ADVERTENCIA
La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".
Capítulo 6: Aceptando mi nueva vida
—¡NO FUE MI CULPA!_ gritó Lisa, corriendo de un muy enojado Gumball.
—YO QUE TU EMPEZARÍA A CONSTRUIR UNA MAQUINA DE RESURRECCIÓN, LA VAS A NECESITAR DESPUÉS DE QUE TE MATE DE MIL MANERAS SADICAS Y ENFERMAS, MALDITA EINSTEIN IDIOTA_ gritó Gumball enojado, mientras perseguía a Lisa.
—LINCOLN TENÍA LA SIMPLE TAREA DE PRESIONAR UN BOTÓN, ¿SABES LO QUE ESO SIGNIFICA?_ preguntó Lisa, quien ahora estaba acorralada en un rincón de la cocina.
—Si, significa que...TU HERMANO ES UN IRRESPONSABLE MALNACIDO, MALDITO PEDAZO DE EXCREMENTO, ESTÚPIDO, IDIOTA, U SOBRE TODO, UN VERDADERO Y ÚNICO HIJO DE...¿de?...DE SU RESPETABLE MADRE, PORQUE ELLA NO TIENE LA CULPA DE QUE SU HIJO SEA UN IMBÉCIL. PERO TU LO AYUDASTE, ASÍ QUE ERES CÓMPLICE, por lo tanto, ¡TE HARÉ PEDAZOS!_ dijo Gumball mientras se abalanzaba contra Lisa, pero fue detenido por las hermanas y los padres Loud.
—Ya, Gumball, calmante_ dijo Rita.
—¿COMO DIABLOS QUIERE QUE ME CALME? ME TENDRÉ QUE QUEDAR AQUÍ POR EL RESTO DEL AÑO, Y NO VOY A VOLVER A MI FAMÍLIA, DESPUÉS DE TODO ESE TIEMPO, PENSARÁN QUE ESTOY MUERTO. Y ni crean que me quedaré aquí con ustedes, en menos de 30 horas e hicieron ver que ésta casa y esta familia...SON UNA VERDADERA PESADILLA_ gritó Gumball.
—Hijo, no tienes a donde ir, y aunque tuvieras, ya escuchaste lo que dijeron los agentes del gobierno, "No es cosa de querer, es cosa de deber". Pero mira el lado bueno, ahora tendrás más tiempo para conocernos mejor. Mira, se que nuestra familia puede ser...un poco descontrolada, pero si nos conoces mejor, verás que en el fondo, somos una familia como todas las demás, solo tienes que darnos una oportunidad ¿Qué dices, eh?_ dijo el señor Loud, abrazando a toda su familia frente a Gumball.
—Yo digo...AL DEMONIO_ dijo Gumball, saliendo corriendo por la puerta principal.
—ATRAPENLO, NIÑAS, SI SE ESCAPA, PUEDEN ENCERRARNOS, O MUCHO PEOR, PUEDEN LIQUIDARNOS_ grito Rita a sus hijas. Luego de esto, todos los Loud fueron tras Gumball, y lograron detenerlo unas calles más adelante.
Lincoln estaba recostado en la cama de Gumball, mirando hacia el cielo.
—Bueno, ahora me tendré que quedar aquí, no se por cuanto, pero seguro es muy poco_ pensó para si mismo_ Siento lástima por el sujeto que envié a mi dimensión, teniendo en cuenta que la mayoría de criaturas son extrañas...hay pobre, seguro lo van a confundir con un monstruo o un mutante, AY, MALDITA SEAS, TINA, TODO ESTO ES TU CULPA. OK Ok ok, relajate, Lincoln, TODO estará bien, mira el lado bueno, ahora tendrás más tiempo para conocer mejor a los Wattersons, y también a Penny, ay, Penny, que linda eres, y fue tu lindURA LA QUE ME METIO EN TODO ESTO, pero como podría enojarme contigo, tu mi ángel dorado con cuernos *suspiro de enamorado*_ luego de este pequeño monólogo interno, Lincoln bostezó, y se fue a dormir.
