Capitulo 25: "El despertar del rey del fuego"
En el interior de una habitación confortable, amplia, lo suficiente para albergar dos camas y una pequeña mesa; los miembros del New Faces se acomodaron para descansar de todo lo que habían pasado durante varios días, y mas aun de lo que escucharon durante aquella tarde. La media noche había quedado atrás hace mucho, el reloj marcaba las 3:30am, Yashiro y Shermie cayeron rendidos sin darse cuenta, habían creído que el encuentro con el sujeto de nombre Gustav, los mantendría intranquilos, pero sus cuerpos se rindieron primero que su mente. Sin embargo, el tercer miembro aun no parecía poder conciliar el sueño, incluso se sentía mas despierto que nunca, dando vuelta a los eventos antes, durante y después de su deprimente participación en el torneo.
Intranquilo, los ojos de Chris se dirigieron a la mesa donde reposaban los empaques y diminutos restos de la comida rápida que ingirieron horas atrás, pero no era el desorden lo que atrajo su atención, sino lo que estaba por debajo de todo: un enorme libro de pasta rígida, del cual se notaba una considerable porción. A ratos viraba la cara para no mirarlo, mas le era imposible, así como le era imposible no regresar a las palabras de Münchausen…
La tarde de aquel día, el mismo en el que se había presentado ante ellos, Münchausen los condujo hasta la habitación del hotel donde se quedarían dormidos, con la excusa de brindarles su ayuda para volver a casa alegando ser un viejo conocido.
—Realmente nunca hemos escuchado de usted, así que no comprendo como es que podemos ser "conocidos" — dijo Yashiro.
—Es verdad, no nos conocíamos de frente, sin embargo, yo ya había oido de ustedes, durante algunos años estuvieron en el centro de la conversación de alguien cercano a mi.
—¿Un productor musical? ¿Un caza talentos? — pregunto Shermie.
—Me temo que no — rió levemente —la persona que los tenia presente era un sacerdote del cual yo era uno de los principales benefactores de su… "parroquia".
Los tres se miraron unos a los otros, totalmente confundidos.
—Creo que nos esta confundiendo —apunto Chris —nosotros no conocemos a nadie así.
—No se conocieron en esta vida, pero están unidos desde hace cientos de años atrás, ya que todos son: Reyes Celestiales… Hace mil ochocientos años, los reyes celestiales formaban parte del dios Orochi, una deidad que protege la tierra de las inmundicias del hombre, su poder es la nada y con este puede destruir y crear; pero en aquel entonces fue detenido y sellado por tres humanos en conjunto a los dioses principales y sus cabezas fueron cercenadas, cuatro de estas, renacerían en Reyes Celestiales, los mas poderosos —hizo una pausa para tomar un trago al vaso de agua por cortesía — No obstante, a pesar de estar sellado la presencia de Orochi no fue borrada por completo, por que aun atrapado, logro hacer pactos con algunos hombres, uno de ellos se convirtió en su primer sacerdote, un hombre con la capacidad de trasladar su conciencia a un cuerpo que posea su misma sangre permitiéndole "vivir" atreves de los siglos, su aspecto físico podía diferir, pero en el interior, seguía siendo el mismo, y la razón de esto es por que su objetivo era el de traer de vuelta al dios Orochi…
De repente Yashiro dejo salir una pequeña risa que trato de controlar, mientras se llevo la mano a la frente.
—No quiero ser grosero, pero ¿de verdad piensa que le vamos a creer? Esto suena a puros disparates.
—Imagine que podrían tener esa reacción — el hombre se mantenía paciente y de su bolsillo saco tres pases hacia Japón, los deslizo por la mesa hasta Nanakase y sus amigos, pero antes de que este los tomara, Gustav coloco algo sobre estos, un enorme y pesado libro —Les dije que los ayudaría, tan solo… por favor, escuchen lo que les tengo que decir.
Shermie, que no había soltado el brazo de su novio, se acerco hasta su oido y le susurro:
—Dejémoslo hablar, hasta saber que es lo que quiere, si intenta algo lo echaremos.
Nanakase afirmo con la cabeza y los tres guardaron silencio para dejar continuar al hombre de la barba de candado.
—A través de los años, los seguidores de Orochi se incrementaron en numero y un nuevo sacerdote se unió a las filas, Leopold Goenitz, que ademas era un Rey Celestial y hermanastro en vida del primer sacerdote, fue este quien lo encontró y lo convenció de que su destino era ser quien dirigiera a las cabezas de Orochi… por desgracia, mi estimado Leopold pereció en el torneo anterior a manos de su propio sobrino, hijo del primer sacerdote que aprovecho la oportunidad de que Leopold estuviera completamente debilitado por los herederos de los tres tesoros.
—¿Por que su sobrino habría de matarlo? — pregunto Shermie, que ya estaba sumergida en la trama.
—Por que a la muerte del primer sacerdote de Orochi hubo una división entre los creyentes, Por un lado Byakko, el hijo del primero, desea continuar la tarea de su padre al pie de la letra, permitiendo que Orochi tome posesión de un contenedor que alberga las tres reliquias que lo sellaron y de su propia contra parte. Y por el otro, Leopold, que deseaba que Orochi tomara el cuerpo de quien seria el rey celestial mas poderoso, aquel que controla el fuego. Por eso había estado buscándolos, por que entre ustedes esta aquel rey celestial del fuego y aunque Leopold ya no este en carne y hueso sobre la tierra, su alma aun esta entre nosotros, es por eso que ha pedido que les entregue esto — señalo hacia el enorme libro, con un elegante ademan —Esta es "la biblia" de Leopold Geonitz y no solo contiene todo lo que deben saber sobre Orochi, sino también los planes de aquellos que eran su oposición, quienes se denominan "los nuevos pobladores", así como también me ha pedido que les transmita su mensaje, como reyes celestiales su deber es acabar con los tres tesoros y despertar a Orochi de su prisión…
Yashiro aporreo ambas manos sobre la mesa.
