Holi terricolas, ¿Como están? ¿Como los trata Octubre? ¿El año? ¿La vida? ¿El viernes? Ah que...
A mi bastante bien, así que dije, hay que publicar este capitulo antes de que algo te lo arruine. So.. aquí esta. No los molesto mas, y a leer.
Victorious y sus personajes no me pertenecen. Y todo eso, bla bla bla.
TORI POV
Me quede mirándola con lágrimas en mis ojos. Sintiendo como me quedaba sin aire, como mi corazón se desgarraba de nuevo. Podía escuchar esas palabras una y otra vez en mi cabeza - ¿Quién eres tú? -
Miraba al techo confundida y después sus manos, no podía abrir sus ojos por completo. — ¿D-donde…estoy? — Me pregunto débilmente. No sentía ganas de responderle, quería que me respondiera si lo que había dicho era verdad, si en verdad se había olvidado de mí.
— ¿E-en verdad… tu no… sabes quién soy? , ¿No me recuerdas? — Le pregunte entre balbuceos.
Cerró sus ojos y suspiro pesadamente — No — Contesto muy bajo. Me miro a la cara y no podía ver sus ojos por completo ya que no los podía abrir muy bien. Se notaba cansada y muy confundida. — ¿Quién…eres…? — Pregunto débilmente. Cerré mis ojos sintiendo como más lagrimas se escurrían, y como mi corazón se encogía. — Y-yo…— Trague saliva y me seque las lágrimas con mis dedos. — Soy una…amiga de tu colegio, ¿Te acuerdas de tu colegio? — Dolía, dolía con intensidad todo esto.
Negó y cerró sus ojos de nuevo. — ¿Te…sientes bien? — Le pregunte.
— ¿Dónde…estoy? — Empezó a mirar los cables que tenía en sus manos, empezó a quitarse el respirador que tenia en la nariz. Esta confundida, y se está empezando a asustar. — N-no, no te lo quites — La detuve con amabilidad y me levante — Y-yo traeré a el doctor y él te ayudara — La mire por última vez y salí de la habitación.
Le informe a Angélica lo que había pasado, ella se fue corriendo en busca del doctor y yo me devolví a la habitación.
— Ya…viene el doctor, Jade — Se movía confundida y pude notar que tenía el respirador casi en los ojos, se lo había tratado de quitar mientras no estuve. — ¿D-donde…estoy? — Pregunto en un susurro — ¿Q-quién… eres? — Empezó a mover sus manos, pero casi no podía. — T-tranquila, tienes que…calmarte — La cogí de los brazos amablemente y la sostuve con delicadeza. —J-jade, tienes que calmarte. — Su corazón se estaba acelerando. Y mucho.
— N-no, no… — Trato de hablar, pero solo sonó como un pequeño susurro.
La mire con ternura y con algo de tranquilidad para darle confianza.
Me observo intranquila por un momento, y suspiro de nuevo. — Me dolió al ver que sus ojos eran del mismo color, pero su mirada diferente.
— Ya llegue, señorita por favor retírese — Llego el doctor apresurado y una de las enfermas me cogió por los brazos para llevarme fuera. — Cerré mis ojos de nuevo y sentía que el mundo se hacía chiquito. Me faltaba el aire, me faltaba todo. Quería salir corriendo, correr muy lejos y no mirar atrás, pero no podía, ella me lo impedía.
Xxx
JADE POV
Habían pasado unas horas desde que había despertado por segunda vez. Me sedaron cuando el doctor llego, empecé a asustarme cuando no supe ni donde estaba o quien era. — Suspire.— No recuerdo nada, no recuerdo quien soy, ni que me pasó, solo me explicaron que estoy en el hospital y que desperté de un coma de casi 4 meses. Me preguntaron algunas cosas, pero fue inútil porque no pude responder a ninguna de ellas. Me dieron un gran vaso de agua pero ni con eso se me quito la sequedad en la garganta.
Me siento cansada, me siento débil, siento como si un camión me hubiera pasado por encima, como si alguien me hubiera golpeado hasta el cansancio. Estoy agotada, y no tengo energías para nada, me duele la cabeza y la garganta. Mis manos están entumecidas, mis piernas también, siento un ardor en los ojos y la espalda me está matando.
No quiero dormir, me niego a dormir de nuevo, me niego a cerrar los ojos. Casi no puedo hablar, solo tartamudeo al hablar. Me siento más confiada en mi cabeza, pero si no hablo, si no intento moverme, me da sueño, y sé que una parte de mi quiere descansar, pero... me es difícil.
En este momento, quiero poder recordar algo, lo que sea. Pero me duele le cabeza y toda esta gente desconocida no deja de mirarme.
Llegaron después de unos minutos cuando me desperté y han estado preguntándome lo mismo, ¿No me recuerdas? ¿Te acuerdas de algo? ¿Estás bien?. Solo los ignoro pero los miro a cada uno. Quiero recordarlos porque me miran con lastima, con tristeza, pero a la vez con una emoción de que les diga que sí, que si los recuerdo, que si se quien son, pero no llega nada de eso a mi cabeza. Simplemente no llega.
