Lo se, lo se, me he demorado demasiado. ¡Lo siento, compañeros! :(

¿Razón? Digamos que los problemas que tuve y tengo en el momento no han sido fáciles de afrontar. Pero bueno, eso no importa en el momento :p

Quiero corregir, que falta un capitulo mas para llegar al principio. Se que dije que este era el capitulo que faltaba, pero me he confundido. Así que NO lo es, falta uno mas ;)

A leer compañeros O.O

Victorious ni sus personajes me pertenecen.


TORI POV

Cuando llegue a la enfermería, todos a excepción de Cat estaban afuera esperando.

¿Qué paso? ¿Despertó? — Pregunte preocupada, dirigiéndome a André. Le di su celular y guarde el mío.

No, van a llamar a una ambulancia, está mal. — Beck me respondió con firmeza, con los brazos cruzados, y sin mirarme.

Fruncí el ceño al sentir su forma tan agresiva y seca de hablarme. Levante mi ceja. — ¿Por qué una ambulancia? Es solo un breve desmayo.

— No es solo un breve desmayo, algo está mal con Jade. — Me explico tajante, moviendo su pierna con impaciencia. — ¿Te importa si quiera? — Pregunto de mala gana, fulminándome con su mirada.

— No estaría aquí si fuera lo contrario ¿Sabes? — ¿Por qué me pregunta eso tan estúpido?

Soltó un bufido bastante enojado. — Quisiera creerte, pero no puedo en lo más mínimo. — Se cruzó de brazos. — ¿Te preocupaste si quiera cuando estuvo en urgencias hace algunas semanas? No, no lo hiciste. ¿Preguntaste por su salud, o que le había pasado en su brazo? ¡No! ¡Tampoco lo hiciste! ¡Así que no vengas ahora a dártelas de preocupada!

— ¡Beck, ya basta! No es momento de peleas. No cuando Jade esta así. — Robbie coloco su mano en su hombro. — Jade nos necesita y no creo que le guste escuchar que estuviste peleando con Tori.

Beck suspiro con gran paciencia y fue a sentarse de nuevo.

Apreté mi mandíbula, y me quede algo asombrada por cómo me había hablado. Nunca le hable de mala manera, no entiendo porque el lo hizo. Nunca habíamos peleado, y nunca se había mostrado tan enojado y diferente conmigo. Bufe irritada. — Supongo que la gente cambia.

Actué como si nada, y fui a sentarme en la silla. Me cruce de brazos y seguí esperando.

Después de unos cinco o diez minutos llegó una ambulancia junto con los paramédicos y entraron a la enfermería con una camilla.

Estuvieron un largo tiempo allá dentro, y por cada minuto que seguía pasando sin saber absolutamente nada de ella me iba entrando la desesperación.

Cuando salieron con Jade en la camilla, sujetada, arropada y con algo puesto en su cuello y cabeza, sentí unos horribles nervios en el estómago, y no eran de los buenos, eran de los que te aterran por completo. Los que te indican que algo malo va a pasar, que algo está mal. Un mal presagio.

— ¿Quién ira con ella? Pregunto uno de los para médicos.

— Yo quiero ir. — Pedí de inmediato acercándome a ellos.

— No, tu no iras. Cat ira con ella. — Beck me detuvo de mala gana y me miro con gran seriedad.

Cat miro a su novio confundida por un breve momento, pero asintió como si nada y se fue con ellos hacia la ambulancia.

Beck me soltó el brazo y le indico a Robbie que lo siguiera. Puedo asumir que van a ir a hablar con Sikowitz para que los deje salir.

— Andre, necesito que Sikowitz me dé permiso para ir al hospital. Necesito ir al hospital. ¿Quieres acompañarme? — Frunció el ceño por un momento, pero después de un largo suspiro, acepto.

Al llegar al salón, ellos hablaron con Sikowitz, le explicaron lo que había pasado y que era lo que necesitábamos. Él lo pensó por unos momentos, murmurando algo entre sus labios, y bebiendo de su coco. Hablo con Lane por teléfono, y nos dejo ir a la mitad de la llamada.

Fuimos al auto de Andre, y me subí con Robbie y Rex.

— ¿Crees que venga con nosotros? — Pregunto Robbie desanimado, mientras se abrochaba el cinturón.

— Claro que no. ¿Porque habría de hacerlo con "Señorita nada me importa" sentada atrás? — Robbie le tapó la boca a Rex de inmediato, y me volteo a ver apenado.

Levante mi ceja y mire hacia la ventana.

"Señorita nada me importa" - Pensé en el sobrenombre y me cruce de brazos. ¿Tendría algo que importarme? No lo creo...

— Mejor cállate, Rex. — Andre encendió el auto y se abrocho el cinturón. — Además, da igual si él quiere venir con nosotros. De todas formas, vamos para el mismo lugar.

Mientras Andre conducía, pensé en lo que Beck me había dicho anteriormente.