—De acuerdo, ¡es suficiente! ¡No puedo continuar escuchando!
—¡Yashiro!
—Lo siento Shermie, estoy tratando de ser cortes, pero este hombre esta loco y estoy cansado de quienes quieren aprovecharse de nosotros — se viro a Münchausen — Ya se han aprovechado de nosotros antes y no volverá a ser de esa manera, así que no se preocupe, no necesitamos de su ayuda, vamos — indico a los otros.
Pero fue Münchausen quien se levanto primero y con una mano en alto y la otra en su bolsillo les indico que no se apresuraran.
—Esta bien, comprendo, no era mi intención hacerlos sentir incomodos, no obstante pueden hacer uso de los boletos si así lo desean, así como esta habitación para descansar, no se preocupen por la cuenta, ya esta pagada.
—¡No! — afirmo Nanakase.
—Por favor, insisto, tómenlo como un agradecimiento por haber permitido que hablara con ustedes.
Al ver a su novia y a su mejor amigo con el semblante agotado por todo lo que habían pasado, Yashiro doblo las manos, mas no se lo hizo saber de manera verbal.
Haciendo las cortesías básicas, Münchausen se dirigió a la puerta de salida.
—Disculpe — lo detuvo Shermie —Este loco o no… ups, bueno, quiero decir, si es verdad todo lo que nos ha contado ¿que es lo que usted pretende obtener?
El español se viro levemente y miro a la pelirroja de coletas.
—La eternidad — respondió con calma — mi tarjeta esta junto a los pases, si cambian de opinión o necesitan algo pueden llamarme con toda confianza — se marcho.
—No entendí — dijo Shermie bajando la cabeza un poco —¿que quiso decir con eso de "la eternidad"?
—Simplemente que es un lunático — Yashiro cruzo los brazos —estoy harto de todos estos locos, lo mejor será descansar y volver mañana a Japón, por lo menos nos ahorramos el alojamiento —Anda — dijo a Chris — vayamos por algo de comer…
El mas joven había permanecido en silencio poco después de que Münchausen comenzara a hablar y aun a la partida de este, se mantenía taciturno con respecto a lo que había dicho.
—¿Todo bien? — lo cuestiono Yashiro.
—¿Eh? Ah, si…
Chris había dicho eso para no preocupar a los otros, sin embargo, nunca pudo sacarse el relato de la cabeza, ciertamente sonaba absurdo y mas llegando de la nada, pero con cada minuto que transcurría, algo en su interior se agitaba, era como si hubieran cortado su pecho por la mitad.
Sin hacer mucho ruido para no despertar a los otros, el chico tomo asiento en la pequeña mesa, aparto la basura que cubría la mayoría del libro y procedió a hojearlo…
*Los siguientes eventos transcurren de manera simultánea*
A las 3:35 am de la madrugada, Münchausen se reunió con aquel que le había puesto en aviso sobre la presencia de los reyes celestiales.
—¿Lograste que te escucharan? — pregunto el hombre de la mascara de gas.
—Sí, aunque no creyeron ni una sola palabra, al menos el mayor de ellos lo dejo claro.
—¿Que me dices de la chica y el que parece de porcelana?
—Ella parecía curiosa mas no lo suficiente, confío en que sea el chico quien reciba el llamado primero...
Un conjunto de manuscritos, paginas de libros, retazos de pergaminos y algunos diarios, daban forma a la "biblia" del sacerdote de Orochi. Una voz se lo repitiera dentro de su cabeza, todas las palabras que estaban ahí lo llenaron por completo, como si siempre lo hubiese sabido, pero algo lo detuvo en una de las paginas.
"Cuando Orochi haya limpiado la tierra, será la sangre de los nuevos pobladores la que se mezclara con la de los dioses, para adorar solo a uno… Los hijos del primer sacerdote pondrán su semilla en el contenedor, en la Akasha de la nueva era… Estos son los planes de Noah y los Godai… dejaran a un lado a todo aquel que no pertenezca a su linaje, por que serán indignos".
En un instante la imagen de su amiga que había hecho en la escuela de Tokio, apareció en su cabeza, su subconsciente le dio la respuesta y al sentir un escalofrío, seguido de unas ligeras nauseas, Chris cerro el libro de golpe.
—¡¿Pero que?! ¡Esto es horrible! — dijo para si —¡¿Ellos quieren hacer algo como eso?! ¡Y encima hacerle eso a… — un nudo se formo en su garganta, al igual que un desagradable sabor, provocando que comenzara a toser.
Chris se dirigió al sanitario, cubriendo su boca con la mano…
—Hay algo que no me queda claro, Suzaku ¿por que estas jugando a espaldas de tu hermano? — lo interrogo Münchausen.
—Por que el camino que Byakko quiere seguir es muy aburrido, quiero conocer el poder de los tesoros y de los reyes celestiales, y aunque concuerdo con mucho de lo que papá profesaba, me gustaría tener algunos sirvientes — rió — y algunos juguetes para mi diversión.
