ADVERTENCIA
La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".
Capitulo 5: Acostumbrarse aún más al cambio
Gumball seguía en el auto de la familia Loud, pero ahora sin Lori, Leni ni Luna, debido a que estas ya se habían bajado en su parada.
—Y, dinos, Gumball, ¿Tienes alguna hora exacta para irte o...?_ preguntó Lana.
—Pregúntale a tu hermanita nerd_ dijo Gumball mirando para arriba, y señalando con la cabeza a Lisa.
—Bueno, Lana, nuestro invitado se quedará aquí hasta que Lincoln vuelva a presionar el botón de su dispositivo que lo traiga de regreso aquí_ explicó Lisa.
—Puedo hacerte una pregunta, niña ñoña, ¿Por qué solo le diste a tu hermano la capacidad de volver e irse y a mi no, eh?_ preguntó Gumball.
— Porque, si hubiera hecho un segundo dispositivo como el de Lincoln, las cosas se habrían salido aún más de control, porque se hubiera quebrado gran parte del mantenimiento dimensional que mantiene estable el rendimiento de ambos universos. Así que, en vez de estar enojado conmigo, deberías estar agradecido, pues de haber hecho otro dispositivo igual al de Lincoln, posiblemente hubieras terminado en el espacio exterior, muriendo de hipotermia o a falta de oxígeno, así que, de nada_ explicó Lisa.
—Mira, la que debería estar agradecida ahora mismo, eres tú, porque si tu "plan" de dejarme morir en el bosque hubiera funcionado, tu nisiquiera estarías hablando conmigo. Y otra cosa, ¿Por qué en vez de dejarme solo, no te quedaste a estudiarme o lo que sea?_ dijo Gumball.
—¿ESTAS LOCO?¿SABES LO QUE ME HUBIERA HECHO EL GOBIERNO, SI ME ENCONTRABACON UN SER TAN EXTRAÑO COMO TU?_ dijo Lisa muy alterada_ PRIMERO, ME HUBIERAN INTERROGADO, DESPUES SE ENTRARÍAN DE LO QUE PASO Y LO QUE HICE, Y LUEGO..._ Lisa se imaginó a si misma en un tribunal.
—Señorita Lisa Loud, usted a sido condenada a cadena perpetua por: alterar el orden dimensional de manera ilegal, ocultar a una criatura desconocida de otra dimensión y hacer estudios sin autorización e ilegales con ella, enviar a su hermano, Lincoln Loud, a una dimensión desconocida sin tener precauciones o prevenciónes que eviten accidentes o atentados mortales contra la vida del muchacho_ dijo el juez. Luego de esto, dos policías agarraron a lisa de los hombros, y la arrastraron fuera de el tribunal.
35 años después (en la mente de Lisa)
Lisa se encontraba en una celda, sentada en su cama, escribiendo formulas y ecuaciones en la pared con una tiza. Luego, un policía llegó con un carrito lleno de ropa, y se lo lanzo a Lisa.
—Es tu turno de lavar la ropa, Loud_ dijo el policía. Lisa soltó un suspiro de frustración.
—Esto no podría ser peor_ dijo.
—Um, si, si puede_ dijo el policía, entregando a Lisa un periódico, y luego se marchó. Cuando Lisa vio la portada del periódico, esta decía: "¡Lily Loud acaba de ganar su quinto premio Nobel, por su gran descubrimiento científico de una especie de animal muy extraña de la cual se calculan que solo quedan 25 ejemplares! Esto haría que Lily superara a su ahora olvidada y encerrada hermana Lisa Loud".
Al terminar de leer esto, Lisa se arrodilló, y gritó:¡¡NOOOOOOO!!, mirando hacia el cielo. Luego de esto, el pensamiento de Lisa terminó, y esta quedo temblando en su asiento.
—Tu si que estas loca, niña, por favor, procura no hablarme hasta que me valla de aquí_ dijo Gumball mirando a Lisa con rareza. Despues de todo esto, hubo silencio por algunos minutos, hasta que Luan intentó iniciar una conversación con Gumball.
—Gumball, ¿Puedo pedirte un favor?
—¿Qué quieres, Luan?_ preguntó Gumball frustrado y aburrido.