6:30 AM
Gumball estaba acostado en la cama de Lincoln, no había dormido en toda la noche, había largado un par de lágrimas e insultos, pero ahora se encontraba simplemente acostado, lanzado de arriba a abajo la pelota que Lynn le había regalado. De repente, el sonido de la puerta tocándose, se hizo presente. Gumball se levanto de la cama para abrir la puerta, y al hacerlo, vio a Lynn, nuevamente, como la madrugada anterior, ella tenía puesta una ropa de entrenamiento, aunque ésta vez no lucía tan entusiasmada, más bien, parecía que tenía un poco de timidez.
—H-Hola, Gumball, me preguntaba, ya que te quedaras aquí por el resto del año, seguramente estas un poco estresado por la notícia, así que, ¿Por qué no me acompañas a trotar como la otra noche?, tal vez puedas desahogarte hablando conmigo, ¿Qué dices?_ dijo Lynn, tímidamente y con algo de nervios.
—Lynn, que bueno que estas aquí, porque, tengo que devolverte esto_ dijo Gumball con falsa amabilidad, lanzándose la pelota a Lynn.
—P-Pero...si es el regalo que te hice para que me recuerdes_ dijo Lynn un poco triste.
—¡Exacto! Y lo conveniente sería que me la des el último día que me quede aquí, ¿Verdad, Lynn? ósea que puedes devolvermela...DESPUÉS DE LOS 368 DÍAS QUE ME QUEDAN AQUÍ_ dijo Gumball enojado, y luego azotó la puerta con fuerza. Lynn se puso un poco triste y decepcionada después de esto.
—Um, muy bien, Gumball, te dejaré solo. Pero si te arrepientes por lo del regalo, dejaré la pelota aquí afuera por si la quieres de vuelta. Bueno, adiós_ dijo Lynn, poniendo la pelota en el piso, y luego marchándose.
Gumball volvió á acostarse en la cama, y se quedo mirando el hecho por algunos minutos, reflexionando.
Mientras tanto
Lynn trotaba, pero a diferencia de la otra noche, esta vez lo hacía desanimada y un poco triste, no le gustó la forma en la que Gumball le devolvió su regalo. Aunque sus pensamientos tristes se esfumaron cuando escuchó un grito proveniente de atrás.
—OYE, LYNN, ESPERA_ cuando Lynn volteó, vio que Gumball estaba corriendo tras ella, la cara de Lynn se tornó en una de confusión. Cuando Gumball estaba lo suficientemente cerca, comenzó a hablar, algo que Lynn notó, es que Gumball escondía una de sus manos atrás de su espalda.
—Oye, yo de verdad...*suspiro* lo siento mucho, Lynn, tu no tuviste la culpa de nada, no tengo porque desquitarme contigo, solo querías ayudarme, lo siento_ dijo Gumball sinceramente, mostrándose arrepentido_ Y sobre la pelota, descuida, la guardé en un lugar seguro, gracias por no llevártela y darme la oportunidad de recuperarla. Oh, eso me recuerda, ¿Te acuerdas que no te di tu regalo?, bueno, hoy, después de que Lana me tiró al estanque, fui a una tienda y te conseguí esto_ dijo Gumball, mostrando lo que tenía detrás de la espalda, revelando una gorra color azul, con la parte del frente de color blanco, y en el centro de esa misma parte, estaba la firma de Gumball, escrita con bolígrafo de color negro. Lynn agarró la gorra, cuando la vio más detalladamente, dejó salir una muy bonita y dulce sonrisa, y luego se la puso.
—Está genial, gracias_ dijo Lynn, dándole un cariñoso abrazo a Gumball, éste último lo acepto con gusto.