—Estas demente — dijo el de barba, ante el retorcido comentario del otro — pero mantendré mi silencio a cambio de que respetes el acuerdo que tuve con Goenitz.
—Dinero a cambio de asegurar tu propia existencia, si, si…
Una pausa se hizo y el enmascarado viro un poco el rostro hacia la profunda oscuridad.
—¿Tu también quieres hacer un trato? — pregunto Suzaku.
Y de esa oscuridad emergió el líder de los Hizoku, atento a la conversación, mas sin pronunciar una sola palabra de vuelta.
—El es Ron ¿cierto? — comento Münchausen.
—Si, es el que hace el trabajo sucio de Byakko — rió con un seseo, causando con su comentario el enojo del hombre que era como una sombra.
—Realmente eres un traidor Suzaku — pronuncio Ron.
—Yo diría que soy un hombre fiel a mis propias convicciones…
—Si le dijera de esto a Byakko ¿que sucedería? Seguro te mataría.
—Eso no puedo asegurártelo, por que tenemos la misma sangre, a diferencia de ti, Byakko podrá castigarme mas no atentara contra su propia familia, por que fueron los designios de papá y una porción de nuestro padre esta en el interior de él.
Ron entrecerró los ojos.
—Ya veo, Byakko te envío para espiar a su hermano — agrego Münchausen.
—No — Suzaku respondió por el otro — el vino por que seguramente quiere saber mas sobre los planes de mi hermano y como afectara a los suyos ¿no es así?
El reloj marcaba las 3:40 am y el agua caía de la llave, lavando la sangre que Chris había tosido y escupido; tomo una porción de agua limpia con las manos y termino por lavarse la cara para eliminar los residuos.
—Hace mucho calor — dijo para si, mientras se apoyaba en el lavabo —siento que no puedo respirar con facilidad… tal vez estoy muy tenso — exhalo y se miro al espejo —Aun no puedo creer todo esto, no se si sea verdad, pero… siento que — la imagen de todos sus amigos y aquellos que conoció en Tokio, pasaron por su mente — cerro los ojos y bajo la cara — quizás deba escucharla, después de todo… los amigos también se escuchan unos a otros, y yo no le di la oportunidad — volvió a toser, no obstante, se mantuvo apoyado en el lava manos — Debo advertirle lo que esa gente es capaz de hacerle…
En el fondo, por mas molesto que estuviese, Chris seguía apreciando a su amiga y la idea de que la lastimaran de esa manera, también le producía dolor.
—Quizás aun no es tarde y podamos arreglar las cosas… — volvió a toser —Si, podríamos ser como antes, tan solo…
A las 3:40am, los tres hombres continuaban con su charla.
—Si lo que quieres saber es cual es exactamente el papel de los Hizoku dentro de los planes de Byakko, es simple — Suzaku dio un pequeño salto para quedar sobre la parte mas elevada del lugar y extendió los brazos como si estuviera haciendo una presentación —¡Su presencia será temporal! ¡una vez que ya no le sean de utilidad, desaparecerán junto con los hombres que no sean su sangre! Por que para mi hermano ¡Todos son indignos! — se bajo y tomo una postura relajada —¿te quedo claro?
—¡Imposible! ¡Nuestra alianza de siglos!..
—Bla, bla, bla ¿Crees que eso le importa a Byakko? ¿O le importo a mi padre?
—Aunque me desagrade, Suzaku tiene razón y la prueba esta en los manuscritos de Leopold Goenitz — afirmo Gustav.
—Cuando los fieles a Orochi se dividieron, nosotros permanecimos con los Godai, en honor al pacto de siglos con el sacerdote Hajime — comento Ron, apretando su puño. El hizoku estaba impactado, la idea de ser utilizado de esa manera solo le hervía la sangre, aun si fuera cierto o no, no esperaría a que de la boca de Byakko saliera.
—¿Que? ¿Molesto? —rió entre dientes —ah, ¡vamos! Como si no lo hubieses visto venir — dijo Suzaku de manera despreocupada.
—Pero todo cambiara ahora que los reyes celestiales despierten — Gustav dibujo una expresión de satisfacción — acabaran con los tesoros y liberaran el sello…
Cuando Chris elevo los ojos una vez mas, hacia el espejo, se encontró con un reflejo similar a el, con una vestimenta y peinado parecidos, con facciones parecidas; pero aquel del espejo…
—¡¿Que pasa?! ¡Ese no soy yo!
El joven Hakkesshu era observado fijamente por su propio reflejo, como si de otro se tratase, con una extensa y perversa sonrisa, unos ojos ensombrecidos por la oscuridad y ropas teñidas de un color ligeramente escarlata como la sangre. De repente salto hacia él, atravesando el espejo, ahora pudo ver el resto de su cuerpo que de la cintura para abajo era como una serpiente y con los brazos extendidos, envolvió a Chris en las tinieblas.
—En cuanto alguno de ellos toque la biblia de Leopold, recibirá el llamado, por que el dejo parte de sus energías en esté — prosiguió Münchausen — y quien lo haya hecho despertara a los otros dos…
El reloj en la habitación marcaba las 4:00am y del baño donde La Luz parpadeaba, se asomo la silueta de Chris, había hecho un ruido terrible, logrando así que sus amigos se despertasen.
