Capitulo Especial: "El hombre que las ama a todas y la mujer que los odia a todos".

Durante la proyección del filme, la pareja se mantuvo atenta a la pantalla, o eso parecía.

—Mira a ese chico, es sumamente apuesto y sexy — se escucharon los claros murmullos de quienes los rodeaban —La chica también es sexy, ¡que pareja! parecen de portada.

Aoi no pudo hacer oídos sordos de lo que decían, mas no tenia planeado hacer ningún comentario al respecto, no era el tipo de chica que se volviera engreída por algo como eso y mucho menos se apenaría; Sin embargo, tenia curiosidad de la reacción de su acompañante, así que, mientras tomaba un sorbo de su soda, disimuladamente deslizo la mirada hacia el modelo.

Benimaru se mantenía de lo mas sereno, con esa expresión de seguridad que adornaba su perfil perfecto, su mirada estaba en la proyección, era como si no hubiese escuchado lo que los otros hablaran.

Fue tanto el tiempo que Aoi lo contemplo, que repentinamente se percato que realmente era mas apuesto de lo que se veía en las fotografías y de lo que él mismo presumía. No demoro el rubio en sentir la mirada de ella y se la devolvió sin girar mucho el rostro.

De inmediato, Aoi volteo a la pantalla y sorbió su soda haciendo un sutil ruido con la pajilla.

—¿Sucede algo? —le pregunto en un tono suave.

Ella solo sacudió la cabeza en negación y regreso a su expresión apática.

—¿Quieres otra soda?

—Gracias, no — respondió de manera casual.

—¿Tienes frío?

—Tengo mi chaqueta.

Al termino, los dos caminaron por el pasillo principal del centro comercial en silencio por unos segundos, mas no duro.

—¿Quieres hacer algo mas? — pregunto él —Aun es temprano —La manera en la que se dirigió a ella era de lo mas natural, no utilizaba sus ya características y exageradas poses de conquista —Supe en las noticias que abrieron un nuevo café cerca de aquí.

—Bueno — ella se detuvo — me gustaría… si, suena bien, aun es temprano.

Continuaron caminando hacia la salida, charlando sobre la película y lo ocurrido en torneo nacional.

—Espero que Kyo y Yuki-chan se hayan podido arreglar.

—Mas que arreglar, espero que se entiendan, Kyo es un idiota, pero el también tiene derecho a elegir su propia vida y Yuki-chan no merece a alguien como el tonto de mi primo.

—¿Por que siempre te expresas tan severamente de él?

—¿A caso he dicho una mentira?

—No, pero lo vez como a un enemigo.

—Ja, ja, ja, te equivocas, es solo que me molesta que a él lo nombraran el sucesor del clan, cuando esta claro que Souji debió serlo, es mas responsable, humilde y si no hubiera dejado de entrenar, seguramente seria mas fuerte.

—Eso ultimo no lo creo y te lo digo por experiencia, Kyo es mas fuerte cada año y con respecto a lo otro, es cierto que es un tanto "despreocupado" sin embargo a veces un líder también debe aprender en el camino.

La joven Kusanagi tercio la boca ligeramente, no estaba en acuerdo con el comentario del otro, pero en el fondo parecía la verdad.

—Lo dices por que eres su amigo.

—Yo lo analizo como amigo y como rival… y si a esas vamos, tu que eres su prima deberías defenderlo en lugar de hablar con resentimiento — se detuvo y se viro para quedar frente a ella — Aunque no estés de acuerdo con que el lleve el liderazgo, en el fondo te preocupa por que lo aprecias, eso es muy lindo de tu parte.

La forma en que el rubio la contemplo y le expreso ese halago al final, hizo que la siempre relajada Aoi sintiera que la cara se le pusiera un tanto mas caliente de lo normal. Pero no le dejaría saberlo, la miembro de los Kusanagi trato de contener aquella sensación.

—E, eso…

Aoi no pudo terminar de hablar, pues la pareja fue interrumpida por una ola de chicas que habían reconocido a Nikaido.

Entre grititos de emoción, pequeños saltos y confesiones inmediatas, la joven Kusanagi fue separada de su acompañante, que no le negó los autógrafos a sus queridas fanáticas.

—¡Benimaru-san! ¡¿Que haces por aquí?! —lo interrogaron las atrevidas chicas.

—voy al nuevo café.

—Kyaaaa ¿podemos acompañarte?

—Por supuesto, las invito a todas.

Al escuchar eso y siendo dejada de lado, Aoi no pudo evitar sentirse disgustada, pero no haría una escena, así que simplemente se dio vuelta en silencio y cruzo la salida para llegar a su vehículo.

Unos segundos después Benimaru se percato que la prima de su compañero de equipo ya no estaba entre la muchedumbre y alarmado se quito al grupo de otras señoritas y fue con prisa para tratar de alcanzar a la de cabello castaño.