—¿Me puedes firmar esta hoja de papel, por favor? Ya sabes, para quedármela de recuerdo_ preguntó Luan, poniendo una hoja de papel frente a Gumball, y entregándole una birome. Gumball rodó los ojos, y agarro ambas cosas, pero cuando estaba apunto de firmar, una explosión de tinta azul proveniente de la birome, mancho toda la cara de Gumball. Despues de esto, Luan empezó a reír a carcajadas. Gumball solo se quedo callado, mirando a Luan con desprecio, por unos segundos, antes de volver a su posición aburrida de nuevo.
—Oye, pero al menos le puse tinta azul para que combinara un poco con tu cara_ dijo Luan entre carcajadas, Gumball no se molestó en prestarle atención. Luego hubo un silencio que Gumball disfruto mucho por lo tranquilo que era. Aunque ese silencio se rompió, cuando Luan, volvió a hablar.
—Oye, Gumball, ya que noto que estas aburrido ¿Puedo presentarte a alguien?_ dijo Luan tocando el hombro de Gumball.
—Um, no, lo siento, no tengo tiempo, y siendo sincero, tampoco quiero. Además, ¿Donde está su casa? ¿No tienes que ir a la escuela?, no creo que tengas tiempo de presentarme a tu amigo_ dijo Gumball.
—Pero él ya está aquí_ dijo Luan.
—¿Qué?¿Dónde?_ preguntó Gumball.
—Justo aqui, mi azulado amigo_ dijo una voz que provenía del otro lado de donde estaba sentado Gumball. Al voltear, Gumball vio a un muñeco de madera, un tanto escalofriante para él.
—Gumball, te presento al señor Coco_ dijo Luan alegremente.
—Encantando de conocerte, Gumball_ dijo "el señor Coco" (Luan).
—Primero que nada, aleja esa cosa de mi, segundo, eres pésima en ventriloquía, se ve claramente como mueves los labios, y tercero, creo que, juntó con Lisa, tu eres la Loud más intolerante que conozco, enserio, tu comedia es rara y no me gusta_ dijo Gumball en tono aburrido. Tras esto, Luan se cruzó de brazos, y miro hacia otro lado.
—Gumball, se que Luan puede ser...muy... intolerable aveces, pero es buena niña y solo quiere hacernos reír...a su manera_ dijo Rita. Gumball suspiro, y decidió disculparse con Luan.
—Luan, lo siento, eres cómica a tu manera y no tengo porque entrometerme o intentar cambiarte, porque tu intencion es buena, solo quieres hacer reír a la gente, y eso es...lindo de cierto modo_ dijo Gumball a regañadientes aunque si quiso poner algo de sinceridad en sus palabras.
—¿Lo dices en serio?_ preguntó Luan.
—Si_ contesto Gumball aburrido aunque sincero.
—¿Y que hay de el Señor Coco?_ dijo Luan poniendo al señor Coco frente a Gumball.
—Si, usted también disculpeme, señor Coco_ dijo Gumball un tanto Incomodo. Luan y el señor Coco se vieron entre si, como si estuvieran pensando si disculpar a Gumball o no.
—Gumball, el señor Coco y yo hemos decidido, perdonarte...
—Gracias, Luan_ dijo Gumball.
—Con una condición_ terminó Luan.
—¿Condición? Oh vamos, ni que te halla dicho que eres la cosa más fea del mundo_ dijo Gumball.
—Si no haces lo que te digo, no voy a perdonarte_ dijo Luan, nuevamente cruzando los brazos.
—Bien, ni que tu perdón valga oro_ dijo Gumball. Luego de esto, Luan sonrió con astucia, y luego empezó a fingir llorar.
—Luan, ya para, se que no estás llorando_ dijo Gumball. Luan lo ignoró, y empezó a "llorar" más fuerte. Gumball frunció el ceño de frustración, y al igual que, Lynn hace unos momentos, aceptó la condición de Luan, con tal de que ésta, parará su llanto falso.
—MUY BIEN, MUY BIEN *suspiro de frustración* , ¿Qué quieres que haga?_ preguntó Gumball, Luan, por su parte, puso una sonrisa de victoria.
Lincoln y Darwin estaban sentados en la cafetería, Darwin comía su sándwich normalmente, mientras que Lincoln veía a Penny, con cara de enamorado.
—Oye, Lincoln_ dijo Darwin.
—Aja_ dijo Lincoln sin prestar atención.
—Quería preguntarte algo_ dijo Darwin.
—¿Qué pasa?_ preguntó Lincoln, siguiendo sin prestar atención.