—¿Chris? — pronuncio Yashiro al ver tan solo unos rasgos de esté por la luz parpadeante —¿Eres tu? ¿Estas bien hermano?
—Sí, finalmente soy yo — sonrío con la misma expresión que el reflejo de hace poco— Es hora de que ustedes también despierten.
—¿Que quieres decir cariño? — pregunto Shermie que sin dudar se aproximo.
—Dime, Yashiro ¿quieres conocer el mismo poder que posee Yagami? — En la mano del mas joven de los integrantes se encendió una llama oscura, prueba de su conexión con Orochi y de que su ser le pertenecía al dios serpiente.
Dias después, en la ciudad de Tokio se hacían largas filas para poder entrar a la arena donde se llevaría acabar la semifinal del torneo, la transmisión mundial había logrado su objetivo, la cantidad de quienes esperaban ingresar para ver las siguientes peleas, rebasaba la capacidad del lugar.
—Mi dios, esto esta peor que el metro a una hora pico — comento Aoi — tenemos suerte de que la novia de Kyo Kusanagi recibiera los pases para entrar directo.
—Son las ventajas de ser la novia del campeón — dijo Yuki tocando sus mejillas ruborizadas — muchas gracias por acompañarme Aoi.
—Ni lo menciones, me parece emocionante todo esto, es mejor que quedarse y verlo por la tele, podré ver como Kyo escupe la sangre.
—¡Por favor! ¡No digas eso!
—Solo bromeaba, aunque ese tipo de cosas ocurren en estos torneos.
—Lo se, estoy consiente de ello, sin embargo, una vez que esto termine, nuestras vidas serán muy diferentes —Yuki Kushinada contemplo los pases que tenia en sus manos y sonrío —esperare por Kyo para después del torneo tener la vida que me prometio.
Para fortuna de los espectadores y sorpresa de los peleadores, los combates de la semifinal transcurrieron de una manera normal.
Los enfrentamientos habían dejado un reducido grupo de siete peleadores que irían a la final, dos equipos y el único participante individual que se había mantenido hasta ese momento.
Al termino de los enfrentamientos, los peleadores no pudieron si quiera celebrar, tenían el tiempo justo para reposar y tomar el siguiente vuelo que los llevaría a la ciudad sede de la final. Yuki decidió aprovechar para estar lo mas posible al lado de su novio y sus amigos, así que junto con Aoi, los acompaño al aeropuerto para despedirse.
—La próxima vez que este aquí, te daré la bienvenida — dijo Kushinada alegremente.
—¡Si! ¡será la bienvenida del cinco veces campeón! — Afirmo Shingo —¡Ya quiero verte pelear en la final!
—Tranquilo, no falta mucho para eso — respondió un serio Kusanagi, pretendiendo no estarlo.
—No me digas que estas nervioso — lo cuestiono Aoi.
—Kyo ¿nervioso? — dijo Nikaido, apoyando su brazo en el hombro de Kusanagi —Nah, solo esta… concentrado.
—¡Ja! — Daimon dejo salir en tono de burla.
—Lo mas importante es que regreses sano y salvo a casa, tengo fe de que ganaras.
—Gracias Yuki.
—Es realmente sorprendente que Yagami-san haya llegado tan lejos el solo — comento Athena que junto a Kensou, se habían aproximado a sus amigos de Japón.
—Ese sujeto es como un ejercito completo, estoy impresionada — respondió Aoi.
—Y lo estarás mas, cuando se enfrente a uno de nosotros — añadió Benimaru.
—¡Claro! Estaré muy impresionada de ver como te gana, fu, fu, fu, fu.
—¡Ah! ¡linda! ¡No juegues así conmigo!
Todos los peleadores se encontraban charlando del desarrollo de las peleas recientes al tanto que estaban a la espera del vuelo; bueno, casi todos excepto los Sakazaki, que esta vez parecían estar cediendo al capricho de su aliado, el cual no dejaba de repetir que si debían tomar un avión a South Town que era también su hogar, entonces mejor lo hicieran con estilo.
—Solicite un avión privado, después de todo lo que hemos pasado merecemos consentirnos un poco —dijo Garcia.
—No era necesario que derrocharas dinero, teníamos asegurado el vuelo a la final, así como todos los otros participantes.
—Ah, ¡vamos Ryo! ni que saliera de tus agujereados bolsillos… quiero asientos de piel y estoy harto de la comida de la clase turista, nos darán un buen corte de carne.
—¡Dijiste Carne! — Yuri brinco con los ojos brillando.
—Así es y todo lo que desees beber y mirar durante las horas de vuelo — No le tomo mucho convencer a la chica — Pero si lo que quieres es viajar en clase turista, Ryo; puedes tomar el avión del torneo, yo llevare a Yuri-chan en jet privado, no te preocupes, estará bien protegida.
—¡De ninguna manera! ¡Yuri se va conmigo!
—¡¿Puedo pedir pescado también?!¡¿y pastelillos?! — Ignorando a su hermano, Yuri ya se hacia a la idea de viajar en el lujoso avión de su pretendiente.
—Ja, ja, ja, todo lo que desees linda Yuri.
—¡Excelente!— tomo el brazo de Garcia — Entonces nos veremos en South Town hermano — Los dos hicieron un gesto como si se estuvieran despidiendo.
—¡Yuri! — Ryo aclaro la garganta — si no puedo hacer que desistas entonces no hay mas remedio, tendré que acompañarlos —se cruzo de brazos.