—¿Que haces? — dijo al verla que ya se estaba colocando el casco —¿No vendrás?

—No.

—¿Estas molesta?

—En absoluto, después de todo, no era una cita ¿recuerdas? —le sonrío como si no le importara — Gracias por pagar, nos vemos.

—Aoi, yo…

Para evitar que Nikaido siguiera hablando ella acciono el motor.

—¡Que te diviertas con ellas! — Dijo en voz alta y acelero de tal manera que la llanta hizo un ruido estrepitoso que no le dejo escuchar lo que el rubio intentaba decirle.

—¿Por que me molestó? —pensó mientras conducía — no es como que me importe, el siempre esta rodeado de chicas o anda tras ellas, siempre ha sido así… seguramente solo fue por la falta de educación, sí, eso debió ser, fue muy rudo de parte de ellas y algo grosero por parte de él… aunque, como yo dije, no era una cita… ¡¿por que rayos estoy pensándolo tanto?! — se detuvo de golpe en una luz roja — debo estar cansada, eso es todo.

—Volviste temprano — La recibieron su hermano y su cuñada —Pensé que al tratarse de Benimaru ustedes se la pasarían toda la noche bailando o algo así — Souji rió levemente —ustedes siempre se llevan muy bien.

—De repente no me dieron ganas, ademas estoy cansada.

—¿Te encuentras bien Aoi-chan? — La prometida de su hermano se acerco para examinarla.

—Si, lo estoy — retrocedió un poco — solo no he dormido bien, así que me acostare temprano hoy, buenas noches.

Con paso firme y veloz, la joven Kusanagi se encerró en su alcoba hasta la mañana siguiente, cosa que no alarmo a los demás miembros de la casa, pues estaban acostumbrados a la actitud cambiante de la chica.

A la mañana siguiente, aprovechando que su somnolencia le permitía no recordar mucho por lo cual se sintió extraña, se preparo para ir a tomar sus clases del día. La joven Kusanagi, aunque siempre rebelde y un tanto despreocupada, no se podía dar el lujo de ser una holgazana en los estudios como su primo, principalmente por que su hermano siempre estaba tras ella para asegurarse de que no se descarriara demasiado al crecer.

—Hoy no creo regresar tan temprano, así que por favor recibe a Kyo por mi — le indico el mayor de los Kusanagi — dijo que traería a Kaoru para ver al gato, el que se llama como su hermano, probablemente estarán por aquí después del medio día.

—Bien, tienes suerte de que no tenga nada que hacer después de la conferencia.

Aunque Aoi gozaba de ser popular, le costaba socializar debido a su temperamento, sobre todo con otras chicas, pues no gustaba de fingir una apariencia ante otras personas solo por agradar, los pocos contactos que tenia simplemente eran superficiales y por ello, quien era el centro de su atención era su hermano y después sus familiares de Osaka; así que Aoi no tenia tanta vida social fuera de casa y mucho menos, después de las clases, aunque si alguien se aceraba a ella para charlar de manera común, no los rechazaba.

Al llegar en su moto y levantarse el casco, su atención fue llamada inmediatamente por una aglomeración en el campus, una gran cantidad de chicas e incluso algunos chicos estaban arremolinados por la puerta principal.

—¡Aoi-san! ¡Aoi-san! —se aproximo una compañera de su clase —alguien te esta buscando.

—¿A mi? ¿Es algún profesor?

—No, es un chico y uno muy guapo, estoy sorprendida, nunca dijiste que tenias novio.

—No lo tengo — respondió con apatía y camino hasta las escalinatas, con las manos en los bolsillos, tratando de evitar la aglomeración —odio a los hombres.

—¡¿Eh?! ¡¿No te gustan?!.. — la chica corrió tras la joven Kusanagi para averiguar el por que de su desprecio hacia el sexo opuesto.

—No es que no me gusten, es por que todos son iguales, todos menos mi hermano — respondió sin detenerse ni considerar a su compañera — Irresponsables, mujeriegos, ladinos… sobre todo, mujeriegos.

—¿No crees que estas exagerando? — la compañera no pudo obtener una segunda respuesta, pues un llamado las hizo detenerse.

—¡Aoi! — y la de cabello castaño, viro su cara al escuchar su nombre, para encontrar con Nikaido, en un atuendo del tipo característico, con dos chica guindadas una de cada brazo y otras mas detrás de el —¡Oh! ¡Por fin te encuentro! ¡Esta universidad es grande!

—¿Que haces aquí?

—Ayer te fuiste repentinamente y pensé que quizás te sentías mal.

—¿No pudiste ir a mi casa?

—No conozco tu dirección aquí, antes solía visitarte en dojo del maestro Saisyu.