—Ese reloj que tienes ahí, se ve muy genial, y me preguntaba, ¿Me lo prestar?_ dijo Darwin haciendo una cara de perrito.
—Si si, solo ten cuidado, ¿Ok?_ dijo Lincoln.
—¿Enserio? Oh, muchas gracias, viejo, te lo devolveré pronto_ dijo Darwin quitando el reloj de la muñeca de Lincoln, para luego irse del sitio. A todo esto, Lincoln, seguía viendo a Penny con cara de enamorado.
—*suspiro de enamorado* Penny_ dijo Lincoln.
—Y aquí estamos_ dijo Luan, ella y Gumball estaban en la escuela de teatro de Luan, en el salón donde se presentan las obras de teatro.
—¿Y?¿Qué quieres que haga?_ preguntó Gumball.
—Bueno, yo tengo un camerino privado, podríamos ir ahí, cerrar la puerta con llave y...a propósito, ¿Traes condones contigo?_ dijo Luan susurrando en la oreja de Gumball.
—¡¡¿QUÉ?!!_ dijo Gumball, alterado, confundido, y asustado.
—Jaja, solo juego contigo, tranquilo_ lo calmó Luan.
—MAS TE VALE, PERVERTIDA_ dijo Gumball.
—Solo quiero que veas a una verdadera artista actuar en el escenario_ dijo Luan.
—Oh, genial, y...¿Dónde está?_ preguntó Gumball buscando con la cabeza.
—La estas viendo justo ahora_ dijo Luan señalandose a misma.
—¿Qué?¿Tu?_ preguntó Gumball confundido.
—Si, ¿Algún problema?_ dijo Luan.
—No no, no es nada_ dijo Gumball.
—Muy bien, entonces busca un asiento, relajate, y disfruta del espectáculo_ dijo Luan de forma coqueta.
Lincoln seguía mirando a Penny con cara de enamorado, hasta que ésta, se levanto, y salió de la cafetería.
—¿Qué es lo que me estabas diciendo? Dar...¿Darwin?, ¿Darwin?_ dijo Lincoln, confundido al no ver a Darwin.
—Mhe, debio haber ido al baño_ dijo Lincoln confiando. Pero cuando apoyo su mano sobre su muñeca, este noto la ausencia del reloj, y jadeó del susto, empezando a buscar a Darwin.
—...¿POR QUÉ, POR QUÉ EL MUNDO ES TAN CRUEL CONMIGO, POR QUÉ?_ gritó Luan dramáticamente, con un muñeco entre sus brazos, como si este estuviera muerto. Paso seguido, se levanto y se inclino hacia adelante, dando a entender que su actuación había terminado. Gumball se quedo confundido, con una cara de: ¿Qué acabo de ver? De pronto, unos aplausos empezaron a escucharse desde el fondo del salón.
—BRAVO, BRAVO LUAN, TU SIEMPRE TAN EXCELENTE_ Gumball volteó, y vio a una señora aplaudíendo a la actuación de Luan.
—Bueno, Luan, fue lindo, pero tengo que irme, le prometí a Lynn que vería su juego de hoy, así que, adios_ dijo Gumball levantándose de su asiento.
—Wow, Luan, no sabía que tenías novio, seguramente lo trajiste para que vea como actúa una estudiante tan brillante como tu_ dijo la señora, haciendo sonrojar a Luan.
—Oiga, yo no soy su novio, soy su...más o menos amigo_ explicó Gumball.
—Oh, de verdad lo siento_ dijo la señora un poco avergonzada.
—Gumball, quiero presentarte a mi mas nueva y reciente tutora de teatro, la señorita Sánchez_ dijo Luan presentando a su maestra.
—¿Resiente?¿Y que pasó con la otra?¿Acaso se...?_ preguntó Gumball, pasando su dedo por su cuello, simulando ser un cuchillo.
—No no no, tranquilo, es solo que la anterior maestra era...muy...exigente_ dijo Luan con un poco de escalofríos.
—Muy bien. Bueno, fue un placer, pero tengo que irme_ dijo Gumball.
—Si, no querrás llegar tarde a tu actuación, ¿Verdad?_ dijo la señorita Sánchez.
—¿De qué habla?_ preguntó Gumball.
—Bueno, no creo que ese disfraz tuyo lo tengas para nada_ dijo bromeando la señorita Sánchez.
