ADVERTENCIA

La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".


Capítulo 18: Un gato azul suelto en la preparatoria

Gumball se estaba despertando de su sueño, y al hacerlo completamente, notó el bobito rostro de Luna frente a él, y muy cerca, esto lo hizo sonrojarse. Luna, en un momento inesperado, se volteó, ahora dándole la espalda a Gumball. Luego de pensarlo por algunos segundos, Gumball, cuidadosamente, puso su brazo alrededor de ella. Pero luego de un rato, Gumball decidió ver qué hora era en el reloj de mesa, y al hacerlo, vio que eran las 6:25 AM.

Mientras tanto

Lynn, estaba despierta, preparándose para ir a su trote matutino, pero esta vez, iría sola, ya que no quería interactuar con Gumball. Al terminar, Lynn se dirigió hacia la puerta, pero al abrirla, fue tomada por sorpresa cuando vio a Gumball del otro lado.

—Hey, Lynn, ¿estás lista para el trote?_ le preguntó Gumball, con una sonrisa nerviosa en su rostro. Al verlo, Lynn puso una cara de desprecio, y solo optó por ignorarlo, pasando a un lado de él. Gumball, decidió seguirla hacia afuera de la casa.

—Vamos nena, no me ignores_ le pidió Gumball.

—Guárdate tus "nena" para Luna_ le dijo Lynn, en un tono enojado y burlón.

—Oye, no es lo que piensas_ le dijo Gumball.

—¡Ya basta Gumball!, se que tratas de seducirme, luego me destruyen mi boca con tu lengua y luego te vas a buscar a Luan o Leni_ dijo Lynn con enojo.

—Lynn, te juro que solo lo hice por su bien, no quería herir a ninguna de las tres_ dijo Gumball arrepentido.

—Claro, por eso le pides a Luna que sea tu novia y lo presumes frente a las tres_ dijo Lynn con enojo y sarcasmo. Gumball no sabía que decir, así que solo pensó por algunos segundos, y luego confesó.

—Escucha Lynn, tengo que decirte la verdad. En realidad Luna y yo no somos novios, fingimos serlo para que tu, Leni y Luan dejen de intentar ser mis novias_ dijo Gumball, un poco apenado. Al escuchar esto, la cara de Lynn, cambió a una de impacto, mientras se volteába lentamente a ver a Gumball.

—¿Y por qué no mE LO PEDISTE A MI?_ le preguntó Lynn, un poco molesta.

—Porque, tu sientes amor por mi, y si lo sientes, entonces sería un romance sincero, no falso. Te voy a ser muy sincero, desde que rompí con Penny, é tenido que luchar contra la tentación de no poder estar con ninguna_ dijo Gumball.

—¿Y por qué no puedes estar con ninguna?_ le preguntó Lynn.

—Porque si tengo una relación con cualquiera, cuando tenga que irme me tendré que despedir de esa persona para siempre, y no quiero que ella o yo queden quebrados por eso, así que prefiero no tener ninguna relación con nadie_ explicó Gumball, un poco triste. Al escuchar todo esto, Lynn se quedó pensando por algunos segundos.

—Muy bien, descuida, lo entiendo_ dijo Lynn, comprendiendo a Gumball_ Pero..._ comenzó nuevamente_ Eso no significa que no podamos divertirnos juntos_ dijo Lynn en un tono coqueto, para posteriormente, besar a Gumball en los labios. Este último, al principio se lo tomó un poco impactado y seco, pero con el pasar del tiempo, fue entregándose al beso apasionadamente, mientras soltaba gemidos placenteros. Luego de varios minutos de besarse, ambos decidieron separarse_ ¿Y?_ le preguntó Lynn coquetamente.

—Se sintió bien, de hecho. Um, ¿quieres hacerlo de nuevo?_ le preguntó Gumball, un poco sonrojado. Lynn solo sonrió, y volvió a abalanzarse contra él, pero esta vez, ambos intercambiaron un muy apasionado francés, mientras soltaban gemidos placenteros. Luego de muchos minutos más.