—Bueno, gracias por perdonarme, te dejaré seguir corriendo tranquila, adiós_ dijo Gumball marchándose.
—¡Espera!_ dijo Lynn_ No tienes porque irte, podemos...no se, trotar juntos, sabes, como la otra noche_ continuó Lynn tímidamente.
—¿Enserio? Claro...bueno...si tu quieres_ dijo Gumball.
—Por supuesto, no hay problema, andando_ dijo Lynn, Gumball solo sonrió, y se dirigió junto a la chica para trotar juntos.
Lincoln dormía plácidamente en la cama de Gumball, estaba soñando que:
Él estaba en una especie de pradera, con un inmenso césped verde, y un sol que la cubría por completo. Y a lo lejos, sobre una pequeña colina, un gran roble, donde vio a los Wattersons teniendo un picnic. Sin dudarlo, Lincoln se acercó hacia ellos. Al llegar, Nicole le ofrecio un sándwich, Lincoln lo aceptó sin dudas, y cuando le dio un mordisco, se dio cuenta que el sabor era delicioso, aunque no alcanzó a terminarlo, debido a que un boomerang se lo tiró al suelo. Al voltear a ver a los responsables, vio a Darwin y a Anais escondiéndose de él detrás de una roca, sin pensarlo dos veces, Lincoln fue a perseguirlos, en modo de juego. Pasaron varios minutos, hasta que Lincoln finalmente se abalanzó contará ellos, haciendo rodar a los tres por una colina. Ahora los tres juntos estaban mirando el cielo, pero Lincoln vio algo que llamó su atención, las nubes tenían la forma de la cabeza de su hermana menor, Lily. Aunque Lincoln no pudo darle mucho tiempo a esto, debido a que un silbido coqueto llamó su atención. Cuando volteó a ver de donde provenía ese particular silbido, Lincoln vio a Penny a lo lejos, esto lo hizo poner cara de enamorado, y como por arte de magia, Lincoln empezó a flotar, dirigiéndose hacia donde ella estaba, largando corazones por su cabeza. Al estar frente a ella, se sonrojó intensamente, pero lo hizo aún más cuando sin explicación, Penny empezó a fruncir los labios, cerrando sus ojos, Lincoln hizo lo mismo. Pero antes de que sus labios se tocasen, de repente, Luna apareció desde una colina, y toco una guitarra eléctrica que tenia en las manos, al hacerlo, el sonido era tan fuerte, que rompió el suelo quebrandolo por completo, y dejando ver una fosa de lava, separando a Lincoln y Penny. Lincoln siquiera pudo reaccionar, y cuando volteó para ver a Darwin, este estaba en un lago sufriendo, con Lana montandolo, cuando buscó con la vista a Anais, vio a esta salir de un sombrero de magia que tenía Luan, y después de hacerlo, empezó a ser maquillada por Lola. Lincoln después volvió su mirada hacia donde estaban Richard y Nicole, pero estos dos estaban en unos contenedores gigantes, con Lisa tomando apuntes sobre ellos, Lori tomándose selfies con los contenedores, y Leni golpeando curiosamente el contenedor de Nicole. Luego de esto Lincoln volvió a ver donde estaba Darwin, pero éste último está bastante en un agujero gigante, y Lucy a un lado del agujero dedicando unas palabras en su honor, como si de un funeral se tratara. Finalmente, Lincoln ahora muy asustado, confundido y deprimido, volteó a ver donde estaba Penny, esta última fue golpeada por una pelota de football que Lynn lanzó, cayendo directo a la fosa de lava, luego, Lincoln vio que la estructura donde estaba parado, se rompía lentamente, para finalmente, caer él, a la fosa de lava.
Lincoln se despertó gritando alternadamente de su sueño.
—Oye, ¿Qué te pasa viejo?_ preguntó Darwin desde su pecera.
—Um, nada, solo...solo tuve una pesadilla, es todo_ dijo Lincoln, calmandose un poco.