El piensa que no me preocupe por ella, que no fui a verla en el hospital y que no pregunte que le había pasado. Error. Lo hice.

El día que decidí entrar a TheSlap, vi el estado de Cat diciendo que a Jade le había pasado algo junto con su hermano, y que ella y Beck iban en camino hacia el hospital central. Cuando leí eso, me permití salir de mi burbuja oscura y solitaria por un momento. Pero con ese simple momento, el sentimiento de preocupación llego. Y llego fuerte.

Tuve una batalla interna en mi habitación, entre ir a ver que le había pasado y quedarme en la casa ignorando la situación. Pero al final, cuando fui estúpidamente débil, decidí ir a ver. Cuando llegue, los vi a todos y a ella saliendo del hospital. Había llegado tarde y le agradecí al mundo por eso.

Me quede mirándolos fijamente desde que salieron de la puerta principal hasta cuando llegaron al auto. Pero de un momento a otro, note que ella fijo la vista hacia donde yo estaba. Con lentitud me voltee y me agache para fingir que estaba amarrando mis cordones, me levante después de unos segundos, y entre al hospital. Cuando ya estaba un poco lejos de la entrada, me voltee y mire que ya se habían ido.

Esa noche me golpee mentalmente por a ver sido estúpida. Por ese breve momento de escape de mi burbuja, mi otro yo, roto, indefenso, destrozado y lleno de sentimientos; que tanto he escondido y guardado dentro de mí, pudo salir. Y desde entonces, ha ido saliendo más y más.

Y gracias a ese lado, me preocupe bastante cuando no fue dos semanas a clases, cuando pensé que había sigo algo muy grave, cuando pensé que ya no volvería. Fueron dos semanas de terror para mí, pero como siempre, lo hice a un lado y pude cerrar más mi burbuja haciendo que mi otro yo se escondiera más.

Pero ahora, que esto ha pasado, que he visto a Jade desmayarse, que la he visto en esa camilla casi sin vida y que tengo desesperación y miedo al no saber que tiene o que le paso, hizo que mi burbuja se abriera grandemente dejando salir gran parte de mi otro yo, y si no hago algo pronto, explotara y saldrá mi lado débil y destrozado.

— Hemos llegado, Tori. — Andre me saco de mis pensamientos y lo voltee a ver. No me había dado cuenta que se había sentado al lado mío y que Robbie estaba afuera esperándonos.

Andre me sonrió levemente y coloco su mano en mi muslo. — ¿Estas bien? ¿Segura quieres estar aquí? — Simplemente asentí y salí.

Cuando encontramos a Cat, vi que Beck llegaba corriendo por otro lado y se acercaba a ella para abrazarla. Cat estaba llorando y se aferró a la camisa de Beck con fuerza.

Me llene de pánico de inmediato, y la desesperación y el dolor haciendo cola detrás. — ¿Q-que paso, Cat? — Pregunto Andre, robándome las palabras de la boca.

Robbie trago saliva con paciencia, y Beck se volvió pálida. — N-no quiere despertar, B-beck... Ella no, no... despierta.

El aire comenzaba a faltar en mi cuerpo, y sentí un retorcijón violento en mi estómago.

— ¿D-dónde está? — Pregunte.

— S-se la llevaron los médicos, dijeron que no… que no podía pasar… que tenía que esperar. — Explico sollozando, con la voz bastante quebrada. Beck la abrazo con más fuerza y beso su frente con delicadeza.

Nos quedamos todos callados por unos minutos. André llego a mi lado, y Robbie fue con Cat y Beck.

Apreté mi mandíbula y fruncí el ceño. — Entonces esperaremos. — Hable con seriedad y tome aire profundamente. Sentía que me ahogaba.

Beck me miro por unos segundos confundido, y después llevo a Cat a uno de los asientos. El trato de calmarla y le dijo que todo estaría bien. Pero note que su voz no sonaba tan firme como siempre, estaba quebrada en algún punto y eso hizo que me asustara bastante.

— Iré con Robbie a traerle un vaso con agua a Cat. ¿Quieres algo? — Muchas cosas, Andre.

Suspire y negué. El asintió y se marchó con Robbie.

Me cruce de brazos y mire fijamente hacia la puerta en donde se supone que el doctor saldría para informarnos todo.

Cat bebió su vaso con agua con gran necesidad, como si hubiera estado en un desierto por días y su único compañero hubiera sido la deshidratación. Casi me da sed por ver la necesidad y la desesperación que tenía al beber su vaso.

De repente vi que ella pareció a ver reconocido a alguien y se acercó de inmediato. Era una doctora bastante joven.

Me levante con gran rapidez y me acerque a ellas.

— Tu eres la amiga de Jade ¿Verdad? ¿Qué haces aquí? ¿Te paso algo? — Pregunto la doctora con un tono amable, mirándola con preocupación.

Cat trago saliva y tomo aire para poder responder — Es... Jade. Algo le paso y está en urgencias. Los... médicos están tratando de mirar que es lo que tiene.