—Oh, claro. Um, se lo dices tu o yo Luan_ preguntó Gumball.
—Señorita Sánchez, por favor no se asuste. Verá, Gumball...nació así como lo ve, y la verdad, aunque si sea bien feo, tiene sentimientos como todos los demás y es un chico encantador, créame que es inofensivo y no causara daño a nadie_ explicó Luan.
—Oh, ya veo_ dijo la señorita Sánchez un poco sorprendida, pero se lo tomó a bien.
—Y, dime Gumball, ¿Viniste a la escuela de teatro para audicionar o algo así?_ preguntó la señorita Sánchez.
—Qué, no no no, yo solo acompañaba a Luan, es todo_ dijo Gumball con nerviosismo.
—Oh, vamos, es lo que todos dicen su primera vez, así fue con Luan, y mirala ahora, una aspirante a ser estrella, aún no se si de comedia o teatro, pero da igual_ dijo la señorita Sánchez, tratando de animar a Gumball, aunque éste último seguía tratando de convencerla.
—Pero enserio, yo no...
2 minutos después
Gumball estaba en el escenario, siendo apuntado por un reflector de luz, y en un estado de nerviosismo total.
—Y bien, Gumball, ¿Con qué nos vas a deleitar?_ preguntó la señorita Sánchez.
—Ya se lo dije, no vengo a audicionar para nada, solo acompaño a Luan_ siguió intentando convencer Gumball.
—¿Alguna petición?, Luan_ preguntó la señorita Sánchez.
—Oh, ya se. Gumball, haz algo básico como...hacer que se te clavó algo en el pie_ sugirió Luan.
— Oigan, ya basta, ya dije que..._ de pronto, Gumball sintió que una astilla (posiblemente a causa del suelo hecho de madera) se clavó justo en su pie descalzo_ AY, AUH AUH AUH, DEMONIOS, MALDICION, MIER*A, HIJO DE P#%A, AY DUELE DUELE DUELE_ empezó á agonizar Gumball, mientras la señorita Sánchez y Luan, lo miraban sorprendidas y maravilladas.
—Pero mira ese expresionismo, esos gestos tan realistas, esa forma de reaccionar. Ay Luan, tienes que convencerlo de entrar en la obra que se aproxima_ dijo la señorita Sánchez maravilladas.
—¿Una obra? No tenía idea, ¿Puedo inscribirme?_ preguntó Luan.
—Ay Luan, claro que sí, es más, si lo haces, creo que tu serás innegablemente la protagonista.
—Será un verdadero honor, señorita Sánchez, cuente conmigo.
—¡Maravilloso! Los ensayos comenzarán mañana a las 2:00 PM. Y si puedes, intenta convencer a tu amigo para participar, enserio, su actuación me a dejado sin palabras_ dijo la señorita Sánchez retirándose del salón. Mientras, finalmente, Gumball consiguió librarse de la astilla, y se paró, con un poco de dificultades.
—Gumball, Qué crees, a la señora Sánchez le fascinó tu actuación, y te quiere dentro del casting para nuestra próxima obra_ dijo Luan entusiasmada, sacudiendo a Gumball de atrás para adelante.
—Si te recuerdo que este es mi último día aquí, ¿Verdad?_ dijo Gumball.
—Si, este es tu último dia...Oh cierto, lo siento_ dijo Luan apagando su entusiasmo.
—Bueno, creo que eso es todo, fue un placer, Luan, pero...me tengo que ir, adiós_ dijo Gumball corriendo a la salida. Pero cuando estaba ya en la puerta, la mano de Luan lo agarró de repente.
—Oye oye oye, ¿A dónde crees que vas?_ dijo Luan.
—Qué, hice todo lo que me pediste_ dijo Gumball confundido.
—Aun te falta algo más que hacer, Gumball_ dijo Luan, subiendo y bajando sus cejas de manera seductora. Sin darle tiempo a contestar a Gumball, Luan lo arrastró hacia su camerino. Ya estando adentro, Luan trabó la puerta, esto puso a Gumball muy nervioso.
—¿Q-QUE RAYOS CREES QUE HACES?_ preguntó gritando Gumball, alterado.
—Relajate_ dijo Luan, sentándose en su silla frente al tocador_ Sabes, después de actuaciones como la que acabo de mostrarte, los actores quedan muy exhaustos y estresados, y que mejor manera de curar el estrés, que un suave y relajante masaje_ dijo Luan acomodándose aún más.
