreí ante eso y abrí mis ojos.
Vi a Tori acostada a mi lado, con los ojos cerrados, y en vez de sentir la felicidad que siempre sentía al verla a mi lado, sentí un golpe en el estómago, sentí como todo se derrumbaba.
Me quede mirándola dormir, mirando como su pecho subía y bajaba, mirando como se veía tan tranquila, tan cerca de mi. Mis ojos se aguaron. Tan cerca de mi...
Había perdido su confianza, y me dolía demasiado. La iba a ver dolida por culpa de mis estupideces y me sentía decepcionada de mi misma. Le iba a romper el corazón, y todo por mi orgullo.
Sobe rápidamente mi nariz y coloque un mechón detrás de su oreja.
No quería despertarla, quería aprovechar el momento. Tenerla así, a mi lado, durmiendo tranquilamente, con una pequeña sonrisa marcada en sus labios. Sin problemas, sin personas molestándonos. Solo nosotras dos, en una extraña y cómoda burbuja.
Pero para mis desgracia, no todo lo bueno dura.
Suspiro y abrió sus ojos con lentitud. Sonrió levemente y acaricio mi mejilla. — Hola tu... — Susurro con dulzura.
¿Me pregunto si me seguirá hablando de la misma manera cuando le cuente? ¿Me seguirá viendo de esta manera tan repugnantemente dulce y llena de ella cuando le cuente la estupidez que hice? — H-hey... — Hable con suavidad, sonriéndole un poco. No sé de dónde saque las ganas o las fuerzas para sonreírle. Me sentía hipócrita.
Se quedó callada por un momento, sin apartar su mirada de la mía, sin dejar de consentir mi mejilla. — Y-yo… lo lamento de verdad, Jade. — Susurro desanimada y vi como sus ojos empezaban a aguarse. — F-fui una idiota… soy una idiota. — Recalco abrumada. — Debes odiarme por lo que te hice..
Fruncí el ceño y trague saliva. — No te disculpes, Vega. No me importan tus disculpas. — Hable con suavidad. — Es algo sin importancia para mí en este momento. — Me estaba pidiendo disculpas, eso sí que era irónico.
Una lagrima bajo por su mejilla — ¿P-porque? — Pregunto confundida, apartando su mejilla.
¿Para qué pedirme disculpas de algo que no es nada comparado con lo que yo le hice? — S-solo no me importa lo que hiciste.
Bajo la mirada y más lagrimas salieron. ¿Por qué? — V-vas… vas a terminar conmigo, ¿Verdad?
Se me encogió el corazón en ese momento. Tome la decisión. — N-no… — Una mezcla de rabia y dolor apareció de nuevo — A-al contrario… tú lo harás. — Me sentí débil y mi garganta se volvió seca, vacía...
Frunció el ceño confundida. — ¿D-de que… de que estas hablando?
Mi corazón empezó martillear en mi pecho. Me senté rápidamente y trague saliva.
Una terrible sensación de miedo se apodero de mí. Empecé a sentir que me faltaba el aire y podía jurar que todo a mí alrededor se estaba moviendo.
Se sentó junto a mi preocupada. — ¿J-jade? ¿Estás bien? Te pusiste más pálida de lo normal de un momento a otro. — Coloco ambas manos en mi cuello, después en mi frente y por último en mis mejillas.
— N-no… — Aclare mi garganta. No funciono mucho que digamos. — N-no p-pasa nada.
Se quedó mirándome en silencio, con el ceño fruncido. — ¿Estas bien? ¿Qué te pasa? ¿Y cómo es eso de que yo voy a romper contigo? — Pregunto preocupada, pero a la vez con mucha seriedad.
Trague saliva de nuevo y me quede sin palabras.
¿Jade West cobarde? ¿Te volviste cobarde, Jade? Después de tantos años y decidiste volverte cobarde. ¡Pero qué asco me das! ¡Das pena!