— ¿Que le paso? — Pregunto ella.

Beck le dio otro vaso con agua y ella bebió un poco. — Se desmayó hace hora y media, y desde entonces no se ha despertado.

La doctora frunció el ceño — Según lo que recuerdo ella estaba lastimada de su brazo, y tenía un golpe serio en la cabeza. Le dije que viniera a la semana para un chequeo, pero nunca vino. — Pensó algo por un momento, hasta que se dirigió a Cat de nuevo. — ¿Ella tenía algo en estas últimas semanas? ¿Dolores o algo por el estilo?

— Bueno pues, tenía dolores tremendos de cabeza, y se mareaba muy fácilmente. También me contó que siempre estaba cansada y que a veces las manos se le entumecían. ¡Oh!, y recuerdo que hace dos semanas se desmayó en mi casa.

— ¿¡Que!? — Todos preguntamos sorprendidos al mismo tiempo. ¿Ya se había desmayado antes?

Cat se sintió asustada y se acurruco en el pecho de Beck. — Yo no sabía de eso, Cat. ¿Porque no me habías contado? ¿O porque Jade no me contó? — Pregunto el bastante confundido, siendo paciente con ella al ver que se sintió acorralada.

Se encogió de hombros e hizo un puchero. — Y-yo... no lo sé. Ella dijo que te contaría, supongo que se... le olvido.

— Ese es otro de los síntomas. — Explico la doctora de pronto y todos la volteamos a ver confundidos. — ¿Ella fuma? Pregunto.

— Uhh, si... algo. Pero no lo ha hecho últimamente, no que yo sepa. Una minúscula sonrisa se curvo por mis labios. Me gustaba la idea de que ella no hubiera seguido fumando.

— ¿Ha comido bien últimamente? Por la cara que puso Cat, lo dude demasiado.

— E-ella no... no ha comido mucho. Bebió de su vaso. — D-dice que no tiene apetito, que no quiere comer. Beck y Cat me miraron por unos segundos, como si yo tuviera la... culpa.

Levante ambas cejas y los mire confundida. ¿Porque me miran así? Y ¿Porque Jade no ha estado comiendo bien?

Creo que ya sé que es lo que tiene. — Y con la mirada que nos dio y la forma en como lo dijo, sentí una sensación de miedo y preocupación recorrer todo mi cuerpo.

— ¿Qué es? ¿Qué es lo que tiene? — Preguntaron Andre y Beck al mismo tiempo.

— Tengo que ir y hablar con los médicos primero. Hay que estar primeros seguros antes de dar un diagnostico concreto. Les prometo que en cuanto confirmemos algo, vendré de inmediato a hablar con ustedes. — Y con eso, se marchó, dejándome con la frustración y el miedo en la punta de mi lengua.

La burbuja se abrió un poco más.

Los demás hablaron por unos momentos, pero mi mente estaba en otro mundo, pensando en Jade todo el tiempo.

— ¿Tori, estas bien? — Cat me pregunto preocupada y me chasqueo sus dedos. Beck me miro curioso de nuevo y sentí unas ganas tremendas de gritarle que me dejara de ver como si fuera un bicho un raro. Pero para evitar peleas, no hice nada.

Asentí.

— ¿Beck, podemos hablar un momento? — Andre pidió hablar con él en un tono amistoso y pasivo. Cat sonrió y le cogió el hombro a Beck animándolo a ir con el. Ambos se marcharon con Robbie.

Baje la vista y suspire — Creo que ya era hora de que esos dos hablaran. Nunca dije nada sobre el tema, ni nunca lo hable con Andre, pero verlos a ellos dos peleados por tanto tiempo, no era para nada... grato.

— Si, bueno... no creo que sean los únicos. — Nos volteamos a mirar al mismo tiempo. Tense mi mandíbula, mientras que ella me regalo una sonrisa cálida.

— Después de lo que paso.. y la discusión aquella vez en el almuerzo, n-nunca mas volvimos a hablar, Tori... Frunció el labio desanimada. — Y-yo... siento que... La interrumpí.

Toque su hombro con mi mano, y suavice mi rostro. — No pasa nada, Cat. Ella es tu mejor amiga, tenias que estar con ella, no conmigo. Por obvias razones, nunca estuve enojada ni con Beck ni con Cat. Pero nunca les hable o me acerque a ellos. No quería, y no tenia una razón para hacerlo.

Suspire. Cat... ¿Porque... porque Jade no fue al médico? ¿Porque... dejo esperar tanto tiempo? — Cambie de tema rápidamente. No quería enojarme. Pero si quería saber eso, saber porque ella no se había hecho un chequeo si tanto dolor sentía.

Cat miro hacia el piso por un rato y después se sentó en una de las sillas con el labio fruncido. — Ella... ella es testaruda, Tori.

Me senté al lado suyo. — ¿Porque tengo la sensación de que esa no es la única razón?

Abrió la boca varias veces, pero al final solo tenso la mandíbula y levanto su ceja. — ¿Te interesa si quiera?

