Capitulo 20: "Partidas"
Después de la paliza que había recibido por parte de Yagami, Yashiro Nanakase no pronuncio palabra alguna, ni en el camino de regreso, ni cuando su novia lo asistió en cambiar sus prendas y limpiar sus heridas, las cuales no le permitió curar del todo. Esas heridas no le dolían tanto como la humillación por la cual había pasado. Con paciencia y preocupación, la de flequillo prolongado lo dejo solo unos minutos, comprendiendo su estado de animo y se evoco a saber como estaba el mas joven de ellos.
Toco la puerta de la recamara de esté y no obtuvo respuesta.
—¿Chris? ¿Ya te dormiste? — entro con sigilo y lo hallo sobre su cama, de costado, aun con el disfraz puesto —Cariño — se dejo caer sobre la cama en un centón —¿quieres un chocolate caliente? ¿O un té?
El chico solo hizo un leve movimiento de negación.
Shermie suspiro, no estaba acostumbrada a que "sus dos chicos" estuvieran indispuestos de tal manera.
—Si quieres hablar sobre lo que quieras, con gusto te escuchare —insistió y le acaricio el cabello, como si fuera un niño pequeño.
Sin querer presionar a su joven amigo se limito a indicarle que se cambiara la ropa y tomara un baño para que se sintiera mejor, después se puso en pie y fue hasta la puerta.
—¿Porque? — susurro y Shermie se detuvo —¿Porque me mintió de esa manera? ¿Por que hicieron esto?.. Solo se burlaron de nosotros…
Shermie regreso y volvió a echarse a la cama, apoyando su cabeza en el hombro de Chris.
—No se por que lo habrán hecho, mas no me agrado que lastimaran a Yashiro, ni a ti… sin embargo, me sorprende que todo haya sido una mentira, es decir, algunas actitudes parecían tan reales…
—Las personas siempre son así, siempre mienten, ¡odio las mentiras! — la voz del joven rey celestial sonaba mas amarga, al tanto que apretaba con gran fuerza sus cobijas.
—Lo se cariño, pero nos tienes a nosotros, siempre seremos tu hogar.
El resto de la noche, ni Chris ni Yashiro pegaron el ojo, esperaban que con el alba, todo fuera mas fácil de comprender; pero la salida del sol, solo les traería mas desgracias.
—¡¿No habrá un segundo álbum?! — exclamo Yashiro
—No, ni tampoco segundo contrato — dijo Lucille que los cito en su oficina muy temprano y les arrojo sobre la mesa el periódico, donde aparecía una foto de Nanakase en estado deplorable justo después del enfrentamiento contra Iori—Este tipo de imagen es desaprobada por la disquera, así que la decisión fue terminar su contrato.
—¡Eso no puede hacerse!
—Claro que sí, ustedes lo firmaron, ven — le entrego la copia —ademas, deben devolver todo lo que no se ha cubierto con sus actuales ganancias.
Los tres integrantes se miraron uno al otro.
—¡¿Esta insinuando que le debemos dinero a la compañía?! — intervino Chris —¡¿por que nos dio ese dinero en primer lugar?!
La manager se mantenía bastante serena y con un semblante rígido, respondiendo a todas sus dudas.
—Eso es algo común que se hace siempre con las nuevas bandas, no solo en esta compañía, sino en muchas otras, ustedes no leyeron su contrato ni las cláusulas sobre su imagen ni de como percibirían sus ganancias, ese dinero era el que se esperaba obtuvieran con su segundo álbum…
—¡Los demandaremos por esto!
La otra levanto la palma de su mano en señal de que se contuviera.
—Deberían agradecer que es la disquera la que no los demandara por incumplimiento de contrato, ya que tendremos que cancelar todas sus presentaciones de agenda —se miro las uñas —tienen un periodo de tres semanas para devolver ese dinero, de lo contrario se procederá…
—¡¿Como demonios vamos a devolver tanto?!
—Ese no es mi problema.
Las palabras y la actitud de la otra, junto con todo lo que se venia cargando, hizo enfurecer a Nanakase que se arrojo a la manager y la tomo con violencia por el brazo.
—¡Yashiro! — intento detenerlo Chris.
—¿vas a golpearme? Sabes lo que sucederá si lo haces ¿no es así? —sonrío Lucille.
—¡Yashiro, déjala, no añadas esto a la pila de problemas! —Nanakase dudo un segundo, seguía irritado por la sonrisa burlona de la supuesta ejecutiva, no obstante la dejo ir.
—Si que eres un muchacho fuerte —se sacudió las ropas — con esa fuerza podrías hacerte del dinero y mucho mas, de manera rápida — volvió a sentarse y acomodarse el cabello — No me mires así, estoy de su lado, pero entiende que también es mi trabajo, ahora, ustedes me caen bien así que les daré un consejo.
—¡Lo mejor será irnos de aquí! — propuso Chris y los tres se dieron la vuelta.
—En el torneo que se llevara acabo, el premio es cinco veces la cantidad de lo que ustedes deben — saco su lápiz labial y su polvera.
—¡No nos interesa!
—Es una lastima, imagina si Iori Yagami a parte de todo lo que hizo también se hiciera de ese dinero —Nanakase se detuvo — ese sujeto también es popular por participar en esos torneos — termino por retocarse el maquillaje — bueno, no les interesa, por lo tanto…
—Aguarda — dijo Yashiro regresando la mirada a Lucille —¿cuales son los detalles?…
Paso la noche después del festival escolar, paso la mañana del siguiente día y Yagami no regreso al apartamento. Kaoru estaba indecisa si ir o no a la escuela, pero se le ocurrió que quizás ahí podría hablar con Chris. Al llegar al salón, el asiento del Hakkesshu permaneció vacío durante todo el día, y ella remplazaba ese vacío con la imagen sonriente de su amigo que tenia bien grabada en la cabeza.