Mi subconsciente ya me estaba atacando, y mi cuerpo entero empezó a tensarse. La cabeza me daba vueltas y una presión en mi pecho apareció. — Y-yo —Deja de ser una maldita gallina y afronta la estupidez que has hecho. — A-anoche… y-yo m-me… yo…
Apretó mi mano y me miro preocupada. — ¿Qué pasa, Jade?
Baje la mirada y aleje mi mano de la suya. — A-anoche… — Mierda no puedo, no puedo hacerlo.
— J-jade me estas colocando nerviosa. ¿Que pasa? — Pregunto preocupada, acercándose mas a mi.
Me separe de ella y cerré mis ojos, tragando saliva. — A-anoche... anoche me... — La mire a los ojos, y apreté mi mandíbula. Tengo que hacerlo, la culpa me comerá viva, la culpa me esta comiendo viva. — Anoche me acosté con Candance en la fiesta de Sinjin.
Retrocedió un poco, mirándome fijamente a los ojos. — ¿Q-que...? — Pregunto ahogada, tragando saliva.
— Bebí mas de la cuenta porque estaba enojada contigo, estaba dolida por la discusión que tuvimos. — Explique son suavidad, siendo firme a la vez.
Empezó a negar, expresando un dolor enorme en sus ojos. — Es mentira ¿Verdad? — Susurro. — ¡Es mentira! ¡¿Cierto!?
Aparte la mirada. Era incapaz de verla a los ojos, era incapaz de ver ese dolor expresado en sus ojos. — Y-yo... D-desearía con todas mis fuerzas que no fuera cierto. Que fuera solo una mentira, un mal sueño.
Empezó a negar de nuevo y se levantó. — N-no… no, no, no. — Su piel morena se había vuelto pálida en cuestión de segundos, su respiración era errática y empezó a dar vueltas por toda la habitación. — No, no es cierto. Es solo una broma pesada tuya, una pésima y ácida broma.
— No creas ni por un segundo que lo hice por venganza, o que lo hice por que no te quería. Te quiero mas que a nadie en el mundo, y no pensaría en lastimarte intencionalmente. Ni siquiera me acuerdo de lo que hice, ni siquiera... — Me interrumpió.
— No me salgas con eso ahora. Si me quisieras, no te hubieras acostado con esa. Te dije que no te quería ver cerca de ella ni por un segundo, prometiste hacerlo, y ¿que hiciste en el momento que nos peleamos? Te fuiste directamente hacia ella. — Se escurrieron varias lagrimas por sus mejillas, pero su voz era firme y dolida a la vez. — ¡Me traicionaste, Jade!
La promesa, esa maldita promesa que le había hecho y no cumplí por estar pensando en otras cosas. Me sentí fatal, una miseria. — Lo siento mucho, Tori. Y-yo… estaba tan enojada, y… y me pase de tragos. — Me levante y me acerque a ella. — No me acordaba de la promesa que te había hecho, no me acordaba en lo absoluto. Te juro que si me hubiera acordado simplemente me hubiera ido enojada a mi casa, no me hubiera acercado a ella. — Pase mi mano sobre mi cabello y tome aire profundamente. — Una cosa debió a ver llevado a la otra, yo resulte borracha, y al final sin saber lo que hacia, enojada y llena de ira debí de a ver aceptado... — Me calle al sentir una bofetada extremadamente fuerte. Cogí mi mejilla asombrada, sin poder creer lo que acaba de hacer.
— ¡Cállate! — Me grito llorando. — ¿Cómo pudiste? ¿Cómo pudiste hacerme eso? ¿Cómo? — Aunque no la esté mirando, si puedo sentir su voz rota y quebrada. Si puedo llegar a imaginarme una parte de lo que debe estar sintiendo en este momento. — Me traicionaste, Jade. Resultaste siendo igual que los demás, resultaste haciéndome lo mismo.
Cerré mis ojos y dos lágrimas se escaparon de mis ojos. El dolor de la cachetada no se comparaba en nada con lo que mi corazón estaba sintiendo. Estaba rompiéndose lentamente, encogiéndose violentamente de dolor al saber quién me había golpeado.