Me sorprendió de inmediato su pregunta tan a la defensiva. — Como le dije a tu novio, no estaría aquí si fuera lo contrario.

— Me confundes, Tori. ¿La odiaste por meses y ahora te preocupas por ella? ¿Cómo es eso?

Enarque mis cejas. ¿Odiarla? — Yo nunca la he odiado, Cat. ¿Porque piensas eso? Nunca he dicho que la odio, nunca le dije eso a ella.

Se confundió de inmediato. — T-tu siempre... tú siempre demostraste eso. — Explico balbuceante, mirándome a los ojos como si estuviera buscando algo.

Fruncí el ceño confundida. ¿Porque piensa eso?

Saco su celular al escuchar que sonaba. Miro la pantalla. — Es la mamá de Jade. — Anuncio.

Pues qué esperas, contéstale, Cat.

— ¿Señora West? — Pregunto asustada. ¿Señora West? — Si habla con Cat, la amiga de Jade. — Cat se mordió el labio inferior, cerrando sus ojos asustada — Jade... está en el hospital central. Se... desmayo hoy en clases y tuvieron que traerla al hospital al ver que no despertaba. — Hablo con rapidez, sin abrir sus ojos. — En este momento la están atendiendo. — Se quedó callada por unos minutos, mordiéndose las uñas. — No, no es una broma. No es ninguna broma de Jade. — Aseguro confundida, y algo enfadada también. Asintió un par de veces y colgó.

— ¿Pensó que era una broma? — Quise saber.

— Y no lo es. — Aseguro de nuevo, sonando bastante seria. — La señora West esta en Miami por negocios, pero estará aquí en unas horas. Vendrá en su jet privado.

— ¿Y Nicolás? — Pregunto Beck acercándose a ella.

— Me pidió que lo llamara y le dijera todo. El chófer que lo recoge lo traerá para aquí. — Frunció el labio desanimada. — No le caerá bien la noticia, no con todo el asunto de su papá.

¿De qué habla?

Beck suspiro. — Merece saberlo, además, tarde o temprano se tiene que enterar. — Coloco su mano en el hombro de Cat y le indico que fuera y lo llamara. Cat busco el número y se marchó.

— ¿Que le paso al señor West? — Pregunte curiosa.

— No creo que te importe. — Contesto de inmediato, con esa actitud fría y seca. Otra vez.

— Pues te pregunto por algo, pero si no me quieres decir, está bien. Cat lo hará. — Cruce mi pierna sobre la otra y eche mi cabeza hacia atrás.

Se sentó al lado mío y se cruzó de brazos. — Murió. — Explico de pronto. Lo voltee a mirar. — La loca de María lo mato.

Aparte la mirada y no dije nada. Lo lamento por él, supongo. Y obviamente por Nicolás.

— Ya te puedes ir ¿Sabes? No queremos hipócritas aquí. — Hablo después de un tiempo en silencio.

Me sorprendió lo que dijo, nunca fui hipócrita con él, ni con nadie. — No me iré, Beck. Hagas lo que hagas, digas lo que digas, no me iré de este lugar hasta saber que Jade está bien. — Lo mire con gran seriedad. — Y ya deja de atacarme por el hecho de preocuparme por Jade. Tú no eres así.

Se sorprendió. — ¿T-te... preocupas... te preocupas de verdad? — Pregunto balbuceando, como si fuera la cosa más imposible del mundo.

— Solo quiero saber si está bien, saber que no le paso nada grave y que toda estará bien.

— ¿Y después que, Tori? — Pregunto con firmeza, mirándome fijamente.

— Podre irme tranquila. — Respondí de inmediato, sonando indiferente.

— ¿Tanto la odias para hacerle esto? — Fruncí el ceño confundida. ¿Porque todos piensan que la odio? — Cuando te vea, o sepa que estuviste aquí, la lastimaras, y le dolerá bastante.

— Yo no la odio. Nunca lo hecho. — Afirme molesta. — No sé por qué tú y Cat piensan eso. Y no importa, no me dejare ver si es lo que te preocupa.

— Jade también lo piensa.

No quise creerle. Mire hacia al frente. — No te creo.

De reojo pude ver que me miro curioso por varios segundos, hasta que puso su mano en mi hombro. — Cuando sepamos que tiene Jade, quiero que te vayas, Tori. — Pensó algo por un momento. — Pero aprecio demasiado a Jade y no puedo pedirte que hagas eso. Sin embargo, te voy a pedir un favor, un favor enorme. Tori, te pido de corazón... que por favor... — Suplico desesperado. — hables con ella... y que reconsideres la idea... de poder perdonarla.

Lo mire de inmediato, sintiendo como mi corazón empezaba a latir con fuerza por el simple hecho de tocar ese tema. El tema prohibido, el tema doloroso. ¿Porque lo hacia? ¿Que estaba haciendo?