—Te convenció la carne ¿Eh? ¿Eh? — Yuri alzo ambas cejas y lo empujo levemente con el codo.
—Por supuesto que no, yo no me dejo deslumbrar ante las banalidades del dinero, esto es por que soy tu hermano y debo cuidar de ti, por mi un poco de arroz esta bien — sus palabras fueron pronunciadas en un tono serio — pero para que el chef no cocine dos veces, tendré que conformarme con el filete.
—Si, claro… entonces ¿a que hora nos vamos? — pregunto Yuri.
—Primero saldrá el vuelo donde irán los otros peleadores, el de nosotros saldrá mas tarde, ellos se harán un tiempo aproximado de dieciséis horas, en el jet a pesar de las escalas llegaremos casi al mismo tiempo, por ahora podemos esperar en la sala privada.
—Aaw, bueno.
Por otro lado, en una parte mas alejada del gran aeropuerto, Kaoru permanecía sentada en una de las bancas, aguardando para abordar el avión de recursos, con la cabeza abajo se miraba la parte del muslo donde Yamazaki había enterrado su navaja días atrás, pero no era eso lo que la tenia con la mirada apagada, sino el hecho de que en todo ese tiempo, no había sabido de su amigo, Chris, y mucho menos del pelirrojo, al menos no mas allá de verlo en la plataforma para después desaparecer tras bastidores.
Sola, suspiraba mientras se preguntaba donde estaría Yagami.
—Iori ¿que te haz hecho?… Solo espero que estés bien — susurro con melancolía — ya quiero que todo esto termine — encogió las piernas para apoyarse en las rodillas.
Pero Yagami estaba mas cerca de lo que ella creía, en realidad, el siempre la había estado observando desde la distancia, aun cuando parecía siquiera seguir a los otros peleadores y ese preciso momento no fue la excepción. A tan solo unos cuantos metros, Iori Yagami observaba la espalda y la porción del cuello de la pelirroja que se descubrió al tener la cabeza en un ángulo hacia abajo; comprendiendo inmediatamente lo preocupada que se sentía; Iori deseo acercarse a ella, quería devolverle la calma y saber como se encontraba después de la agresión, pues incluso aquella vez que fue alcanzada por el arma de Yamazaki, el se entero, pero lo que lo detuvo no fue la indiferencia, sino un poder contra el que se mantenía luchando.
Los pensamientos de Iori se trasladaron una fracción de segundos a ese día, escuchando como Benimaru Nikaido y Sie Kensou lo buscaban por los pasillos principales e iluminados, si hubieran buscando con mas cuidado, se habrían percatado que el de las llamas púrpura, había escuchado cuando comentaron sobre el ataque, pero este, se miraba imposibilitado, así como Leona Heidern que fue asistida por sus compañeros, Yagami lucho solo por reprimir la sangre que parecía fuego quemándole la piel; tratando de mantener su promesa a la chica, aquella donde le aseguraba que el podría controlar el disturbio de la sangre.
Con ese recuerdo en mente se detuvo de ir hasta Kaoru y tan solo la miro por unos segundos más antes de girarse y volver a desaparecer entre la multitud. Iori Yagami, estaba dudando de su propia naturaleza, de poder contener el llamado de Orochi y lo ultimo que deseaba era que la joven, saliera herida por su culpa.
La ultima llamada para que los peleadores abordaran se escucho por las enormes bocinas, Yuki y Aoi permanecieron hasta que el avión despego, nerviosa, pero aliviada de que era la ultima parada para su novio, a Kushinada solo le restaba volver a casa y mirar la final por el televisor.
Las dos chicas caminaron para buscar la salida de la sala y entre el ir y venir de las personas, pudieron notar a pelirroja sentada a lo lejos.
—Es Kaoru — dijo Aoi, mas no se movió, pensando que Yuki no deseaba acercarse.
—¿Por que esta ahí sola? ¿Crees que vino a despedirse de Yagami-san?
—N, no lo se.
A pesar de todo, Yuki con su noble corazón se aproximo a la mas joven para interrogarla acerca del por que se miraba triste.
—¡Kaoru! — alzo la voz para llamar su atención.
—Yuki-san… Aoi… — la otra se incorporo, sorprendida de verlas.
—¿Te encuentras bien?
—¿Como?, ah, si… no sabia que habían venido hasta el aeropuerto.
—Venimos a despedir a los chicos, dime ¿viniste a despedir a Yagami-san?
Kaoru deslizo los ojos hasta Aoi, no sabia que contestar, ya que Yuki parecía no estar enterada de que ella acompaño a Chizuru en cada ciudad donde se llevo acabo el torneo.
—…No lo he visto desde que inicio el torneo — fue lo primero que dijo — en realidad yo…
—Esta bien, seguramente Yagami-san volverá en cuanto todo termine —la tomo de las manos — sabes, me mantengo positiva por que Kyo me ha dicho que cuando este torneo termine, las cosas estarán mejor.
—Eso te dijo ¿eh? Q, que bien…
—Y es por eso que cuando el este de vuelta, todo será desde cero, así que ahora que te tengo en frente, deseo que tu y Yagami-san sean tan felices como nosotros — le sonrío — aunque, si pudieras ayudarme a evitar que se peleen en el futuro, te lo agradecería.
Kaoru estaba asombrada de la actitud de Kushinada, realmente parecía irradiar un aura de buena fe, provocando que la otra entorpeciera sus palabras.