—Te vas a tener que acostumbrar a mi lengua, amigo, porque haremos esto en todos los trotes_ le informó Lynn en un tono coqueto y exhausto a la vez.

—No tengo ningún problema con eso_ dijo Gumball, y posteriormente, volvió a besarla.

15 minutos después

Gumball y Lynn, estaban entrando a la casa, besándose apasionadamente, mientras subían las escaleras, hasta llegar a la puerta del cuarto de Lynn.

—Dios mío, ¡que gran besador eres!_ dijo Lynn, en un tono placentero y gimiánte.

—Lo mismo digo de ti, nena_ dijo Gumball, en el mismo tono que Lynn, besándole el cuello. Aunque luego ambos se calmáron.

—Bueno, galán, hora de despedirse_ dijo Lynn.

—Muy bien. Buenas noches, preciosa_ le dijo Gumball.

—Buenas noches, guapo_ le dijo Lynn, para posteriormente besarlo en los labios por última vez. Luego de esto, ambos se dirigieron hacia sus camas, a descansar.


8:30 AM

Apenas la alarma se escuchó, Lincoln inmediatamente se despertó.

—Muy bien Lincoln, hoy es el gran día, ya lo tienes todo planeado, nada puede salir mal_ se motivó Lincoln a si mismo, levantándose de la cama, y dirigiéndose al baño para arreglarse.


Gumball dormía plácidamente, sin preocupaciones, cuando de repente...

¡PRIMER DÍA DE ESCUELA!_ gritó la alegre y emocionada voz de Luna, esto hizo que Gumball saltara asustado de la cama, y cayera de cara contra el suelo.

—Luna_ regañó Gumball frustrado.

—Lo siento, hermano, es que estoy muy emocionada_ dijo Luna, dando brinquitos de emoción.

—Oye, pero, ¿no necesito mis cosas como: mochila, lápices, cuadernos, etc?_ preguntó Gumball confundido.

—Ya me adelante a ti, hermano, ¡toma!_ dijo Luna, mostrándole a Gumball, una mochila azul, que adentro, tenía materiales de colegio, igualmente de color azul.

—Um,...gracias. Pero creo que exageráste con el azul_ comentó Gumball.

—Eso no importa. ¡ANDANDO!_ dijo Luna emocionada, agarrando a Gumball de la mano, y arrastrandolo hacia la cocina.


Lincoln y Darwin salieron de la casa, con todos sus artículos escolares, esperando al autobús. Cuando vieron que este había llegado, se subieron en él, rumbo hacia la escuela.


Gumball y los Loud, estaban en la camioneta, con la diferencia que hoy, Gumball se sentó junto a Luna.

—Aquí es nuestra parada hermano_ le indicó Luna a Gumball cuando la camioneta se frenó.

—¿Aquí?, ¿pero...no ibas a la misma escuela que Luan?_ preguntó Gumball confundido.

—Te explico en el camino_ le dijo Luna, saliendo de la camioneta, Gumball, un poco extrañado, hizo lo mismo.

—Y bien, ¿por qué no bajamos frente a la escuela?_ preguntó Gumball, curioso.

—Verás, Gumball, que tus padres te lleven a la escuela, es lindo y todo, pero...no es cool, los demás te verán como un niñito de mamá, y créeme, en la preparatoria, esa es una de las peores cosas que te pueden pasar_ explicó Gumball.

—Como digas_ dijo Gumball, con una cara un poco extrañada, pero entendible.


Lincoln estaba guardando algunas cosas en su casillero. Pero de pronto, sintió como alguien le tocaba el hombro. Al volteárse, Lincoln vio a Penny, con una alegre sonrisa en su rostro.

—Hola Lincoln_ dijo alegremente.

—Hola nena-DIGO, Penny, ¿cómo estás?_ le preguntó Lincoln, muy nervioso, aunque Penny solo se rió ante su equivocación.

—Oye, ¿estás listo para nuestra cita de hoy?_ le preguntó Penny, en un ligero tono coqueto.

—Um, claro, ¿a qué hora era?_ preguntó Lincoln nerviosamente.

—A las cinco. Nos veremos en la misma banca de la otra vez, ¿de acuerdo?_ le recordó Penny.

