Ahora el grupo predilecto de White se transformaría en una manada de depredadores sedientos de información.

Luego de numerosos intentos fallidos por sacar más datos de su enamorada, supieron que era momento de realizar una investigación de campo, después de todo ya sabían en donde trabajaba. Los tres acordaron dar su rondín por la zona y "coincidir" en la pizzería para almorzar, esto claro a espaldas de Jasper.

El plan se estaba cumpliendo a la perfección, Jasper fue asignado a un patrullaje de vigilancia hasta el otro lado de la ciudad, era medio día y esperaban sentados en la mesa del establecimiento. Era una operación riesgosa, siendo repartidora tenía que salir constantemente de la pizzería. En ese caso tendrían que esperar al día siguiente y ordenar nuevamente, pero sería más dificultoso, puesto que Jasper podría enterarse.

Esa tarde la fortuna estaba de su lado, divisaron una cabellera roja salir de la cocina y dirigirse directamente hacia ellos.

-Bienvenidos a Alfredo's, ¿puedo tomar su orden?- Ariana sonreía dulcemente.

-Si, queremos… - Nath estaba en blanco, se concentraron tanto en buscarla que no recordaron revisar el menú.

-¿Hay especial del día?- Neil se felicitó por tan buena salvada.

La sonrisa perfecta de la camarera se distorsionó un poco, pero continuó hablando -Por supuesto, el especial de hoy consiste una pizza familiar que incluye un ingrediente sorpresa y toda la pasta que deseen comer, más los refrescos- Al terminar la frase miró de un lado a otro, para luego acercarse a los chicos -Oficiales- susurró- No les recomiendo está elección, el ingrediente sorpresa es…- Pero se detuvo al escuchar una puerta abrirse. Se separó velozmente y forzó una sonrisa, podía sentir la mirada del gerente sobre ella. El trío captó la situación y actuaron enseguida.

-Suena prometedor- Williams rompió el silencio- Pero solo queremos una pizza de pepperoni- Nath y Neill asintieron siguiendo la corriente. Al no encontrar anormalidades, el verdugo regresó a su guarida, Ariana suspiró aliviada, nuevamente su semblante era fresco.

-¿Desean agregar un refre-…-

-Oye, me eres familiar, ¡Ya se! Eres amiga de Jasper- Ella parpadeo varias veces, ante su confusión Neill continuó. -¿O tal vez lo conozcas por White?- El sonrojo invadió su cara delatándola. Bingo.

-¿Se llama Jasper?- Lo decía para sí misma.

Luego de una afirmación, terminó de tomar su orden y se dirigió torpemente a la cocina.

-¿Qué opinan?- Preguntó Nath con seriedad.

Williams y Neill se miraron el uno al otro con el mismo semblante

-Es linda- dijeron al unísono.

-Lo es- Confirmó Nath – Pero aún no encuentro ese factor que remató con Jasper.

-Pronto lo haremos, aquí viene- respondió Neil.

Servidos los platillos, tantearon su próxima jugada, pero no fue necesario, Ariana preguntó tímidamente. -Oficiales, ¿ustedes son compañeros del oficial White?

-Yo nos llamaría sus camaradas- Contestó jocosamente Nath -¿Cómo se conocen ustedes?

Ariana comenzó su relato, en un principio tartamudeaba pero al llegar a las partes importantes continuó con firmeza -Era inútil, no importaba que corriera con todas mis fuerzas, el iba a alcanzarme, si el oficial White no hubiera aparecido de la nada yo estaría…- su voz se cortó, más no se atrevió a llorar, intentó reponerse, ese no era el lugar adecuado, mucho menos frente a ellos.

-Muerta- Neil completó la oración, Ariana asintió y los oficiales la animaron a seguir.

-Se que para ustedes es algo de todos los días, para mi no, me recordaron la delicada línea de la que penden nuestras vidas. Pero también me demostraron que existe gente buena como el oficial White, que arriesgan su vida por personas torpes como yo, y me atrevo a decir que ustedes oficiales también son así, por eso en cuanto los vi llegar quise atenderlos, para agradecerles de alguna forma.

Los tres quedaron anonadados, durante todo su discurso no pudieron distinguir ninguna pizca de falsedad o ironía. Ahora todo tenía sentido, la autenticidad con la que se expresaba los hizo añicos, con razón White se convertía en un niño caprichoso en su presencia. La palabras no salían.

El silencio desapareció cuando Williams se aclaró la garganta. Oh mierda. -En lo poco que llevo sirviendo- Miro al techo -No había escuchado a nadie decir algo tan dulce… suelen referirse a nosotros como sádicos o violentos.

-Ariana, ¿cierto? Tienes nuestro respeto- prosiguió Nath.

Ella quiso responderles pero escuchó a su jefe llamándola, estaba en problemas, había pasado demasiado tiempo en la mesa de los oficiales, este se dirigía a ella con notable desdén, listo para darle una reprimenda, mas le fue impedido. Neil estiró su mano hacia el, haciendo la señal de alto.

-Entonces señorita- dijo Williams de una forma profesional -¿No ha visto nada inusual por la zona?

Rápidamente entendió, y meneó la cabeza.

-Comprendo, bueno, le agradecemos su atención- Williams se dirigió al gerente – Y lamentamos haberle robado su tiempo- Dejaron el restaurante junto con la paga y una buena propina, estaban satisfechos.

Ariana miraba complacida al trío alejarse, más de repente algo hizo click en su cabeza: ¿Cuándo les dije mi nombre?