— ¿Te duele algo Jade? — Me preguntaba la pelirroja de nuevo con un puchero adorable. Parece ser que ese es mi nombre. Jade.
Ella estaba a mi derecha, a su lado le seguía un joven de pelo negro, muy guapo y con aspecto árabe o algo por el estilo. Al lado le seguía otro joven con un títere en la mano, tenía gafas y era muy flacuchento. Al frente mío estaba un niño, tenía ojos verdes y una piel pálida. Y por último a mi derecha, estaba otro joven con piel morena mirándome fijamente.
Suspire y mire a la pelirroja, ella me parecía familiar…
*Dio una vuelta y abrazo una jirafa de peluche — Yo me llamo Cat, como gato en inglés, me gustan los animales y me encanta bailar, por eso estoy en esta escuela de artes, ¿Y tú?
Me llego una imagen a la cabeza de repente, estaba ella hablándome y dando vueltas. No reconocía el lugar, pero si a ella. Entonces si la conocía un poco, si era mi amiga o tal vez conocida.
La señale débilmente con mi dedo, aun no tengo fuerzas ni para mover las manos —Cat... — Tartamudee.
Asintió — Si, yo me llamo Cat — Contesto emocionada y con una chispa en sus ojos. — ¿Te acuerdas de mí? Siempre hacíamos cosas divertidas y aunque a ti casi no te gustaban las hacías de todos modos, soy tu mejor amiga. — ¿Mejor amiga? ¿Ella es mi mejor amiga? —Ellos son tus amigos también, Beck, Robbie, André y Nicolás. — Señalo a los demás y los mire de reojo. Ellos se habían presentado al ver que no los recordaba, pero con sinceridad no puse atención. No sé quiénes son y no sé cómo hacérselos entender, ya les he dicho como mil veces que no, y solo me preguntan lo mismo.
La verdad es que me estaban empezando a irritar un poco. Me frustra no recordar nada, que me pregunten lo mismo y lo mismo, cuando la respuesta es la misma. — Suspire de nuevo. — Siento como si alguien me hubiera aplastado la cabeza, como si hubieran cogido cada uno de mis recuerdos dejándome en blanco. No recuerdo quienes son mis padres, si tengo hermanos o no, cuantos años tengo, donde estudio, hasta si tengo novio o algo. Me frustra no saber nada, es… desesperante.
— ¿Jade? ¿Estás bien? Tu corazón está latiendo muy rápido, cálmate — Me informo… Cat al ver que el monitor estaba pitando con rapidez. Respire hondo y trate de calmarme. No me había dado cuenta sobre eso, pero estoy muy frustrada, siento rabia y desesperación.
— Dormir... — Formule al final, no podía hablar con claridad y con sinceridad no quería intentarlo todavía. Me siento idiota.
Los mire por última vez para cerrar mis ojos agotada.
Según el médico tengo que estar muy calmada y con tanta preguntadera me estoy empezando a exaltar.
— Sera mejor que la dejemos dormir, vámonos chicos — Oí murmurar al del pelo negro, ¿Burt? ¿Berk? Creo, la verdad no sé, no quiero pensar en eso.
Me acomode mejor y suspire de nuevo. No quiero dormir, me niego a hacerlo, ya dormí 4 meses, es suficiente ¿no?
Me tape la cara con mis manos y suspire. — Vamos, tengo que recordar algo, aunque sea pequeño. — Me dije a mi misma y seguí esforzando mi cabeza.
Abrí mis ojos y mire la mesa que estaba al lado mío. Había una rosa y una fotografía, con mucho cuidado estire el brazo para coger la foto, pero no pude. Mis dedos estaban débiles. — Suspire de nuevo y cerré las manos con fuerza para abrirlas de nuevo. — Me enfoque en la foto. — Estaba el mismo niño de ojos verdes que estaba hace un momento, yo en la mitad y la misma morena de pómulos perfectos que vi al despertarme. — Por cierto, ¿dónde estará? No la he visto desde que salió de mi habitación.
Me acerque un poco a la fotografía y con mi dedo índice trace a la morena. Es muy hermosa y tiene unos ojos preciosos. — ¿Dónde estará? ¿Porque no ha venido a verme? ¿Le habrá pasado algo?
Y como si alguien leyera mi mente, la vi a ella en la puerta. — Aleje mi mano y la acomode sobre mi abdomen. Suspire de nuevo y le di una sonrisa a medias.
— Pensé que querías dormir — Me sonrió amablemente y entro a mi habitación. Se sentó en la silla que estaba a mi lado.
Exhale — Tus… amigos…muchas…preguntas… — Le informe débilmente, y la mire a los ojos. Tiene unos ojos muy lindos, pero se nota que ha estado llorando, puedo ver mucha tristeza en ellos.
— También son tus amigos — Murmuro por lo bajo, con la voz quebrada, como si quisiera llorar. Esta triste, y no quiero eso. ¿Estará triste porque no la recuerdo?