—No no no, estas muy equivocada, si quieres que alguien te haga masajes, consigue a alguien más, porque yo no lo haré_ dijo Gumball.
—Gumball_ dijo Luan insistiendo, con cara de pobrecita. Gumball la vio, y no pudo evitar sentir un poco de lástima por ella.
—Muy bien, muy bien, pero lo que pasa aquí se queda aquí, ¿Ok?_ dijo Gumball, acercándose lentamente a Luan. Cuando estaba detrás de ella, tragó saliva, y empezó a hacerle masajes a Luan, esta última empezó a largar gemidos placenteros y felicitaciones al confundido e incomodado gato azul.
—Luan, si quieres que siga con esto, te pediré que dejes de hacer esos ruidos, enserio, me estás poniendo muy incómodo.
—Oh vamos, Gumball, es que lo haces tan bien, jeje. Y dejame decirte que tu también te ves un poco estresado, corazón ¡Tengo una idea!_ dijo Luan levantándose de su asiento, y poniendo a Gumball en su lugar.
—¿Qué crees que haces?_ preguntó Gumball un poco alterado.
—Shhhh, solo dejate llevar, y confía en mi_ dijo Luan, empezando a hacerle masajes a Gumball, este al principio los recibió con incomodidad, pero poco a poco comenzó a disfrutarlo. Al poco tiempo, Gumball, se encontraba gimiendo y suspirando de placer ante los suaves masajes de Luan.
—¿Qué te parecería un poco de música?_ preguntó Luan, y luego puso una cinta en su estero de música, de ahí, empezó a sonar una canción lenta y romántica. Gumball se puso incómodo por esto, pero lo dejo pasar.
—Vaya, Gumball, ¡Que tenso estas!_ exclamó Luan.
—Si, ya sabes, extraño mi casa, mi familia, y e tenido que asumir que la niña que planeó mi asesinato no recibió castigo a cambio.
—Pero eso quedó en el pasado, Gumball, y sobre tu familia, en unas horas estarás con ellos, y todo volverá a ser como antes, te lo aseguro. Pero por ahora, solo hay que gozar de nuestra compañía, solo tu yo y el ambiente relajante. Y sabes otra cosa, te me haces un chico un tanto extraño de forma, pero lindo de personalidad, a pesar de tus insultos y tu sarcasmo ácido, creo que tu y yo, quedaríamos muy bonitos juntos. ¿Qué dices si despues de este masaje, vamos a comer algo, o ir a pasear al parque o al cine? Creo que deberiamos darnos una oportunidad, no como novios, pero tal vez podamos ser amigos con beneficios, aunque si quieres ser novios, esta bien, porque, no te estaría diciendo mentiras si te digo que yo sería un gran partido para ti, azulito_ susurró Luan al oído de Gumball, en un tono algo...¿Sexy?
—Si, un gran partido...¿Un gran partido?...¿Partido?...PARTIDO, EL PARTIDO DE LYNN. LO SIENTO LUAN, PERO TENGO QUE IRME, NOS VEMOS_ dijo Gumball, saliendo afuera del camerino y cerrando la puerta, pero luego la volvió a abrir.
—Y a propósito, ya tengo novia ¿Por qué rayos no dije eso antes?_ dijo Gumball finalmente cerrando la puerta, y saliendo del lugar, dejando a Luan con una cara de confusión, insatisfacción, y frustración a la vez.
Lincoln estaba, desesperadamente, buscando a Darwin, quien tenía su reloj.
Pasaron varios minutos, pero no había rastros del pez anaranjado. Lincoln decidió ir a revisar los baños. Cuando llegó, entró y empezó a buscar. Aunque fue sólo cuestión de segundos, cuando escuchó sollozos proveniente de uno de los sanitarios. Al a la puerta, Lincoln vio a Darwin llorando.
—Darwin, ¿Qué te pasa?¿Y dónde está mi reloj?_ preguntó Lincoln seriamente.
—De verdad lo siento, Lincoln, estaba en el pasillo con tu reloj tranquilamente, hasta que de repente, Tina apareció y...bueno..._ Darwin volvió a largarse a llorar.
—Ay, vamos amigo, eso es todo, solo tenemos que decirle a Tina muy amablemente que nos devuelva mi reloj, y ya está, asunto arreglado, fin de la historia, ¿Qué tan difícil puede ser?_ dijo Lincoln tranquilamente confiando.