—Claro, um, nos vemos_ dijo Lincoln. Luego de esto, cada quien se fue hacía su clase.


Gumball y Luna, estaban caminando por los pasillos de la escuela, ya que Luna quería mostrarle a Gumball, cuál era su casillero.

—Ay viejo, estoy muy emocionada por que conozcas a mis amigos, y especialmente a Sam_ dijo Luna.

—¿Por qué "especialmente"?_ preguntó Gumball curioso.

—Porque es mi novia_ contestó Luna. Esto hizo que Gumball se quedara en la mitad del pasillo, congelado y con una cara de impacto y negación. Al ver esto, Luna se dirigió hacia él_ Um, ¿te encuentras bien, amigo?_ le preguntó Luna extrañada.

—¿T-T-Tu...tienes...novia?_ preguntó Gumball, un poco desilusionado.

—Si_ dijo Luna_ Y mira que suerte tienes, ahí está tu casillero, justo alado del de ella_ dijo Luna, señalando el casillero de Gumball, el cual, estaba junto al de Sam.

—Que lindo_ dijo Gumball con una falsa sonrisa, conteniendo el desagrado.

—Muy bien, tengo que regar las plantas, nos vemos en clases, azulito_ dijo Luna, dirigiéndose al baño. Cuando Gumball se quedó solo, dejó salir una cara de desagrado y frustración, mientras se dirigía a su casillero para guardar algunas cosas. Mientras lo hacía, todo estaba normal, aunque notaba como algunos estudiantes, lo miraban con rareza, y a pesar de que esto no le gustaba, decidió no hacer nada. Cuando finalmente terminó de guardar sus cosas, procedió a dirigirse a su clase, pero a nada más dos pasos, Gumball se chocó contra una chica con demasiados papeles encima, y por obvias razones, estos últimos se cayeron debido al impacto.

—Wow, lo siento mucho, viejo, no fue mi intención_ dijo la chica arrepentida y un poco avergonzada.

—Descuida no fue nada_ dijo recostado en el suelo, mientras la chica juntaba sus papeles del suelo_ Oye, permíteme ayudarte con eso_ dijo Gumball, ayudando a la chica a levantar los papeles del suelo. Al verla, Gumball notó que la chica no superaba los quince años de edad, tenía el pelo rubio con una franja azul en el frente, una chaqueta de mezclilla color azul, una camiseta blanca con un dibujo de tiro de arco en el pecho, unos pantalones negros comunes, y unas zapatillas blancas.

—Gracias por la ayuda_ dijo la chica agradecida_ Oye, nunca te había visto, ¿eres nuevo aquí?_ preguntó la chica.

—Si, de hecho, hoy es mi primer día_ dijo Gumball, ahora con una pequeña sonrisa en su rostro.

—¿Y eres del club de teatro?_ preguntó la chica.

—Escucha, si lo dices por mi apariencia, tengo que decirte que así soy yo, esto no es ningún disfraz_ dijo Gumball, señalandose a si mismo. Al escuchar esto, la chica se asombró un poco, pero lo dejo pasar.

—Tranquilo, no hay problema, se ve que eres amigable_ le dijo la chica, muy amable y halagadoramente.

—Gracias, lo mismo digo de ti_ dijo Gumball, con una sincera sonrisa en su rostro.

—Jeje, gracias. Oye, guardo esto en mi casillero, y vuelvo contigo, ¿ok?_ dijo la chica.

—Claro_ dijo Gumball. Luego de esto, la chica se dirigió hacia su casillero, pero la cara de Gumball, cambió a una de impacto y desilusión, cuando vio que la chica abrió el casillero que estaba junto al suyo, deduciendo que esa chica, era Sam_ Oye, ¿tu eres, Sam?_ preguntó Gumball, intentando ser amable, aunque esa chica ya no le caía bien.

— Oye, ¿cómo lo supiste?_ preguntó Sam, asombrada.

—Es que...Luna me dijo_ le explicó Gumball.