Apoye mi cabeza con fuerza en la almohada y suspire. ¿Por qué no recuerdo nada? ¿Por qué? — Sujete las sabanas con fuerza y esforcé mi cabeza hasta el punto en que me dolió aun más.
— ¿Te sientes bien?, tu corazón está latiendo con rapidez. — Me informo ella preocupada y la mire de nuevo.
Respire hondo —No… nada... — Trate de soltar una frase más coherente y larga, pero solo salieron balbuceos.
— No te esfuerces tanto, Jade. Date tiempo. — Podía ver un atisbo de tristeza en sus ojos, que me decía que habían muchos sentimientos encontrados en su interior. ¿Qué le pasa?
— En... blanco — Levante mi mano y toque mi cabeza con mi dedo índice, tal vez así me pudiera entender un poco.
Bajo la cabeza y me sentí mal, me sentí mal por ella. Pero que idiota, aparte de que no me expreso bien le recuerdo lo obvio.
— ¿D-de que te acuerdas…? — Exhalo y me miro de nuevo a los ojos— A-aunque sea una cosa pequeña. — Pidió con nostalgia y los ojos aguados.
Suspire de nuevo pero me quede callada, sus ojos transmitían mucha tristeza y quiero saber ¿porque? ¿Qué le hicieron?
Me encantaría poder responderle, con cualquier cosa, pero tengo la mente en blanco. No sé qué quiere que le diga, no sé qué espera que le responda. Simplemente no sé. — Suspire y volví a forzar mi cabeza, no sé porque, pero siento la necesidad de responderle, de decirle aunque sea algo, pero mi cabeza no llega con nada. — C-Cat, canta…y- b-baila. — Le informe lo que había visto hace rato, tal vez eso serbia de algo, ella no estaba cuando lo dije.
Hizo un puchero y me pareció adorable. — S-sí, ella canta y baila, de hecho todos lo hacemos — Me explico suavemente, hablaba muy suave, como si no quisiera hablar de verdad. ¿Por qué?
Apoyo sus brazos en mi cama acercándose a mí un poco y me sonrió con tristeza. — ¿E-en q-que… — Respiro hondo y trago saliva. — ¿En qué…piensas? —Me pregunto y su aliento me hizo cosquillas, podía verla con claridad y era muy linda. Tiene unos pómulos perfectos y unos ojos color café que hipnotizan, pero con esa tristeza que transmite te dan ganas de abrazarla y no soltarla jamás, pero ni si quiera sé quién es o como se llama. — Sentí frustración de nuevo y sujete las sabanas con fuerza. Siento que la conozco, siento que la he visto en algún lado, pero no sé dónde, no sé cuándo y quiero saber, pero no puedo, no puedo y me frustra.
Cerré mis ojos fuertemente antes de mirarla de nuevo. — L-lamento…no acordarme de…ti — Me disculpe tal vez en un intento de que se sienta… ¿mejor? ¿Satisfecha?... No sé, pero quiero verla mejor, no de esta saber si está mal por eso o por otra razón.
— N-no, no importa — Respondió de inmediato y se alejó un poco. Bajo la mirada y pude ver como una lagrima bajaba por su mejilla. — T-tal vez… algún día… — Exhalo y se limpió la mejilla con su dedo para mirarme — t-te acuerdes de mí. — Respondió con nostalgia y otra lagrima bajo por su mejilla, me sentí mal de nuevo.
— N-no… llores — Le susurre débilmente y la mire con tristeza. ¿Por qué llora? ¿Por qué siento las ganas de secarle las lágrimas? ¿Por qué no está como Cat o uno de los otros jóvenes que vino ahorita? — ¿Por qué… lloras? — Le pregunte suavemente y ella se limpió los ojos.
— P-por nada, es que… — Suspiro — Me da emoción verte, no te vi los ojos por casi 4 meses, pensé que no los volvería a ver. — Explico por lo bajo y fruncí el ceño, se nota que no es buena mintiendo.
— P...mientes... — Trate de preguntar divertida, pero no me salió como esperaba. — Fruncí el ceño, pero le sonreí un poco.
No tiene por qué mentirme, y mucho menos si es mala haciéndolo.
Me sonrió a medias y negó con su cabeza — N-no lo hago. — Respondió un poco divertida pero a la vez con tristeza.
Fruncí el ceño — Tu... nombre… — Le pregunte curiosa cambiando de tema. Quiero saber su nombre por lo menos, no solo morena de pómulos perfectos.
— Me llamo… — Fue interrumpida por la enferma que abrió la puerta con fuerza. — Perdón, ¿Interrumpí? — Pregunto alarmada. Pero por supuesto que sí, que no ve que estamos hablando.
— No, pasa Angélica. — Le dice ella con amabilidad y se sienta correctamente en la silla. — No, punto menos para ti morena, estas siendo muy amable, ella nos interrumpió, fue descortés.