—Chris… — susurro, bajando la cara sobre el pupitre para que no la vieran.
—Oogami-san — se acerco una de sus compañeras de salón y coloco algo a un lado de ella — trajeron las fotos del festival cultural, como no estuviste en la reunión separe esta para ustedes.
Sin levantar mucho la cabeza contemplo la foto que le habían entregado y antes de que su compañera saliera del aula pronuncio con voz baja:
—Gracias…
—Por nada.
Fue el ultimo día antes de las vacaciones de verano, sabia que no lo vería en mucho tiempo, así que tomo la decisión de ir directamente al apartamento de los C.Y.S.
Con el dedo tembloroso presiono el timbre, una, dos, tres veces, en ninguno obtuvo respuesta. Se quedo sentada en la entrada, esperando su regreso, mirando a ratos la muñequera que le había obsequiado su amigo, así le llego la tarde y la noche.
No le quedo mas que regresar a casa para atender a su gato.
Esa tarde, los empleados de las empresas Kagura fueron despachados temprano, no se permitió a nadie quedarse para horas extra y la presidenta cancelo todas sus reuniones externas, pues había una mas importante en aquel instante; los tres tesoros estaban juntos en el medio de la oficina de la CEO.
—Kyo me puso al tanto de todo lo que ocurrió a noche — dijo Chizuru en su sereno tono de costumbre —supongo que para este momento tu también debes tener conocimiento de los tres Hakkesshu —miro a Yagami, que aun traía las mismas prendas de entonces.
—No fuiste muy severo ¡¿verdad?! — lo interrogo Kusanagi como si fuera una amenaza entre dientes, a lo que Yagami solo lo miro con desprecio.
—Considero que la reprenda que Iori Yagami le de, será justa y me sumare a ella, lo que hizo esa niña esta mal, cometió un error tras otro y ahora todo termino así — argumento la dama.
—¿Habría sido de otra manera? — continuo Kyo.
—Me pediste que viniera aquí por el torneo, no para tocar el tema de esa niña estupida — por fin, Yagami hablo y lo hizo de tal manera que hasta Kusanagi se helo y sintió pena de la otra.
—Estas en lo cierto — tomo asiento y apoyo las manos en el escritorio —Bien, ya que ustedes dos también asistirán al torneo, mi propuesta es la siguiente, los tres tesoros deben formar un equipo…
—¡No! — dijeron los hombres al unísono sin dejar que la dama concluyera.
—Prefiero comer la mierda de los cerdos que hacer equipo con Yagami, ademas, yo ya tengo un equipo ¡el equipo de Japón! ¡El equipo campeón!
—Lo se, pero es imperativo que nosotros…
—No tengo problema contigo, Kagura, pero primero pediría ser castrado que pelear al lado de este descerebrado.
Chizuru exhalo y se llevo la mano a la frente.
—Ni siquiera lo están intentando — exhalo.
—Tu y yo tenemos un trato, me pediste que participara, mas no que hiciera equipo — añadió Yagami.
—Muy bien, de acuerdo — elevo las manos como una rendición — me conformare con que los dos están ahí y no aceptare que se retracten.
—¡Jamas me he retractado si de un enfrentamiento se trata! — dijo Kyo —es mas, si Yagami quiere quedarse en su casa que lo haga.
—¡Seguramente temes que te de una paliza! —respondió el pelirrojo.
—¡Por favor! ¡nunca haz!..
—¡Suficiente! — exclamo la miembro de los Yata y aporreo las manos — tratemos de llegar a un acuerdo sin conflicto, por favor.
Los dos herederos se arrojaron una mirada rápida uno al otro con los ojos entrecerrados y guardaron silencio.
— Todas las invitaciones para el torneo fueron repartidas, y ninguna de estas, se entrego a aquellos chicos — siguió la empresaria — sin embargo, eso no significa que no podrían aparecer, si hay una manifestación del poder de Orochi por parte de ellos, es seguro que nos buscaran, debemos estar atentos… tengo un mal presentimiento, pero, si todo sale bien y logramos cumplir con nuestra misión, podría ser el fin de todo esto.
—Eso significa que… ¿existe la posibilidad de que esos chicos?…
—Sí, es una posibilidad, que tengan el mismo destino que Goenitz, al igual que también el hecho de que nosotros no regresemos.
Un silencio sepulcral acompaño a los tres tesoros poco antes de finalizar su reunión y una vez en la calle, Yagami se sentó enfrente del edificio para fumar un cigarrillo.
—Esto es una locura —dijo Kyo estando de pie al lado de Yagami — hombre vete a tu casa y date un baño hueles terrible — el otro no le respondió —¡Escucha se que cometió un error! ¡¿Pero tan imperdonable es?!..
—¡Ya cierra la boca! ¡Deja de intervenir! ¡Tu tienes mucha culpa por meterte en lo que no te importa!— con disgusto arrojo el cigarro que estaba aun a la mitad y se encamino empujando al otro con brusquedad.