¿Qué tan desmotivador es que la persona que creías que te aceptaba tal cual como eres y que te quería incondicionalmente te agreda de esta manera? Según yo, es una desmotivación extremadamente poderosa.
— ¡Pensé que contigo no tendría que pasar por lo mismo! ¡Pensé que nunca tendría que pasar por lo mismo otra vez! — Se escuchaba tan triste, tan decepcionada.
— ¡Lo lamento! ¿Está bien? — Grite dolida encarándola. — Lamento a verte traicionado, lamento que tengas que pasar por esta mierda otra vez. ¡No era mi intención y lo sabes!
— ¿Cómo puedo creerte? ¿Cómo puedo hacerlo si mira lo que has hecho? — Pregunto desesperada, dolida.
Me acerque a ella. — No me digas eso, Tori. Sabes que yo nunca te lastimaría intencionalmente. Podre ser mala y todo lo que quieras, pero yo jamás haría algo para lastimarte intencionalmente. No a ti.
Bajo su cabeza, y rompió a llorar más fuerte. Sin pensarlo, la rodee con mis brazos. Ella se aferró a mí y la abrace con fuerza. — Y-yo... L-lo lamento tanto, Tori. No sabes cuánto me duele todo esto, no sabes lo mal e imbécil que me siento. — La amargura en mi garganta se hizo mas fuerte y tuve que quedarme callada unos segundos. — P-perdóname...— Alcance a susurrar en su cabello.
Sentí sus lágrimas sobre mi cuello, y una parte de mí se rompió. — ¿P-porque lo hiciste, Jade? Sabias lo que me hicieron, sabias como me sentí, sabias todo. — Escucharla llorar de esta manera tan triste y dolida era como si me apuñalaran una y otra vez. Era doloroso, y no era de esos dolores que puedes aguantar, o en mi caso, disfrutar.
La abrace con más fuerza. — P-por favor... p-perdóname, Tori... Sabes que te amo a ti, sabes que no fue mi intención.
— T-tu eras la única para mi, eras mi todo. — Explico entre lagrimas, con la voz sumamente quebrada. — T-tu eras la persona a la que yo amaba.
Cerré mis ojos y sentí que me ahogaba. — L-lo... lamento, Tori. P-por favor, dime que me perdonas... por favor.
Empezó a mover su cabeza, estaba negando con ella. Me estaba diciendo que no me perdonaba. — P-por favor… podemos superar esto. Tu me amas, yo te amo, podemos superarlo.
— ¡No! — Se separó de mi enfurecida. — No me pidas que te perdone, no me pidas nada. No te acerques a mí, no me hables si quiera. — Se sentó en la cama, se tapó la cara con ambas manos y siguió llorando con fuerza.
Me quede inmóvil, viéndola llorar, teniendo un debate interno entre ir y abrazarla o quedarme quieta sin hacer nada. Por varios minutos trate de decir algo, pero no me salía nada.
— T-terminaste rompiéndome el corazón, Jade. — Hablo de repente, quitándose las manos de la cara y mirándome fijamente. — Resultaste traicionándome, resultaste apuñalándome por la espalda. — Se levanto y se acerco a mi. — Te quejabas de tu padre y mírate, resulta que eres igual que el. Igual que tu tío, igual que tu padre. Traidores y falsos los tres.
Cerré mis ojos y baje la cabeza. Eso me había dolido, me había dolido como nunca en la vida. Podía sentir como se me desgarraba el corazón, como se abría una enorme herida en el.
Sobo su nariz rápidamente. — No puedo ni verte en este momento, no quiero hacerlo nunca mas. — La mire a los ojos y apreté mi mandíbula. — Me engañaste, me traicionaste, me rompiste el corazón.
— L-lo lamento, Tori. — Alcance a susurrar, sin apartar la mirada.
Sin decir mas, cogió su chaqueta y salio de la habitación llorando.