— Solo vengo a revisarte Jade, ¿Cómo te sientes? — Me pregunto amablemente y simplemente me encogí de hombros. — Bien…
Reviso algunas cosas en la máquina, me dio dos pastillas, aclimato la habitación, cambio mi almohada y junto con la morena acomodaron las persianas de la habitación. — ¿Te quedaras esta noche? — Le pregunto la enfermera a la morena de repente. ¿Se puede quedar?
La mire de inmediato y ella a mí. Nuestros ojos se quedaron así hasta que ella negó después de unos segundos. — N- no, tengo que… — Se aclaró la garganta y se levantó —T-tengo que estudiar. — Informo con seriedad y sentí algo de decepción. Quería que se quedara.
Miro su reloj y después cogió una maleta que estaba en el sillón. — D-de hecho ya me tengo que ir, hasta luego Angélica, adiós Jade, hablamos después. — Se despidió sin decir más y salió por la puerta.
— ¡O-oye… espera! Tú… nombre. — Le trate de gritar para detenerla pero fue inútil, de mi garganta no salió nada más que un quejido ahogado. — Suspire y cerré mis ojos.
— Si quieres te digo su nombre — Me ofreció la enfermera con amabilidad.
— N-no, ella… después. — Murmure por lo bajo y me quede con los ojos cerrados hasta que la enfermera se fue.
Después de uno minutos, volví a fijar la vista en la foto que estaba a mi lado. Trace mi dedo índice en la morena de nuevo y me pregunto si tendrá novio, por ser tan linda deber tener a todo mundo detrás de ella, deben babear por ella.
Me quede quieta y mire el techo abrupta mente cuando la realidad me llego, ¿Estoy diciendo que una mujer me parece hermosa, una mujer? ¿Pero qué…? Entonces eso significa que… — Genial, ahora resulta que desperté de un coma y me gustan las mujeres, ¿algo más que deba saber? ¿Tengo más dedos de lo normal en los pies? ¿Tengo un tercer ojo? ¿Tengo un pe…? — Mire rápidamente y suspire en alivio al ver que no tengo eso. La máquina pito con rapidez por un momento y me toco calmarme para dejar de escuchar los pitidos tan acelerados. Es irritante escuchar eso y la cabeza me duele. — Suspire — Aunque no le veo nada de malo tener un pequeño enamoramiento por ella, es muy hermosa de hecho, pero solo es un pequeño enamoramiento, tal vez pueda conocerla mejor cuando me visite de nuevo, pero siento que la conozco, que la he visto en algún lado, pero no sé dónde.
XxxX
...
2 SEMANAS DESPUÉS.
— Vamos Jade, yo sé que tú puedes, escribe algo o dibuja — Repite de nuevo Cat un tanto frustrada dándome a coger el lápiz y el papel. Me habían puesto a trabajar mi memoria con un lápiz y un papel. Tenía que escribir lo primero que me viniera a la cabeza, pero no me venía nada, estaba en blanco total.
— No puedo... — Le respondí un poco dormida y aparte los útiles con suavidad.
En estas semanas pude conocer a mi madre y a mi hermano menor. Pero cuando me los presentaron, se me hicieron igual a los demás. Desconocidos.
Lo único que podía recordar era el nombre de Cat y que le gusta bailar. Según mi opinión, recuerdos insignificantes.
Los demás jóvenes también vinieron a visitarme el fin de semana, pero Cat les pidió amablemente que nos dejaran a solas. Los trate un poco mal y le dije a Cat que no me transmitían confianza todavía y que no quería tenerlos cerca por el momento. Y creo que se lo tomaron muy en serio, porque desde el domingo solo Cat y Beck me han visitado y hoy ya es sábado.
Ya me sentía un poco mejor, pero en algunas ocasiones me sentía débil, todavía no recuperaba mi fuerza por completo. Tenía estiramientos especiales, los cuales me molestaban terriblemente. No estoy invalida, solo me duele el cuerpo, no más. El doctor dijo que todavía no me podía dar salida, dijo que tenía que esperar, lo cual me frustro más y me desanimo por completo. Quiero salir, no quiero ver más estas 4 paredes.
Uno de mis amigos, un tal André, se llevó unas cosas que estaban en mi habitación. Según el no eran mías, eran de otra persona. Nadie me quiso decir quién era, así que no le tome importancia. Pero si se llevó un montón de cosas, había ropa, libros, una maleta y cosas personales.
Por otro lado, la morena que vi el primer día, solo viene los fines de semana. No le quitaba la mirada de encima, pero ella no me hablaba, solo me miraba con tristeza. Quería preguntarle su nombre en persona, que me hablara como lo hacían los demás, pero ella no lo hacía y me sentía frustrada al no poderle hablar.
Como los demás estaban tratando de ayudarme y eso, me sentía cohibida, sentía pena y no quería que me dijeran su nombre, quería que ella me lo dijera en persona. Pero como los trate a todos mal, los mande al cuerno junto con ella cuando me desespere. Me sentí fatal cuando empezaron a irse, yo no quería que ella se fuera, pero lo hizo con tristeza por culpa mía.