—¡Me importa! ¡Por que es probable que ella pierda a alguien valioso después de este torneo! ¡Ya seas tu, o Chizuru, o ese chico! —Iori se detuvo — ¡No tienes idea de lo mucho que todo esto la consumió por días! ¡Me dijo a mi, por que ya no aguantaba más y estoy plenamente consciente que en la escala de personas a las que ella estima estoy muy por debajo de!.. — se apretó los labios —ten eso en cuenta — fue lo ultimo que dijo y se dirigió hacia su moto.
Al siguiente día, la cama del heredero Yasakani aun estaba intacta y todavía faltaba un par de sus zapatos, con un suspiro, la pelirroja termino por alimentar a su gatito y volvió a salir para continuar su búsqueda.
Ya no vestía el uniforme y se recogió un poco el cabello por el calor del verano; con su mochila al hombro bajo sin demora las escaleras siendo su vecino y maestro el único que atestiguo su salida, esto gracias a que el peleador se encontraba en su pequeña terraza, estirándose.
—¿A donde va ahora? — se pregunto a si mismo al verla ir a paso veloz —¿Habra vuelto Yagami a su casa?
Intrigado, cambio sus ropas rápidamente y se aseo, no perdió mucho tiempo, pues la mayoría de sus cosas ya no estaban, Kyo estaba preparado para regresar a su ciudad esa misma tarde, pero aun con ese pendiente monto en su moto para buscar a su discípula.
Kaoru recorrió todo el centro, los restaurantes de comida rápida que frecuentaron Chris y ella cuando salían juntos después de clases, las estaciones que mas usaron y las tiendas en las que husmearon muchas veces, exhausta regreso al edificio donde solían vivir los C.Y. S. Y volvió a esperar junto a la puerta hasta que el sol comenzó a caer.
Saco su cuaderno y comenzó a escribir una nota, para dejarla por debajo de la puerta y cuando se preparaba para ello, fue interrumpida.
—Ellos no están — se viro y encontró al portero detrás —Los jóvenes se fueron al medio día de ayer, se llevaron sus pertenencias de mano y entregaron la llave.
—Fue cuando estaba en la escuela… ¿dijeron a donde iban?
—No, yo solo vine a revisar que todo estuviera en orden.
—Ya veo —dijo con aflicción.
El hombre vio que la chica sostenía el papel doblado en su mano y pensó darle un poco de esperanza.
—Oye, si les vas a dejar una carta o algo, puedes ponerla en su buzón, aun tienen correspondencia en el, quizás regresen a revisarlo.
—Muchas gracias — reverencio y bajo hasta la entrada, donde contemplo la ranura del buzón y pronunciando una plegaria corta dejo ir su improvisada carta en este.
—Ojalá puedas verla —susurro.
Después de eso no se rindió, con la noche encima, fue a cada club donde estaba o solía haber esto el afiche de C.Y. S. Esperando poder tener alguna noticia de ellos.
Al no tener el uniforme pudo mezclarse entre las filas y aunque la mayoría de las veces se le impedía el paso, obtuvo la oportunidad de hablar con algún encargado que terminaba por darle una respuesta corta pensando que se trataba de una fan.
Pasada la media noche, derrotada, sin una pista de su amigo, y sabiendo que los C.Y. S. Fueron cancelados, tomo un respiro antes de ir al siguiente lugar, ya no le quedaban muchas opciones.
—Mira nada mas ¿que hace una niña bonita tan sola en un lugar como este? — se aproximaron un par de gañanes —¿Quieres ir a bailar con nosotros?
Ella los miro con desprecio y se levanto para volver a su camino, ignorándolos.
—¡Oye! ¡¿Quien te crees que eres?! — la detuvieron del brazo.
—¡Nosotros solo queremos que nos acompañes a divertirnos!
—¡Suéltame! — sacudió el brazo —¡no vuelvas a tocarme! ¡idiota!
Enardecidos por la actitud altanera de la chica, los sujetos decidieron ensañarse mas con ella a lo que la otra estaba dispuesta a responder.
—¡¿Que no la escucharon?! — los tipos fueron tomados por detrás —¡ella no quiere tener nada que ver con tipos repugnantes como ustedes!
—¡Es! ¡Es Kyo Kusanagi! — lo señalaron con la voz quebrada.
—¡Largo de aquí! — los echo encestándoles un par de puñetazos.
—No era necesario que te involucraras — dijo la chica de brazos cruzados.
—Se dice ¡gracias! —Ella viro los ojos —¿Sabes que hora es? Deberías estar en tu casa.
—Eso no es problema tuyo.
—Me estoy comenzando a cansar de escuchar eso.
—¿Que es lo que quieres?
—Eres una grosera — con cada respuesta altanera el se iba aproximando.
—Si solo viniste a regañarme, ahorratelo.
—¿Por que estas tan de mal humor? ¿Es por que no haz podido hallar a ese chico? —ella lo miro al saber que la estuvo siguiendo —¿o es por que Yagami no ha llegado a casa?
—¡Eres un entrometido!
—Así es, y no podré irme a Osaka sabiendo que andas deambulando por las calles en este estado emocional —Kaoru no respondió — se supone debía irme esta tarde y he perdido las horas tras de ti, regresa a tu casa —la chica sacudió la cabeza en negación —¡¿Por que eres tan testaruda?!
—¡Por que Chris merece una disculpa! ¡Merece saber la verdad! ¡Tengo que corregir ese error antes de que algo peor suceda!
—Ya no lo puedes evitar, lo hecho hecho esta, lo mejor será que te prepares para lo que sigue.
—¡No! ¡Por que eso seria! —la imagen de Leopold Goenitz y de el bestial Iori que mato a las secretarias de Rugal, cruzaron por la mente de la joven que de inmediato se sujeto la cabeza como si quisiera impedirlo.