—Hmm, cierto… Bueno, ya no tienes que seguir buscando, como puedes notar me encuentro bien, así que…

—¿Segura?

—ajá.

—Entonces ¿por que te fuiste de esa manera? ¿Hice algo que te molesto?

La chica tomo aire y separo los labios con la intención de responder, pero las palabras que salieron, no fueron las mismas que atravesaron por sus pensamientos.

—Solo olvidado, después de todo no era una cita realmente — dijo mirando rápidamente a las chicas que guindaban del modelo.

Aunque la situación paraca resuelta, la respuesta de Aoi dejo mas desconcertado a Benimaru, principalmente por que ese tipo de actitud era completamente inusual en ella.

Se habían llevado bien, desde que se conocieron en aquel torneo nacional, donde peleo contra Kyo por primera vez y desde un inicio, el flirteo y las evasivas se convirtieron en su manera de dialogo hasta esa noche que compartieron unas horas completamente lejos de todo lo que tenia que ver con los ternos y las peleas.

Y mientras repasaba los gestos de la joven Kusanagi, se le fue la mañana y el medio día, tratando de descifrar a la complicada Aoi.

—¡Oye Ikemen! ¡Fíjate por donde vas! — lo reprendió un motorizado que casi se lo llevaba a rastras por estar en las nubes.

—¡Ese no es un Ikemen! — dijo el tripulante de la parte trasera de la moto quitándose el casco —¡Es Beni-sama!

—¡Por supuesto que es un Ikemen! — el conductor también se quito el casco para pelear con su acompañante —¡Benimaru ten mas cuidado, no te reconocí y casi te atropello!

—¡Kyo! ¡Kaoru! Que coincidencia encontrarlos tan de repente.

—Pues ni tanta, este es el barrio de Souji.

—Kyo dijo que me llevaria a casa de Souji-san para ver a Aoi y al pequeño Iori.

—Yo dije que podías ir y cuando escuchaste sobre el gato me pediste que te trajera.

—¡Callate! ¡no cambies las cosas!

—¡Tu eres quien las cambia!

En ese momento una idea clara paso por la cabeza del rubio.

—Escucha, Kyo, si es posible ¿podrías indicarme el camino a casa de tus primos?

Aoi regreso inmediatamente después de que termino su ultima clase, de esa manera evadió las preguntas y los cuchicheos de las otras chicas del campus. Estando cerca de su casa, se sintió aliviada de que la situación con Nikaido no fuera a mas, no obstante, pronto se daría cuenta que estaba muy equivocada.

—Bienvenida — la saludo la prometida de su hermano con una sonrisa y tras de ella el resto de las visitas.

Sentados, junto a la mesa, con sus respectivas tazas de te y bocadillos, estaban su primo que aun masticaba algunas de las golosinas mientras molestaba al gato y a la pelirroja, y en el otro extremo se encontraba el modelo de cabellos dorados.

—Uh…

—Hola — la saludo este.

—H, hola.

—Hola Aoi-san — la saludo Kaoru.

—¿Que hay? — dijo su primo como su manera de darle el saludo también.

—¿Que es lo que haces aquí? — pregunto la chica Kusanagi.

—Vine porque Kaoru quería ver al estupido gato, creí que Souji te había dicho…

—No te estaba preguntando a ti, torpe, le preguntaba a Benimaru.

—Ah, no se, nos lo encontramos en la calle, y dijo que quería saber donde vivías, parecía un zombie…

—Kyo — Kaoru lo tomo de la manga — deja de ser tan egocéntrico y permite que los demás hablen.

—Que grosera, ni te hubiera traído, solo te la haz pasado mal hablándome.

—Cielos, parece que ellos volveran a pelear, lo hacen desde que llegaron, aprovechare para traer mas te — dijo la joven dama y futura señora Kusanagi.

Así, Aoi y Benimaru, se quedaron solos por unos instantes.

—Lamento volver a ser una molestia, es solo que me parece que hay algo que realmente te esta molestando y me preocupa que sea mi persona — Benimaru no demoro en ir al grano.

—No es nada.

—Si lo es, la Aoi que yo conozco es una chica muy "cool" no se da la media vuelta en un tono de voz que parece derrota, casi siempre te gusta tener la ultima palabra y ahora parece que no quieres ni mirarme a la cara.

—Supongamos que hubiera algo que me molestara ¿por que te importaría? — lo cuestiono disimulando su expresión — el que nos llevemos bien, no significa que nuestra relación vaya mas allá de solo ser conocidos.

Ahora fue Benimaru quien entreabrió la boca y no pudo responder rápidamente, pues le sorprendió que al escuchar esas palabras una pequeña punzada le dio en el pecho.

—Yo te considero una persona valiosa — coloco su mano sobre la de ella.