—¿Estas seguro?_ preguntó Darwin preocupado.
—Si, si, no es nada, buenas noches_ dijo Lincoln, dándole la espalda a Darwin, con una cara de preocupación.
—...Y entonces, Darwin creyó que yo era una niña e intento besarme en la montaña rusa_ Gumball le estaba contando a Lynn una de sus múltiples experiencias que pasó con su hermano, Darwin.
—¿De verdad?_ preguntó Lynn, riéndose de la anécdota de Gumball.
—Jeje, si. Oye, sabes algo, esto de trotar juntos, me gusta, ayuda a desahogarme de todo lo malo, y me da a alguien con quien charlar, sabes, estaba pensando, si me voy a quedar aquí por el resto del año, ¿Por qué no hacemos de esto de algo matutino entre nosotros dos?_ sugirió Gumball.
—Eso estaría genial, de acuerdo, hagámoslo_ dijo Lynn entusiasmada.
—Está bien. Oye, y de nuevo gracias por charlar conmigo, de toda la casa pareces en la que más puedo confiar, creo que tu y yo nos volveremos buenos amigos en todo este tiempo, Lynn. Como sea, descansa_ terminó Gumball, dándole un pequeño beso en la mejilla a Lynn, y luego se marchó. Lynn, por su parte, quedó completamente sonrojada por el beso que Gumball le dio, acariciando su mejilla por un largo tiempo. Aunque después reaccionó, y se fue rumbo a su cuarto.
Ya en su cuarto, Lynn se acostó en su cama, para descansar los últimos minutos que le quedaban antes de ir a la escuela. Sus ojos se cerraron, pero se volvieron a abrir cuando escuchó la puerta tocándose. Al levantarse de su cama y abrir la puerta, vio a Gumball parado, con una cara un tanto seria.
—¿Y ahora qué te pasa?_ preguntó confundida.
—¿Me acompañas a la sala de estar un minuto?, tengo que decirte algo muy importante, Lynn_ dijo Gumball seriamente.
—Um, claro, vamos_ dijo Lynn, y luego de su respuesta, Gumball la agarró de la mano, y llevó a ambos hasta el primer piso, sentándose en el sofá de la sala de estar.
—Muy bien, ahora dime ¿Qué te pasa?_ dijo Lynn, Gumball por su parte, solo soltó un suspiro, y comenzó a hablar.
—Lynn, escucha, se que te dije que tenía novia y eso, pero simplemente no puedo evitarlo, te me haces una chica muy linda, sinceramente, la más guapa que e conocido, se que a ti no te interesan esas cosas del amor y que lo que estás a punto de escuchar de mi te va a parecer tonto y cursi, pero, creo que me gustas, e logrado comprender que estar a tu lado me hace feliz y sentirme confiado conmigo mismo. Por eso, vine a darte algo que realmente muestra lo que siento por ti, y créeme, no me arrepiento de lo que estoy apunto de hacer_ dijo Gumball con sentimentalismo.
—G-Gumball, yo-_ Lynn no pudo terminar su oración, y fue tomada por sorpresa cuando Gumball la agarró por detrás de su cabeza, la abalanzó contra él, y la beso apasionadamente en los labios. Lynn no tuvo palabras, solo fue capaz de sonrojarse intensamente, y entregarse al beso lentamente, mientras ambos soltaban gemidos placenteros entre sus labios. Pasaron varios minutos, hasta que Gumball finalmente se apartó, y Lynn por fin pudo hablar.
—G-Gumball, yo no tenía idea de que me mirabas así, jeje, y tengo que confesarte que, tu también me...
—DESPIERTEN, NIÑAS, O LLEGARÁN TARDE A LA ESCUELA_ la voz del señor Loud hizo que Lynn se despertará de su sueño, si, todo lo que vivió había sido solo un sueño.
—¿Q-Qué paso?_ preguntó confundida.