— Sé que no debo meterme en esto, y que tal vez te enojes bastante conmigo, pero voy a hacerlo de todos modos. — Alejo su mano y me miro con suavidad, dejando a un lado su cara llena de rencor y rabia. — Ustedes dos no pueden seguir así, ni tú, ni Jade merecen seguir así. !Tu apenas pareces viva, por dios santo! Y no empecemos con Jade.

Tense mi mandíbula, y apreté ambos puños. Sentía la ira recorrer todo mi cuerpo.

— Sé que Jade te lastimo, y que la odias, y que no quieres saber nada de ella... pero... ella no lo hizo apropósito, Tori, ella no quiso lastimarte...

— Eso ya no importa, Beck. — Lo interrumpí, siendo grosera en el acto.

Tiene suerte de que quiero saber cómo esta Jade, de saber que estará bien y demás. Porque si esto fuera en otra situación, ya lo hubiera mandado a la mismísima Patagonia.

— !No, si importa, Tori! ¡Importa y mucho! — Se enojó. — ¿Quieres estar así siempre? ¿Mostrarte así? ¿Tener esa mascara nula en tu cara?

Mi otro yo me hizo cuestionar. ¿Quiero? ¿Quiero estar así? ¿Quiero tener este vació en mi interior? ¿Quiero sentir esa negatividad de por vida?

Cogió mi puño. — Piénsalo, Tori. Todos te queremos de vuelta, a tu verdadera personalidad, a la verdadera Tori. Porque esta que has creado.. que has dado a conocer, ciertamente no es y no la queremos aquí.

Esa Tori Vega esta destrozada, dolida, y es débil. Pero... esta volviendo a salir, porque se muere por Jade.

Aleje mi mano y me limite a quedarme callada. Fui a sentarme a otro lado.

XXXX

Me pareció que pasaron años antes de que el doctor saliera, pero al ver el reloj, note que en realidad sólo habían pasado dos horas.

Mis hombros y mi espalda dolían. Ya estaba cansada de estar preocupada, y de toda la tensión que sentía. Quería ver a Jade, verificar que ella estuviera bien y luego irme y vivir mi vida como si nada. Pero apenas vi el rostro del doctor, sentí un gran escalofrió.

No pasa nada, no pasa nada.

Todos nosotros nos acercamos a él rápidamente.

— Están aquí por Jadelyn West, ¿Verdad? — Por alguna razón corregí al doctor en mi mente. Jade, no Jadelyn. No le gusta que le digan así.

Todos asentimos.

Nos miró a todos y después frunció el ceño. En ese momento pensé en todas las cosas malas que podrían salir de su boca. — ¿Son familiares? — Pregunto curioso.

Todos nos miramos indecisos.

— N-no… pero… ya llame a su mamá y está en camino desde Miami. Y su hermano menor está en tráfico. — Cat explico con gran rapidez, tratando de no sonar nerviosa.

El doctor suspiro desanimado. — Lo lamento jóvenes, pero si no son familiares directamente no puedo dar información de ningún tipo.

Sentí que la sangre me hirvió cuando vi que el doctor se iba. Le cogí el brazo para detenerlo. — Escuche, sé que usted está haciendo su trabajo, y creo que puedo entenderlo. Pero llevamos horas esperando poder saber algo de Jade. Estamos desesperados por saber qué es lo que tiene y como esta. Así que por favor... por favor, doctor, díganos como esta Jade. — Le suplique en un tono firme y enojado, pero sé que mi rostro estaba demostrando compasión y miedo. — Por favor, somos casi su familia. — Me sentí mal cuando dije eso. Yo no lo era.

Apretó su mandíbula y se mostró indeciso por varios minutos. — Por favor. — Suplique de nuevo, y le solté el brazo.

Suspiro. — Miren, chicos…

— Mira ahí viene el hermano de ella, a él si le tiene que decir todo. ¡Es familia, él es familia, tiene que decirle! — Cat lo interrumpió bastante alterada, señalando a Nicolás que venía hacia nosotros corriendo con un señor. Supongo yo que es el chófer que lo trajo.

— ¿Qué paso? ¿Qué tiene mi hermana? ¿Dónde está? — Nicolás pregunto bastante preocupado, dirigiéndose a Cat.

— ¿Eres el hermano de Jade? — Pregunto el medico acercándose a él. Nicolás se volteo y asintió con timidez. Dio un paso hacia atrás, y Cat coloco sus manos en sus brazos para darle tranquilidad.

El medico se arrodillo ante él, y lo miro con suavidad — ¿Vienes solo? — Pregunto amablemente. Nicolás asintió de nuevo.

El medico frunció el labio. — Yo soy Richard, el médico que atendió a tu hermana, y solo yo puedo decir que tiene y que le paso. Pero solo puedo hacerlo a los familiares, no a otro tipo de personas. — Nos miró por unos segundos. — Eres un niño y no quiero abrumarte por ningún motivo… pero… no se… ¿No quieres esperar a tu mamá primero? Ya sabes… para que este contigo y demás.

Nicolás miro a Cat. Ella consintió su cabello y se encogió de hombros. — Como tú quieras, peque.