—H, hare lo mejor que pueda…
—¡Gracias! ¿Por que no vienes con nosotras? Te acompañaremos hasta tu estación.
—¡Lo siento! — reacciono — Hay algo que tengo que hacer aquí antes, aunque… también me dio gusto verte Yuki-san, Aoi…
—Muy bien, ahora que sabemos que Kaoru esta bien, debemos darnos prisa Yuki, tu tienes que tomar el tren a Osaka — La prima de Kusanagi, entendió la actitud de la mas joven y rápidamente se dispuso a alejar a Kushinada.
Con un ademan a la distancia, Kaoru se despedía de las dos chicas de cabello castaño.
De pronto, una marejada de gente se atravesó entre las chicas, haciendo que Yuki y Aoi se separaran, la primera intento regresar con la prima de su novio, pero fue envestida por un sujeto que se cubría media cara con una bufanda.
—¡Yuki-san! — pronunciaron Aoi y Kaoru al verla caer y comenzaron a ir hacia ella.
—Oh, lo siento, no la vi señorita — el hombre se regreso y le extendió la mano a Kushinada.
—E, esta bien — dijo un poco molesta y rechazando la mano del sujeto.
—No, no, no esta bien, permítame asistirla.
Yuki acepto la mano del hombre y cuando estuvo de pie, ya estaba rodeada por otros dos, una silueta femenina y una masculina, a quienes Kaoru reconoció, se trataban de Yashiro y Shermie.
—¿Que sucede… — Yuki no pudo terminar de hablar, todo fue en un segundo. Sometida por el de la bufanda solo recibió las buenas noches de Shermie, que al tocarla con una especie de descarga, dejo inconsciente a la novia de Kusanagi.
—¡Yuki-san! — grito Kaoru, esta vez empujando a las personas —¡déjenla!— finalmente y ya sin importar que la vieran, trato de teletransportarse hasta los otros, al igual que Aoi, arrojo una llamarada hacia ese punto.
—Muy lentas — dijo el de la bufanda —Fu, fu, fu —de su pecho emergió un resplandor grisáceo que se fue tornando oscuro, era similar al resplandor de Yata y ante los ojos de todos, junto a los dos reyes celestiales y la inconsciente Yuki, desapareció.
—¡¿Que diablos?! — grito Aoi —Parecía una ilusión.
—Parecía un… un espejo — murmuro Kaoru
—¡¿A donde se habrán llevado a Yuki-chan?!
Kaoru estaba tan sorprendida como Aoi, pero de inmediato, sacudió la cabeza para tratar de concentrarse y buscar con su reliquia de Yata, la energía oscura de alguno de ellos en el aeropuerto.
—Se alejan… ellos se van hacia…
Las dos peleadoras corrieron en dirección de la presencia de los secuestradores y finalmente llegaron a la parte donde podían observar los aviones despegar, elevaron la vista hasta el segundo avión que utilizaban en el torneo que se alejaba junto con la presencia de Yuki Kushinada.
—¡Iran al torneo!
—¡Debemos avisar a alguien! — propuso Aoi.
—¡Debemos decirle a Kyo!
Volvieron correr, esta vez al mostrador para solicitar el siguiente vuelo hasta America.
—Lo siento, pero el siguiente avión comercial saldrá en seis horas — dijo la encargada.
—¡Seis horas! ¡Señorita esta es una emergencia! ¡Secuestraron a alguien! — exclamo Kaoru.
—¡Oh mi dios! ¡Llamare a la terminal de America para que soliciten apoyo de las autoridades! ¡Y a la torre de control!
—¡No! — indico Aoi — ¡es mejor que el avión siga su curso sin que ellos se enteren! ¡Podrían huir o causar daños!
—¡Entonces tenemos que llegar antes! — insistió Kaoru.
—El único vuelo que hay previo al comercial, es un avión privado, sale en unos minutos, pero me temo que esta reservado para el señor Robert Garcia.
Kaoru y Aoi se miraron una a la otra y sin perder un segundo mas, se dirigieron a la sala V.I.P. por indicaciones de la encargada.
Relajados, frescos y emocionados por subir al avión privado, aunque Ryo no lo reflejaba; los Sakazaki junto a Garcia comenzaron a incorporarse para proceder a abordar.
—Este torneo ha sido bastante extraño, no me siento contento con mi desempeño en absoluto, en cuanto esto termine me dedicare a entrenar arduamente — comento Ryo.
—Cuenta conmigo, tal vez he estado algo perezoso este tiempo — añadió Garcia.
—¿Que hay de mi? — pregunto Yuri.
—Tu me ayudaras en el Dojo.
—Hmm ¡Hermano!..
Repentinamente la atención de Yuri fue tomada por unas voces que provenían de la entrada, haciendo que se detuviera y por consiguiente los otros dos hombres.
Dos chicas habían sobrepasado al guardia de la puerta de la sala y sin ser invitadas, ingresaron a la sala.
—¡Por favor! ¡Necesitamos de su ayuda! — Exclamo Aoi — ¡Han secuestrado a mi amiga!
—¿Que… — dejo salir Ryo, como un susurro.
—¡Yuki! ¡La novia de Kyo Kusanagi ha sido secuestrada! — dijo Kaoru —¡y Kyo no lo sabe!
El trio que complementaba al equipo estaban confundidos, no comprendían como se podían relacionar ellos con la situación.