Kyo se percato de su turbado semblante y coloco su mano sobre la cabeza de la chica, para tratar de serenarla.
—Pase lo que pase, yo te voy a proteger, ya sea de los reyes celestiales o de Yagami o de quien sea.
—¡No quiero que cuides de mi! — lucho por contenerse — por que yo no temo a Iori, temo a que la oscuridad arrebate su verdadera ser, de él, de Chris… de todos — Ya no pudo mas y dejo correr algunas lagrimas —¡¿Por que tiene que ser siempre así?! ¡Me siento tan impotente!
—No lo se — le respondió en voz baja y le limpio con la parte de sus guantes las lagrimas que salían por sobre su frustrado rostro — pero puedo entender un poco del como te sientes ahora, esa misma frustración fue la que sentí cuando supe que estabas en South Town y ocurrió aquel desastre —Kaoru se detuvo y lo miro sorprendida —Yo también te mentí, no fue del todo una coincidencia el que viniera aquí, estaba preocupado y quería estar cerca de ti para asegurarme de que Yagami no te lastimara.
Por un momento ella se disgusto, no obstante, no tenia la calidad moral de reclamarle nada.
—Debo decir que me sorprendió ver que tu y Yagami estaban mejor de lo que esperaba —continuo —me dolió un poco ver que estabas feliz y no era por que yo estuviera contigo, Kaoru, si esta es tu felicidad entonces ya no me interpondré, a menos… a menos que él te abandone, en ese momento yo vendré por ti y te llevare conmigo y no permitiré que vuelvas a él, nunca.
—Eso es imposible, Iori y yo estaremos juntos siempre.
—Entonces vuelve a tu casa y arreglen las cosas, el no esta tan disgustado como piensas, no se puede estar enojado tanto tiempo con la persona a la que amas. También es importante que le des tiempo a Chris, si su naturaleza es aquel chico agradable, entonces el reflexionara y se sobre pondrá a esa oscuridad.
Ella se termino de limpiar la cara y acento con la cabeza, permitiendo que Kusanagi la llevara de regreso.
Una vez que la joven estuvo mas serena caminaron en silencio hasta la entrada de sus respectivos apartamentos y se detuvieron para despedirse.
—Gracias…
—No tienes por que — le toco la mejilla rápidamente — me iré mañana a primera hora.
—Espero llegues con bien.
—Espero las cosas se arreglen.
—Saluda a Athena-san y a los otros de mi parte.
—Si —le sonrío y la vio cruzar al otro lado.
La chica cerro su puerta encontrandose con que Iori aun no estaba de vuelta. Temiendo que este la hubiera dejado como antes, se refugio en si misma, en el piso de su cuarto abrazando su almohada, con las piernas recogidas.
—¡Ya deja de gimotear! —exclamo Mature que le hablaba por el espejo que tenia enfrente.
—No estoy llorando — respondió ella.
—¡¿Entonces por que estas como chiquilla que acaba de romper con su novio?! — la burlo Vice.
—Por que seguramente Iori esta decepcionado de mi… Así como Chris también.
—¡Pues me alegra! ¡a ver si así se deshace de ti! ¡Mocosa! — rieron malevolente.
—No me sorprendería… y le daría la razón — bajo la cara.
—¡Ugh! ¡Pero que dramática! — viro los ojos Mature — escucha mocosa, si te vas a derrumbar por una tontería así, entonces nunca dejaras de ser una chiquilla tonta ¡las mujeres somos fuertes! ¡Temibles!
—No quiero ser temible — dijo con desgano —solo quiero saber que esta pensando Iori.
—Si lo que quieres es que te perdone, solo ¡frotate! —propuso Vice —no hay hombre que se resista — si te frotas en el, se olvidara de todo y si no… ¡hazlo pedazos! —puso una cara maniaca.
—¡Que desagradables son! ¡par de brujas! ¡Ademas! ¡¿Por que están hablando conmigo?! Yo quería contactar con Maki-sama.
—La sacerdotisa esta ausente, parece que fue a husmear con su gemela.
—Ah, ya veo y ustedes no tenían nada mejor que hacer que escuchar mis problemas.
—¡Eso demuestra lo hartas que estamos de este lugar! ¡Y lo aburrido que es! — Vice se jalo sus cortos cabellos —¡Así que mas te vale apresurarte en sacarnos de aquí!
—Si y para eso debes lavarte la cara, sacar el pecho, si es que tienes y prepararte para el torneo, por que muy seguramente los reyes celestiales estarán ahí — agrego la Rubia.
—Yo no participare.
—Sorpresa, scuchamos en una ocasión que las gemelas de Yata acordaron que la que esta viva te llevaría con ella.
—¿Chizuru? Ella nunca me deja participar en los torneos.
—No lo hará, solo te tendrá ahí — hablo Vice —me suena a que serás carnada — sonrío.
—¡Mas te vale que no mueras! — la regaño Mature —¡no hasta sacarnos de aquí! ¡Después me da igual!
Intrigada por lo que las ex secretarias de Rugal le decían, la chica comenzó a reflexionar sobre el torneo imaginándose que Iori ya habría tomado una decisión.
—¡Hey! ¡Chillona! ¡¿Nos estas escuchando?!
En ese momento alcanzo a percibir el ruido que se producía al abrir la puerta principal y junto a este, el característico sonido de las pesadas pisadas de Yagami.
—¡Es Iori! — susurro la chica dentro de su habitación, mientras aun tenia de frente a las Hakkesshu.