Se dirigió al doctor con lentitud y después frunció el labio.

Que diga que no, que diga que no.

Y-yo… no quiero… esperar a mi mamá, quiero saberlo ahora. Todos... queremos saber.

— ¿Estás seguro? — Quiso saber el médico.

— N-no… pero… si no me entero en este momento… sé que me voy a desesperar por completo. — Exhalo decidido y se secó las lágrimas de sus mejillas. — Y por lo visto… no soy el único.

El medico asintió y se levantó con rapidez. — Desafortunadamente no les tengo buenas noticias — Esta vez se dirigió a nosotros.

No, no es cierto. No tiene nada. Solo es un breve desmayo. Nada más. !Nada más! El aire no empezaba a llegar, no aparecía, no venía.

Se quedó callado por un momento. — Jade cayó en un estado de coma profundo.

Y en ese momento, esas ocho palabras, me golpearon como un mazo. Fuerte, extremadamente fuerte, dejándome muda.

Repetí la frase varias veces en mi cabeza, tratando de hacerme entender a mi misma que si era verdad. Pero como soy testaruda, me negué a creerlo.

No. ¡No, no, no, no, no, no, y no!

Pasaron unos largos segundos en silencio. Todos se quedaron callados, incluyéndome a mi.

— ¿Pero... como... como es eso posible? — Escuche que Andre pregunto. — E-ella... ella...estaba bien hace poquito.

No me moví, no dije nada, no hice nada. Solo me quede viendo al doctor, sintiendo de todo en mi interior, cubriéndome la boca con mis manos sorprendida.

Me niego a creerlo.

— A-a... lo mejor algo está mal, debe de a ver un error... ella no... Jade no puede... — Escuche como la voz de Cat se iba apagando, sonando confundida e incrédula.

— Aparentemente estaba bien... — Explico el médico. — Pero al ver su historial, y algunos exámenes que le practicamos cuando llego, muestra que es un traumatismo que sufrió hace varias semanas. Un golpe bastante fuerte en su cabeza.

— F-fueron... fueron los golpes que le dieron hace algunas semanas. — Escuche a Beck explicar, sonando frustrado y dolido. — P-pero.. pero... dijeron que ella estaba bien, que no tenía nada.

El medico suspiro. — Al principio estaba bien. Verán, en un primer momento las lesiones no se visualizan, pero... con el tiempo, Jade desarrollo un hematoma interno que poco a poco fue agravándose. Es por eso la situación en la que se encuentra.

El golpe. Los golpes. No se cuidó, Jade no se cuidó. Ella no se cuidó.

— E-es... es por eso que tuvo dolores de cabeza, desmayos, mareos, y... todo eso ¿V-verdad? — Pregunto Robbie, comenzando a llorar.

— Exactamente. — Afirmo él.

No es cierto, no es cierto. ¡Es mentira! ¡Es una vil y cruel mentira!

— P-pero ella... ella va a mejorar ¿Verdad? ... ¿Ella no...ella no está en peligro de muerte… o sí?

Ella no... ella no puede... ¡No! ¡Claro que no!

— ¡No! — Nicolás dijo, sonando lastimado y preocupado. — !Ella no puede irse, ella no... ella no puede. ¡No puede!

Vi que Cat se agacho y lo abrazo. Lo hizo con gran fuerza, llorando con él.

El doctor frunció el labio desanimado. — El estado de coma es algo peligroso, y... tiene peligro de muerte. Y más aún ya que su cerebro está bastante delicado. Pero no pierdan la esperanza, jóvenes. — Trato de consolarnos de inmediato. Nuestros rostros deben mostrar el miedo y la tristeza pura. — No podemos saber mucho por el momento, tienen que esperar. Tener fe de que se va a recuperar.

No recuerdo muy bien que paso después. Solo sé que fui a sentarme en la silla, y ahí me quede mirando hacia el piso.

Estaba aturdida, en estado de shock. No podía ni llorar por el estado en el que estaba. No sabia que hacer o como reaccionar.

Pero si era consciente de dos cosas. Uno, era que Jade estaba mal, tan mal que su vida dependía de un hilo en este momento. Y la segunda, era que no podía abandonarla, no podía dejarla sola.

Por mas que escuchaba mi cabeza gritar que me fuera corriendo, y que no mirara atrás, mi roto y devastado corazón me ordenaba quedarme aquí.

Y después de mucho tiempo, le hice caso.

Un largo tiempo después, creo yo, el doctor volvió a acercase a nosotros. No me levante, simplemente alce mis ojos para verlo con gran lentitud. No tenía ni fuerzas para mover mis ojos.

Explico algo sobre la cirugía que tuvieron que hacerle a Jade. Algo de una pequeña perforación en el cráneo, o algo así. No escuche muy bien, no quise hacerlo sinceramente. La idea de sangre, cuchillos, tijeras, acciones como cortar y cocer cerca de Jade no me agradaban en lo absoluto, me hacían revolcar el estómago.