—¡¿Ya llamaron a las autoridades?! — pregunto Ryo, pero no recibió una respuesta clara.
—Ellos podrían cambiar de avión o evadir a la policia, tienen como hacerlo, necesitamos llegar al torneo lo mas pronto posible y su avión es el único disponible — argumento Aoi.
—Eso es… — pronuncio Garcia, un tanto incomodo por la presión de los argumentos.
—¡Por favor! — las dos chicas pronunciaron al mismo tiempo.
Robert se froto la parte trasera de su cuello poco antes de tomar su decisión.
—Oh, seria genial que ayudaras a estas chicas — comenzó a hablar Yuri mientras se acercaba a Garcia y lo tomaba del brazo — seria muy heroico de tu parte, estaría bastante impresionada — lo miro y pestañeo rápido con una encantadora y tierna sonrisa que hizo que Garcia aceptara sin seguir pensándolo.
—Esta bien… pueden acompañarnos.
—¡Excelente! ¡Muchas gracias! — dijeron a Garcia y Sakazaki.
—Por este lado.
Los hombres se dieron la vuelta y Yuri les hizo una seña a las otras dos chicas, con el pulgar arriba y guiñando un ojo, prueba de que su comportamiento anterior había sido una fachada para que Robert aceptara.
—¡Gracias! — le susurraron las otras.
Pero solo Kaoru subiria al avión, ya que Aoi considero que lo mejor era regresar para avisar a los Kusanagi y al padre de Yuki Kushinada, así como intentar contactar con Kyo y asistir a las autoridades por esa parte.
La prima de Kyo no los demoro mas tiempo, no sin antes tratar de darle algo de confianza a la pelirroja.
Serian varias horas de vuelo, horas que mantenían en un hilo de ansiedad a Kaoru, preocupada por la novia de su maestro, así como el hecho de que los New Faces, habían vuelto.
—¿Por que Chris no estaba con ellos en ese momento? — pensó —¿como es posible de que no nos hayamos percatado de su presencia?… algo no esta bien, algo es diferente — se repetía mientras agitaba el pie en señal de desespero.
Los hombres, Ryo y Robert; iban charlando de manera discreta sobre el tema, sentían bastante empatía por la situación, sobre todo Ryo, pues lo que estaba sucediendo le hizo recordar aquel entonces cuando su pequeña hermana, había sido secuestrada.
—Mantén la calma — dijo Yuri Sakazaki a la pelirroja al notarla ansiosa — todo estará bien, la novia de Kyo Kusanagi estará bien.
Kaoru viro la cabeza para contemplar a una Yuri que se había sentado a su lado.
—Cuando el avión aterrice, nos encargaremos de ayudarte.
Kaoru contemplo los brillante ojos de Yuri y su extremadamente positiva sonrisa, después deslizo los ojos hacia el joven maestro del Kyokugenryu y su aliado que las miraban como si hubiesen escuchado las palabras de Yuri.
—Gracias… — respondió la alumna de Kusanagi.
Sin comida ni descanso y tan solo con un poco de agua que consumió por insistencia de los Sakazaki, la chica finalmente vio la terminal americana.
—¿Donde están los otros aviones? — pregunto Yuri que giraba la cabeza a todos lados.
—Uno de ellos ya aterrizo, donde viajaron King y los otros — respondió su hermano —Es probable que se encuentren pasando los filtros de ingreso, debemos darnos prisa; Robert, habla con los encargados y el personal de seguridad, la niña dijo que habían notificado desde Japón, Yuri, tu y la otra niña averigüen si Kusanagi aun esta aquí, yo aguardare a que aterrice el segundo avión.
—¡Bien!
Siguiendo las indicaciones de Ryo, cada quien se evoco a sus respectivas tareas. No obstante, cuando las chicas llegaron a la zona donde supuestamente deberían estar los peleadores, solo habían civiles.
—¡Oh no! ¡Es posible que ellos ya hayan ido a donde será la final!
Kaoru no respondió, solo mantenía los ojos en las personas que circulaban por aquella parte y suspiro.
—¡Volvamos con mi hermano y Robert! ¡Lo mejor será ir al torneo todos juntos!
La mas joven de los Sakazaki corrió de vuelta, su larga trenza se meneaba mientras iba en dirección a encontrarse con los demás y comunicarles lo sucedido. Pero Kaoru no la siguió, pues en ese momento, sintió un aroma que ya conocía a la perfección.
Volvió a recorrer las esquinas con los ojos, mas no lograba hacerse de una imagen en particular, así que comenzó a ir tras la sensación que se acrecentaba mientras mas se internaba en los pasillos del aeropuerto.
—Vaya, pensé que no te darías cuenta — pronuncio una voz inconfundible —Me alegra poder verte antes de la final del torneo.
Apoyando la espalda y un pie en uno de los pilares mas gruesos, con las manos en los bolsillos, en una actitud presuntamente relajada. El vocalista de CYS, el mas pequeño de ellos, se había encontrado cara a cara con la que solía llamarse amigos.
—C, Chris… — logro pronunciar Kaoru, pues finalmente contemplaba a un Chris sumido en la oscuridad.
—Hola Kaoru ¿me extrañaste? —El joven rey celestial clavo sus ojos en ella, extendiéndole una perturbadora sonrisa de oreja a oreja —Por que yo, tenia muchas ganas de verte y charlar contigo.
La otra seguía sin pronunciar palabra, estaba atónita.
—¿Uh? ¿Que pasa? ¿Tengo algo en la cara?