Con eso, la chica Kusanagi trago en seco y apretó el puño tomando valor para decir lo que estaba guardando.

Pero todo fue interrumpido con el escándalo de los que estaban peleando al fondo.

—¡Quítame a esa bestia salvaje o lo voy a hacer cenizas!

—¡Deja en paz al pequeño Iori! ¡Tu fuiste quien lo molesto!

—Oh, ¿pero a donde se fue Aoi-chan? — la novia de Souji regresaba con mas refrigerios cuando se encontró con que su futura cuñada y el modelo habían desaparecido de la mesa.

La pareja había decidido abandonar el ambiente de los que parecían unos niños discutiendo para tratar de continuar su charla en un lugar mas privado.

—¿Cuando mas vamos a caminar? ¿No quieres tomar algo? Te invito a donde tu…

—¿Por que actuas tan diferente? — ella se detuvo — lo mismo fue a noche, no parecías tu, no andabas coqueteando cada segundo que podías como el playboy desvergonzado que eres.

—¿Desvergonzado?

—Fuiste amable y sutil, se sintió raro y por un instante… Bueno cuando esas otras chicas aparecieron tu volviste a la normalidad, sentí que fue grosero de tu parte y luego reflexione que no tenia derecho a molestarme…

—Sabes, si no te conociera, pensaría que estabas celosa y eso significaría que…

—Si soy tu amiga, trátame como eso, no me des un trato especial que puede confundirme —Por unos segundos las mejillas de Aoi se pusieron rojas y continuo ocultando su expresión.

—¿a que te refieres? insinúas… ¿que te gusto?

Se hizo silencio entre ellos, permitiendo que se escuchara el sonido de las campanas de las bicicletas cercanas.

—Es posible que este sintiendo algo por ti —Los ojos del rubio se abrieron a la par.

—¡Parece que Aoi se avergonzó! — murmuro Kyo estando oculto tras un árbol, mirando a su prima y a su amigo. Los habían salido a buscar, y al ver que los dos parecían tener una charla intima, Kusanagi decidió observar la situación de manera secreta.

—¡No deberíamos estar espiando! — le respondió su alumna con el otro gato en brazos.

—¡Shhh cállate! ¡Quiero escuchar que se traen esos dos

—Tu también me gustas — dijo Nikaido, y la de cabello castaño sonrío.

—La manera en la que yo te gusto y la manera en la que tu me gusta es distinta, por que yo no tengo intensiones de salir contigo como lo hacen esas otras chicas a las que siempre les das entrada, yo no me conformo con eso, soy egoísta, quiero a la persona solo para mi — esta vez su rostros ya se miraba como la Aoi de siempre —y tu eres el tipo de hombre, que ama a todas las chicas.

—Me estas juzgando mal.

—¿de verdad? ¿renunciarías a salir con otras chicas para estar solo conmigo? —Clavo sus ojos en los de él, esperando su respuesta, al igual que Kyo y Kaoru que estaban absortos en la conversación de la pareja.

Pero Benimaru no dijo nada, tan solo bajo la mirada.

—Era lo que imaginaba.

—No estas siendo justa, es decir, quizás podría…

—Quizás no es suficiente para mi — volvió a sonreír y se dio la media vuelta — Si llega un momento en el cual, te canses de estar con una u otra chica y quieras amar a alguien de verdad, buscame, aunque podría no estar disponible, por que ni creas que te esperare indefinidamente — viro la cara y le guiño un ojo — nos vemos.

Benimaru contemplo la espalda de la chica Kusanagi, sabia que esta no era del tipo de chica que se detendría y daría la vuelta para mirarlo, y dando un paso al frente, el modelo tuvo la intención atraparla, mas no avanzo mas, ya que en el fondo aun estaba indeciso.

—Ustedes par de chismosos, vayamos a casa.

—¡Nos viste! — exclamo Kaoru avergonzada.

—Desde el inicio sabia que estaban ahí.

Aoi, junto con su primo y la discípula de este, regresaron a la casa de Souji, con el sol a la espalda.

—¡¿Que fue lo que hablaron con exactitud ustedes dos?! — la interrogo Kyo con los brazos echados hacia atrás.

—Nada que sea de tu interés.

—¿No me digas que saldrás con Benimaru?

—No, no esta listo para una relación y yo, sabiendo que existen hombres como Souji, no me pienso conformar con un playboy.

—Benimaru no es mala persona… aunque admito que si es un playboy, descuida Aoi — Kyo palmeo la espalda de su prima — ya llegara el hombre que te soporte y sentiré pena por el.

—Honestamente no me importa, simplemente, seguiré adelante.

Aunque el semblante de la joven Aoi Kusanagi se mostraba como de costumbre, en el fondo de su corazón se había incrustado una pequeña espina.