— Vamos, Jade, escribe algo, lo primero que se te ocurra. — Ofrece Cat de nuevo y voltee mis ojos. Cogí el lápiz y el papel y pensé antes de escribir. Como pude trace una palabra en el papel. He tratado de hacer esto mejor, pero siempre se me cae el lápiz, o simplemente no puedo escribir algo comprensible. — Listo... — Le dije de mala gana y le di la libreta como pude. Casi se me cae pero Cat la sostuvo con rapidez.
Lo leyó. — ¿Morena? — Pregunto confundida y me miro con una ceja levantada. Me encogí de hombros y recosté mi cabeza en la almohada. ¿Por qué la morena no me visitaba como lo hacían los demás? Ni siquiera he vuelto a escuchar su voz, ya que las tres últimas veces que había venido no pronunciaba ni una sola palabra.
Sentí la puerta abrirse y una ligera felicidad apareció dentro mi al pensar que era ella, pero me desilusione al ver que era mi hermano.
— Hola Nico, ¿cómo estás? — Le saludo Cat con emoción y lo abrazo. ¿Esta niña siempre está sonriente? Estas últimas semanas me ha hablado con una sonrisa en la cara.
— Hola Jade — Me saluda el con amabilidad y me cruce de brazos. — Hola — Le salude. No lo recuerdo, no sé quién es y con sinceridad ya no me importa. Olvide a todas estas personas por algo, tal vez no las necesito en mi vida.
— Jade, no seas descortés — Me regaña mi madre al entrar de repente. Ugh, no me gusta que usen ese tono conmigo.
— No sé... quién es... — Explique como pude, algo irritada y apreté mi mandíbula. Por muy mi madre o mi hermano, no los recuerdo en absoluto.
— Creo que eso no se te olvido, ser descortés e irritante. — Comento mi madre irritada y puso sus manos en los hombros de mi hermano. Todos los días me visitaban, pero yo simplemente los alejaba de inmediato, no los quería cerca de mí. No todavía.
— Pues si... tanto les molesta... porque no me... dejan en paz. — Susurre irritada y los mire con seriedad. Me molesta que se crean con el derecho de molestarme. Quiero que me dejen en paz, que me dejen sola, que no estén aquí fastidiando cuando no ayudan en nada para que mi memoria regrese.
— Somos tu familia Jadelyn, y aunque no nos recuerdes lo somos de todos modos, queremos ayudarte pero con esa actitud no llegaras a ningún lado — Responde ella con firmeza y vi como a mi hermano se le aguaban los ojos.
— No sé... quiénes... son ustedes, no... Los recuerdo y... — Suspire agotada, odiaba no poder expresarme bien. Y ese dolor agudo en mi cabeza empezaba de nuevo. — Cerré mis ojos de nuevo y gruñí — No... me interesa... no los necesito... en mi vida. — Bufe molesta y mire a mi madre a los ojos fijamente.
— ¿Entonces para qué despertaste? — Escuche a mi hermano susurrar. ¿Qué me había dicho? — ¿Qué? — Le pregunte desafiante y lo mire a los ojos.
— ¿! Que entonces para qué diablos despertaste!? — Repitió con la voz quebrada y salió de la habitación corriendo. No pude evitar sentirme mal, no pude evitar sentir un poco de dolor dentro de mí. — Idiota — Trate de gritar molesta y me volví a acostar. Niño mocoso.
— Vendremos más tarde Jadelyn. Compórtate por favor. — Se despidió mi madre enojada y salió de la habitación.
— ¿Quieres que me vaya? — Me pregunto Cat con un puchero.
— No — Le dije suavemente. Ella es la única que me transmite confianza, me ha estado ayudando todos los días con mis ejercicios y demás, y aunque este molesta no quiero que ella se vaya.
Se sentó en la silla y suspiro — ¿Por qué escribiste morena? — Me pregunta curiosa y fruncí mis labios. Si le digo de quien hablo, me dirá su nombre, pero yo solo quiero que la morena lo haga en persona. — Suspire — Pero la intriga me está matando y además le quiero preguntar otras cosas.
— ¿Cat, tu... dijiste que eras mi mejor amiga ¿verdad? — Asintió entusiasmada. — Por lo tanto... sabes todo de mí, ¿Cierto? — Asintió de nuevo pero con un puchero. Vaya, esta niña sí que es rara pero a la vez adorable. — ¿Y-yo tenía…novio o algo por el estilo? — Le pregunte curiosa.
Frunció los labios y pensó por un momento. — Tenías una novia, pero terminaron — Explico ella desanimada.
— ¿Entonces soy gay? — Le pregunte y ella asintió.
— Eres bisexual — Me corrigió.
Interesante. — ¿Y eso está... mal? — Tal vez mis padres no lo saben, o las personas no me aceptan así.