—Tu… no eres… no eres Chris…
Dejando salir una leve y burlona risita, Chris no la dejo reaccionar.
—Claro que lo soy, yo soy el verdadero Chris, este es mi verdadero ser ¿no te parece que me sienta mejor?
—¡En absoluto!
—Oh… no me digas eso — cerro los ojos aun manteniendo la sonrisa —Sabes, cuando nos conocimos había algo en ti que llamo mi atención, una sensación familiar… algo natural.
La chica no respondió, tan solo trago en seco, pues ella también se había sentido de esa manera cuando se cruzaron la primera vez, mas se negó a admitirlo en ese momento.
—Pensé que quizás era una jugarreta del destino y decidí intentar conocerte, pero ahora lo he comprendido, la razón por la cual existe una union tan fuerte entre tu y yo.
—¿Que?
Chris se enderezo y avanzo unos pasos hasta su antigua amiga, a la cual le extendió la mano como un ofrecimiento.
—Tu y yo, nacimos para crecer juntos, fuimos creados para estar a la par, el contenedor y el rey celestial del fuego — la expresión de ella fue de intrincamiento al ver como una llama oscura, digna del poder de Orochi se encendió sobre la palma de Chris — ¡Y el guardián mas poderoso de todos! — su sonrisa se hizo mas amplia y un poco mas retorcida.
Inmediatamente los que estaban a los alrededores se detuvieron al contemplar como el chico sostenía el fuego en su mano.
En ese momento Kaoru no les presto atención a ellos, estaba sumergida en su encuentro con Chris. La flama de color púrpura que parecía hablarle en susurros le provoco un escalofrío a la discípula de los tres tesoros, pero esto no evito que continuara escuchando la voz de Chris.
—Tu misma lo sabes ¿cierto? Era nuestro destino encontrarnos, era nuestro destino acercarnos y es nuestro destino ir por el mismo camino, como hermanos ¿a caso no lo escuchas? ¿No puedes sentirlo? El también te llama a ti… — el chispeante fuego que representaba al dios serpiente se reflejaba en las pupilas de la pelirroja que comenzaba a respirar de manera agitada — El no esta molesto contigo, quiere decirte que eres mas que bienvenida, solo debes despojarte de las enseñanzas que los corrompidos hombres han puesto sobre ti como una venda… El sabe que parte de tu sangre también le pertenece y esta orgulloso de saber que te haz relacionado tan bien con nosotros, es la prueba irrefutable de que tu también eres una hija de Orochi…
Hipnotizada por las palabras de Chris y aquella energía oscura del fuego, la pelirroja comenzó a levantar su mano hacia esta, como si quisiera tomar la mano de su amigo.
—El te entregara todo lo que haz querido, la vida que deseas…
La imagen de ella al lado de Iori y reconciliándose con su amigo apareció en las llamas. Sin embargo, justo antes de estrechar la mano del rey celestial, un diminuto rayo de luz proveniente del sol de la mañana, se coló entre uno de los cristales del lugar, reflejando un destello sobre la luna de su collar de plata y haciendo que parpadeara.
—¡Kaoru! — pronuncio la voz de su maestra Maki, la cual había estado llamándola desde hacia mucho, pero no había logrado entablar una comunicación por la oscuridad.
La chica no respondió a su maestra, tan solo cerro su mano apartándola rápidamente.
—¡No! No es así, es una mentira ¡todo lo que Orochi ha ofrecido es dolor y muerte ¡desgracia! ¡Y no seré participe de su oscuridad!
La sonrisa de Chris se borro por unos segundos y volvió a cerrar los ojos.
—Que equivocada estas, realmente quería convencerte de la manera fácil, pero me temo que tu humanidad esta mas arraigada de lo que imagine.
—Chris, Por favor…
El chico abrió los ojos despacio y a esa misma velocidad los elevo hacia ella.
— No tengo alternativa, voy a destruir tu humanidad, hasta que lo único que quede de ti, sea un espacio vacío, después de todo eso es lo que eres, una gran nada… — volvió a sonreír.
Con un giro de su muñeca, aquella flama que aun sostenía, creció y se convirtió rápidamente en un proyectil de fuego que arrojo.
Kaoru estaba dispuesta regresarlo, pero la llamarada no iba dirigida a ella.
Los civiles se habían quedado de espectadores alrededor, y la flama iba a una gran velocidad para impactarlos, ni siquiera una sola persona se había percatado y si no fuera por sus reflejos producto del entrenamiento de años, Kaoru tampoco habría podido llegar a tiempo.
Gracias a su espejo se Yata, pudo desvanecerse y transportarse justo al punto donde el fuego se concentraría para cubrir a quien iba a recibirlo de lleno: una mujer con una pequeña en sus brazos.
Cuando la llama impacto, todos corrieron a dispersarse, aprovechando que la chica había servido de escudo.
El humo se disipo y la pelirroja aun se mantenía cubriendo con los brazos cruzados, apenas si había podido llegar.
—Que entrometida eres— comento Orochi Chris, como si fuera cualquier cosa—ese ataque no era para ti, no tenias por que intervenir, no era tu obligación protegerlos y ni salvarlos.
—Error, esa es mi obligación exacta.
—Ya veo, entonces seria así…
—Si esta es la única manera de hacerte entrar en razón, entonces, adelante.
La acción de Chris, había despertado furia en los ojos de la discípula de los tres tesoros.