—¡¿Y a nosotras que?!…
—¡Shhh! ¡Silencio! — se aproximo a la puerta y pego el oido.
Aquel que poseía la magatama se despojo de sus prendas como usualmente lo hacia, quedando en sus pantalones y descalzo, de su chaqueta saco un objeto, la pequeña caja con terciopelo rojo y junto con esta se sentó en el sillón, observándola, mientras le daba unos tragos a una cerveza fría que había sacado de la nevera.
Le dio unas vueltas a la cajita y la abrió, revelando su contenido; una sortija de color como la plata, y en el medio, en lugar de un diamante, había una piedra lunar.
—¡¿Que haces?! ¡Sal a verlo! —le indicaban las perversas Hakkesshu.
—¡¿Y si esta muy molesto?!
—¡Ashh! ¡Quisiera estar viva para darte una patada!— dijo la furiosa Mature —¡Deja de ser una niña y arregla las cosas! ¡Eso era lo que querías! ¡¿No?!
Detestaba darles la razón, sin embargo en ese momento era el mejor consejo y el mayor aliento que recibió.
Tragando en seco y respirando profundamente, se atrevió a salir de su habitación.
Al ver que la puerta de la alcoba de su compañera se abría despacio, Yagami cerro la caja y la oculto rápidamente.
—H, hola — dijo la chica con voz tímida — Em, hice de comer, lo guarde en la… si quieres lo calentare — se notaban los nervios en su voz y aun no miraba al otro directo a la cara. Por el contrario él si la estaba mirando fijamente, con unos ojos fríos, sin pronunciar nada —B, bueno también puedo preparar el baño para ti, no se… —los nervios y el sentir sus penetrantes ojos sobre ella la hicieron entorpecer y terminar por trastabillar cuando iba hacia la cocina y luego al baño sin poder terminar nada de lo que deseaba hacer —¡Rayos! — dijo entre dientes y se reincorporo para ir de nuevo a la cocina, le enojaba ser torpe.
—No quiero nada de eso — Iori hablo y la otra se congelo, al oírlo firme — quiero que vengas aquí.
Lentamente y con el corazón acelerado, Kaoru levanto la cara hacia el pelirrojo que la esperaba en el sillón, con esa expresión rígida que lo caracterizaba.
Se acerco con cuidado, no quería provocarle mas disgustos y una vez que estuvo a un metro de distancia, el le extendió la mano. La otra se asombro.
—¿Quieres que?…
—Date prisa — movió sus dedos extendidos. La chica le entrego su mano y en un segundo fue tirada con fuerza por Iori que la acerco mas a él —¿Por que esa cara? ¿Creí que no me tenias miedo?
—N, no te tengo miedo.
—Entonces ¿por que no confías en mi?
—¿eh?
—¿Por que no me dijiste nada desde el principio?
—Te lo dije a noche… por que, por que… solo no quería que reaccionaras de mala manera y que de alguna forma esa oscuridad te envolviera y trajera de vuelta a ese ser que no eres tu, yo solo quería protegerte.
—¿Protegerme? — pregunto incredulo.
—Si — ella acento bajando la mirada — lo que ocurrió en el torneo anterior fue terrible, aquel no era el verdadero Iori, las demás personas no lo comprenden, no entienden que estabas bajo la influencia de la maldad de Orochi, ellos… ellos piensan que eres un asesino ¡y no es así! — su voz se hizo mas firme y sus ojos se levantaron — ¡No me importa que la gente piense que soy una tonta por esto! ¡Pero odio que se expresen mal de ti cuando no saben la verdad!
Yagami la miro un tanto perplejo, pues se dio cuenta que eran casi las mismas intenciones que el había expuesto sobre ella con Chizuru.
—¡¿No crees que pueda controlarlo?! —Kaoru se detuvo al oírlo — ¡¿tan débil piensas que soy?! —ella sacudió la cabeza en negativa — si ese es el caso — la levanto por la cintura y la sentó sobre su regazo — ¡Estupida! ¡niña! ¡estupida! —la estrecho con firmeza — quien debe protegerte ¡Soy yo! ¡No tú a mi! ¡aunque te hagas una adulta, una mujer fuerte! ¡Soy yo quien!..
—Lo se, por que te nombraste mi guardián…
—¡No! ¡Demonios! ¡Que lenta! — la aparto un poco y le sostuvo el rostro con las dos manos — ¡Por que eres mía! ¡¿Entiendes?! ¡Como esas vasijas que proteges de que se rompan!— le sacudió un poco la cabeza en desespero — ¡Te traje conmigo hasta aquí! ¡Te he tenido en mi prisión por diez años! ¡No puedes proteger a quien es tu carcelero! ¡¿Que clase de persona hace eso?! ¡Solo una chica tan idiota como tu! — la volvió a abrazar con fuerza y después respiro profundamente —¡Tan solo!… Confía más en mi.
Ella lo abrazo de vuelta y apoyo su mejilla sobre el enorme hombro del heredero.
—Lo haré, confiare mas en ti, te prometo que no volveré a mentirte… si tu me dejas protegerte también.
—¿Que no escuchaste nada de lo que te dije?
—Claro que si… sin embargo ya no hay vuelta atrás, es como dices, soy tan tonta —le susurro — tiraría la llave de esta prisión una y otra vez para nunca irme y quedarme a tu lado.
Se quedaron de esa manera por varios minutos, hasta que el latido de ambos corazones inundo el silencio con su golpeteo.