— No pasa nada, Jade. Todos te queremos así, absolutamente todos. — Me explico con dulzura y me sonrió. Ahora que lo pienso… ¡Dios! ... ¿Cat… era mi novia? Me conoce muy bien y no se ha separado de mí en toda la semana.
Ella se dio cuenta que me empecé a exaltar, al escuchar los latidos de mi corazón.
Me miro preocupada. — ¿T-tú eras…mi…novia? — Le pregunte nerviosa y ella negó de inmediato. — No, yo tengo novio, Jade. Beck es mi novio. — Explico divertida y suspire aliviada.— Tu y yo solo somos amigas. — Es linda, pero no me atrae en lo absoluto.
— Tienes un novio muy guapo — Le alague con sinceridad. Ese tal Beck está lindo, pero no me atrae tampoco.
— Fue tu novio también, pero terminaron porque no se entendieron más, se volvieron grandes amigos después, de hecho él es tu mejor amigo. — Me informo amablemente y me sonrió a medias. Con que ese niño había sido mi novio, y supuesta mente es mi mejor amigo. Ugh, a él también lo trate mal.
— Odio... esto, Cat. Quiero... recordar. — Me cruce de brazos y chasquee la lengua — Nada me inspira... confianza. Ninguno de ellos...
Se rio bajo — No te preocupes, ellos entienden que la estás pasando mal, no le toman importancia. —Explico amablemente y saco su celular al escuchar que había sonado.
— Cat, ¿cómo… se llama la morena que vino el domingo? — Le pregunte curiosa y cogí el control de la cama para acomodarla mejor. Estar acostada tanto tiempo me estresa.
Me sonrió divertida y levanto ambas cejas — ¿Qué? — Le pregunte confundida al ver su mirada. — ¿Por qué no se lo preguntas tú? — Me ofreció divertida y se levantó de la silla.
Solté un pequeño bufido — ¿Cómo? Ella... no viene. — Le explique desanimada y fruncí mis labios — ¿Le… caigo mal o algo por el estilo? — Tal vez sea eso y no me quiere ver tan seguido. ¿Le habré hecho algo malo? ¿Aparte de gritarle que se fuera el domingo?
— No, ella… te quiere, Jade, solo que está desanimada por algunas cosas que le pasaron. — Me explico con ternura — Está abajo en la recepción, ¿Quieres verla? — Pregunto cambiando de tema y asentí tratando de ocultar la emoción que llevaba por dentro. Sonreí grandemente, por fin la podre ver.
— Le enviare un mensaje diciéndole en que habitación estamos, ella no sabe que te cambiaron de habitación. — Explica ella animada y me sonríe.
— ¿Qué cosas le pasaron? — Quise saber.
Se puso tensa y me miró fijamente. — Digamos que le rompieron el corazón, pero a la vez no. — Explico rápidamente y guardo su celular.
Fruncí el ceño confundida. — Te explicare luego, por ahora se cortes con ella y no le grites de nuevo, estuvo… desanimada toda la semana en la escuela. — Me informo suavemente y asentí. Genial, por mi culpa ella había estado desanimada, bien hecho Jade. — Oye, Cat y ella es… ya sabes… ¿gay? — Le pregunte curiosa, con los dedos cruzados.
Me sonrió grandemente y saco su celular. — Es igual que tu Jade, igual que tú — Respondió divertida y salió de la habitación.
Apoye mi cabeza en la almohada y cerré mis ojos para calmarme. Como no había visto a la morena desde el domingo y me rehusaba a saber su nombre de otra boca, me sentía un poco emocionada por verla, que digo un poco, me siento muy emocionada por verla de nuevo. Pero por muy emocionada que este, no puedo demostrarle eso.
Me pregunto si tendrá novia, o novio. ¿Cuántos años tendrá? ¡Ugh!, debí preguntarle esas cosas primero a Cat, que torpe. Torpe, torpe, torpe, torpe…
— H-hola — Escuche su voz y abrí mis ojos de inmediato. Me miro con dulzura y trague saliva, está muy linda.
— Hola — La salude un poco sonriente y me quede mirándola.
— ¿C-como estas? — Me pregunto nerviosa y se sentó en la silla a mi lado. ¿Por qué estará nerviosa? ¿Sera por mí? ¿La pongo nerviosa? No te creas Jade…
— Uuh, bien, supongo — Le respondí un tanto divertida y ella sonrió a medias. Punto para mí, la hice medio sonreír. — Uh, ¿y tú? — Le pregunte curiosa, verdaderamente curiosa, quería saber si estaba bien ya que no había vuelto a visitarme.
— También... supongo. — Me respondió suavemente pero sentí que no me decía la verdad. Es mala mintiendo.
Fruncí mis labios. — ¿P-porque… no habías…vuelto? — Fui directa. Sé que debe tener vida social y demás, pero con una visita de cinco minutos no pasara nada.
— Y-yo pensé que… no querías vernos. El domingo pasado dijiste que no te dábamos confianza, por eso no había vuelto... hasta hoy. Cat me convenció. — Explico suavemente y me sentí idiota. No debí reaccionar como lo hice, que idiota soy. Un idiota de primera.