—Estabas besando a tu almohada de forma apasionante y sumamente motivada, hasta soltaste gemidos_ le explicó Lucy a su confundida hermana mayor.
—¿Qué?_ cuestionó Lynn, pero luego vio que tenía su almohada entre los brazos, y muy cerca de la cara, así que procedió á aventarla lejos de ella, con una cara de vergüenza.
—Darwin, Anais, el autobús pasará en 10 minutos, bajen a desayunar_ dijo Nicole, despertando así a sus dos hijos. Estos, se despertaron muy cansados, y Lincoln, aún seguía durmiendo en la cama de Gumball. Cuando Darwin y Anais bajaron a la mesa, vieron a sus dos padres sentados en la mesa, desayunando.
—Buenos dias mamá, buenos días papá_ dijo Anais sentándose en su silla.
—Hola niños, ¿Lincoln no se despertó?_ preguntó Nicole, tanto Darwin como Anais, asintieron con la cabeza.
—Mamá, ¿Lincoln me va á acompañar a la escuela hoy?_ preguntó Darwin.
—Lo siento, cariño, pero ayer fue contigo porque tu no querías ir sin Gumball, si Lincoln no es un estudiante, no puede volver a entrar, ayer solo lo hizo porque yo firmé algunos papeles para que pudiera hacerlo y acompañarte_ explicó Nicole.
—Y...¿No puedes inscribírlo en mi clase?_ preguntó Darwin con ojos de cachorrito.
—Lo siento mucho, cielo, pero eso seria complicado, aunque puede que lo haga en otro momento_ dijo Nicole consolándo. Luego de esto, el autobús llegó, y Darwin y Anais, se subieron a este.
Gumball y los Loud, estaban en la camioneta de la família. Gumball, como antes, se sentó entre Lynn y Luan.
—Oye, Gumball, se que la noticia de que te quedaras aquí por el resto del año te chocó muy fuerte, pero no te preocupes, nosotros cuidaremos muy bien de ti_ dijo Rita.
—No hay problema, señora Loud, enserio, les agradezco mucho que me dejen quedarme con ustedes_ dijo Gumball, amablemente.
—Oye, Gumball_ dijo Lynn tímidamente, mirando hacia otro lado.
—¿Qué ocurre?_ preguntó Gumball.
—Tu y yo, anoche, fuimos a trotar, ¿O no?_ preguntó Lynn.
—Si claro, ¿No te acuerdas?, si hasta dijimos que iba a ser nuestra nueva rutina_ contestó Gumball.
—Después de eso, volvimos para la casa_ siguió Lynn.
—Um, si_ dijo Gumball, un poco extrañado.
—Y después de eso, nos despedimos y nos fuimos a acostar, ¿Verdad?
—Si, Lynn, eso fue exactamente lo que pasó.
—Bien ¿Y después de eso?...¿Tu volviste a mi puerta para hablar conmigo?
—Um, no, eso sí que nunca pasó.
—Oh, entonces, creo que tu y yo nunca nos besamos.
—¡¿Qué?!
—NADA. PAPÁ, DÉJAME AQUÍ, CREO QUE IRE CORRIENDO A LA ESCUELA, ADIOS NOS VEMOS, LOS AMO_ dijo Lynn muy rápida y nerviosamente, saliendo disparada de la camioneta, rumbo a su escuela.
—¿Ok? ¡Eso fue raro!_ dijo Gumball confundido.
—¿Verdad que si?_ dijo Luan, poniendo su mano sobre la pierna de Gumball.
—¡Luan!, por favor_ dijo Gumball incomodado, señalando con los ojos a la mano de Luan.
—¿Qué?_ preguntó Luan.
—¿Podrías quitar tu mano de...esa área en específico?_ dijo Gumball, pero Luan no hizo caso, y de hecho, comenzó á apretar esa área, soltando un pequeño gemido de gusto.