El olor de su sudor, el tabaco y el alcohol ya no eran perceptibles para él, pues estaba concentrado en la fragancia de ella, en el peso de sus muslos sobre su cadera y su falda que se recogía un poco; se sentía aliviado de poder entender sus razones y de que la chica comprendiera su error, no obstante, su calma no duro, ya que todo le provoco una repentina inquietud, pues las palabras de su rival aun retumbaban en su cabeza, aquellas donde mencionaba que era posible que algo terrible ocurriera.
—Iré al torneo — dijo sin vacilar, en un tono de voz bajo, sin soltarla ni moverse de la posición que mantenían.
Ella sabia que lo haría, aun si no se lo había dicho era el presentimiento mas fuerte.
—… Ya veo — respondió aferrándose mas a él y apretando los párpados — te apoyare… — hubo silencio de nuevo — he estado buscando a Chris.
—Deja de hacerlo, es arriesgado.
—Aun si me odia, debo disculparme apropiadamente.
—El es un, rey celestial.
—Yo aun lo considero mi amigo.
Yagami no estaba de acuerdo, sin embargo, —¿quien era para juzgar ese tipo de sentimientos? — cuando el también poseía sangre de Orochi y a pesar de eso era amado por una persona que no le importaba que así fuera.
—Se precavida, si algo sucede…
—Confiare en ti, te lo prometo.
A la mañana siguiente, con Iori aun dormido, la pelirroja se evoco a preparar el desayuno, sabia que Kyo ya no estaba y aun pensaba que era lo que debería hacer antes de que el torneo llegara. Fue entonces que recibió una muy inesperada visita.
—¡Chizuru-san! — dijo sorprendida al notarla del otro lado de la puerta. Completamente bien arreglada, sin un solo cabello fuera de su lugar y destilando esa frescura de mujer poderosa.
—Se dice buenos días — la miro de pies a cabeza —¿Aun estas en ropas menores? ¡¿Así vistes siempre con ese hombre aquí?!
—¡Ah! ¡Eh! ¡El esta dormido! —la hizo pasar, mientras se acomodaba la pijama.
—Ya es algo tarde para que siga dormido —Chizuru contemplo el apartamento como si estuviera escaneando todo con una lupa.
—El siempre se levanta tarde, es por que esta acostumbrado a llegar muy noche —le ofreció asiento.
— No esta bien que te deje sola tanto tiempo.
—No estoy sola — levanto a su gato —Hiei esta conmigo — lo acerco a la sacerdotisa casi poniéndoselo en la cara y la otra se reclino hacia atrás para mantener distancia del mínino.
—Supongo que ya están acostumbrados así…
—¿Quieres un té? O ¿café?
—Un Café esta bien, sin azúcar por favor… ¿a que huele?
—Estaba haciendo el desayuno ¿gustas?
—Ya he desayunado, gracias —rechazo con educación.
Mientras la representante de Yata aguardaba por su bebida continuo mirando el lugar y se sintió aliviada de que todo estuviera limpio y en orden, que los muebles estuvieran en buenas condiciones y no lucieran de muchos años atrás.
—Aquí tienes — coloco sobre la mesa dos tazas, una de café para la invitada y una de te para ella.
—¿Tu cocinas siempre?
—Si.
—¿Y limpias?
—Si.
—¿Comes bien?
—Si.
—¿Cual es tu habitación?
—Esa — señalo.
—¿tu cama es pequeña?
—No, es de tamaño doble.
—¿tienes bañera?
—Chizuru, ¿es una entrevista? Por que no me molestaría enseñarte todo el lugar.
—No será necesario, solo quería cerciorarme de que vivas con las condiciones apropiadas.
—Bueno, debo confesar que antes no era de esta manera, pero Iori se ha esforzado mucho y le ha ido bien con su carrera.
—Me alegra escuchar eso, entonces no tendrá problemas para que se mantengan — ambas dieron un sorbo a sus recipientes — para ser honesta imaginaba el lugar de manera distinta, parece que me equivoque, incluso hay una agradable iluminación natural.
—Si, nos gusta sentir el aire de la mañana y la brisa de noche, por eso la ventana es grande.
La empresaria levanto sus bellos ojos de tono casi negro hacia su protegida y la contemplo esbozar una leve sonrisa mientras miraba hacia la ventana.
—Ella realmente parece tener la ilusión de que podrían ser una familia, es una lastima que su futuro sea tan corto — pensó.
—Chizuru-san, es la primera vez que vienes aquí y supongo que no lo haz hecho con la intención de supervisar el lugar.
—Es correcto, tenia que hablar contigo…
Por un segundo fueron interrumpidas, la manija de la habitación de Yagami giro y esté salto de su alcoba, ligeramente somnoliento y frotándose la cara.
—¡¿Con quien demonios hablas?! — dijo mientras se aproximaba por el pasillo para descubrir a Chizuru y la pelirroja juntas en la mesa.
—¡Buen día! — lo recibió la chica.
—Buen día, ¿podrías por favor ponerte ropa? Ella es una señorita no deberías andar así… Ustedes no tienen decencia ni respeto uno por el otro… —los siguió reprendiendo la sacerdotisa.
Irritado, Yagami entrecerró los ojos y retrocedió para regresar un par de minutos después con la cara lavada y una playera sin mangas.
—Deberas conformarte con eso — le susurro Kaoru a la gemela de su maestra.
—Ahora que los dos están aquí, he venido para entregar esto — acerco un sobre largo hacia la pelirroja — son tus documentos, pasaporte, visa, etc.