— Cat, sabe cómo... convencer a las personas. ¿Cierto? — Pregunte divertida.
Asintió. — Es Cat después de todo. — Sonrió un poco y enarque mis cejas. ¿Se le habrá olvidado que no recuerdo nada?
Cayó en cuenta enseguida y se apeno. — P-pensé que… no querías verme, que te caía mal o algo — Explique suavemente, cambiando de tema.
Me sonrió — Créeme, a nadie puede caerle mal Jade West — Comento un tanto divertida y fruncí el ceño. ¿West? ¿Ese es mi apellido? No había preguntado por eso, creo que en verdad necesito preguntar más cosas sobre mí.
— ¿Qué pasa? — Me pregunto confundida.
— Mmm, nada, es solo que me duele... la cabeza. — Le mentí y le sonreí. Quería preguntarle sobre ella, no sobre mí.
— ¿Quieres que traiga la enfermera o algo? — Ofreció verdaderamente preocupada y no pude evitar sonreír. Se preocupa por mí, otro punto a mi favor.
Negué sonriente y exhale. — ¿Cómo te llamas? — Si quería saber sobre ella, lo primero que debía saber era su nombre.
Frunció el ceño — ¿No lo sabes? — Pregunto curiosa y levanto su ceja.
Negué. — Esperaba... que tú... me lo dijeras en persona, pero... no apareciste por una semana, te olvidaste de mí. — Le reproche jugando y le sonreí un poco. Note que bajo su cabeza y creo que no se tomó para nada bien mi comentario. ¡Rayos!
— Solo... jugaba. No soy... buena expresándome. Aún no. — Me disculpe algo apenada. Genial, primero el domingo y ahora hoy. Perfecto.
Me sonrió a medias. — No es nada… Y ¿Cómo te ha ido con las terapias? Cat me comento que te negabas a tomarlas. — Me explico en modo de reproche y me sentí un poco irritada.
— Irritantes, pero... ya empecé con algunas. Sigue en blanco — Le informe un tanto molesta y señalando mi cabeza con mi dedo índice como la última vez. — Suspire. — No había querido tomar las terapias por eso, solo me hacen ejercicios estúpidos de memoria y aun así no llega la mía, y cada vez es más frustrante.
Frunció los labios — ¿Quieres salir de aquí? — Me pregunto con firmeza.
— Por supuesto — Respondí con obviedad.
— Entonces asiste a las terapias, trata de no perder el control y podrás salir de aquí. Todos te extrañamos, tu mamá, tu hermano, tus amigos, todos. — Me dijo con suavidad y sonreí. — Y hablando de hermanos, creo que le debes una disculpa a Nicolás.
Bufe irritada — No quiero, no ayudan en nada. Son como mi padre, inexistentes. — Exclame enojada y apreté mi mandíbula. No le había dicho eso a nadie, pero me molesta en verdad.
Ella se quedó callada y me miro confundida. — ¿Qué? ¿Por qué me miras así? — Le pregunte un poco molesta y levante mi ceja.
— J-jade tu padre… tu padre falleció. — Me informo nerviosa y coloco su mano en la mía. Suavice mi cara y suspire. Diablos, y yo lo había maldecido toda la semana por no visitarme. Ahora entiendo porque. Definitivamente tengo que preguntar más sobre mi vida.
— ¿C-como… lo tomo mi hermano? — Pregunte de inmediato. Aunque no lo recordara, es solo un niño mocoso, y está muy pequeño para entender eso.
Sonrió a medias. — Mal, pero con ayuda tuya lo fue superando poco a poco, tú y el son muy unidos. — Me informo con amabilidad y me sentí mal de nuevo. Había tratado a ese mocoso muy mal.
Exhale — ¿Está afuera? — Pregunte por lo bajo, tragándome mi orgullo para pedirle perdón.
— Esta en Nozu, no creo que le guste llegar de la escuela y ver como su hermana favorita le habla de esa manera. — Me reprocha un poco burlona y voltee mis ojos.
— Hablare... con él y también con mi madre — Le informe con firmeza y apoye de nuevo mi cabeza en la almohada. — Mi padre y yo... éramos... ¿unidos? — La mire a los ojos, y por poco me pierdo en ellos.
— Ustedes no tenían una relación muy buena, pero de todos modos tú lo ... apreciabas en cierto modo. — Exhalo. — Es mejor que tu familia te hable de él, no es mi deber. — Bueno, en eso tal vez tenga razón.
— Iré a llamarlos, creo que ya están aquí. — Ofreció ella.
— No, quédate aquí. — La detuve abrupta mente y me avergoncé. Me había sentado tan rápido que sentí como una de las agujas en mi mano me lastimo un poco. — Ouch — Me queje adolorida y me cogí la mano.