Se termino, la felicidad y la satisfacción que había tenido todo este tiempo junto a Tori, se termino.
Pasaron varios minutos, y yo me quede inmóvil, mirando hacia el piso. Me sentí mareada, con ganas de vomitar. Pero a la vez me sentía ahogada, desesperada y bastante indefensa. ¿Porque me había vuelto tan débil? ¿Ella me había vuelto así? — Apreté mis puños y cerré mis ojos.
Escuche a Cat detrás mio. — ¿Estas bien?
— No me preguntes eso. — Respondí de inmediato, con la voz quebrada.
Su celular sonó y note que lo saco para ver que era. Pasaron pocos segundos y ella soltó un grito ahogado. Me voltee para mirarla y me preocupe al ver su expresión de miedo, asombro, y preocupación. Sin decir nada, me acerque a ella y le quite su celular. Mi corazón se detuvo.
Nos leemos mas tarde, mis queridos lectores. Que tengan un excelente día n,n
Se me olvidaba, quería darle las gracias a todos los que me han agregado a favoritos, seguido y dejado review a través de mis historia. Siempre ha sido grato ver eso n,n
O...O
Contestación de reviews.
- GreekJamie-XX: ¿De verdad? Me alaga saber eso considerando que historias muy buenas en este lugar. Muchas gracias por considerar mi historia de esa manera, y espero que un futuro te gusten las demás. Saludos n,n
- vaniap0211: No hizo nada, pero no falta la #$&% que arruina todo u,u - No podía, no había comenzado el capitulo, jeje.
- VictoriaA11:¡Pero por supuesto que no! Ella no haría eso, jamás. Y bueno Tori, Tori simplemente se fue, se apartó de ella. No lo escribí por que no lo vi necesario (:
- Nara375: ¡Aleluya por Fanfiction! n,n
Pues muy bien que hayas pensado eso porque no me cabe la idea de que Jade lo haga. Es imposible. Pero como siempre, no falta la que no puede ver a nadie feliz u,u
Y si, la conciencia se la comió viva, y por eso le contó todo a Tori :/
¡Jaja, excelente ironía!
- madameduvergiere: Déjame decirte que no eres la única :(
- Chandra Scarlet: - Jajaja, yo amo ese capitulo de Bob esponja. Es para morirse de la risa, y si, si sonaste como Patricio :p
Me alegra bastante que mi historia te este gustando, y créeme te va a encantar el hermano de Jade en unos dos o tres capítulos mas adelante. Oh, oh, pequeño spoiler, shh.
¿De verdad? Pues déjame decirte que sabe muy rico, y si eres mayor de edad, ve y pruébalo sin pensarlo XD
Trato de hacerlos largos, a mi también me gustan mas así, y neh, Jade no lo estuvo, ni estará con ella u,u
- Alejandra Ocampo: Debo admitir que eso del helado y tequila me relajo mucho :o - Y neh, no has perdido tu toque. Felicitaciones, jaja.
Lo se, lo se, Jade es un amor, y si, estoy de acuerdo contigo, Tori merece un cocazo en la cabeza por a ver hecho eso D:
Mmm, no, las bebidas no tiene nada que ver con que Jade quede en coma, solo es algo para que no recuerde nada. Así como en la película "The Hangover" XD
A Candance ya de por si le fue peor, y de como resultara ella no te lo puedo decir, tienes que esperar, jeje n,n
Y muy bien que hayas dudado de que Jade haya tenido relaciones con Candance, no me cabe la idea de que ella haga eso. Ni en broma, o en este caso, ni borracha.
Y bueno lo demás lo sabrás en próximos capítulos ;) - Saludos n,n
- yaltimarhe: Yo también :/ Pobre de Jade. - A mi tampoco, Stephanie tiene lo suyo escondido ¿No crees? :o
- Mica: Eso ya lo sabes y por el accidente, ya veras de que se trata y como comienza todo para que llegue a la conclusión ;)
- Ariana: Gracias, me alegra bastante que mi historia te guste. Saludos n,n