—¿La sacaras de Japón? — pregunto Yagami.
—Ella ira al torneo.
Rápidamente Kaoru recordó lo que Vice y Mature le habían dicho, hasta ese momento no estaba segura de que fuese verdad, sin embargo no resulto ser un chisme de ellas. Chizuru la llevaría al torneo para atraer la presencia de los reyes celestiales.
—¡No! — exclamo el hombre
—No es una petición, los tres tesoros estarán en ese torneo y lo mejor será que ella viaje conmigo.
—¿Por que no puedo ir con Iori?
—Es mejor para ti que vayas conmigo, ademas, tanto Iori Yagami como Kyo Kusanagi están en el ojo de los Hakkesshu y de los espectadores, ellos son muy populares y no te mantendrán en un perfil bajo, y … me siento mas tranquila de que estés junto a mi.
—¿Que cambio? Antes me prohibías ir a los torneos.
—Y nunca hiciste caso — exhalo.
—Lo mejor será que ella se quede aquí — interrumpió Yagami — o enviala a America con su padrastro hasta que el torneo termine.
—Aunque lo haga seguramente Kaoru desobedecerá, como la rebelde que es.
Iori apretó los dientes y desvio la mirada.
—Es cierto, es una desmandada.
—¡Oigan! ¡Estoy aquí!
—Viajara con mi equipo, bajo la fachada de asistente y…
—¿Quienes están en tu equipo? —interrumpió la chica sonando un poco emocionada.
—Estaré con el "famoso" equipo femenino.
—¿Quienes? — pregunto Yagami.
—¿Es enserio? — lo miro Kaoru con una ceja en alto —ellas han estado en todos los torneos.
—No me interesan sus nombres, si no pueden sostener una pelea contra mi son basura.
—¡No te expreses así!
—Mai Shiranui es una ninja del clan Shiranui y King, es una hábil y fuerte peleadora, cuyo estilo es kick boxing — describió Kagura.
—¿La semi desnuda y la mujer hombre? — pregunto Iori.
—De eso si te acuerdas ¡¿verdad?! — reclamo la pelirroja frunciendo el entrecejo y torciendo la boca.
—Es imposible no darse cuenta — sonrío perniciosamente —¡no me culpes de que esa mujer se ande exhibiendo! ¡No peleo con los ojos cerrados!
—¡Ugh! —cruzo los brazos molesta.
Chizuru aclaro su garganta para atraer de nuevo su atención.
—Que raro verte así — le dijo a su homologo de la magatama, haciendo notar que su conducta era mas suelta — Bueno, ya que ambos están enterados, me retiro… — La empresaria se detuvo antes de levantarse por completo — oh, si, una cosa mas, entre los peleadores designe a alguien que tendrá un ojo sobre ti — dijo a la joven Oogami.
—¿A quien?
Chizuru no respondió, reverencio y se despidió con amplios modales.
Un rato mas tarde, el pelirrojo se concentro en su entrenamiento previo.
—No te opusiste mucho a lo que Kagura dijo —hablo Iori con algo de esfuerzo por mantener su respiración, mientras hacia flexiones con un solo brazo, teniendo a Kaoru en su espalda.
—Si las cosas suceden como ella dice, Chris y los otros irán al torneo y tal vez pueda hablar con el antes de que las cosas se compliquen aun mas.
—Si que eres necia…
—Si no fuera así, tu y yo no habríamos estado cerca nunca.
—No te lleves todo el crédito — comento dando a entender que el también había permitido que la chica lo envolviera con su persona.
Quedaban cinco días para el torneo, cinco días para que ambos volvieran a separarse, esta vez irían a traves de distintos países y no podrían hablar ni interactuar de la manera en la que acostumbraban.
Por otra parte días después, el trio de jóvenes músicos liderado por Nanakase se había marchado de la ciudad nipona para comenzar con su plan. Utilizando lo ultimo que les quedaba de dinero tomaron un vuelo directo a la primera ciudad que seria la sede de inauguración del torneo.
—¿Están seguros que quieren hacer esto? — los interrogo Shermie.
—Es como Lucille dijo, es la manera mas rápida, ademas, será perfecto ¡haré que Yagami pague! ¡seré yo quien lo humille frente a todo el mundo en el torneo esta vez!— Yashiro apretó el puño con fuerza, al mismo tiempo que se dibujaba una sonrisa perversa en su rostro — Si ellos creen que han sabido lo ultimo de nosotros están equivocados.
—¿Tu que piensas? — pregunto la pelirroja de coletas a su joven amigo.
—Yashiro tiene razón, sin importar el dinero, les demostraremos que no pueden simplemente burlarse de nosotros — respondió Chris mirando por la ventana del avión, a diferencia de Yashiro el no sonreía, pero su mirada era cada vez mas sombría.
—Si ese es el caso, entonces cuenten conmigo — dejo salir una leve risita —¡será muy divertido! —oh, pero…¿como entraremos al torneo?
—Eso será lo mas fácil Shermie, solo debemos tener una invitación antes del registro y para eso, esperaremos a que llegue el primer equipo —respondió su novio.
Yashiro y Shermie continuaron hablando de los detalles y Chris permanecía en silencio, contemplando su propio y turbado reflejo al tanto que en su mano sostenía la carta que su antigua amiga le había puesto en el buzón; el chico había regresado inesperadamente y como si algo lo llamara, se atrevió a revisar la caja que contenía la correspondencia, encontrando solo la carta de hoja de cuaderno, pero aun no la había abierto.