Pero si logre entender las palabras que dijo al final. — Solo uno puede pasar y verla. Después entra la otra y así.

Tengo que verla. Confirmarme a mi misma que si es cierto.

Me acerque a ellos y trague saliva. — Y-yo... quiero ser la primera en verla. — Pedí suavemente, dirigiéndome a Cat y a Nicolás. — Por favor. — Suplique.

Vi la mirada de los dos, triste y descompuesta. Mi burbuja se abrió un poco más.

Se miraron mutuamente, y después a Beck. Cruce mis dedos detrás de mi espalda, y suplique en mi mente un millón de veces para que dijeran que sí.

— Ve. — Anuncio Beck, siendo amable y seguro.

Mire a Nicolás, asegurándome de que podía hacerlo. Su mirada me dio confianza, y me apretó la mano con ternura.

No puedo evitar que se me hiciera extraño que me dejaran pasar primero. No después de lo que he podido notar en ellos hace unas horas.

— Sígueme, te llevaré con ella. — Informo el medico con amabilidad, señalando con su mano el lugar. Lo empecé a seguir.

Todo pasaba en cámara lenta para mí, la gente caminaba como tortugas, y los sonidos se habían disminuido por completo, dejándome solo escuchar mi respiración errática y pesada.

Caminamos durante unos minutos, hasta que él se detuvo delante de una puerta blanca, con una ventana grande de cristal con cortinas azules. Por suerte las cortinas estaban cerradas, y no me permitía ver dentro de la habitación. No aun.

El me miró. — Te encontraras con un montón de máquinas allá dentro, pero recuerda que están ayudando a Jade a mantenerse con vida. Ella necesita todo lo que tiene para sobrevivir, para ganar fuerza. Una vez que ella se ponga mejor, vamos a empezar a removerlas si es necesario. ¿Si me comprendes? — No pude decir o hacer algo. Solo me quede mirándolo atónita. Suspiro. — Ten cuidado con su brazo, todavía sigue lastimado por el impacto que recibió hace algunas semanas atrás. Aunque ella no sienta nada, no queremos otras heridas. Si tienes alguna pregunta más adelante, estaré encantado de responderla. Tengo que ir a ver algunas cosas, voy a estar de vuelta en un rato. — Me dio una sonrisa amistosa y se marchó.

Tome un último aliento y fui por el mango de la puerta. Con gran lentitud empecé a darle vuelta, sintiendo como mi corazón empezaba a martillear en mi pecho. Me encontré a mí misma poniendo un pie delante del otro con gran lentitud. Sentía que mis pasos eran pesados, inseguros, llenos de miedo y cobardía. Las piernas me temblaban, las sentía débiles, casi al punto de poderme caer en cualquier momento. Y mi corazón estaba prácticamente golpeando para salir.

Cerré mis ojos y entre en la habitación. Abrí los párpados lentamente, y de inmediato sentí como mi corazón frenaba en seco.

Quede en estado de shock de nuevo al verla en la cama. Quede paralizada.

Me quede viéndola por quien sabe cuánto tiempo, escuchando su débil corazón latir, y sintiendo como el mío se desgarraba ante lo que estaba viendo.

Estaba pálida, cien mil veces más pálida de lo que ella es. Es más, su piel ya casi llegaba al color gris de un cadáver frío y muerto.

Estaba en esa cama dormida, con un tubo en su boca, vestida con una bata de hospital, y con cables por todos lados.

Una lágrima rodó por mi mejilla y sentí mucho dolor en mi pecho, un dolor abrazador que te deja idiota por completo.

Respire hondo y empecé a acercarme a ella. Se veía tan frágil en esa cama, tan indefensa, tan… débil.

Sé que me mataría si supiera que le dije débil.

"Yo soy Jade West, y no soy débil, Vega" — Casi podía escuchar su voz en mi cabeza. Ver su expresión seria y enojada. Ver cómo me hablaba de nuevo, como si las cosas fueran como... eran antes.

Pero no lo son. Ahora han empeorado más. — Me recordé a mí misma.

Cuando pude salir de mi estado por unos minutos, llegue a su lado y me quede mirando su cuerpo inmóvil. No había estado así de cerca con ella desde hace dos meses, y se sentía raro en muchas maneras.

Observe su mano, y quise tocarla. Pero como dije, el dolor que sentía en el corazón, hacía que estuviera en un estado de idiotez. Acercaba mi mano, y la alejaba, la acercaba y la alejaba, la acercaba y la alejaba.

Abrí la boca para hablar, pero sólo un pequeño chillido salió. No sabía qué hacer, o pensar. Solo deseaba que esto fuera una horrible pesadilla. Una horrible y asquerosa pesadilla.

— D-despierta, Jade. — Murmure de un momento a otro, pensando que lo estaba diciendo en mi mente. Respire hondo. — N-no... t-tu no... — Me quede callada, el sentimiento en mi garganta y en mi pecho se hicieron mil veces más pesado.