—¿Luna Loud?_ preguntó Sam, interesada, a lo que Gumball solo asintió_ Oye, tu debes ser Gumball, ¿o no?. Ay amigo, Luna me a estado hablando toda la semana sobre ti. Es un placer conocerte_ dijo Sam, estirando la mano para estrechársela.

—Si, um, igualmente_ dijo Gumball, ocultando el desagrado. Luego de esto, se dirigió a su casillero, ignorando la mano de Sam.

—Oye, tu casillero está junto al mío, ¡que cool!_ dijo Sam emocionada, tratando de entablar una conversación con el chico, otra vez.

—Si, que cool_ dijo Gumball, frustrándose un poco, pero manteniendo una sonrisa en su rostro.

—Oye, cuéntame de ti: ¿cómo te va con los Loud?, ¿te gusta?, ¿piensas quedarte con ellos?, ¿No te gustaría-

—Sam, Sam, mira, fue lindo conocerte y todo, pero...UY, mira la hora, tengo clase de matemáticas_ se excusó Gumball, fugándose de la escena.

—Oye, yo también tengo clase de matemáticas ahora_ dijo Sam. Esto hizo que Gumball pusiera una cara de mala gana, mientras soltaba un suspiro de frustración.

5 minutos después

Gumball y Sam, estaban llegando a las prisas a la clase de matemáticas, puesto a que ya era un poco tarde.

—Siento llegar tarde_ se disculpó Gumball, abriendo la puerta. Al verlo, toda la clase quedó con cara de confusión y rarezas, pero Gumball solo ignoró esto, y fue a sentarse a un pupitre vacío. Seguido de esto, Sam entró al salón, igualmente disculpandose por llegar tarde. Gumball, se percató de que el único pupitre vacío para ella, estaba a su lado, por lo que lógicamente, Sam se sentó a su lado_ Lo que faltaba_ murmuró Gumball, frustrado.

—Buenos días alumnos. Como abran notado, el día de hoy se nos suma un nuevo estudiante, el señor Gumball Watterson. ¿Podría pasar al frente y presentarse?_ dijo la maestra. Gumball, un poco nervioso, se levantó de su pupitre, y se dirigió al frente de la clase_ Pero antes de presentarse, señor Watterson, le pediré por favor que se quite esta máscara absurda_ dijo la maestra, jalando la piel del rostro de Gumball hacia arriba, pero este ultimo, soltó un pequeño gritó de dolor, a lo que la maestra puso una cara de asombro y sorpresa_ Dios mío, no es una máscara, es...

—Si, es mi rostro, y ya está harto de que le hagan eso. Demonios, si quieren, me pongo un maldito letrero en la frente_ dijo Gumball, adolorido y molesto. La maestra se lo quedó viendo por algunos segundos.

—Um, yo...tengo que ir a la sala de maestros un minuto. Tienen hora libre. Gumball, si quieres, puedes presentarte con los muchachos, yo volveré en un rato_ dijo la maestra, para posteriormente, salir del salón, dejando a Gumball en frente de la clase, con todos, menos Sam, mirándolo extrañamente.

—Um, hola a todos, soy Gumball, y...bueno, realmente no sé que decir. Eso sería todo, ¿alguna pregunta?_ dijo Gumball muy nervioso. En eso, vio como una chica levanto la mano_ Si, tu alla_ dijo Gumball, señalándola.

—Si, quería preguntar, ¿qué se supone que eres?_ preguntó la chica, confundida y extrañada.

—Bueno, yo...um, soy un gato azul, una... persona normal_ contestó Gumball nerviosamente.

—¿De dónde vienes?_ preguntó un chico, levantando la mano.

—Um, bueno, yo vengo de una ciudad llamada Elmore, pero no queda en este universo y...de hecho, no sé si debería contar esto, creo que me lo prohíben los hombres del gobierno_ dijo Gumball. Luego de esto, hubo un silencio incómodo entre Gumball y los estudiantes_ Bueno, fue un placer, yo solo..._ dijo Gumball, dirigiéndose hacia su pupitre, un poco incómodo.

—Oye, fue divertido cuando la maestra te tiró de la cara_ dijo Sam, con gracia.