—¡Ya basta Luan!, enserio, ¡Me estás poniendo muy incómodo!_ dijo Gumball, quitando él mismo la mano de Luan de su pierna, y luego moviéndose de lugar, a donde estaba antes sentada Lynn. Pero esto no le sirvió de nada, porque Luan se acería más, y rodeandolo con uno de sus brazos. Gumball empezó a sudar de los nervios y la incomodidad que esto le causaba.
—SEÑORES LO-_ Gumball no pudo terminar, debido a que Luan, le había tapado la boca con su mano.
—Escucha, Gumball, si enserio quieres que deje de intentar ligar contigo, entonces tendrás que hacer todo lo que yo te diga, ¿Capisci?_ le susurró Luan al oído, en un tono italiano tipo "El padrino". Gumball solo asintió con la cabeza.
Lincoln acababa de despertarse, estaba bajando las escaleras para dirigirse a la cocina. Allí, vio a Nicole y a Richard.
—Lincoln, que bueno que despertaste, ven siéntate, hay algo que quiero discutir contigo_ dijo Nicole, señalandose a Lincoln una silla para sentarse.
Gumball y Luan, estaban caminando por los pasillos de la escuela de teatro.
—¿Por qué estamos aquí?, la ultima vez que viene intentaste abusar de mi en tu camerino_ dijo Gumball un poco preocupado.
—Relajate, eso no volverá a pasar, a menos que tu quieras, claro, jeje. Ahora, solo necesito que hagas una pequeña e insignificante cosita por mi_ dijo Luan.
—¿Y eso es...?_ dijo Gumball.
— Firma aquí_ dijo Luan, mostrándole a Gumball una hoja pegada en la pared.
—¿Qué?¿Sólo eso? Pff, pan comido_ dijo Gumball tranquilamente, firmando donde Luan le dijo. De pronto, la señorita Sánchez aparicio.
—Hola, niños, ¿Qué están...OH, GUMBALL, ENTONCES, ¿ESTARAS EN LA OBRA?_ dijo alegremente la señorita Sánchez.
—Espere...LA QUÉ_ dijo Gumball confundido e impactado, revisando lo que acababa de firmar. Lo que firmó, era una inscripción para las audiciones de la obra: "La Bella y la Bestia".
—Muchas gracias por convencerlo, Luan, los ensayos comenzarán en 15 minutos, los espero a ambos en el salón de teatro_ dijo la señorita Sánchez, retirándose del lugar.
—Bueno Gumball, ya escuchaste, hay que ir a al salón de teatro_ dijo Luan extendiendo su mano.
—¿De qué hablas?, yo no iré a ninguna parte contigo, no voy a actuar en una obra de teatro, Luan, y mucho menos si tu estas en ella, así que, adiós_ dijo Gumball, intentando irse del lugar, pero Luan lo detuvo, y lo arrastró por la fuerza, hasta el salón de teatro.
La charla de Nicole y Lincoln había terminado.
—Entonces, ¿Qué dices?_ preguntó Nicole.
—Que qué digo, ¡Claro que sí!, me encantaría ir a la escuela con Darwin_ dijo Lincoln entusiasmado.
—Entonces, ¡Está dicho! Mañana a primera hora, iremos a inscribirte a la escuela_ dijo Nicole, sintiendo felicidad por Lincoln.
—Muchas gracias, enserio_ dijo Lincoln, dándole un fuerte abrazo a Nicole, esta tan solo se limito a sonreír.
Gumball estaba en una fila de candidatos, para audicionar y obtener el papel de la Bestia. Luan, por su parte, habia conseguido el papel de Bella, y estaba muy feliz por esto.
—Luan, hablo enserio, no quiero actuar en esta estúpida obra_ dijo Gumball desanimado.
—Oh, vamos, Gumball, tu serías perfecto para el personaje de Bestia, eres excelente actor, sin mencionar que nos ahorrarías mucho maquillaje, jaja_ dijo Luan, tratando de animar a Gumball.