Gumball y Lynn estaban saliendo del estadio de béisbol.
—Wow, Lynn, ¿No te parece que ganar 10-0 en un partido de béisbol es... un poco exagerado?_ preguntó Gumball.
—Qué puedo decir, soy la mejor en todo lo que hago_ dijo Lynn en un tono fanfarrón.
—Bueno, creo que volveré a la casa_ dijo Gumball.
—Oh vamos, no seas tonto, vamos a comer algo en la hamburguesa del eructo, yo invito_ dijo Lynn, golpeando su codo con el de Gumball.
—Por mas que me gustaría, no puedo Lynn, lo siento_ dijo Gumball.
—Hay vamos, por qué no, gallina_ dijo Lynn reclamando.
—Primero que nada, ya te e dedicado mucho tiempo a ti, Lynn, segundo, necesito un poco de tiempo a solas después de lo que pasó con Luan.
—¿Qué pasó con Luan?_ preguntó Lynn.
—Bueno, creo que...que...bueno creo que quiso ligar conmigo_ dijo Gumball, teniendo un ataque de escalofríos al final.
—ELLA QUÉ, JAJAJAJAJAJA_ dijo Lynn riendo a carcajadas.
—No te rías, fue serio, estábamos en su camerino y, de pronto, me pidió que le haga masajes, se los hice, luego me empezó a hacer masajes a mi, puso música, y empezó a hablar de manera coqueta e insinúante y...
— No, no, para, por favor, para_ dijo Lynn, aún riendo, aunque luego se calmó_ Mira, Gumball, Luan creé que porque es "Una actriz refinada" puede tener lujos de famosos, y entre esos lujos, esta el de tener relaciones en los camerinos, ya sea con un amigo, compañero o lo que sea, tendrás que disculparla, es muy estúpida a veces_ explicó Lynn.
—Oh, ya veo, jeje_ dijo Gumball, ahora un poco más tranquilo.
—Vamos, tonto, vayamos a comer, te juro que te arrepentirás de no haber probado las deliciosas hamburguesa que sirven allá si no vas, y descuida, yo no intentaré acostarme contigo, como Luan, además, no me dejes comiendo sola, quedaré como una perdedora, y acabo de ganar 10-0 un partido de béisbol, vamos Gumball_ dijo Lynn tiernamente, extendiendo su mano.
—De acuerdo, vamos_ dijo Gumball agarrando la mano de Lynn. Y así, estos dos se dirigieron hacia "La hamburguesa del eructo"
Lincoln y Darwin caminaban por los pasillos de la escuela, buscando a Tina y el reloj de Lincoln, aunque Lincoln iba tranquilo, Darwin se escondía detrás de él, comp si quisiera protegerse.
—¿Qué te pasa, viejo?_ preguntó Lincoln.
—Enserio preguntas, ¡Tina tiene tu reloj! ¡TINA!_ dijo Darwin alterado.
—Si, y nosotros se lo pediremos, no debe ser tan difícil de convencer_ dijo Lincoln confiando. Fue entonces cuando Darwin se quedó congelado. Al ver esto, Lincoln le preguntó qué le pasaba, a lo que Darwin simplemente señaló para atras. Cuando Lincoln se volteó, vio a una tiranosaurio frente a él, haciéndolo retroceder un poco.
—Muy bien, s-solo hay que rodearla y..._ susurró Lincoln, pero fue interrumpido por Darwin.
—Viejo, ella es Tina_ le dijo Darwin a Lincoln, éste último abrió los ojos con miedo, pero luego vio que Tina tenía su reloj en una de sus manos. Así que, con miedo y todo, Lincoln se aclaró la garganta para hablar.
—Buenos días Tina. Escucha, creo que eso que tienes ahí es mío, ¿Serías tan amable de devolvermelo, por favor?_ preguntó Lincoln amablemente.Tina solo soltó un fuerte gruñido, y acto seguido, golpeó muy fuerte a Lincoln y Darwin con su cola, mandando a volar hacia el patio, y aterrizar en la basura.
—Esto será un poquito más difícil de lo que pensé_ dijo Lincoln adolorido.
Gumball y Lynn estaban en "La hamburguesa del eructo", sentados en una mesa, cada quien comiendo su hamburguesa.
—¿Y?¿Qué te parece?_ preguntó Lynn, refiriéndose a la hamburguesa de Gumball.