—Para ti fue divertido, pero para mi, fue doloroso_ dijo Gumball amargado, rodando los ojos.

—Ay vamos, don amargado, pon una sonrisa_ le dijo Sam, con una voz bromista y burlona.

—Escucha, Sam, no es que sea malo, pero seré sincero contigo y te diré: no quiero hablar contigo_ le dijo Gumball, fríamente.

—¿Qué?, ¿oye, por qué?, si empezamos buena onda_ le preguntó Sam confundida, desvaneciendo la sonrisa de su rostro.

—No te incumbe_ le dijo Gumball frustrado, para posteriormente, acomodarse en su asiento, e ignorar a la chica por completo_ Antes que haga como que no existes, te pediré que no intentes convencerme de hablar contigo, quiero estar relajado antes de ir a clase de química_ dijo Gumball.

—¿Qué?, ¿tienes química después de esta clase?, ¡yo también!, eso sí que es cool_ dijo Sam alegremente y emocionada.

—Me cag0_ dijo Gumball, más frustrado que antes.


14:03 PM

Lincoln estaba saliendo de la escuela junto a Darwin.

—Muy bien Lincoln, solo quedan cuatro horas para tu cita, ve a casa, arreglate, haz tu trabajo como un cruel y despiadado rompe-corazones_ se murmuró Lincoln a si mismo.

—¿Qué dijiste?_ le preguntó Darwin.

—Oh, ¿lo dije en voz alta?_ preguntó Lincoln.


Gumball y Sam, estaban guardando sus cosas en sus casillero.

—Vaya, amigo, que buena suerte tenemos, compartimos juntos las cuatro clase del día_ dijo Sam alegremente.

—Que lindo_ dijo Gumball con sarcasmo.

—Es bueno ir a la escuela, aprendes cosas nuevas siempre, no solo en clases, si no en el ámbito social_ dijo Sam.

—Tienes razón, por ejemplo, hoy aprendí que el universo me odia_ dijo Gumball amargado.

—Pero miren a quien tenemos aquí_ dijo Luna, acercándose a los dos. Al verla, Gumball puso una sonrisa más confiada. Pero esa sonrisa se desvaneció rápidamente, cuando vio como Luna le daba un pequeño beso en los labios a Sam_ Me alegra que ambos finalmente se conocieran. ¿Cómo les fue?_ preguntó Luna.

—Genial, no sabes, Gumball y yo compartimos todas las clases de hoy_ dijo Sam alegremente.

—Eso suena cool. Oye nena, tenemos dos horas antes de ir al club de música, podríamos ir a comer algo y luego...ir a tu casa a "jugar"_ dijo Luna coqueta y seductoramente.

—Ay Luna_ dijo Sam, un poco avergonzada_ Oye Gumball, ¿tu vienes?_ preguntó Sam.

—No, lo siento, tengo que ir a teatro con Luan_ dijo Gumball.

—Oye, eso me recuerda_ dijo Luna, sacando un portapapeles de su mochila_ Firma esto, Gumball, por favor_ le indicó Luna. Gumball, muy confiado, firmó lo que Luna le entregó, sin molestarse en leer lo que tenía.

—¿Y para que era?_ preguntó Gumball.

—Felicidades, hermano, bienvenido al club de música_ dijo Luna alegremente.

—¿QUÉ?_ dijo Gumball alterado, arrebatándole el portapapeles a Luna de las manos, y viendo que, en efecto, se había inscrito en el club de música.

—Genial, pasó lo mismo que e paso con Luan, ahora tengo que hacer teatro y música_ dijo Gumball frustrado.

—Ja, si. Bueno, Sam y yo iremos a almorzar con Sully y Mazz, nos vemos luego. Suerte con tu ensayo_ dijo Luna despidiéndose, y llevándose a Sam junto a ella. Gumball se quedó pensando por algunos segundos.

—De todas las hermanas Loud que hay, justo la que me llegó a gustar tiene novia, pero que buena suerte tengo_ se dijo Gumball a si mismo, un poco frustrado por la situación. Pero luego de un rato, se dirigió al salón de teatro, para ensayar su obra.


CONTINUARÁ