—Que lindas palabras motivadoras, Luan_ dijo Gumball con sarcasmo.
—¡Siguiente!, Gumball Wattersons_ dijo la señorita Sánchez.
—Buena suerte_ dijo Luan, empujando a Gumball al escenario.
—Bien Gumball, veamos de qué estás hecho, te recuerdo que la Bestia es un personaje sumamente temperamental y rencoroso, así que, para ayudarte a ti mismo, piensa en lo que más te enoje en el mundo, desquitate con los muebles a tu alrededor_ dijo la señorita Sánchez.
—Muy bien, Gumball_ pensó para si mismo_ ¿Qué es lo que más te molesta y disgusta?¿Luan?, probablemente, ¿Lincoln?, no lo conoces en persona, así que no. ¡Lo tengo! Que tal cierta niña nerd de cuatro ojos , que me trajo aquí por la fuerza, que no recibió ningún casTIGO POR ESO, Y QUE TE OBLIGÓ A QUEDARTE AQUÍ POR EL RESTO DEL MALDITO AÑO_ estas ultimas palabras, si salieron de su boca, y como si no fuera suficiente, Gumball, ahora con mucha rabia, empezó a tirar y destruir los muebles a su alrededor, gritando de frustración y enojo. Al ver esto, la señorita Sánchez quedó maravillada, u empezó a escribir algo en su libreta. Gumball, luego de un rato, calmó todo su enojo y rabia, inhalando y exhalando, desesperadamente, hasta que por fin se calmó.
—Damas y caballeros, les presento a nuestra Bestia_ dijo la señorita Sánchez, levantando al aire la mano de Gumball.
—Q-QUÉ, no no, yo no quiero..._ Gumball no pudo terminar su frase, debido a que Luan le tapó la boca con su mano.
—Tendrá que disculparlo, señorita Sánchez, es que está muy emocionado, y no puede creerlo. Así que, ya que terminamos, debemos volver a nuestra casa, adiós_ dijo Luan, sacando a ambos del salón de obras.
Darwin y Anais, volvían de la escuela, y al llegar a su casa, vieron a Lincoln parado en la entrada, con una gran sonrisa.
—¿Qué pasa Lincoln?_ preguntó Darwin.
—¿Enserio quieres saber lo que pasa? Pues te lo diré, lo que pasa es que...VOY A IR A LA ESCUELA CONTIGO_ dijo Lincoln alegremente.
—¿QUÉ?¿ENSERIO? ¡SI!_ dijo Darwin, abrazando a Lincoln con emoción y alegría.
Luan y Gumball estaban saliendo de la escuela, y en poco tiempo, los señores Loud y sus demás hijas, pasaron a recogerlos con la camioneta.
—Y, ¿Como les fue?_ preguntó el señor Loud.
—Solo te dire que estas viendo a los próximos Bella y Bestia de la obra_ dijo Luan rodeando a Gumball con su brazo.
—¿Enserio? Wow, Gumball, no me dijiste que eras actor_ dijo Leni inocentemente.
—¿Enserio? Que raro, se me debe haber olvidado_ dijo Gumball con sarcasmo.
—Entonces, ¿Tu eres Bestia, y Luan es Bella?_ preguntó Lori.
—Si, eso parece, ¿Por qué?_ dijo Gumball desanimado.
—¿Sabes lo que significa eso?_ preguntó Lola.
—¿Que?_ preguntó Gumball, un poco confundido.
—Que tu y Luan, al final, tienen que..._ Lola empezó a imitar sonidos de besos, seguido de esto, el resto de las hermanas hizo lo mismo.
—Ya, chicas, basta, jeje_ dijo Luan sonrojada, y con una sonrisa de vergüenza. Gumball, por su parte, quedó con una cara de asco y preocupación, y luego gritó.
—TENEMOS QUE QUÉ
CONTINUARÁ