—Um, esta...rica, supongo_ dijo Gumball.
—Verdad que si_ dijo Lynn devorando su hamburguesa_ Ay, casi lo olvido, tengo algo para ti_ dijo Lynn, sacando algo de su bolsillo. Era la misma pelota de béisbol que uso en el partido, luego procedió a lanzarle la pelota a Gumball, este la analizó bien, y vio que en una parte, ésta tenía la firma de Lynn.
—Wow, hiciste lo que prometiste, gracias, me la guardaré de recuerdo_ dijo Gumball, metiéndose la pelota en el bolsillo.
—¿Y...?_ dijo Lynn.
—¿Qué?_ preguntó Gumball confundido.
—¿Dónde está mi regalo?_ respondió Lynn.
—¿A que te refieres?_ preguntó Gumball.
—Dha, si yo te doy algo para que me recuerdes, tu dame algo para que yo te recuerde a ti_ dijo Lynn, como si fuera lo obvio.
—¿Qué?, pero, yo no tengo nada que..._ Gumball pensó por algunos segundos, y luego, puso una sonrisa de astucia_ Oye, Lynn, y si en vez de regalarte algo material, te regalo una bonita experiencia_ dijo Gumball coquetamente.
—¿A qué te refieres con eso?_ preguntó Lynn alzando una ceja.
—Bueno, que tal si antes de irme, te regalo la experiencia de tu primer beso para que me recuerdes_ dijo Gumball guiñando un ojo.
—¿QUÉ?_ dijo Lynn sorprendida, y su piel se torno de un rojo muy intenso.
—Ay, tienes razón, me olvide que a ti no te interesan esas cosas del amor, que pena_ dijo Gumball con decilución.
—No no, si quieres podemos...ya sabes... digo, no hay problema si tu..._ decía Lynn con una sonrisa tímida, hasta que escuchó las carcajadas de Gumball.
—Descuida, Lynn, no hablaba enserio, ¿No recuerdas que tengo novia?_ dijo Gumball calmado su risa_ Descuida, conseguiré algo para ti, lo prometo_ dijo Gumball levantándose de su asiento y marchándose del lugar. Lynn solo soltó un suspiro de decepción, y empezó a tomar su bebida, hasta que sintió una mano en su hombro.
—Entonces, ¿Cómo te fue con tu cita?_ la voz de Lori hizo que Lynn escupiera la bebida que estaba tomando.
—¿LORI?¿QUE RAYOS HACES AQUÍ?_ preguntó gritando Lynn.
—Nada, solo quería ver como te iba con Gumball en su primera cita.
—¡No era una cita!, solo...solo, solo estábamos comiendo juntos y ya, no era una cita.
—¡Si lo era!
—¡Que no lo era!
—¡Que si!
—¡Que no!
—Así que, ¿Te gusta Gumball?
—¿QUÉ? ¡CLARO QUE NO!
—Entonces, ¿Por qué te pones roja?
—Yo no me pongo roja.
—¡Si lo haces!
—¡QUE NO!
—¡Te gusta, te gusta, estas enamorada!
—YA, LORI, CÁLLATE *se levanta y se va*
—NO PUEDES ESCONDER TUS SENTIMIENTOS POR SIEMPRE, LYNN_ fue lo último que dijo Lori.
Mientras tanto, en otro lado
Gumball caminaba cuidadosamente por las calles de Royal Woods, debido a que, a pesar de que la gente pensaría que su cuerpo era un disfraz, el quería ahorrarse explicaciones, de hecho, veía como algunas personas lo miraban con rareza. Gumball seguía caminando, hasta que empezó a escuchar risas desde un estanque cercano. Al dirigirse hacia allí, Gumball vio a Lana en un lago, jugando con unas ranas.
—¿Qué rayos haces Lola?_ preguntó Gumball.
—Primero, soy Lana, segundo, estoy pasando el rato con mis amigos_ dijo Lana.
—Um, cool, bueno adiós_ dijo Gumball.
—¡ESPERA!_ gritó Lana.
—¿Qué?_ preguntó Gumball confundido.
—Ven aquí un minuto_ dijo Lana. Gumball se acercó hacia donde ella estaba.
—¿Qué ocurre?_ preguntó Gumball. Lana se acercó más a él, como si fuera a contarle un secreto.