Ella me recostó en la cama de nuevo y cogió mi mano. — Ten más cuidado Jade, esto duele. — Me advirtió con nostalgia. Con las yemas de sus dedos masajeo alrededor de mi mano y me sentí mejor. Estaba tan cerca de mí que podía verla de nuevo con claridad. — Eres... muy hermosa — Se me salió sin pensarlo y no me arrepentí en lo absoluto. Era un cumplido sincero y se lo diría de nuevo si fuera necesario.
Trago saliva y se sonrojo violentamente, sus mejillas son muy lindas sonrojadas. — Iré, p-por tu… hermano y tu… mamá. — Sentencio nerviosa, y al levantarse pude notar una pulsera. La cogí del brazo y la detuve de inmediato para observar. Con mi dedo pulgar la trace y la mire fijamente. La he visto…
*—Jade te quería dar algo por tu cumpleaños — Escuchaba la voz pero no sé quién era.. — La tengo guardada desde hace bastante tiempo — Cuando lo mire, era una pulsera de fantasía de color negro.
...
*—Ella siempre había guardado esa pulsera, ¿se la darás a alguien especial? — Creo que si Candance, tal vez a ti.
Llegaron esos recuerdos a mi cabeza en un abrir y cerrar de ojos. Pero eran imágenes borrosas, muy poco coloridas y no me daban buena espina. — ¿Quién era Candance?
Esperen, si esta morena tiene la pulsera y yo dije que se la iba a dar a alguien en especial, entonces ella se llama Candance, ella debió ser mi novia. Por eso siento esta mínima atracción por ella.
— ¿Jade? ¿Te pasa algo? ¿Qué pasa? — Me pregunto preocupada al ver que no reaccionaba. Salí de mi trance y la mire a los ojos. — ¿Quién es... Candance? — Pregunte y solté su brazo.
Respire hondo y la mire fijamente. — Imágenes... — Trate de explicar confundida, señalando mi cabeza con mi dedo — En mi cabeza... esta pulsera estaba... con una chica… — Pero ella cambio su expresión de inmediato, se volvió pálida y vi como sus ojos se aguaban. ¿Pero qué…?
Se levantó y vi como caían las primeras lágrimas. — Y-yo… t-tengo que…irme. — Se despidió con una voz quebrada y salió corriendo de la habitación.
— ¡Oye! ¡Espera! — Le grite preocupada y me quede confundida. ¿Qué le paso? ¿Por qué se fue así?
— ¿Jade? ¿Qué paso? ¿Por qué Tori se fue llorando? — Pregunto Cat entrando por la puerta y cerré mis ojos pesadamente. — Te dije que no le gritaras, te dije que fueras cortes — Empezó a mover sus manos de lado a lado bastante enojada — Que te pasa, todavía sigues molesta...— Deje de escuchar. ¿Quién demonios era Candance? ¿Esa pulsera de dónde salió? ¿Porque salió llorando? ¿Que dije? ¿Porque no puedo recordar nada? Y ¿Qué demonios era ese pitido en mi cabeza?
— Cat... duele. — Sujete mi cabeza con ambas manos— Todo... da vueltas. — Susurre.
— ¿Jade? ¿Qué pasa? Tu nariz... esta sangrando. — Trate de mirarla fijamente, pero no pude. — Me duele…—Susurre. Sentí sus manos en las mías y pude escuchar como presionaba el botón de emergencias en la pared. — Jade, cálmate. Sabes que no puedes alterarte. Perdóname, no debí gritarte. Por favor cálmate, respira hondo. — ¿Respirar hondo? Ese pitido molesto no me deja concentrar en nada.
— Estaré... solo... — Cerré mis ojos de nuevo con fuerza y trate de enfocarme en otra cosa, pero solo podía sentir el líquido en mi nariz, el pitido en mi cabeza y mi nombre salir de la boca de Cat.— Jade, por favor, no me hagas esto.
Me sentía débil de nuevo, fui perdiendo la fuerza en mis brazos y los sentí caer en las sabanas de mi cama. — ¿Jade? Por favor, no me hagas esto. Por favor, por favor. — Podía escuchar sus palabras, pero cada vez las sentía más lejos. — ¿Jade?— Me pude enfocar en su rostro, pero empecé a verla borrosa. — ¿Cat... quien es... Candance?— Pude preguntar entre susurros antes de sentirme tan agotada y quedarme dormida.
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Si ya se, pero si acaba de despertar y ya se va a dormir otra vez? Pues si! ... No mentiras lol
Solo digamos que... es importante. Pero no quedo en coma otra vez o algo por estilo, so... relax ;)
¿Ya ven que no me demore tanto? Les dije que iba a terminar esta historia a como de lugar, así sea solo para un lector. Que por cierto, ¡Hola! Señor lector, ¿Como esta? ¿Le gusto? ¿Lo sorprendí con la actualización? ¿No le gusto? ¿Review?
Buenooo, no se cuando actualizare de nuevo. Aun trato de controlar mis horarios, so... no prometo nada.
Así que hasta la próxima, y review por favor, me gusta os leer. Me hacen reír :)
Se me cuidan, y no llamen a Macys.
Bye lml