Me sentía débil, desorientada en cierta manera, y asustada, muy pero muy asustada. Sentía que golpeaban, maltrataban y pisoteaban mi pobre corazón hasta el cansancio. Y por segunda vez, estaba expuesta a un dolor demasiado violento y abrupto.

Inconscientemente, empecé a trazar dos de mis dedos por todo su brazo hasta llegar a su muñeca, y al ver la pulsera que tenía, no pude aguantar más y rompí a llorar.

Mi burbuja exploto y pude soltarlo todo. La frustración de no poder hacer nada, la rabia de saber que ella no se había cuidado, el miedo de pensar que se podía morir, y el inmenso y punzante dolor de verla de esta manera.

Me acerque a ella y acomode mi cabeza en su pecho, rodeándola con mis brazos. La abrace con mucho cuidado, y me deje llevar por todo lo que estaba sintiendo. Mis lagriman salían sin control, sollozaba con gran fuerza y sentimiento. — N-no te vayas, Jade. No me vayas a dejar, no así, no de esta manera. — Solloce entre lágrimas. — T-te... lo suplico...no te vayas... Me recosté encima de ella con mucho cuidado, recostando mi cara en su cuello.— N-no... i-importa que hayas hecho... Toque su mejilla con la palma de mi mano, y cerré mis ojos. — N-no importa en lo absoluto... pero por favor, no te mueras...

Llore. Llore como nunca lo había hecho, quebrándome un poco más de lo que ya estaba por cada segundo que pasaba.

Volvía a estar débil, derrotada, indefensa y rota. Volví a estar como antes, pero esta vez estaba mil veces peor.

— N-no... te puedes ir, te... lo prohibido. Solloce adolorida, consintiendo su mejilla con mi dedo pulgar. — No puedes...

Escuche a Cat poco tiempo después, suponiendo que venia a decirme que me estaba demorando, pero al ver el estado de Jade, rompió a llorar en la puerta.

No pude moverme, antes llore mas fuerte. Podía ir y abrazarla, pero no quería soltar a Jade, no quería alejarme por ningún motivo, aunque eso me torturara en infinidades de formas.

Nos quedamos así, ella llorando en la puerta y yo encima de Jade. Pero de pronto escuche a Cat gritar enfurecida. — ¿¡Tu que haces aquí!?

Dude un par de segundos antes de abrir mis ojos, pero cuando lo hice y observe quien estaba en la puerta, sentí que una ira tremenda se apoderaba de mi. — ¿Que haces aquí? ¡LARGATE,CANDANCE!

Paso tan rápido, que solo volví a mis casillas cuando la vi en el piso cubriéndose la cara. El dolor en mis nudillos se hizo grande.


Lo se, lo se. ¿vuelvo y los dejo con ese final? ¿Pero que...? - Ñe, soy maldad pura, jaja. Mentiras, no me demorare en actualizar, ya que ya tengo gran parte del próximo capitulo (:

Como dije anteriormente, ahora si falta un capitulo mas para llegar al principio. Me había confundido la anterior vez, jiji

Espero sus reviews, compañeros, y nos vemos pronto. !Arrivederci, señores! n,n

.

.

.

.

REVIEWS DEL SIGLO PASADO :o

.

GreekJamie-XX: ¿Tuviste un buen día al terminar de leer el capítulo? jaja - Gracias, me alegra bastante :D

- vaniap0211: Eso ya lo sabes... ¡Y lamento mucho la tardanza! :(

Nara375:Pero por supuesto que no fue una visión lo que vio, era ella en persona, arriba señores y señoras. Y neh, no quería a Candance muerta, tiene que aclarar todo, aunque no sin antes recibir un puñetazo de Tori u,u
- Si era la novia de Robbie, pero... hay cosas con ella que todavía no sale... Pronto sabrás ;)
- No? Pinche Fanfiction. Me cae mal a raticos y creo que lo sabe porque si solo es con mi historia u,u - Ojala se te arregle eso... Saludos.

Mica: Claro que tiene que enterarse, no es justo ni para ella, ni para Jade. - Espera el próximo capitulo n,n - Saludos.

- Alejandra Ocampo : Absolutamente todas tus dudas se responderán en el próximo capitulo, jaja. Saludos (:

- Uchiha mikasA: Mi intención no es hacerte llorar, de veras, de veritas :( — Y si, viene el de Tori. "Lloremos"
Jaja, gracias por tus palabras. Me animan a seguir con la historia, y que bien que tenga un fan, ok no, jaja. — Saludos :D

dayana hyuga maslow : Gracias, de verdad muchas gracias por tus palabras. Me animan a seguir con mi historia :D
Bueno, ya no vas a morir porque ya sabes que paso n,n - Saludos.

- DarkMoon166: ¡Lamento la tardanza! :o

Y si, creo que si, jaja. No recuerdo muy bien. Tengo memoria de pollo O.o

toast: Jaja, perdona la demora. Ya tratare de no demorarme tanto n,n