La tarde del ultimo día, los pelirrojos la pasaron en el restaurante del señor Tamaki, Yagami no echo a la chica como acostumbraba, la dejo charlar con sus conocidos, incluso comieron ahí, el permaneció en silencio, relajándose con el ambiente y con un poco de licor; se marcharon del lugar ya que la ciudad estaba en sigilo, caminaron lento a casa, uno al lado del otro y al llegar se asearon para descansar.
Kaoru apago el secador, se miro al espejo y suspiro, un nuevo torneo estaba por comenzar y los problemas seguían al acecho.
—¿Ya terminaste? — la interrumpió el otro que entro sin tocar al sanitario.
—ah, si… — bajo sus ojos hasta las manos de Yagami, que sostenían el diario de su padre.
Ella nunca lo interrogo al respecto, incluso cuando se dio cuenta que el objeto permanecía en el estante, sentía que era algo que solo le correspondía reflexionar a él.
—Me iré a la cama ahora — dijo la chica y se dirigió a su alcoba — buenas noches… — abrió su puerta, pero esta fue cerrada de golpe por Iori que estaba justo detrás de ella, impidiéndole el paso, ella se congelo.
—Olvidemos la regla —murmuro cerca de su oido — por esta noche, que tu cama sea la mía.
Ella acento con las mejillas rojas.
Estaban frente a frente en la oscuridad de la recamara, susurrando palabras cortas entre ellos.
—Acércate…
—¿esta bien así?..
—Si…
Sus silencios eran prolongados, mas no dejaban de mirarse.
—Duérmete —le dijo Yagami.
—No… si duermo, la mañana vendrá mas rápido y quiero mirarte un poco mas.
—Estabas mirando el libro de mi padre ¿cierto?
—Si.
—Nunca me dijiste lo que ocurrió ahí.
—¿quieres oírlo ahora?
—Si.
Tomo aire y comenzó a narrarle todo lo que Shingo Yabuki y ella pasaron en la casa donde habían crecido de niños, le hablo acerca de la anciana, de los otros discípulos de Yagami y sobre el sensei Moriya, así como sus ultimas palabras y el deplorable estado en el cual lo vio por ultima vez.
Iori no dijo nada, escucho pacientemente mientras aun la contemplaba. Los sentimientos que guardaba con respecto a su maestro y familiar no fueron reflejados en ese momento, y la chica comprendió que era la manera en la cual el manejaba su duelo, solo resumió la situación en un:
—El te quiso mucho…
Yagami dejo ir su dolor en un profundo respiro.
Kaoru estiro un poco la mano y le acomodo los flequillos del rostro mientras lo observaba, ambos recostados sobre sus almohadas.
—Tu también te iras algún día — pronuncio Iori y ella quedo perpleja.
—No, yo nunca me iré de ti…
—No es así, te iras algún día, me dejaras… lo se, cuando el momento llegue y ese ser que llevas dentro tome tu lugar, tu te iras.
—Lo sabes…
—si.
—Pero… eso… yo no quiero irme, quiero estar contigo, siempre.
—¿En verdad? — le cruzo el brazo para acercarla mas —entonces, ¿hay alguna manera de evitar que suceda?
Ella sacudió su cabeza que escondía entre el pecho del hombre.
—No lo se… no lo se.
—Entonces, que esta maldicion que hay en mi no desaparezca, así, podré consumirme pronto y lograr alcanzarte cuando te vayas.
—¡I, Iori! ¡no! ¡tu debes vivir, aun si me voy antes! tu debes…
—No, esa es mi decisión ¿comprendes?
La chica demoro un poco mientras asimilaba las palabras de Yagami.
—Si es así, quien parta primero — el cansancio la comenzó a vencer — el otro lo alcanzara…
—Por que no hay vida para mi, si tu no estas en este mundo — pensó Iori una vez que la chica se había quedado dormida en sus brazos, como aquella vez que se conocieron, cuando eran niños, solo que ahora se sentía diferente, sentía que estaba completo.
El flamante auto de Chizuru aparco fuera del edificio a las seis en punto, el vuelo de Yagami era un par de horas mas tarde así que ese era el momento para despedirse y como era costumbre en él, no utilizaría palabras cursis para hacerlo.
La empresaria y guardiana del espejo Yata miraba su reloj, ya llevaba casi diez minutos esperando, pero no se atrevía a permitir que su chofer hiciera sonar la bocina por educación.
—¿Quiere que vaya por la joven señorita? — pregunto el chofer.
—Démosle un par de minutos mas —Kagura levanto la vista hasta la ventana del apartamento que estaba abierta.
El aire cálido del verano sacudía levemente las cortinas que revoloteaban a momentos otorgando discreción a la pareja, que se encontraba en el sillón, dándose un muy profundo beso. La chica de mejillas coloradas rodeaba el cuello del pelirrojo y él, la tenia sometida con el peso de su cuerpo mientras continuaba besándola como si la fuera a devorar, con una de sus manos acariciaba el muslo de la fémina, cubierto con la media y con la otra la sostenía por la cintura. Pero no iría mas allá, no aun.
—Cuando termine el torneo, nos iremos por un tiempo lejos de todo, tu y yo — dijo Iori recuperando el aliento y aspirando el aroma de su pecho.
—¿Como unas vacaciones? — le pregunto ella en voz baja.
—Algo, así… por lo pronto mas te vale regresar en una pieza y no atreverte a dejarme esperando, chica estupida — le dijo mordiendo el botón de su blusa —ahora vete antes de que me arrepienta.