—Sólo quería decirte...¡HORA DEL BAÑO!_ dijo Lana, agarrando a Gumball, y tirándolo al estanque.
00:32 AM
Lincoln y Darwin, estaban en la entrada de la casa de Tina (el basurero), para recuperar el reloj de Lincoln.
—Lincoln, se que el reloj era tuyo y todo, pero intentar quitárselo a Tina, es como un conejito tratando de recuperar su zanahoria entre una jauría de lobos hambrientos_ dijo Darwin preocupado.
—Darwin, ese reloj es muy importante para mi, es..._ Lincoln pensó por algunos segundos una buena excusa para darle_ Es lo último que me dejaron mis padres biológicos_ dijo Lincoln, mintiendo.
—Oh, bueno, viéndolo así_ dijo Darwin, aceptando la razón de Lincoln. Despues de esto, los dos se adentraron en el basurero.
Gumball y la família Loud, estaban en el cuarto de Lisa, esperando a que ésta les de una respuesta de por qué Lincoln tardaba tanto.
—Y bien_ dijo Gumball impaciente.
—No lo se, las instrucciones que le di a Lincoln fueron simples, solo le quedan unos 10 minutos en tu dimensión_ explicó Lisa. esto puso a Gumball mucho más impaciente y nervioso.
Lincoln y Darwin seguían buscando a Tina y el reloj, pero sin tener éxito. Hasta que Darwin le comunicó por señas a Lincoln que los habia encontrado. Lincoln vio para donde Darwin miraba, y vio a Tina durmiendo en una pila de basura. Lincoln, con mucho miedo, procedió a dirigirse hacia allá, caminando en puntitas de pie. Luego de un gran camino, Lincoln estaba frente a frente con Tina, y vio que el reloj estaba en su mano, así que muy cuidadosamente, agarró el reloj, y consiguió arrebatarselo a la tiranosaurio de manera exitosa. Estaba a punto de marcharse, cuando de repente, un sonido de alarma, empezó a escucharse desde el reloj. Acto seguido, Tina se despertó gruñiendo, y cuando vio a Lincoln, rugió muy fuerte, y luego golpeó a Lincoln con su cola, al ver a Darwin, hizo lo mismo con éste. Los dos chicos ahora estaban en la entrada de nuevo.
—¿PARA QUÉ RAYOS LE PUSISTE UNA ALARMA A TU RELOJ A ESTA HORA?_ grito Darwin enojado.
—YO NO LE PUSE UNA ALARMA, NO SE QUE...OH NO_ dijo Lincoln asustado, cuando vio que la cuenta regresiva para volver a su casa, ya estaba en cero.
Lisa jadeó muy fuertemente, llamado la atención de Gumball.
—¿QUÉ PASA?_ pregunto Gumball preocupado.
—Gumball, no te asustes, pero creo que a Lincoln se le acabo el tiempo_ dijo Lisa con decepción.
Lincoln y Darwin volvían a la casa, Lincoln estaba sumamente preocupado, no sabía que hacer. Luego recordó lo último que le dijo Lisa, que si el tiempo se acababa, tendría que esperar hasta que las dimensiones vuelvan a alinearse. Esto hizo que se tranquilizara un poco, "No debe ser mucho tiempo" pensó para si mismo.
—¿Y CUANTO TIEMPO ME TENDRÉ QUE QUEDAR AQUÍ?_ preguntó Gumball alterado.
—Según mis cálculos, la próxima alineación ocurrirá el 18 de noviembre..._ dijo Lisa. Gumball se quedo pensando unos segundos.
—¿18 de noviembre? Oigan, hoy es 15 de noviembre, solo son tres dias, ¿Qué tan malo puede...
—No no, lo siento, no me dejaste terminar, quise decir que la próxima alineación ocurrirá el 18 de noviembre del próximo año, jeje_ dijo Lisa con una sonrisa nerviosa.
¿Q-QUÉ?¿ÓSEA QUE ME TENDRE QUE QUEDAR AQUÍ POR EL RESTO DEL AÑO?_ preguntó Gumball impactado.
—Um...si, YAHOO_ dijo Lisa moviendo las manos con "alegría", aún estando nerviosa. Después de la respuesta, Gumball empezó a reírse de manera graciosa, luego cambió a una nerviosa, y luego cambió a una de preocupación, hasta que finalmente se desmayo.
—Aw, miren que feliz se puso_ dijo Leni inocentemente.
CONTINUARÁ
